Dinero público, exigencia pública (por Carlos Muñoz)

Comenzamos la semana con eso que está últimamente tan de moda, y que nosotros agradecemos tanto, que son las colaboraciones con Los 4 Palos. Es un lujo y un placer presentaros a Carlos Muñoz. Joven abulense creador, junto a otros, del blog La Colonoscopia, que ha dedicado un rato a escribirnos estas líneas. Si alguien más se apunta a la moda y quiere mandarnos unas líneas no tiene más que escribirnos al correo del blog loscuatropalos@gmail.com. Aquí tenéis más indicaciones… 

———————

Dinero público, exigencia pública

La gente que le cae bien a todo el mundo no es de fiar, no pueden ser tan perfectos. Esa frase me la repite mucho un buen amigo. Y creo que lleva toda la razón. Algo de eso pasa con la Transición, la Constitución o la Monarquía, temas intocables hasta hace pocos años. Ya nos vamos dando cuenta que no eran tan bonitos, perfectos y relucientes como nos los pintaron. También algo de eso pasa en nuestra ciudad con la empresa Nissan.

20130428_145516

En los últimos premios de la Alcazaba, o rancioawards como los definiría el maestro Pedro Vera, había mucho de lo más casposo de nuestra ciudad. El actor de segunda venido a menos Juanjo Artero, la periodista y directora de uno de los programas más demagogos y criticados Ana Samboal, la empresa Nissan… un momento, ¿Nissan?

Desde el último libro de Pepe Colubi “California 83″ no me reía tanto leyendo algo. Fue el mes pasado al ver ésta noticia. Nissan presentaba un ERE temporal para adaptar la producción. Poco después la propia empresa y los sindicatos llegaban a un acuerdo para evitar el ERE, acordando la posibilidad de aplicar hasta un máximo de 60 días laborables de no trabajo durante el ejercicio fiscal 2013.

¿Dónde está lo gracioso? dirán ustedes. Pues bien, la Junta de Castilla y León aprobó, a finales del pasado año, cuatro subvenciones para la factoría abulense por un importe cercano a los ocho millones de euros. Aproximadamente tres meses después de recibir ese dinero público, la factoría de Ávila anuncia el ERE.  No me negarán lo surrealista del asunto. Más aún cuando Nissan prevé un beneficio neto para 2013 de 3.140 millones de euros.

Es innegable la aportación de Nissan a Ávila, tanto por la cantidad de puestos de trabajo que ha aportado durante muchos años a la ciudad, como por los que mantiene. Además, como empresa privada, está en su absoluta libertad de contratar o despedir a sus trabajadores, tener su planta en Ávila (España) o en Ávila (Filipinas). Faltaría más. Pero cuando recibe una cantidad importante de dinero público la cosa es distinta, o al menos, debería serlo.

Nunca he defendido la aportación de dinero público a empresas privadas para mantener puestos de trabajo. Más aún cuando se recorta de forma brutal en Sanidad o Educación. Pero es que esos ocho millones ni si quiera están sirviendo para eso, como ha demostrado Nissan con su ERE, riéndose de los abulenses mientras sus beneficios superan los 3.000 millones de euros.

Que Nissan haya dado mucho a Ávila no quita para que esté expuesta a nuestras críticas y exigencias, que para eso, en parte, la financiamos. Nosotros por ahora hemos cumplido con nuestra parte con esos ocho millones de euros. Los premios, para cuando en vez de EREs, presente ofertas de trabajo.

La remontada

image

Lieja-Hervencias-Lieja

Desde pequeñito me ha gustado el ciclismo. Tenía una gorra de Perico que me ponía para dar ánimos al segoviano en sus envites con Fabio Parra. Crecí teniendo una tirria considerable a Tony Rominger y sufrí viendo al Chava ser neutralizado en La Ronda, en mis narices, después de una intensa escapada en una etapa de la Vuelta por nuestras tierras. He pasado horas y horas de radio  con Ares y Linares y la serpiente multicolor y el pelotón en fila indiana. Si todo esto te suena, no te pierdas las historias de ciclismo que perlita a perlita da cada día Sergi López Egea en su twitter. 

El caso es que hace unos días ha sido la Lieja-Bastoña-Lieja y, por lo que se ve en esta foto, hay clásicos que nunca mueren. El ciclismo, si con talante le presuponemos limpio, es bello como ningún otro deporte. La última edición la ha ganado un irlandés, aunque bastante español hasta por el nombre.

