Olvidos y olvidadizos. Sobre Santa Escolástica

BxuKuyVIIAAB9B8

Ayer recibimos una buena noticia sobre nuestro patrimonio, la segunda en pocos días tras el anuncio de la restauración del San Andrés de la Catedral en los talleres del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Tras años de abandono, la portada gótica del antiguo hospital de Santa Escolástica va a ser rehabilitada gracias a la iniciativa del Rotary Club de Ávila.

No podemos sino congratularnos ante esta buena nueva, pues supone asegurar la supervivencia de una parte del patrimonio de la ciudad que se encontraba hasta ahora en un estado calamitoso, acosado por el tiempo, el olvido, el tráfico y los contenedores, como señala José Luis Gutiérrez Robledo en este magnífico artículo de Ávila Abierta. Además, es un ejemplo de esa colaboración público-privada de la que tanto se oye hablar y tan poco se sabe, sobre todo en el ámbito del patrimonio y la cultura tras la defunción de las obras sociales de las difuntas y enterradas Cajas de Ahorro.

Sin dejar de felicitarnos, no podemos evitar una pequeña reflexión sobre las declaraciones del alcalde publicadas por la prensa que asistió a la presentación ayer del inicio de las obras. Según García Nieto, la portada gótica, un edificio “olvidado pero muy hermoso”, “pasaba un tanto desapercibida” porque siempre “estaba tapada por los coches”. Vale la pena preguntarse quién sería el responsable de todos esos males, de que el edificio estuviese olvidado, abandonado o acosado por lo coches hasta el día de ayer, porque a juzgar por las palabras del alcalde ni él, ni el Ayuntamiento que regenta sabían nada al respecto. Se echa en falta que el Ayuntamiento y su alcalde entonen un sentido mea culpa. Si la portada estaba olvidada y abandonada era por su culpa. Si la portada estaba tapada por los coches y los contenedores era su responsabilidad.

Y no hablamos de una actuación excesivamente onerosa. La restauración va a costar diez mil euros y apartar los coches y los contenedores para mejorar la visibilidad de la fachada y su conservación salía gratis. Y mal de dinero no debemos andar si este año podemos gastarnos 70000€ más en las fiestas de la Santa y fijar una “tarifa plana religiosa” para la recogida de basuras.

Igual eran el alcalde y su corporación los que habían olvidado, voluntariamente o no, la existencia de esta portada. Igual es esa mala memoria la responsable del estado de Las Gordillas, de la fábrica de la luz, de los restos del acueducto, de las tenerías de San Segundo, del palacio de los Sofraga…

Popurrí de noticias

La verdad es que Agosto está resultando un mes de lo más anodino, nada parecido a la tormenta de sangre y fuego que anticipábamos hace unos meses. El mundo no se ha acabado, el Euro sigue en nuestras carteras, Grecia sigue estando donde estaba, ha vuelto el fútbol y Mariano se ha podido tomar sus merecidas vacaciones, visita a la Virgen del Rocio incluida. No me resisto a compartir aquí las sabias palabras que pronunció en su visita a la citada deidad y que a buen seguro han contribuido a alinear los chakras de buena parte de la ciudadanía: “A veces estamos pensando siempre en lo material, y al final los seres humanos somos sobre todo personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho”. Coelho, tu reinado sobre la filosofía barata y la autoayuda con pretensiones está llegando a su fin.

Decía que no ha sido un verano de sangre y fuego, aunque por desgracia de este último sí que hemos tenido nuestra ración. Mil hectáreas quemadas en el incendio que afectó durante los últimos días a Solana de Ávila, Palacios de Becedas y Casas de la Vega. Un drama humano, ecológico y económico que por desgracia palidece al lado del desastre vivido en la Gomera, en la provincia de León, en Galicia o en el Levante. Más allá de los posibles recortes que hayan podido sufrir los servicios de prevención y extinción de incendios, creo que tenemos un problema con la gestión del territorio, sobre todo en áreas como la nuestra donde la despoblación avanza dejando montes, campos y campiñas desprotegidas frente a los desaprensivos.

Dejando a un lado los incendios, la actualidad veraniega ha transcurrido por los derroteros habituales: pocas noticias relevantes, declaraciones de políticos desde sus lugares de veraneo o de sus segundas espadas, calor, noticias chuscas, medusas, anécdotas convertidas en temas de debate, asaltos a Mercadonas, etc. Lo normal. ¡Incluso los mercados parecen haberse ido de vacaciones! España se paraliza y Ávila no podía ser menos. La actualidad escasea y eso se nota en los medios de comunicación y también en este rincón que, falto de noticias de enjundia, tiende a languidecer un tanto en Agosto, tiempo que también aprovecha mucha gente para desconectar y “cargar las pilas” antes de que septiembre nos devuelva a la rutina. Como tampoco es mi intención hacer más dura la vuelta al redil y el síndrome postvacacional, voy a limitarme a comentar brevemente algunas noticias de las últimas semanas, para ir desperezando las neuronas:

– Primero lo más inmediato: Esta misma noche se celebra en el Episcopio el certamen “Sombras en el Adarvedel que les habló Pablo el otro día y en el que participa. Un paso más en nuestra estrategia de infiltrarnos en todos los ámbitos de la vida de la ciudad y un paso más, esto ya en serio, en la toma por parte de la ciudadanía de la iniciativa cultural al margen, o al lado, de las instituciones públicas. De esto también se habló el otro día por aquí a propósito de las Juventudes Musicales de Ávila y de la orquesta sinfónica que estrenamos a principios de julio.

