Fuentes web
Entradas
Comentarios

Un informe realizado en colaboración entre la Universidad Católica de Ávila, la Cámara de Comercio e Industria de Ávila y el Instituto L.R. Klein – Centro Gauss de la Universidad Autónoma de Madrid llegaba a los medios de comunicación tras ser presentado en la mañana del martes y con datos bastante malos sobre la situación económica, social y demográfica de la provincia.

El primer apartado del informe habla de demografía. En él se detallan asuntos tan importantes como el alto despoblamiento rural, la dispersión poblacional, ausencia de población joven suficiente que garantice el reemplazo generacional, baja tasa de natalidad y alta de vejez y de población dependiente. Los datos de población extranjera afincada en nuestras tierras tampoco son buenos y en cuanto a mano de obra se refieren. Siendo así no hay duda de que mejoraremos ciertas cifras a medio o largo plazo, sobre todo las que a paro se refieren. Hay más mayores que jóvenes para reemplazarlos por lo que a medida que ese reemplazo se lleve a cabo la población joven accederá a los puestos de trabajo de forma rápida y se maquillarán las cifras nefastas de desempleo que el informa arroja. Matemáticas básicas, el resto es cuestión de tiempo. De hecho, la zona de la provincia que antes se recuperará en este sentido será la de la comarca El Barco-Piedrahíta que es la que más acusa estos problemas y la que más dificultades tiene en este sentido siendo en ella la tasa de mortalidad 12 puntos superior a la de natalidad y haciendo inviable un reemplazo generacional completo. No solo camina esta zona hacia el pleno empleo sino a terminar ofertando más puestos de trabajo que trabajadores existen para cubrirlos. Lo dicho, cuestión de tiempo.

Los datos económicos nos pintan un panorama más divertido. La distribución del PIB a nivel nacional pone a España en situación de ‘Primer Mundo’ pero a nuestra provincia solo a la altura de economías de países emergentes, en vías de desarrollo. Un incremento del IPC superior al de la media nacional, tasa de población activa inferior a la media nacional, más paro que en nuestra comunidad y el conjunto de país (bastante más de hecho)… Dice textualmente el informe que “la fórmula estructural de la población activa es más propia de países del segundo mundo”. Quien no se consuela es porque no quiere…  Podía ser el tercero…
Una de las cosas buenas de este estudio es el dato que arroja sobre la productividad en la industria. Resulta que ahí funcionamos, especialmente en la industria especializada. Sería la leche si hubiese industrias a cada esquina pero precisamente, y esto lo digo yo y no el estudio, industria es lo que escasea por estos lugares por lo que, para un dato positivo que hay debemos tomarlo con tranquilidad. Para más cachondeo la actividad agrícola goza de una baja productividad al igual que la construcción por lo que los sectores que más se desarrollan por la provincia son los menos productivos. Pues vamos a mejor. Muy interesante el estudio este. ¿Dirá algo medio bueno o todo son lloros?
Tenemos más actividades de hostelería que la media naciconal. Podríamos pensar, con parte de razón, que como el turismo es uno de los motores económicos de la ciudad este es un buen dato pero mejor no. No lancen las campanas al vuelo todavía que no tiene que ser así. El turismo arroja unas cifras bastante pesimistas dejando claro que el “grado de estancia media hotelera por viajero es notablemente inferior a las cifras de ocupación de estancias en España”. Dicho de otra forma, que nuestro motor económico no funciona al 100% por la falta de turistas quizá por una mala o nula  gestión publicitaria de limites provinciales hacia fuera.

Rematando con los datos sociales apuntar que les damos menos audiencia a revistas, diarios y radios, pero más a la caja tonta y que en internet estamos, en número de conexiones, por debajo de las medias regional y nacional lo cual, lejos de hacer de Ávila un entorno más rural y de que eso sea bueno, aleja a mucha de nuestra población del desarrollo que hoy en día supone la red. En Ávila el 45 % de los hogares tiene ordenador y solo el 21 % tienen conexión a internet, y nosotros aquí escribiendo un blog local!!!! Ya lo decía mi madre… “Pero hijo, eso no lo va a leer nadie!!!” Visionaria, ¿ya conocía los datos del estudio hace 8 meses? Misterioso, ¿verdad amigos?
El dato que más nos interesa dar a conocer y que puede ser usado para atraer turistas puede ser el de la delincuencia. El estudio dice textualmente “El indice de delincuencia es inferior que para el conjunto de España; así, el número de detenidos en Ávila es un 23,4 % menor que en el conjunto del país”. Me surge una duda. El indice de delincuencia es menor porque se detiene menos gente o porque se comenten menos delitos. ¡No es lo mismo!

