Austeridad y externalizaciones

Les voy a contar un secreto, pero prometanme que no se lo van a contar a nadie. ¿Estamos todos de acuerdo? Está bien, allá voy. Se lo voy a decir en bajito para que no salga de aquí: las administraciones públicas (Ayuntamientos, diputaciones, etc.) no tienen ni un duro. Quizá alguno de ustedes ya se lo suponían, pero yo se lo puedo confirmar: ni un duro, cero, nothing, niet. Hay algunas que están mejor, es cierto, y otras que están fatal, pero en lineas generales todas andan escasas de liquidez. Tan compleja es la situación que nuestros políticos, habitualmente gente sosegada y de vida tirando a contemplativa, están buscando desesperadamente soluciones. Sin ir más lejos, seguramente habrán oído por la televisión, radio o prensa, el medio de manipulación que ustedes prefieran, que acabamos, ayer mismo, de reformar la constitución para calmar a los mercados. Antes, si lo recuerdan, recortamos el sueldo a los funcionarios, congelamos las pensiones y subimos algunos impuestos; y estarán hartos de escuchar que hay que apretarse el cinturón, que se necesita un esfuerzo, que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, etc.

Ese el panorama a nivel nacional, pero el esquema se repite a nivel autonómico y, por supuesto local. Todos buscan desesperadamente soluciones. Por poner algunos ejemplos cercanos: el Ayuntamiento de Arenas de San Pedro está sopesando plantear un ERE para rebajar el gasto en sueldos del consistorio, en León el Ayuntamiento está reutilizando material de obra en los parques para intentar llegar a fin de mes y aqui mismo, en la ciudad amurallada, el Ayuntamiento tuvo que pedir un prestamo (Aviso: enlace a un post de mi blog) a principios de año para poder pagar los gastos corrientes. En general, los primeros afectados por los recortes, después de renegociar algunos contratos y de suprimir un par de vinosespañoles, desayunos para todos y excesos injustificables (por no decir delictivos), son los programas destinados a gastos sociales y cultura. Se recortan becas, subvenciones y ayudas y se recortan, mutilan o suprimen programas y actividades culturales. Un capítulo más de la serie “Siempre pagan los mismos”.

De este tema ya se ha hablado antes en estos páramos e incluso se ha propuesto algún pequeño parche para ahorrar un eurillos al erario. No voy a profundizar más en el tema ni me voy a meter, en particular, con el Alcalde de Ávila y su gestión económica (¿Saben ustedes que el Ayto. de Ávila debe más de 48 millones de euros a cierre de 2010?) Quería hablar de dos noticias recientes que me han llamado la atención. La primera local: la Junta de Castilla y León ha decidido externalizar parte del servicio de mantenimiento del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles. La segunda de esta misma semana: el Ayuntamiento de Valladolid ha sacado a concurso la revisión del PGOU por el módico precio de 1,2 millones de euros.

¿Qué tienen que ver estas dos noticias con la deuda, los cinturones ajustados y todo lo anterior? Fácil: con las administraciones al borde de la mendicidad ambas acciones suponen la externalización de servicios que podían llevarse a cabo, o se estaban llevando a cabo, por personal de la administración. Es decir, se contrata a una empresa privada para hacer algo que antes hacían empleados públicos. Ya bueno, me dirán ustedes, pero eso es para ahorrar costes. Me van a permitir que les lleve la contraria. En el caso de Valladolid el sobrecoste de la externalización es directamente de 1,2 millones. Es trabajo que podrían hacer perfectamente los funcionarios del Ayuntamiento sin suponer añadir coste alguno a las arcas públicas. 1,2 millones regalados a un empresa para que los funcionarios no desgasten sus neuronas (Ojo: la culpa no es de los funcionarios, que hacen lo que se les manda, es del Alcalde y de su equipo) ¿Y el caso abulense? La externalización se saca a concurso por 102.000 € y actualmente el coste del  mantenimiento se cifra en 80.000 €, casi 25.000 € menos. ¿Mejor servicio? Habrá que ver, pero por el Hospital ya se rumorea (Aviso: es un rumor) que se va a contratar a menos personal y que se van a utilizar muchos de los materiales y herramientas que se utilizan actualmente y que cuando se compraron pagamos entre todos.

Evidentemente, la externalización de parte de los servicios de las adm. públicas no es nueva, pero ahora ¿se externaliza para ahorrar? A la luz de estos dos casos concretos, parece que no. El coste de los servicios aumenta una vez que una empresa privada es la encargada de efectuarlos. Entonces, si no se persigue el ahorro – el Ayto. de Ávila llegó a plantearse remunicipalizar algunos servicios en su día externalizados para ahorrar – ¿cúal es la verdadera razón de la externalización? Yo, que soy muy mal pensado, diría que lo que realmente se persigue es hacer negocio con los servicios públicos y que en ocasiones se utiliza como excusa la crisis, aunque cualquier análisis más o menos serio, de ese que no abunda, deja en evidencia que las externalizaciones suponen más gastos que la situación precedente. Quizá sea una coincidencia que ambas administraciones, Junta y Ayuntamiento de Valladolid, estén gobernadas por el mismo partido, pero es sospechoso. Volviendo a ser malo ¿no será cosa de la ideología o del programa de este partido? ¿Segmentar los servicios públicos para subastarlos? Ojo, que también puede ser simplemente un error. No afirmo que lo hagan con malicia, también barajo la estulticia como explicación de sus actos.

Sea como fuere ¿es este el mejor momento para aumentar los gastos de las administraciones con actuaciones como esta que solo benefician a unas pocas empresas o empresarios? ¿Dónde quedó la austeridad que pregonaban? ¿Sólo tenemos cinturones los ciudadanos?

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