En la Liège-Bastogne-Liège voy pensando mientras salgo del Carrefour camino del Sabeco, o Simply o como se llame ahora. Voy buscando un libro y no hay manera. A partir de aquí, disculpen los lectores la ida de olla y que me ponga a dos ruedas sin motivo, ya que me voy a salir de pedal de forma consciente para introducirme en los cerros de Úbeda, apellido también abulense y ciclista.

hellvencias

Un trazado bonico del tó

Mi etapa comienza en Las Hervencias, intentando recortar camino para ir de una punta de la ciudad a la otra. Y, para ello, lo posiblemente más corto y a la vez más de jombres con pelo en pecho es introducirse en la Calle Bélgica. Es una calle como ninguna otra. Bendito sea el que la ideó. Ni con una escultura de cremallera gigante (#ohwait) sería mejorable. Susodicha vía es reconocida y reconocible por ser la que tiene los coches aparcados en el centro de la calle. De hecho, hay una especie de dibujo pintado en la calzada de dónde deberían dejarse los vehículos, que los vecinos cumplen según costumbre o gusto. Porque ¿para qué hacer una calle estándar, de las de toda la vida, si se podía idear algo chungo y estrambótico?

No es la única peculiaridad. Las rotondas tienen una acerita de separación de carriles que están especialmente diseñadas para que, si te despistas, te dejes la rueda en sus bordillos. Solo les falta tener tenacitas o pegar mordiscos al pasar los conductores, cuáles plantas carnívoras. Para mi intención, sería nuestro particular “Tonto de Alpe d’huez” (minuto 5 del vídeo, momento histórico).

Porque en lo que me voy acercando al Tiro Pichón, mi cabeza se está imaginando una idea. Lieja-Hervencias-Lieja. Una gran carrera por esta calle del demonio como gran atractivo, con los coches puestos en medio, los bordillos y los baches para que las ruedas no paren de traquetear. Un espectáculo fascinante por las calles de la No-Avila entre chalets vacíos de esa España que ya no volverá.

Imaginad los planos de helicóptero. “Próxima construcción de viviendas” (de aquí al siglo XXVII). Pasos de cebra para patinazos, cruces que si viviera gente y hubiera tráfico ahí, estarían bastante interesantes de vislumbrar los ceda al paso. Con palomitas. Parcelas a la venta, grúa que ya forma parte del paisaje.

Pero si avanzas hay más y mejor. A la izquierda, gran pancartón de “Vivienda protegida”. A la derecha, debajo, “La Calera”. O “La Bankiera” o lo que Rato haya dispuesto o deje de ello.

Liège-Bastogne-Liège 2010 dans la Côte de Saint-Roch (Flickr: “Hadche”)

Termino el recorrido por las calles europeas y acabo llegando a una rotonda, donde precisamente dejo pasar a dos ciclistas, vestidos del CSC de Sastre. Y es donde completo la trama. Ya está: creemos un nuevo clásico: “Carrefour-Sabeco”.  Lieja-Hervencias-Lieja. Vale que a lo mejor nos queda un poco corto, pero el espectáculo está garantizado. Imaginen a ese pelotón atravesando la Avenida de los Derechos Humanos, con esas rotondas homenaje a Satán que atentan contra el nombre de la misma. Imaginen a ese incombustible Paquito Mancebo, que sigue sufriente y combativo, con su bici de mountain bike pasando por encima de los adoquines, baches, bandas sonoras y elevaciones varias. Ganaría fijo, con la cabeza torcida pero firme.

Y luego ya se podría hacer un bonus stage, que seria comprar sin que una señora se te colase, o conseguir una sonrisa de la dependienta.

Pero vamos, que ya, que ya lo dejo. Que a estas alturas el post se me ha ido de las manos largamente…pero no me dirán que no lo van a pensar la próxima vez que atraviesen nuestra city capitol de gran galería comercial a gran… al Sabeco.

Pd: Para que todo resultara económico, al ganador se le podría premiar con unas Patatas Revolconas. Tomo la idea, magnífica, de nuestra bitácora amiga “Abulenses Exiliados”

Un café con… Jesús Barros

Hoy he quedado con un periodista. Un joven afincado en Ávila desde hace seis años y que reparte su tiempo entre la música, el periodismo y el deporte, como él mismo me dice. Mi interlocutor de hoy se llama Jesús Barros García y es una de las caras visibles de la televisión local, La 8 de Ávila. Si sois de los que consumís esta cadena seguro que le habéis visto alguna vez asomar la cara por la pantalla, bien sea un martes o un miércoles por la noche en el programa Ávila es así que él mismo presenta, o en alguno de los informativos locales, aunque es algo más complicado verle en este  espacio ya que no suele ser el habitual presentador…

Jesús Barros tiene 29 años y un proyecto muy interesante que es el que me incita a traerlo a este rincón. Tras pedir nuestros cafés y sentarnos tranquilamente comenzamos una charla que resulta muy amena e interesante. Comienzo por que me explique lo de la música, el periodismo y el deporte. “Ejercí de músico. Tocaba en un grupo que se llamaba Naïf. Comencé por la guitarra, me pasé luego al bajo y acabé pegándole a la bartería”. No me sorprende esta evolución, es más, acabo casi yo la frase… Ibas cubriendo huecos a medida que se iba necesitando en el grupo, ¿no? “Eso es…”. Jesús tiene esperanza en retomar el asunto de la música en un futuro, el grupo se disuelve porque “al final, por cuestiones de la vida, cada uno tiró para su lado. Unos lo dejaron del todo, otros esperan volver, como yo, y otro intenta ganarse la vida con ella”. Yo conozco a Barros por su faceta de periodista, como la mayoría de vosotros, le pregunto por este aspecto de su vida. “Lo que me da la vida, una profesión tan bonita que el día no tiene horas suficientes para poder dedicarse a ella”. Una profesión bastante denostada también, ¿no? “Sí, sí. Bastante. Pero como yo digo, desde que estudiaba en la facultad, la precariedad la fomentamos nosotros mismos”. Toda la razón.