Termino. ¿No nos olíamos ya todo esto? No hablo de llegar a los límites de meter a Ávila en el saco de las economías en vías de desarrollo o emergentes lejos del glamour de ser los ricachones del primer mundo. Hablo de la mayoría de datos que nos presentan. ¿No se había hablado ya de despoblación, baja productividad, gran paro… ? El dato que localiza los mayores problemas, sobre todo de relevo generacional, en la zona del El Barco de Ávila, pueblo de nuestro ilustre Presidente de la Diputación,… ¿no es inquietante? 

Quédense con que somos una provincia con mayor participación ciudadana, al menos así fue en las últimas elecciones generales, en cuanto a acudir a las urnas se refiere pero eso, y vistos los resultados de los últimos 30 años, tampoco tiene por qué ser bueno. 

No creo que este informe haya descubierto datos que no conociésemos en mayor o menor medida. Lo que pasa es que si lees un dato malo de un sitio, otro de otro y poco a poco los vas leyendo en diferentes lugares parece que escuecen menos pero en este informe venían todos juntos y de inicio parece peor de lo que es. Aún así, creo que llega tarde. Creo que no aporta muchos datos nuevos pero, sobre todo, no apunta a las causas. No dice cuales son las razones, los errores cometidos en el pasado, para que Ávila sea una provincia que roza el tercermundismo y tampoco creo que las dos ideas generales que da, con la Formación Prefesional por bandera, sean las que nos saquen de donde estamos. Pero señoras y señores, tenemos poco más de lo que nos merecemos.

¿En qué hemos fallado los últimos años?

Podéis ver el informe completo aquí.

P.d: Edito la entrada para recomendaros que leáis este comentario que dejó “Abulense” en la entrada de la estación de autobuses. ¿Así cómo queremos acercarnos al desarrollo?

Máquina excavadora abandonada.

Paso por este rincón de la calle Capitán Méndez Vigo muy a menudo y, a pesar de haberse convertido en un elemento casi familiar, no deja de sorprenderme. Lleva meses así, en esa misma posición. En la foto prácticamente no se aprecia, pero el cristal trasero de la cabina ha sido reventado por algo contundente, como si hubieran arrogado una piedra. Una máquina excavadora abandonada en una calle más o menos céntrica de la ciudad no debería ser para tanto, pienso, pero hay algo inquietante.

Quizás se trata de un cierto aroma a desastre. Parece que al operario de este trasto le hubiera sobrevenido una desgracia en medio de la faena. Pienso en algo apocalíptico, un terremoto, un tsunami o incluso un Vesubio escondido en las proximidades de los Cuatro Postes. Pero nada parecido se ha dado por estas tierras (estoy seguro de que me hubiera enterado). Más bien parece como si la burbuja inmobiliaria hubiera explotado literal y repentinamente en este rinconcito abulense, por suponer algo.

De ser  así, nuestro operario (le voy a llamar Fran porque es el nombre que aún se puede leer en lo que queda de cristal trasero) se vio forzado a marcharse de allí rápidamente, pongamos, por ejemplo, para buscar a la parienta y huir. Quién sabe si no fue él mismo, con los dientes de la pala, quien pinchó la pompa, escondida entre las rendijas de una pared de piedra abulense. Quizás volvió a su país (imaginemos que es de Colombia, ya que la bandera de dicha nación parece hacer las veces de cortinilla de la cabina) sin tener la decencia de llevarse los cachos de lo que rompió. Toda explosión tiene su onda expansiva, lo que explicaría la cantidad de grúas que adornan los esqueletos inmobiliarios de las afueras de la ciudad. Para más información, paseen por el barrio del Valle Amblés. Fran, majete, la que has liado.

Creía que era ese carácter de accidentalidad lo que me turbaba pero estaba equivocado. Lo realmente inquietante es el aspecto animal del artilugio, empeñado en simular que es un monstruo de tiempos ancestrales. Tiene algo de fósil o, mejor dicho, de esqueleto de dinosaurio. De esos que se colocan en las naves centrales de los museos para recrear grandiosos seres de otros tiempos que, sin embargo, no son más que montañas de huesos en nuestro mundo. Hoy ya no muerden, aunque impresione ver sus dientes e imaginar todo lo que pudieron hacer con ellos en otros siglos.

Viajeros al tren

Era la primera semana de Marzo de 2008, unos pocos días antes de las elecciones. Acabábamos de hacer una entrevista a un destacado líder político nacional popular. A su alrededor anidaba el habitual espectro de correveidiles: el buscacargos, el chupóptero, la apoderada del cacique, el director de medio que buscaba su mamandurria, los sonrientes-a-la-espera, el pelota, el amigo del pelota… la España mohosa. Un grupito al que se le heló la sangre al ver que el político hacía un aparte con el criajo y parecía explicarle algo en privado. “Mira el chico, qué espabilao. Nos ha metido gol. Algo busca”

Servidor no buscaba oficio ni beneficio sino comprobar si más allá de las cámaras el entrevistado me podía volver a repetir lo que acababa de decir en emisión…

“¿De verdad cree que la conexión con el Ave por Segovia traerá algún beneficio a Ávila?”

