El Bulevar, zona de gran afluencia turística

2. También tendrán plena libertad para determinar los días y horas en que permanecerán abiertos al público en todo el  territorio nacional los establecimientos de venta de reducida  dimensión distintos de los anteriores, que dispongan de una superficie útil para la exposición y venta al público inferior a 300 metros cuadrados, excluidos los pertenecientes a empresas o grupos de distribución que no tengan la consideración de pequeña y mediana empresa según la legislación vigente o que operen bajo el mismo nombre comercial de dichos grupos o empresas.

Ley 1/2004 de 21 de diciembre de horarios comerciales.

Los pequeños comercios de Ávila de superficie útil para exposición inferior a 300 metros tenían desde el año 2004 plena libertad para determinar los días y las horas que quieren permanecer abiertos. En este documento se puede comprobar cómo la Cámara de Comercio de Ávila informaba además de las modificaciones que dicha Ley sufría en julio de 2012. En dicha modificación se define de forma detallada en qué consiste ser una “Zona de Gran Afluencia Turística” y deja en manos de los gobiernos regionales el otorgar dicha consideración en función de ciertos parámetros que parece ser se cumplen en nuestra ciudad. Hasta ahí, bien.

El martes se publicaba en el BOCyL que Ávila ha recibido dicha distinción y lo ha hecho tras petición del Ayuntamiento de Ávila. Dicho documento ordena cronológicamente todo lo ocurrido de forma clara y que paso a resumir. Para comenzar:

Con fecha 30 de enero de 2013 tuvo entrada en el registro de la Consejería de Economía y Empleo un escrito presentado por el Ayuntamiento de Ávila en el que solicita, debido a la gran cantidad de visitantes que recibe por razones turísticas, la declaración de «Zona de Gran Afluencia Turística» para todo el municipio…

Por supuesto que el Ayuntamiento presenta los documentos requeridos para que la Junta tenga a bien atender sus peticiones. Por un lado un informe de la Concejalía de Turismo sobre la actividad turística de la ciudad. En él se recoge la gran cantidad de visitantes que recibe la ciudad al ser Patrimonio de la Humanidad, la amplia oferta, capacidad y variedad de alojamiento y la diversidad de recursos culturales que existen. Por otro lado se presenta también un informe de la Cámara de Comercio e Industria de Ávila favorable a la solicitud en el que se habla de la conveniencia de la declaración de Ávila como Zona de Gran Afluencia Turística “en particular la zona patrimonio de la humanidad”. Y por último se adjunta también un informe de CONFAE que sí hace más hincapié en que la declaración debería hacerse solo para la zona declarada Patrimonio de la Humanidad. En concreto el BOCyL lo refleja así:

El informe emitido por la Federación Abulense de Empresarios de Comercio es favorable a la solicitud formulada por el Ayuntamiento de Ávila, estimando que esta declaración posibilitaría potenciar la actividad del sector del comercio, aunque estima que dicha declaración debe limitarse a la zona centro o casco histórico, ya que es este área la caracterizada por una acusada afluencia de visitantes.

Y comienza el lío. Los de Confae que mal. En concreto Andrés Sánchez, presidente de la Federación de Empresarios de Comercio, decía, según esta noticia de ÁvilaRed que ““Igual que nosotros estamos muy molestos, me imagino que los propietarios, gerentes e inversores de polígonos y extrarradios estarán muy contentos, y todos sabemos quiénes  son”, manifestó en declaraciones a la Cadena SER. Se refería a Héctor Palencia, concejal de Turismo, Comercio y Patrimonio Histórico y, profesionalmente, gerente del Centro Comercial El Bulevar.” “Los turistas vienen al centro de la ciudad, no a los polígonos ni al extrarradio”. Toda la razón.

En la misma noticia y en declaraciones de Carmen Jiménez, Concejal de Comercio del Ayuntamiento, ya vemos que alude a la Junta de Castilla y León como la que propone que sea toda la ciudad y que ellos se limitan a decir “ah, vale, no seremos nosotros quienes digamos que no”, hechos que quedan en nada tras leer el primer párrafo del BOCyL anteriormente mencionado. Es más, dicho párrafo desacredita también las palabras de José Francisco Hernández Herrero, portavoz del Equipo de Gobierno en las que decía, el pasado día 18 de abril, que el Ayuntamiento era mero transmisor de la petición de la Federación de Empresarios y no tener posicionamiento en el asunto.

La petición de declaración de Zona de Gran Afluencia Turística, como bien queda reflejado en la modificación de julio de 2012 de la Ley 1/2004 de 21 de diciembre, deben hacerla los ayuntamientos a las comunidades autónomas por lo que dudo, incrédulo de mí, que haya sido nuestro consistorio un mero transmisor.

El caso es que:

La Dirección General de Turismo emite informe favorable para la consideración de la «Zona Centro» de la ciudad de Ávila como Zona de Gran Afluencia Turística con fecha 5 de marzo de 2013 en virtud de la valoración que realiza de la oferta y la demanda turísticas.

Pero:

A la vista de dichos informes, con fecha 13 de marzo se remitió un oficio al Ayuntamiento de Ávila en el que se le informaba del contenido de los mismos por si consideraba oportuno proceder a la reconsideración del perímetro de su solicitud.

Y al Ayuntamiento le dio igual. No quiso recosiderar nada y lo dejó correr a sabiendas de que Confae quería que no fuera toda la ciudad y se hiciese la declaración solo para la zona centro. No seré yo quien presuponga que la cosa se hizo con doble intención al ser el Concejal de Turismo el gerente del Centro Comercial como insinuó Andrés Sánchez, yo solo diré unas cositas más para terminar.

Mal el Ayuntamiento por hacer una solicitud a la Junta de Castilla y León sabiendo de la disconformidad de Confae con algunos puntos de la petición. Mal la Cámara de Comercio de Ávila, necesario actor por ley en este entuerto y propulsora inicial de la solicitud, por no centrar su informe únicamente en la zona Patrimonio de la Humanidad y tan solo indicar la conveniencia y no la necesidad de que se limite la declaración a esa zona. Mal Confae, por apoyar una declaración para la libertad de horarios cuando dicha libertad ya existía para los negocios de menos de 300 metros (Ley 1/2004 de 21 de diciembre) beneficiando con esta nueva propuesta a la grandes marcas en detrimento del comercio local, más aún sabiendo que «las pequeñas empresas no podrían abrir, por no tener recursos» como indica el propio Andrés Sánchez en esta noticia de Diario de Ávila de, atención, diciembre de 2011. Y mal la Junta de Castilla y León por dar validez a una solicitud basándose en unos informes contradictorios al no coincidir en la zona a declarar de Gran Afluencia Turística, contradicción que era razón, más que de sobra, para dejar el asunto como estaba, no se habría beneficiado a nadie con intereses en ningún sitio y no se habría generado toda esta polémica.

En fin, que creo que todo lo que se hace, se hace solo para beneficiar a los de siempre, los dueños y gestores de las grandes empresas, cuando creo que en Ávila habría que promocionar mucho más lo local, lo modesto, lo pequeño, que es, al fin y al cabo, lo que mueve la economía de la ciudad. Por cierto, otro mal para el Ayuntamiento por intentar engañar a los ciudadanos diciendo no tener posicionamiento en el asunto y un pequeño bien para la Junta que deja con el culo al aire al portavoz del Ayuntamiento de Ávila, de su mismo partido, aclarando quién presenta la solicitud y en qué términos, eso es amor…

Engañar, no engañan a nadie, eso por delante, pero eso sí, siempre, siempre, siempre, se salen con la suya… Aunque por el camino pasen un poco de vergüenza… O ni eso…

Y aquí podéis ver el BOCyL para que corroboréis que los resaltados de esta entrada son reales, no sea que alguien empiece a ver plumeros donde no los hay…

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ACTUALIZACIÓN (21.15 HORAS): Comenta Jesús Arribas Soria en esta misma entrada, y me dice que no he hablado de la posición de los grupos de la oposición en este asunto. Ya lo explica él muy bien pero actualizo la entrada con los datos que aporta. Según el acta de la Junta de Gobierno Local del 24 de enero de 2013 (click en el enlace para descargar), la solicitud de Zona de Gran Afluencia Política para la ciudad de Ávila se aprueba por unanimidad y así se puede comprobar en dicho acta. Siendo así diré que mi opinión NO cambia. Mal. Y cuando antes decía mal el Ayuntamiento, entren aquí los cuatro grupos (PP, PSOE, IU y UPyD) en él representados que en dicha Junta de Gobierno Local apoyaron este documento ya que sigo pensando que era una solicitud innecesaria pues los pequeños comercios, la mayoría, que no están sujetos a grandes marcas, ya disponían de libertad de apertura y esto solo beneficia a las grandes empresas. 

Dinero público, exigencia pública (por Carlos Muñoz)

Comenzamos la semana con eso que está últimamente tan de moda, y que nosotros agradecemos tanto, que son las colaboraciones con Los 4 Palos. Es un lujo y un placer presentaros a Carlos Muñoz. Joven abulense creador, junto a otros, del blog La Colonoscopia, que ha dedicado un rato a escribirnos estas líneas. Si alguien más se apunta a la moda y quiere mandarnos unas líneas no tiene más que escribirnos al correo del blog loscuatropalos@gmail.com. Aquí tenéis más indicaciones… 

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Dinero público, exigencia pública

La gente que le cae bien a todo el mundo no es de fiar, no pueden ser tan perfectos. Esa frase me la repite mucho un buen amigo. Y creo que lleva toda la razón. Algo de eso pasa con la Transición, la Constitución o la Monarquía, temas intocables hasta hace pocos años. Ya nos vamos dando cuenta que no eran tan bonitos, perfectos y relucientes como nos los pintaron. También algo de eso pasa en nuestra ciudad con la empresa Nissan.

