La hora de apretar el culico (con perdón)

Ser del Real Ávila es como ser del Atleti, pero a nivel provincial. Siempre con los nervios a flor de piel.

No es tontería lo que digo. Hay algo que caracteriza a nuestro equipo encarnado: día grande, día de fracaso. Si se llena el estadio, el equipo tiende a fracasar. No es que fuera nuevo lo de ayer, nos ha pasado desde que desfiló Casillas con el filial del Madrid. Desde entonces, día de lleno –> día de tortazo. Creo que es una medida que toma el club para poder seguir siendo una cosa de excéntricos que desafían al frío y acuden a ver partidos de tercera en noviembre. Los 250 fieles indestructibles.

A ver si un día vamos a llenar el estadio, ganar 4-0 y empezar a tener 2500 aficionados. Eso no nos lo podemos permitir, somos un equipo modesto. Mejor sufrir. Qué manera de sufrir, como escribió Sabina tras pedirse unas patatas en el Tropicana después de un Real Ávila – Valencia B o Barakaldo, Mérida, Valle Egués.

Nos hemos hecho burgueses de la tercera. Vamos de equipo grande. Se nos han olvidado los años que peleábamos por no descender en Segunda B. Recuerdo un Real Ávila – Orense emitido por La 2, con el locutor dejando una frase para la historia audiovisual

“Escuchamos a la afición abulense animar a su equipo”

Se hizo el silencio. Y entonces, para toda España y en dolby surround se escuchó perfectamente…

¡Árbitro hijo de puta!

Y es que así somos a orillas del Adaja. Siempre fuimos más de ir al partido para poder chillar al árbitro en esa encerrona que era el pasillo a vestuarios, que para animar al equipo. De hecho, lo abulense es ir al Adolfo para poder luego criticar que “bah, si nunca ganan”. Ya saben,el maleficio de las grandes tardes.

El Ávila es más de hacer los partidos gordos fuera, cuando solo están los fieles fieles. Así, de no ser por un colegiado lleno de horchata, habríamos remontado aquel día del Valencia B, por ejemplo. El Mestalla de Guaita, Sandaza y Jordi Alba.  Pues ahí estaban Jaime y compañía dejando alto el pabellón de La Cacharra y aledaños.

Me desvío queriendo. Estoy contando historias más o menos felices, o al menos de buen recuerdo, por no participar del velatorio generalizado. Nos hemos hecho burgueses de la Tercera Grupo Octavo. No sabemos sufrir. Hablaba estos días con un amigo zamorano. Están en racha negativa, podrían descender…pero aún hacen cuentas. Es lo que tiene la parte de abajo, que cuando tú pierdes el resto suele también perder: por eso están abajo. Y por eso, cuando ganas, es como si puntuara doble. Si le da al Real Ávila por ganar entre semana, volveremos a creer, renovaremos las conjuras y soñaremos con ese derby fraticida en Cebreros. El fútbol es así. Es de listos, de saber sufrir, de no volverse locos. De no dejar que los otros jueguen con tus nervios. En eso estamos siendo muy deficientes. Jugadores y afición, que lleva enterrando al equipo desde Noviembre.

“Es que no jugamos a nada”. Correcto, como todos. Es otro de los secretos de la tercera división: el resto de equipos no son el Manchester United. Por eso se puede ganar, perder y empatar en casa y fuera. Por eso, a pesar de todos los pesares, no hay muerte deportiva aún. Otra característica del aficionado encarnado es el humor ciclotímico: si se hace el equipo 10 puntos de 12, hay equipo de play off. Si se pierde con la Segoviana 1-0, somos carne de regional. Y es más… ¡¡Regional es desaparecer!!

Hace un año había un verdadero drama: el drama de que era mejor no clasificarse para el playoff, aunque no se dijera. Porque, imagínense que tocara un equipo canario. Si no había dinero para viajar a La Bañeza, para ir a jugar contra el Teide FC habría sido una fiesta. Y eso, que pensamos que solo pasa en el Real Ávila, está pasando este año también en alguno de los de arriba. Que casi mejor no ganar, a ver si no va a haber dinero para el año que viene.