Aparte de esto… Dice que ahora le gusta mucho el deporte. Me sorprende ese ahora… “Cuando llego aquí a Ávila, hace unos seis años, después de trabajar en Zamora y Salamanca, comencé a trabajar y al salir el primer día dije: mes de abril, luce el sol, voy a dar una vuelta por el centro y a tomarme algo… Llegué al Grande y… ¿Dónde estaba la gente? No había nadie, está todo cerrado, no había casi dónde tomar una caña… El segundo día, salí de trabajar y no me apetecía meterme en casa, hacía medio bueno, pero el plan del día anterior ya había visto que tampoco era viable, así que me fui a correr. Desde entonces que comencé, hasta ahora… “ Vale, ya sabemos qué empuja a este chico a hacer deporte de forma regular, llegamos al punto de partida de la verdadera historia que queremos contaros hoy. La forma en la que Jesús quiere sacarle provecho a correr. ¿Cómo?

“Yo en el deporte, en realidad, soy regular… Hay un termino que se llama ‘globero’ que es con el que se denomina a los deportistas paquetes. Yo soy un globero, pero creo que, por otro lado, soy buen motivador de personas. Hace dos años convencí a un par de amigos para que corrieran conmigo la San Silvestre de Salamanca, no habían corrido una prueba así en su vida, les piqué, les gustó y les convencí para, el verano siguiente, hacer un triatlón, lo hicimos, les gustó y nos hemos quedado enganchados del deporte los tres desde entonces. Finalmente fuimos a correr el triatlón de Sevilla. Vino gente a vernos, a animarmos y este año hemos estado motivándoles y animándoles para que hagan la prueba también con nosotros. Al final nos hemos juntado siete personas para correr el triatlón de Sevilla este año y hemos decidido sacarle algo de rendimiento económico creando ‘Yo corro, tú donas’“. Pero el beneficio que obtengáis no es para vosotros, ¿no? “No, no. Para nada. Nosotros nos pagamos todos los gastos de desplazamiento y alojamiento para poder disputar la prueba y lo que recaudemos lo donaremos a una asociación que se llama Pyfano que trabaja con familiares de niños enfermos de cáncer a nivel regional, de Castilla y León.”

Por partes. ¿Qué es un triatlón? “Un triatlón es un reto deportivo, una prueba de resistencia física y mental. Hay varias categorías, la más dura se denomina IronMan y consiste en 4 kilómetros nadando, 180 en bicicleta y una maratón de 42 kilómetros corriendo. Nosotros, coscientes de nuestras posibilidades, vamos a hacer 750 metros nadando, 20 kilómetros en bicicleta y cinco corriendo. Son distancias serias para entrenarlas a conciencia pero asequibles para nosotros”. ¿Y cómo se recauda dinero con un triatlón? “Esa pregunta me la he hecho yo durante mucho tiempo. Después de varios consejos nos hemos decantado por un método similar a la Marcha de Pronisa. En ella se patrocia a la gente por kilómetro andado, a nosotros se nos patrocina por cada uno de los sectores pero partiendo de una cantidad simbólica inicial de 2 euros por tomar la salida. Cada una de las pruebas la valoramos en 1 euro por lo que si yo termino las tres pruebas me patrocinarías con un máximo de 5 euros”. Y cómo puede colaborar con vosotros la gente que lea esto y que no os tenga tan a mano como te tengo yo a ti aquí. “Lo más fácil es hacerlo por la página web de Yo corro tú donas. En ella tenemos un número de cuenta en el cual la gente puede hacer sus aportaciones de 5 euros. Nosotros estamos en varias ciudades. Ávila, Salamanca, Valladolid, Sevilla y Madrid. Aún así, lo más fácil, es donar por la propia página web haciendo una transferencia bancaria o ingresando directamente en el número de cuenta en cualquier sucursal de uno-e que es el banco en el que hemos abierto la cuenta.”

