Rodrigo Martín: “Nunca dudamos de la continuidad del Óbila”

“El esfuerzo, la unión y el valor de equipo son los tres valores que destacaría que trasmite el Óbila a la ciudad”.

Foto enlazada desde @NAVALUENGA (twitter)

Rodrigo Martín nació el 26 de Julio de 1974, está casado y tiene dos hijos. Es Diplomado en Gestión de Recursos Humanos y Liderazgo de Situación, y Diplomado en Dirección de Empresa por UOC y la UEM. Afronta ahora el reto de insuflar vida al Óbila Club de Basket.

 – Hubo un momento en el que no parecía tener solución el poder salir una temporada más. ¿Con qué ánimo cogéis el equipo? ¿Hay proyecto a corto o incluso a medio plazo?

– En ningún momento hemos dudado de la continuidad del club, con el interés del equipo técnico y de la gente de la nueva directiva (gente que quiere que la ciudad tenga vida y los chavales deporte) era un proyecto de continuidad garantizada. En el baloncesto siempre ha habido mucha implicación por parte de todos, si bien es cierto que la salida de Hector Palencia generó un vacío en la dirección, ahora lo retomamos y cubriremos su hueco de la mejor manera.

– ¿Qué podemos esperar ver a corto plazo? 

– Los proyectos a corto plazo son crear una buena plantilla, estabilizar las cuentas y planificar los próximos 3 años.

– ¿Y mirando un poco más allá?

– A medio plazo, implicar a la ciudad y a la provincia en el proyecto deportivo del Óbila, haciendo del Óbila – si es posible en conjunto con otros deportes – el referente que nunca ha dejado de ser como imagen de la ciudad y un deporte en el que los jóvenes deseen participar desde pequeños para formarse y crecer jugando. Esto tiene también una planificación de continuidad a lo largo de todo el año.

[ Rodrigo Martín es una persona bastante conocida en la ciudad por su participación en diferentes iniciativas. En el propio Twitter se le puede encontrar en @Navaluenga (cuya foto de perfil vemos aquí arriba) y también en @ideapublicidad. Ya en el año 95 decidió continuar la tradición familiar en el sector de las artes gráficas y editoriales. Dentro de esee sector, en 1997 impulsó la primera imprenta de impresión digital y la primera empresa de personalización de regalos de nuestra capital; y fue en 1999 cuando nace Idea Publicidad, empresa de servicios globales de promoción, reclamo promocional y packaging. Además, desde 2007 y hasta la actualidad, prosigue su expansión en el turismo rural, innovando en el sector con alojamientos para grupos o parejas. De esta forma, aumenta el número de casas rurales que ha puesto en marcha desde el 2001. ]

– ¿Quién te acompaña para el desempeño directivo? ¿Cuales van a ser los principales apoyos? 

– La nueva junta directiva está formada por gente de la ciudad, empresarios y amigos comunes no vinculados con el mundo de la política pero muy activos en la vida pública, y con gran experiencia cada uno en su campo: José Ignacio Dávila, Javier Hernández Varas, Maurizio González, José Manuel Izquierdo, Jaime González, Santiago Latosa, Carmelo Casla. Tenemos pendiente otras dos incorporaciones y os las haremos saber en cuanto estén resueltas.

– ¿De qué manera ha sido fundamental el apoyo de los poderes públicos para salir adelante?

– Las instituciones públicas son un apoyo valiosisimo para que el club pueda desarrollar al completo todos sus ámbitos de crecimiento y agradecemos todos los apoyos recibidos.

– ¿Cómo va a continuar el trabajo de cantera? 

– La cantera seguirá como el año pasado pero con proyectos de crecimiento: 2 nuevos equipos senior masculino y femenino están en marcha.

– Y una última… El Obila no ha sido el unico equipo con dificultades para salir en Plata ¿Cuales son los principales escollos – no sé si solo monetarios – que se está encontrando este sector?

– Los escollos principales que tenía el Óbila eran económicos y de dirección. Esto último estamos completamente seguros que se quedará resuelto y el primero con el apoyo de los socios, los abonados y los patrocinadores lo resolveremos en breve.

Suerte y largo camino, Óbila.

El precipicio

Hay un momento magnífico en “El Ala Oeste de la Casa Blanca“. En realidad hay muchos grandes instantes, así que pónganse la serie desde el inicio y disfruten. Pero en este caso me refiero a una frase que Josh Lyman le espeta a Leo McGarry, que es algo así como “Fenomenal todo lo que me estás diciendo, pero alguien tendrá que pensar en los próximos ocho años”. McGarry pensaba a corto plazo en el final de legislatura de Bartlet y Lyman ya estaba ideando como aupar a Santos, aka Obama Latino, al despacho oval.

El paralelismo es un poco forzado, pero esa escena me vino a la mente cuando hablaba el otro día con un prócer de esto del deporte en el imperio abulense. Me contaba una serie de tejemanejes poco publicables pero resumibles en una frase:

“Real y Muy Católico Ávila Fútbol Club. Esa sería la única solución para que algunos aflojaran la pasta”.

No se refería a “La número 12” que dibujara Illo en su tiempo. No era una cuestión de la Virgen de Sonsoles, sino de presiones varias para que los dineros fueran a las manos correctas. Algunos espónsores posibles cayeron por el camino, me contaba. De hecho, cuando hablamos, todo esto del Glorioso no tenía solución ni haciendo un Icebucket de esos (salvo que apareciera Charlie Sheen por la muralla).

Por allá por Julio, el exportero encarnado Pindado ponía unos tuits interesantes. Le tenía perdida la pista desde que dejara el equipo para meterse en una aventura fuera de España. Para aquellos que les guste el fútbol modesto, su relato de su llegada a Albania resulta muy curioso. Parece que su impulso ha resultado imprescindible para lograr que la pervivencia del Real Ávila se sustente en dinero llegado de fuera. No se conocen muchos más detalles de momento, así que no especularemos. Tampoco se volvió a saber de Aurelio Gurrea después de que aquellas palabras que sonaron tan bien pero que quedaron transformadas en eco, eco, eco.

