El Prado a Los Serrano (o a la plaza de toros)

MNPLa semana que está terminando se ha visto aderezada, para sorpresa de propios y extraños, con una polémica peculiar. El pasado miércoles, el PSOE – o al menos el diputado socialista por Ávila – propuso que la “sucursal” abulense del Museo del Prado se instale en el Palacio de los Serrano ante los mil y un problemas y retrasos que afectan a las obras de la que debería ser su sede en la ciudad, el Palacio de los Águila. El PP y  la Fundación Caja de Ávila, propietaria del inmueble han calificado la propuesta de Múñoz de “sorprendente”, “fuera de lugar”, “precipitada” e “inconsciente”; y desde el Ayuntamiento se ha señalado que se trabaja para solucionar el contencioso entre la empresa y el Ministerio que de momento – y tiene pinta de ir para largo – tiene paralizadas las obras.

Quizá sería bueno, antes de debatir sobre la conveniencia o no del citado traslado, hacer memoria y recordar de qué estamos hablando porque es posible que exista cierta confusión al respecto ¿Qué es exactamente lo que pomposamente algunos llaman “El Prado de Ávila”? Podríamos repasar las declaraciones de políticos propios y extraños, locales, regionales y nacionales de los últimos años – ¿10 años? ¿15? La transferencia del inmueble data de 1999 – e intentar, a través de ellas, componer una imagen sobre el proyecto, pero además de ser una tarea aburrida sería poco útil. Solo tendríamos claro las múltiples bondades del proyecto – requetemaravilloso, chiripitiflaútico y ultrabeneficioso para la ciudad – y el, aunque no lo parezca, firme compromiso de todos por sacarlo adelante.

Lo mejor, sin duda, es acudir a lo que el propio Museo del Prado escribe sobre el Palacio de los Águila en sus planes de actuación para los cuatrienios 2005-2008 y 2009-2012. No se preocupen, que les resumo. En primer lugar, lo planeado para Ávila no es, repito, no es una copia en pequeñito del museo madrileño, ni una sala de exposiciones para parte de su colección. No es nada parecido a la sede del Louvre en Lens o a lo que se plantea construir el museo francés en los Emiratos Árabes (por fortuna, añado). El Palacio de los Águilas, si algún día acaban las obras, está destinado a ser un Centro de Gestión de Depósitos. Esto es lo que dice al respecto el propio Museo:

“El futuro Centro de Gestión de Depósitos del Museo Nacional del Prado que tendrá su sede en la Casa de los Águila, en Ávila, atenderá la gestión integral de las colecciones que el Prado tiene depositadas por distintas instituciones públicas del Estado español y sus representaciones diplomáticas en el extranjero”

Más adelante añade

“La gestión del Programa de Exposiciones Itinerantes se centralizará en la Unidad de Exposiciones Itinerantes del Centro de Gestión de Depósitos de la Casa de los Águila en Ávila”

Es decir, si algún día abre sus puertas “El Prado de Ávila” lo que tendremos será, principalmente, un edificio lleno de oficinas y talleres. ¿Habrá exposiciones? Sí, claro que sí, hay espacios destinados exclusivamente a la exposición, pero esa no es la función primordial para la que está pensado el centro.

Y ahora volvamos a la polémica levantada por el diputado socialista ¿Tiene sentido el traslado de la sede del Centro de Gestión de Depósitos al Palacio de los Serrano? En España – especialmente aquí, pero no exclusivamente – existe la creencia de que, cuando queremos salvar del abandono o la destrucción un edificio histórico, la mejor solución es convertirlo en un museo (la solución B es otra clase de edificio público y la C es venderlo y que lo destroce otro). Al valor cultural y turístico del inmueble se le suma el valor cultural y turístico del museo y arreando: una subvención, una cinta inaugural, unas fotos sonrientes de las autoridades y todos contentos. Win-win.

