De galletas y votos

Nunca he tenido claro si el proverbio chino que te invita a vivir tiempos interesantes es una maldición o una bendición. Si abres una galleta de la fortuna y aparece esa cita en un papelito enrollado y grasiento ¿debes alegrarte, llevarte las manos a la cabeza o preocuparte por tus niveles de colesterol? Lo pregunto porque es evidente que la última vez que España pidió al chino de la esquina ese fue el mensaje que le transmitió la susodicha galleta.

En realidad la galleta ponía tiempos “interesates”, con la típica errata de manual de mando a distancia universal que te asegura la procedencia asiática del producto, pero España, que lo que quería era un kebab, se llevó las manos a la cabeza. Y así sigue, con las manos en la cabeza y calambres en los brazos.

Nadie puede negar que la predicción de la galleta se ha hecho realidad. Tiempos interesantes y confusos, como un aeropuerto sin aviones, un político dando la mano a una tortuga ninja gigante o un empresario que se vende por injertos capilares en Turquía. Un amigo escribió en tuiter que intentas hacer España aposta y no te sale. Aquí estamos, esforzándonos para darle la razón.

También hay que señalar que los españoles, en general, somos un poco dados a la sobreactuación. Los actores patrios clavan este defecto nuestro en todos sus telefilmes. Ayer nos parecían terribles las mayorías absolutas que oprimen a las minorías y les quitan voz con su rodillo parlamentario de titanio; hoy que la gente pacte, dialogue y alcance compromisos es sinónimo de inestabilidad, de apocalipsis y de colas en los supermercados para comprar papel higiénico. Lo que antes era terrible hoy es deseable y lo que era apetecible hoy es un cambalache vomitivo. Hay que querernos.

Como esto no sería una columna mía si no hablo un rato de mi, voy a ello. En las últimas elecciones voté al PSOE, acto irracional y suicida en el que me acompañaron otros millones de personas. No sé qué pensarán los demás inconscientes, pero yo voté al PSOE para que intentará gobernar porque creo, de verdad, que es el partido que a día de hoy tiene más posibilidades de afrontar con éxito los problemas del país -y de paso los míos. No de solucionarlos, ojo, de afrontarlos; arreglar ciertas cosas va a ser harina de otro costal. Parece lógico suponer que este es un pensamiento compartido por todos los votantes del partido, pero las columnas de opinión y las declaraciones de otros teóricos votantes socialistas se empeñan, día sí y día también, en poner en cuestión esta afirmación. Hay votantes del PSOE que no quieren que gobierne el PSOE, como hay madridistas que acuden al Bernabéu esperando que su equipo pierda para poder pitarlo.

Hablo de “teóricos votantes” porque, aunque el logo de la papeleta que cada uno introduce en la urna es secreto, sería extraño que personas con cargos orgánicos, dirigentes regionales o locales y viejas glorias del puño y la rosa no votasen al partido al que pertenecen, representan o dirigen. Es decir, que asumo que si eres alcalde de tu pueblo o presidente de tu región como cabeza de lista del PSOE, has votado al PSOE, aunque igual es mucho suponer en algunos casos. Y es que, no solo parece haber votantes del PSOE que no quieren que gobierne el PSOE, es que además, al parecer, hay dirigentes socialistas que no quieren que su partido dirija nada; una actitud extraña, más propia de esos encantadores suicidas que conforman Izquierda Unida. A Pedro Sánchez también le salió el dichoso proverbio chino la última vez que pidió una galleta de la fortuna, pero sin vocales, claro, y no entendió un carajo.

Presentarte a unas elecciones para no ganar es como echar la lotería cruzando los dedos para que no te toque, porque ser rico es un lío, hay que echar muchas cuentas y al final mejor pobre y honrado. Claro que gobernar es arriesgado, arruga la ropa y mancha las manos, pero para eso están los partidos políticos. Y claro que ahora es una tarea especialmente peliaguda, pero para construir polideportivos con una subvención europea vale cualquiera. Si un partido se presenta a las elecciones con intención de perder debería decirlo, no vaya a ser que sus votantes piensen otra cosa y acaben desorientados.

¿Del bipartidismo al pactismo?

