De fiestas y jarrones

Un año y un día han pasado. Contando todos los factores, entre ellos los que nos han llevado a que el último mes de febrero tuviera 29 días, hablamos de 367 días en total los que han pasado desde que en los inicios de este blog escribiese la entrada de las Fiestas de Verano de 2011. Un entrada que, si la recordáis o la releéis, no trataba más que de ironizar un poco sobre las actividades que se presentaron en el momento para los días de celebración. Esos días en que la gente sale más de casa por el mero hecho de ser fiesta, muchos sin saber apenas lo que se celebra, pero conscientes de que ‘fuera’ hay más y, debería ser, mejor diversión que cualquier otro día. Mejor oferta de lo que a diario ofrece la ciudad…Ya de por sí aquel programa se llevo varias críticas, pequeñas cosas que no me convencían y que como tal dije aquí y la verdad es que la idea era, este año, no hacerlo. Lo primero por no repetir, que también hay que intentar decir cosas diferentes y lo segundo por la facilidad de hacerlo este año. Año en el que el propio programa se descalifica prácticamente solo y año en que viviremos las fiestas más pobres que hemos tenido en la ciudad amurallada desde que yo tengo memoria. De hecho, revisando un poco el programa de actividades, podríamos estar hablando incluso de las fiestas de Ávila de 1983. Nada más hay que ver un poco el panorama musical que se moverá por la ciudad estos días y darnos cuenta de que la mayoría de los grupos que actuarán para amenizar nuestras noches eran por aquella época grupo de primer nivel que han pasado a malvivir cantando las canciones que un día les hicieron famosos, por cuatro perras y sin apenas grupo propio… Iguana Tango, Un Pingüino en mi ascensor, Miguel Costas (por cierto, la tercera o cuarta vez que viene a Ávila en apenas dos años…)… Sin comentarios… Os dejo aquí el programa de este año…

Y estamos de acuerdo, ¿eh? Que la cosa no está bien y que hay que gastar menos dinero. Es evidente que el panorama económico local, provocado por la herencia recibida, no es nada alentador y es comprensible que si hay que hacer inversiones importantes se dejen de un lado las actividades de ocio y se dedique dinero a cosas realmente necesarias y que puedan ayudar a sacar a la ciudad del agujero en el que se encuentra. Ya nos enteraremos, supongo, de a qué se dedica todo el dinero ahorrado en unas fiestas sencillas y pobretonas… O no…

La foto es de David Castro y la he ‘robado’ de la web de Diario de Ávila

Total, que por aquello de no repetirme no quería yo encenderme con las fiestas pero, la verdad, el otro tema que me ha llamado la atención esta semana también está ya tocado. Y es que resulta que ayer, jueves, el señor Jesús Terciado, recibía su Premio Gredos. Un premio que en realidad se le concedió hace un año, por lo que me cuentan, y que no había podido recibir desde entonces, imagino que por problemas de agenda. Un premio que puede que mereciera, por qué no… No tengo claros los criterios que se siguen al dar dichos premios, no voy a engañarles, de ahí mi duda de que el señor Terciado pudiera merecerlo el año pasado o no. Lo que sí tengo claro es que se le entrega un año tarde y se hace en medio de un proceso en el que el presidente de CEPYME está inmerso en calidad de imputado acusado de apropiación indebida, lo cual me lleva a pensar que, aunque mereciera la distinción hace un año, quizá ahora había dejado de merecerla. Que igual eso no funciona así, ¿eh? Puede que sea yo el raro y que esté equivocado al pensar que darle premios a personas inmersas en procesos judiciales como imputados por supuestos delitos es un mal ejemplo. Evidentemente no me corresponde a mí, ni mucho menos, decirles a los responsables de los Premios Gredos a quien deben entregar o no el Búcaro de la Suerte, visto el nombre del galardón igual sí es mejor buscar gente que necesite suerte como el señor Terciado en su proceso judicial a ver si el búcaro le ayuda a salir airoso del asunto pero siendo así puede que haya gente que merezca más el premio y quizá, quien sabe, el año que viene nos encontremos con otros pobrecitos que necesiten un cable del azar y veamos recibiendo el jarroncito de marras a mi tío Ángel o a su amigo Agustín. Puestos a repartir suerte, en plan lotería de navidad, creo que les vendría bien una mano también a estos dos. Ahí lo dejo, sólo como idea, por si para el año que viene seguimos con excedente de jarrones y queremos regalar otros cuantos.

¡Queremos una estatua! (Y queremos que la paguen otros)

Dicen que la Plaza de Santa Teresa (aka Mercado Grande o simplemente El Grande) es la única plaza del mundo con dos monumentos dedicados a la misma persona. Es una de esas leyendas urbanas que, supongo, nadie se ha tomado la molestia de rebatir. Como no podía ser de otra forma, los dos monumentos, uno junto a la muralla y otro en el centro de la plaza, están dedicados a la abulense más universal: Santa Teresa de Jesús. De los dos, el más conocido y querido por los abulenses, referencia ineludible de la ciudad, punto de encuentro y descanso desde el que contemplar el transitar de los días comiendo unas pipas Calvo; es el que se eleva en el lugar más señalado del rectángulo imperfecto delimitado por la Muralla y San Pedro: La Palomilla o Monumento a las Grandezas de Ávila.

Como su nombre indica, la Palomilla no está dedicada únicamente a la universal Teresa sino a todos los abulenses que han elevado el nombre de estas tierras a lo más alto de sus respectivas disciplinas. Allí figuran, por ejemplo, San Segundo, San Vicente y sus hermanas, Sancho Dávila, Isabel de Castilla, Zurraquín, Pedro Dávila, etc. Hombres y mujeres que han dado lustre a estos páramos e iluminado con su luz nuestras sombras.

Aprovechando que estamos en lo alto de la ola, que hemos superado las 70000 visitas (gracias a todos), que somos el blog de referencia de los abulenses que viven al sur del Sahara y que parece que el Ayuntamiento nos escucha, aquí va una propuesta: actualizar el Monumento a las Grandezas de Ávila. ¡O hacer uno nuevo, qué cojones! ¡Será por dinero! Los detalles técnicos del invento – ubicación, fisonomía, amigo escultor al que contratar por un módico precio –  se los dejamos al equipo del Ayuntamiento, que estoy seguro que hará un buen papel ya que es conocido su gusto artístico, pero les voy a dar algunas sugerencias.

Puede parecer que no, pero Ávila, capital y provincia, a pesar de su minúsculo tamaño y su reducida importancia a nivel nacional, ha aportado grandes cosas a la civilización occidental en su vertiente hispana. Por ejemplo, en el Monumento Bis, llamémoslo así hasta que el Alcalde lo inaugure, deberían figurar ilustres como Ángel Acebes Paniagua – Alcalde, Ministro, y Consejero múltiple – Agustín Díaz de Mera – Alcalde, director de la Policia y elefante retirado eurodiputado – y, por equilibrar la balanza, el Ministro Bermejo y la mujer de Zapatero (a este lado del espectro andamos más escasos de figuras). No digo nada de Suárez porque se merece un monumento para él solito, ni de Agustín González que se merece por lo menos un museo de escultura o un Aeropuerto por su gestión y acumulación de cargos. También deberíamos poner algún artista, literato, o representante de la cultura. No todo va a ser política. Aquí también tenemos muchos nombres, pero sería un guiño al futuro y al dospuntocerismo que en esta categoría hiciesen un hueco a este humilde blog (por pedir que no quede).

También sería oportuno que dedicásemos un espacio del dodecaedro, necesitamos algo con muchas caras, a recordar a los hombres, mujeres y personas jurídicas de éxito empresarial. Podíamos poner a Encinar, a la Flor de Castilla, a Nissan, Elgorriaga… Quizá este apartado nos está quedando un tanto empresarial, poco humano. A ver, pensemos en algún otro empresario abulense de éxito. ¡Ya lo tengo! Jesús Terciado, presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León, presidente de CEPYME y vicepresidente de la CEOE. ¡Lo que nos gusta a los abulenses acumular cargos! La verdad sea dicha, yo no tengo muy claro los méritos empresariales del señor Terciado pero seguramente los debe tener a carretillas para haber alcanzado tan altas responsabilidades.

Bueno, pues decidido. Montamos una Palomilla Bis para que los nombres de estos abulenses inmortales sobrevivan al paso del tiempo y su memoria esté presente en los siglos venideros y…

Sí.. aja… no me digas… sí, claro. Bien, no te preocupes. Sí, yo se lo digo.

Amigos y amigas, niños, jubilados, animales de compañía, votantes populares decepcionados, gnomos, elfos, visitantes de Ganímedes y otros seres fantásticos; me acaban de comunicar algo terrible. Tengo que daros una mala noticia: la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos ha presentado una querella contra Jesús Terciado. Al parecer, acusan al abulense de “delito continuado de apropiación indebida” y otro de administración fraudulenta. Así de primeras suena bastante feo. Profundicemos un poco. Los salmantinos acusan a Terciado de cargar a la VISA Oro de Cecale gastos personales en restaurantes, hoteles y transportes; como por ejemplo 250€ por una estancia en una casa rural de Segovia, casi 3000€ en una gasolinera de su propiedad, una factura de una tintorería y 45€ por una cena en un restaurante erótico de Madrid. Además, le acusan de cobrar presuntamente dietas que no le corresponden. El abulense ha dado una rueda de prensa ¿para dimitir? No, hombre no. Ha dado una rueda de prensa para asegurar que está tranquilo, que todos los gastos son justificables y que “todas y cada una de las acusaciones del señor Mesonero – presidente de los empresarios salmantinos – son falsas” Esto de cargar a los demás, presuntamente, los gastos propios parece ser más habitual de lo que creemos. Ahí tenemos a Dívar y sus hoteles-de-cuatro-estrella-que-no-son-de-lujo y en nuestros terruños a Silvia Clemente, que presuntamente nos pasaba las facturas del Corte Inglés.

Terciado ha anunciado que retrasará las elecciones de Cecale hasta que todo se aclare. Es una pena, pero creo que también tendremos que retrasar la inauguración de la nueva Palomilla. Ahora que lo pienso, casi que mejor. No vaya a ser que tengamos que quitar otro nombre. Una estatua con varios tachones no quedaría demasiado bien.

PS.- En lo que nos ponen una estatua nos conformamos con una Avenida. 🙂

PS2.- Si falta algún “presuntamente”, pónganlo donde convenga.

Actualización: Me piden por Twitter que aclare que Vicente, Sabina y Cristeta no eran de Ávila. Bueno, eso es relativo. Nacer no nacieron aquí, pero ya se sabe que un abulense nace donde quiere. Además, aquí somos muy inclusivos. Si un abulense triunfa fuera, sigue siendo de Ávila. Si alguien de fuera triunfa en Ávila, es de Ávila. Y sí, para un abulense de bien sufrir martirio es triunfar.

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