No eran tan buenos

Espero que no me falle la memoria pero juraría que fue por el mes de enero. Por cuestiones profesionales tuve que charlar con un antiguo amigo, digan conocido, si lo prefieren, quizá sea más exacto. Tras resolver nuestros asuntos y sin saber muy bien cómo salió en tema, terminamos hablando de los conciertos del año pasado por estas fechas. Sí, los de las fiestas de Ávila que se celebraban en el Episcopio. Los de Guaraná, Modestia Aparte, tributo a Fito, al Canto del Loco y demás. Y como no podía ser de otra forma mostré mi descontento. Lo mostré porque, como ya he dicho otras veces, creo que unas fiestas de verano, en Ávila, necesitan un poco más de caché musical y hubo un tiempo en el que lo tuvieron, y, en segundo lugar, por la falta de nivel de los que llevaban a cabo las actuaciones. Faltas de ensayo, errores de bulto en letras, melodías y bastante poca “intención” en lo que hacían.

Aquella conversación indignó a mi interlocutor. Creo recordar unos cuantos “¿Qué dices tío? No tienes ni idea, eran buenísimos!!!”, así seguidos y sin lugar a réplica tras mi primera exposición.

Bueno… Diferencia de criterio, opiniones diferentes, puntos de vista distintos, poco más.

Anoche me recibían a la entrada del Episcopio diciéndome “¿Vienes a disfrutar o a criticar?”. Curiosa bienvenida. No habían llegado a decirme nada así hasta la fecha. Seguramente me equivoqué yo, que soy así, y lo primero que pensé fue en este blog. Por eso mi respuesta fue tranquila y sincera. “Vengo a disfrutar pero si hay algo que criticar lo haré”. Y es cierto que hasta ese momento no se me había ocurrido escribir sobre la actuación de ayer y, sinceramente poco diré al respecto… Mi corta conversación de bienvenida continuaba… “No te quejarás, tío, son los All Togheter Band”. Me decía con un gesto de satisfacción… “Los de la semana pasada en la Calle San Segundo, ¿no?” respondí, consciente de que ya les había visto y de que no me habían gustado mucho. “No, no. Estos son mucho mejores, es la mejor banda de tributo a The Beatles que hay ahora tocando y los he elegido yo personalmente”. Me sorprendió. Sinceramente, me sorprendió y mucho. Había buscado al grupo por la red y se parecían muchísimo a los que una semana antes habían tocado a 100 metros de allí cantando en “Spanglish” y con una buena colección de gallos en casi la totalidad de las canciones. Que igual eran la mejor banda de tributo a The Beatles, no lo dudo, pero eso deja muy mal a las que son peores que ellos… Y esto no lo digo solo yo, os dejo esta entrada de Darkmina para que veáis que la opinión es compartida…

Antes de abrir este blog, recuerdo una conversación que tuve con el gran Pablo Garcinuño en la plazuela de la Posada de la Fruta, seguramente tras tomar un café mañanero. Creo que fue el preludio de este rincón o, al menos, lo que dejó la semilla en mi cabeza para lanzarme en esta aventura. Aquel intercambio de ideas y palabras giraba alrededor del papel de los medios de comunicación locales como voceros de los políticos, de todos, y la falta de crítica objetiva y fundada en datos o apreciaciones reales. Incluso la falta de mentar la hemeroteca reciente cuando alguien se contradecía. De aquellos barros, estos lodos, y por eso me gusta, a todos los del blog en general, hablar claro. La lastima es que hacerlo suele ser sinónimo de rebeldía, de inconformismo, de “cómo te gusta criticar, tío” o de “¿qué tienes en contra de mí? ¿Es algo personal?”. Pues no, no es, nunca, un asunto personal aunque la gente no lo entienda pero no vale decir una cosa, después la contraria, negar la mayor y salir de rositas. Y si no me gusta del poder político o de otros ámbitos más lejanos, menos me gusta de la gente que conozco y que lo hace en mi cara.

Y los de anoche eran los mismos que el jueves pasado. Cambiaba un guitarrista, lo cual no cambia el grupo. Y cuando ya te entran diciendo que “A qué vienes” y a sabiendas de que serás crítico con lo que suceda te engañan, enfada. Y la idea inicial de hoy no era hablar del concierto tributo de ayer pero, repito, si ese es el mejor grupo de tributo al cuarteto de Liverpool, cómo serán los demás.

Así que resultó que se fastidió el disfrute y, al final, no me dejaron más opción que la crítica. Aún así, diré que la gente se lo pasó bien, que el aforo estaba completo y que los fallos que pudieran tener los músicos quizá sólo fueron tales para unos cuantos que hemos seguido al grupo, al original, y que hemos hecho nuestros pinitos en la música, en mi caso con bastante poco acierto. Imagino que es como cuando vas a ver una Orquesta Sinfónica. Sin saber mucho de música clásica o sin conocer las piezas puede parecerte una maravilla pero para los expertos o los que son un poco más entendidos, los fallos pueden llegar a ser muchos por apreciaciones que para los comunes de los mortales son casi imperceptibles. Y ojo, no digo con esto que yo sea un experto pero sí me considero un poco exigente con algunas cosas y con la música, más.

Me despido, hoy es el turno de Modestia Aparte en la Plaza de Toros pero no seré yo quien se acerque a ver qué hacen. A pasar buena tarde, amigos.

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