El Pradito

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Lo normal es que estas líneas hubiesen emitido luz* hace por lo menos quince días, cuando el finado aún estaba de cuerpo presente. ¿Por qué no lo escribimos en ese momento para aprovechar el tirón y captar sus clics? Por pereza. Hemos hablado tanto del no-proyecto del No-Museo del Prado a lo largo del último lustro que todo lo que escribamos no será sino un refrito de lo ya escrito, como esos episodios de Los Simpson en los que repasan sus mejores números musicales para no pagar a sus dibujantes koreanos. 

No demos rodeos innecesarios; no va a haber subsede abulense del Museo del Prado. Usted lo sabía, nosotros lo sabíamos, todos lo sabíamos. En realidad, las ruedas de prensa protagonizadas por Casado y compañía los últimos días no han aportado prácticamente ninguna novedad a lo que se venía rumiando, al menos, desde 2013, cuando el Museo anunció, negro sobre blanco en su plan de actuaciones para el trienio 2013-2016, que se replanteaba su papel en el proyecto abulense. Desde entonces, todas las declaraciones de nuestros políticos han apuntado en la misma dirección: se acabarán las obras, cuando toque y sin prisas porque no es un asunto prioritario, pero el proyecto original, aquel que nos iba a sacar de pobres y que según Acebes era el futuro de la ciudad junto al AVE, estaba muerto y enterrado. De hecho, lo anunciado el pasado 8 de marzo, el traslado del Museo Provincial y la salita de exposiciones anexa para el Prado, ya se dijo, a grandes rasgos y sin powerpoint, en febrero de 2016 con mucho menos impacto mediático y político.

Decía hace algunas líneas que el proyecto había tomado este rumbo al menos desde 2013, pero posiblemente haya que mirar más atrás. El Museo del Prado no es hoy la misma institución que cuando se anunció el nonato Centro de Gestión de Depósitos de Ávila. En 1998, el Museo necesitaba ganar metros cuadrados urgentemente. Necesitaba espacios expositivos, necesitaba talleres, almacenes, áreas administrativas; ahora no. En estos veinte años, el museo ha crecido, se ha expandido y ha madurado. La subsede abulense del Museo del Prado empezó a morir cuando se puso la primera piedra de la ampliación del Museo y seguramente murió del todo cuando los Reyes inauguraron los nuevos espacios diseñados por Moneo. 

Ahora nos tocará escuchar como venden la nueva burra —el proyecto es mucho mejor que el anterior, las sinergias entre el Museo del Prado y una ciudad como la nuestra serán incalculables, quizá lleguen más colecciones, cruceros si el Adaja mantiene el caudal, etc.— mientras buscamos respuestas a las preguntas que quedan flotando en el aire. ¿Cuándo van a acabar empezar las obras? ¿Qué va a pasar con las actuales instalaciones del Museo Provincial tras la mudanza? ¿Por qué mantuvieron tanto tiempo la mentira? Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

Decía Azaña que el Museo del Prado es lo más importante para España, más que la Monarquía y la República juntas. También es más importante que nosotros y que todos los políticos que nos han mareado durante veinte años. Hoy aquel proyecto que nos prometieron tiene poco o ningún sentido, sería absurdo imponérselo con calzador al Museo del Prado, y la solución propuesta al menos sirve para rescatar unas instalaciones a medio construir y ofrecer al Museo Provincial una muy necesaria reforma y ampliación. ¿Y del “Pabellón Prado” qué podemos esperar? Con suerte una buena exposición de Berruguete, con mucha suerte el Maestro de Ávila y la Virgen de los Reyes Católicos durante algunos meses, y seguramente obras desamortizadas, como las del Monasterio de Guisando.

El que no se consuela, ya saben, es porque no quiere.

 

 

*neologismo de mi invención (creo).

Sin noticias de Tesla

Desde la terraza del bar que hace esquina en la plaza Mayor de Carrión de los Condes se puede ver la maravillosa fachada románica de la iglesia de Santiago. No muy lejos de allí, un cartel anuncia que la tumba del apóstol está a tan solo 400 kilómetros. A pesar de la distancia y de las fechas, la plaza y todo el pueblo bulle de peregrinos. En la terraza del citado bar, una docena de ellos descansan entre los arcos amarillos que cobijan las siete u ocho mesas que un camarero con camiseta y pantalón negro se afana en atender mientras se seca el sudor. Hace calor, demasiado para las fechas que son y el lugar en el que nos encontramos.

Rodeados de peregrinos, en la única mesa escondida del sol, cuatro jubilados del pueblo rematan una partida de dominó. Entre ellos, otro hombre termina el periódico, lo dobla, lo deja sobre sus piernas y busca con la mirada al camarero. No lo encuentra y se vuelve hacia sus compañeros.
—¿Habéis visto lo de Trump? Dice el periódico que ha bombardeado Siria. Este hombre nos va a traer problemas.
—Y a mí qué cojones más me da el Trump ese si me voy a morir igual.

Hace no mucho tiempo, un programa de televisión consiguió que durante algunos días se hablase de la despoblación y del futuro del mundo rural en medios, entornos y lugares que hasta entonces habían ignorado una problemática cronificada ya en muchas regiones. Un paseo triste entre estampas grises y fotografías sepias de una tierra cuarteada por el tiempo y el polvo. No recuerdo la frase exacta, pero en un momento del reportaje, un hombre, recostado contra una tapia mientras atardecía, afirmaba que él no iba a estar entre las posibles soluciones porque a su edad le quedaba ya poco tiempo.

Desde hace unos meses tengo la sensación de que la resignación —podíamos hablar de rendición incluso— ante el oscuro futuro de las zonas rurales del interior es mayoritaria, no solo entre los habitantes de la zona, sino también en las administraciones y sus ocupantes. Tengo la impresión de que todo el mundo sabe que no hay soluciones para el lento marchitar de comarcas enteras, de que no hay marcha atrás ni milagros posibles, de que hace tiempo que se tiró la toalla si es que alguna vez se sostuvo. Evidentemente ningún político con intención de continuar en el sector y en su sano juicio se pondrá nunca delante de un micrófono para leer la sentencia, pero la despoblación y sus soluciones parecen cada vez más una nota al pie, un latiguillo en los discursos y programas de nuestros dirigentes, un eco que sigue allí pero se va apagando. ¿Para qué gastar tiempo y dinero, recursos escasos, en arreglar algo que está irremediablemente roto?

Ahora, esta desasosegante sensación la tengo también cuando visito los medios locales. Cada noticia, declaración o comunicado que leo, veo o escucho sobre el futuro de Ávila me suena igual de vacua. El alcalde va a pedir a Seat que llame a su futuro modelo “Ávila”. El tipo de vehículo se adapta a la perfección a las características de la ciudad y la provincia, señalan. Pablo Casado apuesta por convertir la ciudad en un “hub” para la deslocalización de empresas madrileñas. Ávila tiene una situación estratégica, suelo barato y disponible, costes laborales más bajos y un enorme potencial. Los mismos argumentos, hipérbole arriba o abajo, que llevamos escuchando desde hace años. El PSOE, por su parte, apuesta por la instalación en Ávila de la nueva factoría europea de Tesla, la empresa norteamericana que produce más titulares que coches.

Ojalá tenga que comerme estas líneas, ojalá cientos de empresas llenen nuestros polígonos tras vaciar los de Madrid, ojalá Tesla monte su fábrica sobre el erial urbanizado que hay camino de Sonsoles, ojalá el nuevo Seat se llame Ávila y cientos de personas decidan visitar la ciudad que da nombre a su vehículo como aquella vez que la ciudad se nos llenó de fanáticos de las luces LED.

Ojalá ocurra todo esto y más, pero mientras tanto no puedo arrancarme del pecho la sensación de que todo el mundo sabe que estamos muertos, pero nadie se atreve a decírnoslo.

Representantes al tren

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Sebastián González y Pablo Casado, senador y diputado por nuestra provincia en la Villa y Corte, se subieron ayer a uno de los trenes que unen Ávila con Madrid y descubrieron, seguramente horrorizados, que se tarda una hora y media, como poco, en recorrer los escasos cien kilómetros que separan Ávila de Madrid. Hicieron el viaje acompañados de técnicos y directivos de RENFE, que les fueron explicando los pormenores del trayecto y sus problemas. Casado y González en la cabina del tren, con el conductor, como cuando antes los pilotos de avión dejaban a niños y famosos acompañarles durante un rato y ponerse su gorra con alitas doradas.

Casado y González -tanto monta, monta tanto- conocieron de primera mano los problemas del trazado, lo que nos hace suponer que antes, cuando nos contaban lo bien que iba a ir todo en un futuro, hablaban de oídas. Han ido con una libreta, tomando notas, como alumnos aplicados del siglo pasado. Suprimir paradas, reformas puntuales para resolver problemas de la infraestructura, estudiar cómo penetrar la malla del Cercanías madrileño. El día de la Marmota. Cualquier día se presenta Bill Murray a cubrir la rueda de prensa. ¡Pablo Casado ha visto su sombra! ¡Quince minutos menos de recorrido!

Casado y González no hablaron de dinero, al menos de dinero en las cantidades necesarias para una mejora real, así que hemos de suponer que todo lo que proponen es maquillaje: quitar paradas para que el tren no pierda tiempo en ellas -espero ansioso la rueda de prensa de ambos en los pueblos afectados- y aprovechar los huecos que tarde o temprano empezarán a dejar los trenes regionales a medida que la alta velocidad vaya sustituyendo los viejos servicios. Es decir, lo mismo que nos contaron la última vez, hace no tanto.

Leyendo todo esto en clave nacional, ahora sabemos que el PP da por seguras unas nuevas elecciones. Los populares solo nos hablan del tren en campaña electoral, así que debemos interpretar el paseo de Casado y González como tal.

Gol en las Gaunas #15DebateÁvila

coentrao_54Habría sido absurdo pensar que lo de anoche iba a ser un encuentro igualado. Podemos recurrir a todos los tópicos que queramos -fútbol es fútbol, once contra once, no hay rival pequeño, 90 minutis son molto longos-, pero todos sabíamos que era muy difícil que saltara la sorpresa. El debate de ayer entre los seis principales partidos abulenses era como la fase de grupos de la Champions League: un equipo grande, un par de equipos medianos, alguna vieja gloria europea venida a menos y un equipo de un país de las periferias del fútbol que lleva ganando la liga local desde que Atila era un muchacho al que le gustaba la jardinería. Un trámite cebado por la UEFA para sacarnos las perras.

Pablo Casado era el Madrid. Un Madrid ramplón con Secretario, Baljic y un Coentrao abstemio de capitán, pero con un escudo en el brazo que te recuerda que ha ganado más Copas de Europa que tú partidas de mus con los colegas. Además, cada vez que pasas a su lado con la lengua fuera te señala, quitándose con delicadeza el pelo de la frente, que la competición fue idea suya y que si estás allí es gracias a él, que es un tipo generoso que te permite lucir con su reflejo. Casado demostró tablas, lo que le sirvió, a falta de otros argumentos, para ganar el debate sin mucho esfuerzo. Dijo conocer los horarios que va a anunciar Renfe este jueves, que viene a ser lo mismo que saber con qué rival te toca en el cruce de octavos antes de que se haya sorteado la fase de grupos -las famosas bolas calientes- y prometió que el PP reducirá el paro en la provincia a la mitad en la próxima legislatura, típica floritura innecesaria en el centro del campo a falta de 2 minutos para el final que calienta al rival para que te suelte una patada en la espinilla. 

Casado fue duro con casi todos sus rivales, pero especialmente con los situados en su mismo terreno de juego: UPyD y Ciudadanos. Centroderecha F.C. Ambos partidos lucharon entre ellos por ver cuál era la cenicienta del grupo, el equipo que viene de más allá de los limes del Imperio Romano a ver el estadio, pedir camisetas y hacerse una foto con sus ídolos de juventud. Estuvo mal el candidato de UPyD: inseguro, nervioso, asustado. Con cada réplica de Casado, situado justo a su derecha, parecía encogerse y con cada mirada sonriente del popular temblaba. Después del duelo entre Casado y Del Dedo, el 8-0 del Madrid al Malmoe parece un marcador ajustado.

Mal también el candidato de Ciudadanos, espantoso y fuera de lugar como Molina de extremo. Ni nacionalizando naranjas a cinco brasileños del montón -en el partidos los llaman “consultings”- se arregla el mal juego del equipo. Si dentro de cuatro años Ciudadanos sigue con nosotros, solo el cultivo de clones de Rivera en invernadero puede dar empaque a un equipo sin medular, banquillo, cantera, estructura deportiva, recogepelotas o utilleros. Los cuatro lemas de la campaña a nivel nacional repetidos un par de veces para rellenar minutaje, lo que viene siendo mantener la posesión en defensa con pases cortos entre los centrales para evitar la goleada, algún patadón p’arriba a ver si hay suerte y poco más. Solo respiró tranquilo cuando acabó el partido.

El PSOE fue la vieja gloria del grupo. Juego sobrio, jugadores maduros y experimentados, bien plantados, pero tan cansados del fútbol como de la vida. Te puede salir una fase de grupos buena, empatar un par de partidos y clasificarte para la Europa League, pero olvídate de que tus aficionados disfruten con tu juego o lleguen despiertos a los minutos de descuento. Muchos datos, alguna propuesta, pero poca chicha. Mediocampismo. La mejor noticia para el PSOE es que Casado arreó tanto a Ciudadanos que si alguien dudaba entre ambos ayer despejó todas sus dudas a favor de los populares, lo que paradójicamente podría dar al PSOE el pase a octavos como segundo de grupo.

En toda fase de grupos hay un equipo revelación que juega bonito, ágil, alegre y se gana las simpatías de los aficionados rivales en plan “si no ganan los míos, que lo van a hacer, estos tampoco están mal. Igual miro algún día en internet si han ganado la liga de su país random”. IU jugó ese papel anoche. Tampoco piensen ustedes que su representante -la única mujer entre cinco hombres- salió al campo como Robinho en Cádiz, pero hizo un papel más que decente. Quizá pecó de interactuar poco con sus rivales, centrada tal vez en cumplir con lo que le pedía su propia hinchada, que al fin y al cabo es la que compra las camisetas, las bufandas y las trompetillas esas que te dejan sordo cuando corres la banda. Robinho, por cierto, juega ahora en un equipo chino, el Guangzhou Evergrande, conjunto en el que también militaron Gilardino y Diamantini. Igual hay hueco allí para Llamazares y Paco Frutos.

Por último, Podemos. Equipo de mitad de tabla en su liga que hace un buen año y se clasifica para la Champions. No se puede esperar gran cosa de él, pero no es el Malmoe. Hace su juego, aprovecha la oportunidad para salir por la tele y hacer taquilla, un saludo, adiós y gracias. Jersey morado a juego con el color del partido, mejor oratoria que la media y poco más. Todo lo que consiga el partido en la provincia será gracias a coleta morada.

Lo mejor del debate fue su existencia. Aunque seas del Atlético y te entren taquicardias los Domingos de Ramos, no puedes negar que la Champions es un gran invento, un circo maravilloso que te hace pasar por taquilla religiosamente año tras año con la esperanza de levantar alguna vez la copa. Lo peor, sin duda, que lo de anoche no fue una final, ni siquiera unos cuartos. La fase de grupos está bien para pasar el invierno, pero no hace florecer la primavera. Los candidatos se dedicaron a darnos un discurso en fascículos, regalándonos los oídos con lo maravillosa que es nuestra provincia, lo bonita que es la ciudad -cosas que no dudamos- y el mucho potencial que tenemos -la segunda ya tal. Un debate soso y encorsetado, aunque mejor editado y moderado que el de la Academia de Televisión. 

Lo peor de todo es que no nos invitaron para comentar el debate después de habernos empollado todos los vídeos de Maldini y las obras completas de Valdano. Otro año será.

Ecuador de campaña

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¡Buenas noticias, amados lectores! ¡Ya solo queda una semana de campaña! Cuando ya parecía imposible no darse a la bebida para mitigar tanto sufrimiento, la jornada de reflexión aparece al final del túnel como un cálido oasis de paz en medio del fragor de la batalla. No se preocupe si se le saltan las lágrimas de la emoción, es normal, estamos todos igual. Los votantes también lloran. Y es que no se vivía una semana tan dura en la ciudad amurallada desde la defunción del murallito original: el agua apesta y sabe a rayos, Pablo Casado puede estar esperando oculto detrás de cualquier papelera para preguntarte si estás mejor que hace cuatro años y es imposible pasar por la Plaza Adolfo Suárez sin que un político intente darte un beso.

No se pongan nerviosos, que diría Pablo Iglesias, y vayamos por partes, como diría Jack el Destripador. Como anticipábamos por aquí, la campaña en nuestra provincia ha estado marcada por la amenaza naranja sobre los pueblos. El supervillano de la campaña es una mandarina gigante que devora los municipios de menos de 1000 habitantes. PP y PSOE, el malvado bipartidismo, se han lanzado a levantar el estandarte de la defensa de los pueblos, mientras Ciudadanos y su poco saleroso candidato al Congreso se defendían como podían de las acusaciones que le llegaban a izquierda y derecha y mandaba a militantes y simpatizantes a hacerse fotos con el retrato de Rivera por sus pueblos.   

Como parte de esta muestra de amor hacia el mundo rural, Pablo Casado, número uno de los populares al Congreso de los Diputados, ha visitado más pueblos de nuestra provincia en esta última semana que en toda su vida, lo que tampoco es mucho decir de este palentino afincado en Madrid. También ha demostrado un profundo conocimiento de nuestra pasado y presente afirmando que hay que reindustrializar Ávila -es verdad que aquí el cierre de los altos hornos fue un duro golpe- y que Ávila es una de las provincias que antes se conectó con las mejores infraestructuras. Como todo el mundo sabe, el primer tren español unía Ávila y Arévalo, la primera autovía que se construyó fue la Piedrahita-Aveinte, el viaje inaugural del AVE fue entre Cebreros y Burgohondo y la fibra óptica se empezó a implantar en El Freno Fresno antes incluso de su invención. Te tienes que reír. Hablando de esto mismo, Pablo Casado ha anunciado que este jueves Renfe publicará nuevos y mejores horarios en sus trenes entre Ávila y Madrid. La previsión y planificación, esos inventos europeos.

La campaña del PSOE en la provincia está teniendo un impacto menor que la de los populares a pesar de que los del puño y la rosa se juegan su presencia en el Congreso. Además, tienen que intentar compensar todo lo posible la mala campaña que está protagonizando su candidato a la Moncloa, Pdr Snchz. Un candidato menor al que se le ven las costuras cada vez que está en apuros. Si el PSOE salva el cuello y consigue mantenerse segundo será gracias a una estructura de raíces profundas, bien implantada, capaz de movilizar y sacar de debajo de las piedras incluso en sus peores momentos -y los de ahora son sus peores momentos- a varios millones de votantes. El debate de hoy es la última oportunidad de Pdr Snchz de sumar algún voto a su partido en lugar de restarlos, aunque parece que su suerte después del domingo está más que echada.

Y si al candidato del PSOE se le ven las costuras, en Ciudadanos las costuras que se ven son las del partido, un armazón inestable sostenido sobre pocos puntales para elevar a un líder carismático que tampoco ha estado especialmente fino en algunos momentos de la campaña. Sin Rivera, el partido se desinfla y pierde fuerza, acusando su falta de estructura, con epítomes ridículos como la actuación de Rivera de la Cruz, número tres de la lista por Madrid, en el debate de la semana pasada en la televisión pública entre los principales partidos. Tres grandes flancos abiertos -sus supuesta inquina hacia los pueblos pequeños, el contrato único y la violencia de género- quizá son demasiados para una infantería tan escueta, lo que obliga a Rivera a acudir a todos los incendios con el consiguiente desgaste. La defensa que hace del contrato único, por ejemplo -una medida que puede venderse bien ante la constatación del desastre que es ahora el mercado laboral español- es débil y superficial, permitiendo que ataques sin ningún argumento más allá de la maldad intrínseca de la propuesta hagan más mella de la que debieran. Hoy está Rivera en Ávila, otra vez. No sabemos si se acercará a visitar la estatua de Suárez. Si la campaña dura una semana más el Ayuntamiento habría tenido que poner un municipal junto a la estatua para controlar el tráfico de políticos en sus alrededores.

La campaña de Podemos en Ávila es tan insulsa que no da siquiera para chascarrillos. Si decíamos que Ciudadanos como partido era poco más que un andamio de cañas de bambú montado deprisa y corriendo, Podemos no llega a ser una agencia de colocación de amigos y conocidos que le deben favores al colega de facultad que siempre monta los botellones en su piso. Y a pesar de eso, les funciona. La teatralidad de Pablo Iglesias, los errores de sus adversarios -la campaña del PSOE- y la apelación a los sentimientos de sus votantes parecen estar haciendo realidad la mercadotecnia de la remontada. Yo sigo teniendo dudas sobre la duración de este tetrapartidismo, pero la realidad parece dispuesta a darme con el parlamento en los dientes.

La campaña de IU está siendo buena a nivel nacional. Buen vídeo electoral, buen papel de su candidato allí donde le han dado voz y buena campaña en redes; poco consuelo para el resultado que parece esperarles el domingo.

El 20D se juegan otras batallas que por menores no dejan de ser interesantes -¿Quién ganará en Cataluña? ¿Y en Euskadi? ¿Sacará más votos VOX o UPyD?- entre las que destaca, sin duda alguna, nuestra porra. Pueden ustedes seguir participando hasta que el domingo cierren las urnas (CLIC AQUÍ). Ahora mismo tenemos 27 apostantes y la apuesta surgida de la inteligencia colectiva sería: PP 115, PSOE 82, Ciudadanos 73, Podemos 47. Y para la provincia: PP 37%, PSOE 19%, Ciudadanos 19%, Podemos 11%.

Una semana para acabar la campaña y para empezar la postcampaña. ¿No es maravilloso?

Vete a la porra. VII Porra electoral Cuatropalera: España 2015

Ya está aquí, ya llegó, por fin. ¿No se les ha hecho a ustedes extraordinariamente larga esta legislatura? Parece que ha pasado un siglo desde que Rajoy ocupó la Moncloa y Zapatero su lugar en nuestros corazones. Dos desde que la crisis salió de su escondite y se alimentó de nuestros sueños y esperanzas. Tres desde que peinaba melena. Ya paro, que me estoy poniendo sentimental.

Una porra en serio. ¿En serio? Sí, no como todas esas que se ven por ahí. Aquí no hay regalos, ni premios. Solo el orgullo de la victoria. ¡Y justo antes de tener que cenar y comer varias veces con su cuñado! Quizá él se haya comprado un coche más barato que llega a Murcia una hora antes que el resto de la humanidad, tenga un móvil mejor con lector de huella dactilar y de las líneas de la mano o se vaya de vacaciones por cuatro perras, pero usted, y solo usted, ha ganado la porra electoral de Los4Palos. ¿Hay algo mejor? ¡Calle la boca a su cuñado con este título de prestigio!

Una porra para la mayoría y que le jodan a las minorías. Ante la avalancha de confluencias, mareas y coaliciones de partidos-partidos de coaliciones, hemos optado por simplificar en lo posible los pronósticos. Que nadie deje de hacer la porra por no saber cuántos votos va a conseguir Vox en La Colilla.

Por una nueva porra, porque lo nuevo siempre mola. Nos hemos pasado a GoogleForm ¡se acabaron las apuestas en los comentarios! ¡Bienvenido, S. XXI! Al hacer clic en la imagen inferior, será redirigido al formulario.

Una porra con ilusión, pero en su segunda acepción. Estamos en Navidad ¿acaso podía ser de otra forma? ¿Hay algo más ilusionante que la ilusión? Doble pronóstico, doble ilusión. Apostamos por el resultado a nivel nacional -número de escaños hasta sumar los 350 del Congreso- y provincial -porcentaje de voto sin decimales. Hemos aplicado la Ley Mordaza al formulario: pronóstico obligatorio, no puede dejar vacío ninguno de los campos. En Cataluña no se puede votar y aquí es obligatorio. ¡Viva la meseta!

Una porra contigo. Maldita lotería, bendita porra. Participación abierta. Puede apostar quien quiera desde aquí o desde tuiter. Puede pasar el enlace a sus amigos, conocidos, familiares, vecinos de escalera, etc. También somos transparentes con las apuestas. AQUÍ se puede ver la tabla con los pronósticos realizados en todo momento. La porra más transparente, la porra más molona.

Vamos a ello. Clic sobre la imagen para ir al formulario.

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Recordad: NÚMERO DE DIPUTADOS a nivel nacional y PORCENTAJE de votos en la provincia.

Albert Rivera quiere quemar la virgen de tu pueblo

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Hay quien dice que la única patria verdadera es la infancia y otros, más materialistas y geográficos, dicen que la patria es aquel lugar en el que uno ha crecido, las plazas en las que jugó al fútbol y los adoquines en los que se peló las rodillas. La patria vendría a ser, en definitiva, la patria chica: el pueblo o la ciudad en la que uno creció, el lugar en el que el silencio y el recogimiento místico -o sus equivalente no abulenses- se metieron en tu alma y forjaron tu carácter. Algo mucho más palpable y rugosos que esas entelequias metafísicas que llamamos países. Uno es de Ávila, de Salamanca, de Móstoles o de Villarejo del Valle y luego, por elevación y circunstancias de la vida, español, europeo o lo que toque. En nuestra provincia tendríamos por lo tanto 248 patrias, 2248 en nuestra unidad administrativa birregional y conjuntiva y casi 8200 en el conjunto de España.

La mayor parte de las patrias, más que chicas, son diminutas. De los casi 2300 municipios de Castilla y León, casi dos mil no llegan a los 1000 habitantes. Somos líderes en esto, ojo, aunque no sea algo de lo que ir presumiendo por ahí con una pegatina en el coche. El desierto estratégico más despoblado y bonito del mundo. Pueblos pequeños, pero patrias al fin y al cabo. Cada uno de ellos cuenta con la mejor fiesta de los alrededores, la iglesia más bonita de la comarca y la virgen (o el santo) más verdadero, el que tiene la línea más directa con el altísimo o con su secretario, un tal Pedro.

Estos municipios no suelen tener mucho protagonismo en las campañas electorales. Pasan por allí los candidatos de la provincia, quizá algún líder nacional de segunda fila camino de otros mítines se hace una foto con los paisanos en plan campechano, pero normalmente no atraen muchas miradas porque la pelea está en otros puntos. Así ha sido hasta ahora. Posiblemente estemos a las puertas de una campaña en la que el peso de los pequeños municipios aumente porque algunos diputados en las provincias menos pobladas se van a jugar en pocos votos. En Ávila, por ejemplo, algunas encuestas apuntan que el marmóreo 2-1 de PP y PSOE puede romperse por la mínima.

El PP, consciente de esto y de la teórica debilidad de las nuevas fuerzas fuera de las ciudades, ha lanzado una campaña con el lema “Mi pueblo no se cierra”, apelando a ese sentimiento de pertenencia que mencionábamos antes y al miedo, lógico por otra parte, de los habitantes de estos municipios a perder los pocos servicios que conservan. Los dardos van dirigidos a Ciudadanos, su principal rival en el centro-derecha, que lleva en su programa electoral -o eso dice el PP- eliminar los municipios menores de 5000 habitantes y las diputaciones provinciales.

El PP pinta la propuesta de los naranjas de apocalíptica -¡Van a acabar con los pueblos!, ¡No sin mi pueblo!, ¡Mi pueblo no se toca!- como si ellos no hubiesen puesto muchos de los clavos del ataúd del mundo rural y el plan del mandarinato consistiese en poner a Villacís, Arrimadas y Rivera a derribar iglesias a pico y pala, desmontar carreteras comarcales y tirar sal por los campos. Pablo Casado, diputado por nuestra provincia y candidato a repetir, ha defendido el papel de las Diputaciones y ha argumentado que provincias y diputaciones tienen 200 años de historia, argumento ad antiquitatem que habría provocado muchas risas con cosas tan variopintas como la Inquisición, el telégrafo, el ferrocarril a vapor o el sufragio censitario. ¿Qué sentido tienen las diputaciones provinciales ahora que existen las comunidades autónomas? ¿Qué hacen las diputaciones que no pudiesen hacer las administraciones regionales? ¿Es normal la permanencia en nuestra arquitectura institucional de una administración cuyos dirigentes ni siquiera rinden cuentas directamente ante sus electores?

El movimiento del PP, además de lógico electoralmente, está motivado por el más profundo de los instintos humanos: el de supervivencia. ¿Qué iba a ser de los miles de concejales, cargos y demás que el PP tiene en estos municipios y diputaciones? Y sin ellos ¿qué sería del propio PP?

PS.- La foto de Rivera con cara de susto es de una conferencia en Vigo el 2 de octubre de 2012, disponible en Wikimedia Commons

Hablando se entiende la basca

Todos, o casi todos, pasamos por una etapa en nuestra vida en la que nos aficionamos a los misterios. El atractivo del misterio es poderoso, los secretos son emocionantes, el lado oscuro tentador. ¿Hay alguien ahí fuera? ¿De dónde venimos? ¿Quién gobierna el mundo? Los ovnis, las civilizaciones perdidas, experimentos secretos, fantasmas, vampiros, misterios de la historia, conspiraciones, bienvenidos a la nave del misterio. Internet ha contribuido al auge de estos temas. Miles de páginas dedicadas a comentar fotos borrosas de ovnis o fantasmas. Miles centradas en alojar grabaciones horribles de gatos maullando dónde la gente cree escuchar a su tía Gertrudis estornudando. Miles de páginas (y algunas universidades) para explicarnos cómo los egipcios, esos pobrecitos, tuvieron que ser ayudados por extraterrestres para hacer levitar las rocas con las que se construyeron las grandes pirámides. Miles de páginas dedicadas a explicarnos cómo Kubrick rodó la llegada a la luna en un estudio de Hollywood y otras miles dedicadas a explicarnos cómo los astronautas se encontraron en esa  luna a la que no llegaron con seres extraterrestres. En España, incluso contamos con un periódico dedicado casi en exclusiva a intoxicar nuestras neuronas con descacharrantes teorías de la conspiración.

De entre todo este universo, yo siempre tuve debilidad por las conspiraciones. Luego lees, estudias, viajas y se te quita la tontería. Dejas de ver manos negras detrás del ir y venir del mundo y descubres que hay más incapacidad que maldad y que todo tiene una explicación lógica. Al final se te termina pasando… o casi. Voy a ser sincero: yo sigo pensando que hay una conspiración. Pero no para dominar el mundo, para subir el precio del petróleo, hacer caer al euro o hacer parecer al presidente de las Islas Salomón más tonto de lo que es. Hay un conspiración, átense los machos, para restar protagonismo a mi cumpleaños. Sí señores, el mundo conspira contra mi programando grandes acontecimientos el día de mi cumpleaños. ¿Pruebas? Mi cumpleaños es el 28 de Junio, el mismo día que fue proclamado emperador Carlos V, el mismo día que es asesinado Francisco Fernando en Sarajevo, atentado que provocó el estallido de la primera Guerra Mundial, guerra que concluyó otro 28 de Junio con la firma del tratado de Versalles. Sigo: el 28 de Junio se celebraron las primeras elecciones de la II República, el 28 de Junio es el día del Orgullo gay y el 28 de Junio se lanzó Google + (esto último apenas ha conseguido quitarme protagonismo, es cierto)

Y por si fuera poco, este año, que planteaba lanzar una campaña para que todos ustedes, lectores fieles del blog me felicitasen y lanzaran pétalos de rosa a mi paso, va la Universidad Católica y me contraprograma. Así es. Para evitar que todos ustedes se acuerden de pasar por aquí y felicitarme han organizado un debate entre Zapatero y Antonio Cañizares el día de mi cumpleaños. Con todo el mundo pendiente de las sabias palabras de ambos, nadie se va a acordar de mi cumpleaños y me volveré un ser más huraño y más antisocial y dejaré de respirar hasta ponerme morado y morir.

El debate entre el expresidente y el exobispo de Ávila (me informan que ahora tiene un cargo superior. No creo ¿hay algo más importante para un católico que ser obispo de Ávila?) forma parte de la II Escuela de Verano de la Universidad Católica de Ávila, que empieza hoy mismo, centrada en la “España de las reformas” (patrocinado por Merkel, el BCE y el FMI), el papel del periodismo (aquí hay mucha tela que cortar) y el “bien común de la Nación” (sea esto lo que sea). Las jornadas, de las que el debate es el fin de fiesta, han tenido un importante impacto mediático – mis felicitaciones desde aquí a la Universidad – gracias a la presencia de primeros espadas como la Vicepresidenta del Gobierno (aka la Karanka de Valladolid), Gallardón, el Ministro del Interior y periodistas de renombre como Gloria Lomana (no confundir con Carmen), Juan Pedro Valentín, García Ferreras o González Ferrari. Además, cuenta con el respaldo del periódico La Razón, que colabora en la organización y cuyo director moderará el debate.

Si os soy sincero, el debate me parece lo menos interesante de todas las jornadas. Es una opinión personal, evidentemente, y quizá sea envidia porque resta protagonismo a mi cumpleaños, pero ni Zapatero, ni Cañizares me aportan gran cosa, y menos hablando del “humanismo del S. XXI”. No me llega, no me motiva, aunque comprendo que a otros muchos les interese, aunque sea por el morbo de volver a ver al expresidente del gobierno. En La Razón, parte interesada, están dedicando bastante espacio al mismo. Perfiles de Zapatero y Cañizares, editoriales, busqueda de hashtag para seguir el evento por las redes sociales y opiniones al respecto de profesionales de distintos perfiles (políticos, periodistas, empresarios, profesionales liberales, pancarteros, miembros de la jerarquía católica, etc.) Entre estos, han preguntado al Diputado Casado, representante de todos los abulenses en el Congreso de la Nación, acerca del debate. Bueno, es un decir. Supongo que le habrán preguntado por el debate aunque en su breve respuesta no lo mencione, como tampoco menciona para nada a la ciudad que representa, con lo fácil que habría sido anotarse un tanto con los abulenses; y prefiere lanzar una soflama de moralina liberal-patriotica. Para el Sr. Casado, la crisis es culpa del “relativismo socialista” y todos juntos, porque somos una gran nación, si remamos en la misma dirección, saldremos de esta. ¡Rápido, avisad a Merkel! Ya no necesitamos el rescate. Por fortuna para todos, el Sr. Casado no está invitado al debate ni a las jornadas.

Estoy relativamente convencido de que en relativamente poco tiempo este relativo diputado nos pedirá relativas disculpas por haber pasado relativamente de nosotros, como hace relativamente poco uno de sus compañeros hizo con una provincia relativamente cercana.

Volviendo al debate y a las jornadas, al menos durante esta semana, supongo, Ávila aparecerá en los medios y la gente que vive más allá del Adaja sabrá que seguimos existiendo a pesar de los pesares. Y hay que felicitarse, y felicitar por ello a la Universidad Católica, aunque el presumible protagonismo de la ciudad estos días no tenga nada que ver con mi cumpleaños. Todo llegará…

PS.- Mi cumpleaños es el día 28 pero pueden ir felicitándome.

Cuneros y acunados

Dos sombras recortadas junto al Colegio Santa Ana van viendo amanecer mientras la pelea dialéctica no concluye nunca.  Estocada va, estocada viene, flechas al aire  como incansables guillermos que no se dan tregua ni en los más oscuros callejones. Sabiéndome derrotado por agotamiento saqué mi bandera blanca y solicité un respiro a mi contricante, el temible Alberto. Los Del Pozo  – está visto – más que técnicos son avezados ingenieros del debate.

“No seas ingenuo” venía a decirme aquel Alberto de hace 4-5 años. Deja de votar cosas raras y decídete por algo útil. En esta ciudad o rojos o azules. Implícate en algún bando o no se cambiará nada. Si no estás de acuerdo, pelea desde dentro de los partidos que pueden mover algo. Pero deja de votar que si Ciudadanos al Congreso o Tierra Comunera al Senado. Sabes que no van a salir, Rubén. Y si fueran a salir lo mismo votabas a otros… por fastidiar.

Vale, sí, es un voto raro.  Pero yo me entiendo. No es que tenga unas extraordinarias simpatías por el partido castellanista – le aclaraba – pero sé que si salieran elegidos en algún momento se hablaría de Ávila en el Congreso. Dejaríamos de ser la provincia en la que poco importa prometer porque nada cambia. Esa en la que puedes colocar a un cunero o repetir 20 veces como candidato. No, ni rojos ni azules. Naranjas. Ya por entonces tenía mi punto de indignado (de terraza).

Vuelvo al presente. Hace poco hablábamos por aquí de la última tomadura de pelo del Ave.  Y esta semana se confirmaba la nueva acción de peluquería. Lo reseño para llevar el debate a otro punto: ¿A qué se dedican nuestros diputados?

Visito la web del Congreso. Empiezo por Pablo Casado y descubro su twitter. Se agradecería en su descripción alguna mención a Ávila aunque al menos espero que su participación en la red social le anime a intercambiar tweets con alguno de sus votantes. O que conteste al email que en la página se adjunta. Se habla de él como una persona capaz. Tiene acceso a importantes altavoces y su presencia mediática va en ascenso. Esperemos que en algún momento se acuerde de la provincia por la que salió elegido. Que no se repita un caso Aristegui. Otro portavoz capaz que sin embargo acabó pidiendo perdón por olvidar a Zamora. Ya saben…otra provincia que cuenta lo justito para los grandes.

De los diputados perennes espero lo mismo que en sus anteriores legislaturas. Jota sin baile, Sebas la vida se va, se va, se va… Digo que se va – como canción de Julio Iglesias – porque las intervenciones escasean. Sí hay más intervenciones en la pasada  (algunas del tren por cierto) pero de momento son modestas en la décima legislatura.

En cuanto a Muñoz…está más activo. Como portavoz en la comisión de Interior y vocal en Justicia y Seguridad Vial está presente en varias iniciativas e intervenciones. Su capacidad para seguir siendo importante habla de que se sabe mover entre los bocados del partido propio. La crítica en este caso es a su poca cercanía. Que no es simpático en el trato con el común es más o menos conocido. Su relación con la prensa no es extraordinaria. Y no es que deba serlo, que el amiguismo tampoco es sano, pero sí al menos cordial para una mayor cercanía con el ciudadano que lee, escucha, sigue medios de comunicación. Ya que no hay twitter ni facebook ni nada que se le parezca…un pequeño toque humano tampoco estaría de más.

Que no se dejan ver mucho, en definitiva. Al menos en lo relacionado con Ávila,  que no me vale El Gato al Agua como animal de compañía. La página web del Congreso es fantástica pero no todo el mundo tiene la maña suficiente para entrar a ella y ver qué hacen sus representados. La política también debe ser pedagogía: hacer pero también explicar lo que se hace. No hacerlo solo cada cuatro años y tirando de eslogan, pancarta e invitado estelar al mitin.

Es decir, volviendo al inicio… que el Ave – y otras cosas – sigue alejandose más y más de Avila y nuestros diputados cuneros o acunados permanecen de siesta o lo parecen.

Yo los querría casados pero con la provincia.

Pd: Me he dejado el Senado a sabiendas. Primero porque eso hay que reformarlo y daría para otra entrada y segundo porque les tengo simpatía personal (vía ciclismo y otros menesteres) a los nuestros. Permítanme la licencia por tanto…aunque lo cierto es que voté a María De La Fe Higueras. Rarito que soy.

Pd 2: He dejado enlaces bastantes genéricos al Congreso para que podáis investigar a través de ellos. 

El indignado de la Quechua al hombro

Hoy abrimos de nuevo el capítulo de colaboraciones del blog. La entrada de hoy os llega por cortesía de Ana Isabel Martín. Abulense, estudiante de periodismo, vallisoletana a ratos, twittera activa. Puedes enviarnos tu aportación a [email protected] Más información aquí.

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Y vienes tú, Pablo Casado, a hablarme de indignación. El niño palentino, luego madrileño, que “ya conocía Ávila”, tocado por la varita mágica (o el bigote) del señor Aznar. Y viene él y me habla de indignación. Y donde digo “me” podría poner “nos”, porque muchos somos los que hemos tenido que coger carretera y manta y marcharnos a otra ciudad, ya sea a estudiar, a trabajar o a intentar ganarnos la vida. En mi caso, el primero. Y vienes tú a indignarte por un Gobierno central, de la situación económica del país… Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

El señorito Pablo Casado es el número dos de la candidatura del PP de Ávila al Congreso. Este señorito dice que ha tenido una estrecha relación con la provincia de Ávila, por tener familia en Barco. Como quien tiene familia en Moscú y bebe vodka, señores. Para completar, dice que encuentra “mucha preocupación en la provincia por el paro”, atribuyendo la culpa (cómo no) al Gobierno central. Olvida este señorito que existe algo que se llama Ayuntamiento, con un alcalde del PP que, por suerte para algunos o desgracia para otros (inclúyaseme aquí), se perpetúa en el poder por años sin fin. Olvida también que por algo existió un movimiento llamado #15M que, sorprendentemente, cuajó muy bien en la ciudad.

Una política de empleo adecuada en la provincia no hubiera venido nada mal a nuestra ciudad. Pero cómo no, es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno. Es ley de vida. Y pasando del desempleo, que cansa ya un rato, me centro en aquellos que se están preparando para ser “alguien en la vida”, héteme aquí. Estudiante universitaria, y cómo no, tuve que salir de Ávila. Cogí mis bártulos y mi última frase fue “me voy de Ávila para no volver”. Puede sonar rotundo, pero mis expectativas en cuanto a formación/empleo en la ciudad amurallada son nulas, por no decir bajo cero.

En cuanto a la educación en la ciudad, el susodicho nos ofrece una respuesta digna de carcajada mundial. Nos dice que sin educación en nuestra provincia estamos condenados al paro masivo. Por favor, un aplauso para esta lumbrerilla. El problema de la ciudad a la que él puede llegar a representar es que nos falta oferta educativa y como he dicho, no nos queda otra que cambiarnos de ciudad.

La oferta académica de la ciudad es más bien reducida con algunas ingenierías, magisterio y enfermería en el campus de la ciudad de la Universidad de Salamanca. Si nos vamos a la privada (que más de unos cuantos no pueden costearse) la oferta se abre a más ingenierías, derecho y ADE. Pero como muchos de los jóvenes de hoy en día somos un tanto ambiciosos y vivimos en el mañana, pienso: ¿y después de vivir fuera de Ávila, volveré para trabajar?

No lo creo. La situación en nuestra provincia va cada vez a peor. Y esta “ciudad geriátrica” se queda un tanto pequeña por mucho que nos empeñemos en crear Universidades de la Mística (¿cuál es el objetivo, por cierto?) y en construir enormes centros de congresos como el “Lienzo Norte”, que no hacen más que reportar pérdidas al consistorio, ergo, a los abulenses.

Por lo tanto, entre la gente que se va a estudiar, que somos muchos (un 80% de mis amigos/conocidos estudian fuera), los que se van a trabajar fuera, que son otros tantos, sumados a los que se quedan en Ávila y no trabajan hacen de esta ciudad una futura villa del jubilado y si no,al tiempo. Pero claro, el que viene a indignarse es el señorito Casado.

Pues que coja la Quechua y se ponga frente al Ayuntamiento, que es donde debe reclamar, he dicho.

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