¿Del bipartidismo al pactismo?

Cuando la RAE añadió al diccionario “amigovio”, americanismo para nuestro “amigo con derecho a roce”, los españoles, filólogos de barra de bar, se llevaron las manos a la cabeza mientras “viejoven” -joven con apariencia o maneras de no tan joven-, otra palabra fusión, triunfaba por la redes. ¿Existe alguna palabra fusión que nos sirva para explicar lo de anoche? ¿Ganader? ¿Perganar? ¿Perganadores? ¿Ganadedores? Porque ayer, como otras tantas veces, todos los partidos ganaron y, por primera vez, parece que también todos los partidos perdieron.

El PP ganó las elecciones, pero perdió tantos votos y tantos escaños que poco había que celebrar por Génova. Rajoy botó, sí, pero con la misma desgana con la que acude a entrevistas sin Bertín Osborne. Ganar las elecciones y no tener a mano la presidencia del gobierno no parece una victoria, como meterle 10 a un Rayo que juega mejor con nueve que tú con ocho y la BBC.

El PSOE también perdió votos y escaños, iniciando la construcción de la línea 1 de Metro debajo del mítico y marmóreo suelo de Ferraz, pero ganó a las encuestas y a los nuevos partidos, valga la redundancia. Los socialistas solo ganaron en Andalucía y Extremadura, hicieron el ridículo en Madrid, Cataluña y Euskadi, pero igual está más cerca de la presidencia Pdr Snchz que Mariano Rajoy. Y encima los resultados en Andalucía no fueron tan buenos como esperaban, otra victorrota de Pdr que aleja a Susana Díaz de Madrid.

Podemos y amigos consiguieron 69 diputados, 42 con sus siglas, el resto en coaliciones o mareas. Un magnífico resultado, pero lejos de lo esperado, de lo que apuntaban las encuestas y los puestos de frutas de Andorra. Están a las puertas del cielo, pero llamando al timbre. Habrá que ver si les abren. No consiguieron superar al PSOE ni en votos ni en escaños, pero obtuvieron un magnífico resultado en Cataluña y en Euskadi. Remontaron respecto a las encuestas de hace quince días, pero no llegaron a hacer realidad las del fin de semana. Y veremos cómo se gobiernan los 69 diputados de varias formaciones confluyentes desde el diálogo y el pacto.

Ciudadanos es, de los cuatro partidos, el que quizá esté más cerca de la derrota que de la victoria. Hace una semana el partido crecía y crecía en las encuestas, Rivera era el nuevo Adolfo Suárez que iba a encabezar la segunda transición, el líder más valorado. 40 diputados es un gran resultado, pero está muy lejos de lo esperado y no parecen suficientes para cambiar España. Rivera se quedó atascado en una puerta giratoria al llegar al hotel desde el que iban a seguir la noche electoral y luego tuvo que escuchar a sus seguidores gritarle “Presidente, presidente”. No fue su mejor noche. En Ciudadanos sacaron a pasear el tradicional “La Ley electoral se ha comido mis deberes”, letanía que suele entonar IU cada cuatro años. En la sede madrileña del partido se cantó el “Yo soy Español”, igual que en la sede del PP. Al final era verdad que eran de izquierdas y de derechas.

Ahora toca hacer cábalas, sumar, restar, dialogar, pactar. Los pactos más “naturales” no suman, los pactos menos naturales parecen muy complicados, la “Gran Coalición” puede ser Ruiz e indecente. En resumen, un pitote endemoniao. Igual nos vemos en primavera.

En nuestra bella y llena de potencial provincia, el PP ganó la elecciones. Aquí no hace falta buscar palabrejas nuevas. El PP pierde veinte mil votos, pero obtiene un lustroso y saludable 46% de los sufragios -una burrada con todo lo que ha llovido- y mejora siete puntos su resultado en la capital respecto a las municipales. Casado, parece evidente, tiene más tirón que Rivas. El PSOE, contra pronóstico, mantiene su diputado a pesar de perder 4000 votos en la provincia respecto a 2011. Nadie daba un duro por ellos, así que tienen derecho a descorchar cava, sidra y vino de Cebreros.

Por contra, Ciudadanos no cumplió las expectativas y se quedó lejos de enviar a Pedro Sierra al Congreso. Es difícil evaluar a estas alturas los factores que han influido en el pinchazo del partido naranja. ¿Hizo mella la campaña proagro del PP? ¿Falló el candidato? ¿Fue la campaña nacional la que restó impulso al partido en la provincia? Sierra -exPCAL- habló de “la estrategia del miedo de la vieja política”. A su lado, Manuel Vicente -exPP, exUPyD-, director de campaña de Ciudadanos en Ávila, se colocaba las gafas en la punta de la nariz. En la capital, Ciudadanos gana votos respecto a las municipales -PP y Ciudadanos suman el 63% de los sufragios en la ciudad amurallada-, ese consuelo les queda.

El otro partido emergente-nuevo se quedó en un 12%, más o menos donde todo el mundo esperaba, así que sin sorpresas en el mercado de las berenjenas abulenses.

Y ahora lo importante: los resultados de la VII Porra Electoral Los4Palos. En este comentario del blog están los ganadores de cada categoría y la explicación. Aquí os dejamos una tabla con el resultado global.

Porraglobal

Felicidades a los ganadores, si quiere consultar la tabla, está aquí. Mil millones de gracias a Guillermo por el cálculo.

PS.- IU sí perdió. Y lo de UPyD no tiene nombre.

Gredos

Gredos. Precioso paraje natural, ¿verdad? No puedo evitar acordarme de épocas pasadas en las que pateaba sus praderas sin piedad alguna hasta llegar al lugar elegido como destino. La Laguna Grande, El Almanzor, Cinco Lagunas… Hace tanto tiempo de aquello y me he vuelto tan vago… Gredos. Ese lugar con tanta belleza como peligro y que a simple vista podemos pensar que es inofensivo y resulta no serlo.

La imagen está sacada del flickr de R. Durán

Y es que no es raro levantarnos, sobre todo en fechas de buen tiempo, con la noticia de que el equipo de emergencias de la Guardia Civil ha tenido que realizar un rescate por la zona. Este año, sin ir más lejos, hemos leído con tristeza alguna defunción. En unos casos por imprudencia y en otros por mero accidente pero nuestra preciosa sierra se ha cobrado ya no pocas víctimas. Es fácil buscar respuestas a toro pasado y conociendo lo sucedido pero si algo tengo claro es que subestimamos los peligros que nuestra sierra esconde. No quizá las gentes de la tierra, no dejaré de recordar que la mayoría de los accidentados son ajenos a nuestra provincia, pero sí por foráneos que piensan que lo del Macizo Central es el chulapo de turno curtido en el gimnasio que va en el centro de un grupo de gente. No es de recibo pensar que ir a Gredos es dar un paseo y si alguien aún lo hace es mejor que pasee por el parque más cercano a su residencia y así evitar posibles disgustos.

Gredos es montaña. No valen los paseos, vale el caminar observándolo todo a nuestro alrededor para no cometer errores, preferiblemente acompañado de alguien que sepa lo que hace, vale el ser consciente de los peligros que la montaña tiene aunque a simple vista no lo parezca. Salvaremos las distancias diciendo que, por supuesto, no es el Himalaya pero tampoco es para tomarlo como si de un juego se tratase. Hay que ir preparado, con un mínimo equipo y unos conocimientos básicos y hay que ir sabiendo que no son cuatro, ni cinco, ni seis… los accidentes, las actuaciones de rescate y los fallecidos que se ha cobrado ya nuestra MONTAÑA. Y ahora digo MONTAÑA (con mayúsculas) porque es como hay que pensar en ella.

Con todo esto en la mente, la Junta de Castilla y León quiere hacer un cambio normativo a través de ciertas leyes para comenzar a cobrar a los accidentados que requieran atención del Servicio de Emergencias del 112 de Castilla y León siempre y cuando su accidente haya sido consecuencia de una decisión negligente o por no ir equipados debidamente. Indica Pilar del Olmo (Consejera de Hacienda de la Junta), que se trata ya no de recaudar más o menos cantidad de dinero sino de concienciar a los ciudadanos del coste de estos servicios y de la necesidad de que los medios de rescate estén listos para verdaderas situaciones de emergencia. Debo decir que una persona perdida en la montaña, sea por negligencia, falta de equipo o por desafortunado accidente, es una verdadera emergencia en todo caso. Creo que la gente va a seguir pensando que Gredos es el parque y no tengo claro que esto haga descender el número de accidentes o desapariciones. La gente que venga a Gredos puede no conocer que si se pierde y llama al 112 le va a tocar pasar por caja y, espero equivocarme, pero puede que leamos noticias estúpidas de gente reticente a llamar a emergencias para no tener que aflojar la gallina porque “total, solo me sangraba la cabeza tras 8 metros de caída”.

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