Hablando se entiende la basca

Todos, o casi todos, pasamos por una etapa en nuestra vida en la que nos aficionamos a los misterios. El atractivo del misterio es poderoso, los secretos son emocionantes, el lado oscuro tentador. ¿Hay alguien ahí fuera? ¿De dónde venimos? ¿Quién gobierna el mundo? Los ovnis, las civilizaciones perdidas, experimentos secretos, fantasmas, vampiros, misterios de la historia, conspiraciones, bienvenidos a la nave del misterio. Internet ha contribuido al auge de estos temas. Miles de páginas dedicadas a comentar fotos borrosas de ovnis o fantasmas. Miles centradas en alojar grabaciones horribles de gatos maullando dónde la gente cree escuchar a su tía Gertrudis estornudando. Miles de páginas (y algunas universidades) para explicarnos cómo los egipcios, esos pobrecitos, tuvieron que ser ayudados por extraterrestres para hacer levitar las rocas con las que se construyeron las grandes pirámides. Miles de páginas dedicadas a explicarnos cómo Kubrick rodó la llegada a la luna en un estudio de Hollywood y otras miles dedicadas a explicarnos cómo los astronautas se encontraron en esa  luna a la que no llegaron con seres extraterrestres. En España, incluso contamos con un periódico dedicado casi en exclusiva a intoxicar nuestras neuronas con descacharrantes teorías de la conspiración.

De entre todo este universo, yo siempre tuve debilidad por las conspiraciones. Luego lees, estudias, viajas y se te quita la tontería. Dejas de ver manos negras detrás del ir y venir del mundo y descubres que hay más incapacidad que maldad y que todo tiene una explicación lógica. Al final se te termina pasando… o casi. Voy a ser sincero: yo sigo pensando que hay una conspiración. Pero no para dominar el mundo, para subir el precio del petróleo, hacer caer al euro o hacer parecer al presidente de las Islas Salomón más tonto de lo que es. Hay un conspiración, átense los machos, para restar protagonismo a mi cumpleaños. Sí señores, el mundo conspira contra mi programando grandes acontecimientos el día de mi cumpleaños. ¿Pruebas? Mi cumpleaños es el 28 de Junio, el mismo día que fue proclamado emperador Carlos V, el mismo día que es asesinado Francisco Fernando en Sarajevo, atentado que provocó el estallido de la primera Guerra Mundial, guerra que concluyó otro 28 de Junio con la firma del tratado de Versalles. Sigo: el 28 de Junio se celebraron las primeras elecciones de la II República, el 28 de Junio es el día del Orgullo gay y el 28 de Junio se lanzó Google + (esto último apenas ha conseguido quitarme protagonismo, es cierto)

Y por si fuera poco, este año, que planteaba lanzar una campaña para que todos ustedes, lectores fieles del blog me felicitasen y lanzaran pétalos de rosa a mi paso, va la Universidad Católica y me contraprograma. Así es. Para evitar que todos ustedes se acuerden de pasar por aquí y felicitarme han organizado un debate entre Zapatero y Antonio Cañizares el día de mi cumpleaños. Con todo el mundo pendiente de las sabias palabras de ambos, nadie se va a acordar de mi cumpleaños y me volveré un ser más huraño y más antisocial y dejaré de respirar hasta ponerme morado y morir.

El debate entre el expresidente y el exobispo de Ávila (me informan que ahora tiene un cargo superior. No creo ¿hay algo más importante para un católico que ser obispo de Ávila?) forma parte de la II Escuela de Verano de la Universidad Católica de Ávila, que empieza hoy mismo, centrada en la “España de las reformas” (patrocinado por Merkel, el BCE y el FMI), el papel del periodismo (aquí hay mucha tela que cortar) y el “bien común de la Nación” (sea esto lo que sea). Las jornadas, de las que el debate es el fin de fiesta, han tenido un importante impacto mediático – mis felicitaciones desde aquí a la Universidad – gracias a la presencia de primeros espadas como la Vicepresidenta del Gobierno (aka la Karanka de Valladolid), Gallardón, el Ministro del Interior y periodistas de renombre como Gloria Lomana (no confundir con Carmen), Juan Pedro Valentín, García Ferreras o González Ferrari. Además, cuenta con el respaldo del periódico La Razón, que colabora en la organización y cuyo director moderará el debate.

