The End

Jornada_Fabrica_HarinasHay algo en los finales de los documentales que veo últimamente que me turba y espanta. Todo empezó con #OperaciónPalace (qué añadir a estar alturas cuando ya se ha dicho todo y se ha dicho lo mejor) y concluyó con ‘El desencanto’, a modo de homenaje al recién fallecido Leopoldo María Panero. En el primer caso, mejor nos le cuento el final porque le quitaría la gracia al asunto (es en plan… ‘Sexto Sentido’ pero con Felipe González y el Rey de protagonistas). En el segundo, sí que les puedo decir que empieza igual que acaba: con una estatua envuelta y atada que resume el todo (la vida, el cosmos, el Tata Martino…) en unos pocos fotogramas.

Entre medias de ambos, pude ver el documental de ‘Poder contra verdad’, realizado por José Ramón Rebollada. De su sorprendente contenido nada voy a decirles que no haya escrito ya Miguel Díaz Herrero. Vuelvo a centrarme en el final, más concretamente en los créditos. Ahí, en el apartado de los agradecimientos, se reconocía la labor de las distintas personas y empresas que habían colaborado con la obra. Y se advertía de que algunas de ellas habían decidido apoyar el proyecto pero habían pedido expresamente que su nombre no saliera en ningún sitio.

Alguien a mi lado hizo una reflexión acertada: “Eso ha sido lo más demoledor de todo”. Y pensándolo después (cada uno tenemos nuestro ritmo), creo que esa persona tiene toda la razón del mundo. Uno va viendo todas las cacicadas que se hicieron con el tema de la Fábrica de Harinas y piensa: “Madrecita, la que liaron los jefes del cotarro tiempo atrás”. Y de repente aparece ese mensaje y un escalofrío recorre todo tu cuerpo: “¿Y si no hemos avanzada nada?” “¿Y si Bruce Willis está muerto?”.

Es aterrador pensar que existe miedo en ser nombrado en el capítulo de agradecimientos por posibles represalias. ¿Ha cambiado la cosa? “Algunas de las personas que se involucraron en su defensa -y que intervienen en el documental- sufrieron represiones en su vida profesional. Y lo pasaron muy mal. Injustamente. Esperemos que a Jota -ni al resto de intervinientes- no les ocurra lo mismo -o les vuelva a ocurrir-, pues sabemos cómo funcionan los resortes del poder en esta ciudad”, escribe en Ávilared Rafael Sánchez, del colectivo ‘Manqueospese la Veré’ (según José Ramón Rebollada, “la primera propuesta de contestación al poder de forma colectiva” que se ha producido en la historia reciente de esta ciudad).

 Y es que remover el pasado revuelve las tripas a muchos. Ayer mismo estaba en los ‘Encuentros para una ciudadanía crítica’, Juan Carlos Monedero hablando de las “trampas” que nos hicieron en la Transición. Él no critica el comportamiento de los ciudadanos en esos momentos, pero no quiere que le cuenten que todo fue maravilloso porque eso es algo que nos impide avanzar. “Miramos para atrás y no vemos más que agujeros”, señaló para advertir que así no podemos saber en qué momento nos encontramos.

Viene bien mirar atrás y ver nuestras miserias. Las “trampas” que nos hicieron, por ejemplo, para tirar una vieja fábrica. Rellenar “agujeros”, curar heridas, poner a cada uno en su sitio. Saber quién mintió entonces, quién calla ahora y quién ha luchado desde siempre arriesgando su propio pellejo.

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PD: Curioso fue ver a Monedero acusando a IU de “mimetizar” su funcionamiento al de los grandes partidos, acusando a sus dirigentes de “falta de generosidad” y de asentarse en su parcela de poder. Él, que fue militante de esta formación durante 20 años, ha decidido participar en ‘Podemos’ para “volver a enamorar a ese 55 por ciento de las personas que no quieren votar” porque “IU no sirve”.

War!

Según contaba la prensa local, se trató de una épica batalla. Desde una atalaya en la que se podía poner a cubierto de cualquier tipo de fuego amigo, el camarógrafo logró captar toda la escena. Sólo podía quedar uno, y el más escurridizo de los contendientes tenía las de ganar aunque partiera en desventaja de peso.

Para entendernos, la táctica era hacerle la envolvente. Irle enganchando poquito a poco, ponerle fuera de acción… y que cuando el grandote quisiera volver por sus fueros y tirar de sus viejas garras, ya no tuviera radio de respuesta.

En la batalla de la vida – y toda vida es una batalla – no hay que perder de vista al enemigo, aunque en un principio parezca poco feroz. Por eso, cuando el atenazado intentó volver a respirar ya no podía, ahogado. Le estaban dejando sin aire aunque intentara volver a salir a la escena pública. Ya era tarde y la envolvente había triunfado. Su vano intento moriría en la orilla.

Estas escenas no siempre acaban igual, dijeron después los expertos. Otra escurridiza criatura quiso comerse a un pez gordo y acabó explotando. Seguramente, esta vez, se había pasado de audaz pues su presa era demasiado grande.

