Por consiguiente, Anatolio presidente

Me pasaban el otro día un enlace que me acabaría encantando: “Leete la entrevista al cerebrito que ha sacado un 10 en Selectividad en Madrid” , me aconsejaban por la red del pajarito. Me decidí a seguir el consejo y pinchar el enlace porque el muchacho se llamaba Anatolio, como Karpov. Nombre total para que el empollón tuviera mi afecto ya desde el inicio.

Titular: “España es así: forrarse rápido, pan para hoy y hambre para mañana”

Sapientin

Sapientin

El titular era bueno y el shock viene ya de inicio. Ya saben… cuando pensamos en un empollón lo que nos viene a la mente es precisamente un cerebrito como el que dibujaba Escobar (aquí adjunto a su izquierda), un Sheldon Cooper o, en definitiva, un muchacho con pinta de recibir collejas por doquier. Y si pinchan arriba verán que Anatolio tiene ojos inquietos, sonrisa plena y hasta ¡un pendiente!

Lo de los empollones ya no es lo que era. O será que los clichés a veces son más ridículos que el propio ridículo que proponen como imagen.

En fin, que les hablaba de Anatolio. En la entrevista dice cosas interesantísimas. Ya he dicho otras veces que esta generación a la que le cierran las puertas acabará derribándolas de una forma u otra. Desde el talento – y el trabajo – el estudiante 9´95  deja perlas a rescatar como…

– “La historia también se estudia mal. Mucha cantidad, pero no se interioriza. La tenemos que absorber y luego vomitarla, y punto. A veces, en el colegio, más que enseñar se vacuna contra el conocimiento”

“El videojuego es un nuevo horizonte, con posibilidades que no ofrece el cine. El videojuego es un arte.”

Y encima es de esos que no quieren irse. Vaya, que piensa que en España todavía puede haber opción de no tener que rendirse de antemano…

“Pues yo querría vivir en España. Me gusta salir a la calle a las doce de la noche y ver gente. Tú sales a las doce de la noche en Francia y no hay nadie. En Inglaterra, igual. De todas formas, si me voy me gustaría que fuera una decisión mía, no una coacción de las circunstancias históricas y económicas que hay en este país.”

¡Y defiende la política! (que no es lo mismo que los malos políticos)

“Creo que hay que revitalizar el gusto por la política. Hoy se identifica la política con el mero jugueteo de unos tíos que encima ahora vemos que son unos corruptos y no tienen ni la dignidad de reconocerlo. Yo, si fuese Rajoy, no tendría la conciencia tranquila”

No cito más que para algo se ha currado “El País” la entrevista. Yo lo que espero es que esa frase de que “España es forrarse rápido” algún día deje de ser nuestro “Spain is different”, nuestro hecho diferencial. Es como lo de “es que en Andalucia es normal que haya tanto paro”. Pues no veo yo que tenga que ser tan normal o que haya cosas que no se puedan cambiar.

Pinchen arriba y lean. Una dosis de dedo en la llaga, de llamar a las cosas por su nombre. Tal vez sea eso lo que haga la generación taponada: decir que el rey está desnudo, que las cosas son como son y no como las neo-nombran.

Si se han quedado con ganas de más, le han hecho más entrevistas y hasta un encuentro digital. Con tanto tertuliano y todólogo, escuchar la frescura de Anatolio ha sido para mí una de los mejores hallazgos – y esperanzas – del verano.

La Plaza de los autómatas

Éste es un post de urgencia, escrito en apenas 3 minutos (no tengo tiempo para más hoy) y al calor de la actualidad. Lo escribo para abrir tema de debate en este blog. ¿La Razón? El siguiente titular: “Tres chavales denunciados por jugar al fútbol y comer pipas” (enlace a Avilared).

Ahora les cuento cómo he llegado hasta ahí y a la necesidad de introducirles el debate. Me he levantado, he preparado un cafetito y he sacado dos croissants. Como merengue que soy, me he puesto a leer crónicas de ayer. Ver que se contaban Trueba y demás buenos plumillas, que alguno queda. En esas, el señor @albertomdp me ha puesto un whatsapp “No te pierdas la columna de Jabois”. Y a Jabois que he ido. Con mi cafe, mi croissant y mi batamanta, he gozado de su crónica que dice cosas como…

“Fue como pasar el día en la oficina, llegar a casa, cenar una tostada, meterse en cama y recordar, al verla a tu lado, que estás casado con Charlize Theron.” (entero en “El Mundo”)

Y uno, que siempre ha querido escribir como Juanma Trueba, empieza a descubrir que también quiere escribir como Jabois. Algún pinito hice en su día en Avila Digital, queriendo introducir épica a los partidos del Real Ávila. El amigo Jorge Barrera, 7 de los Adajas, tiene una crónica mía guardada, de un día que fue decisivo y yo me puse Gladiador, hispano, RusselCrowiano del Adolfo Suarez.

Y entre medias de esos recuerdos, entro en las redes y veo ese titular: “Tres chavales denunciados por jugar al fútbol y comer pipas” (enlace a Avilared).

Y antes de leer las explicaciones oficiales y reglamentarias, que las hay, he maldecido a tres o cuatro deidades hindúes. Y lo he hecho porque mil veces he cambiado cromos en esa plaza, he jugado a la pelota, al pilla pilla, he saltado de león en león de La Palomilla, dejándome alguna que otra vez la espinilla en el empeño. No sé cuántas veces habremos disfrutado de la infancia brincando, saltando, molestando. Siendo niños, demonios.

Yo confieso no haber hecho caso a la señal en Sonsoles que decía prohibido jugar a la pelota. He jugado a la pelota y he molestado a buenos feligreses. Que tienen todo el derecho del mundo a ir tranquilos a Sonsoles. Sí. Pero, carajo, siempre ha habido niños. Niños que querían disfrutar, soñar con Charlize Theron y un yate de futbolista millonario.

He dado vueltas a la pista de bicicletas de San Antonio cuando no había tanta señal y zarandaja. He sido reñido por una madre que, con toda la razón del mundo, me dijo que íbamos a arrollar a su pequeño. En el mismo San Antonio he mandado la pelota 400 veces a la carretera, con el peligro que conlleva. Y he sido reñido por mis padres, los padres de mis amigos y quien hiciera falta. Y lo aceptaba porque era un niño, que luego se volvía al barrio de las batallas dando pelotazos al balón, como había visto hacer en la tv a Mark Lenders, frente a las olas. Olas él, paredes viejas de Ávila yo.

He jugado a la pelota en la Calle Sevilla, donde vivía uno de mis mejores amigos. Hemos saltado mil veces la altura que había que saltar para jugar en el Seminario, cuando eramos el ADE y no todavía la zona norte. Calle Sevilla, qué recuerdos. Había una vecina a la que siempre le colgábamos un balón su terraza… y como no procedía llamarle al timbre cada 10 segundos, directamente saltábamos a su terraza y la cogíamos.

Ninguno de nosotros llegó a nada, salvo uno. Ese uno desde pequeño era tremendamente bueno. Se llamaba Gonzalo, de los Resinas, que luego jugaría en el Real Avila, o el Guijuelo. Y yo siempre contaba que había sido mi amigo de pequeños, corriendo, saltando, colgando balones en los balcones de la Calle Sevilla.

Y sí, he tirado mil pipas al suelo. He sido un peligroso delincuente. O tal vez solo un niño.

Abro debate, que lo hay. Los que quieran defender que hay leyes, que hay que cumplirlas, que no hay que molestar a los mayores…tienen la razón de su parte. Pueden ganar este debate. Pero a ellos les digo que la vida, la de muchos de nosotros, ha tenido ese momento romántico de la niñez en la que no había tantas preocupaciones. Jugabas en la calle y hacías alguna perrería. Ahora veo a los pequeños enganchados a sus consolas, que son tremendas y fascinantes, pero que a la larga les impedirá poder tener el bagaje de vida con el que disfrutar sonriendo de una columna de Jabois. No habrá Jabois o Trueba. Solo habrá autómatas. La plaza y la ciudad de los autómatas. Eso sí, todos muy educados y serviciales.

Al menos los chavales todavía cambian cromos. Al menos hasta que no se multe por ocupar la calle del Teto.

* Lo mejor del enlace de Avila Red son los comentarios de los lectores. He aplaudido y me he tomado otro croissant al leerlos.

