Referéndum al tun tun (III)

Primera parte 

Segunda parte

(Cortinilla de estrella)

Un golpe seco en la puerta les devolvió al mundo real. Apartaron sus ojos de las piruetas de los patinadores ucranianos y cruzaron miradas de temor. Otro golpe les obligó a levantarse. Se movieron en silencio por el lúgubre sótano y se armaron con palos de escoba, libros gordos de cantos firmes y un plumero reserva de la acarosfera. Otro golpe.

– Abrid de una vez, que hace frio. Se van a congelar los cartuchos de tinta.

Se miraron sorprendidos. El hombre alto había vuelto. Abrieron la puerta, le abrazaron y le golpearon la espalda como si estuviesen sacudiendo una alfombra mullida.

– Tengo que reconocer que a mi también me ha sorprendido no morir el primero. – dijo tras desembarazarse de los abrazos mientras con un gesto invitaba a abandonar la penumbra de las escaleras a sus dos acompañantes.

Si los cinco integrantes del blog eran seres de luz, príncipes de ojos claros, piel hidratada y melena oxigenada; los dos engendros responsables de La Colonoscopia parecían resultado de un cruce antinatural entre seres del averno. Manos grandes y peludas, rostros grasientos poblados de pústulas y verrugas, jerseys de rombos, gafas de pasta, piernas famélicas y arqueadas como si bajo ellas un bisonte tuviese siempre un espacio de aparcamiento reservado. Tan solo una graciosa pajarita de topos amarillos dulcificaba su apariencia.

-Ya estamos todos -dijo sonriente uno de ellos revelando que su interior, empezando por unos dientes amarillos e irregulares, tenía tan mala pinta como su exterior y olía peor. – ¿Empezamos?

(Cortinilla de estrella)

-¿Empezamos? – dijo el Alcalde. En la otra punto de la ciudad -o casi- el Ayuntamiento había ideado un plan para frenar la consulta. Era un plan infalible, atrevido, inteligente y disparatado. Las pesquisas por localizar a los disidentes habían fracasado hasta el momento y las obras para construir un estrado donde ajusticiarlos estaban paralizadas por falta de liquidez a la espera de un nuevo plan de pago a proveedores. El plan, denominado en clave “Vía Abulense Bis”, consistía en convocar una consulta simultánea a la consulta convocada por los disidentes, también con dos preguntas, con una temática totalmente distintas para despistar al electorado. “¿Cree usted que Ávila es una ciudad maravillosa en la que todo el mundo puede sentirse acogido gracias al gracejo castellano de sus habitantes, la libertad de horarios intermitente y a la existencia de múltiples rampas?” rezaba la primera cuestión. “En caso afirmativo o negativo, incluso si usted no ha contestado a la primera pregunta o no habla nuestro idioma ¿Considera usted que todo es mejorable, que es importante trabajar juntos para lograr los objetivos del común, que las nubes no huelen a nada y que las redes sociales son, además de una pequeña gran tribuna digital, una experiencia compartida más allá de los arrobas y las almohadillas?” concluía la segunda pregunta. La conjunción de ambas cuestiones era tan absurda, confusa y sin sentido que de puro ridículo contagiaría de invalidez toda pregunta que se pusiese a su lado.

Mientras metían las urnas y las papeletas en furgonetas camufladas, el concejal guapo se acercó al concejal de elocuencia nunca vista.

– ¿Qué tenéis pensado para esos esbirros de Satán, de ZP y de Rosa Díez?

El concejal de verbo fluido se mesó la incipiente barba de plateado vello.

-Para los de La Colonoscopia hemos acondicionado un pequeño espacio en lo más alto del consistorio. Allí les ataremos, les sujetaremos los ojos con palillos y cinta aislante, y les obligaremos a ver, una y otra vez hasta que pidan clemencia, el mensaje navideño del Alcalde, el de Rajoy, el del Rey, el del Papa y los mejores momentos de las películas de Justin Bieber y las Spice Girls.

– ¡Es atroz! – contestó el concejal guapo mientras el otro sonreía picarón.

– ¿Y para Los4Palos?

– A esos con quitarles el Twitter les destrozamos la vida.

(Cortinilla de estrella)

– He notado una conmoción en la fuerza. -dijo el de los ojos azules.

– Yo también lo he notado. -dijo otro de ellos.

– Ha sido un pedo -repuso uno de La Colonoscopia- Lo siento.

Las primeras urnas ya estaban siendo repartidas, junto con los sobres y la edición matinal del Diario de Ávila. Además, habían empapelado la ciudad con carteles que anunciaban el referéndum, animaban al voto y alababan las propiedades diuréticas de la cerveza. El sol empezaba a despuntar por donde acostumbraba y la ciudad comenzaba a despertarse a golpe de campanas. En los bares sonaban ya las cafeteras, los barrenderos limpiaban las calles, los jóvenes cogían los autobuses que los sacaban de la ciudad, el AVE llegaba a Segovia y el Decathlon de Salamanca abría sus puertas.

Era un día importante, vital, trascendente, histórico, festivo, supercalifragilístico. El día que Ávila decidiría su futuro.

-Tenemos un problema. -dijo el viñetista tras regresar al coche después de dejar una urna en un bar.

-¿Cuál?

– No se me abre el Paint para preparar la viñeta de este domingo.

– Bueno, no es tan grave.

– Por cierto, el Ayuntamiento está poniendo urnas junto a las nuestras para hacer otro referéndum.

– ¡No puede ser!

 (Cortinilla de estrella)

El primer votante llegó hasta la primera urna a primera hora de la mañana. Había ido a comprar unos churros y se encontró la propaganda del referéndum en una farola. Con curiosidad se había acercado hasta un bar electoral, había pedido un carajillo para empezar el día con alegría y mucha marcha y se disponía a votar cuando se percató de la existencia de dos urnas y dos papeletas que sumaban cuatro preguntas. A la derecha, la urna del Ayuntamiento con las preguntas ya señaladas. A la izquierda, la urna del referéndum ilegal. Cogió una de las papeletas y empezó a leer las preguntas.

La cestica

by Illo

by Illo

Más vale adelanto en mano que extra en verano.

La Navidad, o como usted quiera llamar a las fiestas de finales de año – en esta casa somos muy respetuosos con el carácter aconfesional del Estado – está cada vez más cerca. Ya hay lucecitas por las calles, hace frío, tipos gordos – o delgados con relleno – pasean disfrazados de rojo, la mula y el buey piden limosna tras ser afectados por el ERE papal, la tele se ha llenado de anuncios de colonias, de juguetes, de bombones, etc. Sí, también hay algo de religión, unas gotitas, pero casi todo es gasto y celebración.

Que la Navidad se parezca cada vez más a las Saturnalia, festividad romana de la que nace la nuestra, no me parece mal, ojo, pero convendrán conmigo en que este año la Navidad no va a ser igual. Lo habitual por estas fechas es la alegría, el desenfreno y el consumismo disparatado. O lo era antes de que la burbuja explotara, se llevase por delante nuestra economía y enviase a seis millones de personas a las colas del INEM, fun, fun. La gente gastará menos – un 4% menos que el año pasado y 300€ menos por cabeza que hace 4 años, según las estadísticas oficiales – y los comerciantes y hosteleros ganarán menos, lo que les llevará a pagar menos impuestos y a contratar menos gente, lo que hará que menos gente gaste, etc. El círculo vicioso, la pescadilla que se muerde la cola, los multiplicadores fiscales, los líos de faldas de Strauss-Kahn y todo ese rollo. Nuestra economía, nos guste o no, que en eso no entro, es consumo y sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo.

La situación económica de la mayor parte de los abulenses se puede catalogar ahora mismo en dos niveles: mala o regular. Para los primeros, la economía familiar, como la del país, va mal. El dinero escasea, las cuentas bancarias están caninas, los monederos solo guardan cobre y los billeteros telarañas. A este nivel el verbo consumir es reflexivo. A los encuadrados en la otra categoría no les va tan mal: van tirando, conservan de momento su trabajo, pero tienen miedo al futuro, lo que les encoge la tarjeta bancaria. Hay gente a la que las cosas le siguen yendo bien, es verdad, y personas que, por desgracia, sobreviven en una situación peor que mala.

En el estrato superior de la clase regular están los funcionarios de las distintas administraciones. Hasta hora, su estabilidad y su sueldo fijo les permitía mantener un nivel de vida aceptable. En una ciudad y una provincia como la nuestra, el salario de los funcionarios mueve buena parte de la economía. Por eso, cuando se anunció la supresión de su paga extraordinaria de diciembre, muchos, y no solo los directamente afectados, se echaron las manos a la cabeza. Era una estocada al sueldo de los funcionarios, evidentemente, pero también a las previsiones de ventas de la campaña navideña y a la economía en general.

Desde que se conoció la medida, algunas administraciones se han descolgado y, pese a las advertencias del Gobierno central*, se han decidido a pagar a sus funcionarios, de algún modo, la extra de Navidad. Lo han hecho, o han dicho que lo van a hacer, los separatistas del norte en un evidente nuevo intento de romper España, esta vez por la chequera. En el País Vasco, la administración socialista saliente se ha encontrado con el Tribunal Constitucional. En Navarra, mientras tanto, el Gobierno foral ha aprobado un “complemento personal transitorio” equivalente a la paga extra. En Extremadura, otros separatistas, el Presidente de la Junta ha anunciado que adelantará la extra de junio del año próximo a enero, y la de diciembre de 2013 a junio de 2013, y la de junio de 2014 a enero de 2014… y así hasta el infinito (o hasta que el Gobierno de la nación le deje abonar tres pagas extras un mismo año). El Ayuntamiento de Ávila, para sorpresa de propios y extraños, Junta de Castilla y León incluida, también piensa adelantar la extra de junio a enero, tras acordarlo con la mayor parte de los sindicatos.

La medida tomada por el Ayuntamiento de Ávila, que es de la que hemos venido a hablar, ha levantado una apasionante polémica a varias bandas. Por un lado, el Ayuntamiento y los sindicatos firmantes defienden a capa y espada la legalidad del adelanto y proclaman las bondades de la idea: los funcionarios podrán hacer frente a los gastos navideños y se inyectará casi un millón de euros en la depauperada economía local (siempre que los funcionarios no sean malos abulenses y se vayan a comprar a Madrid o lo hagan por internet, con lo que sus comprar tributarán, con un poco de suerte, en Luxemburgo).

Al otro lado del cuadrilátero, a la Junta le ha sentado regular el adelanto de la extra. El portavoz del gobierno autonómico ha afirmado que la medida no es legal, a lo que ha añadido que “distinto es que el alcalde de Ávila lo pueda hacer de otra manera, que no lo sé ni me importa”. Con declaraciones de este calado, con ese verbo fino y esa pléyade de argumentos, la política autonómica coge altura. Ni corto ni perezoso, el Alcalde de Ávila ha contraatacado, y cual Góngora en sus buenos tiempos ha afimado “Antes de opinar lo normal es llamar y enterarse”,  para después añadir “cada uno en su casa sabe lo que hace y evidentemente… somos todos adultos”.

¿Y esto de adelantar la extra es legal? Digamos que en principio no es tan ilegal como lo que pretendía el Gobierno Vasco. Ninguna administración puede pagar la extra de Navidad de este año: la ley lo prohibe. Tampoco es un adelanto obligatorio,  como pretende hacer Monago en Extremadura, lo que seguramente también sea ilegal, sino que es una medida a la que se pueden o no acoger los funcionarios, que han de solicitar el pago anticipado – cosa que ya ha hecho, según el Consistorio, casi la mitad de la plantilla. En el anterior Acuerdo entre Ayuntamiento y funcionarios ya figuraba que estos podían solicitar un adelanto de su sueldo, a devolver en cómodos plazos. Puedo estar equivocado, pero diría que en esta ocasión el Ayuntamiento puede salirse con la suya (hasta que el TC, el Gobierno de la Nación o Belloch explicando el significado de la palabra devengar, digan lo contrario). Los funcionarios que así lo soliciten, tienen de plazo hasta mañana, no tendrán que pedir un préstamo para comprar los polvorones, aunque tendrán que ir mirándolo para sus vacaciones de verano. También pueden ahorrar, o no irse de vacaciones, es verdad, pero no le digan eso a nadie no vaya a ser que se descubra que no todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. A Mariano le daría un patatús si se enterase.

Otra cosa, y vamos acabando ya que tendrán ustedes que hacer la carta a los Reyes Magos,  es que el citado adelanto vaya a reactivar la economía local, que no sea más que el chocolate del loro para unos funcionarios que ven recortados sus derechos, o que sea justo que solo una parte de los trabajadores públicos de la provincia puedan acceder a ella.

O, yendo un poco más lejos, que la única salida posible para mantener en pie este país sea que todos, trabajadores públicos o no, trabajemos más cobrando menos, cuando no somos ni los que menos trabajamos, ni los que más cobramos de nuestro entorno. “Empobrecerse para salir de la crisis” es un eslogan difícil de vender, incluso en Navidad.

Fun, fun.

*Enlace a El Plural para compensar el enlace a Libertad Digital publicado el pasado lunes por el Sr. Negro.

Pesadilla de la Cabalgata de Reyes (por Chuchi García)

Abrimos de nuevo el capítulo de colaboraciones. Esta vez es Chuchi García quien nos ha hecho llegar un texto para que publiquemos en el que nos habla de la Cabalgata de Reyes. Chuchi García se dedica desde hace más de 30 años a ser abulense, una labor que compagina con la informática y comprar en Mercadona, según nos cuenta él mismo. Si tú también quieres hacernos llegar algo para que lo compartamos por ti no te olvides de pasar por aquí, te contamos cómo.

Pesadilla de la Cabalgata de Reyes (por Chuchi García)

Pongamos las cosas claras: no hay cosa más fea en esta ciudad nuestra que se llama Ávila que la Cabalgata de Reyes. Y miren que uno puede ser generoso y en vez de llamarlo cutre decir que es kistch, esa palabra que trasciende lo hortera para hallar una extraña belleza en lo que no lo tiene. Pues no. Seamos sinceros; si la monarquía que viene de oriente es esta qué viva el petrodolar, la dictadura saudí y los camellos en chándal que aparecen en Callejeros pero que sus mágicas majestades no pisen nuestras calles. Un favor para nosotros y para ellos, que de pasarles cualquier cosa no tendrían tarjeta sanitaria.

Si todos tenemos un niño interior les puedo asegurar que el mio al ver semejante desfile de mamarrachadas, de cutrerio manufacturado, al señor con la cara pintada de betún… llora a moco tendido, inconsolable ante semejante espectáculo que va desde lo grotesco a lo triste. No sé donde cultivan algunos la ilusión pero por las cosas que le hacen a mi niño interior debiera actuar de oficio el Defensor del Menor, y la misma UNICEF movilizar a los cascos azules para tomar la ciudad tras un bombardeo preventivo de la OTAN (que ya de paso remodele el edificio de Moneo en El Grande. No hay mal que por bien no venga).

Todo esto viene por una extraña polémica entre la concejala de IU, Sara Doval, y nuestro concejal de fiestas, Miguel Ángel Abad (quien cambió lo de la concejalía de empleo por esta que es más colorida y mucho mejor para él quitarse semejante mochuelo de encima) a cuenta del programa festivo navideño.

Abad acusa a Doval de querer cepillarse la cabalgata. Esta le responde que no, que eso no es lo que se ha dicho en la comisión para estos menesteres y que además tanto a ella como a su familia les gusta mucho. A todo esto, Manuela Prieto, concejala socialista en el Ayuntamiento, nos desvela lo que cuesta semejante horror:

  • 13.000 en el vestuario de la cabalgata
  • 15.000 euros en el alquiler de las carrozas
  • 7.500 en la animación del desfile

Aquí es donde se me ilumina un WTF! bien grande, encima de mi cabeza, que además brilla en tonos de neón. Muy navideño todo. Como en una versión postindustrial de la estrella que guía hacia Belén o el luminoso de El Plaza en las Hervencias.

Si con ese buen dinero no son capaces que hacer algo mejor que semejante parada de los monstruos únicamente puedo dedicarme a pensar en alguien a quien dar una patada voladora que desprenda su cabeza del tronco. Encontrando a varios lo suyo sería poder clavar las cabezas en picas y proceder, ahora sí, a encabezar una Cabalgata de Reyes que guste tanto a niños como a  aquellos seguidores del cine de Tim Burton. Quién sabe, igual así aprenden.

Por cierto, lo de las comisiones deben de servir de bien poco pues antes de celebrarse la comisión de festejos se anunció ante los medios el programa para estas navidades. Les presto mi WTF! luminoso cuando quieran o comprense uno que lo amortizan enseguida.

Felices Fiestas y próspero Año Nuevo


Hace unos días nos llegaba vía twitter este precioso y abulense dibujo. José Manuel Blázquez (@Elzo_) lo incluía a modo de entrada en su genial blog, Meridianos, de obligada lectura si no lo conocéis. Los detalles del dibujo los explica él mismo en este post de forma breve y concreta pero podréis distinguir a simple vista Los 4 Postes a modo de portal y la figura de nuestra representativa Virgen de Sonsoles en el lugar de Virgen María, amén de otros detalles…

El dibujo data del año 1950 y es obra de José Sánchez Merino del que podéis ver más obras en este enlace.

Nuestro más sincero agradecimiento a @Elzo_ por hacernos partícipes de tan bonita estampa con la queremos aprovechar para felicitaros a todos vosotros, queridos lectores, estas fechas navideñas.

Felices Fiestas y próspero año 2012 para todos.

La Pista de Hielo

Era el año 2004. Se acercaba la Navidad y se hacía pública la gran novedad que se llevaría a cabo en esas fechas con la instalación de una pista de hielo en la plaza de Santa Teresa (El Grande) para uso y disfrute de grandes y pequeños en las fechas del insultante buenrrollismo y la espontánea alegría que nos invade sin más motivo aparente que la excusa, bien servida, de ponernos hasta las trancas de comida y bebida con el atenuante de que son fechas de excesos y ya me arrepentiré en enero…

Tres años, si no he contado mal. Aquel 2004, el siguiente 2005 y el posterior 2006, se decoró El Grande con aquella pista. Tres años de bonanza económica en los que gastarse 60.000 € apelando a la estimulación del comercio local era tan habitual como construir bloques y bloques de casas. Tres años en lo que los más osados pudieron demostrar su destreza con esos patines de cuchilla, que no ruedas, no sin algún aterrizaje de emergencia y algún que otro susto. Pero algo cambió. Con lástima y lágrimas en los ojos nos llegaba aquella triste noticia, en diciembre de 2007, que convertiría aquella Navidad en una Navidad más triste que las anteriores. Ese 2007 no se instalaría dicha pista.

¡¡¡Lógico, por la crisis!!! Ehh, Uhh. NO.
No se trataba de la crísis, aún. El asunto, o lo que se nos dijo desde los medios de comunicación, era que (cito) La razón para que este año no acompañe la pista de hielo a las fiestas de Navidad, según el gerente de Ávila Centro, Jesús García Ahijado, se debe a la decisión del Ayuntamiento de no permitir que la plaza de Santa Teresa vuelva a admitir instalaciones que puedan estropear el suelo.” 

¿Qué ha cambiado? El suelo de la plaza de Santa Teresa sabemos que no. ¿Acaso las millonarias partidas presupuestarias dedicadas a I+D+i han dado sus frutos y se ha conseguido construir una pista con materiales que no dañen el suelo sobre el que se instalan? De haber sido así poco bombo le han dado a tan magnífico hallazgo. De no ser así… ¿Los antiguos materiales no dañaban el suelo tanto como se creía? ¿Nos pusieron la excusa del suelo como podían haber puesto cualquier otra? Si no recuerdo mal, en 2007 apenas intuiamos que entraríamos en una crisis económica mundial y hoy, cuatro años después, lo tenemos aprendido y bien aprendido. ¿Qué hace que este año sí y hace cuatro no? Me van a permitir que lo deje claro: NO LO ENTIENDO. No sé a qué viene recuperar algo que vale una pasta en un momento como el que estamos cuando lo poco que ha cambiado ha sido a peor. No creo que los parados de la ciudad, por mucho tiempo libre y espíritu navideño que tengan, se gasten 5 euracos en acceder a la pista.

Dos cosas para terminar. La primera que, al igual que pasase allá por el año 2004, la pista de hielo ha tenido que retrasar un día su apertura al público por un asunto técnico. La segunda es un extra que me llega por diferentes vías. ¿Alguien ve algo raro en la siguiente foto? Que ustedes lo patinen bien…

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