La mayor fuerza política

Estamos a 9 días de escuchar la frase “yo no voto, da igual, si siempre ganan los mismos”.

Lo comentábamos ayer en el whatsapp interno de los salvapatrias de este blog: ¿Alguien sabe si la encuesta sobre voto en Ávila indicaba porcentaje de indecisos y de abstención? “Creo que no” respondía el postureista Willy. “Vaya chufa” merengueaba el vendido al poder llamado Alberto. Pablo no contestaba, estaría quitándose el disfraz de Daredevil con el que ha empezado a patrullar el Mercado Chico… o tal vez anduviera de cañas con el viñetero para celebrar el cumpleaños del viñetero Illo. 

Eso era ayer.

Esta mañana, en la ciudad vecina, “El Adelantado de Segovia” lleva a portada a los indecisos. Según los acueductados paisanos, el 33´6% de indecisos decidirán el color de voto de la capital. Lo cual es tanto como decir que cualquier encuesta que haya salido hasta la actualidad vale de muy poco, porque la mayor fuerza política a 9 días de las elecciones seguramente sea la abstención. El voto final (los que finalmente vayan) se decidirá por la simpatía, por la última metedura de pata del Cañete de turno o por el globo que den al sobrino o nieto en el paseo del viernes 22.

No debería ser tabú decir que la sociedad de Sálvame es perjudicial para la democracia. Nuestro sistema se debería basar en el análisis consciente de una sociedad informada sobre las propuestas de unos partidos y otros y el trabajo de las organizaciones sociales y colectivas para el bien del sistema común. Pero no, aquí al final hay un 4% de voto, siendo generosos a la baja, que se decide porque el candidato o la candidata da bien en cámara. Por ser simpático.

Albert Rivera se dio ayer un baño de masas en Pucela. El pueblo que andaba paseando por el centro de Valladolid empezó a seguir cual rebaño a la multitud. ¿Quién es? ¿Quién es? ¡El de Ciudadanos! ¡Ay, que guapo! ¡!Pues yo pensaba que era más alto!

– ¿Qué le parece Albert Rivera?

* ¡Es muy guapo! ¡Y muy joven!

– ¿Le va a votar?

* Ay, pues… ¡a lo mejor sí!

Oiga, que no. Que Albert no se presenta a su ciudad. Ni a su ciudad ni a ninguna otra. Pero vamos, que digo Rivera como digo Pedro Sánchez, que también va de guapazo. Y es injusto, porque a mí el que me impresionó en persona fue Rajoy, un día que estuvo haciendo como que compraba manzanas en el Mercado Chico. De Mariano no te esperas que es un tiarrón de 1’90 M. Enamora, vaya.

Así que iba a decir que la gente proceda a estudiar las propuestas de unos y otros, pero me he venido abajo. Indecisos, hagan lo que quieran… ¡Quién se puede resistir a hacerse un selfie con un famoso!

¡Candidatos! ¡No digan nada! Es posible que pierdan el voto por presentar una propuesta, atrevida cuestión. Es mejor pasear por la ciudad repartiendo sonrisas y cantando. No descartaría yo que el PP local acabara su campaña haciendo un flashmob al estilo José Mota, como quien pide la mano del votante en pleno Mercado Grande

¡Gru Alcalde! ¡Minions Salvapatrias!

(Yo también quería poner unos dibujicos)

Alegrado el espíritu, regrese la consciencia: Indecisos, vayan a votar. No podemos estar luego cuatro años diciendo que hay que escuchar al pueblo, que la fuerza está en la gente, que no nos escuchan u otras zarandajas. La campaña empezó con 4 partidos empatados (a nivel nacional, digo). Primero se concentró fuego en Podemos, al que se dejó más que tocado. Luego se ha esperado a que el omnipresente Willy Fog Rivera se equivocara en 2/3 frases desafortunadas para exprimir todo lo posible al Efecto Naranjito. No se sabe si PP y PSOE intercambiarán artillería antes del 24M, más allá de la guerra de efectos especiales que se traen en Andalucía. Pero vamos, todo indica que Alberto tenía razón, que “Todo es fabuloso”, que la anestesia funciona bien y que en 9 días no nos jugamos nada más allá que el no quedar últimos en Eurovisión.

PD: Se recomienda visita por la web “Desmontando Ávila” que nos enlazaban en los comentarios de los lectores.

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