El turismo en la Ciudades Patrimonio no baja (o eso dicen)

A lo largo de los últimos días hemos venido celebrando, hablo en plural aunque a mi no me haya llegado, seguramente por algún error, invitación a los eventos; el vigésimo aniversario de la fundación del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad. En nuestra amada ciudad, marco incomparable donde se fundó el grupo en 1993, el punto álgido de la celebración ha sido la celebración de un cónclave de los regidores de las 13 ciudades que forman el grupo, la firma de un manifiesto y la esperada inauguración -simulada, en diferido y con acceso muy limitado- del Palacio de Superunda/Caprotti, presentado en su momento, la fecha concreta se pierde en la nebulosa del tiempo, como “Museo de la Ciudad”. Los actos continúan este fin de semana con el espectáculo “Ávila Mágica” -denominación que comparte con el bolivariano teleférico de la bolivariana Caracas- actividad que, al parecer, no consiste en ver a David Copperfield haciendo desaparecer cosas (la deuda municipal, el edificio de Moneo, el paro…) tras un trapo de terciopelo negro.

Hace unos días, como precuela jolivudiana de estos actos, la comisión ejecutiva del citado grupo de ciudades se reunió a las orillas del Tajo -en Toledo, concretamente. Allí, supongo, hablarían de sus cosas, que son las de todos, y después, ante la prensa, reafirmaron su compromiso con los valores del grupo y su satisfacción por la consolidación del proyecto que pusieron en marcha dos décadas atrás. También hablaron de turismo, de la marca de calidad que supone pertenecer al grupo de las elegidas por la Unesco y de nuevos proyectos y planes. Al parecer, según informa Ávilared, en aquel encuentro ante la prensa los regidores presentes en la reunión también afirmaron que, pese a la crisis, las ciudades pertenecientes al grupo no han perdido visitantes. Les cito:

Todos han subrayado el atractivo turístico que ha supuesto la pertenencia al Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, que ha motivado que, pese a la crisis económica, estas ciudades hayan mantenido e incluso aumentado el número de visitantes.

¿Es eso cierto? No, y al Instituto Nacional de Estadística me remito. La siguiente gráfica refleja la evolución del número de visitantes de 9 de las 13 ciudades Patrimonio de la Humanidad desde el año 2007. 4 ciudades (Córdoba, Cáceres, Salamanca y Toledo) mantienen o ganan visitantes, mientras que las otras cinco los pierden. En los extremos de la gráfica se sitúan Córdoba, que ha ganado un 8% de visitantes desde 2007, y Ávila que pierde turistas con avaricia. Nuestra ciudad ha perdido desde 2007, se dice pronto, más de 50000 visitantes, casi un 22% de los que recibía antes de la crisis. 

EvolucionturismociudadespatrimonioNo niego que la pertenencia al selecto club del Patrimonio Mundial (nombre que recibe el “Patrimonio de la Humanidad” en casi todos los sitios fuera de España) es un atractivo turístico, aunque debería ser algo más que eso, y una “marca” de calidad -más al menos que las declaraciones de interés turísticopero negar cómo ha afectado la crisis al turismo de estos enclaves es negar la evidencia. Y estando los datos a disposición pública, lo más probable es que cualquier pringao tiquismiquis con un blog pueda mirarlos y confirmar que, otra vez, nos vuelven a edulcorar la realidad.

Eso de la cultura (local)

Aunque no lo crean o no se hayan percatado, la cultura abulense está de actualidad. Sí, sí, de verdad, se lo juro por Snoopy. Y lo que es aún más importante: no está de actualidad por haberse muerto, como pasa en ocasiones con los artistas, escritores, políticos retirados y otras rarezas.

El sábado pasado en estas mismas páginas (sí, ya hemos llegado al llamado momento Telecinco o momento gurú: llenar todos los artículos de autorreferencias) Mayda Anias, escritora cubana y emprendedora afincada dentro de nuestras murallas, afirmaba que la cultura en Ávila está “inmunodeprimida”. El domingo, en las páginas del Diario de Ávila, el Alcalde de la ciudad tocaba de pasada algunos aspectos de la cultura local: la sede del Museo del Prado, el Palacio Caprotti, la nueva consejera del ramo, etc. Un resumen rápido para los que no se hayan leído la entrevista. El Palacio Caprotti estará cuando esté y personalmente sigo sin tener claro que es lo que tiene preparado el Ayuntamiento para este espacio. La sede abulense del Museo del Prado estará cuando esté, pero con un gobierno popular en Madrid ya estaría. Que la Consejera de Cultura de la Junta sea abulense va a ser bueno para Ávila y, haciendo caso a este humilde blog, ya le ha sondeado para traer a la ciudad un festival como el que tienen otras ciudades de nuestra comunidad. Por último, se felicita de que la ciudad cuenta con muchos contenedores culturales aunque ahora mismo la mayoría estén infrautilizados (no lo digo yo, lo dice él con una metáfora sobre pájaros y jaulas).

Además, el martes la prensa local nos informaba de la visita a las obras del Palacio de los Águila, futuro centro del Museo del Prado, por parte de numerosos cargos públicos locales y nacionales. Y como bonus, una noticia de hace algunos días: La Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de CyL, la abulense Alicia García, afirmó que este sector impulsará la creación de 15.000 empleos a lo largo de la legislatura.

Ya dije hace un tiempo (de nuevo momento gurú) que el tema de la “cultura” daba para mucho y que tarde o temprano volveríamos a hablar de ello. Todo sea por el intercambio saludable de ideas, pareceres, opiniones e insultos. Aprovechando estas noticias, veamos ¿está la cultura abulense al borde de la extinción cual lince ibérico? ¿La endogamia está haciendo mella en ella? ¿La programación cultural del Ayuntamiento es suficiente? ¿Cómo andamos de instalaciones? ¿Nos cortamos las venas o nos las dejamos largas?

Antes de nada ¿Qué es cultura? Puede parecer una pregunta baladí pero no es ninguna tontería, no todos entendemos lo mismo cuando hablamos de cultura. ¿Pintura, escultura, literatura, arquitectura? ¿El edificio de Moneo es cultura? ¿La biografía de Rajoy es cultura? ¿Los grafitis son cultura? ¿La comida, desde la hamburguesa rancia del Burguer King hasta el jugoso chuletón, es cultura? ¿El cine, incluyendo Mentiras y Gordas o la última de Woody Allen, es cultura? ¿Toda la música es cultura, desde Bach hasta el house?

No voy a profundizar en el tema porque no tengo a mano ni mi pipa de pensar ni mi monóculo de pontificar, pero creo que el Ayuntamiento tiene un concepto mucho más amplio que yo sobre lo que es y no es cultura. Por ejemplo, entra las “mil y una” actividades culturales que ofrece como programación cultural estable incluye “Ávila en Tapas”, las Ferias de Artesanía y la de Artesanía de los pueblos y el Mercado Medieval. De las actividades programadas para las fiestas de La Santa, conciertos a parte ¿cuales son culturales? ¿La obra de teatro de Pedro Ruiz? No pretendo ser el típico pedante que afirma que el arte murió en el S. XIX, que Picasso era un tarado y que la novela está en decadencia desde Cervantes, al contrario, pero coincidirán conmigo en que una gran parte de los actos que el Ayuntamiento pretende culturales no lo son. El mejor ejemplo es el Mercado Medieval, un mercadillo con una exposición de fotos y un par de conciertos. Ojo, con esto no quiero decir que me parezca mal el Mercado Medieval, tan solo digo que no es una actividad cultural. Si eliminamos esta paja nos quedan pocos granos. La programación cultural del Ayuntamiento es, en mi humilde y desinformada opinión, escasa y peca en muchas ocasiones de estar dirigida a un público demasiado selecto: polifonía, música antigua, gregoriano… En pleno triunfo de la cultura de masas, el Ayuntamiento de Ávila apuesta por las delicatessen para paladares selectos. Una apuesta respetable, ojo, pero quizá equivocada cuando es la única.

El conjunto lo salvan en cierta medida las actividades organizadas por las Cajas de Ahorro y en ocasiones la Junta, eventos que, mucho me temo, verán reducido su presupuesto estos años. Si a esto le sumamos que la iniciativa privada en este ámbito es, como en el resto, tirando a escasa podemos convenir con Mayda Anias que el panorama no es demasiado alentador. ¿Por qué no se organizan cosas tan sencillas y baratas como unas jornadas de divulgación científica? ¿O un ciclo de conferencias o un congreso sobre Historia de la ciudad? ¿Una programación de conciertos para artistas locales? ¿Visitas a monumentos organizadas por el Ayuntamiento?

En lo que si tiene razón el Alcalde, y cuando la tiene no nos duelen prendas en decirlo, es en lo referente a los espacios culturales. Es indudable que la ciudad se ha dotado en los últimos años de infraestructuras de calidad (San Francisco, el Episcopio, el Lienzo Norte, etc.) que han subsanado la inexplicable situación que se vivía años atrás cuando el único espacio cultural de la ciudad era el Teatro de la Caja de Ahorros. En este punto solo podemos felicitar al Alcalde y al anterior concejal de Cultura, Áureo Martín, por una labor que, aunque perfectible como todo obra humana, han superado con nota.

Por terminar con este tema de los contenedores culturales, dentro de poco la ciudad contará con dos nuevas infraestructuras. Por un lado, la sede local del Museo del Prado, Centro de Gestión de sus fondos dispersos. Aunque el edificio contará con salas de exposición, se programarán actividades y podrán visitarse los restos arqueológicos, la función principal del edificio será administrativa, por lo que tampoco hay que esperar gigantescas exposiciones que atraigan a cientos de miles de visitantes. Por otra parte, está el Palacio Caprotti. En teoría este espacio, cuyas obras comenzaron en 2008, está destinado a ser el Museo de la Ciudad, signifique esto lo que signifique. ¿Un museo de Historia de la ciudad? A mi me gustaría que así fuera ¿Un nuevo contenedor cultural vacío junto con una pequeña exposición de la obra de Caprotti y sus colecciones? Esperemos que no. En esta noticia de 2010, el arquitecto habla de dos espacios: uno dedicado a la obra y pertenencias de Caprotti y otro destinado a “recrear” las estancias de un palacete abulense del XVI. Si este es el destino final del inmueble, siendo un aporte positivo desde el punto de vista cultural y turístico, el titulo de Museo de la Ciudad sería un tanto ostentoso. (BONUS: En Avilas.es, una iniciativa de José Luis Pajares, tiene una galería con fotos del interior del Palacio en 1995. Si no las han visto, están tardando)

Los 15.000 empleos* prometidos por la Consejera son un brindis al sol, pero la Junta debería percatarse de que si en algo puede ser verdaderamente competitiva la Comunidad es en el sector cultural. Con un patrimonio natural e histórico inabarcable, el desarrollo de todo lo relacionado con la cultura y el turismo tiene que ser motor de desarrollo de estos páramos de asceta. Sí, es cierto, la cultura no da para que comamos todos, pero con esfuerzo puede darnos para desayunar.

Y además, qué cojones, que no todo es dinero. Invertir en cultura siempre es beneficioso, aunque luego no podamos volcar todos sus frutos en el PIB.

*Lo de los 15.000 empleos es una tontería pero, por si las moscas, que me vayan guardando uno. Os quedan 14.999 puestos de trabajo a repartir.

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