Si os soy sincero, el debate me parece lo menos interesante de todas las jornadas. Es una opinión personal, evidentemente, y quizá sea envidia porque resta protagonismo a mi cumpleaños, pero ni Zapatero, ni Cañizares me aportan gran cosa, y menos hablando del “humanismo del S. XXI”. No me llega, no me motiva, aunque comprendo que a otros muchos les interese, aunque sea por el morbo de volver a ver al expresidente del gobierno. En La Razón, parte interesada, están dedicando bastante espacio al mismo. Perfiles de Zapatero y Cañizares, editoriales, busqueda de hashtag para seguir el evento por las redes sociales y opiniones al respecto de profesionales de distintos perfiles (políticos, periodistas, empresarios, profesionales liberales, pancarteros, miembros de la jerarquía católica, etc.) Entre estos, han preguntado al Diputado Casado, representante de todos los abulenses en el Congreso de la Nación, acerca del debate. Bueno, es un decir. Supongo que le habrán preguntado por el debate aunque en su breve respuesta no lo mencione, como tampoco menciona para nada a la ciudad que representa, con lo fácil que habría sido anotarse un tanto con los abulenses; y prefiere lanzar una soflama de moralina liberal-patriotica. Para el Sr. Casado, la crisis es culpa del “relativismo socialista” y todos juntos, porque somos una gran nación, si remamos en la misma dirección, saldremos de esta. ¡Rápido, avisad a Merkel! Ya no necesitamos el rescate. Por fortuna para todos, el Sr. Casado no está invitado al debate ni a las jornadas.

Estoy relativamente convencido de que en relativamente poco tiempo este relativo diputado nos pedirá relativas disculpas por haber pasado relativamente de nosotros, como hace relativamente poco uno de sus compañeros hizo con una provincia relativamente cercana.

Volviendo al debate y a las jornadas, al menos durante esta semana, supongo, Ávila aparecerá en los medios y la gente que vive más allá del Adaja sabrá que seguimos existiendo a pesar de los pesares. Y hay que felicitarse, y felicitar por ello a la Universidad Católica, aunque el presumible protagonismo de la ciudad estos días no tenga nada que ver con mi cumpleaños. Todo llegará…

PS.- Mi cumpleaños es el día 28 pero pueden ir felicitándome.

Cuneros y acunados

Dos sombras recortadas junto al Colegio Santa Ana van viendo amanecer mientras la pelea dialéctica no concluye nunca.  Estocada va, estocada viene, flechas al aire  como incansables guillermos que no se dan tregua ni en los más oscuros callejones. Sabiéndome derrotado por agotamiento saqué mi bandera blanca y solicité un respiro a mi contricante, el temible Alberto. Los Del Pozo  – está visto – más que técnicos son avezados ingenieros del debate.

“No seas ingenuo” venía a decirme aquel Alberto de hace 4-5 años. Deja de votar cosas raras y decídete por algo útil. En esta ciudad o rojos o azules. Implícate en algún bando o no se cambiará nada. Si no estás de acuerdo, pelea desde dentro de los partidos que pueden mover algo. Pero deja de votar que si Ciudadanos al Congreso o Tierra Comunera al Senado. Sabes que no van a salir, Rubén. Y si fueran a salir lo mismo votabas a otros… por fastidiar.

Vale, sí, es un voto raro.  Pero yo me entiendo. No es que tenga unas extraordinarias simpatías por el partido castellanista – le aclaraba – pero sé que si salieran elegidos en algún momento se hablaría de Ávila en el Congreso. Dejaríamos de ser la provincia en la que poco importa prometer porque nada cambia. Esa en la que puedes colocar a un cunero o repetir 20 veces como candidato. No, ni rojos ni azules. Naranjas. Ya por entonces tenía mi punto de indignado (de terraza).

Vuelvo al presente. Hace poco hablábamos por aquí de la última tomadura de pelo del Ave.  Y esta semana se confirmaba la nueva acción de peluquería. Lo reseño para llevar el debate a otro punto: ¿A qué se dedican nuestros diputados?