Me gusta la idea, creo que siempre que las cosas se hacen con buen fondo tienen un buen final. El triatlón de Sevilla es el primero pero, ¿habrá más? “A mi me gustaría que esta marca llamada Yo corro tu donas y que hemos puesto en marcha nosotros tenga duración en el tiempo pero estas cosas hay que saber cuándo hacerlo, cómo hacerlo y, sobre todo, por quién hacerlo. Creo que estaría bien hacer uno o dos eventos al año, siempre ligado al mundo del deporte que al fin y al cabo es hacer un esfuerzo personal en pro de una buena causa”. Y como me ha dicho que en esta ocasión lo hacen por Pyfano le pido que me cuente más sobre esta asociación…

“Siempre que se piensa en asociaciones a las que donar o ayudar, siempre que se busca con quien colaborar por una buena causa te vienen a la cabeza Cáritas, Unicef… Asociaciones que ya tienen tanto nombre y están tan reconocidas que creemos que deben de ser capaces, a estas altura, de ser autosuficientes. Nosotros hemos pensado en Pyfano porque conocemos su trabajo por la prensa y por internet y han perdido gran parte de ayudas y subvenciones que recibían. Comenzaron siendo 16 familias con niños afectados por algún tipo de cáncer y aunaron fuerzas para constituir esta asociación. Desde su inicio ayudan a las familias en la atención de los niños en el hospital, facilitan pisos a los familiares que tienen que desplazarse por el ingreso de alguno de sus hijos para facilitarles el estar cerca de él. Esto sucede sobre todo en Salamanca que es donde está la sede de Pyfano y donde está en centro de referencia de la región en tratamiento de cáncer infantil, refuerzan el apoyo escolar de los niños ingresados… Hacen una gran labor de apoyo y atención y creemos que es una labor social muy importante ya que también ayudan en la investigación de la enfermedad.” Le propongo una porra. ¿Cuántos de los siete crees que acaban las tres pruebas? “Todos”. Dice convencido. “El fondo solidario de nuestro proyecto nos va empujar a terminarlo a todos, es la motivación extra que necesitamos para echar el resto, la gente que ha confiado en nosotros y la ayuda que vamos a prestar con nuestro esfuerzo. Pensando en eso en lo momentos en que nos fallen las piernas lograremos sacar fuerzas de donde sea para llegar al final. Estoy seguro, acabamos los siete”.

A mí estas cosas me gustan. Creo en ellas y creo en Jesús y la gente que está con él esforzándose por ayudar a esta asociación. Lo tengo muy claro y por eso le digo… Tú corres, yo dono, mientras extiendo mis 5 euros encima de la mesa. Agradecido los recoge con un gesto de gratitud y confianza que me hace pensar que sí, acaban la prueba y que están haciendo algo grande e importante.

Terminamos la charla, está todo dicho. Sólo os pido un pequeño esfuerzo a quienes leáis esta entrada. Pasad por la web de Yo corro tu donas y si os parece la mitad de intersante que a mí, aportad vuestro patrocinio a los globeros solidarios.

Gracias por el rato y por la charla, Jesús, suerte y esperamos que nos cuentes a vuestro regreso de Sevilla.

Esto… ¿Unas cañas?

Esta semana andamos con varias cosas en el punto de mira y hay muchas de las que se podría hablar en este blog y que seguramente serían más de vuestro agrado de lo que puedo venir a contar hoy. Tenemos por un lado una noticia que publicaba ayer @Avilared en la que nos informaba de la deuda que tienen los principales ayuntamientos de la provincia, con el de Ávila capital a la cabeza, y que asciende a más de 85 millones de euros. En el caso de la capital hablamos de 52 millones de euros, cifra que me parece escandalosa, no lo negaré, pero que parece ser que no es para tanto y que se podía estar peor. Personalmente no lo entiendo. Tener una deuda superior al presupuesto municipal de un año no resulta ser tan grave. Me explico, suponiendo que el ayuntamiento de Ávila no gastase un solo euro en alumbrado, nóminas, asuntos sociales, fiestas, gasolina, calefacción, coches oficiales, actos culturales… y destinase su presupuesto anual de forma íntegra a quitar la deuda que tiene, no conseguiría anularla por completo. Pero me cuentan los que de verdad saben de esto que no, no estamos tan mal y podía ser peor. Pues eso, que dejaré este tema para los que saben y me dedico a otro asunto.

Y es que ayer se hacía un escrache cerca de la vivienda de una senadora del Partido Popular. No voy a extenderme en este asunto. Parece que la palabra escrache está prohibida y cualquier cosa que pueda decir sobre ellos, y que no sea condenarlos, implica que entras a formar parte de los grupos filoetarras o que coqueteas de forma peligrosa con el nazismo. Dos extremos que poco tienen que ver con el pacifismo de las protestas y el carácter dialogante de las mismas. De todas formas, tampoco se ha conseguido nada con el acto. La casa de la buena señora estaba protegida con casi tantos policías como manifestantes había y tras unas palabras entre el grupo de afectados por la hipoteca y los funcionarios públicos la cosa no ha quedado en más que en un acto informativo por el barrio en el que se encontraban. Poco más que decir al respecto porque no queremos que nos metan en más grupos radicales de derechas o de izquierdas así que tampoco seguiré por ahí.