La batalla de la vida, como las elecciones, nos deja esas pequeñas escenas tan evocadoras: la guerra está en nuestra naturaleza.

Underwood for America.

Apología del Monaguismo

Estoy pensando en un señor de Totana o de Ribadeo al que le pregunten quién es Juan Vicente Herrera.. ¿Lo qué? Por no preguntarle quién es Villarubia o si le preocupa la bicefalia del PSOE en la bicomunidad regionalizada y vitaminazada “Valladolid ens roba”.

Sin embargo, pregúntenle a ese señor por Rodríguez Ibarra ¡El bellotari! Eso era un presidente, carajo. Consciente de que en este país el que no llora no mama – y de que si no haces ruido no eres nadie – el presidente extremeño era un excelente creador de titulares que hasta acabó convertido en Icono Pop. Vean, vean qué músculo y qué porte.

No era fácil suceder a Ibarra, no. Pero ahí tenemos a Monago en cada charco (No he avisado a Alberto de que iba a escribir esto, para que así en comentarios nos ilustre de qué hay más allá de los titulares que salen de Mérida y aledaños): El aborto, la balanza fiscal, llevarle la contraria a Montoro o lo que haga falta. Un barón de su baronía.

Me pasaron un enlace el otro día: “Ávila se muere o la están matando” reza el artículo, échenle un vistazo. Y de algún modo acabé pensando que… ¿Estaría Castilla y León más en el mapa político si tuviésemos un presidente a lo León de la Riva? Que se mojara, diera titulares, se metiera en todos los charcos, protestara y le pusiera morritos a la actualidad.

No me he vuelto loco, no del todo. Sé que estoy hablando de nombres polémicos, con muchas aristas puntiagudas y que tienen sus contradicciones. Les pongo otro en la mesa: Revilla, el del taxi y las anchoas.

Y acabo más en serio… ¿es mejor tener un dirigente que llame la atención sobre su tierra, lloriquee si es preciso, puntito demagogo… o un tipo sobrio, que trabaje entre bambalinas y no dé una nota más alta que otra?

Qué difícil es esto de la política. ¿Monaguismo sí o monaguismo no? Les dejo la pregunta desde el buen carácter, que es lunes y no es preciso que nadie empiece con mala pata la semana, más aún ahora que hemos ganado a la Segoviana y el Obila está en racha.

Un Herrera… ¿Icono pop? Tal vez en manos de La Colonoscopia…

En dos

Cuentan que cuando Moisés -tras conversar con una zarza y convencer al faraón con habilidad, mano izquierda y diez plagas- marchó al frente de su pueblo camino de la tierra prometida fue capaz, con la ayuda de Yahvé, de separar las aguas del Mar Rojo con un golpe de su bastón y un par de gritos. Los hebreos llevaban ya un tiempo caminando, las comunicaciones estaban fatal en aquella época, cuando el faraón, pensando que aquello era como El Corte Inglés, reconsideró su decisión de dejarlos marchar y salió a perseguirlos con su ejército para reclamar, seguramente de forma amistosa, su vuelta al redil. La situación era peliaguda para Moisés y los suyos: a un lado el mar, sin túnel subterráneo, ni servicio de ferrys; y al otro los ejércitos del faraón. Y en medio, lo tradicional en un atasco: niños que lloran, padres que se desesperan, abuelos con problemas de próstata que necesitan ir al baño, algún vendedor ambulante intentando colocar pañuelos, calor, el Ministro de Fomento diciendo que la culpa es de la gente por salir de casa, etc.

Sea como fuere, los detalles no están muy claros, Moisés y Yavhé separaron las aguas del Mar Muerto peinándolas con raya en medio, dejando el paso expedito -sin agua, sin lodo y sin las algas verdes esas que se te enredan en los dedos cuando te metes en la playa- para que los judíos pudiesen cruzar y escapar de los egipcios.

Pongamos que usted andaba por allí, camino por ejemplo del Mercadona más cercano, y ve todo el espectáculo. Moisés con la barba esa que le ponen en las pelis, el mar que se abre, los judíos pasando en tropel y después los egipcios con sus carros. Usted maravillado, claro. Esas cosas no se ven todos los días, así que decide acercarse curioso. Los egipcios están ya a medio camino, así que da usted unos pasitos dentro del mar para vivir la experiencia. En una de las paredes verticales de agua, un delfín le saluda burlón y usted se acerca a mirar y a hacerle una foto con su iPhone 5aC*. En ese preciso instante el último judío, una señora entrada en carnes que lleva quejándose de un dolor de pies desde que salió de debajo de la esfinge, pisa la orilla contraria del Mar Rojo y las paredes verticales de agua salada se cierran sobre los egipcios. Y sobre usted. Millones de toneladas de agua, bichos marinos, esperma de ballena y algas de esas que de las hablábamos antes caen sobre usted sin darle tiempo a despedirse de la familia, los amigos y los seguidores del tuiter.