Visito la web del Congreso. Empiezo por Pablo Casado y descubro su twitter. Se agradecería en su descripción alguna mención a Ávila aunque al menos espero que su participación en la red social le anime a intercambiar tweets con alguno de sus votantes. O que conteste al email que en la página se adjunta. Se habla de él como una persona capaz. Tiene acceso a importantes altavoces y su presencia mediática va en ascenso. Esperemos que en algún momento se acuerde de la provincia por la que salió elegido. Que no se repita un caso Aristegui. Otro portavoz capaz que sin embargo acabó pidiendo perdón por olvidar a Zamora. Ya saben…otra provincia que cuenta lo justito para los grandes.

De los diputados perennes espero lo mismo que en sus anteriores legislaturas. Jota sin baile, Sebas la vida se va, se va, se va… Digo que se va – como canción de Julio Iglesias – porque las intervenciones escasean. Sí hay más intervenciones en la pasada  (algunas del tren por cierto) pero de momento son modestas en la décima legislatura.

En cuanto a Muñoz…está más activo. Como portavoz en la comisión de Interior y vocal en Justicia y Seguridad Vial está presente en varias iniciativas e intervenciones. Su capacidad para seguir siendo importante habla de que se sabe mover entre los bocados del partido propio. La crítica en este caso es a su poca cercanía. Que no es simpático en el trato con el común es más o menos conocido. Su relación con la prensa no es extraordinaria. Y no es que deba serlo, que el amiguismo tampoco es sano, pero sí al menos cordial para una mayor cercanía con el ciudadano que lee, escucha, sigue medios de comunicación. Ya que no hay twitter ni facebook ni nada que se le parezca…un pequeño toque humano tampoco estaría de más.

Que no se dejan ver mucho, en definitiva. Al menos en lo relacionado con Ávila,  que no me vale El Gato al Agua como animal de compañía. La página web del Congreso es fantástica pero no todo el mundo tiene la maña suficiente para entrar a ella y ver qué hacen sus representados. La política también debe ser pedagogía: hacer pero también explicar lo que se hace. No hacerlo solo cada cuatro años y tirando de eslogan, pancarta e invitado estelar al mitin.

Es decir, volviendo al inicio… que el Ave – y otras cosas – sigue alejandose más y más de Avila y nuestros diputados cuneros o acunados permanecen de siesta o lo parecen.

Yo los querría casados pero con la provincia.

Pd: Me he dejado el Senado a sabiendas. Primero porque eso hay que reformarlo y daría para otra entrada y segundo porque les tengo simpatía personal (vía ciclismo y otros menesteres) a los nuestros. Permítanme la licencia por tanto…aunque lo cierto es que voté a María De La Fe Higueras. Rarito que soy.

Pd 2: He dejado enlaces bastantes genéricos al Congreso para que podáis investigar a través de ellos. 

El indignado de la Quechua al hombro

Hoy abrimos de nuevo el capítulo de colaboraciones del blog. La entrada de hoy os llega por cortesía de Ana Isabel Martín. Abulense, estudiante de periodismo, vallisoletana a ratos, twittera activa. Puedes enviarnos tu aportación a [email protected] Más información aquí.

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Y vienes tú, Pablo Casado, a hablarme de indignación. El niño palentino, luego madrileño, que “ya conocía Ávila”, tocado por la varita mágica (o el bigote) del señor Aznar. Y viene él y me habla de indignación. Y donde digo “me” podría poner “nos”, porque muchos somos los que hemos tenido que coger carretera y manta y marcharnos a otra ciudad, ya sea a estudiar, a trabajar o a intentar ganarnos la vida. En mi caso, el primero. Y vienes tú a indignarte por un Gobierno central, de la situación económica del país… Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

El señorito Pablo Casado es el número dos de la candidatura del PP de Ávila al Congreso. Este señorito dice que ha tenido una estrecha relación con la provincia de Ávila, por tener familia en Barco. Como quien tiene familia en Moscú y bebe vodka, señores. Para completar, dice que encuentra “mucha preocupación en la provincia por el paro”, atribuyendo la culpa (cómo no) al Gobierno central. Olvida este señorito que existe algo que se llama Ayuntamiento, con un alcalde del PP que, por suerte para algunos o desgracia para otros (inclúyaseme aquí), se perpetúa en el poder por años sin fin. Olvida también que por algo existió un movimiento llamado #15M que, sorprendentemente, cuajó muy bien en la ciudad.