“Claaaro. Tú piensa que en unos años Ávila estará conectada con Madrid en una hora y tendremos la fuerza de la subsede del Museo del Prado”

Juro por Patricio Estrella y Calamardo que dicha conversación fue real. Tan real como que no me convenció ni lo más mínimo. La posterior plasmación en la vida real se ha desarrollado como cualquiera de ustedes conocen. Ni tren ni Prado ni fuerza ni futuro. Por no haber ya no tenemos ni policías.

Y ahora voy a la semana que acabamos de dejar detrás. La cosa empezó con el consejero Silván saliendo a la palestra porque los aeropuertos de la Comunidad se quedaban sin vuelos. ¿Solución? Dinerico para todos. La cosa además viene de antiguo, no crean.  Vale, dinerico para aeropuertos. A nosotros, valga la viñeta, mientras tanto nos comen los lobos y se desconoce que haya nadie que levante la voz y diga ¡Teruel existe! ¡Soria ya! Nosotros somos más conocidos por decir ¿Ávila? ¡Bah!

A lo que iba.  Entre semana estaba realizando el habitual repaso a titulares de agencias cuando me encuentro unas declaraciones del delegado del gobierno, Ramiro Ruiz Medrano que venía a decir… “Apostamos por reducir la duración del tiempo de la línea convencional entre Salamanca y Madrid a la mitad”. Una hora y veinte, decía el titular de agencias. Casi me atraganto. Hora y veinte entre Salamanca y Madrid implicaría (por narices y raíles) un tiempo realmente competitivo para Ávila.

Lo publiqué en Twitter y enseguida se abrió un debate con Pablo Serrano, Carlos,  Alberto, Héctor Jiménez y un tipo/robot que quería vendernos wifis en quioscos (eso es otro tema). El asunto es que a ninguno nos salía la cuenta. O era por  Medina o eso iba a costar mucho. El Diario finalmente acabó publicando lo siguiente. Que sí, nos confirmaba el director del Diario, que el delegado se refería a la línea actual.

¿Brindis al sol? ¿De qué modo puede afectar a todo esto el dinero que pudiera venir con la Red Transeuropea? ¿Alguien entiende algo?

Los abulenses estamos más que acostumbrados al vuelo gallináceo, a que nuestros partidos políticos nos engañen, hagan demagogia, tengan desmemoria y actúen con desfachatez en materia de infraestructuras. Sería bueno que esta vez no dejáramos escapar este tren. Parece un tema lo suficientemente serio como para agarrarse a esa promesa y recordársela con frecuencia a nuestros dirigentes para ver si se convierte en realidad. Y si no…al menos que no nos lo prometan más.

Recortes

by Illo

Un total de más de cinco millones de euros es el monto al que asciende la construcción de la nueva estación de autobuses de Ávila que ya está en porceso y que contará además con un acceso directo a la estación de trenes. Es cierto que el edificio donde actualmente se ubica está en un estado lamentable. La mayoría de las ventanillas permanecen cerradas durante todo el día y muchas compañías venden sus billetes en el propio autobús. La información es escasa en casi todos los sentidos. Si te acercas un día a ver la hora a la que sale el bus hacia, por ejemplo, Arenas de San Pedro, encuentras, tras varias vueltas, la ventanilla en la que deberían atenderte. En ella no es difícil encontrar dichos horarios de salidas y llegadas, tampoco fácil del todo a pesar de su reducido tamaño, pero lo que sí que es imposible es encontrar el horario de apertura de la ventanilla para poder sacar tu billete con unas horas de antelación. De hecho, por lo que he podido comprobar últimamente, las ventanillas abren 10 minutos antes de la salida de los coches y hay pocas opciones de poder adelantar es asunto de pasar por caja.

Un total de más de cinco millones de euros que de poco valdrán si no cambian cosas importantes. Modernizar unas instalaciones está muy bien. Da a la ciudad un aspecto diferente. No olvidemos que mucha gente, al llegar a esta tierra, lo primero que ven son las estaciones. La de trenes y las autobuses. Lo malo es que la modernidad no sirve de nada sin un trato humano decente. Las instalaciones modernas no sonríen, no son amables, no tratan bien a la gente y, por tónica general, los que actualmente trabajan de cara al público en la actual estación tampoco lo hacen. Es muy difícil encontrar un punto de información si no hay una taquilla abierta. Si dicha taquilla está abierta (cualquiera) y preguntas por alguna otra compañía o por un punto de información la respuesta suele ser casi perdonandote la vida:

- Por favor, ¿Qué compañía es la que viaja a Piedralaves?
– No lo sé, mira por ahí, no hay tantas…