Cuando la RAE añadió al diccionario “amigovio”, americanismo para nuestro “amigo con derecho a roce”, los españoles, filólogos de barra de bar, se llevaron las manos a la cabeza mientras “viejoven” -joven con apariencia o maneras de no tan joven-, otra palabra fusión, triunfaba por la redes. ¿Existe alguna palabra fusión que nos sirva para explicar lo de anoche? ¿Ganader? ¿Perganar? ¿Perganadores? ¿Ganadedores? Porque ayer, como otras tantas veces, todos los partidos ganaron y, por primera vez, parece que también todos los partidos perdieron.

El PP ganó las elecciones, pero perdió tantos votos y tantos escaños que poco había que celebrar por Génova. Rajoy botó, sí, pero con la misma desgana con la que acude a entrevistas sin Bertín Osborne. Ganar las elecciones y no tener a mano la presidencia del gobierno no parece una victoria, como meterle 10 a un Rayo que juega mejor con nueve que tú con ocho y la BBC.

El PSOE también perdió votos y escaños, iniciando la construcción de la línea 1 de Metro debajo del mítico y marmóreo suelo de Ferraz, pero ganó a las encuestas y a los nuevos partidos, valga la redundancia. Los socialistas solo ganaron en Andalucía y Extremadura, hicieron el ridículo en Madrid, Cataluña y Euskadi, pero igual está más cerca de la presidencia Pdr Snchz que Mariano Rajoy. Y encima los resultados en Andalucía no fueron tan buenos como esperaban, otra victorrota de Pdr que aleja a Susana Díaz de Madrid.

Podemos y amigos consiguieron 69 diputados, 42 con sus siglas, el resto en coaliciones o mareas. Un magnífico resultado, pero lejos de lo esperado, de lo que apuntaban las encuestas y los puestos de frutas de Andorra. Están a las puertas del cielo, pero llamando al timbre. Habrá que ver si les abren. No consiguieron superar al PSOE ni en votos ni en escaños, pero obtuvieron un magnífico resultado en Cataluña y en Euskadi. Remontaron respecto a las encuestas de hace quince días, pero no llegaron a hacer realidad las del fin de semana. Y veremos cómo se gobiernan los 69 diputados de varias formaciones confluyentes desde el diálogo y el pacto.

Ciudadanos es, de los cuatro partidos, el que quizá esté más cerca de la derrota que de la victoria. Hace una semana el partido crecía y crecía en las encuestas, Rivera era el nuevo Adolfo Suárez que iba a encabezar la segunda transición, el líder más valorado. 40 diputados es un gran resultado, pero está muy lejos de lo esperado y no parecen suficientes para cambiar España. Rivera se quedó atascado en una puerta giratoria al llegar al hotel desde el que iban a seguir la noche electoral y luego tuvo que escuchar a sus seguidores gritarle “Presidente, presidente”. No fue su mejor noche. En Ciudadanos sacaron a pasear el tradicional “La Ley electoral se ha comido mis deberes”, letanía que suele entonar IU cada cuatro años. En la sede madrileña del partido se cantó el “Yo soy Español”, igual que en la sede del PP. Al final era verdad que eran de izquierdas y de derechas.

Ahora toca hacer cábalas, sumar, restar, dialogar, pactar. Los pactos más “naturales” no suman, los pactos menos naturales parecen muy complicados, la “Gran Coalición” puede ser Ruiz e indecente. En resumen, un pitote endemoniao. Igual nos vemos en primavera.

En nuestra bella y llena de potencial provincia, el PP ganó la elecciones. Aquí no hace falta buscar palabrejas nuevas. El PP pierde veinte mil votos, pero obtiene un lustroso y saludable 46% de los sufragios -una burrada con todo lo que ha llovido- y mejora siete puntos su resultado en la capital respecto a las municipales. Casado, parece evidente, tiene más tirón que Rivas. El PSOE, contra pronóstico, mantiene su diputado a pesar de perder 4000 votos en la provincia respecto a 2011. Nadie daba un duro por ellos, así que tienen derecho a descorchar cava, sidra y vino de Cebreros.

Por contra, Ciudadanos no cumplió las expectativas y se quedó lejos de enviar a Pedro Sierra al Congreso. Es difícil evaluar a estas alturas los factores que han influido en el pinchazo del partido naranja. ¿Hizo mella la campaña proagro del PP? ¿Falló el candidato? ¿Fue la campaña nacional la que restó impulso al partido en la provincia? Sierra -exPCAL- habló de “la estrategia del miedo de la vieja política”. A su lado, Manuel Vicente -exPP, exUPyD-, director de campaña de Ciudadanos en Ávila, se colocaba las gafas en la punta de la nariz. En la capital, Ciudadanos gana votos respecto a las municipales -PP y Ciudadanos suman el 63% de los sufragios en la ciudad amurallada-, ese consuelo les queda.

