De Iván el Terrible a Teresa de Cepeda y Ahumada (2 de 3)

(Primera parte)

El segundo bloque de la exposición está dedicado a Europa. Bueno, a Europa y sus colonias. Esta es Europa en 1597, pintada por el artista, grabador y cartógrafo flamenco Joost de Hondt. Como decíamos ayer, para nosotros, europeos de pro, supone un esfuerzo hablar de la historia del mundo sin caer en una visión eurocéntrica. ¿Existió acaso el mundo antes del BCE? ¿No es la historia de la humanidad una evolución dirigida hacia el Euro? ¿No es acaso la Europa mitológica una remedo de Angela Merkel?

Ahora bien, hablar del S. XVI desde España y no caer en una visión hispanocéntrica es aún más complicado. La historia del S. XVI europeo casi puede ser resumida como la crónica de la política exterior de la monarquía hispana. En todos los saraos del siglo estaban inmiscuidos, por suerte o por desgracia, los representantes de la monarquía española. España era la gran potencia de la época, un imperio donde no se ponía el sol, posesiones en todos los continentes, The Special One. Y además, la espada de la religión, los defensores de la cristiandad y de Roma durante todo el siglo. La gente bajita, morena, con bigote, pica y arcabuz aparecía en las pesadillas de medio continente.

Son muchas las cosas que suceden a lo largo de este siglo y muchas las piezas que tenemos en nuestra exposición -no hemos reparado en gastos-, pero por su importancia, interés o porque son las que más me gustan, hemos seleccionado cuatro de ellas.

Primero, y como enlace con el anterior capítulo dedicado al mundo, el viaje de Magallanes y Elcano. Si hablamos antes de cómo el siglo XVI ensancha el mundo, de la época de los descubrimientos, sin duda la gran aventura, la gran gesta del siglo, es el viaje que circunnavegó por primera vez el planeta. La primera vuelta al mundo, protagonizada por Magallanes, marinero experimentado nacido en algún punto del norte de Portugal, y Elcano, vasco, contramaestre de una de las naves al inicio de la expedición, capitán de la expedición tras la muerte de Magallanes. Lo de Colón no estuvo mal, pero al lado del viaje de Magallanes y Elcano no pasa de ser un fin de semana en el Burguillo.

El 10 de agosto de 1519 cinco naos con 243 tripulantes partieron de Sevilla a las órdenes de Fernando de Magallanes hacia las Molucas (Indonesia). El objetivo era encontrar un paso, al sur del continente americano, para abrir una ruta de las especias. Tras tres años de aventuras y desventuras, sobre todo de estas últimas, tras atravesar tres océanos, la única nave superviviente, la Victoria, emprende el regreso por el Índico capitaneada por Elcano -Magallanes había muerto en una trifulca con los indígenas en Filipinas- hasta arribar el 8 de septiembre de 1522 a Sevilla con solo 18 hombres. De 243 tripulantes a 18. Ni UPyD tras las andaluzas.

Para hablar de esta aventura, tenemos una copia de la carta que Juan Sebastián Elcano remite a Carlos I desde Sanlucar de Barrameda para anunciarle que han logrado dar la vuelta al mundo. Como digo es una copia, del texto y posiblemente también de la caligrafía de Elcano. Desconocemos el paradero de la misiva original, de la que hasta ahora solo teníamos las copias remitidas por Carlos V a varios puntos de Italia. El documento ha sido adquirido recientemente por el Estado y llega a nuestra exposición desde el Archivo de Indias de Sevilla. Y si tienen tiempo y curiosidad, les recomiendo que se lean el relato del viaje de uno de los embarcados, el italiano Antonio Pigafetta.

Y de nada serviría descubrir si luego aquellas tierras descubiertas no se conquistasen. Sería como ir al Ikea a dar solo una vuelta. El S. XVI es el siglo de la conquista de América, de Hernán Cortés, de Pizarro, de Pedro de Mendoza, de Alonso de Ojeda, Diego de Losada. Es difícil hablar de esto sin caer en tópicos manidos, en blancos o negros. No podemos olvidar en ningún momento que la conquista de América fue una guerra, con conquistadores y conquistados, con vencedores y vencidos y que hay que pensar en ella desde ese punto de vista. Los conquistadores eran hombre valientes, seguro, y ambiciosos, muchos caminaban sobre la fina línea que separa el heroísmo de la locura, pero pocos de ellos eran santos. El siglo XVI también es el siglo de Fray Bartolomé de las Casas y de su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, de la controversia de Valladolid, de las encomiendas, de la Leyenda (o no) Negra, etc.

De entre todas las piezas que nos hablan de la conquista de América, hemos seleccionado para esta visita el Penacho de Moctezuma, conservado en el Museo Etnológico de Viena, aunque no está claro que sea un penacho, un adorno para la cabeza, ni que perteneciese a Moctezuma. Posiblemente fue uno de los regalos entregados por Moctezuma, el emperador azteca que tuvo la mala suerte de conocer a aquellos hombres descritos por los textos como “hombres barbados de piel blanca que llegaron desde oriente a bordo de montañas que se movían sobre el agua”, a Hernán Cortés. Mide casi 130 centímetros de alto y casi 180 de largo, está compuesto por más de 400 plumas de queztal, además de casi un centenar de plumas de otras aves, y unas 1500 piezas metálicas, la mayoría de oro.

La tercera pieza de esta sección de la exposición nos trae de vuelta a Europa. El Siglo XVI es el siglo de la Reforma Protestante, de Lutero y de sus 95 tesis, de Calvino, del Concilio de Trento. También es el siglo de Servet y Galileo. La Reforma y la Contrarreforma tendrán implicaciones no solo religiosas, también políticas, sociales y culturales. Aunque respecto a la pintura y escultura, a las representaciones religiosas, Lutero era más indiferente que hostil y estaba en contra tanto de su veneración como de su destrucción, la Reforma Protestante dio lugar a varios brotes de iconoclasia, de destrucción de imágenes religiosas. Para Lutero el problema no eran las imágenes en sí, sino el uso que se hacía de ellas. Las imágenes religiosas podían servir como catecismo visual, pero no podían ser objetos de culto, ni veneradas como si fuesen reliquias. En los países donde se impuso la reforma su influencia sobre el arte y también sobre la vida de los artistas fue significativa. La reforma obligó a los artistas a diversificarse (menos obras religiosas y más retratos, paisajes y naturalezas muertas) y redujo el número de encargos y de mecenas. También obligó a otros a cambiar de profesión o a emigrar. Movilidad exterior de esa que gusta a Bañez y a la Virgen del Rocío.

La pieza que tenemos es de uno de estos emigrados, Hans Holbein el Joven, que cambió Basilea por Londres. Se titula “Alegoría del viejo y del Nuevo Testamento”, de principios de la década de 1530, y es una representación del antiguo y del nuevo testamento, pero en lugar de mostrar el nuevo testamento como una continuación del antiguo, los representa como antítesis. En la obra, el viejo testamento sería la tradición católica y el nuevo testamento la reforma luterana.

La cuarta y última obra de esta parte de la exposición nos lleva hasta Lepanto, una de las batallas más famosas de la Historia de la humanidad, una de esas que está en el imaginario colectivo como la batalla de Maratón, Waterloo o el clásico aquel en el que el Madrid le metió cinco al Barça. Uno de esos acontecimientos claves que de haberse producido de otra forma habrían cambiado el curso posterior de los acontecimientos, como el gol de Iniesta.