Veo que el consistorio abulense ha entrado en conflicto consigo mismo. Nada grave. Nada que no haya pasado otras veces. Una concejal dice una cosa, se levanta revuelo en el ambiente, se señala a otro concejal como posible interesado de ciertas decisiones políticas, sale un tercero cerrado en banda diciendo que nunca han dicho lo que sí habían dicho y se indigna cuando se le recuerdan las palabras de la primera en hablar del tema. Todo muy normal. Pero tampoco voy a tirar por ahí. A pesar de haber salido en medios de comunicación serios como el ya mencionado Avilared o la Cadena Ser, basta que lo digamos nosotros para que encima seamos los malos, así que ni lo menciono que no quiero líos.

¿Y a qué vengo hoy entonces? Pues a nada, a invitaros a pasar un rato divertido, a juntarnos, a ponernos cara si no lo hemos hecho ya, a que os animéis y nos acompañéis hoy a tomar unas cañas. ¿Cómo va? Fácil. Nos vemos hoy viernes a las 20.00 horas, el Cáramel (calle San Segundo), tomamos chismes, charlamos, nos conocemos y cada uno a su casa. Es el segundo #TweetÁvila que organizamos en la ciudad, el primero resultó divertido y creo que este puede volver a serlo. Aunque en principio se pensó para los tuiteros de Ávila, no creo que haya problema en que cualquiera nos acompañe así que, si gustáis, os pasáis a vernos y nos conocemos todos un poco más. Eso sí, que nadie se equivoque, cada uno se paga sus mierdas…
Por cierto, si pasáis y no os gusta os podéis quejar después, sin problema, a los responsables del eveto: @Ana_Cordobes, @Chicavudu o @als31.

Si alguien tiene quejas sobre la entrada, por supuesto, en los comentarios podéis decir lo que queráis, que esta sí es culpa mía.

Os vemos en los bares… Si queréis.

Mas info sobre la quedada en este documento de Google Drive.

Por mucho más Obila

Estaba el sábado en Ávila, en casa, pasando tarde familiar. Mi abuelo tenía la radio a todo trapo, eso siempre ha sido norma en el hogar. Y allí estaba Alex García dejándose la garganta en la Cadena Ser. El Obila había empezado regular pero había ido adquiriendo una pequeña ventaja en su partida. Quedaba mucho pero estaba claro que había eliminatoria, que sí, que se podía.

Al final, el objetivo se quedaba a nada, a un tiro, una posesión, un rebote. Pero no vengo a hablar de eso, que el deporte es así y más en eliminatorias. Vengo a hablar del hecho en sí de que tuviésemos baloncesto, de que hubiera una radio y de que con ello hubiera baloncesto en la radio en directo. En Ávila. Anoté mentalmente los anunciantes del partido. Soy pobre pero algo compraré. Héroes. Apoyando el deporte. Y a una radio local. Y a una radio local en directo.

Pocos clubes quedan, pocas radios quedan, poco medio resiste que informe en directo en Ávila. De lo que sea. Se elimina lo local, cada vez más. Lo abulense, en Madrid, importa poco. Importa el mero resultado económico, cuadrar cuentas. Héroes, ya digo.

Y habrá quien piense que el Obila tiene el apoyo tal o cual. O que el deporte equis, que también es muy digno, no le gusta al alcalde y se le dejó o deja morir. Hoy no me centraré en eso. Hoy me centro en que el baloncesto es algo bello, se trabaja con niños y es una de las pocas cosas que nos quedan en Ávila que produce ilusión en tardes como las de este fin de semana.

Y encima, me dice mi compañero @eduardodx3, los jugadores, técnicos y demás, son gente accesible, cercana, entrevistable y que generan buen rollo. Pues oye, chapeau.

No soy el mayor fan del Obila, no voy a engañar a nadie. Pero sigo lo que hace, me alegro cuando gana y me llevo un disgusto cuando coge rachas negativas. Y hay algo que me enorgullece del Obila… y es que mientras otros juegan con el Almazán, Santa Marta, La Granja y Villaralbo (y sabéis que soy más del Real Ávila que el Río Adaja, nadie me busque ahí las costuras que las verá encarnadas), el baloncesto pasea nuestro nombre por ciudades (y medios de comunicación) de Oviedo, Guadalajara, Palma, Castellón o Gran Canaria. Y eso es publicidad para nosotros. El deporte es uno de los mejores embajadores.

Pues eso, que por mucho más Obila. Y ojalá tuviésemos un Caja Segovia de fútbol sala o un Aranda de balonmano o un voleibol como el que tuvimos. Ojalá. Pero no por eso hay que desearle mal al baloncesto, por ser un supuesto beneficiado o protegido. Ojalá dure, de la mano de Guadalajara, Fuenlabrada o lo que sea menester.

Que algo del deporte perviva. Y, si fuera posible crecer, que crezca.

Pd: En cuanto al Real Ávila…ojalá la liga durase 10 jornadas más. Os enlazo a “Zona Mixta abulense”: ¿Cantera o cartera?

Míster Cargo

image

The Finger Contract

image

Va en el cargo

Quien se pica, ajos come.
Este refrán se usa básicamente para señalar que quien se muestra susceptible o molesto por algo que dicen los demás, es porque algo tiene que ver. Si se muestra molesto quiere decir que algo tiene que ocultar.

Definición de: www.milhistoriasmilrefranes.blogspot.com

Otro acto. Otro de esos rollos infumables que tengo que tragar cada cierto tiempo, cosas que van con el cargo y que no siempre terminan de agradar. Si algo tiene el estar en política, y que te den una concejalía molona, es que te toca pasar ratos aburridísimos con gente que ni te va ni te viene pero hay que cumplir con las obligaciones intrínsecas del puesto, no queda más remedio que tragar…

Encima qué mal día, un domingo por la mañana. Pues nada, allá voy con la mejor de mis caras, dispuesto a pasar el trámite. A ver si se acerca alguien porque estas cosas nunca se sabe. Parece además que la lluvia va a respetarnos, o no, por allí viene una nube de las que asustan, bueno, confiemos en la suerte.

Ea, ya estoy aquí, a por ello… Por cierto, qué sorpresa, hay mucha más gente de la que en un principio habíamos pensado… ¡Qué buenos somos, leche! Qué hora es… Voy a ponerme a hablar con alguien y así hago tiempo hasta que esto empiece. Qué bien, aquí, con mi sosegada charla, pero… ¿Qué hará aquí el tío este del 15M que escribe un blog? Tendré que saludarle… “Hola”. Qué nervios más tontos… Bueno, tranquilidad. El tema es de un área diferente a la mía así que esta vez no me puede tocar a mí. Uy, me llaman… Ah, no. Yo no voy a hablar con los medios de comunicación, que ésta no es mi plaza. “No, tú, tranquila, atiéndeles tú… “. Jo, qué pesada, me insiste… “No, no, de verdad, hazlo tú…”. Uy… Casi me toca… Menos mal que me he librado.

Bueno, parece que esto empieza, bien, así nos vamos prontito… Pero… ¿Qué mierda es esta? Oh, no, mierda, mierda. Que pare, por favor, que pare… Pues no, no para, no sólo que no para sino que parece que llueve cada vez con más fuerza, joder. Nada, nada… Ya están recogiendo los bártulos. Mejor me meto rápido bajo techo no sea que moje… A la sala y hacemos el acto dentro.

Si ya tenía pocas ganas de estar aquí imaginad ahora que esto tenía que ir ya por la mitad y ahí andan aún preparando las cosas para comenzar. Pues bueno… Tendré que aguantar. Menos mal que estoy bien acompañado y tengo grandes conversadores a mi alrededor para pasar el rato. Es más esto parece que tras la media hora de retraso ya ha comenzado. Sí, definitivamente, ya ha comenzado. Bueno… Yo voy a seguir hablando aquí tranquilamente que total… Ni me va mi viene… Anda… Mira, el del blog… Ahí está con una cámara de fotos y muy atento a todo lo que pasa.

Uy, que la gente aplaude. Plas, plas, plas…

Este chico me tiene mosqueado. Mira mucho para acá, qué raro. Igual intenta escuchar nuestra charla. Tiene que ser eso. Menudo pájaro. Menos mal que la música tapa nuestras palabras y nadie se entera de nada más que un murmullo que hace sino empañar un acto que han estado preparando estos chicos durante un montón de horas. No creo que nuestro continuo murmullo, nuestras risas y nuestro cotilleos estén molestando a la gente.

¿Otra vez aplausos? Bien, esto va rápido. Plas, plas, plas… 

Pues eso, que si fuera molesta nuestra charla ya sería mala suerte. Aunque ahora que lo pienso… ¡Cómo somos en Ávila! Más de 100 personas aquí y no hay comunicación. Todos atentos al concierto, como si lo hicieran bien, y no hay conversaciones aparte de la nuestra. Nadie habla, parece que nadie tenga nada que decir. Ni que fuera tan interesante… No son ni profesionales, ¿qué escuchan tan atentos y por qué cada vez más gente nos mira raro por estar aquí charlando como si nada? No lo sé, no lo entiendo. Uy, un momento… Plas, plas, plas… Ya podemos seguir a lo nuestro…

No me lo quito de la cabeza… Menudos embolaos me colocan…

Espera, espera… Que parece que ya acaban… Venga, otro aplauso, unas sonrisitas, saludo a estos dos que no les he dicho nada… Anda, el del 15M ya no está… Tanto interés no tendría en el acto si ya se ha ido… Eso sí, se ha hinchado a hacer fotos. Bueno… se acabó. Ya he cumplido. Espero que no me pregunten que qué tal, no me he enterado de nada. Es lo que tiene estar todo el rato hablando y sin atender… Creo que han tocado una que parecía un pasodoble pero no lo tengo muy claro… Esa otra que han hecho era de los Rolling, ¿no? Bueno, intentaré que no me cacen… Uy… Mierda… “Hasta luego”. El del 15M estaba a la puerta, no se había ido… Bueno, por fin… Se acabó.