El otro partido emergente-nuevo se quedó en un 12%, más o menos donde todo el mundo esperaba, así que sin sorpresas en el mercado de las berenjenas abulenses.

Y ahora lo importante: los resultados de la VII Porra Electoral Los4Palos. En este comentario del blog están los ganadores de cada categoría y la explicación. Aquí os dejamos una tabla con el resultado global.

Porraglobal

Felicidades a los ganadores, si quiere consultar la tabla, está aquí. Mil millones de gracias a Guillermo por el cálculo.

PS.- IU sí perdió. Y lo de UPyD no tiene nombre.

Gol en las Gaunas #15DebateÁvila

coentrao_54Habría sido absurdo pensar que lo de anoche iba a ser un encuentro igualado. Podemos recurrir a todos los tópicos que queramos -fútbol es fútbol, once contra once, no hay rival pequeño, 90 minutis son molto longos-, pero todos sabíamos que era muy difícil que saltara la sorpresa. El debate de ayer entre los seis principales partidos abulenses era como la fase de grupos de la Champions League: un equipo grande, un par de equipos medianos, alguna vieja gloria europea venida a menos y un equipo de un país de las periferias del fútbol que lleva ganando la liga local desde que Atila era un muchacho al que le gustaba la jardinería. Un trámite cebado por la UEFA para sacarnos las perras.

Pablo Casado era el Madrid. Un Madrid ramplón con Secretario, Baljic y un Coentrao abstemio de capitán, pero con un escudo en el brazo que te recuerda que ha ganado más Copas de Europa que tú partidas de mus con los colegas. Además, cada vez que pasas a su lado con la lengua fuera te señala, quitándose con delicadeza el pelo de la frente, que la competición fue idea suya y que si estás allí es gracias a él, que es un tipo generoso que te permite lucir con su reflejo. Casado demostró tablas, lo que le sirvió, a falta de otros argumentos, para ganar el debate sin mucho esfuerzo. Dijo conocer los horarios que va a anunciar Renfe este jueves, que viene a ser lo mismo que saber con qué rival te toca en el cruce de octavos antes de que se haya sorteado la fase de grupos -las famosas bolas calientes- y prometió que el PP reducirá el paro en la provincia a la mitad en la próxima legislatura, típica floritura innecesaria en el centro del campo a falta de 2 minutos para el final que calienta al rival para que te suelte una patada en la espinilla. 

Casado fue duro con casi todos sus rivales, pero especialmente con los situados en su mismo terreno de juego: UPyD y Ciudadanos. Centroderecha F.C. Ambos partidos lucharon entre ellos por ver cuál era la cenicienta del grupo, el equipo que viene de más allá de los limes del Imperio Romano a ver el estadio, pedir camisetas y hacerse una foto con sus ídolos de juventud. Estuvo mal el candidato de UPyD: inseguro, nervioso, asustado. Con cada réplica de Casado, situado justo a su derecha, parecía encogerse y con cada mirada sonriente del popular temblaba. Después del duelo entre Casado y Del Dedo, el 8-0 del Madrid al Malmoe parece un marcador ajustado.

Mal también el candidato de Ciudadanos, espantoso y fuera de lugar como Molina de extremo. Ni nacionalizando naranjas a cinco brasileños del montón -en el partidos los llaman “consultings”- se arregla el mal juego del equipo. Si dentro de cuatro años Ciudadanos sigue con nosotros, solo el cultivo de clones de Rivera en invernadero puede dar empaque a un equipo sin medular, banquillo, cantera, estructura deportiva, recogepelotas o utilleros. Los cuatro lemas de la campaña a nivel nacional repetidos un par de veces para rellenar minutaje, lo que viene siendo mantener la posesión en defensa con pases cortos entre los centrales para evitar la goleada, algún patadón p’arriba a ver si hay suerte y poco más. Solo respiró tranquilo cuando acabó el partido.

El PSOE fue la vieja gloria del grupo. Juego sobrio, jugadores maduros y experimentados, bien plantados, pero tan cansados del fútbol como de la vida. Te puede salir una fase de grupos buena, empatar un par de partidos y clasificarte para la Europa League, pero olvídate de que tus aficionados disfruten con tu juego o lleguen despiertos a los minutos de descuento. Muchos datos, alguna propuesta, pero poca chicha. Mediocampismo. La mejor noticia para el PSOE es que Casado arreó tanto a Ciudadanos que si alguien dudaba entre ambos ayer despejó todas sus dudas a favor de los populares, lo que paradójicamente podría dar al PSOE el pase a octavos como segundo de grupo.

En toda fase de grupos hay un equipo revelación que juega bonito, ágil, alegre y se gana las simpatías de los aficionados rivales en plan “si no ganan los míos, que lo van a hacer, estos tampoco están mal. Igual miro algún día en internet si han ganado la liga de su país random”. IU jugó ese papel anoche. Tampoco piensen ustedes que su representante -la única mujer entre cinco hombres- salió al campo como Robinho en Cádiz, pero hizo un papel más que decente. Quizá pecó de interactuar poco con sus rivales, centrada tal vez en cumplir con lo que le pedía su propia hinchada, que al fin y al cabo es la que compra las camisetas, las bufandas y las trompetillas esas que te dejan sordo cuando corres la banda. Robinho, por cierto, juega ahora en un equipo chino, el Guangzhou Evergrande, conjunto en el que también militaron Gilardino y Diamantini. Igual hay hueco allí para Llamazares y Paco Frutos.

Por último, Podemos. Equipo de mitad de tabla en su liga que hace un buen año y se clasifica para la Champions. No se puede esperar gran cosa de él, pero no es el Malmoe. Hace su juego, aprovecha la oportunidad para salir por la tele y hacer taquilla, un saludo, adiós y gracias. Jersey morado a juego con el color del partido, mejor oratoria que la media y poco más. Todo lo que consiga el partido en la provincia será gracias a coleta morada.

Lo mejor del debate fue su existencia. Aunque seas del Atlético y te entren taquicardias los Domingos de Ramos, no puedes negar que la Champions es un gran invento, un circo maravilloso que te hace pasar por taquilla religiosamente año tras año con la esperanza de levantar alguna vez la copa. Lo peor, sin duda, que lo de anoche no fue una final, ni siquiera unos cuartos. La fase de grupos está bien para pasar el invierno, pero no hace florecer la primavera. Los candidatos se dedicaron a darnos un discurso en fascículos, regalándonos los oídos con lo maravillosa que es nuestra provincia, lo bonita que es la ciudad -cosas que no dudamos- y el mucho potencial que tenemos -la segunda ya tal. Un debate soso y encorsetado, aunque mejor editado y moderado que el de la Academia de Televisión. 

Lo peor de todo es que no nos invitaron para comentar el debate después de habernos empollado todos los vídeos de Maldini y las obras completas de Valdano. Otro año será.

Ecuador de campaña

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¡Buenas noticias, amados lectores! ¡Ya solo queda una semana de campaña! Cuando ya parecía imposible no darse a la bebida para mitigar tanto sufrimiento, la jornada de reflexión aparece al final del túnel como un cálido oasis de paz en medio del fragor de la batalla. No se preocupe si se le saltan las lágrimas de la emoción, es normal, estamos todos igual. Los votantes también lloran. Y es que no se vivía una semana tan dura en la ciudad amurallada desde la defunción del murallito original: el agua apesta y sabe a rayos, Pablo Casado puede estar esperando oculto detrás de cualquier papelera para preguntarte si estás mejor que hace cuatro años y es imposible pasar por la Plaza Adolfo Suárez sin que un político intente darte un beso.

No se pongan nerviosos, que diría Pablo Iglesias, y vayamos por partes, como diría Jack el Destripador. Como anticipábamos por aquí, la campaña en nuestra provincia ha estado marcada por la amenaza naranja sobre los pueblos. El supervillano de la campaña es una mandarina gigante que devora los municipios de menos de 1000 habitantes. PP y PSOE, el malvado bipartidismo, se han lanzado a levantar el estandarte de la defensa de los pueblos, mientras Ciudadanos y su poco saleroso candidato al Congreso se defendían como podían de las acusaciones que le llegaban a izquierda y derecha y mandaba a militantes y simpatizantes a hacerse fotos con el retrato de Rivera por sus pueblos.   

Como parte de esta muestra de amor hacia el mundo rural, Pablo Casado, número uno de los populares al Congreso de los Diputados, ha visitado más pueblos de nuestra provincia en esta última semana que en toda su vida, lo que tampoco es mucho decir de este palentino afincado en Madrid. También ha demostrado un profundo conocimiento de nuestra pasado y presente afirmando que hay que reindustrializar Ávila -es verdad que aquí el cierre de los altos hornos fue un duro golpe- y que Ávila es una de las provincias que antes se conectó con las mejores infraestructuras. Como todo el mundo sabe, el primer tren español unía Ávila y Arévalo, la primera autovía que se construyó fue la Piedrahita-Aveinte, el viaje inaugural del AVE fue entre Cebreros y Burgohondo y la fibra óptica se empezó a implantar en El Freno Fresno antes incluso de su invención. Te tienes que reír. Hablando de esto mismo, Pablo Casado ha anunciado que este jueves Renfe publicará nuevos y mejores horarios en sus trenes entre Ávila y Madrid. La previsión y planificación, esos inventos europeos.

La campaña del PSOE en la provincia está teniendo un impacto menor que la de los populares a pesar de que los del puño y la rosa se juegan su presencia en el Congreso. Además, tienen que intentar compensar todo lo posible la mala campaña que está protagonizando su candidato a la Moncloa, Pdr Snchz. Un candidato menor al que se le ven las costuras cada vez que está en apuros. Si el PSOE salva el cuello y consigue mantenerse segundo será gracias a una estructura de raíces profundas, bien implantada, capaz de movilizar y sacar de debajo de las piedras incluso en sus peores momentos -y los de ahora son sus peores momentos- a varios millones de votantes. El debate de hoy es la última oportunidad de Pdr Snchz de sumar algún voto a su partido en lugar de restarlos, aunque parece que su suerte después del domingo está más que echada.

Y si al candidato del PSOE se le ven las costuras, en Ciudadanos las costuras que se ven son las del partido, un armazón inestable sostenido sobre pocos puntales para elevar a un líder carismático que tampoco ha estado especialmente fino en algunos momentos de la campaña. Sin Rivera, el partido se desinfla y pierde fuerza, acusando su falta de estructura, con epítomes ridículos como la actuación de Rivera de la Cruz, número tres de la lista por Madrid, en el debate de la semana pasada en la televisión pública entre los principales partidos. Tres grandes flancos abiertos -sus supuesta inquina hacia los pueblos pequeños, el contrato único y la violencia de género- quizá son demasiados para una infantería tan escueta, lo que obliga a Rivera a acudir a todos los incendios con el consiguiente desgaste. La defensa que hace del contrato único, por ejemplo -una medida que puede venderse bien ante la constatación del desastre que es ahora el mercado laboral español- es débil y superficial, permitiendo que ataques sin ningún argumento más allá de la maldad intrínseca de la propuesta hagan más mella de la que debieran. Hoy está Rivera en Ávila, otra vez. No sabemos si se acercará a visitar la estatua de Suárez. Si la campaña dura una semana más el Ayuntamiento habría tenido que poner un municipal junto a la estatua para controlar el tráfico de políticos en sus alrededores.

La campaña de Podemos en Ávila es tan insulsa que no da siquiera para chascarrillos. Si decíamos que Ciudadanos como partido era poco más que un andamio de cañas de bambú montado deprisa y corriendo, Podemos no llega a ser una agencia de colocación de amigos y conocidos que le deben favores al colega de facultad que siempre monta los botellones en su piso. Y a pesar de eso, les funciona. La teatralidad de Pablo Iglesias, los errores de sus adversarios -la campaña del PSOE- y la apelación a los sentimientos de sus votantes parecen estar haciendo realidad la mercadotecnia de la remontada. Yo sigo teniendo dudas sobre la duración de este tetrapartidismo, pero la realidad parece dispuesta a darme con el parlamento en los dientes.

La campaña de IU está siendo buena a nivel nacional. Buen vídeo electoral, buen papel de su candidato allí donde le han dado voz y buena campaña en redes; poco consuelo para el resultado que parece esperarles el domingo.

El 20D se juegan otras batallas que por menores no dejan de ser interesantes -¿Quién ganará en Cataluña? ¿Y en Euskadi? ¿Sacará más votos VOX o UPyD?- entre las que destaca, sin duda alguna, nuestra porra. Pueden ustedes seguir participando hasta que el domingo cierren las urnas (CLIC AQUÍ). Ahora mismo tenemos 27 apostantes y la apuesta surgida de la inteligencia colectiva sería: PP 115, PSOE 82, Ciudadanos 73, Podemos 47. Y para la provincia: PP 37%, PSOE 19%, Ciudadanos 19%, Podemos 11%.