Aquel 7 de octubre de 1571, en el golfo de Lepanto, casi 600 naves tomaron parte en el combate. A un lado, la flota del Imperio Otomano, al otro, una coalición de estados cristianos llamada la “Liga Santa” formada el Ducado de Saboya, Génova, la Orden de Malta, Venecia, los Estados Pontificios y España. Alí Pasha comandaba la flota otómana, Don Juan de Austria, hijo de Carlos V, la de la coalición.

La obra que tenemos no es de las más conocidas. Del madrileño museo naval nos hemos traído esta “Revelación a San Pio V de la victoria de la Santa Liga en Lepanto”, de mediados del S. XVII, de autor anónimo, aunque la parte izquierda de la obra se atribuye a Juan Niño de Guevara. En esa parte vemos al papa Pío V en el momento en que un angel, mientras está rezando, le anuncia la victoria de Lepanto. En realidad el ángel saca un brazo, le agarra de la cabeza y se la gira, lo que seguramente constituya una de las revelaciones menos sutiles de la historia del arte. El skyline que vemos detrás del papa, se corresponde con el de la ciudad de Malaga, donde no estaba el Papa pero sí el cuadro, que colgó durante casi dos siglos de las paredes del convento de Santo Domingo.

A la derecha del cuadro se desarrolla la batalla. Creo que mejor que describir el cuadro, podemos dejar que un cronista de la época nos la narre.

Jamás se vio batalla más confusa; trabadas de galeras una por una y dos o tres, como les tocaba… El aspecto era terrible por los gritos de los turcos, por los tiros, fuego, humo; por los lamentos de los que morían. Espantosa era la confusión, el temor, la esperanza, el furor, la porfía, tesón, coraje, rabia, furia; el lastimoso morir de los amigos, animar, herir, prender, quemar, echar al agua las cabezas, brazos, piernas, cuerpos, hombres miserables, parte sin ánima, parte que exhalaban el espíritu, parte gravemente heridos, rematándolos con tiros los cristianos.

Mañana, si les parece, terminamos nuestra visita a la exposición. Como les dije el primer día, zona de acampada entre las salas 2 y 3, cafés y bollería en las máquinas de la entrada.

The usual suspects

Ya no hay vuelta atrás. Es ahora o nunca. Me he desecho de la mayoría y las restantes me miran inquisitivas desde la mesa. Me quitó las gafas, me froto los ojos y tomo otro sorbo de café. Las tengo puesta en paralelo, una junto a otra, y a la derecha está el sobre, también expectante. Se respira la tensión. La fiesta de la democracia está a punto de empezar y yo aún no sé si ir en zapatillas o ponerme un vestido de encaje.

Les decía hace aproximadamente un mes -cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando Felipe y Guerra se asomaban al balcón- que no sabía a quién votar y aquí sigo, en pijama, dándole vueltas al asunto. (Si usted lee esto a las 5 de la tarde, no se asuste. Seguramente ya no estoy en pijama, tengo una bata de gatitos supermona para bajar a por el pan y a echar la lotería) La campaña me ha servido para bien poco, desde que no regalan cosas los partidos la democracia ha perdido tirón, y suscribo casi palabra por palabra lo que decía en aquel post de abril. ¿Que por qué vuelvo entonces a hablarles de lo mismo? Porque soy un tipo comprometido y sé que sin mi se darían a las drogas, el sexo desenfrenado o el Twitter. Hay otros temas, es verdad. Podría hablarles de los premios esos que dieron el otro día o de las múltiples visitas realizadas por el Alcalde a obras en la ciudad, acabadas, por acabar o camino de su primer milenario -se rumorea que esta misma tarde puede poner la primera piedra de San Vicente y visitar las obras de ampliación de la línea cinco del monorrail magnético, a inaugurar en abril de 2130-, pero como no soy experto en publicidad ni en cuidados capilares prefiero dejar estos temas a la AVT, Dignidad y Justicia o Manos Limpias. En resumen, lo único que ha cambiado desde aquel post es que ahora les escribo estas líneas con gafas -cosas de la edad- y antes lo hacía con las letras borrosas -por no reconocer lo de la edad.

De las múltiples ofertas del mercadillo demócrata -me quitan los eurodiputados de las manos-, me he quedado con cinco: PSOE, IU, Primavera Europea, Ciutadans y UPyD. Me ha dolido descartar al Partido X, tengo que reconocerlo, porque han sido los únicos que me han asaltado por la calle para pedirme mi voto, y a Pablemos, pero su ego estaba a punto de alterar el campo magnético de la Tierra y he preferido salvar la vida en el planeta no engordándolo con mi voto.

En el fondo, el que esto suscribe se considera socialdemócrata -rojo clarito- y cree que de todas esas siglas la que está más cercana a sus ideas, al menos en teoría, son las que tienen su sede en la madrileña calle Ferraz. Por eso están en la terna y no por su programa para estas elecciones -del que lo mejor que se puede decir es que está bien maquetado y en papel de buena calidad- su candidata o su vibrante y motivadora campaña, allá donde haya existido -Bar Manolo, el pasado jueves de cinco a cinco y cuarto. Lo mejor del PSOE es Schulz, lo que ya nos permite hacernos una idea de cómo están las cosas, y lo peor es todo lo demás, desde los selfies de Valenciano hasta los abrazos de Valenciano. Si ustedes vieron el debate europeo y el simulacro de debate nacional habrán podido comprobar que no hay color entre el candidato a la Comisión y la cabeza de lista del PSOE, como no hay color entre sus debates y los nuestros. Es verdad que Valenciano ganó a Cañete en el debate a dos, pero como apenas se habló de Europa, guardaré en mi memoria el resultado para tenerlo en cuenta si ambos se presentan a las autonómicas murcianas.

Schulz no estuvo mal en la confrontación europea, pero creo que la mejor fue Ska Keller, seguida de cerca por el candidato liberal Verhofstadt. Keller cuenta en España con los votos de Primavera Europea, a la que he metido en la terna precisamente por los puntos que gana con ella. En su contra, el maguferío marca Equo que adorna el programa de la coalición.

Esta es una de las cosas que me gustan de IU, que en su día rechazó la homeopatía y las terapias pseudocientíficas y es un asunto que cada vez considero más importante y en el que Europa tiene que empezar a actuar urgentemente. En su contra, que Tsipras estuvo flojo en el debate europeo, que Willy Meyer me inspira la misma confianza que un helecho y que aunque han rechazado la homeopatía, alguna de sus propuestas económicas parecen inspiradas por sacerdotes de los cultos zoroástricos.

No terminan de convencerme los de Cayo Lara -siempre fui más de Cayo Julio César-, como tampoco lo hacen ninguna de las alternativas de centro-algo del panorama nacional. Hay algunas cosas de UPyD que apoyaría sin reservas en temas de política nacional -finiquitar las diputaciones y avanzar en la laicidad del Estado de cabeza- y su programa europeo tiene medidas “progresistas” que me gustan, pero ¿Sosa Wagner? ¿De verdad no hay otro? ¿Pagazaurtundua? ¿Y para la Comisión? Eso de votarles sin saber si luego van a apoyar a Juncker -Helecho for America- no me convence. Me gusta más la música que los intérpretes de la misma y me repele esa ambigüedad tan de la casa. Al menos no se presenta Rosa Diez… o eso parece.  ¿Es Wagner Rosa Díez con pajarita? #Queremosdesaber

A Ciudadanos los he metido en la terna por hacerle un guiño a los flanes de Albert Rivera, que alguno hay por aquí, y de Javier Nart. No tengo nada específico contra ellos, pero tampoco hay nada en su propuesta que me atraiga y en el fondo me parece que su campaña tiene como objetivo, secundario o primario, dar a conocer a Rivera a nivel estatal. Algo perfectamente legítimo, pero irrelevante para mi.