– Junto a esas buenas noticias, otras no tan buenas. Las obras de restauración de la portada de la Catedral avanzan y confirman lo que era observable a simple vista: el grave deterioro del conjunto escultórico y su difícil, en muchas casos imposible, restauración y conservación. El proceso será largo y posiblemente termine con la retirada de las piezas que se encuentre en peor estado – ya se han retirado ocho – y su sustitución por réplicas. Y aprovechando que hablamos de patrimonio y restauraciones, aunque a estas alturas ya lo habrá visto todo el mundo, una de las serpientes del verano: la “restauración” del Cristo de Borja. No me digan ustedes que no ha quedado ideal. Desdramatizando un poco, tampoco hemos perdido “Las Meninas”, la obra no tenía gran valor antes de la intervención de esa buena mujer. Y mezclando ambos temas, la restauración de conjuntos escultóricos y la chapuza bienintencionada, algunos ejemplos polémicos: la muralla de Jayran, en Almeria; Santa Eulalia de Abamia, en Cangas de Onís y Santa Maria de Arce, en Navarra.

– Más noticias regulares tirando a malas. IU ha enviado una carta al subdelegado del Gobierno para preguntar sobre el estado de las obras del Centro de Gestión del Museo del Prado, haciéndose eco de los rumores que corren por lo mentideros de la corte acerca de la paralización de las obras y de los dineros que no llegan a pesar de que, como les anunciábamos aquí hace unos meses, las partidas contaban con cantidades significativas asignadas en los últimos Presupuesto Generales del Estado y en la previsión de gastos para el año que viene. La obra empezó en 2003 y veremos si termina antes de 2014. En esto, como en todo, pero aquí con algo de razón, el Ayuntamiento y el Gobierno pueden echar mano de la herencia recibida, cosa imposible al hablar del Museo de la Ciudad/Palacio Caprotti del que no sabemos nada desde hace meses. En las casas de apuestas londinenses deben estar ya cruzando fechas para ver cual de los dos proyectos se demora más.

– Museos, rehabilitación de monumentos y actividades culturales son pilares básicos para el buen funcionamiento de la primera industria local: el turismo. En un mismo día nos enteramos de que casi todo iba bien, el Ayuntamiento cifraba en rueda de prensa en un 6% el aumento del número de visitantes, y que todo iba mal, cuando horas después los hosteleros calificaban la campaña de nefasta y hablaba de una ocupación un 40% inferior a la registrada el año anterior, en línea con las previsiones que hacia el sector, a nivel nacional, al hablar del turismo de interior. Un cruce de declaraciones y datos que deja en papel mojado cualquier cosa que se puedan decir Montoro y el ministro ese que se afeitó el bigote para no parecerse a Aznar. Actualizacion 10:40.- Acaban de salir los datos de INE sobre pernoctaciones de Julio. La provincia de Ávila pierde 5.300 pernoctaciones con respecto a Julio de 2011, algo más de un 10%, y la ocupación media pasa del 29,9% al 26,4%.

– Si usted, fiel lector o visitante ocasional, es católico o agnóstico teresiano – lo que vendría a ser una versión abulense en temas religiosos del republicano juancarlista –  es un buen momento para que haga click en la crucecita roja de la parte superior derecha de la página. En medio de una gran expectación, como dice la crónica del Diario, ha llegado hasta la ciudad el pie de Santa Teresa, aunque la mala suerte ha querido que sea el izquierdo. El periódico local y la mayoría de los medios hablan de que el pie está “incorrupto”, pero solo hace falta echar un vistazo a la foto para ver que el pie está tan “corrupto” como cabría esperar después de 500 años – y no me vengan con que qué sabré yo de pies del siglo XVI porque algún contacto, nunca mejor dicho, he tenido con la materia. Optimismos antropológicos aparte, el fetichismo católico por las reliquias es algo que viene de lejos, desde tiempos de los primeros cristianos, que puesto de moda durante las cruzadas – momento en el cual todo caballero que se preciase volvía de tierra santa con un prepucio sagrado, un clavo de la verdadera cruz de Cristo o una astilla del arca del Noe – fue revitalizado tras la contrarreforma. En el caso de Teresa, su cuerpo fue descuartizado – sí, descuartizado, como suena – poco después de morir y se encuentra repartido por buena parte de Europa: una parte de la mandíbula – hay que ser bestias para arrancar una mandíbula – está en Roma, la mano izquierda en Lisboa, el corazón en el Museo de iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes, el ojo izquierdo y la mano derecha en Ronda, un dedo en París y otras partes de su cuerpo en Gent y en Antwerpen, en Bélgica. Iba a comentar que todo esto – desde el despiece de los cadáveres hasta la adoración de los restos – me parece de un primitivismo y de un salvajismo tremendo, pero me guardo el comentario, que en este país por menos te llevan a juicio.