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En los últimos premios de la Alcazaba, o rancioawards como los definiría el maestro Pedro Vera, había mucho de lo más casposo de nuestra ciudad. El actor de segunda venido a menos Juanjo Artero, la periodista y directora de uno de los programas más demagogos y criticados Ana Samboal, la empresa Nissan… un momento, ¿Nissan?

Desde el último libro de Pepe Colubi “California 83″ no me reía tanto leyendo algo. Fue el mes pasado al ver ésta noticia. Nissan presentaba un ERE temporal para adaptar la producción. Poco después la propia empresa y los sindicatos llegaban a un acuerdo para evitar el ERE, acordando la posibilidad de aplicar hasta un máximo de 60 días laborables de no trabajo durante el ejercicio fiscal 2013.

¿Dónde está lo gracioso? dirán ustedes. Pues bien, la Junta de Castilla y León aprobó, a finales del pasado año, cuatro subvenciones para la factoría abulense por un importe cercano a los ocho millones de euros. Aproximadamente tres meses después de recibir ese dinero público, la factoría de Ávila anuncia el ERE.  No me negarán lo surrealista del asunto. Más aún cuando Nissan prevé un beneficio neto para 2013 de 3.140 millones de euros.

Es innegable la aportación de Nissan a Ávila, tanto por la cantidad de puestos de trabajo que ha aportado durante muchos años a la ciudad, como por los que mantiene. Además, como empresa privada, está en su absoluta libertad de contratar o despedir a sus trabajadores, tener su planta en Ávila (España) o en Ávila (Filipinas). Faltaría más. Pero cuando recibe una cantidad importante de dinero público la cosa es distinta, o al menos, debería serlo.

Nunca he defendido la aportación de dinero público a empresas privadas para mantener puestos de trabajo. Más aún cuando se recorta de forma brutal en Sanidad o Educación. Pero es que esos ocho millones ni si quiera están sirviendo para eso, como ha demostrado Nissan con su ERE, riéndose de los abulenses mientras sus beneficios superan los 3.000 millones de euros.

Que Nissan haya dado mucho a Ávila no quita para que esté expuesta a nuestras críticas y exigencias, que para eso, en parte, la financiamos. Nosotros por ahora hemos cumplido con nuestra parte con esos ocho millones de euros. Los premios, para cuando en vez de EREs, presente ofertas de trabajo.

Un café con… Jesús Barros

Hoy he quedado con un periodista. Un joven afincado en Ávila desde hace seis años y que reparte su tiempo entre la música, el periodismo y el deporte, como él mismo me dice. Mi interlocutor de hoy se llama Jesús Barros García y es una de las caras visibles de la televisión local, La 8 de Ávila. Si sois de los que consumís esta cadena seguro que le habéis visto alguna vez asomar la cara por la pantalla, bien sea un martes o un miércoles por la noche en el programa Ávila es así que él mismo presenta, o en alguno de los informativos locales, aunque es algo más complicado verle en este  espacio ya que no suele ser el habitual presentador…

Jesús Barros tiene 29 años y un proyecto muy interesante que es el que me incita a traerlo a este rincón. Tras pedir nuestros cafés y sentarnos tranquilamente comenzamos una charla que resulta muy amena e interesante. Comienzo por que me explique lo de la música, el periodismo y el deporte. “Ejercí de músico. Tocaba en un grupo que se llamaba Naïf. Comencé por la guitarra, me pasé luego al bajo y acabé pegándole a la bartería”. No me sorprende esta evolución, es más, acabo casi yo la frase… Ibas cubriendo huecos a medida que se iba necesitando en el grupo, ¿no? “Eso es…”. Jesús tiene esperanza en retomar el asunto de la música en un futuro, el grupo se disuelve porque “al final, por cuestiones de la vida, cada uno tiró para su lado. Unos lo dejaron del todo, otros esperan volver, como yo, y otro intenta ganarse la vida con ella”. Yo conozco a Barros por su faceta de periodista, como la mayoría de vosotros, le pregunto por este aspecto de su vida. “Lo que me da la vida, una profesión tan bonita que el día no tiene horas suficientes para poder dedicarse a ella”. Una profesión bastante denostada también, ¿no? “Sí, sí. Bastante. Pero como yo digo, desde que estudiaba en la facultad, la precariedad la fomentamos nosotros mismos”. Toda la razón.

Aparte de esto… Dice que ahora le gusta mucho el deporte. Me sorprende ese ahora… “Cuando llego aquí a Ávila, hace unos seis años, después de trabajar en Zamora y Salamanca, comencé a trabajar y al salir el primer día dije: mes de abril, luce el sol, voy a dar una vuelta por el centro y a tomarme algo… Llegué al Grande y… ¿Dónde estaba la gente? No había nadie, está todo cerrado, no había casi dónde tomar una caña… El segundo día, salí de trabajar y no me apetecía meterme en casa, hacía medio bueno, pero el plan del día anterior ya había visto que tampoco era viable, así que me fui a correr. Desde entonces que comencé, hasta ahora… “ Vale, ya sabemos qué empuja a este chico a hacer deporte de forma regular, llegamos al punto de partida de la verdadera historia que queremos contaros hoy. La forma en la que Jesús quiere sacarle provecho a correr. ¿Cómo?

“Yo en el deporte, en realidad, soy regular… Hay un termino que se llama ‘globero’ que es con el que se denomina a los deportistas paquetes. Yo soy un globero, pero creo que, por otro lado, soy buen motivador de personas. Hace dos años convencí a un par de amigos para que corrieran conmigo la San Silvestre de Salamanca, no habían corrido una prueba así en su vida, les piqué, les gustó y les convencí para, el verano siguiente, hacer un triatlón, lo hicimos, les gustó y nos hemos quedado enganchados del deporte los tres desde entonces. Finalmente fuimos a correr el triatlón de Sevilla. Vino gente a vernos, a animarmos y este año hemos estado motivándoles y animándoles para que hagan la prueba también con nosotros. Al final nos hemos juntado siete personas para correr el triatlón de Sevilla este año y hemos decidido sacarle algo de rendimiento económico creando ‘Yo corro, tú donas’“. Pero el beneficio que obtengáis no es para vosotros, ¿no? “No, no. Para nada. Nosotros nos pagamos todos los gastos de desplazamiento y alojamiento para poder disputar la prueba y lo que recaudemos lo donaremos a una asociación que se llama Pyfano que trabaja con familiares de niños enfermos de cáncer a nivel regional, de Castilla y León.”

Por partes. ¿Qué es un triatlón? “Un triatlón es un reto deportivo, una prueba de resistencia física y mental. Hay varias categorías, la más dura se denomina IronMan y consiste en 4 kilómetros nadando, 180 en bicicleta y una maratón de 42 kilómetros corriendo. Nosotros, coscientes de nuestras posibilidades, vamos a hacer 750 metros nadando, 20 kilómetros en bicicleta y cinco corriendo. Son distancias serias para entrenarlas a conciencia pero asequibles para nosotros”. ¿Y cómo se recauda dinero con un triatlón? “Esa pregunta me la he hecho yo durante mucho tiempo. Después de varios consejos nos hemos decantado por un método similar a la Marcha de Pronisa. En ella se patrocia a la gente por kilómetro andado, a nosotros se nos patrocina por cada uno de los sectores pero partiendo de una cantidad simbólica inicial de 2 euros por tomar la salida. Cada una de las pruebas la valoramos en 1 euro por lo que si yo termino las tres pruebas me patrocinarías con un máximo de 5 euros”. Y cómo puede colaborar con vosotros la gente que lea esto y que no os tenga tan a mano como te tengo yo a ti aquí. “Lo más fácil es hacerlo por la página web de Yo corro tú donas. En ella tenemos un número de cuenta en el cual la gente puede hacer sus aportaciones de 5 euros. Nosotros estamos en varias ciudades. Ávila, Salamanca, Valladolid, Sevilla y Madrid. Aún así, lo más fácil, es donar por la propia página web haciendo una transferencia bancaria o ingresando directamente en el número de cuenta en cualquier sucursal de uno-e que es el banco en el que hemos abierto la cuenta.”