Esa es más o menos la sensación que se vive ahora mismo en el PSOE de Ávila, la de un mar partido en dos próximo a caer sobre todos ellos. Bueno, quizá por respetar las proporciones deberíamos hablar de un lago pequeñito, o de una piscina olímpica. El PSOE en Ávila nunca ha sido un movimiento de masas.

En la tarde-noche de ayer -los rojos son/somos muy de sublevarnos a la luz de la luna- la prensa local anunciaba la fractura del PSOE de Ávila: la dimisión de la mitad de la ejecutiva provincial, elegida hace apenas año y medio. Según los medios, el detonante de la veintena de dimisiones ha sido la inclusión en el orden del día del próximo Comité Provincial del cese de Pilar Ochando, vicesecretaria general primera, y de Jesús Caro, secretario de organización del partido en la provincia. Según el Diario, los dimisionarios argumentan que no pueden seguir confiando en el secretario general provincial, Tomás Blanco, si este pretende cesar a miembros de la ejecutiva. Se habla también de firmas falsificadas, de desconfianzas y afinidades, y de la, en mi opinión, absurda lucha que se vive en todo el PSOE de CyL entre Villarrubistas y OscarLopistas por el reparto del poco poder que tiene el PSOE en la región. Se habla de la posibilidad de una comisión gestora, de un nuevo Congreso y de elegir un nuevo secretario general provincial. Turbulencias, intrigas y dolor de barriga.

Malas noticias en definitiva para el PSOE provincial y para el local en momentos que se presuponen claves de cara al futuro del partido, con el arranque en unos meses de un nuevo ciclo electoral que empieza con las elecciones europeas y termina con las generales de 2015, con unas municipales y autonómicas de por medio y las prometidas primarias abiertas en el segundo semestre del presente año. Si llegado el momento piensan participar en estas últimas, vayan a la sede local del PSOE con bañador y flotador de patito, no se les vayan a caer encima las paredes del Mar Rojo.

*iPhone 5aC = iPhone 5 antes de Cristo. Chiste para historiadores.

Actualización 13:15. Esto es lo que ha compartido el PSOE en su cuenta de Twitter.

PSOE2 PSOE1

#Amor

L4P: Objetivo 2015

L4P2015

“Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde” Sir Francis Bacon

Vivimos tiempos aciagos, lúgubres y oscuros. La pertinaz crisis, como la sequía, ha cercenado el presente, el futuro, las ilusiones y los planes de millones de personas. Cada vez más gente tiene como único objetivo sobrevivir, aguantar, llegar a fin de mes. Puede que la macroeconomía mejore, que la prima de riesgo se modere y que los número de las grandes empresas mejoren, pero a pie de calle, la economía real, anémica, sigue boqueando desesperada buscando oxigeno. Los parados se siguen contando por millones, las empresas siguen cerrando y el túnel parece no tener fin. No es necesario que llegado este punto les recordemos las dramáticas cifras que nos azotan desde los medios de comunicación, ni que les relatemos dramas que seguramente vivan ustedes en persona, entre su familia, sus amigos o en sus entornos más cercanos.

Pero la crisis no es solo económica, nos engañaríamos si así pensásemos. Sufrimos una crisis económica, sí, pero también una crisis política y social que no va a desaparecer aunque se cree tímidamente empleo y se maquillen las cifras del INEM; una crisis que no se va a solucionar esperando sentados a que deje de llover. Como el dinosaurio de Monterroso, todos estos problemas seguirán ahí cuando despertemos. La corrupción pronto exigirá un espacio en los telediarios dedicado en exclusiva a la crónica judicial. La descomposición de partidos y sindicatos es solo la parte más visible, la punta del iceberg, de unas estructuras -políticas y económicas, pero también sociales- agrietadas y carcomidas, sustentadas durante años por una burbuja tan irreal como la fingida salud del sistema. La desconfianza del ciudadano hacia sus instituciones es un problema grave que también hay que afrontar. Y esta descripción se puede aplicar a nivel nacional, regional o local; Ávila no se escapa del lento eclipse de nuestro modelo de convivencia.

Ha llegado el momento de dar un paso adelante. No creemos en soluciones mágicas, ni en bálsamos de fierabrás. No se puede cambiar el mundo con un “Me gusta”, con un RT o firmando una petición de Change.org; hay que levantarse del sofá y salir a la calle. Este blog ha servido como plataforma de debate, como altavoz para nuestras quejas y nuestras propuestas, pero no nos podemos conformar con mirar el contador de visitas. Es necesario hacer política, política de verdad. Si queremos cambiar algo -nos conformamos de momento con esta ciudad- es necesario que nos remanguemos, que salgamos a la calle y que estemos dispuestos a ocupar los despachos desde los que se gobierna el mundo real. Esto no va de conseguir fologüers, el objetivo es conseguir votos, porque no hay herramienta más potente que esa para transformar la realidad.

Por todo esto, hemos decidido constituirnos como partido político y presentarnos a las elecciones municipales de 2015. Ya hemos comenzado los trámites administrativos necesarios y el siguiente paso es construir un programa político que presentar a la sociedad abulense antes de solicitar su apoyo en las urnas. Pretendemos desarrollar un proyecto global, pensado para toda la ciudad, en el que todos los abulenses puedan verse representados, pero consideramos que hay una parte de la sociedad abulense que se está viendo afectada especialmente por la crisis, por el modelo de ciudad diseñado por nuestros regidores y por el modelo de representación política tradicional: los jóvenes. A ellos -a nosotros, pues también somos jóvenes- va especialmente dirigida nuestra propuesta.

Todas las encuestas reflejan que el interés de los jóvenes por la política es bajo y que un alto porcentaje de ellos no votan. Nuestro primer objetivo, por lo tanto, debe ser convencer a los jóvenes de que la única forma de que nuestras necesidades y preocupaciones sean tenidas en cuenta es organizándonos, movilizándonos y votando. Si no hacemos política, la harán otros por nosotros. Y no, una biodanza no es política.

No pretendemos saltar al vacío, por lo que contamos con todos vosotros, con vuestras ideas e iniciativas, y ya hemos comenzado a sondear la opinión de diversos colectivos. Estos primeros contactos nos han permitido perfilar algunos aspectos de nuestra propuesta y planificar algunos de nuestro primeros pasos. Este es un proyecto en construcción y por eso lo anunciamos con tiempo, para poder construirlo juntos.

Creemos que el cambio es posible, pero somos conscientes de nuestras fuerzas y de lo difícil de nuestra empresa. También lo somos de que si no actuamos con inteligencia podemos convertirnos en un freno al cambio que pretendemos conseguir. La aritmética electoral puede hacer que los votos que recibamos sirvan para apuntalar al partido en el poder a pesar de la presumible sangría de votos que sufrirá en los próximos comicios. Por eso, nuestra campaña va a estar muy centrada en movilizar el voto que hasta ahora no se sentía representado por ningún partido. Sin renunciar a ellos, no queremos restar votos a ningún partido de oposición sino sumar votos al cambio. Queremos el voto de aquellos que no suelen acudir a las urnas, ser su voz, sus representantes, sus intermediarios en las instituciones.

En las pasadas elecciones municipales solo acudieron a las urnas el 66% de los abulenses con derecho al voto. 15000 abulenses, muchos de ellos menores de 35 años, se quedaron en sus casas. Ahí está el hueco. Nuestro objetivo es conseguir que 3000 de esos ciudadanos confíen en nosotros. Pueden parecer muchos, pero solo son una parte minúscula de los abulenses que tienen que estudiar o trabajar fuera de la ciudad, de los que se sienten excluidos por los de siempre, de los que saben que su futuro no está en Ávila, de los que se sienten expulsados de la ciudad donde nacieron y donde les gustaría seguir viviendo. Ávila no puede seguir siendo una ciudad de cartón-piedra que solo palpita tres días al año.

Queremos ser una fuerza decisiva en un momento decisivo, un momento que se augura de cambio político, de alternativa. Queremos abrir las ventanas del Ayuntamiento y que el viento que viene limpio de la sierra recorra hasta el último rincón de nuestra vetusta ciudad. Creemos que podemos lograrlo. ¿Nos acompañas?

PS1.- En las próximas semanas habilitaremos un espacio en el blog dedicado en exclusiva a este proyecto con información, enlaces, zona de descargas, etc. También habilitaremos un espacio para colaborar con el proyecto. Pretendemos realizar una campaña muy personal, inspirada en el modelo desarrollado por el Partido Demócrata, y necesitaremos “agentes electorales”. Tenemos pensado realizar un importante esfuerzo con las comunidades abulenses residentes fuera de nuestra ciudad. Si eras un “abulense exiliado”, te necesitamos especialmente.

PS2.- Por Ley, estamos obligados a que nuestras listas electorales sean paritarias. Si eres mujer y estás dispuesta a ser parte fundamental de nuestro proyecto, en breve te diremos cómo colaborar.

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¡28 de Diciembre fun-fun-fun!

Esta entrada – junto con el gancho del relato – fue nuestra tradicional entrada conmemorativa de los Santos Inocentes. De momento no damos el salto a la política, aunque aceptamos propuestas y aguinaldos.

Felices fiestas para todos.

El AyunPPamiento

Uno de los mantras de nuestra democracia es que la alternancia en el poder -un ratito tú, otro ratito yo- es una de las bases del sistema. Normalmente, el encargado de velar por la salud de nuestras libertades es el partido que lleva muchos años en la oposición ya que, con tanto lío y tanto papel, el partido en el poder nunca se acuerda de estas cosas. Es habitual que los papeles se tornen y que el partido que clama por la alternancia se olvide de ella donde gobierna, mientras que el que mira para otro lado aquí la reclame a pocos kilómetros cuando son las nalgas de otros las que no alternan. Por ponerles algunos ejemplos, para el PP la alternancia es vital en Andalucía, pero no en Castilla y León o en Ávila; mientras que para el PSOE, la alternancia es fundamental en Murcia o en Madrid, pero no en Andalucía. Siento repetir el ejemplo andaluz, pero las cosas están como están para Ferraz y sus franquicias.