Voy a decir una tontería (o no):  el empate de ayer es bueno.

Este chico se ha vuelto tonto, estarán pensando. Y tienen razón, era la oportunidad de dar un vuelco a la clasificación y al ánimo. Pero resulta que la Cebre tampoco ganó, y que se está un punto más cerca. ¡Toma ya! (estoy llevando al extremo el lado positivo, sigo cuerdo). Y, además, se hunde al Simancas en la última posición.

Piensen en el Tour de Francia. Normalmente, el que iba quinto ya no tenía nada que hacer. Pero… ¿Ahora? Ahora es mejor intentar ser cuarto, porque ya nunca se sabe. Lo mismo, luego se hace el antidoping y resulta que el primero iba hasta las trancas de chuletón, el segundo de dopadón y el tercero de clonazepadom. Y el quinto acaba segundo y fíjate tú quién nos lo iba a decir.

No es que se vayan a dopar los rivales, pero sí están dopadas algunas economías. Hay equipos que no tienen garantizado salir al próximo año. Y es más, ¿qué pasará con la licencia del Salmantino? Es decir, que puede ser importante quedar el 18 y no el 19.

¡Ya, pero pueden bajar de Segunda B! dirá el negativo. ¡Y también subir los de Tercera! dirá el optimista.

Partido a partido. Es la hora de no perder los nervios, sobre todo atrás. Que en una cosa el Real Ávila parece más el Madrí que el Atleti, en la portería. Ha habido días este mes que entre Darío y Casillas me han costado más de una indigestión y tres padrenuestros. Y los dos son de raíces de la tierra, así que habrá que mimarlos.

Partido a partido, jugar los doce puntos que quedan (no hace tanto de aquel 10 de 12) y luego esperar. A lo que hagan los demás en nuestra categoría, en la superior, en los despachos y en los bancos.

La temporada exigirá balances y análisis cuando acabe la liga. De qué se hizo mal y qué se pudo cambiar. Directiva, jugadores… y también afición. En un año que ha exigido tanto a quienes tomaron las riendas, yo que pago mi abono y compré una camiseta, no me veo con autoridad moral de criticar con saña a los que hicieron que el club no desapareciera gastando sus euroes. Criticar sí, con saña no. Aunque haya habido errores obvios como demuestra la clasificación.

Pienso que no es el momento de colaborar con el hacha, sino el momento de apretar el culico (con perdón).

¡Cintrano, Nata y nueve más!

Borja Jiménez: “El equipo nos ha sorprendido a todos”

Madre mía, los haters del Real Ávila.

Quien nos lo iba a decir hace un mes. Tras la victoria de hoy domingo en el Adolfo Suárez, elequipo de la capital ha sumado 4 de 6 puntos en su estreno liguero, lo que unido al excelente arranque de la Cebrereña (colider) deja un panorama absolutamente inesperado para los amantes de nuestro modesto balompié.

Borja Jiménez (1985) repite al frente del equipo encarnado desde el banquillo. Después de empezar hace diez años con los benjamines del club, ha pasado por todas sus categorías. Entrenó un año al Milan Academy, otro a la Casa Social y los últimos cuatro ha estado ligado al primer equipo del Real Ávila: dos como segundo entrenador y dos como entrenador.

“Creo que ni los mismos jugadores pensaban que podríamos competir al nivel del resto de equipos”.

Foto cedida por Borja Jiménez

Foto cedida por Borja Jiménez

– La primera pregunta, Borja, tiene que ver con el difícil inicio. El equipo está en construcción por las circunstancias que ha habido, pero se ha traído un primer punto de un campo difícil. ¿Cómo los vistes? (la entrevista se realiza poco antes de la segunda jornada)

B: La verdad que el equipo el primer día nos sorprendió muy gratamente a todos. En un equipo las pretemporadas son muy importantes para el desarrollo de todo el año y nosotros estamos en la tercera semana con las piernas muy cargadas. Miramos mas a largo plazo que lo que pueda ocurrir en estas cinco primeras jornadas. Todo lo que sumemos será un premio al esfuerzo del equipo.

– ¿Algún jugador en especial te sorprendió?

B: Me sorprendió el equipo en lineas generales. Es cierto que llevábamos pocos días juntos, pero hubo detalles de los que con trabajo podremos ir sacando cosas muy positiva: el nivel de los juveniles (16 años) y la capacidad de competir al mismo nivel.

– Imagino que el verano ha sido muy duro, con los problemas varios que han habido. ¿Quién te convence para volver a tomar las riendas del club?

B: Me convence el Real Ávila, ese sentimiento que vengo cultivando desde pequeño. Durante el verano pudo haber alguna que otra opción, pero mi prioridad siempre fue la de esperar al club donde me he criado. Creo que con el final que tuvimos el año pasado, merecía la pena que volviéramos a intentarlo. Aunque los objetivos sean muy distintos creo que si logramos mantenernos será mas meritorio que el año pasado, es un reto que afronto con mucha ilusión y ganas. Además, voy a trabajar con gente profesional de este deporte que me ayudara a seguir creciendo como entrenador.

– Se ha echado de menos en años anteriores que el Real Ávila esté presente en actos públicos, arropado por instituciones… ¿hay alguna idea o compromiso para esta nueva etapa? O preguntado de otro modo… como entrenador y también como abulense ¿Qué has echado en falta, o en qué te gustaría que mejorara el Real Ávila hacia la sociedad y la sociedad hacia el Real Ávila?

B: Creo que ya se está notando, la aportación de Juan y Pindado en cuanto a ideas e iniciativas es muy buena. Creo que debemos volver a potenciar ese sentimiento que se tiene en la ciudad por el club, poquito a poco y con mucho trabajo conseguiremos las metas que se están marcando. 

Foto cedida por Borja Jiménez

Foto cedida por Borja Jiménez

– Siguen llegando refuerzos, y aunque lo prioritario es mantenerse (sobre todo después de lo que se ha sufrido) ¿Se pone algún techo el equipo o algún objetivo?

B: Ya he comentado en alguna otra ocasión que el objetivo de este año estaba casi cumplido volviendo a competir, algo que hace un mes era impensable. Está claro que habiéndolo conseguido ahora tendremos que ir paso a paso hasta conseguir los 42 puntos que nos permitiría un año mas volver a estar en tercera. Ésta es la realidad. Sé que en la ciudad no se está acostumbrado a esto, pero este año tiene que ser así. Somos un equipo humilde, con la plantilla mas joven de tercera división incluido filiales, así que la meta será intentar competir todos los partidos independiente de quien sea el rival.

– ¿Sientes que te has ganado el respeto de los aficionados tras un comienzo de temporada pasada algo convulso?

B: No sé si el respeto exactamente, siento que lo que antes era muy negro ahora va siendo gris en algunos momentos. Creo que he ganado en cuanto a confianza, tengo que seguir trabajando para que algún día pueda formar parte de la historia del club. El año pasado creo que el esfuerzo que hicimos todos los que estábamos dentro fue digno de admirar y este año los que estamos involucrados tenemos esas mismas ganas.

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Le cedemos el espacio para Borja Jiménez para que añada lo que crea necesario, en un momento en el que desde el club se está intentando recuperar afectos y apoyos.

“Para terminar quería aprovechar este espacio para agradecer a todas las personas que han estado ahí en los momentos difíciles, que no siempre es fácil. Agradecer enormemente el esfuerzo que está haciendo Pindado por mantener viva la llama del Real Avila y sobre todo pedir a la gente que arrope a los jugadores como si fueran abulenses porque los que están defendiendo esta camiseta son los que realmente han permitido que el club volviera a competir.

Un fuerte abrazo”. 

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