Me gusta la idea, creo que siempre que las cosas se hacen con buen fondo tienen un buen final. El triatlón de Sevilla es el primero pero, ¿habrá más? “A mi me gustaría que esta marca llamada Yo corro tu donas y que hemos puesto en marcha nosotros tenga duración en el tiempo pero estas cosas hay que saber cuándo hacerlo, cómo hacerlo y, sobre todo, por quién hacerlo. Creo que estaría bien hacer uno o dos eventos al año, siempre ligado al mundo del deporte que al fin y al cabo es hacer un esfuerzo personal en pro de una buena causa”. Y como me ha dicho que en esta ocasión lo hacen por Pyfano le pido que me cuente más sobre esta asociación…

“Siempre que se piensa en asociaciones a las que donar o ayudar, siempre que se busca con quien colaborar por una buena causa te vienen a la cabeza Cáritas, Unicef… Asociaciones que ya tienen tanto nombre y están tan reconocidas que creemos que deben de ser capaces, a estas altura, de ser autosuficientes. Nosotros hemos pensado en Pyfano porque conocemos su trabajo por la prensa y por internet y han perdido gran parte de ayudas y subvenciones que recibían. Comenzaron siendo 16 familias con niños afectados por algún tipo de cáncer y aunaron fuerzas para constituir esta asociación. Desde su inicio ayudan a las familias en la atención de los niños en el hospital, facilitan pisos a los familiares que tienen que desplazarse por el ingreso de alguno de sus hijos para facilitarles el estar cerca de él. Esto sucede sobre todo en Salamanca que es donde está la sede de Pyfano y donde está en centro de referencia de la región en tratamiento de cáncer infantil, refuerzan el apoyo escolar de los niños ingresados… Hacen una gran labor de apoyo y atención y creemos que es una labor social muy importante ya que también ayudan en la investigación de la enfermedad.” Le propongo una porra. ¿Cuántos de los siete crees que acaban las tres pruebas? “Todos”. Dice convencido. “El fondo solidario de nuestro proyecto nos va empujar a terminarlo a todos, es la motivación extra que necesitamos para echar el resto, la gente que ha confiado en nosotros y la ayuda que vamos a prestar con nuestro esfuerzo. Pensando en eso en lo momentos en que nos fallen las piernas lograremos sacar fuerzas de donde sea para llegar al final. Estoy seguro, acabamos los siete”.

A mí estas cosas me gustan. Creo en ellas y creo en Jesús y la gente que está con él esforzándose por ayudar a esta asociación. Lo tengo muy claro y por eso le digo… Tú corres, yo dono, mientras extiendo mis 5 euros encima de la mesa. Agradecido los recoge con un gesto de gratitud y confianza que me hace pensar que sí, acaban la prueba y que están haciendo algo grande e importante.

Terminamos la charla, está todo dicho. Sólo os pido un pequeño esfuerzo a quienes leáis esta entrada. Pasad por la web de Yo corro tu donas y si os parece la mitad de intersante que a mí, aportad vuestro patrocinio a los globeros solidarios.

Gracias por el rato y por la charla, Jesús, suerte y esperamos que nos cuentes a vuestro regreso de Sevilla.

Esto… ¿Unas cañas?

Esta semana andamos con varias cosas en el punto de mira y hay muchas de las que se podría hablar en este blog y que seguramente serían más de vuestro agrado de lo que puedo venir a contar hoy. Tenemos por un lado una noticia que publicaba ayer @Avilared en la que nos informaba de la deuda que tienen los principales ayuntamientos de la provincia, con el de Ávila capital a la cabeza, y que asciende a más de 85 millones de euros. En el caso de la capital hablamos de 52 millones de euros, cifra que me parece escandalosa, no lo negaré, pero que parece ser que no es para tanto y que se podía estar peor. Personalmente no lo entiendo. Tener una deuda superior al presupuesto municipal de un año no resulta ser tan grave. Me explico, suponiendo que el ayuntamiento de Ávila no gastase un solo euro en alumbrado, nóminas, asuntos sociales, fiestas, gasolina, calefacción, coches oficiales, actos culturales… y destinase su presupuesto anual de forma íntegra a quitar la deuda que tiene, no conseguiría anularla por completo. Pero me cuentan los que de verdad saben de esto que no, no estamos tan mal y podía ser peor. Pues eso, que dejaré este tema para los que saben y me dedico a otro asunto.

Y es que ayer se hacía un escrache cerca de la vivienda de una senadora del Partido Popular. No voy a extenderme en este asunto. Parece que la palabra escrache está prohibida y cualquier cosa que pueda decir sobre ellos, y que no sea condenarlos, implica que entras a formar parte de los grupos filoetarras o que coqueteas de forma peligrosa con el nazismo. Dos extremos que poco tienen que ver con el pacifismo de las protestas y el carácter dialogante de las mismas. De todas formas, tampoco se ha conseguido nada con el acto. La casa de la buena señora estaba protegida con casi tantos policías como manifestantes había y tras unas palabras entre el grupo de afectados por la hipoteca y los funcionarios públicos la cosa no ha quedado en más que en un acto informativo por el barrio en el que se encontraban. Poco más que decir al respecto porque no queremos que nos metan en más grupos radicales de derechas o de izquierdas así que tampoco seguiré por ahí.

Veo que el consistorio abulense ha entrado en conflicto consigo mismo. Nada grave. Nada que no haya pasado otras veces. Una concejal dice una cosa, se levanta revuelo en el ambiente, se señala a otro concejal como posible interesado de ciertas decisiones políticas, sale un tercero cerrado en banda diciendo que nunca han dicho lo que sí habían dicho y se indigna cuando se le recuerdan las palabras de la primera en hablar del tema. Todo muy normal. Pero tampoco voy a tirar por ahí. A pesar de haber salido en medios de comunicación serios como el ya mencionado Avilared o la Cadena Ser, basta que lo digamos nosotros para que encima seamos los malos, así que ni lo menciono que no quiero líos.

¿Y a qué vengo hoy entonces? Pues a nada, a invitaros a pasar un rato divertido, a juntarnos, a ponernos cara si no lo hemos hecho ya, a que os animéis y nos acompañéis hoy a tomar unas cañas. ¿Cómo va? Fácil. Nos vemos hoy viernes a las 20.00 horas, el Cáramel (calle San Segundo), tomamos chismes, charlamos, nos conocemos y cada uno a su casa. Es el segundo #TweetÁvila que organizamos en la ciudad, el primero resultó divertido y creo que este puede volver a serlo. Aunque en principio se pensó para los tuiteros de Ávila, no creo que haya problema en que cualquiera nos acompañe así que, si gustáis, os pasáis a vernos y nos conocemos todos un poco más. Eso sí, que nadie se equivoque, cada uno se paga sus mierdas…
Por cierto, si pasáis y no os gusta os podéis quejar después, sin problema, a los responsables del eveto: @Ana_Cordobes, @Chicavudu o @als31.

Si alguien tiene quejas sobre la entrada, por supuesto, en los comentarios podéis decir lo que queráis, que esta sí es culpa mía.

Os vemos en los bares… Si queréis.

Mas info sobre la quedada en este documento de Google Drive.

Va en el cargo

Quien se pica, ajos come.
Este refrán se usa básicamente para señalar que quien se muestra susceptible o molesto por algo que dicen los demás, es porque algo tiene que ver. Si se muestra molesto quiere decir que algo tiene que ocultar.

Definición de: www.milhistoriasmilrefranes.blogspot.com

Otro acto. Otro de esos rollos infumables que tengo que tragar cada cierto tiempo, cosas que van con el cargo y que no siempre terminan de agradar. Si algo tiene el estar en política, y que te den una concejalía molona, es que te toca pasar ratos aburridísimos con gente que ni te va ni te viene pero hay que cumplir con las obligaciones intrínsecas del puesto, no queda más remedio que tragar…

Encima qué mal día, un domingo por la mañana. Pues nada, allá voy con la mejor de mis caras, dispuesto a pasar el trámite. A ver si se acerca alguien porque estas cosas nunca se sabe. Parece además que la lluvia va a respetarnos, o no, por allí viene una nube de las que asustan, bueno, confiemos en la suerte.

Ea, ya estoy aquí, a por ello… Por cierto, qué sorpresa, hay mucha más gente de la que en un principio habíamos pensado… ¡Qué buenos somos, leche! Qué hora es… Voy a ponerme a hablar con alguien y así hago tiempo hasta que esto empiece. Qué bien, aquí, con mi sosegada charla, pero… ¿Qué hará aquí el tío este del 15M que escribe un blog? Tendré que saludarle… “Hola”. Qué nervios más tontos… Bueno, tranquilidad. El tema es de un área diferente a la mía así que esta vez no me puede tocar a mí. Uy, me llaman… Ah, no. Yo no voy a hablar con los medios de comunicación, que ésta no es mi plaza. “No, tú, tranquila, atiéndeles tú… “. Jo, qué pesada, me insiste… “No, no, de verdad, hazlo tú…”. Uy… Casi me toca… Menos mal que me he librado.

Bueno, parece que esto empieza, bien, así nos vamos prontito… Pero… ¿Qué mierda es esta? Oh, no, mierda, mierda. Que pare, por favor, que pare… Pues no, no para, no sólo que no para sino que parece que llueve cada vez con más fuerza, joder. Nada, nada… Ya están recogiendo los bártulos. Mejor me meto rápido bajo techo no sea que moje… A la sala y hacemos el acto dentro.

Si ya tenía pocas ganas de estar aquí imaginad ahora que esto tenía que ir ya por la mitad y ahí andan aún preparando las cosas para comenzar. Pues bueno… Tendré que aguantar. Menos mal que estoy bien acompañado y tengo grandes conversadores a mi alrededor para pasar el rato. Es más esto parece que tras la media hora de retraso ya ha comenzado. Sí, definitivamente, ya ha comenzado. Bueno… Yo voy a seguir hablando aquí tranquilamente que total… Ni me va mi viene… Anda… Mira, el del blog… Ahí está con una cámara de fotos y muy atento a todo lo que pasa.

Uy, que la gente aplaude. Plas, plas, plas…

Este chico me tiene mosqueado. Mira mucho para acá, qué raro. Igual intenta escuchar nuestra charla. Tiene que ser eso. Menudo pájaro. Menos mal que la música tapa nuestras palabras y nadie se entera de nada más que un murmullo que hace sino empañar un acto que han estado preparando estos chicos durante un montón de horas. No creo que nuestro continuo murmullo, nuestras risas y nuestro cotilleos estén molestando a la gente.

¿Otra vez aplausos? Bien, esto va rápido. Plas, plas, plas… 

Pues eso, que si fuera molesta nuestra charla ya sería mala suerte. Aunque ahora que lo pienso… ¡Cómo somos en Ávila! Más de 100 personas aquí y no hay comunicación. Todos atentos al concierto, como si lo hicieran bien, y no hay conversaciones aparte de la nuestra. Nadie habla, parece que nadie tenga nada que decir. Ni que fuera tan interesante… No son ni profesionales, ¿qué escuchan tan atentos y por qué cada vez más gente nos mira raro por estar aquí charlando como si nada? No lo sé, no lo entiendo. Uy, un momento… Plas, plas, plas… Ya podemos seguir a lo nuestro…

No me lo quito de la cabeza… Menudos embolaos me colocan…

Espera, espera… Que parece que ya acaban… Venga, otro aplauso, unas sonrisitas, saludo a estos dos que no les he dicho nada… Anda, el del 15M ya no está… Tanto interés no tendría en el acto si ya se ha ido… Eso sí, se ha hinchado a hacer fotos. Bueno… se acabó. Ya he cumplido. Espero que no me pregunten que qué tal, no me he enterado de nada. Es lo que tiene estar todo el rato hablando y sin atender… Creo que han tocado una que parecía un pasodoble pero no lo tengo muy claro… Esa otra que han hecho era de los Rolling, ¿no? Bueno, intentaré que no me cacen… Uy… Mierda… “Hasta luego”. El del 15M estaba a la puerta, no se había ido… Bueno, por fin… Se acabó.

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Esta historia de ficción está basada en algunos hechos que pudieron ser reales. Los nombres, caras y lugares que aparecen surgen únicamente de mi imaginación y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… O no. Pero no lo olvidéis… Quien se pica…

Tengan, queridos lectores, feliz descanso esta Semana Santa, quien pueda descansar…

Un café (raro) con… un guisante

guisante.

(Del mozár. biššáuṭ, y este del lat. pisum sapĭdum, guisante sabroso, infl. por guisar).

1. m. Planta hortense de la familia de las Papilionáceas, con tallos volubles de uno a dos metros de longitud, hojas pecioladas, compuestas de tres pares de hojuelas elípticas, enteras y ondeadas por el margen, estípulas a menudo convertidas en zarcillos, flores axilares en racimos colgantes de color blanco, rojo y azulado, y fruto en vaina casi cilíndrica, con diversas semillas aproximadamente esféricas, de seis a ocho milímetros de diámetro.

2. m. Semilla de esta planta.

El café de hoy tiene un objetivo claro que ya les adelanto que no he logrado. Se trata de saber cuál es “El sentido de un guisante” y para intentar averiguarlo he quedado con un compañero y amigo que ha escrito su primera novela personal y que lleva, precisamente, este título “El sentido de un guisante”. Como veréis, este no es un café normal, es un café “raro” y digo “raro” porque me lo tomo con uno de los integrantes de este blog, Rubén Negro. Y me resulta “raro” por ser yo quien entrevista a un periodista sin yo serlo. Me resulta “raro” porque no es fácil hacer algo serio con alguien con quien el 90% del tiempo estás de broma y el otro 10% también y me resulta “raro” porque no termino de comprender la razón por la que Rubén se presta a este despropósito pero, aún así, ahí estamos con un par de cafés delante y dispuestos a charlar sobre el libro.

“Seguramente sea el tío más tonto con el que te has echado un café desde que has empezado con el blog”. Son las primeras palabras que le dedica a mi móvil que hace las veces de grabadora. Digo que se las dedica al móvil porque se acerca a él como si nunca hubiera hablado delante de un micrófono en su vida, cosa que sé que no es así. De hecho, tras confirmar su año de nacimiento, 1983, le pregunto por su profesión, también como mero trámite, pero…

¿Eres periodista, no? “Lo fui” ¿Por qué dices que lo fuiste? “Hasta hace cuatro meses lo fui”. ¿Y ahora qué eres? “Parado” ¿Periodista parado o parado a secas? “Es difícil. Si encontrara algo que me sirviera para vivir fuera del periodismo podría dejar de ser periodista” Pero el periodismo siempre tira, ¿no? “Por eso tengo un blog con otros tres señores” (sonríe) “Se puede hacer periodismo de muchas maneras. A mí, más que el periodismo, lo que me gustaba era estar pegado a la actualidad y seguir de primera mano lo que pasaba a mi alrededor, hablando de todo, opinando de todo, metiéndome en jaleos (positivos) y, ahora mismo, ser periodista no es la mejor forma de asegurarse eso. Yo puedo estar enganchado a Twitter todo el día y estar pendiente de la actualidad y antes no tenía esa posibilidad. Ese gusanillo que me hizo ser periodista que era el de la curiosidad y el de querer estar pendiente de todo, puedo matarlo por otro lado. El objetivo es poder vivir. Si encuentro la forma de hacerlo, aunque sea fuera del periodismo, no tendría por qué seguir siendo periodista”. Mmm…

Nos vamos a “El sentido de un guisante” Te ha dado por escribir… ¿Por qué? “Llevo años escribiendo historietas y la gente que las leía me decía que las juntara, que darían para completar un libro. Un día, en la playa, se me ocurrió lo que podía ser un principio y un final para ese libro y me puse a ello. He tardado un año y pico en juntar todas las piezas pero al final lo conseguí”. En este momento le sale la vena romántica y decide tener unas palabras amables para otro chico que también tiene un blog, un tal Alberto Martín del Pozo, quizá os suene. “He aprendido con él, ha sido lector y maestro, creo que lo hemos sido uno del otro”. A mí me suena a peloteo pero… ellos sabrán… El caso es que el libro termina siendo una recopilación de textos escritos durante 10 años, desde sus 19, y “el mayor trabajo que he tenido que hacer para terminarlo ha sido hilar unas historias con otras para darle forma con una historia de fondo”. Está narrado en primera persona “todo es verdad pero todo es mentira, el libro no es un diario. No me ha pasado todo eso ni así como lo cuento pero lo que he vivido yo y otra gente de mi alrededor (he hecho algo de trampa) está recogido ahí, encajando piezas y con cosas que han pasado de verdad he construido una historia de mentira”.

Y… ¿Cuál es “El sentido de un guisante”? “Eso es el capítulo final del libro y no te lo voy a contar. Puedo decirte que se explica al final. Es un juego de palabras que termina por entenderse”. Uy, Casi… Bueno, a otra cosa… Dada mi relación cercana con Rubén comprenderéis que ya había oído hablar de este proyecto, incluso me había filtrado algún capítulo para que le diera mi opinión. Aún así, a estas alturas de entrevista, aún no tengo un ejemplar del mismo entre mis manos por lo que pregunto algunas cosas a ciegas. En la idea original comenzaba cada capítulo con una pequeña estrofa de una canción. Esa idea original, para no meterse en problemas de propiedades intelectuales, terminó cambiando y en la edición final se han suprimido dichas estrofas. “No quería líos. No esperaba ni siquiera presentar el libro de forma oficial. A medida que este pequeño proyecto ha ido creciendo he tenido que renunciar a ciertas cosas. Aún así, en mi otro blog (www.trapseia.com) he querido completar de alguna manera esta aventura. Voy a ir colgando cada dos o tres días el inicio de cada capítulo, un pequeño gancho a ver si a la gente le pica la curiosidad y le da por comprar el libro. Ahí se irán viendo las canciones que originalmente pertenecían a cada capítulo y creo que es una forma de entender un poco más y mejor el libro, no es necesario para comprenderlo pero puede ser conveniente para profundizar un poco más en los guiños que hago en el libro”.

De hecho, os cuento, que si tenéis el libro en las manos y vais buscando en Google cada uno de los títulos, aparece una entrada en el otro blog de Rubén, donde ya cuenta la historia que integra dicho capítulo. Sabiendo esto vuelvo al tema de la música. Pregunto, ¿cuál es LA CANCIÓN, así, con mayúsculas, del libro? “En cada época de la vida existen canciones que le van dando un sentido a esa época y realicé una lista de los principales grupos que han formado la banda sonora de mi vida. Al final, cuando ya tenía la lista terminada me di cuenta de que me había dejado fuera un grupo que me encanta, Stereophonics, y que era un lujo que no me podía permitir. El único capítulo que no tenía una canción es el último que se titula como el libro “El sentido de un guisante” y decidí asignarle esa canción olvidada, “Just Looking” de este grupo, Stereophonics, que os invito a escuchar y sin alguien no está muy puesto en inglés, a buscar su letra porque es un cierre perfecto para el libro”.

Pero ¿cómo llega una persona a contactar con una editorial, en este caso Círculo Rojo, para conseguir que le publiquen un libro? “Buscaba formas de autoeditar el libro y descarté varias posibilidades. Tras buscar mucho en internet y pensarlo mucho me puse en contacto con Circulo Rojo y les presenté el libro. Se tomaron su tiempo, no publican todo lo que les llega y finalmente me dijeron que el producto no era malo y que adelante.” ¿Qué tirada has hecho? “Iba a sacar 100 ejemplares, no quería quedarme con la mitad en casa y al final terminé pidiendo 200. Las cosas han salido de forma diferente a como pensaba y he cerrado una fecha, el 26 de marzo, para presentar en Zaragoza a la que espero que se una otra en Valladolid. He terminado con 400 ejemplares en mis manos.” Todo esto está muy bien pero entiendo que la idea es terminar vendiendo ejemplares. ¿Quien quiera tu libro, dónde puede conseguirlo? “El libro está en cualquier librería en la que se solicite pero bajo pedido. Lo piden a la editorial y ellos se encargan de hacérselo llegar. Otra forma más rápida y directa es pedírmelo a mí por la vía que prefieran, mail, teléfono… Y yo me encargo también del envío o de entregarlo en mano dependiendo de la localización. También se puede comprar on-line pero sale un poquito más caro”.

