La recuperación del Okavango

Las raíces vigorosas -o su variante socialista, los brotes verdes- son un poco como las campanadas de Canal Sur, cuando quieres empezar a disfrutarlas, con las uvas en una mano, la botella de cava catalán en la otra y el niño en el sillón dando voces, ya se han acabado. Uvas interruptus. También podríamos decir, si queremos dejar los chascarrillos y darle un toque culto al asunto sin tener el monóculo a mano, que la recuperación del mercado laboral patrio se asemeja al Okavango, un río africano que después de recorrer 1000 kilómetros lento y perezoso termina por morir en mitad de ninguna parte, en un delta que no es tal, sin desembocar en ningún mar.

Dic2014

El paro volvió a subir en diciembre, por cuarto mes consecutivo, echando un poco más de agua al fuego de la recuperación. Es indudable que la economía ha mejorado respecto al año pasado, ha pasado del infierno al purgatorio, y ahí están las cifras, pero también es indiscutible que esos buenos datos apenas han servido para detener la gangrena del empleo y enjugar la pesada mochila que arrastra el país.

Dic2014IntermenEl dato del pasado mes de diciembre, 251 parados más, es mejor que los registrados durante el tramo más duro de la crisis y tan solo es levemente peor que el registrado en 2007, cuando la tormenta no llegaba a molesta llovizna, pero contrasta con los datos registrados los dos últimos años, cuando el paro bajó en más de doscientas personas.

Dic2014Interanual

Es indudable que el año que se cierra ha sido el mejor para el mercado laboral desde el inicio de la crisis y que llevamos dos años reduciendo el desempleo, aunque aún quedan lejos los datos registrados al cierre de 2007: 7480 desempleados entonces, 17284 ahora. Necesitaríamos siete años como el pasado para volver a aquellos números.

TotalDic2014

Lo peor de los datos conocidos es la sensación de que la mejora del mercado laboral se ha enfriado o detenido en los últimos meses en nuestra provincia, mientras en el resto deEspaña la recuperación parece consolidarse (dentro de sus posibilidades). Desde finales del verano, el paro ha crecido en 1209 personas, un 30% más que el año pasado.

Dic2014AgoDic

También se redujo durante el pasado mes de diciembre el número de cotizantes (-38), aunque interanualmente la cifra sigue siendo positiva (845). Por su parte, la tasa de cobertura, el número de personas que recibe algún tipo de prestación económica, aumenta levemente, algo más de un punto, hasta el 44.78%.

En resumen, una recuperación económica frágil y débil, sobre todo si se miran los números de nuestra provincia. Esperemos que nos lleve a algún sitio, que no sea como el Okavango.

Otoño: caen las hojas, sube el paro

Paroseptiembre2014Según el CIS, el paro preocupa cada vez menos a los españoles. No es que preocupe poco -es el principal problema para más del 75% de los encuestados-, pero antes estábamos todo el día pensando en ello y ahora solo desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. La preocupación por el paro ha caído 10 puntos desde 2012, ha pasado de angustia a angustita, y eso antes de conocer que hay o había un perro en un piso de Alcorcón con ébola. Ahora el paro solo debe preocupar al que no tiene dinero para comprarse un traje NBQ en condiciones y tiene que recurrir a pegar los guantes de cocina al impermeable del parque de atracciones con cinta de embalar.

 IntermensualseptiembreDurante el pasado mes de septiembre, el paro aumentó en nuestra provincia en 230 personas, hasta las 16305. A pesar de todo -y “todo” es mucho: estacionalidad, cobertura, tipo de contratación, etc.- hay que reconocer que no es un mal dato. Es la menor subida del paro en un mes de septiembre desde que comenzó la crisis, es la primera vez en seis años que septiembre cierra con menos parados que el mes anterior y el comportamiento del desempleo durante el verano solo ha sido peor que en 2010, cuando los famosos brotes verdes del anterior gobierno.

Interanualseptiembre¿Quiere eso decir que podemos hacer acopio de latas de conserva con la tranquilidad de que si estalla una pandemia mundial con epicentro en Alcorcón al menos podremos cogernos la baja en el trabajo? No coja su escopeta de balines tan rápido. Desde hace unos meses venimos advirtiendo de que las perspectivas no son buenas y de que indicador adelantado tras indicador adelantado, todo parece anticipar una ralentización del crecimiento en Europa cuando no una nueva caída. La cosa es tan grave que en la última revisión de las previsiones de crecimiento del FMI, España es la gran economía que mejor parada sale, la locomotora del vecindario, uno de los pocos países que ha recibido revisiones al alza.

verano2014En pocos días empiezan en la ciudad las celebraciones por el centenario de Santa Teresa, unos actos que, más allá de su componente cultural o cultual, se ven como una gran oportunidad para la economía abulense o al menos para su principal sector. Ilusionantes perspectivas, cielos azules y solecitos con sonrisas picaronas, que no deben hacernos olvidar que no toda la ciudad puede vivir del turismo.

PS1.- Le prometí a @Ana_Cordobes que modernizaría la visualización de datos. Para la próxima, palabrita del niño Jesús.

PS2.- El pasado mes no tuvimos datos del paro por el blog porque andaba muy liado. Pido perdón por los daños psicológicos causados.

PS3.- ¿A partir de qué hora está bien visto socialmente saquear supermercados? ¿Vale con que haya caído el sol o hay que esperar hasta la madrugada?

