Rock’n’Roll Bar

Hoy seré breve. Hoy quiero hablar de un local, de un bar, de un pub. Hoy quiero hablar de Los Sotanillos. Para quien no los conozca Los Sotanillos es un bar de copas situado en la calle David Herrero de la zona norte de la capital abulense. Es un local pequeño con un aforo legal de 62 personas en el que os aseguro haber visto a más del doble. Los Sotanillos celebran este fin de semana su vigésimo noveno aniversario. Se dice pronto pero son muchas las historias y las personas que por allí han pasado para contarlas.

Hablo de uno de esos lugares diferentes, especiales. Un sitio de encanto propio. De los pocos lugares de Ávila donde se puede tomar una copa lejos de la cultura de la pachanga y el reaggetón (o como se escriba). Un pequeño reducto donde resiste la cultura del Rock’n’Roll, el punk, la música garagera de los años 70, el blues, el soul… Un lugar que ha sabido conservar durante años una esencia de cultura alternativa en una ciudad conservadora y alejada de los elementos diferentes a lo políticamente correcto.

Restaurante modesto en sus orígenes, bar de copas después. Un histórico de la noche abulense, al menos de los que gustamos de noches diferentes con desgarradas guitarras sonando a todo trapo y con un cargadísimo ambiente de denso humo que desapareció a principios de este año con la ley antitabaco robándole al local parte de un encanto que aún hoy, a veces, se echa de menos.

Este fin de semana celebra su vigésimo noveno aniversario y mucho tendrán que cambiar las cosas para no ser el último. Me comentan de primera mano la fecha del 6 de enero del próximo 2012 como probable última apertura de Los Sotanillos. Sé que se están haciendo esfuerzos para que no suceda pero no negaré que la cosa está más que difícil. Sin duda una mala noticia para una ciudad que está escasa de lugares diferentes. Espero de verdad que ese anuncio de cierre se quede tan solo en palabras. Espero que se encuentre una solución por parte del gestor del bar, para que sigan abriendo las puertas del local de Ávila con más historia, con más tradición. Cualquier otra cosa sería dejar a la ciudad sin una mirada diferente.

Espero no tener que escribir el día 7 de enero para confirmar esta triste información. Espero que Los Sotanillos sigan, durante muchos años, dándonos momentos de buenos amigos, buena bebida y, por supuesto, el mejor Rock’n’Roll.

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