Un café con… José Pulido (2 de 2)

Os lo contaba ayer… ‘La línea de la vida’ es el poemario con el que José Pulido gana el Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz y el motivo de nuestro encuentro, le pido que nos sitúe, que nos hable del premio y de su historia para aquellos que no sepamos la verdadera importancia que tiene este galardón.

“Es un premio con 24 años de historia. Surge de la Colonia Fontivereña Abulense que comenzó a organizarlo, creo que en sus iniciaos estaba ya por allí José María Muñoz Quirós. En un principio se hizo para conmemorar el centenario de la muerte de San Juan de la Cruz.” Imagino que es un premio que ha ido creciendo poco a poco y pasando de lo local a lo internacional… “Bueno… El Premio, desde un principio, nace con bastante importancia y fuerza. Este premio lo han ganado grandes poetas desde su inicio, Carlos Murciano, José Javier Alejandre… Más que un pequeño premio que crece ha sido siembre un gran premio a nivel nacional. Lo más importante, eso sí, es que se ha ido convirtiendo en internacional. Llega un momento en que se comienzan a enviar las bases a otros países y cada edición se ha ido apuntando más gente”.

Para poder presentarte a este premio no basta con escribir un poema, hay que escribir un poemario completo… Un libro de poesía. ¿Cuantas veces has escrito un libro para intentar ganar este premio? “Si no me falla la memoria han sido tres. No han sido consecutivas y seguro que al menos tres, si no cuatro”. Un premio especial por la repercusión que tiene… “Y por la dificultad. Al jurado le llegan unos 15 libros, se van eliminando poco a poco, llega un momento en que las decisiones se complican, cuesta más descartar y así hasta que queda uno y se decide por muy poco, por un matiz, un sentimiento que despierta… Tienes que conciliar muchas voluntades y en el jurado hay personas que son editores, tienes que convencer a un grupo muy diferente de personas”. ¿Y en qué consiste exactamente este premio? “Consiste en una dotación económica y en la publicación del poemario por parte de la organización. Lo hacen a través de la editorial Adonáis, una editorial muy prestigiosa dentro del mundo de la poesía. Lo importante es que es una editorial nacional y quien quiera el libro va a poder conseguirlo en cualquier ciudad del país.” ¿Un premio como este abre puertas? “… da mucho prestigio. Yo lo he notado en las llamadas que he recibido y la difusión que este premio ha tenido en medios de comunicación. Ahora comenzaré a presentar el libro… Un libro publicado en Adonáis es un libro que la gente, de inicio, cin conocerlo, ya lo mira con respeto, y con eso llevas mucho ganado”.

Y ‘La línea de la vida’… “Son 41 poemas”¿Cual destacas? “Es un libro muy especial, es muy difícil. El libro, a pesar de su división, esta construido como si fuera un único poema. Ninguno de los 41 pequeños escritos que lo componen tiene título, comienzan con punto suspensivos, como si vinieran del poema anterior y se podría leer de principio a fin, sin parar, y tendría sentido en su conjunto. Es el libro de alguien que intenta contar lo que es para él en sentimiento de vivir. Lo importante no es la anécdota, es el sentido de vivir, sentir la vida, lo que ves en la vida. “ Y qué ves tú en la vida… De qué hablas… “Pues hablo de la experiencia,  amor, desamor amistad, tristeza, la muerte, la memoria…” ¿Es la línea de tu vida? “Evidentemente no conozco otra, esta es la película que me ha tocado, intento ser un poco objetivo en lo que escribo para que otras personas puedan sentirlo y compartirlo al leer lo que escribo… Pero sí… Es mi vida…”

Tras tantos años escribiendo, has desarrollado manías, vicios… ¿Cómo, cuándo te sientas a escribir? ¿Cómo surge este libro? “Lo de la inspiración, a veces, es cierto. Me ha pasado… Despertarme en mitad de la madrugada con un verso, un solo verso, y tener que levantarme a anotarlo. Uno es poeta 24 horas del día pero creo que de manera inconsciente. Hay algo en tu mente, en tu corazón que está trabajando continuamente. No puedo ponerme un horario para escribir, escribo cuando puedo y anoto ideas cuando me vienen. A veces es una frase, una música que te trae unas palabras a la cabeza… Decía Pepe Hierro que el primer verso te lo regalan los dioses y el resto te lo tienes que currar tú… Procura devolverle algo bueno a los dioses porque el primer verso suele ser muy bueno y el resto ya no lo es tanto. Es verdad, la inspiración existe pero necesita trabajo”. ¿Cómo se escribe un libro? “Tú tienes ahí una inquietud sobre un tema recurrente que te hace ir escribiendo. Cuando ves que hay un núcleo de varios poemas en los que sí hablas sobre algo encuentras la dirección par seguir trabajando y le vas dando una estructura a lo que tienes escrito. Después escribes poemas para poder enlazar unos con otros para darle forma con cierto interés y coherencia…” Y en este caso la estructura fue de un solo texto, como si todo fuera parte del mismo libro… “Sí, en este caso sí. Tengo algo guardado que estoy buscando la forma de sacarlo, es un libro un poco apocalíptico, está escrito alrededor de la caída de las Torres Gemelas, la crisis, el momento en que un mundo se cae y hay que comenzar a levantarlo de nuevo. Para comenzar está dividido en siete partes, el número siete es un número apocalíptico, lleno de simbología. Cada una de esas partes tiene otros siete poemas un uno final para cerrar el libro y convertirlo en un Pentencostés. Eso es una estructura diferente, muy diferente, a la “La línea de la vida”, por ejemplo, porque la temática de los versos así lo pedía”.

Pepe Pulido, por su condición de poeta y periodista, está muy ligado a la vida cultural abulense… ¿Hay buenos poetas en Ávila? “Sí, sí los hay. Hay un grupo de gente que está escribiendo mucho y muy bien… Antes te hablaba de Jacinto Herrero, ya falleció, pero Jacinto es un clásico. Yo siempre cito a José María Muñoz Quirós. Tiene una obra muy consolidada, con muchos premios y mucha difusión, ha estado en ferias internacionales, se le ha publicado en Mexico, Argentina… Es un poeta muy reconocido y es un animador cultural para la ciudad que trabaja y disfruta mucho. Aparte de todo eso es un gran amigo. Pero hay mucha otra gente. Ana Agustín, periodista también, que ha recibido un premio hace poco y que escribe muy bien… Pero lo más importante de todo es que viene gente joven por detrás que llegan con fuerza y con un trabajo espectacular, Daniel Zazo, Ruth Sanz… No estoy citando a todos, hay muchos más, hay cantera.” ¿Se cuida la poesía en Ávila, la ciudad cuida a sus poetas? “Sí, sin duda… No sé si la palabra es “cuidar” pero, por ejemplo, en los actos de poesía, siempre encuentras un público muy atento, muy educado y que sabe escuchar poesía. En Madrid, por ejemplo, he estado en actos con menos público que en Ávila y con gente bastante menos formada. En Ávila, al menos, la gente sabe apreciar la poesía. En Ávila hay mucha actividad cultural, quizá no de alto nivel, pero aquí hay mucha gente que hace cosas, que pinta, que hacen música, teatro, buenos audiovisuales… Hay mucha cultura y muy buena.”

Además creo que las nuevas generaciones, le digo haciéndole un guiño, vienen pegando fuerte y siguiendo los pasos de papá… “Sí, bueno… Vamos a ver, vamos a ver… La pequeña de mis hijas, Guiomar, mostró, de forma espontánea, una gran afición lectora. Llegó con seis años a casa con un poema que le había escrito a su madre, les habían dicho en el colegio que lo hicieran y lo que llevó a casa a mí me pareció precioso… Entonces comencé a animarla vistiéndolo un poquito de juego y empezó a escribir más poemas… Tiene mucho desparpajo a la hora de escribir y como juego que era para ella, disfrutaba mucho. Ahora, Guiomar, es una adolescente, tiene 13 años,  y sigue teniendo la misma facilidad para escribir pero ha desarrollado una habilidad estupenda para la narrativa y creo que tirará más por ahí que por la poesía, escribe unos cuentos geniales…” 

Vamos terminando, el encuentro está resultando de lo más ameno, interesante y algo más largo de lo esperado. Para los no iniciados, le pido, recomiéndame un poeta para la gente como yo que no estamos acostumbrados a leer poesía… “Los clásicos siempre funcionan, no hay que rebuscar demasiado, cualquier cosa de Machado te sirve para iniciarte en le poesía. Vete a un Federico García Lorca, mira su evolución…”. Y para quienes ya hayan pasado por ahí… Qué autor o autores te han hecho a ti cambiar, de alguna forma, tu concepto de poesía, tu percepción de la poesía… “Pues mira… Me influyeron bastante los románticos ingleses y los poetas centro europeos del siglo XX.” Nombres concretos. “Ranier María Rilke, Vladimir Holan, Paul Celan… Me han hecho cambiar mucho… Ingleses… William Wordsworth, sobre todo él porque Percy Bysshe Shelley y John Keats eran también muy especiales pero la poesía reflexiva de Wordsworth resultó muy reveladora para mí.”

Acabamos la charla… Le doy las gracias a José Pulido por lo interesante que resulta todo lo que me ha contado que, como veis, ha sido mucho. Para rematar este café agarra su libro que ha presidido el encuentro durante toda la hora larga que ha durado… Me regala algunos de los poemas que contiene con la voz y el sentimiento del poeta que los escribió. Un broche de oro para un rato de oro… Me despido, mientras pago los cafés, a vosotros os dejo un pequeño capítulo de “La línea de la vida”.

…OCULTARSE hasta desaparecer en la máscara,
hasta que ella hable a las cosas por nosotros
y nos arranque a los infiernos de la identidad.
Ocultarse hasta que la sombra
valga por toda una vida,
hasta que no se pueda distinguir
tu rostro, velado
tras el opaco cristal de su apariencia.
JOSÉ PULIDO.

Gracias.

Un café con… José Pulido (1 de 2)

Jueves, hora del café, pido el mío, es un bar que ya conozco, hay una mesa algo apartada de donde se concentran la mayoría de clientes a esa hora, dejo en ella mis cosas en lo que me sirven mi doble. Nada más sentarme, ya con el brebaje caliente en mi poder, entra mi interlocutor al local, local por cierto lleno de humo. Nos saludamos, le acompaño de nuevo a la barra, pide un cortado y nos encaminamos a comenzar nuestra charla. Mi interlocutor de hoy es José Pulido, periodista y poeta que ha ganado este año el Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz. Comienzo pidiéndole datos personales, camina ya por los 55 y me comenta que está casado, “y tengo 3 hijos, un chico y dos chicas”

No eres de Ávila… “No, soy andaluz, nací en Jaén. Mi familia tuvo que emigrar de allí y tras pasar por Madrid aterrizamos en Talavera de la Reina cuando yo tenía solo 10 años. Digo siempre que soy de allí. Estuve allí hasta los 31 años”. Eres periodista… “Sí, mientras estudiaba la carrera fui a hacer prácticas a la radio de mi pueblo. Lo intenté en Madrid pero era más difícil y me interesé por el periodismo de provincias que en aquella época tenía muchas más salidas. Hice mis prácticas en Radio Juventud que pertenecía al Movimiento. Tuve la fortuna de que pronto llegó la transición y allí necesitaban gente. Eran pocos trabajadores y, siendo un momento en que se acababa con el monopolio informativo me hicieron varias ofertas, pude elegir entre prensa escrita y radio, me ofrecieron los dos trabajos a la vez y de decanté por la radio”. Y esa aventura de la radio en Talavera, duró… “Teníamos mucha programación local, fue una época estupenda y puede aprender mucho. Estuve en allí desde el 80 al 91, 11 años. Antes, en el 95 me habían nombrado director de aquella emisora, en las Navidades del 95. El día que me nombran director, quien lo era hasta entonces estaba en cama y ese mismo día cayó la lotería de Navidad en Talavera. Fue una locura, nos pasamos el día cubriendo el Gordo de Navidad y después se hizo el acto en el que me nombraron director. Fue un día complicado…” Sonríe… La cosa debió ser ‘graciosa’… “Me toco ser director cuando aún no lo era, en medio de aquel caos tuve que tomar las riendas… Fue una locura…”. ¿Y qué pasó en el año 91 para que salieras de aquella radio? “Pues que me proponen ser Jefe de Informativos Regional para toda Castilla-La Mancha y acepté, pero tuve que trasladarme a Toledo.”

Dos años después, en 1993, José Pulido se traslada a Ávila. Deja su puesto para dar con sus huesos en la capital abulense. “Mi mujer sí era de aquí, era funcionaria y tenía una plaza fija en Ávila. Por aquella época estaba de excedencia pero se le acabó y tenía que retornar a su tierra, ella sí es abulense y por la plaza que tenía no podía ir a otro sitio que no fuera Ávila. Pedí el traslado a Ávila y dio la casualidad de que director de entonces se jubilaba y quedaba una plaza aquí así que hicimos las maletas, cogimos a nuestros dos hijos, la tercera nacería ya en Ávila, y nos vinimos para acá”. Desde entonces, José Pulido, ha vivido entre nosotros y se ha convertido en la voz habitual de Radio Nacional, la voz que nos trae las noticias de la cadena pública a los abulenses. Pero él ya conocía Ávila… “Sí, ya había pasado mucho por aquí, conocía mucho la ciudad de las visitas que hacía con mi mujer. Veníamos a ver cómo estaba la cosa, sobre todo en lo referente a su excedencia y a ver a algunos de los amigos que teníamos aquí.” Me surge una pregunta que no llevaba preparada pero que me sale casi sin pensarlo… ¿Ha cambiado mucho Ávila desde que llegaste hasta ahora? “Sí y no. Se ha expandido geográficamente, ha dado un gran salto y ha crecido… diría que demasiado y de manera innecesaria. Era una ciudad que estaba llena de promesas, nada más llegar yo a Ávila en el 93 se formó el grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y eso prometía mucho pero las expectativas no sé si se cumplieron. No se aprovecha del todo el patrimonio cultural y monumental y todo aquello se quedó en menos de lo que parecía que podía ser. Ahora tienen otra oportunidad de reflotar todo ese patrimonio con el V Centenario del Nacimiento de La Santa en 2015 y espero que no se desaproveche”.

Estamos aquí porque, como ya he dicho, Pulido ha ganado el Premio Internacional de Poesía 2013, quiero que me cuente desde cuando tiene afición por la poesía. No duda, “lo recuerdo perfectamente, desde los 13 años” asegura. “Estaba estudiando 3º de Bachillerato y ya me gustaba la literatura y el periodismo. Estaba en clase de literatura y estaba escribiendo un artículo en el que, por cierto, ponía verde a un profesor un poquito plasta y bastante hueso. El de literatura me pilló aquel artículo y menos mal que fue el de literatura porque el de matemáticas no lo habría entendido. Aquel profesor me animó a seguir con lo que estaba haciendo, a seguir escribiendo y a tener mucho cuidado con lo que escribía… “ Se ríe… “En aquella época ya tenía varios poemas escritos y un año después comencé a llevarle mis obras a otro profesor que me dio clase allí en Talavera y que era de aquí, de Ávila, José Luis López Narrillos, un profesor al que guardo un cariño y un respeto enorme. Me animaba mucho a escribir en aquella época”. Podemos decir que eres antes poeta que periodista… “Sí, la vocación me llegó a la vez pero mira… Yo leo desde que tenía 5 o 6 años, en mi casa siempre hubo libros. Mi padre fue una persona autodidacta, no pudo estudiar pero siempre me regalaba libros, me estimulaba a que leyera y hablabamos de los libros. A mi padre le debo la afición por los libros y todo el que lee mucho acaba escribiendo algo.”

Si miras hacia atrás, has perdido ya la cuenta de todo lo que has escrito… “Sí, sí. He escrito mucho. Cuando llegué a Ávila ya tenía algunos libros editados, había colaborado en diferentes iniciativas poéticas, en el instituto habíamos hecho una revista sobre poesía entre varios amigos. Cuando encuentras amigos que se interesan por lo mismo que tú la cosa cambia. Tú escribes y te sientes un solitario pero encuentras a alguien que comparte tu gusto por escribir. Intercambias textos, aparece uno más, empiezas a dejar de sentir que eres un bicho raro, te animas, con ellos propones cosas y ya cuando estudiábamos C. O. U. llegamos a sacar dos números de una revista sobre poesía que, con los pocos medios de que disponíamos entonces ya es todo un logro”. Evidentemente, en la facultad, además la de periodismo, conoces más gente interesada en la literatura y en escribir historias. “Y había gente muy buena. Algunos escribían poesía, otros eran más de narrativa, algunos le hacían a todo…”. 

¿Comentas que tienes varios libros ya publicados, cuántos son? “Pues mira, son, con este último seis. El primero se titulaba ‘Donde se escribe el silencio’, era una iniciativa de varios poetas novatos. Yo tenía poco más de veinte años y fue un libro que se editó de forma muy artesanal. Tanto lo era que ya no existe, pocas personas tendrán un ejemplar de aquel poemario aparte del que conservo yo y alguno otro que participase de aquello. Después me presenté a un concurso allí en Talavera, no gané. Fui accésit, pero me publicaron aquella obra, se llamaba ‘Viejos rituales’ y después con esa misma casa salió también ‘La ciudad y la Reina’. Después ‘Movimiento Circular’ que ganó el Premio Internacional de Poesía Rafael Morales en 2005. En Ávila publiqué la colección ‘El toro de granito’ que dirigía el fallecido Jacinto Herrero. Fue muy generoso conmigo, leyó mi libro ‘El corazón disperso’ y le gustó, así que decidió publicarlo. Hay algo más pendiente de publicación tras algún otro premio pero editado ya, y por último, ‘La línea de la vida’.” 

‘La línea de la vida’ es el poemario con el que José Pulido gana el Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz y el motivo de nuestro encuentro. Me parecían tan interesantes todos los datos personales que me dio en nuestra conversación que he querido plasmarlos en esta primera entrada. Mañana os traigo la segunda parte en la que profundizamos en este premio, su origen, su difusión, la importancia que tiene… Y, cómo no, en esa obra ganadora de Pulido que es original, diferente y muy, muy interesante. El café con… José Pulido continúa… mañana.

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