 

Con cien piquetes por banda, disturbio en popa, a toda vela…

Y tras tomar el Lienzo Norte, las hordas comunistas, de avaricia implacable, se encaminaron al Palacio de Invierno…

Ironizábamos el miércoles por la mañana en tuiter sobre el impacto de la huelga en la ciudad y, con ese pesimismo del que nos hablaba ayer Juan Luis, comentábamos que en Ávila últimamente, con la crisis, el paro, los locales cerrados y el carácter sobrio y hogareño de los abulenses; cuesta distinguir un día laborable de un festivo, de una huelga o de un holocausto nuclear. No vivo en la ciudad, así que solo hablo de oídas – familiares, amigos, medios de comunicación, experiencias pasadas – pero no creo que me equivoque si digo que la huelga pasó sin pena ni gloria por la vida de los abulenses. Ni barricadas, ni contenedores ardiendo, ni pillajes… Y menos mal, porque si quitar cuatro carteles y dos pintadas nos va a costar 50.000€, si a los malvados sindicalistas les da por quemar un contenedor a lo mejor tenemos que vender las córneas de nuestros primogénitos para pagar la factura.

De todas formas, seamos sinceros, no podíamos esperar otra cosa. En una ciudad como Ávila – pequeña, conservadora, sin una industria potente y sin apenas peso a nivel nacional – en estos tiempos que corren, pensar que una huelga va a tener un gran impacto o que va a paralizar la ciudad es una quimera que supongo no estaba en la cabeza de nadie, ni de los convocantes, ni de las autoridades. Y que no se malinterprete esto como una crítica hacia la ciudad o sus habitantes – esto es lo que se ha vivido en la gran mayoría del país – o como una excusa para los convocantes. Una huelga general como la convocada, hoy por hoy, solo va a tener un impacto real en determinados entornos – grandes ciudades, núcleos industriales, sectores concretos, sedes de la administración – y una utilidad, como instrumento de lucha o reivindicación, limitada.

Es cierto que muchas de las condiciones laborales y sociales que ahora mismo disfrutamos se las debemos a las movilizaciones, en muchos casos a las huelgas, llevadas a cabo por los que nos precedieron: jornadas laborales de ocho horas, vacaciones retribuidas, el descanso semanal o la preocupación por la seguridad de los trabajadores en sus puestos de trabajo. Y no fue sencillo. Pero los tiempos han cambiado: han cambiado los centros de trabajo, la relación entre los trabajadores y sus empleadores, la estructura social, económica y política, la globalización, etc. Y a todo esto, que podríamos aplicar a todo el mundo occidental, sumenle las condiciones particulares de nuestro país: unos sindicatos convocantes sometidos durante años a una campaña de descrédito en muchos casos completamente absurda (Rolex, mariscadas, etc), a la que suicidamente parecían querer contribuir con errores de infantil; el principal partido de la oposición, la alternativa de gobierno de centro-izquierda, aún presa de sus errores tras pasar por el gobierno y hundido electoralmente; trabajadores atemorizados que no necesitan que el jefe les coaccione para saber que su puesto peligra si secunda la huelga y que solo tienen miran a su alrededor – sillas vacías, seis millones de parados, una reforma laboral y una recesión que no se va a acabar pronto – para notar la soga en el cuello

Pero que la huelga no haya sido un éxito arrollador, que las calles no hayan amanecido vacías o llenas de barricadas, no quiere decir que no exista un profundo descontento entre la ciudadania. El gobierno se equivoca si interpreta el escaso seguimiento de la huelga como un refrendo a sus medidas y las multitudinarias manifestaciones de esa misma tarde son el reflejo de ese hastío. El paro no deja de crecer, los recortes se multiplican, los impuestos se suben “temporalmente” para, en teoría, mantener unos servicios que finalmente se suprimen mientras los impuestos siguen subiendo. Las soluciones se posponen mientras se parchean como se puede los andamios del sistema y la salida de la crisis siempre será el año que viene o el siguiente. Los brotes verdes se secaron, pero ahora se ven signos positivos en las tablas de excel que, tarde o temprano, llegarán a la economía real. La culpa de todo es de la herencia, si fueseis a trabajar con ese dinero parábamos los desahucios y si hacéis huelga destruis la marca España y llora el niño Jesús. Y mientras, en una esquina, las perdices vomitando de tanto dar vueltas.

La sagrada austeridad, el bálsamo de Fierabrás, no funciona, y Grecia y Portugal, con caídas del PIB que asustan ( -7,2% y -3,4% respectivamente), son un oscuro presagio de lo que nos espera si nos obligan a continuar su senda. La austeridad expansiva y la destrucción constructiva. La obsesión con el déficit y con la deuda solo está provocando paro, más déficit y más deuda. España no va a cumplir con sus objetivos de déficit, ni este año ni el que viene, y mientras en EEUU los políticos se reúnen para evitar un ajuste fiscal de 4 puntos del PIB, lo que conduciría al país a la recesión y a la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo, aquí se nos receta un ajuste similar para el año próximo porque, como sabemos gracias a los argumentarios de economía para tontos que salen de Moncloa, el Estado es una familia y el pater familiaes anda escaso de efectivo.

El invierno se nos va a hacer largo.

PS.- El Delegado del Gobierno en Castilla y León ha enviado una carta a los funcionarios que no hicieron huelga para agradecerles el esfuerzo que hacen en favor de los ciudadanos. Ya sabéis, los funcionarios vagos son los que hicieron huelga. ¡Al fin les hemos pillado!

A %d blogueros les gusta esto: