Goodbye moon

Si me permiten…después de la gran entrada de Pablo de ayer (muy recomendable) voy a aparcar la política y les voy a hablar una vez más de mi libro.  De fútbol, del Real Ávila y de una vieja historieta.

Era una bonita mañana de hace unos cuantos años en la que además recuerdo haber disfrutado de una larga jornada nocturna. Sin rodeos… aquella mañana el whisky aún rodaba divertido por mis venas.  Una amiga asturiana venía a ver el Real Ávila – Real Oviedo, partido en la lucha por el ascenso a 2ªB. Aquella temporada teníamos un equipo aseadito pero nos tocó “el ogro”.

Acudí al Grande a reunirme con los asturianos visitantes. Todas las terrazas estaban hasta las trancas y la ciudad se llenó de color azul.  Nos habían invadido física y comercialmente. Menuda afición la ovetense.

Pero claro…ya les digo que tenía algo de juan caminante por las venas.  Y en aquello había algo irritante. Sí, eran un equipo histórico con un estadio y afición de grandes tardes futbolísticas y nosotros no. Entendido. Pero en aquel momento peleábamos por lo mismo…y mientras Ovieu estaba volcada con su equipo, nosotros…pues bien. As usual.

No pude por más que subirme a la Palomilla, bufanda en ristre y decir con todo el aire que tenía en mis pulmones…

” ¡Aupa Ávila, coño! “

Se me acercaron entonces un grupito de ovetenses, me abrazaron y me dijeron: “Por fin. El primer tío con huevos que vemos en esta ciudad”.

Ya digo que no era cuestión de testiculina sino de sidrina, exceso de.  Pero en cualquier caso…recuerdo aquel día con dolor. Aparte de por la manita que nos endosaron, por la oportunidad perdida una vez más. Hermanamiento, comercio, turismo. Tantas cosas que se podrían haber hecho.

He vuelto a recordarlo esta semana tras leer este artículo de Jelko. Dice así…

“El tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos (Pablo Milanés dixit), y ademas nos estamos cansando de la poca alegría, ilusión y confianza que se nos transmite. Creo que va siendo hora de cambiar la dinámica si no queremos seguir siendo un equipo de pueblo, un club de pueblo en una liga de pueblos, con objetivos de pueblo…y todo esto respetando a los pueblos.”

Conozco a Jelko desde hace años, de viejos foros del Ávila. Precisamente el actual (un gran foro) lo tuvimos que crear por aquella eliminatoria. El viejo rincón acabó colapsado de mensajes de entusiastas asturianos. Luego el espacio siguió creciendo gracias al mítico “Siempre Dani”  y otros genios como Ramirin (al que un día habrá que dedicar un gran post aparte). El foro creció pero el Real Ávila se estancó en sus deudas, falta de ideas y de movimientos.

Yo mismo voy menos al Adolfo, la vida y las distancias te alejan ciertas costumbres.  Estuve hace un par de partidos y había menos gente. Los clásicos de siempre más algunos nuevos. Había animación aunque me sobraban algunos ultrillas de medio pelo cuando en vez de animar entonaban gilipolleces. No faltó el tradicional robo arbitral ni el bochornoso y habitual lanzamiento de algo más que escupitajos por parte de la concurrencia. La vida sigue igual pero con más grietas en el estadio.

No a todos les tiene por qué gustar el fútbol o cualquier otro deporte. El fútbol no lo es todo, pero bien gestionado es dinero, es salud para los chavales. Si  empecé este artículo con esa visita asturiana es por poner el acento en la ilusión colectiva, sin duda generadora de movimiento económico y de impulso para los niños y niñas que desde pequeños defienden y quieren lo suyo. Lo echo de menos en Ávila.

Digo Real Ávila como digo Obila, Asisa, Casa Social Católica, Zona Norte, Milan, Inter o lo que haga falta.  Se trata de hacer ciudad, ya lo he puesto otras veces: apoyar el deporte también es hacer ciudad. El fútbol tiene nuevos gestores…hasta twitter (y currado) pero sigue faltando muchísimo. Como dice Jelko…

“Durante años y años el Real Avila no ha salido del ámbito deportivo, restringido y acotado solo a sus socios y simpatizantes, y estos, todos, se merecen más, mucho más, porque son ellos los que mantienen la luz y las constantes vitales de este club, por mucha sociedad anónima que sea y por muchos cambios que se produzcan en su gestión. Sin afición el equipo juega solo. Una ciudad como la nuestra tiene que aspirar a una masa social más amplia. ¿De verdad pensamos que con lo hecho hasta ahora lograremos incrementarla? Que cada uno saque sus conclusiones.

Que nadie piense que todo esto son sueños, son aspiraciones, lógicas y normales de otras ciudades y pueblos que, mira por donde, lo consiguen.¿Cual es su secreto?”

Es un gran artículo que les recomiendo que lean.  Y como dice su autor:  “No tengo la solución, pero el conformismo no es lo mío.”

Amén, querido Jelko.  Que salga el sol.
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