Una política de empleo adecuada en la provincia no hubiera venido nada mal a nuestra ciudad. Pero cómo no, es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno. Es ley de vida. Y pasando del desempleo, que cansa ya un rato, me centro en aquellos que se están preparando para ser “alguien en la vida”, héteme aquí. Estudiante universitaria, y cómo no, tuve que salir de Ávila. Cogí mis bártulos y mi última frase fue “me voy de Ávila para no volver”. Puede sonar rotundo, pero mis expectativas en cuanto a formación/empleo en la ciudad amurallada son nulas, por no decir bajo cero.

En cuanto a la educación en la ciudad, el susodicho nos ofrece una respuesta digna de carcajada mundial. Nos dice que sin educación en nuestra provincia estamos condenados al paro masivo. Por favor, un aplauso para esta lumbrerilla. El problema de la ciudad a la que él puede llegar a representar es que nos falta oferta educativa y como he dicho, no nos queda otra que cambiarnos de ciudad.

La oferta académica de la ciudad es más bien reducida con algunas ingenierías, magisterio y enfermería en el campus de la ciudad de la Universidad de Salamanca. Si nos vamos a la privada (que más de unos cuantos no pueden costearse) la oferta se abre a más ingenierías, derecho y ADE. Pero como muchos de los jóvenes de hoy en día somos un tanto ambiciosos y vivimos en el mañana, pienso: ¿y después de vivir fuera de Ávila, volveré para trabajar?

No lo creo. La situación en nuestra provincia va cada vez a peor. Y esta “ciudad geriátrica” se queda un tanto pequeña por mucho que nos empeñemos en crear Universidades de la Mística (¿cuál es el objetivo, por cierto?) y en construir enormes centros de congresos como el “Lienzo Norte”, que no hacen más que reportar pérdidas al consistorio, ergo, a los abulenses.

Por lo tanto, entre la gente que se va a estudiar, que somos muchos (un 80% de mis amigos/conocidos estudian fuera), los que se van a trabajar fuera, que son otros tantos, sumados a los que se quedan en Ávila y no trabajan hacen de esta ciudad una futura villa del jubilado y si no,al tiempo. Pero claro, el que viene a indignarse es el señorito Casado.

Pues que coja la Quechua y se ponga frente al Ayuntamiento, que es donde debe reclamar, he dicho.

¿Los representantes de los abulenses?

Queda exactamente un mes para las elecciones generales del 20 de Noviembre y ya tenemos, por fin, los nombres de todos los que aspiran a representarnos. En concreto, en la provincia podremos elegir entre 12 listas al Congreso y 10 al Senado y la gran novedad es la presencia de la candidatura de Equo, proyecto ecologista de izquierdas encabezado por el antiguo dirigente de Greenpeace Juan López de Uralde, que tras conseguir los avales necesarios se presenta a ambas cámaras.

En cuanto a los nombres contenidos en esas listas, pocas novedades. La principal sorpresa (por no decir que la única) la ha dado el PP incluyendo como número dos de su lista al Congreso al presidente de Nuevas Generaciones de Madrid y asesor del expresidente Aznar en vaya usted a saber qué, el palentino Pablo Casado. A no ser que se produzca una hecatombe o que Rajoy confiese que es la reencarnación de Palpatine o de los lagartos de V, el recien llegado será diputado por la provincia y será, en teoría, el portavoz de los abulenses en el Congreso de los Diputados. Su inclusión en las listas ha levantado cierto revuelo principalmente, para qué vamos a negarlo, entre aquellos que no teníamos planeado votarles, aunque parece que, por primera vez, la decisión también ha provocado algún comentario negativo entre votantes, afiliados y simpatizantes del partido conservador.

Las críticas están motivadas principalmente por su nula relación con la provincia, lo que viene a denominarse tradicionalmente ser cunero. A otros, los menos (y vuelvo a ser sincero: principalmente aquellos que no teníamos pensado votarle) les molesta también su radicalismo ideológico, definido eufemísticamente por uno de los comentaristas habituales del blog como “alejado del ala moderada del partido”. Si ustedes rebuscan un poco en la red podrán ver algunas intervenciones del candidato y juzgar por si mismos.

