El número 10

Igual muchos de vosotros le conocéis. Es la persona que ocupaba el número 10 en la lista electoral del Partido Popular a la ciudad de Ávila y se quedó a las puertas de entrar como concejal por un puñado de votos, creo recordar que no eran muchos. Se llama Luis, es un tío majete, agradable, amable en el trato. Buena gente, la verdad. Por añadir algo más a su curriculum… Será el próximo concejal de deportes de la ciudad no tardando mucho, concejalía que habría ocupado, seguro, de haber entrado en el Ayuntamiento.

Me explico.
Hay un señor que se llama Pablo Luis Gómez. Como todos sabéis ya iba para presidente de la Diputación Provincial de Ávila pero se quedó por el camino. Cosas que pasan. Sin más. No entraré a valorar lo ocurrido porque hoy vengo a otra cosa. El caso es que desde el jueves 25 de junio que se truncaron sus planes, hasta el pasado 8 de septiembre son 2 meses y medio los que han transcurrido. Dos meses y medio los que ha necesitado José Luis Rivas, Alcalde de la ciudad, para pensar las nuevas funciones que desempeñará Pablo Luis Gómez en el Ayuntamiento de Ávila. El resultado… Concejal de Deportes. A lo loco.

Un Ayuntamiento, el de Ávila, en el que 8 concejales (no contamos ahora a Pablo) se repartían el trabajo que hace unos meses desempeñaban 14 y resulta que lo único que le queda Pablo Luis es la Concejalía de Deportes. Raro, ¿no? Raro porque sus compañeros que antes tenían dos áreas ahora tienen cuatro. Raro porque su predecesor en dicho cargo, Miguel Ángel Abad, llevaba, a su vez, Fiestas además de Deportes. No sé, se antoja como poca responsabilidad para un señor que iba a ser el sucesor de Agustín González en el puesto más importante que ofrece la política a nivel provincial. ¿Estaba preparado para asumir el puesto de Presidente pero solo se confía en él para una concejalía de Deportes? Chirría…

El viernes11 de septiembre se anunciaba a su vez que Pablo Luis Gómez dejaba de ser Secretario Provincial del Partido Popular de Ávila. Otra cosa menos. Un cargo interno que pasa a ocupar otro compañero suyo. ¿No os suena a retirada?

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Una hipotética dimisión de Pablo Luis Gómez como Concejal del Ayuntamiento de Ávila daría paso al siguiente en la lista, el ya citado número 10, Luis. Luis domina exactamente el campo del que ahora se ocupa Pablo Luis, los deportes. Luis apuntaba a ese puesto desde el minuto cero y él mismo lo sabía. Ahora le dan esa responsabilidad a Pablo porque, de momento, algo tiene que hacer. Para que no cante mucho, aguantará unos meses desempeñando sus nuevas competencias. Esperará a pasar las elecciones generales que se celebran dentro de unos meses, quedaría muy feo que dimita ahora. Puede que, incluso, no tome la decisión hasta el Congreso Provincial del PP a finales de 2016 en el que debe nombrarse al sucesor de Antolín Sanz. Pero terminará dimitiendo como concejal y dando paso al número 10. La remodelación del Equipo de Gobierno, de suceder como os lo cuento, sería mínima. Cambiamos a Pablo Luis por Luis a secas y se le transfieren las competencias. Fácil y sin líos. No hay que tocar nada más. Ya se pensará quién entra en Diputación a cubrir su plaza de Diputado Provincial.

Que todo esto no es más que un encaje de ideas que me ha venido a la cabeza, lo reconozco, pero de momento he visto que todo cuadraba para esta teoría conspiranoica y, mucho me temo, que no andaré muy desencaminado.

Espero poder enlazar orgulloso esta entrada dentro de 6 o 7 meses con un “os lo dije” al lado. De hecho es una sorpresa no haber visto una dimisión de Pablo Luis tras todo lo acontecido… Igual es que el momento no era el adecuado y hay que esperar a que algunas aguas vuelvan a algunos cauces para que la corriente sea más favorable, las vísperas de unas generales son siempre fechas para no hacer locuras.

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