Protes Town

O me lo parece a mí o ya no se pelotea como antes. Me da que esto de la crisis nos ha enseñado a protestar, noble y ancestral arte. El peligro está en que se nos vaya de las manos. Muchos advierten de que, como sigan apretando las tuercas a la ciudadanía, la situación puede desencadenar en algún tipo de estallido social. Espero y deseo que nada de esto ocurra, y creo realmente en la sensatez de la gente de la calle. Así que prefiero ver el lado positivo del asunto y pensar que, desde hace un tiempo, en Ávila se empiezan a gritar algunos callos pisados.

También es cierto que los tiempos animan, es decir, hay mucha cosas para protestar. Uno hasta puede elegir, especializarse en un área. Aún así, ¿se imaginarían hace unos años un enfrentamiento tan frontal como el que están protagonizando los empresarios contra la nueva tasa por el tratamiento de basuras? (vean el vídeo). Desde el Gobierno municipal se les pidió que matizaran estas afirmaciones “fuera de lugar”. Y la respuesta del presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería, Alberto Sánchez (acompañado por los responsables de las federaciones de Comercio y Servicios), ha sido la siguiente: “He dicho cuatro verdades que han dolido mucho pero decir la verdad no es faltar al respecto. La verdad duele, molesta y aquí se ha dicho poco o nada. Se ha dicho esta vez y se empezará a ir diciendo cada vez más”.

El Roto huelga

Dejando a un lado eso de la verdad (ya que es algo tirando a relativo y cada uno tenemos la nuestra), estoy totalmente de acuerdo en que “aquí se ha dicho poco o nada” ante ciertos asuntos. Pero todo cambia y parece que cada vez hay menos miedo a expresar opiniones, a rechazar lo que cada uno considera injusto. ¿Se acuerdan del cierre de la Biblioteca de Los Serrano? La presión social, sobre todo a través de las redes sociales, consiguió una media victoria. Y muy grande lo que han logrado los padres de Madrigal y El Barraco para sus colegios. Cambiando mucho el tercio pero en la misma línea, ¿vieron la reacción ante la actuación contra los chicos del Mercado Grande que comían pipas y jugaban al futbol? ¿Leyeron las redes sociales esos días, las opiniones de la gente en la calle, incluso alguna columna de opinión?

Poner fin al pensamiento único, callar ese silencio miedoso, abrir un poco las ventanas… y protestar tres veces al día (desayuno-comida-cena).

———-

PD: Deja a un lado (pero no me olvido) los movimientos más extendidos o de carácter nacional, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y otros. Estas líneas se han querido centrar en protestas que han surgido en esta provincia durante los últimos tiempos.

A %d blogueros les gusta esto: