Ecuador de campaña

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¡Buenas noticias, amados lectores! ¡Ya solo queda una semana de campaña! Cuando ya parecía imposible no darse a la bebida para mitigar tanto sufrimiento, la jornada de reflexión aparece al final del túnel como un cálido oasis de paz en medio del fragor de la batalla. No se preocupe si se le saltan las lágrimas de la emoción, es normal, estamos todos igual. Los votantes también lloran. Y es que no se vivía una semana tan dura en la ciudad amurallada desde la defunción del murallito original: el agua apesta y sabe a rayos, Pablo Casado puede estar esperando oculto detrás de cualquier papelera para preguntarte si estás mejor que hace cuatro años y es imposible pasar por la Plaza Adolfo Suárez sin que un político intente darte un beso.

No se pongan nerviosos, que diría Pablo Iglesias, y vayamos por partes, como diría Jack el Destripador. Como anticipábamos por aquí, la campaña en nuestra provincia ha estado marcada por la amenaza naranja sobre los pueblos. El supervillano de la campaña es una mandarina gigante que devora los municipios de menos de 1000 habitantes. PP y PSOE, el malvado bipartidismo, se han lanzado a levantar el estandarte de la defensa de los pueblos, mientras Ciudadanos y su poco saleroso candidato al Congreso se defendían como podían de las acusaciones que le llegaban a izquierda y derecha y mandaba a militantes y simpatizantes a hacerse fotos con el retrato de Rivera por sus pueblos.   

Como parte de esta muestra de amor hacia el mundo rural, Pablo Casado, número uno de los populares al Congreso de los Diputados, ha visitado más pueblos de nuestra provincia en esta última semana que en toda su vida, lo que tampoco es mucho decir de este palentino afincado en Madrid. También ha demostrado un profundo conocimiento de nuestra pasado y presente afirmando que hay que reindustrializar Ávila -es verdad que aquí el cierre de los altos hornos fue un duro golpe- y que Ávila es una de las provincias que antes se conectó con las mejores infraestructuras. Como todo el mundo sabe, el primer tren español unía Ávila y Arévalo, la primera autovía que se construyó fue la Piedrahita-Aveinte, el viaje inaugural del AVE fue entre Cebreros y Burgohondo y la fibra óptica se empezó a implantar en El Freno Fresno antes incluso de su invención. Te tienes que reír. Hablando de esto mismo, Pablo Casado ha anunciado que este jueves Renfe publicará nuevos y mejores horarios en sus trenes entre Ávila y Madrid. La previsión y planificación, esos inventos europeos.

La campaña del PSOE en la provincia está teniendo un impacto menor que la de los populares a pesar de que los del puño y la rosa se juegan su presencia en el Congreso. Además, tienen que intentar compensar todo lo posible la mala campaña que está protagonizando su candidato a la Moncloa, Pdr Snchz. Un candidato menor al que se le ven las costuras cada vez que está en apuros. Si el PSOE salva el cuello y consigue mantenerse segundo será gracias a una estructura de raíces profundas, bien implantada, capaz de movilizar y sacar de debajo de las piedras incluso en sus peores momentos -y los de ahora son sus peores momentos- a varios millones de votantes. El debate de hoy es la última oportunidad de Pdr Snchz de sumar algún voto a su partido en lugar de restarlos, aunque parece que su suerte después del domingo está más que echada.

Y si al candidato del PSOE se le ven las costuras, en Ciudadanos las costuras que se ven son las del partido, un armazón inestable sostenido sobre pocos puntales para elevar a un líder carismático que tampoco ha estado especialmente fino en algunos momentos de la campaña. Sin Rivera, el partido se desinfla y pierde fuerza, acusando su falta de estructura, con epítomes ridículos como la actuación de Rivera de la Cruz, número tres de la lista por Madrid, en el debate de la semana pasada en la televisión pública entre los principales partidos. Tres grandes flancos abiertos -sus supuesta inquina hacia los pueblos pequeños, el contrato único y la violencia de género- quizá son demasiados para una infantería tan escueta, lo que obliga a Rivera a acudir a todos los incendios con el consiguiente desgaste. La defensa que hace del contrato único, por ejemplo -una medida que puede venderse bien ante la constatación del desastre que es ahora el mercado laboral español- es débil y superficial, permitiendo que ataques sin ningún argumento más allá de la maldad intrínseca de la propuesta hagan más mella de la que debieran. Hoy está Rivera en Ávila, otra vez. No sabemos si se acercará a visitar la estatua de Suárez. Si la campaña dura una semana más el Ayuntamiento habría tenido que poner un municipal junto a la estatua para controlar el tráfico de políticos en sus alrededores.

La campaña de Podemos en Ávila es tan insulsa que no da siquiera para chascarrillos. Si decíamos que Ciudadanos como partido era poco más que un andamio de cañas de bambú montado deprisa y corriendo, Podemos no llega a ser una agencia de colocación de amigos y conocidos que le deben favores al colega de facultad que siempre monta los botellones en su piso. Y a pesar de eso, les funciona. La teatralidad de Pablo Iglesias, los errores de sus adversarios -la campaña del PSOE- y la apelación a los sentimientos de sus votantes parecen estar haciendo realidad la mercadotecnia de la remontada. Yo sigo teniendo dudas sobre la duración de este tetrapartidismo, pero la realidad parece dispuesta a darme con el parlamento en los dientes.

La campaña de IU está siendo buena a nivel nacional. Buen vídeo electoral, buen papel de su candidato allí donde le han dado voz y buena campaña en redes; poco consuelo para el resultado que parece esperarles el domingo.

El 20D se juegan otras batallas que por menores no dejan de ser interesantes -¿Quién ganará en Cataluña? ¿Y en Euskadi? ¿Sacará más votos VOX o UPyD?- entre las que destaca, sin duda alguna, nuestra porra. Pueden ustedes seguir participando hasta que el domingo cierren las urnas (CLIC AQUÍ). Ahora mismo tenemos 27 apostantes y la apuesta surgida de la inteligencia colectiva sería: PP 115, PSOE 82, Ciudadanos 73, Podemos 47. Y para la provincia: PP 37%, PSOE 19%, Ciudadanos 19%, Podemos 11%.

Una semana para acabar la campaña y para empezar la postcampaña. ¿No es maravilloso?

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