La charla ha sido un rollo raro. Me resulta complicado ponerme en el papel del que hace preguntas cuando mi interlocutor es un experto en esos lares. Nuestra conversación “seria” ha terminado y el debate se pierde por muchos otros frentes comunes que tenemos abiertos… Este blog, por ejemplo, fue uno de los temas. Cuando nuestro tiempo se acercaba a su fin, Rubén me pidió, educadamente, un momento para salir del local en el que estábamos. A los pocos minutos regresa y traía entre sus manos un ejemplar de “El sentido de un guisante” con su dedicatoria y todo. Terminar la conversación con un ejemplar entre mis manos me parece la mejor manera de terminar la conversación. Una gran conversación, por cierto.

Los que queréis acompañar a Rubén en la presentación del libro podéis hacerlo. Se hará hoy mismo, viernes 22 de marzo, a las 18.00 horas, en el Casino Abulense (Calle Gabriel y Galán, 2) y estará acompañado de Patricia García Robledo, periodista, que guiará el acto, y de el cantautor abulense Jorge Marazu que tocará en directo alguno de sus temas que, por cierto, están en esa lista de música que forma parte de la Banda Sonora de la vida de Rubén.

P. D.: En Twitter diremos tonterías sobre la presentación de “El sentido de un guisante” con la etiqueta #ElGuisanteEnÁvila. Qué podemos hacer… Nosotros somos así.

Mala leche tengo, mala leche vendo

Es un gran error suponer que el imperio que se establece sobre los hombres por la fuerza sea más agradable y permanente que el que se funda sobre el amor.
Terencio (195 AC-159 AC)

No era la intención escribir lo que ahora escribo… De hecho no tengo muy claro lo que acabará saliendo. La idea original era dar mi opinión sobre el alumbrado público y la decisión que ha tomado hace poco el ayuntamiento de externalizar su gestión. Externalizar, por cierto, palabra que no existe y que usamos alegremente para referirnos a privatizar y por si alguien no lo cree que se dé una vuelta por la RAE y lo compruebe… El castellano es un idioma tan rico que nos permite inventarnos palabras alegremente para evitar tres o cuatro que no nos interesa decir, es lo que hay.

Pero por rico que pueda resultar un idioma, siempre hay gente que lo convierte en mediocre. La riqueza o pobreza de las palabras no es tan sólo de éstas sino de quien las usa. En todas partes existe gente dispuesta a darle una buena patada al diccionario o a comunicar con dos palabras lo que de forma correcta se haría con siete. Gente antipática y seca siembre ha habido y no va a dejar de existir, es lo que hay. Me refiero al camarero de turno que simplemente te levanta la cabeza en un gesto de “¿Qué?” cuando entras al bar y te acercas a la barra. Me refiero al que vende los billetes de autobús para ir a Arenas de San Pedro que ni siquiera hace el gesto y se queda mirándote fijamente hasta que le dices dónde vas… Me refiero al que te despacha el pan que, salvo en contadas ocasiones de confianza previa, no te dará ni los buenos días. Gente de la que sólo escucharás el precio del producto que compras, eso sí, los números se los saben muy bien, y de los que en raras ocasiones escucharás un agradecimiento como despedida.

Una vez fui a Correos. Iba con un aviso de entrega certificado que me había llegado esa misma mañana. Normalmente, en esos avisos, te indica que pases al día siguiente a por el envío pero como me gusta vivir al límite decidí pasarme a por él a las 20.00 horas. Una vez esperado y llegado mi turno me acerqué a la ventanilla y dije “Hola, venía a por este envío que no estaba en casa cuando ha pasado el cartero esta mañana”. La señora de la ventanilla me respondió muy amable “Uy, perdona. Mira, no puedo entregártelo porque si te fijas en el aviso de entrega, aquí, pone que no puedes pasar a recogerlo hasta el día siguiente de la comunicación. El repartidor no devuelve las entregas no efectuadas hasta última hora de la tarde y no lo tengo todavía en la oficia. Lo siento pero tendrás que venir mañana”. Ese momento sentí algo nuevo, pensé que algo podía estar cambiando y de repente… ME DESPERTÉ. Lo que en realidad me dijo la señora, por no usar otro descalificativo, fue: “Mañana” y continuó mirando la pantalla de su ordenador como si yo hubiera desaparecido por arte de magia. A eso me refiero. A lo fácil que sería hacer las cosas con un mínimo de educación y dar al “cliente” los datos concretos para que sepa lo que sucede. No un “mañana” y seguir a lo suyo. No un movimiento de cabeza para expresar un “Qué desea”. No una mirada fija para un “A dónde quiere viajar”.

La comunicación, a todos los niveles, debe ser siempre correcta y me refiero a la comunicación personal, en nuestra vida normal, a la comunicación en internet o por correo postal. Las formas son importantes a la hora de que gente se lleve o no una buena impresión de algo o de alguien y eso es así nos guste o no. De nada sirve tener la Muralla, los mejores monumentos, la mejor gastronomía si la impresión que damos a la gente que nos visita es de ser personas secas, recias…

Una vez escuché cómo le decían unos residentes de la ciudad que habían venido de fuera a un abulense de los del centro de la ciudad afincado aquí desde su nacimiento… “Jo, tío. Qué simpático eres, no pareces de Ávila”. Ésa es la imagen que tienen de nosotros y eso es algo que debemos hacer por cambiar. Eso es lo que puede hacer que una persona salga de nuestra ciudad diciendo, “una ciudad muy bonita, hacía mucho frío pero la gente que me atendió en mi visita a Ávila era maravillosamente amable” o que simplemente diga una ciudad muy bonita pero hacía mucho frío. Porque, nos guste o no, del turismo vivimos y, aunque los que somos de aquí no tenemos que aguantar las borderías de los demás, parece que estamos algo más acostumbrados, pero al menos, de cara al visitante, sería bueno hacer un esfuerzo por cambiar esa fama de malasombra que llevamos por bandera con la gente, al menos, es lo que se ve desde fuera.

Y con vuestro permiso, dejo lo del alumbrado para otro día, que al final hoy se me ha hecho tarde. Muchas gracias a todos por vuestra atención y que tengáis muy buen día. ;) .

Prueba superada

BPAV_OB_Serrano

Foto “robada” de: http://www.bibliotecas.jcyl.es/

Repito texto esta semana. No se trata de obtener más protagonismo del debido, no es la idea, pero creo que es procedente escribir unas líneas sobre la Biblioteca de Los Serrano. Nos apresuramos, al conocer la noticia de su cierre, volcándonos en difundir aquellos movimientos que surgieron en defensa de la cultura y pidiendo su reapertura y creo que debemos hacer lo mismo una vez conocida la noticia de que el lunes 4 de marzo la biblioteca estará de nuevo operativa.

Normalmente recibimos los comunicados de prensa que salen de la Fundación Caja de Ávila en el correo del blog. Un buen día comenzaron a llegar y hasta la fecha no han cesado. Al tiempo, pues, que se comunicaba la reapertura a los medios nos enterábamos también nosotros y ya pensaba en escribir unas líneas sobre el tema y que, por una cosa u otra, se han retrasado un poco. La nota decía lo siguiente:

La Biblioteca del Palacio Los Serrano abre sus puertas el día 4 de marzo. Con esta apertura la Fundación de Caja de Ávila quiere responder a las necesidades planteadas por los usuarios y a su demanda. Se han llevado a cabo unas obras menores y reducido el horario, el nuevo será de 10´30 a 14´00 y de 16´30 a 20´30 horas, de lunes a viernes pero manteniendo los mismos servicios: consulta en sala, acceso a Internet, información sobre becas y empleo, Servicio de Referencia Bibliográfica y reprografía. Para acceder a la Biblioteca será necesario el carné, éste se puede obtener en el mismo Palacio Los Serrano.

Hablamos, sin duda, de una buena noticia. Un espacio cultural que se mantiene, aunque sea con un horario algo más reducido para atender al presupuesto que pueden permitirse tal y como está el patio. Habrá gente a quien le parezca poco, podría ser comprensible, y otros que no les parezca tan mal. En todo caso, al menos, continúa ofreciendo un servicio a los más de 5.000 socios con los que contaba y a esa media de unos 150 usuarios diarios.

Hoy, en la página de recogida de firmas de la que hablábamos hace casi un mes aparece un mensaje de que se ha conseguido y se explica en estos términos:

Visto el revuelo popular generado por la noticia del cierre de esta biblioteca la Fundación Caja de Ávila ha decidido reabrir sus puertas con algunos ajustes de horario. Lo anunciaba ya a principios del mes de febrero pero hemos decidido mantener la recogida de firmas activa por si cambiaban de opinión, si bien es cierto que la intensidad con la que hemos solicitado las colaboraciones había disminuido esperando el resultado real de aquel anuncio. Finalmente, en nota de prensa, han anunciado que la biblioteca volverá a estar operativa a partir del lunes día 4 de marzo. Una pequeña batalla ganada, con algunas concesiones, pero ganada.

Nos alegramos, qué duda cabe, de la reapertura de este contenedor cultural y de que los abulenses puedan volver a disfrutar de los más de 16.000 volúmenes que alberga. Bienvenida sea y esperemos que continúe muchos años dando servicio a la ciudad y a nosotros, los ciudadanos. Una lástima, eso sí, que en el proceso se hayan perdido puestos de trabajo, no sólo en la propia biblioteca, sino en el conjunto de la Fundación.