Personalmente, no tengo en especial estima a la Bendita Alternancia, hija póstuma de la Santa Transición, de la misma forma que no me gustan las limitaciones por ley de los mandatos, otro de los tópicos más manidos cuando se habla de renovar las democracia y salvar la civilización occidental, que tendría, aventuro, la misma efectividad que poner una pata de conejo dentro de cada urna durante los procesos electorales. Es cierto que la permanencia durante mucho tiempo en el poder de un partido o persona puede tener sus inconvenientes -redes clientelares, administraciones colonizadas por miembros del partido, órganos que se controlan desde las sedes de estos y no desde las instituciones, el uso de los resortes de la administración al servicio de los partidos, etc.-, pero estos no están tan relacionados con la variable tiempo -no es algo que suceda a los X años de llegar tal persona o partido al sillón- como con la peculiar forma que tienen muchos de entender el servicio público y con el mal funcionamiento de las instituciones, de los organismo de control y de las cabezas de muchos votantes.

Los ejemplos más paradigmáticos de estas simbiosis por su simbolismo e importancia son las administraciones autonómicas de Euskadi y Cataluña, en manos durante lustros de sus respectivos partidos nacionalistas. ¿Dónde acababa el partido y dónde empezaba la administración? ¿Existía esa frontera? La salida de Ajuria Enea y del Palau de la Generalitat de CiU y del PNV, y la llegada en ambos casos de ejecutivos socialistas, demostró lo que hasta ese momento parecía impensable: que el mundo no se acababa con esas administraciones en otras manos. Euskadi siguió siendo Euskadi sin el PNV, con sus aurreskus y sus txapelas, y lo mismo sucedió en Cataluña sin CiU, donde los castellets se seguían levantando exactamente igual que antes.

En Ávila, el PP lleva gobernando la ciudad desde los tiempos de Prisciliano. Podemos dudar de lo sucedido desde la caída del reino visigodo hasta la reconquista- Rodrigo era socialista y así le fue-, pero está meridianamente claro que Raimundo de Borgoña era del PP y que en un principio la catedral se pensó como sede local del Partido. Dejando a un lado la existencia de redes clientelares o la colonización de la administración por miembros del partido ¿ustedes pueden delimitar claramente donde empieza el Ayuntamiento y donde acaba el PP? ¿Pueden diferenciar cuando el Alcalde o cualquiera de los concejales habla como representante de todos los abulenses y cuando lo hace como miembro del PP?

En nuestra ciudad, el Ayuntamiento parece solo una extensión más del PP, una subsede secundaria del partido. Los objetivos de la administración son los mismos que los del partido, los amigos del partido son los amigos del Ayuntamiento y los enemigos del partido son los enemigos de la administración y por ende, de la ciudad. De la misma forma que votar al PNV en Euskadi era lo normal porque ellos eran el país, en Ávila la ciudad es el PP, o eso parecen creer las personas que ocupan el Ayuntamiento. Lo demuestran en declaraciones y actuaciones en las que no parecen diferenciar los intereses de su partido de los intereses de la ciudad, usando a esta como un medio para lograr los fines de su organización.

Es tan solo una anécdota, pero echen un ojo a la comunicación institucional del PP y del Ayuntamiento en las redes sociales. Es la cuenta del partido la que publicita la mayor parte de las actividades organizadas desde el Ayuntamiento, la que informa de las calles cortadas durante las nevadas o por obras y de los viajes institucionales de nuestros cargos públicos. ¿No debería ser el Ayuntamiento quien informase de esas cosas?

En Ávila, el PP no solo lleva siglos ocupando todos los sillones, también los ha devorado. El Ayuntamiento no es el PP, aunque pueda parecerlo, y la ciudad no se vendrá abajo el día que este pierda las elecciones, cosa que tarde o temprano, si Santa Alternancia quiere, sucederá. Oremus.

El pelota

“Me pasé no hace mucho por vuestra taberna en la red y estáis algo más flojitos“, me reprochó el muy canalla.

La memoria escocesa turba mis recuerdos pero recuerdo a ciencia cierta que el prócer no era de complexión recia ni seco de carnes; siempre le había dado fuerte cuchara al desayuno parlamentario. Tampoco puede decirse que fuese enjuto de rostro, aunque en días como estos todos andemos con las legañas en la niebla. Ni siquiera hablamos de un gran madrugador salvo que nos refiramos a amanecer pronto para subirse a los esquís, pongamos que en Riaza.

Nunca vivió mal, supongo, aunque en invierno vista de pana.

“El truco está en pillarles la debilidad a los que están arriba. Y todos tienen la misma: el buen comer y que les den la razón”.

Su debilidad, ya lo adivinan, era la de soltar carrete cuando el anís se asienta, así que pedí otra ronda.