Parece que hoy habrá partido y que hay nuevo preparador físico. Buena suerte. Y ahora, si se firman los papeles que falten, aváncese. También desde la afición, que si algo malo han traído estos últimos meses, lo peor ha sido ver cómo en vez de cerrar filas se han abierto aristas, rencillas, frases incorrectas, diplomas de buen y mal abulense y unas cuantas amistades perdidas en el camino.

A por el centenario, equipo. 

Cambiando de acera deportiva, al frente del Obila se ha puesto Rodrigo Martín, al que conozco desde hace muchos años y al que deseo mucha suerte. Suerte que también será la de todos. Tenemos pendiente desde hace unos días una pequeña charla, que saldrá publicada en cuanto haya respuesta, espero que para la próxima semana. De momento, el Obila en redes sociales se ha reactivado: ya se puede consultar el calendario y la campaña de abonados está abierta.

Que se actúe con acierto, que se abran los clubes a la ciudad y la ciudad a los clubes. Que paseen con dignidad y buenas maneras el nombre de Ávila por Castilla y León y por España. Y que con trabajo, ideas y un poquito de cariño sean referentes de buen hacer.

No caer al precipicio, unos y otros, ha estado muy cerca, y la amenaza no ha desaparecido. Hay que pensar en ciudad, en medio y largo plazo, ocho años y más, porque quedarse sin referentes deportivos sería un tremendo error.  Algunos, de hecho, parecían brindar ante la posibilidad de que cayeran unos, otros o unos y otros.  Peor aún, pongan ustedes la categoría, los que trabajaron de forma efectiva para que el hundimiento se produjese. Nunca lo entenderé.

Buena temporada y que siga habiendo ese futuro.

Es que en Ávila…

Hay una práctica fea en el interné que es el “yoyadije”. Es algo así como las exclusivas del Marca, que durante tres meses te portadean 40 fichajes y cuando se confirma uno te sacan el “Como adelantó Marca…” y se quedan tan panchos.

Está feo pues eso del “yoyadije” pero me voy a marcar uno. Cuando abrimos el blog hace tres años (el sábado soplamos velas) me estrené por aquí aventurando que “Y después de Sastre la nada”. Ahí estamos ya, nadeando. Con Paula Arias dando raquetazos de esperanza desde lo individual, porque lo colectivo da pena. Pena, asco, indignación, enfado. Alguno de esos adjetivos.

Un compañero de los medios me pedía el otro día “Tú que eres de Ávila” si tenía algún contacto de Real Ávila, Obila o “Algún equipo que tengáis por ahí”. Mi cara fue un poema. ¿Contactos? Eh… sí. Pero otra cosa es que cojan el teléfono o tengan algo que decir. El oscurantismo está a nivel Voldemort. Hay presidentes que no deben ser nombrados. O algo así.

Escribo esto en Miércoles, ustedes lo leen en Jueves, y puede que hoy las portadas (no la del Marca, sino las cercanas) traigan novedades, pero mientras tecleo lo único que se sabe es que se pueden estar moviendo cosas pero esas cosas pueden acabar siendo otras cosas o que las cosas no acaben en cosa sino en caso. No sé si me explico.

“Es que en Ávila”
he titulado la entrada porque aquí lo fácil sería culpar al político. Por ejemplo, si uno lee…

“Desciende casi un 45 % desde 2008 el presupuesto municipal destinado al deporte” pero luego acude a la letra pequeña “los 48 euros dedicados al deporte por habitante hacen que Ávila esté por encima de la media nacional que es de 33,02 euros.” .

Así que el problema no está ahí, o no solo ahí si lo prefieren. El problema lo reflejan bien mis apañeros Carlos y Jelko, que siempre son certeros apuntando al deporte abulense.

“Es lamentable la imagen de un club sin dirección, sin nave, sin vigía, sin timonel, sin capitán, sin NADIE al mando. Da la sensación de que desde el momento que dejaron en manos de la plataforma (ya es hora de decirlo, las peñas Siempre Fieles y el Foro No Oficial) ellos abandonaron a su suerte al club, o dicho de otro modo, encargaron amortajar al muerto a los aficionados, que son los que han sacado las castañas del fuego durante estos meses, interviniendo en el club más que los propios propietarios.” (“Un barco sin dirección”)

“El secretismo en torno a un Real Ávila que, a día de hoy, no sabemos si existirá o no la temporada 2014/2015; declaraciones de los responsables del Óbila Club de Basket en las que dejan caer que salir a competir la próxima campaña en Leb Plata o EBA es poco más que una utopía; o noticias de dirigentes, de los pocos que quedan por estos lares, que quieren dar un paso a un lado y no encuentran relevo, caso de Ángel Sastre en la Cultural y Deportiva Cebrereña.” (“Larga travesía por el desierto”).

Cojo prestada una frase de cada uno de los artículos anteriores para cerrar éste. Porque es que en Ávila parece que da igual que todo se muera, también el deporte:

“Que la crisis económica ha influido y ha hecho que ni aquellas empresas que siempre apoyaban puedan hacerlo, también. Que las infraestructuras de las que disponemos frenan a nuestro deporte y a nuestros deportistas, pues quizá.” –> ” Porque no es cierto que a la gente de nuestra ciudad no le guste el futbol o el Real Avila, no le gusta la mediocridad, la desilusión o la falta de perspectiva”.

Es que en Ávila…recogemos los frutos de la división y del pasotismo (*) que sembramos.

(*: En algún momento alguien tendrá que agradecer públicamente las pelotas que han echado este año gente como Albertxo (no ha sido el único pero es al que más conozco) que hacen ver que no a todos en Ávila les da igual que se muera lo suyo).

Over troubled water

“Muchísimas gracias por el apoyo hasta el último segundo. Despedimos la temporada con lágrimas pero muy orgullosos de vosotros y del trabajo” decía el Obila ayer en su twitter. No hubo la ansiada buena noticia de dar un paso adelante, pero queda el trabajo bien hecho y la felicitación para los nuestros.

Siempre he considerado positivo que haya un equipo que pasee el nombre de la ciudad, haga trabajo de cantera y mueva el deporte de Ávila. El baloncesto, no es un secreto, no pasa por su mejor momento económico en las Españas. El chiringuito de la FEB tiene a una ACB agarrotada, con equipos que no pueden subir (tras hacerlo deportivamente) por los excesivos avales (Burgos y Alicante año pasado) y otros – el Valladolid mismamente – con graves problemas para cerrar equipo y temporada. Me conformo pues con que sigamos teniendo equipo en la 14-15 en LEB Plata, marea verde, y que haya un proyecto viable y sostenible.

En la red del pajarito también compruebo con satisfacción que el verderón deseaba buena suerte en los últimos días al Real Ávila. Siempre hizo falta que los equipos de la ciudad se quisieran unos a otros. Borja Jiménez, técnico encarnado, ha pedido esta semana ánimos para el equipo, con foto de Roberto Ponce mediante…

En un año de tantos vaivenes, el Real Ávila apunta claramente a playoff, a pesar de todos los pesares. Los ha habido y los habrá. Imagino que no es fácil concentrarse para ir a Bembibre si horas antes no estaba claro ni que hubiera autobús. Si no fuera por el trabajo impagable de unos cuantos irreductibles, el club nacido en 1923 ya estaría muerto y enterrado.

¿Solución? Ante el vacío de poder y la opacidad, solo parece que un buen sorteo de playoff, pasar de rondas y un eventual ascenso podría dar un respiro o un alivio. ¿Habrá alguien que tome las riendas tras el verano? ¿Se dejará la rueda descarriar? ¿Habrá rueda o riendas?

Por otro lado, o tal vez por el mismo lado si se quiere ver así, habrá equipo del Dioce en aficionados (info en Deportes en Ávila). Impulsado por Barrera, con el Chino coordinando y el respaldo del hijo de Antonio Álvarez. Que ese respaldo no haya ido al Real Ávila desde hace tiempo habrá de estar en el debe de algunos dirigentes o responsables que no han sabido tocar las teclas adecuadas. Como lo de que el alcalde no suela pisar el estadio salvo milagro u otros menesteres.

Creo que fue Antonio Álvarez el que hace unos años, preguntado por el Real Ávila, respondía que él iría a Soria a preguntar cómo lo hacen, qué se podría imitar en nuestra ciudad. Luego uno ve el mapa que hoy se adjunta en ÁvilaRed con nuestros datos de paro ¡La Andalucía de Castilla, arsa! y dan ganas de traerse la mina de Borobia o qué sé yo.

En el apartado de nombres propios, es bueno ver que Pablo Lastras sigue dando guerra, que está ahí Noel Martín, Paula Arias y otros. Un poquito de calor en la edad de hielo, nosotros sí que estamos pajaritos, de nuestro deporte.

Del deporte y derivados

Últimamente en estas cosas del deporte me he vuelto un poco insensible y me debato entre contradicciones. Me explico: he ido varias veces al Helmántico, he pasado tardes memorables allí. He apoyado al Ciudad Real y este año al Atleti en balonmano, en pelea contra el muchimillonario Barça. Me crié yendo a ver al Caja Segovia disputándose el honor con los más grandes. Junto al Ebro me hice del Real Zaragoza y de sus aficionados, a pesar de una directiva con olor a ponzoña y de descubrir de cerca que el fútbol de élite tiene poco de romántico y mucho de poder, de dinero y de intereses bastardos.

Y llega este verano y desaparece el Salamanca, el Atleti de balonmano tira la toalla, lo que fue el Caja Segovia se hunde o casi (da un paso atrás enorme) y el Real Zaragoza baja a segunda con los riesgos que eso conlleva a una institución tan tocada. Y sí, me da pena. Por el Helmántico, por el balonmano que queda herido de muerte con un único poder nacional omnímodo, por saber que Segovia no vivirá otro año de ensueño como los últimos y por la cara de mis amigos maños y de los muchos puestos de trabajo que dependen – directa o indirectamente – de lo que sucede en la vetusta Romareda.

Pero no les mentiré… a la vez me sale una sonrisilla maligna de ver que el tinglado revienta. No por el equipo éste o aquél, que ahí hay diversos méritos en cada uno de los citados y en otros muchos más ausentes, sino por todo. El deporte español revienta porque todo está mal enfocado: los sueldos, las ayudas, los repartos de ingresos, la prensa deportiva y las diferentes federaciones y sus particulares viaje al absurdo: fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol, lo que quieran añadir a la lista…

Y es que cada vez me veo más Guillermo cuando escribía en un comentario…

“La Asociación Abulense de Encajeras de Bolillos no ven cómo el Ayuntamiento las respalda en su huída hacia delante fichando a la encajera estrella búlgara (que hace el punto parís como nadie) para ganar a las salmantinas en la convención nacional,”

O de Macanaz cuando también apuntaba que…

“En el Ala Oeste de la Casa Blanca cuando al republicano moderado Vinnick le pregunta que opina de los estadios dice: si tienen dinero para pagar a estrellas del beisbol que paguen tambien sus estadios.”

Así que no es que me alegre de que las cosas se vengan abajo, sino de que a la fuerza nos ponga la vida ante el espejo y nos diga que un jugador de 3ª de fútbol no puede cobrar 2500 € o un equipo de baloncesto en un tercer nivel no puede traer a un americano cobrando sestercios a manta.

En eso nuestros equipos más representativos se han vuelto menos locos que otros. Y ante su 90 aniversario el Real Ávila ha trabajado bien y parece que trae un poquito de ilusión.  Esperemos que haya dinero para sufragar el camino. Por su parte, el Obila nos daba la buena noticia de seguir.Que ya es. La FEB es una de las federaciones que más examen de conciencia tiene que hacer de si queremos una NBA cerrada o qué carajo queremos.

Me siento raro. No sé si prefiero equipos que peleen por subir, play off o demás, o si lo que prefiero a día de hoy es equipos que gasten poco, sobrevivan…construyan desde la humildad. Estoy mucho más en lo segundo, confieso.

Eso no quita que haya que seguir reivindicando que el deporte es importante, que hay que estar a su lado, desde administraciones, empresas y ciudadanos. Que es fundamental para el futuro. No que un equipo suba y desaparezca, sino que haya estructuras, trabajo, chavales.

Por eso, para terminar…dos enlaces a Deportes en Ávila que invitan a la reflexión

– “Ávila, la capital de provincia que menos invierte en deporte”

– “El Ayuntamiento de Ávila rectifica y publica las cuantías otorgadas a los clubes de las máximas categorías deportivas”

Termino. Siempre he pensado que estábamos en lo más bajo deportivamente hablando…y es trágico comprobar que si ya no estamos solos no es porque haya pasado nada bueno.

Por mucho más Obila

Estaba el sábado en Ávila, en casa, pasando tarde familiar. Mi abuelo tenía la radio a todo trapo, eso siempre ha sido norma en el hogar. Y allí estaba Alex García dejándose la garganta en la Cadena Ser. El Obila había empezado regular pero había ido adquiriendo una pequeña ventaja en su partida. Quedaba mucho pero estaba claro que había eliminatoria, que sí, que se podía.

Al final, el objetivo se quedaba a nada, a un tiro, una posesión, un rebote. Pero no vengo a hablar de eso, que el deporte es así y más en eliminatorias. Vengo a hablar del hecho en sí de que tuviésemos baloncesto, de que hubiera una radio y de que con ello hubiera baloncesto en la radio en directo. En Ávila. Anoté mentalmente los anunciantes del partido. Soy pobre pero algo compraré. Héroes. Apoyando el deporte. Y a una radio local. Y a una radio local en directo.

Pocos clubes quedan, pocas radios quedan, poco medio resiste que informe en directo en Ávila. De lo que sea. Se elimina lo local, cada vez más. Lo abulense, en Madrid, importa poco. Importa el mero resultado económico, cuadrar cuentas. Héroes, ya digo.

Y habrá quien piense que el Obila tiene el apoyo tal o cual. O que el deporte equis, que también es muy digno, no le gusta al alcalde y se le dejó o deja morir. Hoy no me centraré en eso. Hoy me centro en que el baloncesto es algo bello, se trabaja con niños y es una de las pocas cosas que nos quedan en Ávila que produce ilusión en tardes como las de este fin de semana.

Y encima, me dice mi compañero @eduardodx3, los jugadores, técnicos y demás, son gente accesible, cercana, entrevistable y que generan buen rollo. Pues oye, chapeau.

No soy el mayor fan del Obila, no voy a engañar a nadie. Pero sigo lo que hace, me alegro cuando gana y me llevo un disgusto cuando coge rachas negativas. Y hay algo que me enorgullece del Obila… y es que mientras otros juegan con el Almazán, Santa Marta, La Granja y Villaralbo (y sabéis que soy más del Real Ávila que el Río Adaja, nadie me busque ahí las costuras que las verá encarnadas), el baloncesto pasea nuestro nombre por ciudades (y medios de comunicación) de Oviedo, Guadalajara, Palma, Castellón o Gran Canaria. Y eso es publicidad para nosotros. El deporte es uno de los mejores embajadores.

Pues eso, que por mucho más Obila. Y ojalá tuviésemos un Caja Segovia de fútbol sala o un Aranda de balonmano o un voleibol como el que tuvimos. Ojalá. Pero no por eso hay que desearle mal al baloncesto, por ser un supuesto beneficiado o protegido. Ojalá dure, de la mano de Guadalajara, Fuenlabrada o lo que sea menester.

Que algo del deporte perviva. Y, si fuera posible crecer, que crezca.

Pd: En cuanto al Real Ávila…ojalá la liga durase 10 jornadas más. Os enlazo a “Zona Mixta abulense”: ¿Cantera o cartera?

El tejado deportivo

“Estadio Adolfo Suárez is all a bit tired and I’m pretty certain that nothing has been added to the ground in the 35 years since it opened. It features a raised stand on the west side with a couple of hundred red seats in the central section. Either side of these seats is concrete bleachers, all covered by a shallow cantilevered roof. On the opposite east side is a raised terrace, which holds the majority of the stadium’s 6,000 capacity. On opening, the stadium had a cycle track around the pitch, which has now fallen into disrepair. All in all, not terribly inspiring and all a little sad.”  (visto aquí)

Tranquilos que no he venido a pedir un estadio nuevo que tal como están las arcas bastante con no tener topillos. Not terribly inspiring.

Tampoco es muy inspirador el panorama deportivo abulense para este nuevo curso. Ese es el objetivo de esta entrada…abrir la barra del bar para que ustedes comenten sus impresiones.

Empiezo por el deporte rey, el fútbol. Pues ya saben: sin dinero. No tengo mucha información de primera mano (más allá del seguimiento religioso a Deportes Avila y algún pajarito por el whatsapp) pero el panorama es regulero. Las chicas tienen menos sitios donde ponerse las botas y los chicos grandes se enfrentan a un nuevo proyecto que ha empezado titubeante. Eso no quiere decir que no me guste… bastante que siga habiendo equipo con la deuda que debe haber. La idea parece ser traer a gente joven con proyección. Si sale bien y es barato y sirve para mantener al menos el esqueleto…estupendo. Otra cosa es que se haya producido alguna salida con poco estilo. O que se haya desmantelado en gran medida un equipo que se demostró ganador. Habrá que esperar. Positivo el homenaje a Félix y Jaime. Esas cosas hay que cuidarlas. Bien ahí.

El baloncesto ha salido y eso es tremendamente bueno. Solo hay que ver el panorama de la canasta para ver que los equipos en general atraviesan dificultades muy serias. Culpa tienen también los altos dirigentes de despacho allá por Madrid  que llevan años moviendo categorías y avales de forma extraña. Volveremos a ver baloncesto, los chavales podrán seguir probando el 6´25 y hemos visto en verano a equipos ACB en la ciudad. Además los verderones han causado grata impresión en la Copa CyL dominando partidos ante equipos de mayor enjundia. Bien por ellos.

Se lo diré con confianza… me parece estupendo una cosa y otra porque al menos siguen adelante. Si en épocas de dinero ya eramos la almorrana del deporte autonómico y nacional…ahora me conformo con que los grandes equipos sigan.

Luego yo soy extraño en Ávila… me gusta que ganen todos. Desde la Zona Norte hasta El Tiemblo pasando por el Navatalgordo o la Casa Social. Ya he escrito otras veces que todo lo que sea bueno en deporte es bueno para toda la ciudad. Fútbol, baloncesto, balonmano, hockey patines, ciclismo, liga de aficionados incluso dardos.

Faltan equipos, falta dinero, falta apoyo institucional. Falta mucha ilusión. Es lo que tenemos ahora mismo en una provincia con paro andaluz pero sin playa, chiringuito ni chanquetes.

Seguro que me estoy dejando equipos con buen trabajo (pónganlo en comentarios) y deportistas de buen nivel que están trabajando en silencio y con mucho esfuerzo.

Lo mejor en estos tiempos y en todos va a ser apostar por la cantera. Lo más barato, lo más gratificante y lo que acabará trayendo alguna alegría. Ya sea en forma de Paula Arias, de Peña debutando con el Real Valladolid, el trabajo en ciclismo (lo que sobreviva) y lo que pueda ir viniendo. De momento hace frío. Mucho frío.

Pd: Mando desde aquí un fuerte abrazo a Ramirín, que está teniendo un periodo chungo. Ánimo.

Ávila: mitos, leyendas e historia acerca de su origen.

Hace poco hablamos por estas páginas virtuales de San Segundo el, según la tradición, primer obispo de Ávila y en la actualidad patrono de la ciudad junto con Santa Teresa. En aquella entrada se tocaban muchos temas de forma tangencial y ya anticipé que algunos de ellos daban para uno o varios post. Bueno, pues ha llegado el momento de recuperar alguno de aquellos temas y tratarlos un poco, solo un poco, más a fondo. En concreto, vamos a revolver un poco en las tinieblas de los orígenes de la ciudad.

AVISO A HISTORIADORES: He resumido. AVISO A NO HISTORIADORES: No he resumido mucho.

En primer lugar, lo siento, Ávila no fue fundada por ninguno de los héroes o personajes históricos a los que se refieren las leyendas que desde el S. XVI al S. XIX se reprodujeron en múltiples libros sobre la ciudad. Ávila no fue fundada por un hijo de Hércules y no lleva el nombre de la mujer del héroe griego. Tampoco fue fundada por Nabucodonosor, rey de Babilonia, cuya presencia por estos pagos se me antoja complicada. El origen de la ciudad y sus primeros siglos son algo más humildes, qué le vamos a hacer.

¿Cúando? Tradicionalmente se ha defendido, algunos investigadores lo siguen haciendo, que en origen la ciudad de Ávila fue un castro vettón, la famosa Obila de Ptolomeo, posteriormente romanizado. El principal problema es que el supuesto castro no ha aparecido por ningún lado a lo largo de 50 años de excavaciones arqueológicas. La primera ocupación estable de la ciudad se data a mediados del S. I a.n.e., un siglo después de la conquista romana de la zona. El origen de la ciudad es, por lo tanto, netamente romano aunque sus pobladores sean mayoritariamente indígenas de la zona.

¿Por qué? El origen de Ávila es romano, sin duda, pero no fue una colonia de veteranos o un campamento militar. El nacimiento y crecimiento de la ciudad está directamente relacionado con la desaparición o agotamiento de la mayoría de los castros de la zona. Tras la conquista romana (Viriato, Numancia y todo eso) la vida en los castros se vio afectada, aunque no de forma traumática. Los castros siguieron existiendo y mantuvieron su modo de vida sometidos seguramente al pago de un impuesto a los conquistadores. Un siglo después, tras dos guerras civiles y un siglo de decadencia económica, la reorganización de la zona impulsó el crecimiento de un pequeño centro administrativo surgido en un cruce de caminos: Ávila. La población original de Ávila es la que abandona los castros cercanos, pero no hay que imaginarse a los soldados romanos empujando a los vettones a golpe de pilum hacia los llanos. El atractivo de un núcleo que crece frente a otros que se apagan es suficiente. Como sucede habitualmente, fue la economía, stultus.

¿Qué? Tenemos un núcleo de origen romano con funciones administrativas pero con población fundamentalmente indígena. Durante su primer siglo y pico de vida, Ávila fue una ciudad peregrina (extranjera) sometida al pago de un tributo (stipendio). Es decir, los abulenses de la época no eran ciudadanos romanos, no tenían derechos de ciudadanía, ni las instituciones ni los edificios propios de una ciudad romana. En el último cuarto del S. I, el emperador Vespaniano concede el ius latii (el derecho de ciudadania latina, un paso por debajo de la ciudadania romana) a todos los hispanos. Vespasiano persigue un doble objetivo: apoyos personales, era una época agitada, y aumentar la recaudación de impuestos. Tras esta declaración, los principales núcleos pasaron a convertirse en municipios, ciudades con las mismas instituciones que Roma, cuyos habitantes eran ciudadanos latinos y cuyas élites podían llegar a ciudadanos romanos tras pasar por las magistraturas locales. ¿Llegó Ávila a ser un municipio? No está claro. A falta de un papelito que nos lo diga a las claras (algo así como “Bienvenido al Municipio de Ávila” a la puerta de las murallas) los investigadores se basan en dos tipos de testimonios para hora de establecer si un nucleo llegó a municipio o no: urbanismo y, principalmente, elementos epigráficos (inscripciones).

Con urbanismo me refiero a la presencia de grandes edificios públicos y cultuales. Alcanzar el estatus de municipio solía significar una reforma a gran escala del urbanismo de la ciudad a la imagen de Roma para adaptarlo a las nuevas necesidades (un Plan E a lo bestia y con mucho mármol, columnas y estatuas). En este punto, Ávila aporta poco. Las excavaciones arqueológicas nos hablan de un cierto esplendor (dentro de sus limitadas posibilidades) a lo largo de los S. I y II de nuestra era pero todavía no ha podido localizarse ningún edificio de porte lo suficientemente importante como para ser un edificio público. Por aquí, agua.