Una semana para acabar la campaña y para empezar la postcampaña. ¿No es maravilloso?

Vete a la porra. VII Porra electoral Cuatropalera: España 2015

Ya está aquí, ya llegó, por fin. ¿No se les ha hecho a ustedes extraordinariamente larga esta legislatura? Parece que ha pasado un siglo desde que Rajoy ocupó la Moncloa y Zapatero su lugar en nuestros corazones. Dos desde que la crisis salió de su escondite y se alimentó de nuestros sueños y esperanzas. Tres desde que peinaba melena. Ya paro, que me estoy poniendo sentimental.

Una porra en serio. ¿En serio? Sí, no como todas esas que se ven por ahí. Aquí no hay regalos, ni premios. Solo el orgullo de la victoria. ¡Y justo antes de tener que cenar y comer varias veces con su cuñado! Quizá él se haya comprado un coche más barato que llega a Murcia una hora antes que el resto de la humanidad, tenga un móvil mejor con lector de huella dactilar y de las líneas de la mano o se vaya de vacaciones por cuatro perras, pero usted, y solo usted, ha ganado la porra electoral de Los4Palos. ¿Hay algo mejor? ¡Calle la boca a su cuñado con este título de prestigio!

Una porra para la mayoría y que le jodan a las minorías. Ante la avalancha de confluencias, mareas y coaliciones de partidos-partidos de coaliciones, hemos optado por simplificar en lo posible los pronósticos. Que nadie deje de hacer la porra por no saber cuántos votos va a conseguir Vox en La Colilla.

Por una nueva porra, porque lo nuevo siempre mola. Nos hemos pasado a GoogleForm ¡se acabaron las apuestas en los comentarios! ¡Bienvenido, S. XXI! Al hacer clic en la imagen inferior, será redirigido al formulario.

Una porra con ilusión, pero en su segunda acepción. Estamos en Navidad ¿acaso podía ser de otra forma? ¿Hay algo más ilusionante que la ilusión? Doble pronóstico, doble ilusión. Apostamos por el resultado a nivel nacional -número de escaños hasta sumar los 350 del Congreso- y provincial -porcentaje de voto sin decimales. Hemos aplicado la Ley Mordaza al formulario: pronóstico obligatorio, no puede dejar vacío ninguno de los campos. En Cataluña no se puede votar y aquí es obligatorio. ¡Viva la meseta!

Una porra contigo. Maldita lotería, bendita porra. Participación abierta. Puede apostar quien quiera desde aquí o desde tuiter. Puede pasar el enlace a sus amigos, conocidos, familiares, vecinos de escalera, etc. También somos transparentes con las apuestas. AQUÍ se puede ver la tabla con los pronósticos realizados en todo momento. La porra más transparente, la porra más molona.

Vamos a ello. Clic sobre la imagen para ir al formulario.

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Recordad: NÚMERO DE DIPUTADOS a nivel nacional y PORCENTAJE de votos en la provincia.

¡Ya tenemos listas!

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Estuve la semana pasada en Ávila -ya no hace ni frío, Rivas dimisión- y allá por donde iba las masas, convertidas las más de las veces en amorfa y furibunda turba, se arremolinaban en torno a mi humilde persona y me preguntaban, a grito pelado, por el futuro de este blog. Vale, estoy exagerando, es verdad. Casi siempre lo hacían con una educación exquisita. Así es Castilla, hasta en los tumultos nos tratamos de usted. ¡Ya apenas publicais!, me decían. ¿Estáis acabados?, me preguntaban. ¡Tenéis el blog abandonado!, me acusaban. Y tienen razón: estamos de capa caída. Desde las municipales el ritmo de publicaciones ha caído un tanto, pero tienen que reconocer vuesas mercedes que mantener un rincón como este, con su alto nivel de calidad y de bilis, durante cinco años es una empresa que requiere esfuerzo y dedicación constantes y que, a veces, sostener ese ritmo es difícil incluso para hercúleos blogueros como nosotros, heroes de la abulensidad y de la blogocosa.  