Un café con… Luis Jiménez

Mientras aparco mi coche a la puerta del bar ya veo a Luis esperando mi llegada. Hemos quedado, como he hecho con tanta otra gente, para tomar un café y charlar un rato. Vengo dispuesto a escuchar y aprender. Vengo a que me cuente qué tiene entre manos, a que me detalle ese proyecto que está desarrollando y que, desde el primer momento me ha llamado poderosamente la atención.

Luis es joven, el día en que nos reunimos cumple 28 años, y es un informático de Ávila. Es de esos jóvenes que creen que las cosas no se están haciendo bien y que, lejos de quedarse parado, ha decidido poner en marcha una pequeña empresa para intentar ayudar a gente que lo necesita. Para ello se ha asociado con Fernando Sierra, un coruñes también comprometido y se han sacado de la manga una web de crowdfunding, que parece que ahora está de moda, para ayudar a familias que no pueden hacer frente al los pagos de sus hipotecas. La web se llama www.doafund.com.

Luis Jiménez (izq.) y Fernando Sierra (der.)

Luis Jiménez (izq.) y Fernando Sierra (der.)

Vamos al principio. La idea surge cuando Fernando se queda en paro y le comenta a Luis, que también se queda en paro, sus inquietudes respecto al tema de los desahucios. La idea ya rondaba su cabeza y cuando se la expone a Luis comienzan a trabajar en lo que se denomina una startup. Las startups son empresas asociadas a la innovación, desarrollo de tecnologías, diseño web, desarrollo web, empresas de capital-riesgo. Lo que proponen desde Doafund es una página web que recoja aportaciones de la gente que quiere ayudar a otra gente. “Ante el problema que hay en este país de los impagos de hipotecas y los desahucios de familias, hemos querido aportar nuestro granito de arena para que nos ayudemos unos a otros e intentar que las familias no pierdan su hogar.” No me queda claro si lo que hacen es un rollo “Stop Desahucios” y le pregunto. “No, no. Es diferente. Una vez que un impago entra en proceso judicial es muy difícil pararlo. Nosotros queremos atajar el problema desde un paso antes, desde antes de que la justicia entre en el proceso. Cuando una familia está a punto de dejar de pagar por imposibilidad o prevé que no podrá hacerlo a corto plazo se pone en contacto con nosotros y es cuando empezamos nuestra campaña a su favor. Se trata de conseguir que esa familia no deje de cumplir con su banco y no puedan iniciar el proceso de desahucio contra ellos”.

La idea me gusta. Me parece un planteamiento coherente y correcto. Recaudar aportaciones de ciudadanos que quieren ayudar a otros ciudadanos. “La historia nos dice que termina siendo más solidario el vecino que te conoce que el mandamás de un gobierno, por eso surge esta idea, que el pueblo ayude al pueblo.” Todo esto que me cuenta está muy bien pero por experiencia propia sé que las plataformas de crowdfunding terminan por quedarse un tanto por ciento de las aportaciones que les llegan para poder mantenerse, ahí es donde ellas hacen negocio. En este caso la cosa cambia. El dinero que aportan los colaboradores se dedica de forma íntegra a pagar las cuotas de la familia en cuestión lo cual “de momento, nos está costando dinero a nosotros”. “Cada aportación lleva un recargo de, al menos, un 1% de la cuantía que se aporta y ese sobre coste lo estamos costeando nosotros de los pocos fondos que tiene la empresa. Quien decide ayudar a una familia desde nuestra plataforma debe saber que su dinero se destina íntegramente a ayudar a esa familia y los costes derivados los costeamos, de momento, nosotros. No podemos repercutir ese sobre coste ni en los que ayudan ni en los ayudados, no tendría sentido este proyecto.” ¿Hablamos pues de una empresa que pierde dinero con cada operación que realiza? “De momento sí pero esperamos que esto cambie dentro de poco”. No termino de verlo por lo que le pido que me explique de qué manera pueden ellos ganar dinero. “Estamos en pleno proceso de negociación. La idea es involucrar a los propios bancos. Si conseguimos pagar las cuotas que sus clientes no pagarían sin nuestra ayuda, necesitamos que el banco nos compense por ello. Ahora tenemos dos familias en la web pero si esto funciona puede que el volumen de trabajo sea muy importante y las cantidades de dinero obtenidas también. Llegados a ese punto, el banco nos pagaría un tanto por ciento de ese dinero de sus propios fondos y daría por zanjada la deuda o mensualidad de esa familia. Es necesario que nos ayuden y si no quieren seguir siendo parte del problema deben ayudar y ser parte de la solución.”

Las empresas tienen en esta página una oportunidad única de hacer lo que yo, por mi cuenta, voy a denominar marketing social. ¿De qué manera? Fácil… “Para nosotros esta es la parte más potente del proyecto, y en la que tenemos planeado invertir más esfuerzos. De alguna manera Doafund es también un “escaparate de RSC” (Responsabilidad Social Corporativa), las empresas que digan estar comprometidas con el problema y quieran invertir parte de sus beneficios en él lo tienen más fácil que nunca… Y lo que es más, imagina un futuro -no muy lejano- en el que un ciudadano tenga que comprar unas zapatillas y no sepa si “Nike” o “Adidas”, y para decidir, entra en doafund.com para ver cuál de las dos marcas está comprometida con este problema social y decidir con las que se queda”. A estas empresas se les pide que patrocinen las necesidades completas de una familia, la cuota mensual que en ese momento necesiten pagar y eso les da derecho a aparecer con su publicidad dentro de la página web de Doafund. El dinero recaudado por este método también va destinado íntegramente a las necesidades de la familia patrocinada y en ningún caso es beneficio directo para Doafund.

No me queda clara la forma en la que comprueban si una familia de verdad necesita o no una ayuda. “Las familias necesitadas se ponen en contacto con nosotros mediante un enlace en nuestra web y nos cuentan su caso. Nosotros analizamos si cumplen los requisitos para que podamos ayudarles y si de verdad lo necesitan y, una vez validado, solicitamos documentación para acreditar que realmente están en la situación que dicen estar. Comprobamos cuentas bancarias, estado de su hipoteca, ingresos, gastos… Siempre de forma confidencial entre la familia y nosotros. Una vez comprobado todo y viendo que de verdad les hace falta, iniciamos el proceso de ayuda.” Si se visita la web se puede observar que los colaboradores pueden elegir la familia a la que ayudar. Si por la razón que sea una familia obtiene un exceso de aportaciones se pasaría, con el dinero sobrante, a engordar un fondo común que serviría para ayudar a otras familias que lo necesiten y estén inscritas en la web. De momento están recopilando fondos para ayudar a dos de estas familias, una de ellas es de Ávila.

La empresa ha contado, para poder ponerse en marcha, con la ayuda de una aceleradora de startups que les asesora. En este caso UEIA ha sido la que ha decidido colaborar y contribuir al proyecto de Doafund poniendo a disposición de Luis y Fernando un equipo de asesores y procurándoles el nombre de otras empresas que son las que apoyan el proyecto en materia económica. Por medio de UEIA se ponen en contacto con una financiera, curiosamente dependiente de un Ministerio, que es quien les da el apoyo económico en forma de crédito para que puedan comenzar a funcionar. Aún no han recibido el préstamo pero lo harán en pocos días y dependerán del éxito de la empresa para poder continuar adelante. “Si en seis meses no tenemos retorno económico de los bancos tendremos que plantearnos dejar este proyecto. El dinero que nos prestan tenemos que devolverlo y para eso necesitamos generar ingresos y la colaboración de todas las partes implicadas”

Vamos terminando nuestra charla con una última reflexión. Le pregunto a Luis por el tiempo que pretenden tener la página funcionando y me dice muy convencido que “Ojalá sea menos de lo que esperamos. Nosotros venimos a poner un parche a un sistema que no funciona y si se aprueban medidas efectivas por parte del Gobierno que ayuden al pueblo y no a los bancos y pongan freno al problema de los desahucios, nuestro proyecto deja de tener sentido. Hacemos esto por necesidad, no nuestra sino de tantas y tantas familias que necesitan ayuda. Espero poder cerrar la página mañana mismo si eso significa que se ha terminado el problema”.

Sinceramente, me quedo asombrado con el proyecto, me gusta, no puedo decir otra cosa. Espero que la página funcione durante cuanto menos tiempo mejor o, si no queda otro remedio, que sean muchas las familias que vean aliviados sus males gracias a la iniciativa de estos dos jóvenes que se embarcan en un emprendimiento con fines sociales que espero les dé sus buenos frutos. Como bien me recordaba mientras nos despedíamos “No tenemos más pretensión que ayudar pero para eso necesitamos poder mantener la página funcionando y, al menos, poder pagar nuestros alquileres y comida. Nada más. Con eso nos conformamos.” Pues, de verdad, espero que todo os vaya bien.

Muchas gracias, Luis. Muchas gracias y mucha suerte.

Doafund: www.doafund.com

El origen de la Comunidad Autónoma de Castilla y León (Parte III)

Y llegó el final. Os traemos la tercera parte de El origen de la Comunidad Autónoma de Castilla y León cortesía de Blasco Jimeno. Tercera colaboración de este abulense que ya nos dejó hace algún tiempo la primera y la segunda parte. Muchísimas gracias por las tres aportaciones y por el trabajo que has realizado. Para los demás, ya sabéis… En esta página encontraréis información sobre cómo colaborar con nosotros.

El origen de la Comunidad Autónoma de Castilla y León (Parte III)

abril1980

Los antiguos reinos de Castilla y León han mantenido a lo largo de los siglos
una identidad histórica y cultural claramente definida dentro de la plural unidad
de España. Al ejercer por abrumadora mayoría de sus instituciones representativas
provinciales y locales, el derecho a su Autonomía, en los términos que establece
la Constitución española, el pueblo castellano-leonés ha expresado su voluntad
política de organizarse en Comunidad Autónoma, reanudando así aquella identidad.
Estatuto de Autonomía de Castilla y León, 1983.

1979 y en octubre para más señas, las envidias y anhelos de unos pocos estaban a punto de acabar con el deseo de intelectuales, empresarios y demás regionalistas de conseguir una Comunidad Autónoma Castellanoleonesa robusta dentro de España. Una Castilla y León tan fuerte, que en las futuras negociaciones fuese capaz de conseguir las mismas inversiones para la tierra que los nacionalismos periféricos para sus regiones. Una Castilla y León dispuesta a sacudirse de encima sus tradicionales problemas: despoblación, subdesarrollo, etc.

La Constitución prescribía que la mayor parte de los ayuntamientos de cada provincia de la futura comunidad autónoma se pronunciase favorablemente para su inclusión. Y, además, daba un plazo de seis meses desde que el primer ayuntamiento se pronunciase para que los demás lo hiciesen. Pues bien, el plazo para Castilla y León acababa el 25 de abril, y con esa fecha como referencia, comenzaron las negociaciones de la UCD para que el PSOE regresase al Consejo. Estas negociaciones se centraron en el papel de las diputaciones, la representación provincial igualitaria o la vía de acceso a la autonomía, bien por el artículo 143 o por el 151. Parece mentira, pero esas discusiones, que se llevaron a cabo en una decena de reuniones, fueron clave para gestar la Comunidad Autónoma que hoy conocemos. Gracias a que se renunció a la idea de una mancomunidad de provincias (como se constituyó Castilla – La Mancha) y se consiguieron unos puntos de acuerdo en el resto de asuntos (uno de los más significativos fue el uso del artículo 143 para alcanzar la autonomía, para disgusto de los regionalistas, que pensaban que un referéndum ayudaría a crear una conciencia castellanoleonesa) el PSOE dio el OK para seguir con el proceso.

Sin embargo, el pobre proceso autonómico sufrió un nuevo golpe antes de acabar el año, aunque esta vez por el otro costado. En diciembre, el presidente del Consejo General, Reol Tejada, aceptó un puesto político en Madrid como secretario general de política territorial de la UCD. Este cargo era incompatible con su liderazgo de la autonomía, debido a la dedicación que exigían ambos puestos. En los mentideros políticos se comentaba cómo las decepciones que había sufrido Reol en los meses anteriores (el abandono del PSOE, las tensiones con las diferentes provincias y la actitud de la UCD segoviana) habían pesado en la decisión, que llevó a su dimisión como presidente en el mes de marzo. Sin embargo, para no dejar su trabajo sin terminar, con las votaciones locales en marcha (la mayor parte de los ayuntamientos de Ávila y Palencia ya se habían pronunciado, pero faltaban el resto de provincias) hasta el mes de julio no es sustituido.

El tiempo siguió inexorable su curso y pocos días antes de que acabase el plazo sólo siete provincias habían aceptado entrar en la nueva Comunidad Autónoma: Ávila, Burgos, Palencia, Salamanca, Soria, Valladolid y Zamora. La inmensa mayoría de los ayuntamientos de León aún no había tomado una decisión. Aquí es cuando entra en escena Rodolfo Martín Villa, cuya biografía os invito a consultar en Wikipedia  (link aquí http://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Mart%C3%ADn_Villa), porque desde los años 60 no ha dejado de estar en todos los fregados políticos,  con Franco o con la Democracia. De hecho, hoy día sigue en el candelero: hace unas semanas, fue nombrado consejero del famoso banco malo SAREB.
En abril de 1980 Martín Villa era Presidente de la Comisión de Autonomías de la UCD, líder del partido en la provincia de León y su nombre sonaba como futuro ministro de Administración Territorial (cuatro meses más tarde se cumplieron los rumores). Tanto dentro del partido como en las cortes de Madrid, Martín Villa había sido el principal defensor de una política racional para crear nuevas autonomías, estando totalmente en contra de las comunidades autónomas uniprovinciales y en consecuencia, desde su puesto de Presidente provincial del partido presionó a todos los concejales centristas (especialmente en la capital y en Ponferrada) para que votasen a favor de la incorporación. Desde el punto de vista nacional, a la UCD le interesaba que León estuviese junto a Castilla porque, tal y como estaban saliendo las cosas, con las victorias nacionalistas en País Vasco y Cataluña, era necesario crear una Comunidad fuerte, de centro-derecha, y de carácter español. Y, desde el punto de vista regional, la UCD vio la oportunidad de complacer al PSOE (y a otros partidos, como el comunista), que defendían la unión de la provincia a Castilla. Así, tras varias negociaciones, el PSOE y la UCD de León llegaron a un acuerdo para que sus concejales votasen a favor de la integración, y en los últimos 9 días permitidos (entre el 16 de abril y el 25 de abril) la provincia leonesa cumplió los requisitos constitucionales para entrar en Castilla y León.

Una vez superada la encrucijada, con los políticos de la región un pelín más relajados, en julio se renovó otra vez el Consejo General al que se reincorporaron representantes de León y en el que no había segovianos que, para quienes no se han leído las dos primeras partes de este texto (¡muy mal!) recordamos que la provincia de Segovia había comenzado el proceso para convertirse en una Comunidad Autónoma uniprovincial. También se eligió un nuevo presidente para sustituir a Reol Tejada: José Manuel García-Verdugo, del partido con más representantes en el Consejo, la UCD. Entre las funciones del nuevo Consejo, se incluía la redacción del primer (y anhelado) Estatuto de Autonomía de la región. Sin embargo, lo que ocurrió en España en los meses siguientes, incidió profundamente en la escritura de la nueva norma.

Nos encontramos a finales de 1980 – principios de 1981, con una España sumida en la segunda crisis del petróleo, con una gran inflación, paro y fuga de capitales, políticamente descentrada por el proceso autonómico, la violencia de ETA y los GRAPO, el descontento militar y sindical. En este ambiente y bajo la presión de su propio partido, también en crisis, nuestro paisano, Adolfo Suárez, dimite el 29 de enero de 1981. Leopoldo Calvo Sotelo es el encargado de formar nuevo gobierno, pero en su primera votación no obtiene la confianza del congreso. En el segundo intento, algo se lo impide:

Aunque ahora recordamos el 23F como un hecho aislado, una anécdota del tipo de las de “que hacías tú el…”, la influencia del golpe de estado en la política territorial fue tremenda. Tras la “iniciativa” del Teniente Coronel Tejero se escondía el miedo de los militares a una ruptura de España entre tanto lío de Lehendakaris, referendums regionales y demás pamplinas. Explícale tú a un militar de los de toda la vida y carrera franquista, que España ya no es Una. Los políticos, mientras estaban debajo de sus escaños, captaron el descontento del ejército con el proceso autonómico y se propusieron acabar con él y con sus desmanes, haciendo que con su fallido golpe de estado, los militares de ideas más rancias, en cierta forma, triunfaran. Sólo una semana después de su nombramiento, el nuevo presidente Calvo Sotelo encargó a un abogado cántabro, Eduardo García de Enterría, que dirigiese una comisión de expertos para analizar la situación de los procesos autonómicos y encontrara la forma más sencilla de concluirlos. Las conclusiones de esta comisión se recogieron en el denominado “Informe Enterría”, que recomendaba eliminar la mayor parte de las iniciativas autonómicas uniprovinciales por medio del artículo 144 de la Constitución, que daba poder a las Cortes Generales para sustituir la iniciativa de las Corporaciones Locales a la hora de pedir la integración en una Comunidad Autónoma.

Tanto la UCD, partido en el gobierno, como el PSOE, principal partido de la oposición, estuvieron de acuerdo con el Informe y, en una reunión en La Moncloa entre Calvo Sotelo y Felipe González , el 31 de julio de 1981, lo pusieron en práctica, cerrando el mapa autonómico de España. Los denominados “Acuerdos Autonómicos” que salieron de la reunión establecieron un mapa de diecisiete autonomías y dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, y donde Castilla y León se compondría de 9 provincias, incluyendo  León y Segovia y dejando que Logroño y Santander formasen La Rioja y Cantabria, respectivamente. Desde el punto de vista ejecutivo, los Acuerdos Autonómicos obligaron a las Comunidades Autónomas que no habían terminado su proceso fundacional a seguir el artículo 143. Es decir que, salvo Cataluña y el País Vasco, que habían aprobado sus estatutos en 1979 y Galicia que había ratificado el suyo en 1981 (con el truco que vimos en la parte anterior para saltarse los requisitos del artículo 151), las demás regiones deberían contentarse con un nivel de competencias inferior.
Pese a las reticencias de la UCD, se respetó que Andalucía siguiese la vía del artículo 151, puesto que ya había celebrado su referéndum (con alguna trampa en el recuento) en 1980. Por supuesto, las regiones con los políticos más tenaces (Navarra, Canarias y Valencia) consiguieron procesos específicos y alcanzaron desde el primer momento la plena autonomía.

