To crisis or not to crisis

Escuela_Verano_UCAV_LaRazon

Aunque con algo de retraso, no quería dejar de escribir algo sobre la Escuela de Verano de la UCAV y  La Razón. Voy a dejar a un lado a los políticos que por ahí desfilaron, sobre todo porque el discurso de unos y otros se diferenció muy poquito. La secuencia es la siguiente: Nos dejaron un país en la ruina –> Eso nos ha obligado a tomar una serie de medidas drásticas que no nos molan ni a nosotros mismos –> No nos quedaba otro remedio pero la cosa está mejorando –> Somos un país más serio que ayer pero más bromista que mañana –> Volveremos a obrar el milagro –> Y desaparecerá la “desafección política” (posiblemente la expresión más repetida por los señores ministros).

Me centraré en los periodistas, que, según el CIS, somos también muy queridos (¿Por qué “zeñó”? ¿Por qué?). Y también estamos en crisis, ¿o no? En la mesa redonda sobre la televisión se debatió sobre el asunto. Juan Pedro Valentín (Mediaset), Julio Somoano (TVE) y Gloria Lomana (Antena 3) hablaron sobre la profesión y casi coincidieron en mandar un mensaje de optimismo: la crisis es económica, pero la figura del periodista es más necesaria que nunca. Sólo escuché a la periodista de A3 hacer una breve referencia a la cantidad de compañeros de profesión que están en paro.

Quiero decir que escuchar que esta profesión está en un momento chachi-genial desde una sala de prensa, rodeado por un grupo de compañeros que trabajan más horas de las que puedan imaginar por menos de lo que ustedes lleguen a pensar, da pelín de rabia. Sobre todo porque los que estábamos en esa sala podemos sentirnos muy afortunados (repito, muy, muy afortunados) por poder currar en esto.

En una mesa redonda sobre periodismo se tiene que empezar con un minuto de silencio y hay que llevar brazalete negro. Se tiene que decir una y mil veces que hay miles de compañeros que han perdido su trabajo. Y que los que siguen están más explotados que nunca. Y que para que la figura del periodista sea necesaria tiene que haber buenos profesionales. Y que para ello tienen que estar valorados, con unos sueldos y horarios decentes. Y que hasta que eso no se consiga, hablar del crucial papel de los filtradores profesionales en la sociedad de la información es una patraña.

PD: Una cosa más antes de cerrar. Me pareció que muchos de los periodistas que participaron en las distintas mesas redondas mostraron cierto rechazo a las redes sociales, como si fueran el enemigo en la sombra. Sirva como ejemplo este titular: «Somos y seremos periodistas, no “tuiteros”». Como si una cosa y la otra fueran incompatibles.

Ávila Digital

Si hace justo una semana traía a este blog la apertura de un nuevo medio de comunicación local y tiraba de frases hechas para hablar de las bondades que suponía dicha apertura, hoy vengo a todo lo contrario. Hoy hablo del cierre de un medio de comunicación que podemos resumir diciendo que dicho cierre es, para todos, una mala noticia y que acota un poco más la forma de ver la actualidad de nuestra provincia perdiéndose pluralidad. Hasta aquí, y ya es bastante, en cuanto al adiós del medio. Otra cosa es cuando nos paramos a pensar que tras dicho medio había personas. Cinco personas que desde el pasado 29 de febrero han dejado de trabajar. Cinco compañeros que ya no llenarán la red con lo que acontece a nuestro alrededor y que tendrán que buscarse la vida por otro lado. A todos ellos, y a pesar de mis discrepancias con alguno, quiero transmitir nuestro ánimo y apoyo. Tener formas diferentes de ver la actualidad y discrepancias de otras índoles no es motivo para no sentir, y mucho, lo que con ellos ha sucedido.

La empresa Avila Digital llevaba casi 12 años abasteciéndonos de noticias de forma diaria. Me pasaba, no sé si a alguien más, que de forma inconsciente mis dedos tecleaban su dirección cuando deseaba información local. No contemplaba la posibilidad del Diario de Ávila como medio de información digital. Ni siquiera el semanal Gente en Ávila, medio en el que trabajé, satisfacía mis necesidades informativas. Avila Digital era el referente informativo a pesar de que pensé, desde casi el principio, que tenía bastantes carencias en algunos sentidos. No voy a engañar a nadie. No he comulgado nunca con su forma de tratar ciertas informaciones ni con otras políticas de empresa que tenían pero, me gustase más o menos, era el medio más ‘ágil’ y rápido a la hora de publicar y actualizar su contenido.

El miércoles día 29 de febrero a última hora de la tarde publicaban una noticia. La noticia ‘Sin título’ no era más que la despedida del medio. Una despedida que, por cierto, duró apenas unos minutos publicada y que, sin llegar a la hora, desapareció repentinamente y no se volvió a saber más. Yo, que soy así de romántico, echaba de menos en las líneas del adiós una referencia o alusión a los lectores del periódico. Normalmente, en estos casos, se suele agradecer a quién “ha confiado en nosotros para estar informado durante todo este tiempo que no ha sido poco, especialmente a los que, tras nuestros últimos cambios, han decidido apostar por nuestra información suscribiéndose a nuestra web” -por ejemplo-. Nada de eso, una pena. Para los que no pudisteis leer las líneas dejo debajo una captura de pantalla del mensaje. Para los que penséis que es una pena, tenéis toda la razón. Los que creáis que estaba cantado deciros que puede que sí pero que eso no sirve cuando se pierden puntos de vista y, menos, cuando había puestos de trabajo de por medio. A los trabajadores del medio, como ya he dicho antes, todo nuestro apoyo y ánimo.

Por cierto, el cierre de Avila Digital se produce después de que sus empleados se viesen ‘obligados’ a reducir sus sueldos en un 25% y no hace mucho tiempo de ello. Arrastra consigo al digital Todo Castilla y León y a las dos publicaciones en papel que acompañaban a los digitales. Con los 5 trabajadores despedidos, más otros tantos que han dejado las filas del Diario de Ávila en las últimas semanas, y alguno que ha caído en otros medios, estamos llegando a límites demasiado preocupantes que creo que se van a convertir en lo normal en poco tiempo. El periodismo está tocado y sin una buena adaptación a todo lo que internet ofrece puede que muchos otros medios tampoco sobrevivan. Avila Digital no supo aprovechar las redes sociales ni los nuevos modelos de marketing que ofrecen las nuevas tecnologías. Cualquier otro medio que cometa el mismo error está condenado al mismo fin. Esperemos no tener que volver a escribir una entrada como ésta.

¡Más madera!

Como honrado ciudadano de occidente procuro reciclar siempre que puedo. El plástico por aquí, el cartón por allá, llévate de aquí estos vidrios…cada cosa a su sitio, que si contenedor verde, azul y amarillo. Correcto. Pero bueno, más allá de eso no es que servidor sea un tipo excelente: Gasto más luz de la que necesito, dejo el grifo abierto cuando me lavo los dientes, cojo el coche por vagancia mil veces y no recogí la bombilla que regalaba Miguel Sebastián. ¿Ecologista concienciado? Pues hombre…digamos que no soy demasiado hijoputa con el planeta, pero tampoco una cosa bárbara de simpático.

Y sin embargo hay cosas que no aguanto y hoy les voy a hablar de una de ellas. No sé bien si esto pasa también en Ávila o si pasa con la misma gravedad que en Valladolid. Hace un tiempo que no trabajo por la muralla y no podría asegurarlo. Pero donde sí pasa es en Pucela, como les decía. La capital, uuh, los malos, los centralistas. No me abandonen por hablar de Valladolid porque al fin y al cabo como abulenses financian desde su bolsillo el tema del que les voy a hablar.

Las notas de prensa interminables. Me explico. Uno agradece cuando llega a una presentación el recibir un pequeño dossier con el tema del que se trata. Pensemos en un fichaje de fútbol: Zutanito, 24 años. Ha jugado en el Duruelo FC donde destacó como extremo derecho. Internacional sub 14 con la selección de El Fresno. Altura, peso, teléfono de contacto para entrevistas. Extraordinario. Un folio con datos básicos y todos contentos. Un jefe de prensa majete, eficiente y fantástico.

El problema es que eso no es tan común como parece. Lo normal – y voy a dejar de hablar de fútbol para ir a lo que me interesa – es que llegues a una presentación de la Consejería de Insalubridad y te tengan preparado una fantástica presentación en Power Point, lo cual no estaría mal como tal si es para explicarse mejor. El problema es que además te lo reparten impreso en una carpetita fantástica a todo color, con los gráficos con sus barras correspondientes, Impact o similar tamaño 36, por supuesto a una sola cara y con subrayados y negritas por doquier por si el juntaletras resultara ser cortito sobre qué es lo importante que debes destacar en tu medio como noticia positiva para esta nuestra Comunidad.

Aunque la mayoría de los lectores seguramente no trabajen en una redacción, ya imaginarán que esos maravillosos dossieres interminables acaban antes del mediodía habitando en la papelera. Afortunadamente la tenemos de reciclaje.

No es que tenga mucho que ver la escena siguiente con todo lo que les he contado… pero seguro que esta pandilla sacaría buenos ratos fílmicos si se pasaran por Fuensaldaña. Bueno, por el edificio nuevo coqueto… ya me entienden.

Austeridad, recortes, etc. Ya conocen cuál es el eslogan de la temporada. El axioma de los nuevos tiempos. Paparruchas. Sí que es verdad que los dos centros neurálgicos más gastadores de papel han cambiado de manos en la última remodelación de gobierno. Les daremos un voto de confianza…y si no que alguien les quite la impresora o les prohiba comprar tinta. Ya saben que la tinta es sangre de unicornio. Cara no, lo siguiente.

De todos modos, y por si sirviera de algo, recuerdo que cualquier medio de comunicación tiene un correo electrónico. Para powerpoints, docs de más de 10 folios, gráficos de excel y garambainas varias, pueden usar el email.

Sobre todo si el informe lo remite la consejería del ramo. Del ramo del ramo propiamente.

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