Y menos tenía que haber, cojones, con ese trato. No puede ser. Lo primero que debe tener todo centro de transportes es un servicio de información permanente. Creo que en Ávila hay un señor por allí dando vueltas pero la mitad de las veces debe andar tomando café.
Pongo otro ejemplo. Faltan 10 minutos para que parta el autobús a ese pueblo y acaba de abrir la ventanilla de atención. La gente se agolpa alrededor, la mayor parte de ellos intentando engañar al que saben que va delante para pasar primero y sentarse en su plaza a esperar la salida. La persona de dentro, al llegar tu turno, te mira, no dice nada. Educadamente pides, “un billete para …”, teclea en una maquinita, sigue sin hablar, la maquinita, agradecida ella, devuelve un papel que la persona de atención corta y te entrega mientras espeta “Seis con setenta y dos”. Buscas en el bolsillo, sacas dinero, pagas mientras das las gracias y desapareces sin escuchar ni un solo sonido más. Ni un “de nada”, ni un “gracias a ti” que en realidad sería lo suyo pues tú eres el cliente y ellos ganan dinero gracias a que tú viajas con ellos.
Un total de más de cinco millones de euros que puede que consigan una estación de autobuses grande y bonita pero que no mejorará el trato que la gente dispensa a sus usuarios y no mejorarán la educación de esas personas que, sabiendo que trabajan de cara al público, debían procurar no olvidársela en casa.

Os dejo aquí el proyecto y el plan de obra de la nueva estación que estará presumiblemente acabada en el mes de septiembre.

Y os dejo una pregunta. ¿Qué usos se os ocurren para el actual edificio una vez que la actividad se traslade a la nueva estación? Mucho me temo que terminará siendo un edificio en ruinas pasado no mucho tiempo.

Portada del libro 'Une longue marche', de Albino Garrido.

La editorial francesa Éditions Privat ha publicado el libro titulado ‘Una marcha larga. De la represión franquista a los campos franceses’. Relata la vida del abulense Albino Garrido San Juan, una intensa trayectoria vital que incluye la Guerra Civil, el paso por varios campos de concentración de España y Francia, e incluso una escapada in extremis.

Garrido nació en esta tierra en 1919. Es el mayor de una familia humilde, así que desde muy pequeño tuvo que trabajar. Participó en el bando republicano durante la Guerra Civil, pero la pesadilla no terminó ni siquiera con la derrota. Después llegaron los campos de concentración del Pantano de Cijara y de Castuera, donde formó parte de una lista de 30 presos cuyo destino era la ejecución. Sobre las atrocidades que se hicieron en estos lugares (tema prácticamente tabú en nuestro país) se puede saber más gracias al documental que cierra esta entrada.

Este luchador incansable se escapó de Castuera y, junto a otros compañeros, llegó a Francia. Allí fue trasladado al campo de concentración de Gurs y, poco después, al de Argelès sur Mer. En este país rehizo su vida y allí reside actualmente, como su hijo Luis, la persona que le ha ayudado a publicar el libro y con quien hemos podido hablar en ‘Los 4 Palos’ para saber más sobre la vida de Albino.

¿Cuál es la relación de tu padre con Ávila?

Mi padre nació el 5 de febrero del 1919 en Tornadizos de Ávila. Fue a la escuela hasta los once años y, siendo el mayor de cinco hijos, tuvo que trabajar para ayudar a su familia. Trabajo en el campo y también en las canteras de granito. La mayor parte del tiempo aquellos jornaleros trabajaban de sol a sol y los sueldos eran bajos. La victoria del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero del 1936 les trajo muchas esperanzas. Creyó que en Tornadizos se podrían concretar aquellas promesas que traía la República. Con el golpe de los militares, todo se fue para abajo.

¿Cómo fue el regreso a su pueblo después de tantos años? No debió de ser fácil.

Por primera vez volvió a Tornadizos en 1963. Para ello tuvo que obtener autorización de la Dirección General de Seguridad. Estuvo muy poco tiempo, dos o tres días, y no trató mucho con los vecinos. Se centró en su familia. Años más tarde volvió otras veces, ya había pasado mucho tiempo y las cosas se habían apaciguado. No le molestaron.

La última vez que estuvo en el pueblo fue a principio de los años 2000. En esa ocasión le acompañaron sus nietos. Caminaron por las dehesas que él había recorrido tantos años atrás. Les estuvo mostrando las calles y las casas del pueblo, hablando de los antiguos vecinos. Les enseño la fragua, la fragua de Cándido, y les explicó quien era Cándido –hay que leer el libro para comprenderlo- todo eso lo recuerda perfectamente. A pesar de lo dolorosa que fue su relación con Tornadizos, ha seguido guardando cariño a su pueblo.

¿Cómo te contó por primera vez lo que vivió en los campos de concentración, tanto españoles como franceses? ¿Esperó a qué tuvieras una cierta edad? ¿Crees que se ahorró algún detalle especialmente duro?

