El último que apague la luz (por Guillermo Buenadicha)

Más colaboraciones y más versos. En esta ocasión, es nuestro amigo Guillermo Buenadicha quien mulle nuestras neuronas para que florezca en ellas la simiente de las musas. Si tú también quiera participar, en prosa o en verso, aquí te explicamos cómo.

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El que algo sea vox populi en nuestra ciudad suele deberse a la endémica afición abulense por el chisme y el mehandichoqué. Muchas veces lo difundido por radio macuto no tiene fundamento y como tal se desvanece pasados los días. Otras, sí, se confirma el rumor como antesala de la noticia, que cuando el río suena, seguro que no es el Adaja. Pero si hay una señal que marca la frontera entre el cotilleo y lo que adquiere categoría de asunto a ser tratado seriamente es que nuestro Diario, gacetilla centenaria, dedique cuatro páginas completas a algo. Y si encima recibe la guinda de una columna de opinión de su director, entonces blanco y en botella.

Preocupado ando con el asunto Nissan, tras leer el periódico este fin de semana y a la vista de que no hay político o prócer que deje pasar la oportunidad de expresar su preocupación (me preocupo porque se preocupan; es preocupante). Es cierto que los problemas de nuestra fábrica son guadianas recurrentes a lo largo de estas últimas décadas, pero también que don Jorge Manrique ya indicó que todo río indefectiblemente va a parar al mar. Nuestro cántaro ha agotado al fin todas las vidas disponibles en su camino a la fuente, a lo que se ve, aunque no tendrá leche o agua que derramar. Y me pregunto en qué darán sus huesos, de quedar alguno, en una ciudad como la que alumbran las farolas de nuestras rotondas vacías y grúas enhiestas.

Puesto que Ramón Martín @su_per_mon se ha lanzado (de forma admirable, todo sea dicho) por el camino de la queja social a través del soneto quevediano, cojo el testigo de su crítica climática (asunto que no por humorístico deja de tener su enjundia) y navego al socaire de su estela, en humilde pero espero que digno esfuerzo poético. No añado un estrambote, como él ha hecho (y mejor no hubiera), porque bastante estrambótico es el tema de por sí, y porque los haikus y los sonetos tienen mal apareamiento. Otro día, de seguir poética justa, quizás le ofrezca las armas niponas para un abulensista duelo al amparo de estos palos centenarios.

 

Cerrar podrá sus puertas la que fuera
orgullo de la tierra, factoría;
que miles de camiones producía
a España y más allá de su frontera

Quemará los parados en su hoguera
y hará de nuestra noche triste día;
la línea de montaje, piel vacía
no verá su sesenta primavera.

Políticos, que el cielo han prometido
Sindicatos, que en vano han peleado
Nipones, que al ganar no habrán perdido

El pecho del que tanto se ha mamado,
en Cylog y en ladrillo travestido,
polvo será, mas polvo urbanizado.

Un café con… José Pulido (2 de 2)

Os lo contaba ayer… ‘La línea de la vida’ es el poemario con el que José Pulido gana el Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz y el motivo de nuestro encuentro, le pido que nos sitúe, que nos hable del premio y de su historia para aquellos que no sepamos la verdadera importancia que tiene este galardón.

“Es un premio con 24 años de historia. Surge de la Colonia Fontivereña Abulense que comenzó a organizarlo, creo que en sus iniciaos estaba ya por allí José María Muñoz Quirós. En un principio se hizo para conmemorar el centenario de la muerte de San Juan de la Cruz.” Imagino que es un premio que ha ido creciendo poco a poco y pasando de lo local a lo internacional… “Bueno… El Premio, desde un principio, nace con bastante importancia y fuerza. Este premio lo han ganado grandes poetas desde su inicio, Carlos Murciano, José Javier Alejandre… Más que un pequeño premio que crece ha sido siembre un gran premio a nivel nacional. Lo más importante, eso sí, es que se ha ido convirtiendo en internacional. Llega un momento en que se comienzan a enviar las bases a otros países y cada edición se ha ido apuntando más gente”.

Para poder presentarte a este premio no basta con escribir un poema, hay que escribir un poemario completo… Un libro de poesía. ¿Cuantas veces has escrito un libro para intentar ganar este premio? “Si no me falla la memoria han sido tres. No han sido consecutivas y seguro que al menos tres, si no cuatro”. Un premio especial por la repercusión que tiene… “Y por la dificultad. Al jurado le llegan unos 15 libros, se van eliminando poco a poco, llega un momento en que las decisiones se complican, cuesta más descartar y así hasta que queda uno y se decide por muy poco, por un matiz, un sentimiento que despierta… Tienes que conciliar muchas voluntades y en el jurado hay personas que son editores, tienes que convencer a un grupo muy diferente de personas”. ¿Y en qué consiste exactamente este premio? “Consiste en una dotación económica y en la publicación del poemario por parte de la organización. Lo hacen a través de la editorial Adonáis, una editorial muy prestigiosa dentro del mundo de la poesía. Lo importante es que es una editorial nacional y quien quiera el libro va a poder conseguirlo en cualquier ciudad del país.” ¿Un premio como este abre puertas? “… da mucho prestigio. Yo lo he notado en las llamadas que he recibido y la difusión que este premio ha tenido en medios de comunicación. Ahora comenzaré a presentar el libro… Un libro publicado en Adonáis es un libro que la gente, de inicio, cin conocerlo, ya lo mira con respeto, y con eso llevas mucho ganado”.

Y ‘La línea de la vida’… “Son 41 poemas”¿Cual destacas? “Es un libro muy especial, es muy difícil. El libro, a pesar de su división, esta construido como si fuera un único poema. Ninguno de los 41 pequeños escritos que lo componen tiene título, comienzan con punto suspensivos, como si vinieran del poema anterior y se podría leer de principio a fin, sin parar, y tendría sentido en su conjunto. Es el libro de alguien que intenta contar lo que es para él en sentimiento de vivir. Lo importante no es la anécdota, es el sentido de vivir, sentir la vida, lo que ves en la vida. “ Y qué ves tú en la vida… De qué hablas… “Pues hablo de la experiencia,  amor, desamor amistad, tristeza, la muerte, la memoria…” ¿Es la línea de tu vida? “Evidentemente no conozco otra, esta es la película que me ha tocado, intento ser un poco objetivo en lo que escribo para que otras personas puedan sentirlo y compartirlo al leer lo que escribo… Pero sí… Es mi vida…”

Tras tantos años escribiendo, has desarrollado manías, vicios… ¿Cómo, cuándo te sientas a escribir? ¿Cómo surge este libro? “Lo de la inspiración, a veces, es cierto. Me ha pasado… Despertarme en mitad de la madrugada con un verso, un solo verso, y tener que levantarme a anotarlo. Uno es poeta 24 horas del día pero creo que de manera inconsciente. Hay algo en tu mente, en tu corazón que está trabajando continuamente. No puedo ponerme un horario para escribir, escribo cuando puedo y anoto ideas cuando me vienen. A veces es una frase, una música que te trae unas palabras a la cabeza… Decía Pepe Hierro que el primer verso te lo regalan los dioses y el resto te lo tienes que currar tú… Procura devolverle algo bueno a los dioses porque el primer verso suele ser muy bueno y el resto ya no lo es tanto. Es verdad, la inspiración existe pero necesita trabajo”. ¿Cómo se escribe un libro? “Tú tienes ahí una inquietud sobre un tema recurrente que te hace ir escribiendo. Cuando ves que hay un núcleo de varios poemas en los que sí hablas sobre algo encuentras la dirección par seguir trabajando y le vas dando una estructura a lo que tienes escrito. Después escribes poemas para poder enlazar unos con otros para darle forma con cierto interés y coherencia…” Y en este caso la estructura fue de un solo texto, como si todo fuera parte del mismo libro… “Sí, en este caso sí. Tengo algo guardado que estoy buscando la forma de sacarlo, es un libro un poco apocalíptico, está escrito alrededor de la caída de las Torres Gemelas, la crisis, el momento en que un mundo se cae y hay que comenzar a levantarlo de nuevo. Para comenzar está dividido en siete partes, el número siete es un número apocalíptico, lleno de simbología. Cada una de esas partes tiene otros siete poemas un uno final para cerrar el libro y convertirlo en un Pentencostés. Eso es una estructura diferente, muy diferente, a la “La línea de la vida”, por ejemplo, porque la temática de los versos así lo pedía”.

Pepe Pulido, por su condición de poeta y periodista, está muy ligado a la vida cultural abulense… ¿Hay buenos poetas en Ávila? “Sí, sí los hay. Hay un grupo de gente que está escribiendo mucho y muy bien… Antes te hablaba de Jacinto Herrero, ya falleció, pero Jacinto es un clásico. Yo siempre cito a José María Muñoz Quirós. Tiene una obra muy consolidada, con muchos premios y mucha difusión, ha estado en ferias internacionales, se le ha publicado en Mexico, Argentina… Es un poeta muy reconocido y es un animador cultural para la ciudad que trabaja y disfruta mucho. Aparte de todo eso es un gran amigo. Pero hay mucha otra gente. Ana Agustín, periodista también, que ha recibido un premio hace poco y que escribe muy bien… Pero lo más importante de todo es que viene gente joven por detrás que llegan con fuerza y con un trabajo espectacular, Daniel Zazo, Ruth Sanz… No estoy citando a todos, hay muchos más, hay cantera.” ¿Se cuida la poesía en Ávila, la ciudad cuida a sus poetas? “Sí, sin duda… No sé si la palabra es “cuidar” pero, por ejemplo, en los actos de poesía, siempre encuentras un público muy atento, muy educado y que sabe escuchar poesía. En Madrid, por ejemplo, he estado en actos con menos público que en Ávila y con gente bastante menos formada. En Ávila, al menos, la gente sabe apreciar la poesía. En Ávila hay mucha actividad cultural, quizá no de alto nivel, pero aquí hay mucha gente que hace cosas, que pinta, que hacen música, teatro, buenos audiovisuales… Hay mucha cultura y muy buena.”

Además creo que las nuevas generaciones, le digo haciéndole un guiño, vienen pegando fuerte y siguiendo los pasos de papá… “Sí, bueno… Vamos a ver, vamos a ver… La pequeña de mis hijas, Guiomar, mostró, de forma espontánea, una gran afición lectora. Llegó con seis años a casa con un poema que le había escrito a su madre, les habían dicho en el colegio que lo hicieran y lo que llevó a casa a mí me pareció precioso… Entonces comencé a animarla vistiéndolo un poquito de juego y empezó a escribir más poemas… Tiene mucho desparpajo a la hora de escribir y como juego que era para ella, disfrutaba mucho. Ahora, Guiomar, es una adolescente, tiene 13 años,  y sigue teniendo la misma facilidad para escribir pero ha desarrollado una habilidad estupenda para la narrativa y creo que tirará más por ahí que por la poesía, escribe unos cuentos geniales…” 

Vamos terminando, el encuentro está resultando de lo más ameno, interesante y algo más largo de lo esperado. Para los no iniciados, le pido, recomiéndame un poeta para la gente como yo que no estamos acostumbrados a leer poesía… “Los clásicos siempre funcionan, no hay que rebuscar demasiado, cualquier cosa de Machado te sirve para iniciarte en le poesía. Vete a un Federico García Lorca, mira su evolución…”. Y para quienes ya hayan pasado por ahí… Qué autor o autores te han hecho a ti cambiar, de alguna forma, tu concepto de poesía, tu percepción de la poesía… “Pues mira… Me influyeron bastante los románticos ingleses y los poetas centro europeos del siglo XX.” Nombres concretos. “Ranier María Rilke, Vladimir Holan, Paul Celan… Me han hecho cambiar mucho… Ingleses… William Wordsworth, sobre todo él porque Percy Bysshe Shelley y John Keats eran también muy especiales pero la poesía reflexiva de Wordsworth resultó muy reveladora para mí.”

Acabamos la charla… Le doy las gracias a José Pulido por lo interesante que resulta todo lo que me ha contado que, como veis, ha sido mucho. Para rematar este café agarra su libro que ha presidido el encuentro durante toda la hora larga que ha durado… Me regala algunos de los poemas que contiene con la voz y el sentimiento del poeta que los escribió. Un broche de oro para un rato de oro… Me despido, mientras pago los cafés, a vosotros os dejo un pequeño capítulo de “La línea de la vida”.

…OCULTARSE hasta desaparecer en la máscara,
hasta que ella hable a las cosas por nosotros
y nos arranque a los infiernos de la identidad.
Ocultarse hasta que la sombra
valga por toda una vida,
hasta que no se pueda distinguir
tu rostro, velado
tras el opaco cristal de su apariencia.
JOSÉ PULIDO.

Gracias.

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