Pero no todo es culpa nuestra, ojo. La culpa, como no podía ser de otra forma, también es del Ayuntamiento, que da menos juego que Gravesen con una pata de palo. Sí, ha habido cosillas, tenues brillos de actualidad en medio de un mar de oscura apatía y fría rutina, pero poca cosa. Por ejemplo, las ordenanzas fiscales, aprobadas a finales de septiembre. Asunto atractivo donde los haya, como una versión extendida y con notas a pie de página de las 50 sombras esas. Sin entrar a fondo en el tema -igual más adelante volvamos sobre ello- la aprobación nos dejó dos titulares: que el no-pacto de legislatura entre PP y Ciudadanos permite al primero gobernar sin grandes sobresaltos -sorpresas te da la vida- y que baja el IBI, Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Que un Ayuntamiento como el nuestro, con una situación económica como la del nuestro, se pueda permitir reducir su recaudación en casi un millón de euros debe ser una de esas maravillas que solo suceden en año electoral. Sí, ya lo he leído, que todo se arregla con eficiencia. Melchor, Gaspar, Baltasar y Eficiencia.

Con todo, una luz se vislumbra ya al final del túnel. ¡Vuelven las elecciones! ¿No es maravilloso? Y ya conocemos los nombres de los llamados a llevar nuestra voz al Congreso. El PP confía el número uno de su lista al Congreso al chico sonrisa, Pablo Casado. ¿Si un cunero repite deja de ser cunero? ¿Si alguien que vive en Madrid se presenta dos veces por otra circunscripción deja de ser poco ético que cobre un plus por los gastos que conlleva representar a otra provincia? Por fortuna, en la lista al Senado ha encontrado acomodo Miguel Ángel García Nieto, exalcalde de nuestra ciudad. España no puede prescindir de sus más preclaras mentes en este momentos tan aciagos y seguramente la presencia de García Nieto en la Cámara de Representación Territorial ponga firmes a esos malditos secesionistas de la periferia.

Ciudadanos apuesta por el actual alcalde de Lanzahíta como cabeza de lista al Congreso. Pedro Sierra, que ya fuera alcalde la Lanzahita la pasada legislatura bajo las siglas del PCAL (Partido Castellano, herederos del antiguo Tierra Comunera), dejará la Alcaldía de conseguir el ansiado escaño. De momento, ha delegado la Alcaldía por “asuntos personales” durante un mes, hasta la fecha de celebración de las elecciones. Aquí podríamos detenernos a debatir si es estético que a los pocos meses de ganar la confianza de sus convecinos se postulase para otro cargo, pero me temo que sería estéril comenzar tal discusión pues con estos temas la belleza va por barrios.

En el PSOE, la renovación llega de la mano de Pedro José Muñoz, experto en estas lides pues ya renovó el partido en 2004, 2008 y 2011. En aquel ya lejano año, el PSOE obtuvo el 34.02% de los sufragios en la provincia, el 22,91% ocho años después. ¿Repetirá Pedro José Muñoz en 2019? ¿Será ya ese el momento de la renovación duradera? Más renovación -si es que tal cosa es posible- en la lista al Senado, con María del Carmen Iglesias Parra de 1 y la inclusión de número 2 de nuestro querido @pepeherraez. Desde aquí nuestros mejores deseos.

Las listas del PSOE han sido elegidas mediante el procedimiento de primarias -se ve que la militancia está a tope con la renovación-, igual que las de Ciudadanos. En el PP, por su parte, siguen con sus viejos métodos, mitad digitocracia, mitad negromancia. Hasta ahora no les ha ido tan mal, así que para qué cambiar. Las que han sido unas primarias reñidas de verdad han sido las de Podemos Ávila, al menos las que se han celebrado para elegir su candidato al Senado. La fiesta de la democracia nideizquierdasnidederechas, de los abajo contra los de arriba, que se ha saldado con la victoria contundente por 1 a 0 de Santiago Alba, intelectual residente en Túnez muy ligado a nuestra provincia. ¡El 100% de los sufragios! Ya sé que el voto es secreto, pero estoy casi seguro que el único voto recibido por Alba ha sido el de Pablo Iglesias. Como se suele decir: el Senado no se toma por consenso, se toma por asalto. 