Volviendo a la esfera regional, que la UCD y el PSOE pactasen en Madrid, no significaba que en Castilla y León fuesen de la mano. Y de hecho, el 22 de junio de 1981 el texto base del Estatuto de Autonomía se aprobó sin el apoyo del PSOE. Este proyecto, ahora 30 años más tarde, nos parece de política ficción. En él se elegía Tordesillas como la capital de Castilla y León, las Diputaciones Provinciales tenían más poder que las Cortes Regionales y en el sistema electoral las provincias menos pobladas (y menos izquierdosas) tendrían más representación.

Pero la crisis de la UCD impidió la tramitación de este proyecto de Estatuto que hubiese creado una Castilla y León totalmente diferente. En el ámbito nacional los problemas de la UCD pasaban por la dimisión de ministros, las tensiones de las sedes regionales, la mala situación económica y la crisis del aceite de colza que había difundido la corrupción generalizada dentro del partido, mientras que en la UCD de Castilla y León  el proceso autonómico segoviano era otra fuente de tensión. Mientras el Consejo seguía con la negociación del traspaso de competencias, la UCD se rompió. El 29 de julio de 1982, Adolfo Suárez formó un nuevo partido, el Centro Democrático y Social. Ante ese panorama, Calvo Sotelo decidió convocar elecciones para el 28 de octubre de 1982.

Hay gente que dice que con la victoria del PSOE en dichas elecciones la Transición se pudo dar por acabada. Sin embargo, en nuestra región aún nos quedaba camino que recorrer. La derrota de la UCD fue estrepitosa: perdió 155 escaños y Alianza Popular, el partido político de Manuel Fraga, recogió el voto de centro derecha, convirtiéndose en el principal partido de la oposición. En Castilla y León, el resultado de las elecciones, PSOE: 18 diputados, AP: 13 diputados, UCD: 3 diputados, CDS: 1 diputado (por Ávila, of course), obligó a cambiar el Consejo General, puesto que hasta el propio Presidente García-Verdugo no había conseguido acta de diputado (no obstante, repitió como presidente gracias a un chanchullo negociado con AP). En la renovación, la UCD conservó la mayoría, dado que los representantes en el Consejo por parte de las diputaciones no cambiaban y todos eran centristas. Sin embargo, perdió la mayoría absoluta, lo que obligó a negociar un Estatuto de consenso.

enero1983

La irrupción de Alianza Popular, un partido que no había suscrito los Pactos Autonómicos y cuyas declaraciones hasta la fecha eran en contra de la autonomía, propició las últimas tensiones territoriales, quizás motivadas por la proximidad de elecciones locales. Por un lado, la provincia de Burgos, encabezada por el Ayuntamiento de Villadiego, pidió la secesión agraviada por la pérdida de la capitalidad en favor de Valladolid (se podría decir que querían tomar las de Villadiego :P ) y por otro lado, León, donde a pesar de que la UCD no había perdido tantos votos en esa provincia, varios alcaldes (entre ellos el de León capital y Ponferrada) y el gobierno de la Diputación se echaron atrás y comenzaron a pedir la secesión y el comienzo de un proceso autonómico uniprovincial.

El problema burgalés fue más sencillo de solucionar, ya que el Presidente de la Diputación, Francisco Montoya, no secundaba las tesis secesionistas de algunos de sus ayuntamientos. El 21 de enero de 1983, el presidente del Consejo, García-Verdugo, escribió una carta a los ayuntamientos de Burgos en los que defendió la necesidad de una Castilla y León fuerte para la defensa de España y de la región en España. Después de su carta, muchos ayuntamientos recularon y trasladaron todas sus energías a pedir simplemente la capitalidad. He aquí la razón por la que Castilla y León no tiene oficialmente capital. Las negociaciones de los redactores del Estatuto con los burgaleses (y con los representantes de otras ciudades candidatas) hicieron que en el texto fundacional se indicase que la capital se elegiría posteriormente en otra ley. No hace falta que os diga que treinta años después esa ley aún no existe, aunque todos sabemos cual es la capital de facto de la región. De aquellas negociaciones, Burgos no se fue con las manos vacías, y  consiguió ser nombrada sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

El asunto leonés era mucho más áspero. Las encuestas mostraban que una ligera mayoría de leoneses preferían la opción uniprovincial  y Rodolfo Martín-Villa, que había sido el responsable de la integración de León en el proceso autonómico, había dimitido como diputado tras su fracaso en la contención de los miembros secesionistas de su partido. El día 29 de enero de 1983 se organizó una manifestación bajo el título “León sin Castilla” que tuvo bastante éxito (los presentes coreaban eslóganes como “un bote, dos botes, castellano el que no bote” y “León sin Castilla, una maravilla”). Inmediatamente después de la concentración, Alianza popular presentó una enmienda a la totalidad al proyecto de Estatuto en la comisión Constitucional, que propició un intenso debate en la Cámara. Por un lado, se discutió sobre las razones políticas, demográficas y legales que existían para proponer una comunidad autónoma leonesa y, por otro, se deliberó sobre si la legislación permitía a provincia echarse atrás una vez que se había apuntado a un proceso autonómico. Las conclusiones de este debate hicieron que Alianza Popular se quedase sola en su defensa del leonesismo y, tras sendas votaciones en el Congreso y en el Senado, se decidió rechazar la enmienda a la totalidad de AP y la provincia de León se quedó definitivamente integrada en Castilla y León.

cuellarTodo esto ocurrió un par de semanas antes de la aprobación del Estatuto en las Cortes. Pero aún quedaba un fleco suelto: la integración de Segovia.
Desde la retirada de Modesto Fraile y los diputados segovianos de la Consejo General de Castilla y León, en Segovia había comenzado un movimiento para formar su propia autonomía. La opinión pública española pensaba que se trataba de un caso flagrante de caciquismo exacerbado por parte de Modesto Fraile y la cúpula de la UCD segoviana. Las llamadas al orden por parte de la UCD nacional y la UCD regional no habían funcionado y la Diputación segoviana, a partir de tres informes, uno histórico, otro legal y otro socioeconómico (el histórico era un informe anónimo) decidió el 31 de julio de 1981 comenzar su proceso autonómico uniprovincial.
Todos los ayuntamientos pequeños de la UCD se mostraron a favor de la autonomía segoviana, trece ayuntamientos del PSOE y uno independiente votaron en contra. Segovia capital en un pleno histórico se posicionó en contra del proceso autonómico, empatando el marcador. Así pues, todo quedaba en manos de Cuéllar, la segunda población más grande de la provincia, que en la prórroga tenía que decidir el partido entre una Segovia independiente o una Segovia sin comunidad autónoma a la que las cortes integrarían en Castilla y León. Para darle más emoción, como si fuese la final de un mundial, resulta que Cuéllar era el pueblo natal de Modesto Fraile, era el lugar donde ejercía como concejal el Presidente de la Diputación, el secesionista Rafael de las Heras, y, por si fuera poco, el Ayuntamiento contaba con mayoría absoluta de la UCD.
Todas estas circunstancias hacían probable la victoria del uniprovincialismo. Sin embargo, había un factor que no se había tenido en cuenta hasta el momento y es que los habitantes del pueblo estaban totalmente a favor de integrarse en Castilla y León. Se constituyeron en el “Colectivo Cuellarano pro-Castilla y León”, y organizaron manifestaciones a favor de la integración de Segovia en la Comunidad Autónoma.

En una primera votación, el día 7 de octubre de 1981, Cuéllar decidió apoyar la vía uniprovincial por 7 votos a 6. El escándalo en la sala, repleta de vecinos, fue mayúsculo y los concejales no pudieron salir del Ayuntamiento hasta las 3 de la madrugada. El Partido Socialista impugnó el acuerdo y el Ayuntamiento, presionado por sus ciudadanos, decidió reconsiderar su decisión y realizar una nueva votación el día 3 de diciembre de 1981 en la que ganó el no a una Segovia independiente por 7 votos contra 6. La diputación de Segovia recurrió de nuevo la votación de Cuéllar, pero la crisis de la UCD primero, la victoria del PSOE después y la poca pasión de las Cortes Generales por conceder la autonomía a los segovianos después de los Acuerdos Autonómicos y el Informe Enterría evitaron que la decisión de Cuéllar cambiase. Días después Modesto Fraile abandonó la UCD y pasó al grupo mixto. El fracaso de Segovia la convirtió en la única provincia (junto con Ceuta y Melilla) que dependía del Estado Central. A finales de 1982 comenzaron los movimientos para aplicar el artículo 144.c a la provincia e incluirla en Castilla y León. Sabiendo que esa Ley se iba a aprobar, el Estatuto de Castilla y León pasó los últimos trámites y fue sancionado el 25 de febrero por el Rey. Cuatro días más tarde las cortes aprobaban la ley por la cual Segovia se incorporaba a Castilla y León, concluyendo así el proceso autonómico y naciendo la Castilla y León actual. La Castilla y León que todos conocemos y tras treinta años, nos parece que ha estado ahí toda la vida.

marzo1983

Fuentes:
Fuerzas políticas en el proceso autonómico de Castilla y León. Mariano González Clavero. Tesis doctoral. UVa, 2002
XXV años de autonomía en Castilla y León. Pablo Pérez López, José-Vidal Pelaz López, Mariano González Clavero. Cortes de Castilla y León, 2008.
El regionalismo en Castilla y León. Julio Valdeón Baruque. Universidad de Valladolid
Cuando Segovia pudo ser una comunidad autónoma (1978-1983) http://foroscastilla.org/foros/index.php?topic=15734.0

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