Si ustedes esperan que ahora me ponga a criticar a este señor, al que no tengo el gusto de conocer, o a rebatir sus brillantes intervenciones, lo siento, no lo voy a hacer. Por una vez, me voy a guardar mi opinión para otros foros en favor de preservar en parte la imparcialidad apartidista de esta página (os juro que es así, no se rían)

Sobre este asunto -listas, cuneros, paracaidistas- me surgen varias dudas ¿De verdad los diputados de nuestra provincia son representantes de los intereses de esta? ¿Los ciudadanos votan a quien quiere que les represente o se limitan a votar a los partidos en clave nacional?

Durante la pasada legislatura, la provincia de Ávila ha contado con 3 representantes en el Congreso (dos del PP y uno del PSOE) y cuatro en el senado (3 del PP y 1 del PSOE). ¿Han sido buenos representantes de los abulenses? Resulta difícil saberlo. No podemos conocer los tejemanes, negociaciones y presiones que se viven en los pasillos y despachos del Congreso o del Senado, así que perdemos una buena parte de la información sobre sus actividades.

En las web del Congreso y del Senado podemos conocer las iniciativas parlamentarias (preguntas orales y escritas, solicitudes de informe, intervenciones) de todos los diputados y senadores. Es decir, podemos cuantificar y en cierta medida cualificar la parte pública de su trabajo. Un vistazo rápido no arroja nada sorprendente en lo relativo a los representantes abulenses. Como era de esperar, la oposición pregunta más que el partido en el Gobierno (incluso el diputado Acebes tiene una larga lista de preguntas, escritas eso sí, al gobierno) y una buena parte de sus intervenciones tienen que ver con temas relacionados con la provincia o la ciudad: el tren, el Museo del Prado y la Escuela de Policia son los temas preferidos de nuestros representantes.

Pero ¿preguntar por lo “abulense” les convierte en defensores o representantes de lo “abulense”? Si repasamos también su voto a las distintas cuestiones, todos los diputados y senadores han votado siempre lo que les ha dicho su partido. ¿Todo lo que proponía el partido A era bueno para la provincia y por eso le apoyaban? Difícilmente. ¿Todo lo que proponía ese mismo partido era malo para la provincia y por eso los del otro partido lo rechazaban? Difícilmente también. ¿A quién hacen más caso llegada la hora de la verdad: a los intereses de sus electores o a los intereses de partido? Parece claro que el partido prima sobre la circunscripción. Por poner un par de ejemplos, y sin entrar a valorar las medidas, el diputado socialista aprobó la reducción de la oferta de empleo público que tiene bajo mínimos a la Escuela de Policía y los diputados populares aprobaron hace unos años que el trayecto del AVE pasara por Segovia.

Ahora bien. Una de las quejas mas frecuentes de los abulenses en esto de las listas y los partidos es que, pongan a quien pongan, el resultado va a ser siempre el mismo. Los abulenses parecen olvidar rapidamente los nombres que figuran en las papeletas y votan fijándose únicamente en las siglas del partido en porcentajes además parecidos elección tras elección. Si esto es así, si los abulenses votan en clave nacional ¿qué más da quien los represente? Es más ¿de verdad sería bueno que los diputados atendiesen solo a los intereses de sus circunscripciones? La política americana, en la que supongo que pensamos todos a la hora de trazar paralelismos, es un galimatías en el que los intereses de los productores de azúcar de Florida pueden tener un papel fundamental a la hora de aprobar las ayudas al sector del automóvil o el presupuesto de la NASA.

Quizá lo deseable sería que nos quitasemos de la cabeza la idea de que Antolín Sanz, Pablo Casado o Pedro José Muñoz son los representantes de los intereses de los abulenses y asumamos que los diputados y senadores se eligen por provincias pero representan a sus partidos y que en su designación tiene mucho más que ver el reparto de poder y la organización interna de los mismos que su consagración a la defensa de la circunscripción en la que se presentan. Quizá el problema sea que las agrupaciones abulenses de los partidos pintan poco o, en el particular caso popular, que la inclusión del señor Casado en detrimento de algún abulense lleva aparejada alguna compensación futura (¿el salto del Alcalde a la política nacional?)

Fuera como fuese, en mi humilde, desinformada y parcial opinión la solución definitiva pasa por reformar el sistema electoral que nos lleva a asumir que estos señores (muy paritario todo, por cierto) que representan a sus partidos son nuestros representantes.

Si además arreglamos otro par de problemillas que tiene la ley, mejor aún.

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