Política y religión, el arte de hacer amigos

Abrimos sano debate en Los 4 Palos sobre la Semana Santa. Nos gusta lo de hacer amigos. Yo, que fui capuchón antes que palo, he ido perdiendo pasión con los años, pero no dudo de la importancia cultural, artística y turística de la celebración.

El caso es que el tema se ha ido de las manos. Les copio-pego de Europa Press esta nota de León, pero que bien podría ser de esta nuestra ciudad si Ciudadanos y Podemos estuvieran más activos…

“Ciudadanos en León ha instado a Podemos León a que ponga de manifiesto su “postura oficial” en relación a la Semana Santa (…)  Así lo ha explicado Ciudadanos en un comunicado, donde ha agregado que la Semana Santa leonesa es “mucho más de una tradición” y también “un importante revulsivo económico y de empleo para León”. En este sentido, ha recordado que la Semana Santa leonesa ha sido declarada de Interés Turístico Internacional, con arraigo en la ciudad desde el siglo XVI.”

Ya saben de donde viene la historia… Sevilla en pie de guerra después de que el Partido del Círculo tuviera un patinazo de referendum, luego rectificado, aunque Pablo Iglesias (que por otra parte tuvo exitazo y llenazo allí) manifiesta ahora que la Semana Santa se está privatizando. ¿Que qué significa eso? Pues eso les vengo a preguntar.

¿Se está privatizando la Semana Santa? ¿Se puede hacer un referendum y prohibir la Semana Santa en un territorio, al igual que se prohibieron los toros en Cataluña?

¿Se aceptaría de buen grado que otra creencia religiosa, si aumentara su presencia en la ciudad, pudiera realizar actos en lugares públicos?

A mí no me miren, que soy pastafari y mis creencias son pacíficas como una albóndiga con tomate. Sin embargo, creo que el debate es interesante. Me temo que no iba a tener mucho apoyo mi postura, así que me la guardo entre los espaghettis.

Para no perder el humor, antes de abrir el debate, véanse este buen chiste granaíno

¿Se pueden publicar viñetas de Mahoma? Si te citan a la madre… ¿pegarías una buena torta o pondrías la otra mejilla?

Política y religión, el arte de hacer amigos. Si se animan a comentar, háganlo con espíritu cristiano y conciliador.

El periodismo de las tres teclas

Dije en su momento que si había algo que me había quitado de encima y que no echaba de menos del periodismo, era el tener que hablar todos los días de lo mismo: de los eres, la crisis, los jefes, los trepas, la profesión yéndose a la mierda.

Mi amigo @srmorix lo ha resumido bien en su entrada de pasión que ha publicado la semana pasada por su rinconcito. Lo ha titulado Sonrisas de mierda. Y dice cosas como…

“Sonríen cuando ven todo lo que se ahorran tirando de becas, prácticas y demás…cada vez con menos profesionales contratados…los números rojos de la credibilidad parecen transparentes.”

No quiero ahondar mucho en el tema aquí. Lean ese post si les interesa el tema. Vuelvan a otras cosas que hemos escrito por aquí. Y si quieren, léanme también por otro blog, el de amiga @beatrizolandia donde escribí sobre “los periodistas multimierda”. 

Si retomo la idea no es por volver a escribir lo mismo sino para hablar de cómo estoy viviendo yo el tema estos días desde el otro lado de la barrera. Estoy presentando un libro aquí y allá, no voy a hacerles aquí un Umbral, que ya lo hago por mis sitios. Lo que les quiero traer a Los 4 Palos es mi experiencia del periodismo desde fuera. Estos días soy yo el entrevistado, el citado, el que está viendo cómo trata el periodismo algo mío. Y hay de todo. Nada me ha sorprendido. Soy cobaya, pero cobaya que ha sido cazador. Sé cómo va el tema. Sé quiénes indagan y quiénes se quedan con lo justo. Sé quiénes se leen el libro y qué redacciones directamente no tienen ni medios ni tiempo para hacer nada más que el famoso control c – control v. Sé que periodistas son periodistas y quienes son mierdecilla. Y no por que hagan más o menos caso a mi libro, que realmente tiene una importancia muy menor, sino por cómo se trata o no se trataun hecho. Por las ganas que le ponen no a mi noticia, sino a su trabajo: el periodismo.

Casos que evidencian que nos vamos al carajo. No voy a citar medios ni personas, no sería elegante. Pero hay algo que no está bien y no está bien aunque en este caso a mí me favorezca. Como se imaginarán, hemos mandado una nota de prensa con la información básica a los medios. Es bueno hacerlo, para que tengan tu contacto, sepan algo de lo que estás vendiendo (ya sean libros, música, protestas agrícolas o posiciones políticas). Lo que no puede ser es que algunas personas lo cojan sin más y lo publiquen sin cambiar una coma. Que les vendas algo y lo acepten sin más, sin comprobar nada. Vamos, que si hubiera puesto que “según Zutanito Martínez, la mejor novela en español del siglo XXI”, no duden que más de dos y tres medios lo tendrían publicado sin miramientos. Hay becarios que han hecho el control + c + v y no han mirado atrás. No podemos estar criando estas generaciones. No puede ser. Y yo no soy santo y también he quemado esas tres teclas, pero no por sistema. Y no si tenía forma de evitarlo o de añadir algo mío. Que suele ser casi siempre. Casi siempre hay 1 minuto. En resumen: que en el periodismo, y en otras muchas profesiones, si quieres calidad tienes que pagarla. No vale cualquiera.

Ha habido gente encomiable, que ha buscado el titular más allá de lo fotocopiado. Periodistas que me han llamado y han preguntado algo más allá. Para lo bueno sí que daré un par de nombres. Carmen T. Izquierdo, por ejemplo. Abulense, peleona y preguntona. Que pregunta mucho y algunos siempre le han mirado mal porque pregunta mucho. Carajo, que el periodismo es eso: preguntar. Ángeles Hernández, de la Ser, reciente colaboradora nuestra en el blog. Leyó y me escribió, cosas buenas pero también puntualizaciones. Mi admiración hacia ella ha aumentado estos días. Porque lo fácil estos tiempos es meterse con el periodismo, con la crisis, con los jefes y con España en general. Pero lo difícil es apuntar también y señalar a quienes siguen dignificando nuestro país desde sus pequeños puestos de trabajo. Hoy hablo de periodismo, pero podría hablar de camareros, carteros y tenderos que sonríen al entrar en su establecimiento. Piensen en su gremio y apliquen profesionalidad a su género. A eso me refiero.

Otro tema, corto y cierro: El otro día nos escribía un amable lector pidiendo que escribiéramos de la insensatez de tener vacaciones de Semana Santa…la semana después de semana santa. Yo subo la apuesta y uno a ello esta gilitontuna del cambio de hora. Lo que necesita España es un cambio de horarios en general. Dejarnos del arsa-quillo-ariquitaun, viva la Feria de Abril y San Petardo del Monte, y pensar en eficiencia y cómo vivir más sanos y saludables, compaginando vida mediterránea y horarios  laborales decentes. Si alguno quiere escribir un post sobre ello, o defendiendo la posición contraria, ya saben que en esta página aceptamos colaboraciones. Algún día tendremos que ponernos en serio con eso de ser eficaces, que no simplones.

Declaraciones de amor y de interés turístico

Tengo la impresión de que el Alcalde de Ávila y el de Valladolid, León de la Riva, no se llevan bien. Yo diría que directamente no se soportan, pero que intentan guardar las apariencias por aquello de que pertenecen al mismo partido político. Es verdad que no se lo dicen directamente, no esperen ustedes a García Nieto llamando a De la Riva “tonto” a cinco columnas en el Diario de Ávila, pero en ocasiones se lanzan indirectas a través de los medios, como cuando se abrió aquella polémica sobre los sueldos de los Alcaldes de las ciudades de la Comunidad.

Aunque no sea de manera directa, las últimas declaraciones polémicas del Alcalde de la no-capital de la comunidad también tocan de refilón al Alcalde de Ávila y a la ciudad. Consideraba de la Riva que últimamente los declaraciones de Interés Turístico Internacional se han “dado a mansalva y han perdido su valor” y que en la Comunidad birregional y conjuntiva solo las Semanas Santas de Valladolid, Zamora y Medina de Rioseco merecían esa distinción, cuando en la actualidad cuentan con ella las celebraciones de León, Medina de Rioseco, Medina del Campo, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora. ¿Y nuestra vela en este entierro? El Ayuntamiento pretende conseguir esa distinción para nuestra Semana Santa. Ya veréis cuando se entere León de la Riva.

A todo esto ¿Qué es exactamente una declaración de interés turístico internacional? ¿Cómo se consigue? ¿Quien lo otorga? ¿Cúantos ceros tiene el cheque? Vamos a echar un vistazo.

¿Qué es una declaración de interés turístico?

Una declaración de interés turístico es un título de carácter exclusivamente honorífico. En España, existen tres niveles: regional (regulado y concedido por las distintas CCAA) nacional e internacional. Estos últimos están regulados mediante la ORDEN ITC/1763/2006, de 3 de mayo y son concedidos por la Secretaria de Estado de Turismo.

¿Cómo se consigue?

En la orden citada se enumeran los requisitos que se tendrán en cuenta a la hora de conceder la declaración.

a) La antigüedad de la celebración de la fiesta o acontecimiento de que se trate (Nota – No se menciona cuál debe ser la antigüedad, solo que sea antigua)

b) Su continuidad en el tiempo (entre una y otra celebración de la fiesta no deberá transcurrir más de cinco años)

c) Arraigo de la fiesta en la localidad, lo que implica la participación ciudadana en el desarrollo de la fiesta. Para evaluar este aspecto, se considerará la existencia de asociaciones, peñas, u otras agrupaciones similares de ciudadanos, que la respalden.

d) La originalidad y diversidad de los actos que se realicen.

e) No podrán optar a la declaración fiestas con concurrencia de actos en los que directa o indirectamente se maltraten animales o personas

f) Habrá de cuidarse especialmente el entorno urbano, monumental y paisajístico del lugar de celebración de la Fiesta.

g) Las solicitudes de declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional e Internacional habrán de ir acompañadas de una memoria explicativa en la que además de lo ya mencionado se exprese “la existencia de un equipamiento adecuado de alojamientos y servicios turísticos para la recepción de visitantes”, “una correcta señalización”, y la realización, por las entidades organizadoras, de “acciones promocionales suficientes para la atracción de corrientes turísticas. Para el caso de las fiestas de Interés Turístico Nacional, un mínimo de veinte actuaciones promocionales en medios de prensa escrita (periódicos, revistas, etc.), radios y televisión de difusión nacional o en uno o varios países extranjeros” y para las declaraciones internacionales, como la que pretende Ávila “será necesario presentar un mínimo de diez actuaciones de difusión en uno o varios países extranjeros” Para cumplir con este punto, además de exposiciones programadas por varios países de Europa, el Ayuntamiento ha invertido 6000€ en costear el transporte y alojamiento de diversos periodistas extranjeros en la ciudad durante estos días, para que estos cuenten las bondades de la ciudad en sus distintos países.

h) Para poder ser declarada de Interés Turístico Internacional, tiene que haber sido declarada de Interés Turístico Nacional al menos cinco años antes. (Nota -La Semana Santa abulense obtuvo este título en 2005)

Como ven, la Semana Santa de Ávila cumple de sobra los requisitos planteados por el Estado, entre otras cosas porque son tan genéricos que casi todas las fiestas de casi todas las ciudades pueden cumplirlos a poco que se pongan.

¿Sirve para algo?

Esta es quizá la gran pregunta. Ya hemos visto que es un título honorífico que no va acompañado de un cheque al portador. Además, como dice el Alcalde de Valladolid, cada vez es una declaración menos exclusiva. En España hay 47 fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional, buena parte de ellas son Semanas Santas, y cada vez son más. Junto con Ávila, otra media docena de ciudades tramita en estos momentos declaraciones para sus celebraciones.

Evidentemente, lo que se persigue buscando este título es reforzar la atracción turística del evento, pero ¿funciona? ¿Ustedes han ido a algún lugar  teniendo en cuenta estas distinciones? Mi intuición me dice que, más allá de servir como merecido reconocimiento al esfuerzo y dedicación de cientos de personas y para reforzar la autoestima local, una declaración de estas características sirve para más bien poco. Esta intuición es difícil de comprobar fehacientemente, no disponemos de datos tan detallados y no podemos entrar en la cabeza de cada uno de los turistas que nos visitan, pero podemos acercarnos a la realidad a través de la estadística, en concreto gracias a los datos que proporciona el INE sobre viajeros y pernoctaciones. ¿Tiene algún impacto una declaración de interés turístico sobre el número de viajeros y pernoctaciones? Voy avisando, los datos que ofrezco a continuación no pretender sentar cátedra, tan solo servir de aproximación imperfecta al tema que estamos tratando. Habría que depurar los datos, teniendo en cuenta los efectos del calendario, la metereología de cada año y, evidentemente, la crisis.

Primero, los datos de viajeros y pernoctaciones de Ávila durante los meses de celebración de la Semana Santa desde el año 2005.

ÁvilaSemanaSanta

Como vemos, subida constante durante los primeros años de la serie, fuerte impacto de la crisis (aunque el dato de 2010 quizá seda algo peor de lo esperado por caer ese año en marzo) y cierta recuperación durante los años 2011 y 2012.

La siguiente tabla ofrece los datos de pernoctaciones de diversas ciudades que han obtenido declaraciones de interés turístico para sus Semanas Santas.

CompSemSan

Como podemos ver, el patrón es bastante similar al ya señalado para nuestra ciudad: subida, caída, recuperación. Y ahora, la misma gráfica, incluyendo un dato más, el momento (marcado con una raya negra) en que cada ciudad recibió el título, para que cada uno saque sus conclusiones sobre el posible impacto.

CompSemSan2

Y un par de gráficos más. Dos fiestas declaradas de interés turístico internacional con fechas fijas en el calendario: San Froilán en Lugo y la Feria de Albacete.

LugoSFroilán

FeriadeAlbaceteMi humilde opinión es que el impacto, de existir, sería bastante escaso.

Y ustedes  ¿qué opinan? ¿Sabían que la Feria de Albacete era tan importante?

Mis semanas santas

Seamos cristianos, paganos, annunakis o devotos del espagueti volador no podemos ser ajenos a que estos próximos días la ciudad va a vestirse de un modo diferente. Hoy no hablaré de religión ni de crucifijos en la escuela, dejemos ese jardín para otro día. Les invito a viajar hacia atrás para compartir entre nosotros si les apetece nuestras imágenes personales de la Semana Santa.

Extraído de la página de RNE Ávila

Seguramente uno de mis primeros recuerdos de la Semana Santa en Ávila va asociado al Vía Crucis. Recuerdo el nerviosismo de saber que me estaba despertando pronto y que iba a hacer frío. Nos pertrechamos con el pijama por debajo del pantalón. Doble capa, gorro. Salimos finalmente a la calle, encaramos la muralla, miramos con extrañeza a algunos jóvenes impíos.

El marco era especial. La muralla, el frío. La furgoneta de Radio Nacional. Anduvimos y anduvimos hasta llegar a la Catedral. ¿Puede ser que la voz del altavoz fuese el Padre Laya, de Santo Tomás? Tiro de recuerdos.

Una estación. Otra. Otra más

La sensación especial de ver amanecer junto a la Catedral. El ir a un bar para tomar unos churros. Era genial: había sobrevivido al frío, a los dos kilómetros de muralla, había visto a alguno de mis inalcanzables amores. Era un pequeñajo feliz que durmió como un lirón y con el mismo aventurero pijama.

Fui capuchón de poco éxito. La caperuza me quedaba grande, no seguía el paso adecuado. Algún peatón se rió de mi con poca gracia. Yo llevaba con orgullo lo de ir vestido de Medinaceli, morado y amarillo con mi vela eléctrica. Aparte de los motivos religiosos me gustaba eso de pasar por la ciudad viendo sin ser visto. Poder ir al recreo al día siguiente y decir te vi y tú no me viste. Pensaba que con ese magno aspecto seguramente las selenasmileys caerían a mis pies. Ingratas de la ancha Castilla…

A veces cenábamos en casa del primo Moker. Apurábamos horas jugando al viejo PcFútbol, al Speed Demons. Subíamos hasta Mosen Rubí la madrugada del Jueves Santo para ver la procesión y la Saeta. Asustándome de la cercanía de los tambores. Porrom porrom porrom pom pom.

Nunca entendí a algunos que se metían hasta la cocina para hacer la foto imposible. Me gustaba ver las flores a la Santa. No entendía lo de no poder comer carne algunos días y mucho menos esa extrañez poco higiénica del Miércoles de Ceniza. Sin embargo todo ello e lleva al recuerdo del rico potaje de mi abuela. Una comida irrepetible y que nadie nunca habrá podido igualar. Qué rico potaje. Sabiduría de manos expertas.

Luego crecimos y nos descreímos (no del potaje). El siguiente milagro – mucho más pagano – fue un taconazo de Redondo en Old Trafford que escuchamos en la radio mientras entrábamos a Bocatti.  Un par de años después iba regateándole besos a la primera novia. Aprendiendo a vivir.

Las procesiones siguieron dando color al centro año tras año. No volví al Via Crucis y en cierto modo lo echo de menos. Me convencí a mi mismo de que me había convertido en laicista y de repente me di cuenta de que me apetecía escribir de los recuerdos asociados a esas estampas. Esas miles de personas abrazando al Cristo junto a la muralla. Preguntándome si quedarán niños que sigan observando las procesiones, subidos a las rocas de la muralla, disfrutando del espectáculo visual único que ofrece nuestra ciudad.

Con ese fervor feliz, juguetón si se quiere, que inevitablemente acabamos perdiendo.

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