Desde pequeños mi padre nos ha comentado, con más o menos detalles, lo que pasó en su pueblo al principio de la guerra, lo que le tocó vivir a lo largo de la contienda y en el campo de concentración de Castuera –donde estuvo recluido más de nueve meses-, lo que fue la fuga de este lugar y su llegada a Francia… Lo hacía de forma regular, cuando recordaba fechas que marcaban acontecimientos dramáticos que tuvo que afrontar. Cuando sus hijos fuimos mayores ya nos contó todo de forma más completa.

Del campo de concentración de Castuera no creo que nos haya ocultado nada. El hambre… mucha hambre, las palizas, los piojos, las condiciones infrahumanas de detención… todo eso nos lo ha comentado. Como también aquel 7 de junio 1939, cuando él y unos treinta camaradas fueron seleccionados para ser eliminados. Los encerraron en un barracón cerca de la salida del campo, clavando puertas y ventanas. Tuvieron la suerte de que ese mismo día o poco antes tomó el mando del campo el capitán Antonio Valverde –a mí padre nunca se le olvidara el nombre de ese oficial– y ese militar se opuso a que saliese esa saca planificada por los falangistas.

En Francia permaneció poco tiempo en los campos de Gurs y de Argelès sur Mer. Estuvo en Gurs del 22 de marzo al 17 de  abril del 1940. En Argelès solo permaneció cuatro o cinco días. Con mucha astucia pudo salir para ir a trabajar en la agricultura. La situación en los campos de concentración franceses para él no tuvo nada que ver con lo que presenció en el de Castuera.

Y cómo fue esa huida y la posterior marcha durante 80 días por un país desolado.

Fue una marcha muy larga y muy peligrosa que, tras la fuga, emprendieron el 4 de enero 1940. Tuvieron que luchar contra el hambre y el frío. Anduvieron la mayor parte del tiempo de noche y a campo través, por tierras desconocidas. Consiguieron llegar a Francia gracias a un libro de geografía escolar y a la orientación que, cuando el cielo estaba despejado, les ofrecía la estrella Polar.

Anécdotas hay muchas, algunas muy dolorosas. En dos ocasiones se salvaron de la redada y de los tiros de la Guardia Civil. En el último encuentro que tuvieron con la Benemérita, en el término municipal de Fuertescusa, en la provincia de Cuenca, Gerónimo Morgado Galán, un compañero de fuga, fue detenido. Atravesar el Ebro, río abajo de Zaragoza y no muy lejos de la capital aragonesa, y salir de la vega inundada fue también bastante difícil. La llegada a Francia por la zona de Canfranc y la travesía del Pirineo con nieve constituyó un episodio que hubiese podido ser dramático. Pero lo consiguieron. Eso fue el 22 de marzo del 1940.

Por otro lado, hubo momentos de gran solidaridad con gente humilde que les dio su ayuda, como fue el caso en Castilblanco o en aquellas chozas cercanas al río Algodor. También encontraron apoyo en Villamayor de Santiago, donde mi padre había permanecido parte del año 1938, durante la guerra.

A tu padre le robaron su juventud y mucho más. ¿Algo así se llega a perdonar en algún momento de la vida?

Claro que fue así. Salió de su pueblo el 6 de agosto del 1936 y, sin ver a su familia, llegó a Francia en marzo del 1940. Poco tiempo después, a finales de junio, su padre murió en la cárcel de Ávila y también a los pocos días falleció su hermana Isabel. Su madre se quedó sola en el pueblo con tres hijos muy pequeños y vivió muchas calamidades.

Esas cosas no se pueden olvidar. Aún hoy mi padre recuerda a menudo estas circunstancias tan dramáticas. “¡Canallas, canallas!”, son las palabras que salen de su boca en esas circunstancias.

¿Cuándo surge la idea de escribir un libro?

Ha sido un proceso que ha ido madurando a lo largo del tiempo. De vez en cuando yo le pedía a mi padre que dejase constancia escrita de sus vivencias. A finales del 2001 se puso a escribirlo. Y, poco a poco, a lo largo de unos meces, rellenó dos cuadernos escolares. Yo lo traduje al francés, porque al haber nacido y vivido en Francia, para mí es más fácil proceder de ese modo. Añadí algunos detalles que mi padre no había escrito y que me entregó entonces.

Además, he aportado bastantes notas para dar a conocer tanto el entorno de la guerra y de la posguerra como lo que se refiere al itinerario de mi padre. Para eso he contado con la ayuda de muchas personas, en Francia y en España. Mis lecturas e investigaciones también me han sido útiles para comprender mejor aquellos acontecimientos. O sea que ya estaba casi todo atado para buscar una editorial. No fue fácil. Tengo que dar las gracias a la editorial Privat que se comprometió con este proyecto, aunque la tramitación duró casi dos años.