Estas actuaciones pueden salir bien (el Museo Nacional de Escultura es un ejemplo) o no, porque un Museo, y más si estamos hablando de uno importante por fondos o actividades, no es una cosa que se pueda poner en cualquier sitio. No es un adorno comprado en un bazar chino que queda igual de mal encima de la tele, en una estantería o en el cubo de basura. ¿Que el edificio es inadecuado? Tonterías ¿Que las condiciones para la conservación de los fondos – luz, temperatura, humedad, etc. – no son las apropiadas? Bobadas ¿Que continente y contenido no pegan ni con cola? Sutilezas

La solución para mantener con vida el Palacio de Los Serrano no es meter allí con calzador el Centro de Gestión de Depósitos, y la solución para el Centro de Gestión de Depósitos no es encontrarle otra ubicación y aquí paz, nos lavamos las manos, y después gloria. Más allá de cuestiones como la titularidad de los edificios o el personal ¿Se ha planteado el señor Muñoz si el Palacio de los Serrano reúne las condiciones de espacio y accesibilidad necesarias para la instalación de los talleres de restauración y laboratorios que requiere el Museo del Prado y que han propiciado la construcción de un edificio de nueva planta en Los Águila? ¿Y espacio adecuado – no grande, adecuado – para almacenar las obras de arte? ¿O solo ha mirado cuánto mide sobre plano cada espacio en metros cuadrados? ¿Le ha consultado todo esto a alguien que sepa del tema? ¿Y con los restos arqueológicos de Los Águila que piensa hacer? ¿Los pasamos también a Los Serrano estrato a estrato?

La apertura de Los Águila – veremos si en 2015 o 2016 si hay suerte – depende ahora mismo de dos cosas: voluntad y dinero. Voluntad para cerrar de una vez el conflicto con la empresa, reanudar las obras, retomar el proyecto y dotarlo económicamente. Porque, por si el diputado socialista no lo sabe, solo los talleres y laboratorios que necesita un museo moderno – y El Prado es un Museo puntero en investigación, restauración y conservación – valen, como se diría vulgarmente, una pasta.

Es una pena que proyectos de esta naturaleza y de este calibre, un centro para gestionar parte de una de las colecciones artísticas más importantes del planeta, se lleven con tan poca seriedad en este país que todavía llamamos España. Soluciones sí, parches no.

Popurrí de noticias

La verdad es que Agosto está resultando un mes de lo más anodino, nada parecido a la tormenta de sangre y fuego que anticipábamos hace unos meses. El mundo no se ha acabado, el Euro sigue en nuestras carteras, Grecia sigue estando donde estaba, ha vuelto el fútbol y Mariano se ha podido tomar sus merecidas vacaciones, visita a la Virgen del Rocio incluida. No me resisto a compartir aquí las sabias palabras que pronunció en su visita a la citada deidad y que a buen seguro han contribuido a alinear los chakras de buena parte de la ciudadanía: “A veces estamos pensando siempre en lo material, y al final los seres humanos somos sobre todo personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho”. Coelho, tu reinado sobre la filosofía barata y la autoayuda con pretensiones está llegando a su fin.

Decía que no ha sido un verano de sangre y fuego, aunque por desgracia de este último sí que hemos tenido nuestra ración. Mil hectáreas quemadas en el incendio que afectó durante los últimos días a Solana de Ávila, Palacios de Becedas y Casas de la Vega. Un drama humano, ecológico y económico que por desgracia palidece al lado del desastre vivido en la Gomera, en la provincia de León, en Galicia o en el Levante. Más allá de los posibles recortes que hayan podido sufrir los servicios de prevención y extinción de incendios, creo que tenemos un problema con la gestión del territorio, sobre todo en áreas como la nuestra donde la despoblación avanza dejando montes, campos y campiñas desprotegidas frente a los desaprensivos.

Dejando a un lado los incendios, la actualidad veraniega ha transcurrido por los derroteros habituales: pocas noticias relevantes, declaraciones de políticos desde sus lugares de veraneo o de sus segundas espadas, calor, noticias chuscas, medusas, anécdotas convertidas en temas de debate, asaltos a Mercadonas, etc. Lo normal. ¡Incluso los mercados parecen haberse ido de vacaciones! España se paraliza y Ávila no podía ser menos. La actualidad escasea y eso se nota en los medios de comunicación y también en este rincón que, falto de noticias de enjundia, tiende a languidecer un tanto en Agosto, tiempo que también aprovecha mucha gente para desconectar y “cargar las pilas” antes de que septiembre nos devuelva a la rutina. Como tampoco es mi intención hacer más dura la vuelta al redil y el síndrome postvacacional, voy a limitarme a comentar brevemente algunas noticias de las últimas semanas, para ir desperezando las neuronas:

– Primero lo más inmediato: Esta misma noche se celebra en el Episcopio el certamen “Sombras en el Adarvedel que les habló Pablo el otro día y en el que participa. Un paso más en nuestra estrategia de infiltrarnos en todos los ámbitos de la vida de la ciudad y un paso más, esto ya en serio, en la toma por parte de la ciudadanía de la iniciativa cultural al margen, o al lado, de las instituciones públicas. De esto también se habló el otro día por aquí a propósito de las Juventudes Musicales de Ávila y de la orquesta sinfónica que estrenamos a principios de julio.

– Junto a esas buenas noticias, otras no tan buenas. Las obras de restauración de la portada de la Catedral avanzan y confirman lo que era observable a simple vista: el grave deterioro del conjunto escultórico y su difícil, en muchas casos imposible, restauración y conservación. El proceso será largo y posiblemente termine con la retirada de las piezas que se encuentre en peor estado – ya se han retirado ocho – y su sustitución por réplicas. Y aprovechando que hablamos de patrimonio y restauraciones, aunque a estas alturas ya lo habrá visto todo el mundo, una de las serpientes del verano: la “restauración” del Cristo de Borja. No me digan ustedes que no ha quedado ideal. Desdramatizando un poco, tampoco hemos perdido “Las Meninas”, la obra no tenía gran valor antes de la intervención de esa buena mujer. Y mezclando ambos temas, la restauración de conjuntos escultóricos y la chapuza bienintencionada, algunos ejemplos polémicos: la muralla de Jayran, en Almeria; Santa Eulalia de Abamia, en Cangas de Onís y Santa Maria de Arce, en Navarra.

– Más noticias regulares tirando a malas. IU ha enviado una carta al subdelegado del Gobierno para preguntar sobre el estado de las obras del Centro de Gestión del Museo del Prado, haciéndose eco de los rumores que corren por lo mentideros de la corte acerca de la paralización de las obras y de los dineros que no llegan a pesar de que, como les anunciábamos aquí hace unos meses, las partidas contaban con cantidades significativas asignadas en los últimos Presupuesto Generales del Estado y en la previsión de gastos para el año que viene. La obra empezó en 2003 y veremos si termina antes de 2014. En esto, como en todo, pero aquí con algo de razón, el Ayuntamiento y el Gobierno pueden echar mano de la herencia recibida, cosa imposible al hablar del Museo de la Ciudad/Palacio Caprotti del que no sabemos nada desde hace meses. En las casas de apuestas londinenses deben estar ya cruzando fechas para ver cual de los dos proyectos se demora más.

– Museos, rehabilitación de monumentos y actividades culturales son pilares básicos para el buen funcionamiento de la primera industria local: el turismo. En un mismo día nos enteramos de que casi todo iba bien, el Ayuntamiento cifraba en rueda de prensa en un 6% el aumento del número de visitantes, y que todo iba mal, cuando horas después los hosteleros calificaban la campaña de nefasta y hablaba de una ocupación un 40% inferior a la registrada el año anterior, en línea con las previsiones que hacia el sector, a nivel nacional, al hablar del turismo de interior. Un cruce de declaraciones y datos que deja en papel mojado cualquier cosa que se puedan decir Montoro y el ministro ese que se afeitó el bigote para no parecerse a Aznar. Actualizacion 10:40.- Acaban de salir los datos de INE sobre pernoctaciones de Julio. La provincia de Ávila pierde 5.300 pernoctaciones con respecto a Julio de 2011, algo más de un 10%, y la ocupación media pasa del 29,9% al 26,4%.

– Si usted, fiel lector o visitante ocasional, es católico o agnóstico teresiano – lo que vendría a ser una versión abulense en temas religiosos del republicano juancarlista –  es un buen momento para que haga click en la crucecita roja de la parte superior derecha de la página. En medio de una gran expectación, como dice la crónica del Diario, ha llegado hasta la ciudad el pie de Santa Teresa, aunque la mala suerte ha querido que sea el izquierdo. El periódico local y la mayoría de los medios hablan de que el pie está “incorrupto”, pero solo hace falta echar un vistazo a la foto para ver que el pie está tan “corrupto” como cabría esperar después de 500 años – y no me vengan con que qué sabré yo de pies del siglo XVI porque algún contacto, nunca mejor dicho, he tenido con la materia. Optimismos antropológicos aparte, el fetichismo católico por las reliquias es algo que viene de lejos, desde tiempos de los primeros cristianos, que puesto de moda durante las cruzadas – momento en el cual todo caballero que se preciase volvía de tierra santa con un prepucio sagrado, un clavo de la verdadera cruz de Cristo o una astilla del arca del Noe – fue revitalizado tras la contrarreforma. En el caso de Teresa, su cuerpo fue descuartizado – sí, descuartizado, como suena – poco después de morir y se encuentra repartido por buena parte de Europa: una parte de la mandíbula – hay que ser bestias para arrancar una mandíbula – está en Roma, la mano izquierda en Lisboa, el corazón en el Museo de iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes, el ojo izquierdo y la mano derecha en Ronda, un dedo en París y otras partes de su cuerpo en Gent y en Antwerpen, en Bélgica. Iba a comentar que todo esto – desde el despiece de los cadáveres hasta la adoración de los restos – me parece de un primitivismo y de un salvajismo tremendo, pero me guardo el comentario, que en este país por menos te llevan a juicio.

Una última cosa, por ir cubriendo flancos: el comentario anterior, lo del salvajismo y tal, sería igualmente válido si estuviésemos hablando del prepucio de Mahoma, de la vesícula de Moisés, de la uña del dedo gordo de Anakin Skywalker, de la válvula de la tetera rosa que da vueltas alrededor del universo o de parte del FSM. Dicho sea esto con todos mis respeto hacia los fieles de cualquier sistema de creencias, en especial los Jedi.

La semana que viene más y mejor, que empieza el curso. Disfruten, los que puedan, de sus últimos días de vacaciones.

Ávila en el vía crucis de los Presupuestos Generales del Estado

La semana pasada, el Gobierno presentó en sociedad el proyecto de Presupuesto Generales del Estado para lo que queda de año, tras aprobarlo la semana anterior en Consejo de Ministros. Todos tranquilos, este es un post breve al respecto. Ni ustedes tienen ganas de leer un sesudo análisis de los mismos ni yo de escribirlo, no se nos vaya a cortar con los números y las penas la digestión de las torrijas. Tan solo, y prometo ser breve, quería señalar y comentar un par de cifras.

Siguiendo los datos aparecidos en la prensa, la inversión del Estado en la provincia se reduce un 9,4% quedándose en 27 millones de €, en el vagon de cola de la región junto a Segovia. Pero olvidemos esta cifra y centrémonos en “los proyectos estrella”, esos con los que a los políticos se les llena la boca, que figuran en los lugares más destacados de los programas electorales y se mencionan en todas las ruedas de prensa.

Primero, el ferrocarril. Como todos ustedes saben, lectores fieles del blog y abulenses de pro, la mejora de las conexiones de la ciudad con la Villa y Corte de Madrid es una de nuestras eternas reivindicaciones. Que si Ave por Segovia, que si gallina, que si Altas prestaciones, que si mejora de la linea… Lo último que sabíamos era que el delegado del Gobierno para Castilla y León apostaba por la mejora de la linea convencional, a la espera de tiempos mejores para seguir tirando dinero construir la linea de AVE, y dejar el viaje entre la capital de España y la capital charra en 1h20m. Eso “lógicamente” (las comillas son importantes) nos afectaba, al pasar por aquí la linea. ¿Y en cuanto dinero se materializa esa apuesta? En 230.000 €. Una de dos, o se ha abaratado mucho esto de construir caminos de hierro o me da a mi que no tenemos ni para cambiar dos traviesas. La apuesta, de momento, flojita. ¿Y el AVE? Pues desplumado, supongo, porque ni se le nombra. En Halón Disparado pueden publicar su entrada sobre el AVE abulense todos los 28 de Diciembre de aquí a 2020 sin problemas. La línea de AVE que sí recibe financiación es la Salamanca-Medina, de la cual se dice “Se ha previsto la dotación necesaria para la finalización de los proyectos de electrificación de la línea Medina-Salamanca-Fuentes de Oñoro. Por su parte, ADIF iniciará las obras de plataforma de la conexión de esta línea, en Medina, con la línea de alta velocidad Madrid-Galicia.” ¿Ven ustedes como las comillas de antes eran necesarias? Por desgracia para nosotros, es mucho más fácil reducir el tiempo de viaje entre Salamanca y Madrid por Medina que por Ávila.

La autovía Ávila-Maqueda, a la que yo denomino “cariñosamente” Autovía de los páramos de asceta, pues pretende conectar Ávila, Cuenca y Teruel, también está entre los proyectos anhelados por nuestros próceres públicos. Pues a pesar de que la Ministra se comprometió con el Alcalde a priorizar su construcción por que era un proyecto importantísimo, los presupuestos consignan a tal fin 106.000€. El asfalto también debe haberse abarato considerablemente. ¿Y previsión de gasto para 2013 o 2014? Cero. Ya priorizaremos en 2016, si seguimos gobernando.

Y no todo iba a ser asfalto, grava y cemento. También hay proyectos culturales como la subsede-centro de gestión del Museo del Prado. Aquí sí hay pelas: 1,4 millones para 2012 y un milloncete más para 2013. ¿Pero esto del Palacio de los Aguila no iba a estar acabado en 2012? Bueno, ya se sabe, las cosas del Palacio van despacio. Tampoco es plan contradecir al refranero. Y aquí, como en todo lo anterior, no apunto solamente al actual gobierno, al Alcalde o al PP. Vender a los ciudadanos, con el asentimiento acrítico de los medios, proyectos de dudosa viabilidad o plazos imposibles es práctica habitual de rojos, azules, verdes y magentas, estos últimos cuando tengan oportunidad.

Y luego, ya fuera de las inversiones millonarias y las infraestruturas para un futuro mejor, habría que comentar algo sobre la Escuela de Policías que, con la tasa de reposición congelada, continuará operando bajo mínimos un año más. Con los anteriores presupuestos del Estado, los últimos del gobierno socialista, el Alcalde García Nieto entró en colera y acuso al PSOE de querer enterrar la ciudad con esas cuentas (Extra para tuiteros: modo @GarcíaNietoEnfurecido) Algunos no dudaron en bailarle al agua al Alcalde en sesudas entrevistas en los medios locales. Ante los presupuestos presentados por el nuevo gobierno ¿dónde quedan ahora esas palabras? ¿Participa el nuevo gobierno del proyecto del anterior para enterrar la economía abulense? ¿Nos tienen manía porque somos más altos, más guapos y más inteligentes? ¿Compartiran las palas y los picos socialistas y populares? Es muy bonito pedir recortes y austeridad hasta que ésta te afecta directamente. Le pasa a los políticos (¡Qué recorten al vecino!) y también a los empresarios (¡Qué recorten al vecino y a los sindicatos!). Todos somos socialistas con nosotros mismos y ultraliberales con los demás*.

*La frase no es mía. Se la tomo prestada a Pablo Pardo, corresponsal de EL MUNDO en Washington, de un post de su muy recomendable blog.

Eso de la cultura (local)

Aunque no lo crean o no se hayan percatado, la cultura abulense está de actualidad. Sí, sí, de verdad, se lo juro por Snoopy. Y lo que es aún más importante: no está de actualidad por haberse muerto, como pasa en ocasiones con los artistas, escritores, políticos retirados y otras rarezas.

El sábado pasado en estas mismas páginas (sí, ya hemos llegado al llamado momento Telecinco o momento gurú: llenar todos los artículos de autorreferencias) Mayda Anias, escritora cubana y emprendedora afincada dentro de nuestras murallas, afirmaba que la cultura en Ávila está “inmunodeprimida”. El domingo, en las páginas del Diario de Ávila, el Alcalde de la ciudad tocaba de pasada algunos aspectos de la cultura local: la sede del Museo del Prado, el Palacio Caprotti, la nueva consejera del ramo, etc. Un resumen rápido para los que no se hayan leído la entrevista. El Palacio Caprotti estará cuando esté y personalmente sigo sin tener claro que es lo que tiene preparado el Ayuntamiento para este espacio. La sede abulense del Museo del Prado estará cuando esté, pero con un gobierno popular en Madrid ya estaría. Que la Consejera de Cultura de la Junta sea abulense va a ser bueno para Ávila y, haciendo caso a este humilde blog, ya le ha sondeado para traer a la ciudad un festival como el que tienen otras ciudades de nuestra comunidad. Por último, se felicita de que la ciudad cuenta con muchos contenedores culturales aunque ahora mismo la mayoría estén infrautilizados (no lo digo yo, lo dice él con una metáfora sobre pájaros y jaulas).

Además, el martes la prensa local nos informaba de la visita a las obras del Palacio de los Águila, futuro centro del Museo del Prado, por parte de numerosos cargos públicos locales y nacionales. Y como bonus, una noticia de hace algunos días: La Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de CyL, la abulense Alicia García, afirmó que este sector impulsará la creación de 15.000 empleos a lo largo de la legislatura.

Ya dije hace un tiempo (de nuevo momento gurú) que el tema de la “cultura” daba para mucho y que tarde o temprano volveríamos a hablar de ello. Todo sea por el intercambio saludable de ideas, pareceres, opiniones e insultos. Aprovechando estas noticias, veamos ¿está la cultura abulense al borde de la extinción cual lince ibérico? ¿La endogamia está haciendo mella en ella? ¿La programación cultural del Ayuntamiento es suficiente? ¿Cómo andamos de instalaciones? ¿Nos cortamos las venas o nos las dejamos largas?

Antes de nada ¿Qué es cultura? Puede parecer una pregunta baladí pero no es ninguna tontería, no todos entendemos lo mismo cuando hablamos de cultura. ¿Pintura, escultura, literatura, arquitectura? ¿El edificio de Moneo es cultura? ¿La biografía de Rajoy es cultura? ¿Los grafitis son cultura? ¿La comida, desde la hamburguesa rancia del Burguer King hasta el jugoso chuletón, es cultura? ¿El cine, incluyendo Mentiras y Gordas o la última de Woody Allen, es cultura? ¿Toda la música es cultura, desde Bach hasta el house?

No voy a profundizar en el tema porque no tengo a mano ni mi pipa de pensar ni mi monóculo de pontificar, pero creo que el Ayuntamiento tiene un concepto mucho más amplio que yo sobre lo que es y no es cultura. Por ejemplo, entra las “mil y una” actividades culturales que ofrece como programación cultural estable incluye “Ávila en Tapas”, las Ferias de Artesanía y la de Artesanía de los pueblos y el Mercado Medieval. De las actividades programadas para las fiestas de La Santa, conciertos a parte ¿cuales son culturales? ¿La obra de teatro de Pedro Ruiz? No pretendo ser el típico pedante que afirma que el arte murió en el S. XIX, que Picasso era un tarado y que la novela está en decadencia desde Cervantes, al contrario, pero coincidirán conmigo en que una gran parte de los actos que el Ayuntamiento pretende culturales no lo son. El mejor ejemplo es el Mercado Medieval, un mercadillo con una exposición de fotos y un par de conciertos. Ojo, con esto no quiero decir que me parezca mal el Mercado Medieval, tan solo digo que no es una actividad cultural. Si eliminamos esta paja nos quedan pocos granos. La programación cultural del Ayuntamiento es, en mi humilde y desinformada opinión, escasa y peca en muchas ocasiones de estar dirigida a un público demasiado selecto: polifonía, música antigua, gregoriano… En pleno triunfo de la cultura de masas, el Ayuntamiento de Ávila apuesta por las delicatessen para paladares selectos. Una apuesta respetable, ojo, pero quizá equivocada cuando es la única.

El conjunto lo salvan en cierta medida las actividades organizadas por las Cajas de Ahorro y en ocasiones la Junta, eventos que, mucho me temo, verán reducido su presupuesto estos años. Si a esto le sumamos que la iniciativa privada en este ámbito es, como en el resto, tirando a escasa podemos convenir con Mayda Anias que el panorama no es demasiado alentador. ¿Por qué no se organizan cosas tan sencillas y baratas como unas jornadas de divulgación científica? ¿O un ciclo de conferencias o un congreso sobre Historia de la ciudad? ¿Una programación de conciertos para artistas locales? ¿Visitas a monumentos organizadas por el Ayuntamiento?

En lo que si tiene razón el Alcalde, y cuando la tiene no nos duelen prendas en decirlo, es en lo referente a los espacios culturales. Es indudable que la ciudad se ha dotado en los últimos años de infraestructuras de calidad (San Francisco, el Episcopio, el Lienzo Norte, etc.) que han subsanado la inexplicable situación que se vivía años atrás cuando el único espacio cultural de la ciudad era el Teatro de la Caja de Ahorros. En este punto solo podemos felicitar al Alcalde y al anterior concejal de Cultura, Áureo Martín, por una labor que, aunque perfectible como todo obra humana, han superado con nota.

Por terminar con este tema de los contenedores culturales, dentro de poco la ciudad contará con dos nuevas infraestructuras. Por un lado, la sede local del Museo del Prado, Centro de Gestión de sus fondos dispersos. Aunque el edificio contará con salas de exposición, se programarán actividades y podrán visitarse los restos arqueológicos, la función principal del edificio será administrativa, por lo que tampoco hay que esperar gigantescas exposiciones que atraigan a cientos de miles de visitantes. Por otra parte, está el Palacio Caprotti. En teoría este espacio, cuyas obras comenzaron en 2008, está destinado a ser el Museo de la Ciudad, signifique esto lo que signifique. ¿Un museo de Historia de la ciudad? A mi me gustaría que así fuera ¿Un nuevo contenedor cultural vacío junto con una pequeña exposición de la obra de Caprotti y sus colecciones? Esperemos que no. En esta noticia de 2010, el arquitecto habla de dos espacios: uno dedicado a la obra y pertenencias de Caprotti y otro destinado a “recrear” las estancias de un palacete abulense del XVI. Si este es el destino final del inmueble, siendo un aporte positivo desde el punto de vista cultural y turístico, el titulo de Museo de la Ciudad sería un tanto ostentoso. (BONUS: En Avilas.es, una iniciativa de José Luis Pajares, tiene una galería con fotos del interior del Palacio en 1995. Si no las han visto, están tardando)

Los 15.000 empleos* prometidos por la Consejera son un brindis al sol, pero la Junta debería percatarse de que si en algo puede ser verdaderamente competitiva la Comunidad es en el sector cultural. Con un patrimonio natural e histórico inabarcable, el desarrollo de todo lo relacionado con la cultura y el turismo tiene que ser motor de desarrollo de estos páramos de asceta. Sí, es cierto, la cultura no da para que comamos todos, pero con esfuerzo puede darnos para desayunar.

Y además, qué cojones, que no todo es dinero. Invertir en cultura siempre es beneficioso, aunque luego no podamos volcar todos sus frutos en el PIB.

*Lo de los 15.000 empleos es una tontería pero, por si las moscas, que me vayan guardando uno. Os quedan 14.999 puestos de trabajo a repartir.

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