** Los paletos del siglo XXI serán los chicos de la ciudad. Solo la gente de pueblo, corriendo y jugando al pilla pilla, sabrán lo que es la vida. Gozaré con ese momento.

Muchachada talentosa para tiempos oscuros

Hay una noche al año en la que los jóvenes de Ávila se convierten en protagonistas. Se trata de la gala en la que se entregan los premios de las distintas categorías del Certamen Jóvenes Creadores y los galardones denominados ‘Sapere Aude’ –expresión que se puede traducir como “atrévete a saber o a pensar”-, lo cual convierte la velada en una ocasión perfecta para reconocer a nuestra muchachada más talentosa.

La segunda edición tuvo lugar el pasado domingo. No tan lejos queda la época en la que el Ayuntamiento de Ávila aprovechaba este acto para darse un poquito de auto-bombo y relatar los logros alcanzados en materia cultural en el último año. Desde que se cambió su denominación a “Gala”, la entrega de premios se entrelaza con las dramatizaciones del grupo de teatro del ‘Círculo del Artista’, organizado por la Concejalía de Juventud, y el evento ha ganado en calidad, humor y entretenimiento. Cuando las cosas se hacen bien, también hay que reconocerlo, y en esto el Gobierno municipal ha sabido rectificar.

Entre los premiados, hay algún que otro conocido de este blog. Por ejemplo, en la categoría de Fotografía se llevó un galardón Javi Calvo, el responsable del proyecto JCX365 que nos detalló Willy. Es solo uno de los muchos jóvenes cuyo arte se ha reconocido gracias al Certamen Jóvenes Creadores. El resultado de todo ello se puede ver en el Auditorio Municipal de San Francisco, donde se han expuesto las fotos, los cuadros y las obras de la categoría ‘Nuevas tendencias’. Nos quedaremos sin disfrutar de los premios de relato, microrrelato y guión, más aún sabiendo que el libro que debía que recoger todas las creaciones de la edición anterior continúa sin salir a la luz.

En los premios ‘Sapere Aude’, llama la atención la cantidad de logros que se pueden acumular en pocos años. La joven tenista Paula Arias o el músico Antonio Bernaldo de Quirós Yazama son solo algunos ejemplos. En la categoría de Innovación, Medio Ambiente y Creación de Empresas, el premio se lo llevó Miguel Ángel del Monte, responsable de la empresa Garbantel y presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Vicolozano. Él ha sido recientemente protagonista de anteriores entradas en este blog… por otros motivos.

La investigadora de la Universidad de Salamanca Elena Díaz Rodríguez, la gimnasta Andrea Severo Sánchez y Alba García Sánchez, participante en distintos proyectos sociales de carácter internacional, fueron otros de los elegidos para los ‘Sapere Aude’.Y el cartel se completa con uno de los miembros de este blog, Rubén Negro, que fue premiado en la categoría  de Medios de Comunicación y TICs. Tras dedicar el galardón a su familia y a los compañeros de profesión que han perdido su puesto de trabajo, el periodista de Punto Radio aprovechó para lanzar un mensaje claro: es necesario “construir un Ávila mejor entre todos” pero “sin los jóvenes es imposible”.

“Ávila tiene un valor mucho más alto del que tenemos”, dijo, por su parte, Del Monte. Y Andrea Severo se dirigió a los jóvenes para decirles que “con esfuerzo se puede conseguir todo lo que se propongan”. Incluso el alcalde, Miguel Ángel García Nieto, animó a los premiados a “seguir iluminando a todos” para “hacer una ciudad mejor”. Un pena que no tenga en cuenta que muchos de ellos, seguramente la mayoría, tuvieron o tendrán que salir de nuestra tierra para continuar creciendo en su labora profesional.

Todo ese talento y esa juventud se nos vienen escapando desde hace décadas entre los dedos y así resulta difícil crecer y evolucionar. La situación es más grave en el momento actual. Porque, como se encargaron de repetirnos los presentadores de la gala en tono de humor, no corren buenos tiempos. Y a pesar de ello, basta con ver la relación de premiados y sus currículum para ilusionarse. Hay futuro. Haberlo, haylo.

Jóvenes

jmj

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