Epigráficamente se buscan dos tipos de indicios: referencias a instituciones municipales o a ciudadanos romanos. En cuanto a instituciones municipales, también agua. O bien no las hubo, o no las hemos encontrado, o sus mandatarios no tenían el afan de protagonismo de los actuales (no hemos encontrado aún el Acvedvctvs Miguel Ángel García Nieto). La única inscripción “oficial” localizada está en la pared de la Ermita de las Vacas y apenas aporta el nombre del emperador (¡y con faltas de ortografía!)

¿Y cómo sabemos que un fulano es un ciudadano romano? Los ciudadanos romanos tenían tria nomina (su nombre estaba compuesto de tres partes: un nombre propio, el nombre de su gens, de su “familia”, y un cognomen) frente a los nombres dobles indígenas y estaban adscritos a una de las 35 tribus romanas. En el caso de los hispanos promocionados por Vespasiano esta tribu era la Quirina. ¿Tenemos alguna inscripción de un abulense que sea ciudadanos romano? Sí y no. Me explico: tenemos dos, pero ambas son inscripciones que se han perdido y que nos han llegado transcritas por fuentes medievales o renacentistas. La primera, en la misma Roma, hablaría de un abulense, un tal Lucio Cornelio Firmiano, llegado a la ciudad tras promocionar en el ejército y presenta muchas dudas. De la segunda, localizada supuestamente en Ávila, ya hemos hablado. Esta inscripción (CIL II 3050) está relacionada directamente con San Segundo pues es la supuesta inscripción que apareció cubriendo la supuesta tumba del supuesto obispo. Dedicada a un tal Quinto Coronio Barbato, de la Tribu Quirina, muerto a los 70 años, acumula tantos supuestos que es difícil usarla como prueba de nada.

Es decir, no tenemos pruebas de que la ciudad de Ávila alcanzase el estatuto de municipio romano, ni en el siglo I ni nunca, aunque intuimos que sería lo más lógico. No hay atestiguado, de momento, ningún otro núcleo en toda la provincia que pudiera alcanzar ese estatus y la lógica nos invita a pensar en la necesidad de un punto administrativo de ese nivel en el territorio.

Por último, tenemos una fundación romana de pequeño tamaño, con fines administrativos, que seguramente llegase a ser un municipio a lo largo del siglo I o II, pero ¿cómo se llamaba? Ptolomeo habla de una ciudad vettona llamada Obila, pero la evolución del citado término hasta el actual Ávila es compleja (lo más lógico sería Uebla, curioso parecido con un río salmantino) y ya hemos visto que por aquella época Ávila no era una ciudad vettona. En las dos inscripciones mencionadas antes se habla bien de Avela (en la de San Segundo) o de Avila (en la romana). Además, en una inscripción procedente de Nava de Ricomalillo, provincia de Toledo, en honor de un tal Maeso se dice de él que es de Avila/Avela. Son pocas referencias, es cierto, pero en todas ellas parece claro que el nombre de la ciudad era Avila o, en su caso, Avela.

Por lo tanto, cuando hablamos del origen de Ávila hablamos de un pequeño nucleo con funciones administrativas, de nombre Avila o Avela, poblado por vettones llegados desde los castros cercanos y que quizá llegó a ser un municipio romano.

Quizá la historia no sea tan llamativa como la leyenda, una fundación de Nabucodonosor tendría más lustre, no hay duda, pero es lo que hay.

San Segundo ¿Obispo de Ávila?

El robo hace unas semanas del Codex Calixtinus, uno de los manuscritos más famosos y valiosos de cuantos se conservan, o conservaban en nuestro país llevó a las portadas de los periódicos dos temas de gran interés. El primero, la conservación, custodia y seguridad de los bienes culturales, en especial de aquellos que son propiedad privada, de particulares, instituciones o empresas. Pueden ustedes imaginarse sin mucho esfuerzo la deplorable situación de nuestro patrimonio si algo tan importante y valioso como el Codex puede robarse con tanta aparente sencillez. Castilla y León en general y la provincia de Ávila en particular, fueron durante décadas el coto de caza favorito de ladrones de arte sacro que hacían su agosto en las miles de ermitas e iglesias repletas de tesoros artísticos apenas vigilados. Y aunque es evidente que la situación ha mejorado, una reforma de la ley de patrimonio – la actual data de 1985 – que implique más a los poseedores de patrimonio en su seguridad y conservación sería bien recibida, aunque mientras tanto tampoco pasaba nada por aplicar el artículo 36.4 de la actual de vez en cuando.

El otro tema que ha aparecido tímidamente en los medios de comunicación es la relación de este manuscrito con el mito compostelano y la historia y la leyenda alrededor de la figura de Santiago el Mayor, su llegada a España, el descubrimiento de su tumba y el posterior peregrinaje medieval. Resumiendo, el imposible descubrimiento en Galicia durante el Siglo IX del cuerpo de un hombre degollado ochocientos años antes en Jerusalen, cuyo cadáver habría llegado hasta las costas peninsulares en una balsa flotante de piedra y el chiringito peregrino montando alrededor de este descubrimiento por intereses políticos y económicos con el permiso de Calixto II, Papa de Roma y hermano, por cierto, de Raimundo de Borgoña, repoblador de la ciudad de Ávila por orden de su suegro, Alfonso VI de Castilla y a mayor gloria de su hijo, Alfonso VII.

Perdón por el párrafo anterior, pero en ocasiones sale sin mi permiso el historiador que llevo dentro. Resumiendo, ahora sí, el mito compostelano, nacido y crecido a la sombra de necesidades e intereses políticos y economicos, se basa en un cuento chino. Perdón, en la fe.

Pero, ¿y si este no es un caso único? Voy a decirles una cosa, pero guardenme el secreto: la mayoría de las historias de santos y mártires no son, por decirlo suavemente, excesivamente veraces. Y no hace falta irse hasta Galicia para encontrar lugares que tienen como patronos a personas que difícilmente pudieron estar alguna vez allí. ¿Estoy hablando de Ávila?

Todo el mundo tranquilo, que no cunda el pánico. La Santa era de Ávila. (¿He oido suspiros de alivio en el sector turístico-religioso abulense?) No tengo ninguna duda de la abulensidad de Teresa de Jesús, aunque permítanme dudar de algunos episodios concretos de su vida (lo de la transverberación ha dado lugar a magnificas obras de artes pero…). Estamos aquí para hablar del segundo patrón de la ciudad: San Segundo, según la tradición, el primer obispo de Ávila.

¿Qué “sabemos” de San Segundo? Segundo fue uno de los siete varones apostólicos, discípulos de Santiago el Mayor, casualmente, ordenados en Roma por Pedro y Pablo con la misión de evangelizar la Hispania Romana. Los siete apostoles se repartieron por la península y Segundo llegó a Ávila donde se le considera su primer obispo. Su tumba sería encontrada en 1519 en la ermita de San Sebastián, hoy de San Segundo, durante unas reformas llevadas a cabo por la cofradía adscrita al templo. También sabemos que las fiestas en su honor son cada año peores, pero ese es otro tema.

Vayamos por partes. En primer lugar, ¿de dónde sale la historia de los varones apostólicos? Las primeras referencias que tenemos acerca de esta leyenda datan del siglo IX, a la sombra de los mitos compostelanos, aunque pudiesen responder a tradiciones mozarabes anteriores, y son definitivamente ampliadas a lo largo del S. X y fijadas en textos religiosos de los S. XII y XIII. Es decir, en el mejor de los casos, entre la llegada a España de Segundo y el relato escrito de su viaje median seis o siete siglos en los cuales no se habla de él ni de sus seis compañeros de viaje en ninguna fuente. Hay otro aspecto curioso sobre el que volveremos más tarde: los siete varones desembarcan en algún puerto cercano a la actual Guadix, desde la que se reparten el territorio a evangelizar. Ninguno de ellos se aleja más que unas leguas de Guadix, excepto San Segundo que decide recorrerse media península hasta Ávila. Luego volveremos a esto.

En segundo lugar ¿existía la ciudad cuando presuntamente Segundo vino a evangelizarnos? Sí, Ávila existía a mediados del siglo I. Posiblemente desde mediados del Siglo I a.C existiese en los límites de la actual ciudad un poblamiento estable aunque es muy difícil saber que entidad tenía el núcleo urbano a mediados del siglo primero, fecha en la que en teoría llegaría Segundo a la ciudad. Pero ¿qué pruebas tenemos de la cristianización de la ciudad? Ninguna. Es decir, si Segundo estuvo extendiendo la Palabra por la ciudad, su evangelización fue poco fructífera, por no decir que pasó desapercibida. No tenemos pruebas de la existencia en Ávila de cristianos hasta varios siglos después. Si aceptamos que Segundo fue el primer obispo de la ciudad, el segundo del que tenemos referencia sería Prisciliano, bien entrado el siglo IV. No tenemos tampoco evidencias arqueológicas de los ritos cristianos hasta época tardorromana (Fines S. III – S. IV).

Tercero, el hallazgo de los restos del Santo presenta también algunas sombras. Primero, porque hasta el S. XVI los restos de una personalidad de la altura de San Segundo, primer obispo de la ciudad, permanecen ocultos en una pequeña ermita dedicado a otro Santo. Segundo, porque según los relatos de los contemporaneos, los restos del santo aparecieron adornados con un cáliz y un anillo que pudieran fecharse en el S. XII-XIII, más o menos cuando, casualmente, debió construirse la Iglesia donde se encontraron. Tercero, la identificación de los restos humanos con el santo se hace a través de una inscripción en la que se lee “Sanctvs Secvndvs”, inscripción que, por supuesto, no se conserva ni aparece menciona en las fuentes más que de pasada.

Resumiendo, que a voy a ir acabando. A San Segundo lo situa en Ávila una fuente medieval de dudosa veracidad en el S. I d.C., momento en el que la ciudad existía, pero de su paso por ella no hay ninguna prueba y de su fe tampoco hasta varios siglos después. La única “prueba” que conservamos es el descubrimiento de su tumba, tras milenio y medio de olvido, en una iglesia dedicada a otro santo, tras una pared y con objetos del S. XII-XIII. Si aún no dudan de la veracidad de la historia, les voy a lanzar otro interrogante. ¿Y si la fuente original no hablase en ningún momento de Ávila? En la provincia de Almería, no muy lejos de Guadix, hay un pequeño pueblo de 1500 habitantes llamado Abla. Sus habitantes reciben, como los nacidos en Ávila, el nombre de abulenses. Como abulenses de Ávila ustedes habrán oído alguna vez aquello de la Obila vettona, la Abula romana y la Ávila cristiana medieval. Uno de los muchos interrogantes sin respuesta sobre el pasado de nuestra ciudad es la evolución de su nombre, y aunque ello da para un par de post, les puedo adelantar que si alguien visitó la ciudad en el S. I d.C posiblemente visitara un villorio romano llamado Avila (o Avela).

Si, en el caso de que llegase alguna vez a la península, el tal Segundo no salió nunca de Almería ¿qué pinta en Ávila? El error en la lectura de las fuentes es evidente: leyeron Abula, interpretaron que se refería a la ciudad castellana y se le imaginaron paseando por las orillas del Adaja. ¿Por qué? Como sucede con Santiago, la “invención” de San Segundo responde a motivos políticos y económicos. Por un lado, engrandecer la historia de la ciudad, como por otra parte hacían todas las ciudades y particulares en aquella época. Ser una de las primeras ciudades cristianizadas vestía un montón y todavía no tenían a La Santa para presumir ante el resto del mundo cristiano. Además, el descubrimiento se realiza poco antes de la efervescencia del movimiento comunero, en un barrio fuera del nucleo amurallado, posiblemente dedicado a actividades artesanas, por una cofradía formada por miembros de la pequeña burguesía manufacturera y comercial (los restos arqueológicos de las tenerías cercanas dan fe de la actividad de la zona). A los miembros de esta cofradía, contar con los restos del primer obispo les supondría una inyección de poder frente al Obispado que, desde el primer momento, lucha por llevar los restos del Santo a la Catedral.

En resumen, la historia de la invención de San Segundo tiene los mismos ingredientes que la de Santiago: poder, dinero y fe. ¿Diferencias? Bueno, en Compostela abrazan al santo y nosotros metemos un pañuelo blanco en su tumba. Quizá el gallego sea un poco más famoso… pero solo un poco.

PS.- Si alguien siente la perdida de San Segundo como referente cristiano o moral de la ciudad, le propongo un consuelo: quizá el que esté enterrado en Santiago sea Prisciliano, obispo de Ávila. Sí, era un hereje y le condenaron por ello, pero era nuestro hereje.

Y después de Sastre la nada

Algo así advertí por otro rincón hace ya un tiempo y se ha convertido en triste realidad. La edad empieza a marcar fecha de retirada para nuestro ganador del Tour y Ávila se ubica definitivamente en una profunda ciénaga deportiva. Bienvenidos a la edad de hielo.

Saldrá algún otro Sastre con el tiempo. Un esforzado deportista – seguramente a nivel individual – que con mucha tenacidad, esfuerzo suyo y de su familia logrará superar las barreras que plantea esta provincia y nos dará buenas alegrías: karate, tiro, natación, atletismo… Espero y confío en que sea así.

Pero ahondemos más. También lo siguiente lo he contado alguna vez. Hace ya un tiempo me encomendaron hacer un reportaje sobre la financiación del deporte abulense. Mis conclusiones no eran muy favorables hacia el compromiso existente por el sector político-financiero-económico de Ávila…si es que aquí existe el guión entre esas tres palabras. Fui pagado pero aquello no se pudo publicar. No era conveniente.

En “Los 4 palos” somos libres y aquí lo repetiré…porque casi nada ha cambiado desde entonces. Miramos alrededor y cuando lo hacemos resulta siempre sangrante compararse con Segovia. Ciudad vecina, tamaño parecido, circunstancias similares. Este verano optaron en siete días a ganar la liga nacional de fútbol sala, subir a 2ªB y ser capital europea de la cultura. Esos mismos días…Ávila… bien, aquí seguíamos.

Sastre

Tiempos pretéritos…

Permítanme que hable también, por poner otro ejemplo, de algo que conozco bien: Aragón. Huesca y Teruel concretamente. Más pequeñas que nosotros y tienen equipo triunfador de voleibol, un peleón segunda división de fútbol, baloncesto y balonmano dando guerra por las canchas de España, dos equipos en Segunda División B…

Como diría aquel…¿Por qué? ¿Qué convierte a Ávila en un lugar en el que esté prohibido tener un equipo colectivo que ilusione a la gente? Somos pequeños pero no deberíamos ser invisibles.

Ah, esperen, que sí lo hubo. Vale, está bien, no es que el voleibol sea un deporte de masas. No hay más que ver el maltrecho estado de la llamada “Superliga” tanto en chicos como en chicas. Pero ese equipo paseaba el nombre de la ciudad por Europa. Yo mismo era socio y disfrutaba de aquellas jornadas continentales, esos partidos con el invencible Marichal, los piques con Burgos. Kaput. Desapareció.

Caja Segovia, Cai Teruel… ¿Qué le falta a Ávila?  ¿Un Rato?

“Avila nunca tendrá nada, no pelees contra molinos de viento”. Pues sí, peleo. El voleibol soriano no cayó porque la vicepresidenta autonómica no quiso. Y ahí siguen.

Son ejemplos y ejemplos. Ávila sale perdiendo en la comparación prácticamente con todas las ciudades. Pero eso no es sólo culpa de nuestros políticos, que también. Es evidente que ser una ciudad en la que el 5-2 y el 2-1 (y sin rechistar) está prácticamente vendido en las elecciones nos convierte en una provincia con poca voz. Tampoco destacan los nuestros por levantar la misma y reclamar qué hay de lo nuestro.

Pero, pero, pero. Es la propia Ávila la adormilada. En el deporte y en tantas otras cosas. Hay quien se alegra cuando el baloncesto pierde porque los que hay metidos allí son del partido pepito. Hay quien se mofa de que el balonmano sufra porque son cuatro gatos. Hay quien se rie del Real Ávila porque si llega un playoff siempre palma. Son nuestros agorer, los especialistas en disfrutar de las desgracias ajenas. Exterminemos la envidia y la inquina de nuestras calles.

Queridos mios, el deporte es vida pero es dinero. El deporte es salud. El deporte pasea el nombre de la ciudad como no hace ninguna feria de turismo. Siempre será mejor una Leb Oro que una Leb Plata. Siempre será bueno que no desaparezcan simples carreras populares – deportes al aire libre y para todos – que es simplemente inaceptable que se pierdan.

Si mens sana in corpore sano…estamos jodidos.

No tengo la varita mágica de cómo hacer el cambio. Sí sé que no hacer…por ejemplo anunciar a bombo y platillo centros pijograndilocuentes que se van al carajo en 88 segundos. Defendamos lo nuestro con inteligencia. Pensemos en el futuro de nuestros hijos. Clubes fuertes, apoyados, queridos…son plataformas para su enriquecimiento vital y personal.

Este es un mundo competitivo, nadie regala nada y si nos ponemos piedrecitas en vez de defender lo nuestro no vamos a ninguna parte. Esto es una crítica constructiva, no destructiva. No abrimos para eso esta página.

Hay que invertir en deporte. Ya sé que ahora es el tiempo de la austeridad y la eficacia y que todo lo que suena a inversión es prácticamente un anatema. Pero si algo es eficaz en muchos níveles, empezando por la propia salud y el ánimo de la ciudad, es apostar por el deporte.

En cualquier caso de lo que no tengo ninguna duda es de que estar a la cola en esta materia y ser una reconocida almorrana del deporte nacional no es precisamente el mejor indicador sobre el futuro de nuestra ciudad y provincia.

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