——————————

Esta historia de ficción está basada en algunos hechos que pudieron ser reales. Los nombres, caras y lugares que aparecen surgen únicamente de mi imaginación y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… O no. Pero no lo olvidéis… Quien se pica…

Tengan, queridos lectores, feliz descanso esta Semana Santa, quien pueda descansar…

Un café (raro) con… un guisante

guisante.

(Del mozár. biššáuṭ, y este del lat. pisum sapĭdum, guisante sabroso, infl. por guisar).

1. m. Planta hortense de la familia de las Papilionáceas, con tallos volubles de uno a dos metros de longitud, hojas pecioladas, compuestas de tres pares de hojuelas elípticas, enteras y ondeadas por el margen, estípulas a menudo convertidas en zarcillos, flores axilares en racimos colgantes de color blanco, rojo y azulado, y fruto en vaina casi cilíndrica, con diversas semillas aproximadamente esféricas, de seis a ocho milímetros de diámetro.

2. m. Semilla de esta planta.

El café de hoy tiene un objetivo claro que ya les adelanto que no he logrado. Se trata de saber cuál es “El sentido de un guisante” y para intentar averiguarlo he quedado con un compañero y amigo que ha escrito su primera novela personal y que lleva, precisamente, este título “El sentido de un guisante”. Como veréis, este no es un café normal, es un café “raro” y digo “raro” porque me lo tomo con uno de los integrantes de este blog, Rubén Negro. Y me resulta “raro” por ser yo quien entrevista a un periodista sin yo serlo. Me resulta “raro” porque no es fácil hacer algo serio con alguien con quien el 90% del tiempo estás de broma y el otro 10% también y me resulta “raro” porque no termino de comprender la razón por la que Rubén se presta a este despropósito pero, aún así, ahí estamos con un par de cafés delante y dispuestos a charlar sobre el libro.

“Seguramente sea el tío más tonto con el que te has echado un café desde que has empezado con el blog”. Son las primeras palabras que le dedica a mi móvil que hace las veces de grabadora. Digo que se las dedica al móvil porque se acerca a él como si nunca hubiera hablado delante de un micrófono en su vida, cosa que sé que no es así. De hecho, tras confirmar su año de nacimiento, 1983, le pregunto por su profesión, también como mero trámite, pero…

¿Eres periodista, no? “Lo fui” ¿Por qué dices que lo fuiste? “Hasta hace cuatro meses lo fui”. ¿Y ahora qué eres? “Parado” ¿Periodista parado o parado a secas? “Es difícil. Si encontrara algo que me sirviera para vivir fuera del periodismo podría dejar de ser periodista” Pero el periodismo siempre tira, ¿no? “Por eso tengo un blog con otros tres señores” (sonríe) “Se puede hacer periodismo de muchas maneras. A mí, más que el periodismo, lo que me gustaba era estar pegado a la actualidad y seguir de primera mano lo que pasaba a mi alrededor, hablando de todo, opinando de todo, metiéndome en jaleos (positivos) y, ahora mismo, ser periodista no es la mejor forma de asegurarse eso. Yo puedo estar enganchado a Twitter todo el día y estar pendiente de la actualidad y antes no tenía esa posibilidad. Ese gusanillo que me hizo ser periodista que era el de la curiosidad y el de querer estar pendiente de todo, puedo matarlo por otro lado. El objetivo es poder vivir. Si encuentro la forma de hacerlo, aunque sea fuera del periodismo, no tendría por qué seguir siendo periodista”. Mmm…

Nos vamos a “El sentido de un guisante” Te ha dado por escribir… ¿Por qué? “Llevo años escribiendo historietas y la gente que las leía me decía que las juntara, que darían para completar un libro. Un día, en la playa, se me ocurrió lo que podía ser un principio y un final para ese libro y me puse a ello. He tardado un año y pico en juntar todas las piezas pero al final lo conseguí”. En este momento le sale la vena romántica y decide tener unas palabras amables para otro chico que también tiene un blog, un tal Alberto Martín del Pozo, quizá os suene. “He aprendido con él, ha sido lector y maestro, creo que lo hemos sido uno del otro”. A mí me suena a peloteo pero… ellos sabrán… El caso es que el libro termina siendo una recopilación de textos escritos durante 10 años, desde sus 19, y “el mayor trabajo que he tenido que hacer para terminarlo ha sido hilar unas historias con otras para darle forma con una historia de fondo”. Está narrado en primera persona “todo es verdad pero todo es mentira, el libro no es un diario. No me ha pasado todo eso ni así como lo cuento pero lo que he vivido yo y otra gente de mi alrededor (he hecho algo de trampa) está recogido ahí, encajando piezas y con cosas que han pasado de verdad he construido una historia de mentira”.

Y… ¿Cuál es “El sentido de un guisante”? “Eso es el capítulo final del libro y no te lo voy a contar. Puedo decirte que se explica al final. Es un juego de palabras que termina por entenderse”. Uy, Casi… Bueno, a otra cosa… Dada mi relación cercana con Rubén comprenderéis que ya había oído hablar de este proyecto, incluso me había filtrado algún capítulo para que le diera mi opinión. Aún así, a estas alturas de entrevista, aún no tengo un ejemplar del mismo entre mis manos por lo que pregunto algunas cosas a ciegas. En la idea original comenzaba cada capítulo con una pequeña estrofa de una canción. Esa idea original, para no meterse en problemas de propiedades intelectuales, terminó cambiando y en la edición final se han suprimido dichas estrofas. “No quería líos. No esperaba ni siquiera presentar el libro de forma oficial. A medida que este pequeño proyecto ha ido creciendo he tenido que renunciar a ciertas cosas. Aún así, en mi otro blog (www.trapseia.com) he querido completar de alguna manera esta aventura. Voy a ir colgando cada dos o tres días el inicio de cada capítulo, un pequeño gancho a ver si a la gente le pica la curiosidad y le da por comprar el libro. Ahí se irán viendo las canciones que originalmente pertenecían a cada capítulo y creo que es una forma de entender un poco más y mejor el libro, no es necesario para comprenderlo pero puede ser conveniente para profundizar un poco más en los guiños que hago en el libro”.

De hecho, os cuento, que si tenéis el libro en las manos y vais buscando en Google cada uno de los títulos, aparece una entrada en el otro blog de Rubén, donde ya cuenta la historia que integra dicho capítulo. Sabiendo esto vuelvo al tema de la música. Pregunto, ¿cuál es LA CANCIÓN, así, con mayúsculas, del libro? “En cada época de la vida existen canciones que le van dando un sentido a esa época y realicé una lista de los principales grupos que han formado la banda sonora de mi vida. Al final, cuando ya tenía la lista terminada me di cuenta de que me había dejado fuera un grupo que me encanta, Stereophonics, y que era un lujo que no me podía permitir. El único capítulo que no tenía una canción es el último que se titula como el libro “El sentido de un guisante” y decidí asignarle esa canción olvidada, “Just Looking” de este grupo, Stereophonics, que os invito a escuchar y sin alguien no está muy puesto en inglés, a buscar su letra porque es un cierre perfecto para el libro”.

Pero ¿cómo llega una persona a contactar con una editorial, en este caso Círculo Rojo, para conseguir que le publiquen un libro? “Buscaba formas de autoeditar el libro y descarté varias posibilidades. Tras buscar mucho en internet y pensarlo mucho me puse en contacto con Circulo Rojo y les presenté el libro. Se tomaron su tiempo, no publican todo lo que les llega y finalmente me dijeron que el producto no era malo y que adelante.” ¿Qué tirada has hecho? “Iba a sacar 100 ejemplares, no quería quedarme con la mitad en casa y al final terminé pidiendo 200. Las cosas han salido de forma diferente a como pensaba y he cerrado una fecha, el 26 de marzo, para presentar en Zaragoza a la que espero que se una otra en Valladolid. He terminado con 400 ejemplares en mis manos.” Todo esto está muy bien pero entiendo que la idea es terminar vendiendo ejemplares. ¿Quien quiera tu libro, dónde puede conseguirlo? “El libro está en cualquier librería en la que se solicite pero bajo pedido. Lo piden a la editorial y ellos se encargan de hacérselo llegar. Otra forma más rápida y directa es pedírmelo a mí por la vía que prefieran, mail, teléfono… Y yo me encargo también del envío o de entregarlo en mano dependiendo de la localización. También se puede comprar on-line pero sale un poquito más caro”.

La charla ha sido un rollo raro. Me resulta complicado ponerme en el papel del que hace preguntas cuando mi interlocutor es un experto en esos lares. Nuestra conversación “seria” ha terminado y el debate se pierde por muchos otros frentes comunes que tenemos abiertos… Este blog, por ejemplo, fue uno de los temas. Cuando nuestro tiempo se acercaba a su fin, Rubén me pidió, educadamente, un momento para salir del local en el que estábamos. A los pocos minutos regresa y traía entre sus manos un ejemplar de “El sentido de un guisante” con su dedicatoria y todo. Terminar la conversación con un ejemplar entre mis manos me parece la mejor manera de terminar la conversación. Una gran conversación, por cierto.

Los que queréis acompañar a Rubén en la presentación del libro podéis hacerlo. Se hará hoy mismo, viernes 22 de marzo, a las 18.00 horas, en el Casino Abulense (Calle Gabriel y Galán, 2) y estará acompañado de Patricia García Robledo, periodista, que guiará el acto, y de el cantautor abulense Jorge Marazu que tocará en directo alguno de sus temas que, por cierto, están en esa lista de música que forma parte de la Banda Sonora de la vida de Rubén.

P. D.: En Twitter diremos tonterías sobre la presentación de “El sentido de un guisante” con la etiqueta #ElGuisanteEnÁvila. Qué podemos hacer… Nosotros somos así.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 758 seguidores

%d bloggers like this: