Periodismo selfie a palazos

– ¿Cuál es el plan?

– Somos españoles. Improvisen.

Este diálogo tan “ronceriano” pertenece al primer capítulo de la serie ‘El Ministerio del Tiempo’. Es una especie de ‘Regreso al futuro’ con funcionarios de por medio que está cosechando buenas críticas por todos los lados, aunque a mí no me gustó lo poco que vi. Eso de llevar la contraria también es muy español, como las improvisaciones, el olor a ajo y las smart cities.

Pero no pude evitar acordarme de la serie cuando leí que la última tendencia periodística es que los reporteros se graben a sí mismo las crónicas de televisión con el maldito palo para ‘selfies’. Cualquier día nos van a pedir que toquemos la armónica de fondo mientras tomamos notas, grabamos audio, hacemos foto y vídeo, y tuiteamos la noticia antes que nadie. Desconfío por naturaleza de cualquier palo (sirven para golpear costillas, para amenazar con introducirlos en ciertos orificios, etc.), en especial de los que abundan por este blog.

Ante tal panorama, a uno le dan ganas de agarrar la primera puerta del tiempo que encuentre y mandar al carajo nuestros días modernos. Buscar épocas mejores, más tranquilas y serenas para la profesión (que siempre va por dentro). ¡Vayamos a principios del XX! ¿Por qué no? ¿A quién no le gustaría cubrir el IV Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús? Se me ponen los pelos como escarpia al imaginarme escribiendo ríos de tinta sobre una posible visita del Papa Benedicto XV.

Pero escucho en la radio que por aquella época todavía estaban de moda los duelos y que la práctica del periodismo estaba expuesta a este tipo de combates de honor. Así que los plumillas de la época no llevaban palo para ‘selfies’, pero tenían que ser diestros con la espada. Nieves Concostrina me advierte de que en algunas redacciones había salas de esgrima para entrenar. ¡Ojo! ¿Sabéis quienes eran los principales duelistas? Periodistas y políticos… ¡Gente de la peor calaña, tú!

De puñaladas, pintas y últimas cenas

Es una suerte contar con la colaboración de Beatriz Sanz Olandía en este blog. Si también quieres mandarnos la tuya, aquí te decimos cómo hacerlo.

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Que el periodismo es una profesión dura -cada vez más-y llena de sin sabores es algo que, a pocos periodistas que sigan en Twitter, ya habrán detectado. Que te regala momentos maravillosos y conoces gente extraordinaria, también. Pero quizás haya un aspecto de este trabajo que el común de los mortales desconozca: es la profesión de la puñalada y el mierdismo.

Cuando estaba en la universidad y me decían que iba a ser duro meter la cabeza en los medios, yo, tonta de mí, pensaba que las dificultades vendrían por la competencia entre buenos profesionales, ya saben: tener que destacar entre un puñado de periodistas muy buenos e intentar marcar la diferencia.

Luego me di cuenta que con lo que se tiene que luchar más fervientemente es contra los egos, los poderes políticos y económicos, y los que te traicionan. Que suena muy rollo Judas en la última cena, pero que es cien por cien verídico.

Cuantos más años pasan más me doy cuenta de que no siempre el factor decisivo es tu trabajo; la simpatía que provoques en los demás – sobre todo en los de arriba-, tu capacidad de camuflaje cuando vienen mal dadas o la suerte que tengas de cruzarte o no con algún desgraciado… Todo ello  influye de forma determinante en el devenir de tu futuro profesional. Y ahí es donde nos topamos de bruces con el cobarde. No hace falta que lo busquen, ellos se encargan de manifestarse a lo espíritu errante.

El cobarde es ese que pretende que no hagas tu trabajo, que hace llamadas y encaje de bolillos para que te muevan de tu puesto, que deja caer que no eres bien visto en la zona vip de este partido o aquella empresa… en definitiva, como dicen en mi pueblo, se encargan de meterte los perros en danza para que el suelo que pisas se mueva bajo tus pies, a lo terremoto de San Francisco.

La cosa no molestaría tanto si tuvieran los huevos de hacerlo de frente, a la luz del día y sin esconderse. Chico, ¿te caigo mal? Dímelo, a lo mejor descubres que a ti no te aguanta ni la madre que te parió. Pero no es el caso; ellos son más de sonreírte, agarrarte por el hombro, dar dos sonoros besos cuando te cruzas con ellos por la calle y después… ¡trasca! Puñalada va.

Pero les falla el insisto… o la inteligencia, según se mire. Porque hay que ser muy torpe para no prever que, en esta profesión, llena de gente a la que le gusta más hablar que un tonto la leche, tarde o temprano esa jugarreta se sabrá. Es más, en demasiadas ocasiones tenemos que sentarnos frente al que sabemos, a ciencia cierta, nos está puteando por detrás. Debe de ser porque todo lo que tienen de desgraciados, les falta de sesera. Un jefe mío les llamaba “hijos de puta con pintas”, y les viene muy bien, porque son unos desgraciados a los que se les ve venir. Y de lejos.

De viñeta en viñeta

Levantarse por la mañana y ver este tuit de Pepe Herráez:

Y ver que el tío insiste con otra grandeza:

Y pensar que en estos tiempos convulsos, en los que los medios de comunicación andan buscando una salida a base de inventos y reinventos, las viñetas de los periódicos me parecen la tabla más segura a la que agarrarse en medio del naufragio. Los humoristas gráficos, quizás por valor, quizás por intuición, han sabido dar a los lectores lo que los periodistas no hemos logrado, tal vez por cobardía, tal vez por ceguera.

Forges, El Roto, Sansón, JM Nieto o PPT, entre muchos otros, son capaces de contar, en unos centímetros cuadrados, lo que otros no sabemos reflejar en páginas y páginas. Hasta tal punto que si hoy viniera una chica del futuro a ofrecerme la lejía del próximo milenio y me preguntara, mientras tendemos la ropa, cómo nació, creció y se reprodujo esto de la crisis, le recomendaría que saltara de viñeta en viñeta.

Por eso me alegra saber que uno de esos locos dedicados al humor gráfico, José Luis Serna (PPT), va a ser el encargado de dar vida a Santa Teresa en un cómic. Ya habló @__Willy_ de esa mítica obra llamada ‘Ávila a vista de pájaro’, argumento más que sólido para esperar un buen resultado. Ya se han podido ver algunas páginas, y en mayo lo tendremos todas en nuestras manos.

Comic_Santa_Teresa

Solo una cosa más: recomendaros a otro viñesta. Se hace llamar Illo y no tiene Twitter. Tampoco tiene desperdicio.

Pocos… ¿por qué?

 Concentracion_Tasa_Basura

Unas horas antes, alguien más listo que yo me dijo que iría poca gente. Y yo, tonto de mí, le contradije. “Esto es diferente a otras protestas”, argumenté con una sonrisita de superioridad. Lo de la nueva tasa ha sentado muy mal a comerciantes y hosteleros, y eso son palabras mayores en esta ciudad. Estaba seguro de que una gran número de ellos, y otros muchos ciudadanos, estarían allí. No habló de millones ni de miles, pero si algunos centenares de abulenses enfadados con el asunto.

No fue así. La concentración que este domingo por la tarde convocó delante del Ayuntamiento la plataforma de Ciudadanos de Ávila contra la Tasa (muchos de los allí presentes pertenecían a otros movimientos reivindicativos, como los Afectados por las Preferentes o el movimiento 15-M) reunió a unas 50 personas. La cifra creció levemente  gracias a los curiosos que se fueron acercando para informarse sobre la reivindicación, pero, al menos hasta que yo salí de allí, la cosa se mantuvo en cifras más bien bajas.

No es algo nuevo en Ávila. No nos caracterizamos por concentraciones y manifestaciones multitudinarias… somos algo más místicos. He estado en varias de esas protestas en las que se podían contar a los implicados con los dedos de las manos y de algún píe. Y siempre volvía a casa pensando que quizás el asunto no importaba tanto, que ciertos temas quedan sobredimensionados por los medios de comunicación y luego, en el mundo real, indignan más bien tirando a poco.

Por todo ello, quizás no debería de sorprenderme lo que ocurrió este domingo. Pero me sorprendí. En esta ocasión, ya dije antes, pensé que había ciertas diferencias. Para empezar, varios colectivos empresariales (al menos tres federaciones de Confae, además de la Cámara de Comercio e Industria) ya habían expresado públicamente su rechazo a la tasa, junto con otros muchos colectivos. Y algunos de ellos lo hicieron rotundamente. La tasa supone un recargo para las familias, pero la subida es mucho mayor para comercio y hostelería. Así lo han denunciado ellos mismos durante las últimas semanas y realmente creía que mucha gente de estos sectores pasarían por el Mercado Chico. No dudo que algunos de ellos estuviera en la concentración, pero, vuelvo a repetir, esperaba a muchos. Y todavía me sigo preguntando ¿por qué, entonces, solo se llegó al medio centenar de personas?

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PD: Para ser sincero, también esperaba más gentes el pasado viernes, Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo), en la concentración convocada por la Asociación de Periodistas de Ávila. Sé que fue por la mañana, en horario laboral, y muchos no podrían. Aun así, la profesión está muy necesitada de una respuesta unida y rotunda por parte de sus profesionales.

El periodismo de las tres teclas

Dije en su momento que si había algo que me había quitado de encima y que no echaba de menos del periodismo, era el tener que hablar todos los días de lo mismo: de los eres, la crisis, los jefes, los trepas, la profesión yéndose a la mierda.

Mi amigo @srmorix lo ha resumido bien en su entrada de pasión que ha publicado la semana pasada por su rinconcito. Lo ha titulado Sonrisas de mierda. Y dice cosas como…

“Sonríen cuando ven todo lo que se ahorran tirando de becas, prácticas y demás…cada vez con menos profesionales contratados…los números rojos de la credibilidad parecen transparentes.”

No quiero ahondar mucho en el tema aquí. Lean ese post si les interesa el tema. Vuelvan a otras cosas que hemos escrito por aquí. Y si quieren, léanme también por otro blog, el de amiga @beatrizolandia donde escribí sobre “los periodistas multimierda”. 

Si retomo la idea no es por volver a escribir lo mismo sino para hablar de cómo estoy viviendo yo el tema estos días desde el otro lado de la barrera. Estoy presentando un libro aquí y allá, no voy a hacerles aquí un Umbral, que ya lo hago por mis sitios. Lo que les quiero traer a Los 4 Palos es mi experiencia del periodismo desde fuera. Estos días soy yo el entrevistado, el citado, el que está viendo cómo trata el periodismo algo mío. Y hay de todo. Nada me ha sorprendido. Soy cobaya, pero cobaya que ha sido cazador. Sé cómo va el tema. Sé quiénes indagan y quiénes se quedan con lo justo. Sé quiénes se leen el libro y qué redacciones directamente no tienen ni medios ni tiempo para hacer nada más que el famoso control c – control v. Sé que periodistas son periodistas y quienes son mierdecilla. Y no por que hagan más o menos caso a mi libro, que realmente tiene una importancia muy menor, sino por cómo se trata o no se trataun hecho. Por las ganas que le ponen no a mi noticia, sino a su trabajo: el periodismo.

Casos que evidencian que nos vamos al carajo. No voy a citar medios ni personas, no sería elegante. Pero hay algo que no está bien y no está bien aunque en este caso a mí me favorezca. Como se imaginarán, hemos mandado una nota de prensa con la información básica a los medios. Es bueno hacerlo, para que tengan tu contacto, sepan algo de lo que estás vendiendo (ya sean libros, música, protestas agrícolas o posiciones políticas). Lo que no puede ser es que algunas personas lo cojan sin más y lo publiquen sin cambiar una coma. Que les vendas algo y lo acepten sin más, sin comprobar nada. Vamos, que si hubiera puesto que “según Zutanito Martínez, la mejor novela en español del siglo XXI”, no duden que más de dos y tres medios lo tendrían publicado sin miramientos. Hay becarios que han hecho el control + c + v y no han mirado atrás. No podemos estar criando estas generaciones. No puede ser. Y yo no soy santo y también he quemado esas tres teclas, pero no por sistema. Y no si tenía forma de evitarlo o de añadir algo mío. Que suele ser casi siempre. Casi siempre hay 1 minuto. En resumen: que en el periodismo, y en otras muchas profesiones, si quieres calidad tienes que pagarla. No vale cualquiera.

Ha habido gente encomiable, que ha buscado el titular más allá de lo fotocopiado. Periodistas que me han llamado y han preguntado algo más allá. Para lo bueno sí que daré un par de nombres. Carmen T. Izquierdo, por ejemplo. Abulense, peleona y preguntona. Que pregunta mucho y algunos siempre le han mirado mal porque pregunta mucho. Carajo, que el periodismo es eso: preguntar. Ángeles Hernández, de la Ser, reciente colaboradora nuestra en el blog. Leyó y me escribió, cosas buenas pero también puntualizaciones. Mi admiración hacia ella ha aumentado estos días. Porque lo fácil estos tiempos es meterse con el periodismo, con la crisis, con los jefes y con España en general. Pero lo difícil es apuntar también y señalar a quienes siguen dignificando nuestro país desde sus pequeños puestos de trabajo. Hoy hablo de periodismo, pero podría hablar de camareros, carteros y tenderos que sonríen al entrar en su establecimiento. Piensen en su gremio y apliquen profesionalidad a su género. A eso me refiero.

Otro tema, corto y cierro: El otro día nos escribía un amable lector pidiendo que escribiéramos de la insensatez de tener vacaciones de Semana Santa…la semana después de semana santa. Yo subo la apuesta y uno a ello esta gilitontuna del cambio de hora. Lo que necesita España es un cambio de horarios en general. Dejarnos del arsa-quillo-ariquitaun, viva la Feria de Abril y San Petardo del Monte, y pensar en eficiencia y cómo vivir más sanos y saludables, compaginando vida mediterránea y horarios  laborales decentes. Si alguno quiere escribir un post sobre ello, o defendiendo la posición contraria, ya saben que en esta página aceptamos colaboraciones. Algún día tendremos que ponernos en serio con eso de ser eficaces, que no simplones.

Los medios sin nervio

Dejé de creer ¿Saben? No es que hubiera vivido en Yupi hasta ese momento pero hubo un momento en el que definitivamente dejé de creer en lo que estábamos haciendo en general en los medios de comunicación.

Se sabe. El periodista medio es consciente de que el camino general va a ser la agonía. El sector muere y no es sólo culpa del mero poder económico. La mayor parte del engranaje lleva moho o cosas peores.

Esos días se me agolparon mensajes de amigos, compañeros, becarios. Y sin embargo me quedaba frío. Nada es lo que fue. Al acudir a una cobertura las conversaciones eran – son – siempre las mismas. El enemigo es fuerte y parece imbatible. El periodismo ha aceptado en gran parte su derrota y ha agachado la cabeza, todos o una buena mayoría. Veteranos y noveles, todos sin laureles ni ya muchas ganas. Cada día se vuelve a la batalla, el periodista ejemplar y vocacional – que sigue habiendo muchos – es así, pero el túnel cada vez es más oscuro.

El Roto

¿Qué enemigo? Por ejemplo: las licencias de emisión, el Egm, el poder y el dinero – tanto monta – que está en manos de cuatro amigos y sus turbios negocios. Y que además no dan ni palo. La concentración de medios es un ataque directo a la democracia.

Aclaremos, esto no es un ajuste de cuentas. Al revés. No puedo más que agradecer a aquellos que me contrataron. Tanto en Castilla como en Aragón he trabajado con cierta independencia. En unos sitios mejor que en otros pero en fin. Que no van por ahí los tiros. A día de hoy hay que agradecer que te contraten y te den ciertos margenes de acción. Pero si escribir lo que ahora leerán me va a cerrar puertas…  las puertas que no merezcan la pena no las quiero abiertas.

Hasta en los medios más modestos hay mucha dignidad. Ya pasaba en las televisiones locales hace años, cuando muchos reportajes se iban a la basura. Se emitían una vez y nada se volvía a saber de ello. Instantes grabados en pueblos perdidos, personajes fascinantes.. antes no había youtube y aquello se quedaba en los archivos perdidos. Pero ahora que existen esas posibilidades tampoco se le saca todo el partido que se puede y debería. Hay buen periodismo en las pequeñas cosas. En las grandes…la cosa se va poniendo jodida.

Hay compañeros egoístas que solo aspiran a su propio crecimiento. No hay conciencia de que todos deben tirar del barco común para conseguir buenos puertos. Aquí el cooperativismo nada en la basura más fétida. Si te piso no me acuerdo. Se podría hacer más y mejor.

Hay chicos desde abajo que le ponen muchas ganas. Llaman, buscan, comparten, aprenden. Nos dan lecciones de por dónde van a ir los tiros. Porque he dejado de creer…pero no en el futuro. En lo que no creo es en el presente. No hacemos lo que se tendría que hacer en los medios. Caemos porque merecemos caer. No tanto los curritos, que ahí queda mucha dignidad. Es el propio hedor de las corruptelas que no se denuncian o se cierran los ojos en el mejor de los casos. No se informa, se hace de vocero. No se entretiene, se esparce la basura mediática. Y mucho menos ya se forma. España Shore, la mierda en tu televisor. Evidentemente hablo de generalidades y hay honrosas excepciones. Pero en Castilla y León la situación mediática se agrava con un modelo que se ha gestado mal.

Y a nivel general, ya saben, en España las ratas siempre encuentran despacho. Hay mucha gente que sabría hacer las cosas mejor pero a día de hoy las aventuras heroicas tienen vuelo corto o alcance limitado. Es lo que hay. La financiación está en manos de quien está. Son los tiempos más oscuros pero otros vendrán. De momento hay que confiar en la gente de bien que aguanta el tipo entre la tropa de mediocres, serviles y trepas. No son todos los que están pero a fe que están todos los que lo son.  Siempre habrá sido así, pero nunca tanto. Yo al menos llegué a ver otras cosas.

Los nuevos proyectos están demasiado tiernos aunque son bravos. El periodista medio vive acojonado. No andamos sobrados de Clarks Kent. He visto ideas, gentes y proyectos caer. Lágrimas de impotencia en aquellos que pese a todo no tiran la toalla. Supervivientes de sapos y culebras.

Pero el mensaje para el futuro es optimista: la juventud nos dará sopas con honda. En todo el colodrillo que dibujaría Ibañez.

Descorchen el champan…todavía hay edificios que tienen que venirse abajo. Enjoy the show

Hey man…

…y si me encuentro jodido, sé que es por un buen motivo, porque estoy vivo.

Como moscas

Así van cayendo, uno detrás de otro, como moscas. Si hay un gremio que está sufriendo la crisis más que ninguno es el del periodismo. No es algo que me invente o diga yo, es algo que todos vemos a diario cuando un gran grupo de comunicación anuncia un ERE. Qué palabras más feas, Expediente de Regulación de Empleo o lo que es lo mismo, vamos a mandar a unos cuantos a la puta calle con poco más que dos duros y una palmadita en la espalda. Estupendo, oiga.

El caso es que llevamos tiempo escuchando estas cosas pero el asunto se remonta bastante más atrás de lo que pueda parecer ahora. Recuerdo, no sé si vosotros también, aquel semanal estupendo que salía adelante con el trabajo de 4 o 5 curritos que se llamaba Ávila 7. Un formato que reducía costes al salir a la calle, en papel, una vez a la semana y que resumía las noticias de 7 días en una única publicación. Cerrado, todos en la calle y nunca más se supo. Una suerte parecida corrió el periódico Gente en Ávila. Mismo formato, publicación semanal, que arrancaba muy fuerte con una presentación por todo lo alto en el claustro del Hotel Palacio de los Velada, y con una plantilla inicial de 9 trabajadores que poco a poco se fue reduciendo hasta que desapareció físicamente de Ávila. Yo formaba parte de esa plantilla y hace ya tres años de mi despido, parecía incluso que llegó a darles pena cuando me lo decían. Aguantó un poco más, bajo mínimos, hasta que hace, si no me equivoco, algo más de un año despidieron a su directora, la única que quedaba del equipo inicial y que tiró del carro casi sola durante mucho tiempo. Misma suerte sufrieron sus hermanos Gente en Segovia, en Palencia… León parece que sobrevive a duras penas al igual que Burgos que fue el primogénito de un proyecto que pecó de ambicioso y que decía que en la prensa gratuita estaba el futuro… Ojo, que muchos seguís viendo en la calle la publicación todos los viernes, claro que sí, pero cada vez con menos información local, elaborada haciendo poco más que copia/pega de las noticias de agencia y muy lejos de aquella tirada de 20.000 ejemplares que se hacía en sus inicios por no hablar ya del buzoneo, que pasó a mejor vida cuando aún yo me encontraba en la empresa.

Y después fue el Diario de Ávila quien recortó y luego la SER y la COPE y poco a poco le tocaba a todos y cada uno de los medios de comunicación que nos abastecen cada día de noticias. Tras otros recortes, por ejemplo, Radio Nacional ha pasado en unos años de contar con 20 trabajadores a apenas 4, podéis sumarle al equipo de la pública dos personas más que son las encargadas de las piezas para TVE, 6 trabajadores en total, en la cadena pública en Ávila. ¿Recodáis que Ávila Digital también se fue a pique? ¿Recordáis que ÁvilaRed también cayó antes de que, afortunadamente, lo reflotara un señor al que llamábamos loco? Por cierto, espectacular el trabajo que se hace desde ÁvilaRed tras su puesta en marcha hace unos meses, sí señor. También hay otros nuevos medios que, afortunadamente, siguen ahí y me refiero a Tribuna de Ávila, al menos parece que aguantan y podemos hablar de un pequeño alivio. Pero, siguiendo, ya no solo en Ávila o en Castilla y León, no hace mucho se producían despidos en El País, sabemos que Telemadrid está a punto de echar a gente y tantos otros más que nos encontramos a diario…

Y la última sí es del terruño. Digo la última no porque vaya a ser esta y no más, digo la última porque se conocía ayer y afecta a la televisión regional. RTVCyL. Recordaréis que la actual cadena es una fusión de lo que en su día fueron Canal 4 y TeleÁvila. Sus plantillas, ya de aquella, sufrieron los despidos pertinentes, no recuerdo si muchos o pocos, pero haberlos, los hubo. Tampoco pongo la mano en el fuego porque después no hayan sufrido más ajustes, pero lo cierto es que ahora sí. Se anuncian despidos en la cadena y no van a tardar en producirse. Hasta 34 profesionales de toda la región pueden dar con sus huesos en las colas del INEM si nadie lo remedia y mucho me temo que no hay nadie que pueda remediarlo. Es una verdadera lástima y creo que un gran error. Cada vez que esto sucede nos volvemos todos un poco más ignorantes y un poco más desinformados. No vamos a hablar solo de la mala noticia de nuevos parados, profesionales que desempeñan su trabajo de forma impecable dentro de lo que se les permite, no señores, no nos olvidemos de que los grandes perjudicados de todo esto somos todos nosotros, los que nos informamos por medio de esta cadena de lo que sucede en nuestra localidad. ¿Echarán a muchos en Valladolid? Pues quizá, pero primero pasará la desbrozadora por pequeñas localidades como Ávila. Es un problema de números. Como ya ha pasado en otros medios, los recortes se hacen siempre por abajo, los curritos de más bajo escalafón, y por distancia, provincias pequeñas. Si el centro informativo regional está en Valladolid debe estar bien cubierto y, total, lo que pase en Ávila puede ser secundario en un momento dado. Perdemos todos, señores, pero más los de las provincias pequeñas, un poquito de tiempo y lo comprobaremos…

Mandamos desde este pequeño rincón un mensaje de ánimo a todos los profesionales que notan sobre sus cabezas la mano de los recortes, sobre todo, me disculpen los de fuera, a los compañeros de Ávila, ya que aquí nos encontramos y nos gustaría que todos ellos siguieran con nosotros. Poco o nada podemos hacer ante estas situaciones y muchas veces nos topamos de bruces con la resignación como único consuelo pero creo que la resignación tiene un límite y, a este paso, pronto lo vamos a sobrepasar. Una verdadera lástima, de verdad, hoy nos acostaremos todos un poco más tristes y creo, por desgracia, que días peores vendrán. Habrá que cruzar los dedos…

P. D.: Mientras en El País había uno que cobraba 13 millones de euros se iban a la calle a puñados los que sacaban de verdad el trabajo duro y seguramente llegaban por los pelos a poco más que mileuristas. Es lo que toca en tiempos de crísis, apretarse el cinturón ¿no? Os dejo un vídeo que nos mandaba nuestro compañero Alberto, llegará un momento en que en los medios (y otras empresas pero me centro en el tema de hoy) haya casi más directivos que trabajadores… ¿Y entonces qué?

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