¡Ya tenemos listas!

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Estuve la semana pasada en Ávila -ya no hace ni frío, Rivas dimisión- y allá por donde iba las masas, convertidas las más de las veces en amorfa y furibunda turba, se arremolinaban en torno a mi humilde persona y me preguntaban, a grito pelado, por el futuro de este blog. Vale, estoy exagerando, es verdad. Casi siempre lo hacían con una educación exquisita. Así es Castilla, hasta en los tumultos nos tratamos de usted. ¡Ya apenas publicais!, me decían. ¿Estáis acabados?, me preguntaban. ¡Tenéis el blog abandonado!, me acusaban. Y tienen razón: estamos de capa caída. Desde las municipales el ritmo de publicaciones ha caído un tanto, pero tienen que reconocer vuesas mercedes que mantener un rincón como este, con su alto nivel de calidad y de bilis, durante cinco años es una empresa que requiere esfuerzo y dedicación constantes y que, a veces, sostener ese ritmo es difícil incluso para hercúleos blogueros como nosotros, heroes de la abulensidad y de la blogocosa.  

Pero no todo es culpa nuestra, ojo. La culpa, como no podía ser de otra forma, también es del Ayuntamiento, que da menos juego que Gravesen con una pata de palo. Sí, ha habido cosillas, tenues brillos de actualidad en medio de un mar de oscura apatía y fría rutina, pero poca cosa. Por ejemplo, las ordenanzas fiscales, aprobadas a finales de septiembre. Asunto atractivo donde los haya, como una versión extendida y con notas a pie de página de las 50 sombras esas. Sin entrar a fondo en el tema -igual más adelante volvamos sobre ello- la aprobación nos dejó dos titulares: que el no-pacto de legislatura entre PP y Ciudadanos permite al primero gobernar sin grandes sobresaltos -sorpresas te da la vida- y que baja el IBI, Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Que un Ayuntamiento como el nuestro, con una situación económica como la del nuestro, se pueda permitir reducir su recaudación en casi un millón de euros debe ser una de esas maravillas que solo suceden en año electoral. Sí, ya lo he leído, que todo se arregla con eficiencia. Melchor, Gaspar, Baltasar y Eficiencia.

Con todo, una luz se vislumbra ya al final del túnel. ¡Vuelven las elecciones! ¿No es maravilloso? Y ya conocemos los nombres de los llamados a llevar nuestra voz al Congreso. El PP confía el número uno de su lista al Congreso al chico sonrisa, Pablo Casado. ¿Si un cunero repite deja de ser cunero? ¿Si alguien que vive en Madrid se presenta dos veces por otra circunscripción deja de ser poco ético que cobre un plus por los gastos que conlleva representar a otra provincia? Por fortuna, en la lista al Senado ha encontrado acomodo Miguel Ángel García Nieto, exalcalde de nuestra ciudad. España no puede prescindir de sus más preclaras mentes en este momentos tan aciagos y seguramente la presencia de García Nieto en la Cámara de Representación Territorial ponga firmes a esos malditos secesionistas de la periferia.

Ciudadanos apuesta por el actual alcalde de Lanzahíta como cabeza de lista al Congreso. Pedro Sierra, que ya fuera alcalde la Lanzahita la pasada legislatura bajo las siglas del PCAL (Partido Castellano, herederos del antiguo Tierra Comunera), dejará la Alcaldía de conseguir el ansiado escaño. De momento, ha delegado la Alcaldía por “asuntos personales” durante un mes, hasta la fecha de celebración de las elecciones. Aquí podríamos detenernos a debatir si es estético que a los pocos meses de ganar la confianza de sus convecinos se postulase para otro cargo, pero me temo que sería estéril comenzar tal discusión pues con estos temas la belleza va por barrios.

En el PSOE, la renovación llega de la mano de Pedro José Muñoz, experto en estas lides pues ya renovó el partido en 2004, 2008 y 2011. En aquel ya lejano año, el PSOE obtuvo el 34.02% de los sufragios en la provincia, el 22,91% ocho años después. ¿Repetirá Pedro José Muñoz en 2019? ¿Será ya ese el momento de la renovación duradera? Más renovación -si es que tal cosa es posible- en la lista al Senado, con María del Carmen Iglesias Parra de 1 y la inclusión de número 2 de nuestro querido @pepeherraez. Desde aquí nuestros mejores deseos.

Las listas del PSOE han sido elegidas mediante el procedimiento de primarias -se ve que la militancia está a tope con la renovación-, igual que las de Ciudadanos. En el PP, por su parte, siguen con sus viejos métodos, mitad digitocracia, mitad negromancia. Hasta ahora no les ha ido tan mal, así que para qué cambiar. Las que han sido unas primarias reñidas de verdad han sido las de Podemos Ávila, al menos las que se han celebrado para elegir su candidato al Senado. La fiesta de la democracia nideizquierdasnidederechas, de los abajo contra los de arriba, que se ha saldado con la victoria contundente por 1 a 0 de Santiago Alba, intelectual residente en Túnez muy ligado a nuestra provincia. ¡El 100% de los sufragios! Ya sé que el voto es secreto, pero estoy casi seguro que el único voto recibido por Alba ha sido el de Pablo Iglesias. Como se suele decir: el Senado no se toma por consenso, se toma por asalto. 

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