Lo que quiero añadir es que en Francia los descendientes del exilio, mediante varias asociaciones, son muy activos y se han publicado varios libros sobre el tema. Pero también he podido comprobar que no todos les republicanos españoles han hablando de lo que les toco vivir. He tenido la suerte que mi padre lo ha hecho, por él y por sus camaradas. En ese sentido tengo que mencionar a uno de sus compañeros de fuga, José María Tarifa Trinidad, natural de Zarza de Alange, en la provincia de Badajoz. Cuando llegaron a Francia, José María tuvo, por obligación de las autoridades francesas, que alistarse en la Legión Extranjera. Estuvo en África del Norte, en Senegal, en la campaña de Túnez luchando contra los alemanes y los italianos. A principios de  julio del 1943 se fugó de la Legión para juntarse, como lo hicieron entonces muchísimos republicanos españoles, con las tropas del general Leclerc y de la “Francia Libre”. José María perteneció a “La Nueve”, esa compañía del Regimiento de Marcha del Chad casi exclusivamente compuesta por españoles, quien fue la primera en entrar en Paris al anochecer del 24 de agosto del 1944. Liberado Paris, se fugó de nuevo para juntarse con los guerrilleros de la UNE y participo, en octubre del 1944, en el fracasado intento del Valle de Arán. Al publicar el libro también pensé en José María y en los camaradas de mi padre.

¿Qué opinión tenéis tu padre y tú de lo que ha ocurrido con el juez Garzón?

Igual que a muchos españoles, nos parece que esta situación tiene algo que ver con la poesía de José Agustín Goytisolo: “Todas esas cosas había una vez cuando yo soñaba un mudo al revés”. El problema es que en el caso de Garzón no se trata de ningún sueño, es la pura realidad. ¡Es la justicia al revés! Que el primero que tenga que sentarse en el banquillo, tratándose tanto del juicio del caso Gürtel como del de los crímenes franquistas, sea Baltasar Garzón es infame para el juez, para los familiares de las víctimas y para la democracia. No se trata de revancha sino de reconocer lo que pasó. La entera recuperación de la memoria de todas las mujeres y de todos los hombres que lucharon para defender a la República y que por esos motivos fueron asesinados es aún hoy una asignatura pendiente. Aunque se hayan autorizado algunos adelantos, la Ley de Memoria Histórica no ha permitido alcanzar todas las metas.

¿Cuándo saldrá el libro en español y dónde podremos comprarlo?

La editorial Privat está tramitando la publicación del libro en español y para eso tiene contactos con la editorial Milenio, de Lérida. Supongo que, si concluye favorablemente la cosa, la venta se hará de forma natural mediante la red de difusión habitual de esa editorial. Además, hoy en día internet ofrece bastantes posibilidades. En Francia el libro también salió, este 14 de febrero, en versión electrónica.

———————————————————————————————————————————————————————–

En el documental ‘La pesadilla de Castuera’ (que he podido encontrar gracias a este artículo), participa Albino. Minutos 1:50, 4:30 y 11.40. En cualquier caso, merece la pena verlo entero.

Una cosa más. La cantautora Lucía Sócam le dedicó una canción a Albino. A partir del minuto 2.40.

Decía Marx (sí, me refiero a Karl Marx) que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa. En el caso español, y con la evidente intención de desacreditar a este peligroso pensador, la historia se suele repetir muchas veces, casi siempre como farsa.

En una de estas representaciones extravagantes alejadas de la realidad estamos estos días a cuenta de los guiñoles franceses, suceso en el que se mezclan sus sátiras sobre los éxitos de nuestros deportistas y nuestra tradicional inquina hacia nuestros vecinos del norte. Inquina, por otra parte, fundamentada en siglos y siglos de conflictos, pactos contranatura y miradas torcidas. Generalizando, los españoles no tenemos un gran aprecio por los franceses y el sentimiento es mutuo. (Aquí pensaba incluir alguna gracieta sobre las palabras de ayer de Rajoy sobre el aprecio y el desprecio pero que quieren que les diga, el presidente me supera en gracejo).

Estos encontronazos forman parte de nuestra forma de ser y de nuestro pasado como nación (o lo que quiera que seamos si es que somos algo) y solo el paso del tiempo ha conseguido que las relaciones mejoren. Decíamos que en esta historia, en las relaciones entre nuestros dos paises, hay varias farsas, camiones de fresas volcados mediante, pero también hay algunas tragedias y precisamente, aprovechando los fastos del segundo centenario de uno de sus momentos más notables, vamos a hablar del papel de la ciudad en uno de estos episodios: la Guerra de la Independencia y la Constitución de Cádiz de 1812.

Ya sé que podía haber esperado hasta marzo y hacerlo coincidir con los fastos del bicentenario, pero así nos adelantamos a los medios locales, que seguramente sacarán algo en esas fechas, y les dejamos parte del trabajo hecho.

El papel de la ciudad y de sus habitantes durante la guerra no es especialmente destacado. A propósito de esto, Sánchez Albornoz escribió “ni una sola heroicidad, ni un solo acto que haga de los abulenses de aquella época dignos descendientes del Ávila medieval” En los primeros embates de la ocupación francesa y de la Guerra, Ávila se declara borbónica, proclama su adhesión a la figura de Fernando VII y forma el Regimiento de Voluntarios de Ávila, que marcharía a Ciudad Rodrigo y participaría en la defensa de la ciudad salmantina durante su asedio. La bandera de esta unidad, por cierto, aún desfila en las fiestas de la ciudad. Ávila sería tomada, tras escasa resistencia, por el Mariscal Lefevre en enero de 1809 y saqueada por sus tropas durante tres días. Tras él, el mariscal Joseph Leopold Hugo ocuparía la ciudad y se proclamaría comandante de la provincia. La resistencia a la ocupación se articularía, sobre todo en la parte sur de la provincia, a través de guerrillas, entre las que destacan los Voluntarios de la Cruzada del Tiétar, grupo que llegó a contar con 600 hombres y que estuvo comandado por el párroco de Higuera de las Dueñas, Miguel de Quero.

Los franceses abandonaron la ciudad el 12 de Julio de 1812 y el día 18 se celebró el hecho en el Mercado Chico, momento que se aprovechó para leer al pueblo la constitución que meses atrás habían aprobado las Cortes de Cádiz.

Supera el objetivo de este post narrar aquí el proceso que lleva a la aprobación de la constitución de Cádiz. Digamos que el descrédito de las instituciones tradicionales, plegadas a los designios del gobierno francés, incentivó el nacimiento en las provincias y ciudades de nuevos organismos para ocupar el vacío de poder. Estas terminarían por coordinarse en un organismo central, la Junta Suprema y Gubernativa del Reino, que recalaría en Cádiz en 1810. Allí, la Junta transmutaría en un Consejo de Regencia que finalmente convocaría unas Cortes constituyentes en representación de todo el reino.

Para que todas las partes de la Corona, incluidas las colonias americanas y las provincias ocupadas, estuvieran representadas se articuló un procedimiento de elección por el cual los emigrantes presentes en la ciudad actuaban como compromisarios de sus respectivos territorios. De esta forma, siete abulenses residentes en Cádiz eligieron a Don Francisco de la Serna y Salcedo, oficial retirado de marina, natural de Arévalo, como diputado por Ávila en las Cortes de Cádiz. Su firma será la que en nombre de los abulenses aparezca en la Constitución de 1812, primera constitución de la historia de España, de tumultuosa existencia, pero eso ya es otra historia.

PS.- Como ustedes saben, la intención secreta de este blog es influir en el día a día de la ciudad y convertirla en una Comuna anarco-comunista. Hasta que esto suceda, nos conformamos con lanzar ideas al vuelo. Corríjanme si me equivoco, pero creo que este abulense no tiene aún una calle, avenida, plaza o callejón dedicado en la ciudad. Podían aprovechar los fastos del bicentenario para poner una calle a este buen señor. ¡No será por calles!

PS2.- Se sale del tema pero no puedo evitar la tentación de mencionarlo. A lo largo de todo el S. XIX se puso de moda un fenómeno que hoy día sigue siendo habitual en lo referente a la representación de la ciudad y provincia en Cortes: los cuneros. Pablo Casado, diputado por Ávila en la presente legislatura, es el último de los insignes representantes de los abulenses que nada tenían que ver con ellos. Por aquí pasaron (y se fueron), entre otros muchos, Francisco Silvela, Juan Bravo Murillo o Francisco Narváez.

Me río de Febreiro

No sé cuál es su primer recuerdo, ese primer flash que tienen en su cabeza. El mío es doble y no sé cuál es más antiguo.  Uno es estar subido en un triciclo en Hornos Caleros (vivíamos por allí) con un montón de nieve en la acera. Y el otro es de explorador… resulta que de algún modo misterioso pasé por debajo de una alambrada y me tiré al río chico a la altura de lo que hoy es Naturávila. Yo recuerdo intentar agarrarme a la hierba. Son recuerdos más visuales que otra cosa, no creo que a esas alturas manejara yo mucho vocabulario.

Morir ahogado en el Río Chico habría sido un premio Darwin a lo bruto. Afortunadamente mi señora madre estuvo atlética, saltó alambrada, me cogió de las orejas y aquí seguimos desde entonces dando la murga. El asunto es que no le guardo rencor al Río Chico y siempre le he tenido cariño. Vale que casi siempre va seco pero se le recuerdan grandes días, inundando todo lo que rodea al Atajo de Sonsoles, algún colegio, la actual zona de columpios…

Pero ¿qué sabemos de nuestro coqueto riachuelo? Yo no demasiado y por eso les pido ayuda. He estado investigando un poco y resulta que también es conocido como “Grajal” que imagino vendrá de “grajo”.

Pedí ayuda a Google y encontré una referencia en un artículo de Juan Ruiz-Ayúcar . Encontré otra foto del Puente Santi Espiritu e intenté buscar una del Puente Romanillos pero no he tenido suerte. Todo lo que encuentro son referencias al atletismo.

He jugueteado con Google Earth siguiendo el cauce (más o menos) hasta el Embalse de Becerril y luego hasta el Adaja y su recorrido hasta el Duero. Por completar este post de peticiones… ¿Alguien ha estado o tiene una foto de la unión del Adaja con el Eresma? ¿Y del embalse de Becerril? ¿Alguien sabe más de nuestro río Chico?

Curvas

Hoy no tenemos viñeta de Illo (ya le hemos dado cien latigazos para que aprenda) así que os proponemos otro plan para este domingo. Hace unos meses, es increible como pasa el tiempo, entrevistamos por estas páginas virtuales a David Galán, abulense, guionista de televisión y de cine y autor de numerosos cortometrajes.

Su último corto, titulado Curvas, participa en la X edición del Festival de Cortometrajes Notodofilmfest.com. Es un buen plan para comenzar el domingo con una sonrisa. Puede verse aquí.

PS.- Si os pasais por Madrid antes de marzo también podéis la obra de teatro “Por escrito” dirigida por este abulense todoterreno

¿Con qué cara se presenta un tío delante de un comerciante local o de un hostelero de la zona centro y le dice: “Quiero hacer la caca de la vaca”? La respuesta lógica sería: “Pues te faltan 400 kilos y caminar a cuatro patas por no hablar del asunto de los cuernos…” 

Ésta ha sido la nueva idea que han tenido desde el equipo de fútbol local para intentar recaudar algún dinero. El Real Ávila quiere dividir el estadio de fútbol Adolfo Suárez en un total de 25.000 rectángulos imaginarios debidamente acotados por coordenadas, entiendo, y numerarlos para venderlos en forma de papeletas. En el mes de junio, tras algún partido ya sea oficial o amistoso, se saca una vaca al terreno de juego y se la deja corretear a sus anchas esperando que el animal cague. No me he vuelto loco, esto funciona así. Una vez depositada la hez se mide, con la ayuda de un GPS en qué cuadrícula exacta del campo ha caído y a qué número de papeleta (o papeletas) corresponde y el poseedor de esa parcelita de terreno de juego será el ganador (o ganadores si la bobina mierda cae entre dos o más cuadrículas) de 15.000 euracos para gastar durante un año en comercio local.

Me van a disculpar pero las cuentas se me antojan difíciles. ¿De verdad esperan vender 25.000 papeletas? Me parece una cifra complicada de alcanzar. De hecho creo que es más fácil hacer y vender 10.000 papeletas de 5 euros que 25.000 de dos. Entiendo que quien participe en tan original sorteo lo hará más por su cercanía al club que por cualquier otro motivo y el método empleado para el sorteo puede atraer a curiosos pero dudo que a tantos.

Por otro lado hay que saber que se degustará ese mismo día carne de la raza Avileña mientras se espera a que la res, de la misma raza, haga sus cositas. Me surge una pregunta, ¿Cuánto cuesta preparar el dichoso sorteo? Traer la vaca, la degustación, papeletas… Qué número de papeletas vendidas convierten el sorteo en rentable para el Ávila. Recordemos que, de vender todas las papeletas, la recaudación sería de 50.000 euros a los que restar los gastos entendiendo que los 15.000 del premio salen de dicha recaudación.

Espero que esta iniciativa funcione y no le salga a pérdidas al club. Confío que el Ávila no se quede en vender 2.000 o 3.000 papeletas y, encima de no ver ni un duro, les toque pagar porque la vaca decida hacer sus necesidades sobre uno de los pocos espacios que se hayan vendido aunque supongo que llegados a dicha situación se suspendería el sorteo alegando que la vaca está estreñida o similares.

Termino con unas preguntas: ¿Sacarán previamente un listado de las zonas de campo que se han vendido suponiendo que no se llegue a vender la totalidad? ¿Indicarán previamente qué zona corresponde con cada número de papeleta para evitar posibles fraudes?

No sé pero para mí que esto tiene lagunas…

P.D.: Una vaca caga entre 15 y 20 veces al día. Si llega al campo recién aliviada la cosa no se alargaría más que un partido de fútbol, mientras a zamparse a su prima!!!

*El título es por aludir a la caca y tal, eh? Que nadie se me ofenda…

Entradas antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 289 seguidores