“No es cuestión de mamar años en las tropillas internas y aplaudir en los mítines. Hay que saber llegar pero sobre todo quedarse. Al pelota común se le desprecia porque se le ve venir. Hay que identificar cuando el jefe necesita una barra de bar y una sonrisa dispuesta: A mediodía con buen vino y un jamón, a la noche invirtiendo el orden y añadiendo picante cuando es necesario”.

Pasamos al café – con unos chorritos de alegría – mientras intentaba localizar con la vista unos taquitos de jamón que alargaran la sobremesa…

“Y entonces un buen día te lanzan la confidencia y ya tienes algo con lo que negociar. Pero no lo haces de inmediato, sino con el tiempo. Primero te has convertido en valioso, por escuchar y por callar, y más aún por no incordiar. Entonces un día te ofreces a comerte un marrón que era suyo, te ensucias las manos. Y al poco tiempo le descubres un lugar discreto, alejado de los sucios periodistas y de las miradas inquietas. Un sitio en el que todos los que estén compartan camaradería discreta y buen yantar. Ahí ya es tuyo, eres su caballo de confianza”.

Los taquitos del jamón, eso sí lo recuerdo, eran excelentes.

“Siempre tuve claras las reglas pero cada vez está más difícil. Muchos lo intentan y no van a llegar, se van a equivocar de bando.  Si te lees las encuestas aquí nadie tiene ya el sillón asegurado. Lo que nos puede salvar es la llegada de trepas a las otras filas. En este negocio no hay santos y las puñaladas no conocen de carnet de partido.Va a ser una batalla fea, no os va a faltar menú para la taberna”.

La camarera nos seguía desde lejos, discreta. Nunca he sabido cuánto hay que dejarles de propina.

“A los que intrigan los reconocerás el día de los escrutinios, mirando al móvil con sonrisa nerviosa o con pánico en los ojos. Cuchicheando con alguien en el auricular. Pero esos no son los verdaderamente peligrosos, los peligrosos son los que estarán esperando detrás del líder, aguardando el momento y dejando pasar y morir a los encontradizos y advenedizos. Con calma, el timing, ya haya caído o ganado, para hacerle recordar con una mirada o un apretón de manos que están ahí, que siempre estuvieron ahí, que qué hay de lo suyo. Y esos somos los que siempre estamos, los que nunca perdemos. Tal vez me llames pelota pero yo lo llamo supervivencia y vieja política”.

La cuenta, por favor.

“Escríbelo dentro de un tiempo en vuestro blog ese, anda. Y adórnalo un poco, que parezca de los otros o de los de en medio. Total, creo que a la siguiente no me presento. O tal vez sí, que fuera hace mucho frío. Qué coño, Negro, tómate otro anís que hay una niebla del demonio ¿A ti no te gusta esquiar? Pues deberías.”

Ni esquiar ni el gin tonic. Siempre nos quedará la quiniela.

* All characters appearing in this work are fictitious. Any resemblance to real persons, living or dead, is purely coincidental.

Vende-motos (burrum-burrum)

Me he pasado las dos últimas semanas viendo concesionarios. No quiero entrar en detalles (gripar un motor es algo que debe quedar en la intimidad), pero les ofrezco este dato para que me compadezcan. Muchos días sometido a una lluvia de datos, prestaciones y presupuestos. Y esa sensación… Una especie de déjà vu emocional que te corroe las uñas de los pies y las arrugas de los zarajos.

Te van hablando del airbarg frontal, lateral y en cortinilla, del ABS, el Start-Stop, las llantas y las pintura metalizada. Y tú continúas teniendo esa maldita sensación tan familiar. Mientras el vendedor te cuenta que la revista alemana más prestigiosa en el sector del motor eligió a “este pedazo de carro” como el coche con mayor fiabilidad de 2015, te preguntas… ¿dónde viví yo esto antes?

Se trata de aceptar tu inutilidad y ser conscientes de que te la están colando. “Quererte a ti mismo a quererte tu mucho”. Te están metiendo un gol entre tanta palabrería y cuanto antes lo aceptes, mejor para todos. No tienes ni idea de qué se trata, pero se te escapa algo importante. Quizás que el coche gasta mucho, o que el claxon desafina, o que solo gira a la izquierda. ¿Y qué más da? No lo entenderías ni aunque fueran sinceros contigo.

Lo jodido es sentir que no es la primera vez que te pasa algo así. Piensa, piensa… ¿cuándo te vendieron una moto (la más fiable en el mercado alemán) parecida? Y entonces empiezas a verlo claro. Tu mente visualiza a algún político, papeles en mano, bombardeándote con una montón de cifras. Comparando el registro de este mes con el otro, pero no con el de más allá. Los turistas vienen, los turistas se van. La ordenanza que sube, que baja, que se congela y se menea. El presupuesto que siempre crece, los impuestos que siempre bajan. Esa noche electoral repletita de porcentajes erectos. Y tu cara de tonto como denominador común.

Años de sabiduría me han enseñado que todo en esta vida se puede comparar con una paella de menú barato. Si baja la cantidad de cigalas, siempre puedes decir que los mejillones han crecido “exponencialmente”. Mejor aún: di que se han hecho verdaderos esfuerzos para mantener las dos asas de la paellera, que se congelan a pesar de la difícil situación económica que atravesamos. Dale la vuelta, que para eso es redonda, y cambia el punto de vista. “¡Mira cuantos guisantes, tú!” Y ya tienes a un comensal contento.

Hasta en la sopa

Yo de pequeño no era hiperactivo, ni excesivamente molesto, o al menos eso quiero recordar. La memoria es más un diario parcial de la realidad, intuida esta tras dos docenas de capas de cristales de colores, que un registro fiel de los hechos con pruebas periciales, reconstrucción forense y Grissom y House cojeando juntos camino de un prostíbulo. Me recuerdo más bien hipoactivo, si es que esta palabra existe -como lo sigo siendo no me he molestado en mirar si el término figura en algún lado o estoy a tiempo de solicitar la patente-, un chaval majete, de mirada cautivadora, leyendo cómics de Mortadelo y Filemón sentado en un sofá. El hijo, nieto, sobrino, novio, vecino, hermano que todos ustedes han querido siempre tener. No sé en qué momento se torció la cosa y terminé escribiendo por aquí en compañía de cuatro impresentables -tres escribidores de tres al cuarto y un pintamonas aficionado al Paint- pero sobre ese particular ya indagaremos otro día.

Hipoactivo era e hipoactivo sigo siendo, es muy difícil que un hombre cambie cumplidos los seis años. Un tipo tranquilo, pausado, poco dado a aspavientos. De la meseta. Por eso en las últimas semanas me produce tanto agobio y fatiga acercarme a la actualidad abulense. Un fuerte dolor en el pecho que solo se atenúa tirándome en el sofá, tapándome con una mantita y recitando con los ojos cerrados frases inconexas de Punset y Coelho. Abres el Diario y te encuentras a miembros del equipo de gobierno en todas las páginas, haciendo toda clase de cosas en toda clase de lugares. Un concejal por aquí, otro por allá, uno más en esta esquinita, el Alcalde en portada, en contraportada -menos mal que el Diario no es el As- y páginas interiores. Lo mismo pasa en los digitales: Tribuna de Ávila parece en ocasiones el Facebook del Alcalde -el otro día en portada había cinco fotos suyas- y ÁvilaRed, aunque de forma más comedida, no puede evitar seguir la actualidad del consistorio convirtiéndose en una agenda gráfica de las cosas notorias que hacen nuestros concejales. Y encima parece que la ciudad se les ha quedado pequeña. No contentos con inaugurar jornadas, presentar árboles con chupetes, visitar a los bomberos, besar niños y abrazar abuelos; nuestros concejales más viajeros, apóstoles de la abulensidad, recorren el mundo llevando con ellos la buena nueva amurallada. “Id e internacionalizaos”, les dijo Alicia García desde una colina a las afueras de Valladolid. Incluso se les ha visto sonreir -un buen concejal siempre sonrie, llueva, truene o se le explote la almorrana- en foros donde se crítica toda su política urbanística hecha o por hacer. Y también están en Twitter, donde me dan los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches; me recuerdan qué día de la semana es, lo maravillosa que es la vida y lo atareados que están velando por nosotros mientras dormimos y hacemos nuestras cosas.

Están en todos lados, everywhere en definitiva, y se expanden rápido. Tanto es así que temo que cualquier día al levantarme me encuentre a un concejal haciéndome el café o, peor aún, lo halle al abrir la nevera sentado sobre el cajón de las verduras, en el lugar otrora reservado a las cervezas, tendiéndome el cartón de leche desnatada con una sonrisa en la cara, un gorrito de lana y unas orejeras de algún personaje Disney.

Bien puede ser que haya sido así siempre y que sea mi hipoactividad, y no su hiperactividad, la que se recrudece. Pero también puede ser que a medida que se acercan las urnas -las europeas están a la vuelta de la esquina y ya se otean, como pendones tras las colinas, los cartelones de las municipales- al equipo de gobierno le hayan entrado las prisas por demostrar su buen hacer, o al menos su hacer, espoleados por hipotéticas encuestas poco favorables, ocupando todo el espacio público y mediático del que son capaces.

Un bombardeo por saturación en toda regla que me tiene, como ya les dije, extenuado y al borde de la baja por impresión. Menos mal, alabados sean Rubalcaba y Susana Díaz, que los socialistas se lo toman todo con más calma, desde el trabajo de oposición a la búsqueda de propuestas, pasando por aquello de las primarias y la renovación. Ferraz y su franquicia de la Travesía de San Bernardo parecen buenos lugares para refugiarme con mi mantita. Que me despierten cuando hayan vuelto.

PS.- Al final he buscado lo de la hipoactividad. El diccionario de la RAE no lo recoge, pero si rebuscan en internet pueden encontrar cosas interesantes: niños aburridos, siempre cansados, sin interés por nada, vagos… ¿Y si el mal de España fuese una epidemia de hipoactividad? ¿Será Rajoy hipoactivo como yo?

El espectro político

Es posible que usted, que asomaba la patita en la foto de la tortilla y se pirraba por los pantalones de pana…de repente un día se haya descubierto a sí mismo enganchando a una tertulia de 13 TV y dando la razón a Hermann Tertsch…que al fin y al cabo fue de El País. O, por el contrario y harto de bigotes y gurtel, haya dejado atrás el JuanVicentePresidente y se haya pasado a la simpática bicefalia de Villarrubia y López. Hay gente de todos los colores.

¿Eres de izquierdas o eres de derechas? Hay gente que se levanta de una cosa y se acuesta de la otra, pero por lo general la ideología suele estar bastante definida. Lo que sí es verdad es que puede haber trampa en el estereotipo: ¿Si eres de derechas tienes que ser monárquico, conservador y católico y si eres de izquierdas un republicano, moderno, cool y guay o directamente un quemaiglesias?

Pues un poco de verdad en todo ello hay, el estereotipo no sale de la nada, pero no parece muy ajustado si usamos una lupa más seria. El CIS – por ejemplo – te pregunta dónde te colocas de 1 a 10 entre derecha e izquierda. No debería ser algo tan fácil, pero alguna herramienta hay que usar para ubicar al ciudadano/votante/electorado. Y la gente suele ser de media una cosa así como de centro izquierda pero que a veces vota al PP. Eso hasta que Rosa Díez sucedió a Rosa Díez y abrió una nueva esperanza sin aguirre.

El caso es que existen test políticos que abren más aristas a la ecuación. Es el caso del Diagrama de Nolan o el Gráfico de Pournelle, de los que si pinchan obtendrán mayores referencias.  De hecho pueden poner en comentarios – si quieren – sus resultados. Aunque como en todos los test…las preguntas sean un poco tramposillas.

Test de Nolan - Test de la Brújula Política

(Instagram: drepazos)

(Instagram: drepazos)

Hecha la introducción, voy a la segunda parte de mi artículo. España, ahora mismo, está cambiando electoralmente. Cualquier encuesta refleja que está habiendo movimientos en las urnas. Aquí alguno me dirá “El voto no es de ninguno”. Ya, eso está claro. Pero lo cierto es que tradicionales votos que han recabado Psoe y PP se están moviendo a otras partes en dicho espectro político.

“El Psoe es el partido que más se parece a España”, creo que es una frase que dijo Zapatero en su día.  Y es cierto que durante su mandato expandió su espectro político. Su apuesta pasó por coquetear con el votante más de izquierdas, el regionalista, decir una cosa aquí y otra allí… El problema es que el Psoe también ha generado efectos sobre la propia España, como su indefinición en Cataluña, los juegos de poder, pactos diversos. Digo el Psoe de Zapatero como gran ejemplo de todo esto, aunque es algo a lo que juega hasta Coalición Canaria: ocupar espectro político y sobre todo ocupar sillones de poder.

Y llegados a la gran crisis, ante el desencanto con los grandes partidos, es lógico que los nuevos emergentes busquen esa centralidad que se refleja en los test y encuestas. ¡Vótame a mí que soy el que más me parezco a lo centradico! Por eso algunos evitan definirse de izquierdas o derechas y hablan de la transversalidad… aunque lo cierto es que algo son o algo tendrán que ser dentro de esas escalas de derecha a izquierda o el rombo de Nolan y Pournelle. ¿Izquierda liberal, derecha buenrollito, anarcocapitalismo, agente de Shield? Dibujen las mencionadas aristas. En Cataluña, donde el debate se centra en España sí – España no… Ciudadanos rasca de izquierda y derecha. Pero… ¿qué opinan de economía, sociedad, religión? Si alguno lee el programa, puede que se lleve una sorpresa. O tal vez, simplemente, lo vea como un mal menor porque lo importante es parar la independencia. Cada uno tiene sus propias preferencias y ahí entra en juego también el debate nacional.

A lo que voy es a hacer un llamamiento a la importancia del programa. Al cumplir los diecimuchos, un buen amigo me ayudo a la hora de decidir a quién votar: “Léete los programas”, me dijo. Otra cosa es que luego lo cumplan o no, pero que sepas cuáles son sus ideas de máximos. Para tu ciudad. Para tu comunidad autónoma. Para tu país y para Europa. Y cada pregunta tiene su propia respuesta. Hay que fijarse más en los detalles de lo que proponen unos y otros.

Y con ello de nuevo la gran pregunta ¿Qué queremos de aquí a diez años? ¿Qué viejos o nuevos líderes pueden ayudarnos para ir a buen puerto?

¿Es mejor la Rosa Díez conocida que el Albert Rivera por conocer? ¿Son todos iguales? ¿Es preferible la astucia de poder de Rubalcaba o el tancredismo Marianil? ¿Esperanza o Patxi López? ¿Qué somos y qué queremos ser?

Se avecinan años de cambios políticos interesantes. O tal vez no.  ¡Viva España y Portugal!

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