La Roja (la línea idem)

Hoy les vengo a hablar de deporte. No del Iniesta de mi vida sino del deporte más cercano.  En su día escribía aquí que tras Sastre entraríamos en la nada… salvo que saliera “algún otro Sastre con el tiempo. Un esforzado deportista – seguramente a nivel individual – que con mucha tenacidad, esfuerzo suyo y de su familia” nos reabriera la esperanza.  Afortunadamente ha surgido Paula Arias. Esperemos que no se desvíe del camino…que falta le hace al deporte abulense y al tenis femenino español.

“Castilla y León es la almorrana del deporte en España y Ávila la almorrana del deporte de Castilla y León”. Doble hemorroide.  Me lo solía repetir mucho la voz del deporte abulense, Luis María Soto, al que también desde aquí le mando un fuerte abrazo y los mejores deseos para el futuro.

Hablar sin tapujos del deporte abulense es algo que echo de menos de los buenos tiempos de Punto Radio Ávila. Entraba Soto al micrófono a eso de las 12.20 y hablábamos durante 10 minutos (o hasta 20 si la ocasión lo merecía) de cómo estaban las cosas. Soto siempre sabía más de lo que contaba y a mi me gustaba pincharle aquí o allá para irle sacando detalles, pinchitos. Aquello era radio de disfrutar, espero que también para el oyente. Así denunciamos tongos infames como las Becas Relevo, hablamos de los tejemanejes extraños del baloncesto nacional (quitando y poniendo categorías por ejemplo), del extraordinario mundo del ciclismo o de la difícil muerte del voleibol.  No siempre hemos compartido filias y fobias pero el bigotes es un fenómeno del periodismo. Le sonaba y hacía sonar el teléfono mil veces. Periodismo del de antes, de ir a la fuente. Honestidad brutal aunque a veces no gustara. O se equivocara, que por supuesto también lo ha hecho. Sin su voz en las ondas Ávila pierde un cachito grande de intensidad informativa.

Pero vuelvo a la almorrana. Muere el Baloncesto León mientras escribo estas líneas. Y me acuerdo de un dirigente de balonmano que el otro día nos decía en las ondas (en este caso a @eduardodx3) que cuando muere un club no solo muere el referente de arriba sino también muchas veces sus categorías inferiores, el trabajo de cantera. Y eso sí es un drama.

Aquí en Ávila tenemos además el handicap de que somos cantonalistas de barrio en vez de pelear un objetivo común. Entre clubes, cofradías, asociaciones vecinales e hinchadas deportivas de una misma ciudad surgen peleas centenarias.  Ese debate para otro día, que sería polémico. El caso es que aquí estamos ya medio muertos por lo que no podemos caer mucho más. Sería de desear que el Real Ávila levantara cabeza con dirigentes responsables. Algunas fuentes me dicen que sí y otras que no. El tiempo dirá.

En la Comunidad la cosa anda jodida. El Iscar ha caído. En fútbol no hay equipo que no esté endeudado hasta las trancas, desde el Valladolid ¿saldrá filial? al Salamanca, la Leonesa o el que se les ocurra. “Rubén, hazme caso..mejor que no hayais subido que aquí este año se nos cae todo de tanto abarcar” me decía un segoviano. Con la Segoviana reendeudada y el Caja sufriendo el efecto Bankia… ahí también se abren malos tiempos. ¡Sólo Soria parece un oasis deportivo! Y seguramente alguien que conozca más lo que haya junto al Duero sabrá cosas que desde aquí se me escapan.

La ACB se queda sin equipos por las obligaciones que hay que afrontar. La superliga de Voleibol no deja buena pinta y etc etc. En fin…que el deporte español vivía en gran parte en una burbuja y va cayendo. No nos debe dar satisfacción ver como el tinglado se desmorona y Ávila se equipara. Aquí ya lo teníamos derruido de antes.

En fin que está la cosa muy malita. La línea roja del deporte es que no se le puede dejar caer del todo. Por los chavales. Ojo, que no digo que se hagan barbaridades. En tiempos de recortes en sanidad y educación no voy a venir a pedir subvenciones. Lo que sí pido es que cuando empecemos a refundar España – algún día – pensemos en el deporte. No en dar grandes sueldos a estrellas ni construir edificios megalómanos sino apostar por el buen trabajo de base e ir recogiendo sus frutos. No solo en equipos también en otros deportes que no me quiero olvidar. La lista sería larga.

Enlazo dos medios de comunicación muy diferentes. Por aquí análisis en Libertad Digital y aquí espléndido reportaje de Salvados. ¿Conclusión? Que es prioritario dejar caer los activos tóxicos del deporte. Sin miedo. Pinchar definitivamente la mentira y empezar a construir en limpio.

Soy abulense ¿A qué quieres que te gane? #ohwait

Y después de Sastre la nada

Algo así advertí por otro rincón hace ya un tiempo y se ha convertido en triste realidad. La edad empieza a marcar fecha de retirada para nuestro ganador del Tour y Ávila se ubica definitivamente en una profunda ciénaga deportiva. Bienvenidos a la edad de hielo.

Saldrá algún otro Sastre con el tiempo. Un esforzado deportista – seguramente a nivel individual – que con mucha tenacidad, esfuerzo suyo y de su familia logrará superar las barreras que plantea esta provincia y nos dará buenas alegrías: karate, tiro, natación, atletismo… Espero y confío en que sea así.

Pero ahondemos más. También lo siguiente lo he contado alguna vez. Hace ya un tiempo me encomendaron hacer un reportaje sobre la financiación del deporte abulense. Mis conclusiones no eran muy favorables hacia el compromiso existente por el sector político-financiero-económico de Ávila…si es que aquí existe el guión entre esas tres palabras. Fui pagado pero aquello no se pudo publicar. No era conveniente.

En “Los 4 palos” somos libres y aquí lo repetiré…porque casi nada ha cambiado desde entonces. Miramos alrededor y cuando lo hacemos resulta siempre sangrante compararse con Segovia. Ciudad vecina, tamaño parecido, circunstancias similares. Este verano optaron en siete días a ganar la liga nacional de fútbol sala, subir a 2ªB y ser capital europea de la cultura. Esos mismos días…Ávila… bien, aquí seguíamos.

Sastre

Tiempos pretéritos…

Permítanme que hable también, por poner otro ejemplo, de algo que conozco bien: Aragón. Huesca y Teruel concretamente. Más pequeñas que nosotros y tienen equipo triunfador de voleibol, un peleón segunda división de fútbol, baloncesto y balonmano dando guerra por las canchas de España, dos equipos en Segunda División B…

Como diría aquel…¿Por qué? ¿Qué convierte a Ávila en un lugar en el que esté prohibido tener un equipo colectivo que ilusione a la gente? Somos pequeños pero no deberíamos ser invisibles.

Ah, esperen, que sí lo hubo. Vale, está bien, no es que el voleibol sea un deporte de masas. No hay más que ver el maltrecho estado de la llamada “Superliga” tanto en chicos como en chicas. Pero ese equipo paseaba el nombre de la ciudad por Europa. Yo mismo era socio y disfrutaba de aquellas jornadas continentales, esos partidos con el invencible Marichal, los piques con Burgos. Kaput. Desapareció.

Caja Segovia, Cai Teruel… ¿Qué le falta a Ávila?  ¿Un Rato?

“Avila nunca tendrá nada, no pelees contra molinos de viento”. Pues sí, peleo. El voleibol soriano no cayó porque la vicepresidenta autonómica no quiso. Y ahí siguen.

Son ejemplos y ejemplos. Ávila sale perdiendo en la comparación prácticamente con todas las ciudades. Pero eso no es sólo culpa de nuestros políticos, que también. Es evidente que ser una ciudad en la que el 5-2 y el 2-1 (y sin rechistar) está prácticamente vendido en las elecciones nos convierte en una provincia con poca voz. Tampoco destacan los nuestros por levantar la misma y reclamar qué hay de lo nuestro.

Pero, pero, pero. Es la propia Ávila la adormilada. En el deporte y en tantas otras cosas. Hay quien se alegra cuando el baloncesto pierde porque los que hay metidos allí son del partido pepito. Hay quien se mofa de que el balonmano sufra porque son cuatro gatos. Hay quien se rie del Real Ávila porque si llega un playoff siempre palma. Son nuestros agorer, los especialistas en disfrutar de las desgracias ajenas. Exterminemos la envidia y la inquina de nuestras calles.

Queridos mios, el deporte es vida pero es dinero. El deporte es salud. El deporte pasea el nombre de la ciudad como no hace ninguna feria de turismo. Siempre será mejor una Leb Oro que una Leb Plata. Siempre será bueno que no desaparezcan simples carreras populares – deportes al aire libre y para todos – que es simplemente inaceptable que se pierdan.

Si mens sana in corpore sano…estamos jodidos.

No tengo la varita mágica de cómo hacer el cambio. Sí sé que no hacer…por ejemplo anunciar a bombo y platillo centros pijograndilocuentes que se van al carajo en 88 segundos. Defendamos lo nuestro con inteligencia. Pensemos en el futuro de nuestros hijos. Clubes fuertes, apoyados, queridos…son plataformas para su enriquecimiento vital y personal.

Este es un mundo competitivo, nadie regala nada y si nos ponemos piedrecitas en vez de defender lo nuestro no vamos a ninguna parte. Esto es una crítica constructiva, no destructiva. No abrimos para eso esta página.

Hay que invertir en deporte. Ya sé que ahora es el tiempo de la austeridad y la eficacia y que todo lo que suena a inversión es prácticamente un anatema. Pero si algo es eficaz en muchos níveles, empezando por la propia salud y el ánimo de la ciudad, es apostar por el deporte.

En cualquier caso de lo que no tengo ninguna duda es de que estar a la cola en esta materia y ser una reconocida almorrana del deporte nacional no es precisamente el mejor indicador sobre el futuro de nuestra ciudad y provincia.

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