Calma chicha

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Nos las prometíamos muy felices en mayo. Se cerraban las urnas, se empezaban a contar los votos y se descorchaban las primeras botellas de cava. El PP perdía la mayoría absoluta en el Ayuntamiento y quedaba lo suficientemente lejos de ella como para pensar en una posible mayoría alternativa. Los post para este blog parecían ir a escribirse solos. Y todo empezó bien. ¿Se acuerdan del Encanto? ¡Qué tiempos tan felices! Aún recuerdo con una sonrisa en los labios aquellas noches. Todos los días teníamos cosas que comentar, el blog y Twitter bullían con teorías, hipótesis, gracietas y montajes. La política abulense parecía entrar en una etapa que, a falta de saber si sería mejor o peor que la anterior, seguro sería distinta, movida, apasionante, descacharrante.

¡Serrano de Alcalde y Yolanda Vázquez de número dos! ¿Podía haber algo más bonito? ¡O un tripartito de izquierdas con apoyo de Ciudadanos! Se me eriza la piel de pensarlo ¡O un pentapartido con concejalías y alcaldías rotatorias! Tarde o temprano nos tocaría una ¡O una asamblea permanente donde votar levantando las manos y bailar la danza de la lluvia! La pachamama estaba ya preparando pastel de calabaza. ¡Votarlo todo por internet! ¡La dictadura del Twitter! Todo era ilusión y al final nada.

Bueno, nos dijimos, no pasa nada. Que gobierne Rivas con el apoyo circunstancial de Ciudadanos no significa que todo eso que hemos soñado se vaya a hacer gárgaras. El PP vivirá toda la legislatura con la espada de Damocles de la moción de censura sobre la cabeza. Ciudadanos tendrá que demostrar que está aquí para algo y la oposición puede presionar desde el Pleno y casi gobernar a pesar del PP. Las generales están a la vuelta de la esquina y deben demostrar que se han merecido los votos de los contribuyentes. No iba a ser tan divertido como un gobierno a cuatro o a cinco, pero no todo estaba perdido. ¿Y al final? Y al final nada.

Transitamos desde la investidura del nuevo Ayuntamiento por la legislatura más aburrida de la historia del Universo. Bueno, quizá no tanto ¡pero nos habíamos hecho tantas ilusiones!. Vísperas de mucho, días de nada. Es verdad que en verano no suele haber mucho movimiento y que el fastuoso Centenario de la Santa lo tapa casi todo, pero ¿ha notado usted que el Alcalde gobierna en minoría? ¿Ha notado usted el aroma de la tan cacareada nueva política al pasar por el Chico? ¿Dónde están los chalecos de Rivas?

Marco Antonio Serrano, líder de la fiel oposición de su majestad, en su primera rueda de presa como concejal cuatro meses después de las elecciones, afirmó que Ciudadanos no tiene ningún pacto de legislatura con el PP. Excusatio non petita y todo lo que sigue que vienen las elecciones. ¿Y qué fue de Trato Ciudadano? ¿Se agostaron los brotes verdes de la ciudadanía organizada y asamblearia? ¿Se sabe algo del PSOE local? ¡Ni escisiones tienen ya! ¡Con el juego que dio todo aquello!

Resultado: todo el verano rascándonos la barriga. Hombre, me dirán, ha habido alguna cosita, como lo de las oposiciones de bombero, por ejemplo. O las múltiples reuniones de unos y otros sobre las obras del Prado. O lo de los trenes. Migajas y rutina. Migajas porque me temo que lo de las oposiciones va a acabar en nada, en ponernos serios y circunspectos y decir que todo mejorará la próxima vez; y rutina porque lo del Prado y el asunto ferroviario forman parte del día a día de la ciudad desde que Isabel de Castilla era moza.

Empieza el nuevo curso y se acaban el Centenario y los fastos con que nuestra ciudad ocupa su tiempo en septiembre. Llega el otoño, se caen las hojas de los árboles -o los árboles enteros- y vuelve la vida a nuestra instituciones: ordenanzas fiscales, presupuestos, el asunto de la modificación del PGOU… Buenas oportunidades para que Ciudadanos y el resto de la oposición nos den pruebas de su existencia y demuestren que algo ha cambiado de verdad. Por su bien y por el nuestro. Quizá no tengan otra oportunidad como esta para influir en el gobierno de la ciudad -quién sabe si dentro de cuatro años no volveremos a las rutinarias mayorías populares- y desde luego nosotros no podemos pasar mucho más tiempo hablando de si la Santa es la más mejor de todas las santas andariegas-emprendedoras-reformadoras sin que nos explote la cabeza.

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