La lotería de la vida

La Iglesia considera que los juegos de azar son “moralmente inaceptables”, preocupada, esto es una suposición mía, por la competencia que le hacen a la hora de prometer un futuro mejor. Competencia desleal, además, porque lo que unos ofrecen tras años de sacrificios, rezos, esfuerzos y mucha contención; los otros lo venden por pocas rupias en administraciones, droguerías y puntos de venta autorizados. ¿Ir todos los domingos a misa o gastar un euro y medio en una apuesta del Gordo de la Primitiva? ¿Memorizar el credo o comprar un boleto de lotería de navidad? ¿San Pedro y sus llaves o el calvo de la lotería y sus millones? ¿Los angelotes gordos de Murillo o los delicados niños de San Ildefonso? No hay color. Quizá el cielo dure eternamente y los millones se acaben con un par de Ferraris, pero los seres humanos, en general, somos bastante malos pensando a largo plazo.

También dicen que la lotería es el impuesto que pagan los que no saben de matemáticas, como si para saber que es prácticamente imposible que te toque hiciese falta una carrera o echar cuentas en el cristal de casa, como hace el sobrevalorado Russell Crowe en la sobrevalorada “Una Mente Maravillosa” después de darse cuenta de que ligar no era lo suyo. Puede ser que sea cierto, que todo sea un ardid de Montoro y sus antecesores desde tiempos de Carlos III, no les digo que no, pero me confieso pecador y de letras, aunque sea solo a pequeña escala.

La lotería es -de nuevo una suposición mía- una cuestión de clase social, que es como llamamos a las cosas de pobres los formados en el “materialismo histórico”. Tras comprobar que casi nadie se hace rico trabajando de forma honrada, la lotería es el último gran ascensor social, la indulgencia plenaria del pobre, la última esperanza que le queda a la clase media para dejar de serlo. También es un forma estupenda de lavar dinero, pero ese es un tema del que ya se están encargando los tribunales.

Si ir a misa dominical es el ritual por antonomasia de la liturgia católica, comprobar el resultado de un sorteo lo es de la liturgia lotera. Abrir el periódico o la web correspondiente (el teletexto también sirve si usted se quedó en los felices noventa) con el cupón delante, con el corazón encogido, la frente sudorosa, para descubrir, una vez más, que al día siguiente no podrás ir al trabajo a cantarle a tu jefe las verdades del barquero, del maquinista, del contramaestre, del grumete de babor y del tipo que vendía granizadas a los pasajeros de primera clase. El sorteo del Gordo de Navidad es el gran momento de la fe lotera, su Misa del Gallo con toques de Domingo de Resurrección, y ese listado infinito de números agraciados las tablas a las que se agarran los náufragos que el día anterior no acabaron con las existencias de cava delante de las cámaras de televisión.

En política, los Presupuestos Generales del Estado -PGE para los amigos- son el gran sorteo del año y sus miles de páginas, tablas y libros de colores, el listado de los agraciados. Allí rebuscan año tras año su número los políticos locales y regionales para salir de pobres o, al menos, para intentar asegurar su reelección. ¿Hay algo mejor que un proyecto multimillonario para ganar unos miles de votos? ¿Cuántas elecciones ha ganado el AVE?

Si es cierto aquello de que “afortunado en el juego, desafortunado en amores”, Ávila debe tener más admiradores que Justin Bieber (nota para mayores de 16 años: un chaval de esos que berrea y vuelve loca a las adolescentes) ya que ni nos toca el Gordo de Navidad, ni pasamos de la pedrea en los PGE: 32 millones este año, de los que se ejecutarán vaya usted a saber cuántos. Algo para trenes, algo para carreteras, un puente, algo para medio ambiente y una partida (2 millones de €) para el Palacio de los Águila/Museo del Prado/La historia interminable. Lo más novedoso -el reintegro- es la declaración del V Centenario de la Santa como “acontecimiento de excepcional interés público” lo que asegura jugosos beneficios fiscales a las empresas que colaboren con su celebración.

Mientras llega la Santa (Ya es V Centenario en El Corte Inglés), o nos sentamos en serio a mirar los PGE y sus libros de colorines, ayer se conocían los datos de paro del mes de septiembre. No, no se van a librar ustedes de ver mis maravillosas gráficas.

ParoÁvilaSep13

Como anticipaba La Razón, novedoso órgano de comunicación del Ministerio de Empleo, septiembre no ha sido mal mes para el asunto laboral a nivel nacional si lo comparamos con la hecatombe que arrastramos a nuestras espaldas. Aumenta el paro, pero no tanto como otras veces, baja la afiliación, pero no tanto como otras veces y desestacionalizados los datos son buenos. En Ávila la cosa queda un tanto desdibujada, no ha sido un septiembre especialmente malo, pero tampoco vamos a tener que adelantar los cohetes de La Santa. Mejor septiembre que los dos pasados, pero peor que el de 2010, cuando Zapatero y Salgado nos hablaban de brotes verdes que olían a primavera y azahar. Se firman más contratos, pero los indefinidos siguen escaseando. Y no podemos olvidar que estos datos parciales se levantan sobre otros: los 4.724.355 parados a nivel nacional, y las 17.665 personas sin empleo en nuestra provincia.

ComparativaSep

 

 

Y para que no se vayan ustedes con mal sabor de boca y no piensen durante todo el día que les he arruinado la jornada -no queremos fomentar su alcoholismo-, un último gráfico: la evolución del paro desde que comenzó el año.

Evoluciónanual

 

Igual estamos cerca del final de la crisis, o de que nos toque la lotería.

PS.- Y todo esto sin los superpoderes que, como nos han enseñado los cómic, habrá conseguido Mariano Rajoy tras visitar Fukushima. ¿Supersiesta? ¿Bostezo mortal? ¿Pereza infinita? ¿HiperDonTancredismo? ¿Se imaginan a Rajoy con los calzoncillos por fuera de los pantalones como un superhéroe al uso?

Ávila en el vía crucis de los Presupuestos Generales del Estado

La semana pasada, el Gobierno presentó en sociedad el proyecto de Presupuesto Generales del Estado para lo que queda de año, tras aprobarlo la semana anterior en Consejo de Ministros. Todos tranquilos, este es un post breve al respecto. Ni ustedes tienen ganas de leer un sesudo análisis de los mismos ni yo de escribirlo, no se nos vaya a cortar con los números y las penas la digestión de las torrijas. Tan solo, y prometo ser breve, quería señalar y comentar un par de cifras.

Siguiendo los datos aparecidos en la prensa, la inversión del Estado en la provincia se reduce un 9,4% quedándose en 27 millones de €, en el vagon de cola de la región junto a Segovia. Pero olvidemos esta cifra y centrémonos en “los proyectos estrella”, esos con los que a los políticos se les llena la boca, que figuran en los lugares más destacados de los programas electorales y se mencionan en todas las ruedas de prensa.

Primero, el ferrocarril. Como todos ustedes saben, lectores fieles del blog y abulenses de pro, la mejora de las conexiones de la ciudad con la Villa y Corte de Madrid es una de nuestras eternas reivindicaciones. Que si Ave por Segovia, que si gallina, que si Altas prestaciones, que si mejora de la linea… Lo último que sabíamos era que el delegado del Gobierno para Castilla y León apostaba por la mejora de la linea convencional, a la espera de tiempos mejores para seguir tirando dinero construir la linea de AVE, y dejar el viaje entre la capital de España y la capital charra en 1h20m. Eso “lógicamente” (las comillas son importantes) nos afectaba, al pasar por aquí la linea. ¿Y en cuanto dinero se materializa esa apuesta? En 230.000 €. Una de dos, o se ha abaratado mucho esto de construir caminos de hierro o me da a mi que no tenemos ni para cambiar dos traviesas. La apuesta, de momento, flojita. ¿Y el AVE? Pues desplumado, supongo, porque ni se le nombra. En Halón Disparado pueden publicar su entrada sobre el AVE abulense todos los 28 de Diciembre de aquí a 2020 sin problemas. La línea de AVE que sí recibe financiación es la Salamanca-Medina, de la cual se dice “Se ha previsto la dotación necesaria para la finalización de los proyectos de electrificación de la línea Medina-Salamanca-Fuentes de Oñoro. Por su parte, ADIF iniciará las obras de plataforma de la conexión de esta línea, en Medina, con la línea de alta velocidad Madrid-Galicia.” ¿Ven ustedes como las comillas de antes eran necesarias? Por desgracia para nosotros, es mucho más fácil reducir el tiempo de viaje entre Salamanca y Madrid por Medina que por Ávila.

La autovía Ávila-Maqueda, a la que yo denomino “cariñosamente” Autovía de los páramos de asceta, pues pretende conectar Ávila, Cuenca y Teruel, también está entre los proyectos anhelados por nuestros próceres públicos. Pues a pesar de que la Ministra se comprometió con el Alcalde a priorizar su construcción por que era un proyecto importantísimo, los presupuestos consignan a tal fin 106.000€. El asfalto también debe haberse abarato considerablemente. ¿Y previsión de gasto para 2013 o 2014? Cero. Ya priorizaremos en 2016, si seguimos gobernando.

Y no todo iba a ser asfalto, grava y cemento. También hay proyectos culturales como la subsede-centro de gestión del Museo del Prado. Aquí sí hay pelas: 1,4 millones para 2012 y un milloncete más para 2013. ¿Pero esto del Palacio de los Aguila no iba a estar acabado en 2012? Bueno, ya se sabe, las cosas del Palacio van despacio. Tampoco es plan contradecir al refranero. Y aquí, como en todo lo anterior, no apunto solamente al actual gobierno, al Alcalde o al PP. Vender a los ciudadanos, con el asentimiento acrítico de los medios, proyectos de dudosa viabilidad o plazos imposibles es práctica habitual de rojos, azules, verdes y magentas, estos últimos cuando tengan oportunidad.

Y luego, ya fuera de las inversiones millonarias y las infraestruturas para un futuro mejor, habría que comentar algo sobre la Escuela de Policías que, con la tasa de reposición congelada, continuará operando bajo mínimos un año más. Con los anteriores presupuestos del Estado, los últimos del gobierno socialista, el Alcalde García Nieto entró en colera y acuso al PSOE de querer enterrar la ciudad con esas cuentas (Extra para tuiteros: modo @GarcíaNietoEnfurecido) Algunos no dudaron en bailarle al agua al Alcalde en sesudas entrevistas en los medios locales. Ante los presupuestos presentados por el nuevo gobierno ¿dónde quedan ahora esas palabras? ¿Participa el nuevo gobierno del proyecto del anterior para enterrar la economía abulense? ¿Nos tienen manía porque somos más altos, más guapos y más inteligentes? ¿Compartiran las palas y los picos socialistas y populares? Es muy bonito pedir recortes y austeridad hasta que ésta te afecta directamente. Le pasa a los políticos (¡Qué recorten al vecino!) y también a los empresarios (¡Qué recorten al vecino y a los sindicatos!). Todos somos socialistas con nosotros mismos y ultraliberales con los demás*.

*La frase no es mía. Se la tomo prestada a Pablo Pardo, corresponsal de EL MUNDO en Washington, de un post de su muy recomendable blog.

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