Una última cosa, por ir cubriendo flancos: el comentario anterior, lo del salvajismo y tal, sería igualmente válido si estuviésemos hablando del prepucio de Mahoma, de la vesícula de Moisés, de la uña del dedo gordo de Anakin Skywalker, de la válvula de la tetera rosa que da vueltas alrededor del universo o de parte del FSM. Dicho sea esto con todos mis respeto hacia los fieles de cualquier sistema de creencias, en especial los Jedi.

La semana que viene más y mejor, que empieza el curso. Disfruten, los que puedan, de sus últimos días de vacaciones.

Cuestión de detalles

He pasado unos días en la capital imperial Ávila y además de conspirar para alcanzar el control del orbe (en breve en sus pantallas), he tenido tiempo de pasear con calma por la ciudad, de sentarme en plazas y parques y de desayunar leyendo la versión en papel del Diario. Los pequeños placeres con los que el capitalismo calma durante unos días nuestras ganas de echarnos al monte cada vez que suena el despertador.

Como pasa con los niños, las mascotas y las macetas; como voy poco a la ciudad amurallada, de visita en visita es más fácil apreciar los cambios que pueden pasar desapercibidos para aquellos que viven en la misma. Antes, en los felices años de la burbuja, los cambios eran rápidos. Donde unos meses antes no había más que campo, surgían como de la nada bloques de edificios, calles asfaltadas con farolas isabelinas y bancos de madera o pabellones cubiertos. Ahora, por desgracia, el cambio más apreciable es el aumento continuado y acelerado del número de locales cerrados.

Uno de los cambios positivos que pude apreciar durante mi estancia, no todo iba a ser dolor y cifras del paro, fue el comienzo de las obras de restauración de la portada oeste de la Catedral. Obras urgentes y necesarias desde hace años ante el lamentable estado de conservación en que se encontraba la misma. Las obras irán más allá de la limpieza del conjunto escultórico, como pueden ustedes comprobar escuchando este pequeño reportaje, apenas cinco minutos, de Radio Nacional, con la voz de José Pulido y Helena Cerveto, con la que hemos tenido el placer de contar en algunas ocasiones en estas páginas.

Casualmente, en estas mismas fechas, la Fundación del Patrimonio Histórico está acometiendo el estudio y restauración de la fachada plateresca de la Universidad de Salamanca (sí, donde la rana). Las comparaciones son odiosas, es verdad, y la portada de nuestra catedral no es ni la mitad de famosa que el conjunto salmantino, pero mientras allí las obras se han convertido en una oportunidad para la difusión y el turismo, aquí, simplemente, se ha tapado la fachada con un toldo verde. Un par de fotos.

Así estaba la catedral el pasado domingo.

Y así la portada de la universidad salmantina:

Eso que ven en la foto es una plataforma que permite tanto el acceso de los investigadores como de turistas. No creo que sea razonable pedir que nos monten un Ascensum (así se ha llamado al acceso turístico a la fachada universitaria) en la catedral pero sí que se cuiden ciertos detalles: que se eliminen los carteles publicitarios de los andamios, que se limite la maquinaria que descansa frente a la catedral y que se intente, en la medida de lo posible, limitar el impacto visual de las obras sobre el conjunto. Una posibilidad, ni novedosa ni en exceso cara, sería cubrir el andamiaje con una “lona de obra” que reprodujese un motivo artístico o la misma fachada de la catedral y que incluyese, si es necesario, los escudos, imágenes o iconos de todas las entidades responsables de la intervención. Algo como esto, lona que se pudo ver durante la restauración de la Catedral de Sevilla.

El turismo es la principal industria de la ciudad, la que genera más ingresos y la que sostiene más puestos de trabajo. Cuidar estos detalles, que pueden parecer nimios, es cuidar la imagen de la ciudad, la impresión que se lleva el turista. Esto, que no deja de ser algo superficial y extremadamente sencillo de implementar, es lo que marca la diferencia entre una gestión profesional y la gestión a secas (o la dejadez que en ocasiones parece imperar en la ciudad. ¿Sería mucho pedir que, al menos, se instalase un pequeño cartelito con información sobre la fachada y sobre las obras que se están acometiendo? Algo como esto:

PS.- Me ha sorprendido gratamente el aspecto del espacio arqueológico del jardín de San Vicente, lo que se conoce como el Jardín de Prisciliano, aunque me sorprendería más gratamente que el Ayuntamiento no volviese a permitir que se degradara. Allí se han instalados varios soportes informativos, todos ellos muy didácticos y de buena calidad (salvo algunos detalles menores sobre el contenido). Los paneles tienen un parte en inglés, lo que me parece muy buena idea, tanto para que los turistas que no hablan la lengua de Cervantes se enteren de lo que ven como para que los abulenses mejoremos nuestro conocimiento de la lengua de Shakespeare. Por ejemplo, gracias a estos paneles podemos aprender que “Puerta del Alcázar” se traduce como “San Vicente gate”. Curioso.

A %d blogueros les gusta esto: