El difícil hasta siempre

Hoy que me marcho puedo escribir con tranquilidad algo que por la parte que me toca es de una inmodestia bárbara:

Los 4 Palos es una de las mejores cosas que le han pasado a Ávila en el último lustro.

(by Illo)

“El Guisante” (by Illo)

Y por eso aquí seguiré; si no ya como “Cuarto Palo”, sí como “Primer Lector”.

Me despido de estas líneas para arrancar una nueva etapa vital, un reto profesional y vital al que tendré que echar muchas horas al menos hasta que despidamos este largo 2015. Y por eso hoy me marcho de Los 4 Palos con el GuisantIllo aquí, a la vera de las letras, como representación del camino realizado y el que está por venir.

Así es la vida, que a veces marca unos caminos que te marcan nuevas tareas y señala nuevos destinos. El mío, a corto plazo, marca muchos kilómetros de carretera y manta. Siempre cerca de Ávila, allá donde esté.

Porque por eso Los 4 Palos es un buen invento para el abulense informado. Puedes leer las noticias, debatir en el bar o en la red social de turno… pero siempre ese camino te quedará más completo si te pasas por aquí a leer el zarpazo de Willy, la clarividencia de Alberto, la ironía mordaz de Illo o la clase que Pablo destila hasta en los interlineados.

No son unos amigos cualquiera los que dejo por Palolandia. Son amigos de los que dejan huella a un guisante viajero. Unos tipos a los que seguiré leyendo allá donde esté, y es que gracias a ellos (y a ustedes los que nos visitan y comentan), la muralla ha ampliado su perímetro. Entre Los 4 Palos uno se queda cobijadico, cerquita de su tierra gracias a un simple click.

El difícil “hasta siempre2 es escribir todo esto, aunque espero me sigan invitando a unas cañas cuando pase por nuestro imperio carpetovettón.

De hecho, hubo un debate rápido en “El Prisma” sobre el futuro del blog. Este rincón se llama “Los 4 Palos” y parecía irse una pata. Pero no es así. El cuarto palo es Illo, es Guillermo, es Obis, es LunaNueva, es Miguel…

Y hay otro tipo por ahí que no sabe aún que aquí va a ser citado. Se lo estará oliendo con esta introducción. El debate de “El Prisma” fue rápido porque yo tenía claro que si alguien me tenía que sustituir, las siglas de ese alguien eran CM. Que sí, que esta declaración de intenciones es una opa hostil a “La Colonoscopia”… pero como ya no escriben por ahí, parece lícito apuntar que el testigo debería tomarlo @hovejo23. Todos los comparecientes a las cañas, y sus parejas, estuvieron de acuerdo en ello.

Carlos, si te apetece… el petate es tuyo.

¡Ábreme la puerta Guillermo, que me paso a la oposición!

Aquí, un amigo.

Desmintiendo al Negro

Salgo al paso de las declaraciones vertidas por Rubén Negro la pasada semana en las que decidió que era una persona con potestad suficiente para hablar de nuestras intimidades, intentando con ello fragmentar esta comunidad llamada Los 4 Palos y sacar a la luz las rupturas internas que imperan en nuestro seno (en el izquierdo, para más señas).

Desmintiendo al Negro, las cosas por el blog NO van estupendamente, y es por su salida de tono del viernes pasado. En un momento en que todos debemos seguir unidos, más si cabe de lo que hayamos estado hasta ahora, surge esta voz que se empeña en hablar de temas que no le interesan al ciudadano en lugar de continuar con el trabajo que se nos ha encomendado hacer desde las calles de la ciudad, un trabajo de observación, denuncia, crítica constructiva y aportación de ideas para conducir esta urbe y su provincia a un futuro mejor.

Si Pablo le hace fotos o no a su gata es algo que a nadie le importa, igual que tampoco lo es si yo sacudo la casa o el tipo de contenido audiovisual que consume nuestro viñetista. Lo de la biografía de sobre el pequeño Nicolas sí puede tener más interés pero si el señor Negro con sus desafortunadas declaraciones acaba con el factor sorpresa no sirve para más que para enfrentarse a un sector de este blog que confía en hacer las cosas mejor de lo que este individuo las hace.

Su intención de seguir viviendo de esto, recuerdo que son más de tres años en este puesto y que antes desempeñó otros en los que recibió suculentas retribuciones, nubla su visión de la realidad y le lleva a escribir en los erróneos términos en que lo hizo, con lo que no conseguirá sino condenar a este blog. De momento, la mayoría de los integrantes, a los que orgullosamente represento, hemos decidido tomar medidas y avisamos a Rubén Negro de que debe retractarse YA de lo dicho, pedir perdón a los abulenses y, por supuesto, declarar en público su intención, si es que la tiene, de no volver a hacer este tipo de publicaciones que a todos disgustan. De no hacerlo, el sector al que pertenezco pasará a la inacción y de verdad será él y solo él quien tenga que tirar del carro sin el apoyo del resto de Los 4 Palos. 

Una medida drástica pero necesaria ante personajes como este que anteponen su interés personal al bien ciudadano. No es de recibo hablar así de los que aún somos sus compañeros. Tacharnos de borrachos y de hacerle el vacío no está dentro de las directrices que en su día nos marcamos en este rincón. Sus palabras exactas: Los chavales se fueron de cañas sin servidor, pero la manada sigue unida, no es más que una voltereta dialéctica para suavizar unas dolorosas palabras y que no podamos acudir a los juzgados a resolver este conflicto. Como bien sabéis, este chico escribe una cosa pero quiere decir otra diferente, es una virtud que tienen algunas personas que se dedican a escribir en blogs que llaman a rebelión y a la revolución.

Basta ya, y me dirijo ahora directamente a don Rubén Negro. Basta de poner palos en las ruedas, basta atacar a tus compañeros, basta de querer hundir este blog, que es lo que vas a conseguir por el mero hecho de continuar llevando un ritmo de vida que no es real y a costa de todos los lectores que visitan esta web. No se puede seguir desayunando porras todos los días con el dinero de los contribuyentes. Rubén, eres casta, basta ya. Por el bien de todos, retráctate de tus declaraciones. Rubén dimisión.

Un café (raro) con… un guisante

guisante.

(Del mozár. biššáuṭ, y este del lat. pisum sapĭdum, guisante sabroso, infl. por guisar).

1. m. Planta hortense de la familia de las Papilionáceas, con tallos volubles de uno a dos metros de longitud, hojas pecioladas, compuestas de tres pares de hojuelas elípticas, enteras y ondeadas por el margen, estípulas a menudo convertidas en zarcillos, flores axilares en racimos colgantes de color blanco, rojo y azulado, y fruto en vaina casi cilíndrica, con diversas semillas aproximadamente esféricas, de seis a ocho milímetros de diámetro.

2. m. Semilla de esta planta.

El café de hoy tiene un objetivo claro que ya les adelanto que no he logrado. Se trata de saber cuál es “El sentido de un guisante” y para intentar averiguarlo he quedado con un compañero y amigo que ha escrito su primera novela personal y que lleva, precisamente, este título “El sentido de un guisante”. Como veréis, este no es un café normal, es un café “raro” y digo “raro” porque me lo tomo con uno de los integrantes de este blog, Rubén Negro. Y me resulta “raro” por ser yo quien entrevista a un periodista sin yo serlo. Me resulta “raro” porque no es fácil hacer algo serio con alguien con quien el 90% del tiempo estás de broma y el otro 10% también y me resulta “raro” porque no termino de comprender la razón por la que Rubén se presta a este despropósito pero, aún así, ahí estamos con un par de cafés delante y dispuestos a charlar sobre el libro.

“Seguramente sea el tío más tonto con el que te has echado un café desde que has empezado con el blog”. Son las primeras palabras que le dedica a mi móvil que hace las veces de grabadora. Digo que se las dedica al móvil porque se acerca a él como si nunca hubiera hablado delante de un micrófono en su vida, cosa que sé que no es así. De hecho, tras confirmar su año de nacimiento, 1983, le pregunto por su profesión, también como mero trámite, pero…

¿Eres periodista, no? “Lo fui” ¿Por qué dices que lo fuiste? “Hasta hace cuatro meses lo fui”. ¿Y ahora qué eres? “Parado” ¿Periodista parado o parado a secas? “Es difícil. Si encontrara algo que me sirviera para vivir fuera del periodismo podría dejar de ser periodista” Pero el periodismo siempre tira, ¿no? “Por eso tengo un blog con otros tres señores” (sonríe) “Se puede hacer periodismo de muchas maneras. A mí, más que el periodismo, lo que me gustaba era estar pegado a la actualidad y seguir de primera mano lo que pasaba a mi alrededor, hablando de todo, opinando de todo, metiéndome en jaleos (positivos) y, ahora mismo, ser periodista no es la mejor forma de asegurarse eso. Yo puedo estar enganchado a Twitter todo el día y estar pendiente de la actualidad y antes no tenía esa posibilidad. Ese gusanillo que me hizo ser periodista que era el de la curiosidad y el de querer estar pendiente de todo, puedo matarlo por otro lado. El objetivo es poder vivir. Si encuentro la forma de hacerlo, aunque sea fuera del periodismo, no tendría por qué seguir siendo periodista”. Mmm…

Nos vamos a “El sentido de un guisante” Te ha dado por escribir… ¿Por qué? “Llevo años escribiendo historietas y la gente que las leía me decía que las juntara, que darían para completar un libro. Un día, en la playa, se me ocurrió lo que podía ser un principio y un final para ese libro y me puse a ello. He tardado un año y pico en juntar todas las piezas pero al final lo conseguí”. En este momento le sale la vena romántica y decide tener unas palabras amables para otro chico que también tiene un blog, un tal Alberto Martín del Pozo, quizá os suene. “He aprendido con él, ha sido lector y maestro, creo que lo hemos sido uno del otro”. A mí me suena a peloteo pero… ellos sabrán… El caso es que el libro termina siendo una recopilación de textos escritos durante 10 años, desde sus 19, y “el mayor trabajo que he tenido que hacer para terminarlo ha sido hilar unas historias con otras para darle forma con una historia de fondo”. Está narrado en primera persona “todo es verdad pero todo es mentira, el libro no es un diario. No me ha pasado todo eso ni así como lo cuento pero lo que he vivido yo y otra gente de mi alrededor (he hecho algo de trampa) está recogido ahí, encajando piezas y con cosas que han pasado de verdad he construido una historia de mentira”.

Y… ¿Cuál es “El sentido de un guisante”? “Eso es el capítulo final del libro y no te lo voy a contar. Puedo decirte que se explica al final. Es un juego de palabras que termina por entenderse”. Uy, Casi… Bueno, a otra cosa… Dada mi relación cercana con Rubén comprenderéis que ya había oído hablar de este proyecto, incluso me había filtrado algún capítulo para que le diera mi opinión. Aún así, a estas alturas de entrevista, aún no tengo un ejemplar del mismo entre mis manos por lo que pregunto algunas cosas a ciegas. En la idea original comenzaba cada capítulo con una pequeña estrofa de una canción. Esa idea original, para no meterse en problemas de propiedades intelectuales, terminó cambiando y en la edición final se han suprimido dichas estrofas. “No quería líos. No esperaba ni siquiera presentar el libro de forma oficial. A medida que este pequeño proyecto ha ido creciendo he tenido que renunciar a ciertas cosas. Aún así, en mi otro blog (www.trapseia.com) he querido completar de alguna manera esta aventura. Voy a ir colgando cada dos o tres días el inicio de cada capítulo, un pequeño gancho a ver si a la gente le pica la curiosidad y le da por comprar el libro. Ahí se irán viendo las canciones que originalmente pertenecían a cada capítulo y creo que es una forma de entender un poco más y mejor el libro, no es necesario para comprenderlo pero puede ser conveniente para profundizar un poco más en los guiños que hago en el libro”.

De hecho, os cuento, que si tenéis el libro en las manos y vais buscando en Google cada uno de los títulos, aparece una entrada en el otro blog de Rubén, donde ya cuenta la historia que integra dicho capítulo. Sabiendo esto vuelvo al tema de la música. Pregunto, ¿cuál es LA CANCIÓN, así, con mayúsculas, del libro? “En cada época de la vida existen canciones que le van dando un sentido a esa época y realicé una lista de los principales grupos que han formado la banda sonora de mi vida. Al final, cuando ya tenía la lista terminada me di cuenta de que me había dejado fuera un grupo que me encanta, Stereophonics, y que era un lujo que no me podía permitir. El único capítulo que no tenía una canción es el último que se titula como el libro “El sentido de un guisante” y decidí asignarle esa canción olvidada, “Just Looking” de este grupo, Stereophonics, que os invito a escuchar y sin alguien no está muy puesto en inglés, a buscar su letra porque es un cierre perfecto para el libro”.

Pero ¿cómo llega una persona a contactar con una editorial, en este caso Círculo Rojo, para conseguir que le publiquen un libro? “Buscaba formas de autoeditar el libro y descarté varias posibilidades. Tras buscar mucho en internet y pensarlo mucho me puse en contacto con Circulo Rojo y les presenté el libro. Se tomaron su tiempo, no publican todo lo que les llega y finalmente me dijeron que el producto no era malo y que adelante.” ¿Qué tirada has hecho? “Iba a sacar 100 ejemplares, no quería quedarme con la mitad en casa y al final terminé pidiendo 200. Las cosas han salido de forma diferente a como pensaba y he cerrado una fecha, el 26 de marzo, para presentar en Zaragoza a la que espero que se una otra en Valladolid. He terminado con 400 ejemplares en mis manos.” Todo esto está muy bien pero entiendo que la idea es terminar vendiendo ejemplares. ¿Quien quiera tu libro, dónde puede conseguirlo? “El libro está en cualquier librería en la que se solicite pero bajo pedido. Lo piden a la editorial y ellos se encargan de hacérselo llegar. Otra forma más rápida y directa es pedírmelo a mí por la vía que prefieran, mail, teléfono… Y yo me encargo también del envío o de entregarlo en mano dependiendo de la localización. También se puede comprar on-line pero sale un poquito más caro”.

La charla ha sido un rollo raro. Me resulta complicado ponerme en el papel del que hace preguntas cuando mi interlocutor es un experto en esos lares. Nuestra conversación “seria” ha terminado y el debate se pierde por muchos otros frentes comunes que tenemos abiertos… Este blog, por ejemplo, fue uno de los temas. Cuando nuestro tiempo se acercaba a su fin, Rubén me pidió, educadamente, un momento para salir del local en el que estábamos. A los pocos minutos regresa y traía entre sus manos un ejemplar de “El sentido de un guisante” con su dedicatoria y todo. Terminar la conversación con un ejemplar entre mis manos me parece la mejor manera de terminar la conversación. Una gran conversación, por cierto.

Los que queréis acompañar a Rubén en la presentación del libro podéis hacerlo. Se hará hoy mismo, viernes 22 de marzo, a las 18.00 horas, en el Casino Abulense (Calle Gabriel y Galán, 2) y estará acompañado de Patricia García Robledo, periodista, que guiará el acto, y de el cantautor abulense Jorge Marazu que tocará en directo alguno de sus temas que, por cierto, están en esa lista de música que forma parte de la Banda Sonora de la vida de Rubén.

P. D.: En Twitter diremos tonterías sobre la presentación de “El sentido de un guisante” con la etiqueta #ElGuisanteEnÁvila. Qué podemos hacer… Nosotros somos así.

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