Sea como fuere y vote a quien vote, el domingo iré a las urnas. E iré contento y convencido de estar participando en la construcción de un proyecto de futuro. Es verdad que la Unión no avanza todo lo rápido que nos gustaría -o que me gustaría-, y que sus instituciones y su funcionamiento tienen serias carencias democráticas que empañan el camino recorrido y las perspectivas de futuro, pero ningún observador objetivo habría pronosticado hace 50 años lo lejos que han llegado los hijos de los comerciantes de carbón y acero. Cuando en 2012 la Unión recibió el Nobel de la Paz, muchos, entre los que me encuentro, ironizamos con que aquello parecía un homenaje póstumo. No atravesamos los mejores momentos del proyecto de construcción europea, pero este tipo de aventuras nunca ha sido fácil. Si comparamos el proceso europeo con, por ejemplo, la integración de los Estados Unidos, nos sorprenderemos comprobando lo rápida y eficiente que parece, en perspectiva, la unificación pacífica del viejo continente.

28 países votando a la vez, con encuestas, porras, pronósticos… No me digan que no es divertido.

Y si no nos abstenemos ¿a quién votamos?

Preguntaba Rubén el otro día si considerábamos la abstención como una posibilidad para las próximas elecciones europeas. El arriba firmante se creció y sin darle las necesarias dos vueltas afirmó, valiente, que la abstención es el refugio de los cobardes. Inmediatamente me di cuenta de que me había puesto la zancadilla y que semejante afirmación suponía tener que votar a alguien -o votar en blanco. Horrorizado y abrumado a partes iguales, dediqué el domingo por la tarde a escribir en un papel una lista con las principales opciones, sus pros y sus contras. Cada uno tiene sus aficiones, no me miren ustedes así.

Descartados los nacionalistas y regionalistas -mi patria son mis sábanas y mi biblioteca, y de momento mi Kindle no parece tener ambición política- el resultado de mis reflexiones es un panorama sombrío y poco alentador.

PP.- La campaña del PP gira en torno a tres ideas fuerzas: Zapatero, un candidato pedigüeño y Cataluña. Lo de Zapatero se veía venir. El Gobierno que no se iba a quejar de la herencia recibida -el plumilla que puso esas palabras en aquel discurso de Rajoy ahora es aguador en el Gobi- no ha dejado de hacerlo en toda la legislatura y ahora, precisamente ahora, es mal momento para guardar en un cajón el fantasma de ZP. Paro, despilfarro, corrupción, gays casados abortando impunemente a los 18 meses de embarazo, cuando el feto ya saluda en el portal y lee a Kant, y anticlericalismo. Prietas las filas. Y bajaron las pensiones. Prieto el frente de juventudes y su movilización masiva. Que la mitad de todo eso sea aplicable al actual Gobierno o sea mentira, que lo mismo nos da, es un detalle que parece pasar desapercibido.

Cañete es el candidato del PP y sus méritos para tal honor son evidentes: ha aceptado el puesto. Desde Génova nos señalan además que ha viajado mucho -eso siempre es bueno- y que en Europa, cuando estuvo la última vez, que Cañete es viejo conocido al norte de los Pirineos, consiguió mucho dinero para nuestros agricultores, ganaderos y pescadores.  Mientras llegan las elecciones y hace la maleta, Cañete sigue siendo ministro. Desde la oposición se dice que es para utilizar el cargo público para promocionarse, pero conociendo a Rajoy lo más probable es que le dé pereza andar cambiando de ministro, aprendiendo el nombre del nuevo o de la nueva y añadiendo su número a la agenda del móvil. Y además en pleno sprint final de la temporada, con la tele llena de fútbol, baloncesto y curling.

Solo votaría al PP si mi papeleta sirviera para llevar a Europa a Floriano. Marca España a cascoporro. Con Cañete de Comisario -eso dicen- y Pons de primer espada, la alineación de Floriano como tres supondría el mayor acontecimiento planetario -gracias, Leire, por tanto- desde la caída del asteroide que acabó con los dinosaurios una soleada tarde de domingo, con todos los Diplodocus de resaca.

Los abulenses pueden tener el aliciente de votar a Díaz de Mera, exalcalde de Ávila, exdirector general de la Policía de Rubalcaba -estaba al mando durante los atentados del 11M y la conspiración de la Orquesta Mondragón-, exdiputado y exsenador. En Europa lleva desde 2004, así que ya sabe donde tomarse una caña con pincho en Bruselas y Estrasburgo. Un valor seguro.

PSOE.- Los de Ferraz siguen de peregrinaje por el desierto y el sol empieza a afectarles. Es la única explicación que encuentro a la campaña que han perpetrado. Abrazos, besos y tonos pastel que ya han provocado dos hospitalizaciones, seguramente por sobredosis de azúcar, entre los asistentes a los mítines de la candidata. Por si esto fuera poco, Valenciano inunda las redes sociales de autofotos, actuando como esas señoras mayores que para parecer modernas salpican sus conversaciones de expresiones y muletillas que estuvieron de moda cinco años antes de que ellas empezaran a utilizarlas.

La posición de los socialistas no es fácil, hay que reconocerselo. En transición entre un pasado que no saben si reivindicar o esconder, representado por un expresidente del gobierno de tapadillo, y un futuro confuso, el PSOE ha optado por dar pena, intentando así que los ciudadanos les voten por compasión. ¿Qué otra explicación puede tener la inclusión en la lista de Pepe Blanco? Dentro de esa brillante estrategia se enmarca el acto del otro día en París, donde los socialistas europeos denunciaban los recortes mientras los socialistas franceses los anunciaban. Un timing tan medido no puede ser casualidad.

La orientación de la campaña puede servir, eso sí, de excusa para los previsibles malos resultados de los socialistas en Castilla y León y en Ávila. Nada desagrada más a un castellano que los abrazos y besos de un desconocido.

IUPyD.- La crisis, elfindelbipartidismo y el PPSOE impulsan las expectativas de ambos partidos, situados a la izquierda del PSOE y en una esfera superior a todos los mortales respectivamente. IU llega a las elecciones con la esperanza de dar un gran salto y pisarle los talones al PSOE. Su gran baza: un discurso social que conecta fácilmente con el cabreo de la calle, aunque similar conexión con la realidad resulte más difícil. Willy Meyer, su cabeza de lista, lleva en el parlamento europeo desde 2004, como Díaz de Mera, con lo que es otro valor seguro, aunque supongo que no frecuenten los mismos bares.

El candidato de Rosa Díez lleva menos tiempo dedicado a estas tareas, con lo que igual no se conoce tan bien los bares y tabernas de la zona. Con todo, el principal escollo de UPyD es que el nacimiento de nuevos “partidos” pone en riesgo su liderato en el ranking de partidos construidos en torno al ego de su líder y que tantas alternativas a ambos lados pueden restarle votos entre los desafectos al bipartidismo.

Ciudadanos – Uno de esos partidos que aspiran a quitarle votos a UPyD es Ciudadanos, que prepara el salto de su líder a la arena nacional con estas elecciones. En las últimas horas hemos visto a Rivera intentando darse a conocer entre la España más cañí haciéndose una foto con Belén Esteban en Sant Jordi. Si los selfies de Valenciano son un buen motivo para que los selfies pasen de moda, esta foto lo es para que abandonemos la fotografía y volvamos a pintar garabatos en las cuevas.

VOX.- En el PP, el partido verde fosforito rojigualda preocupa bastante. Yo no termino de entenderlo, y las últimas encuestas conocidas parecen darme la razón, pero igual estamos todos equivocados y dan la sorpresa… declarándose comunistas.

Podemos, Movimiento RED, Partido X.- La parte del espectro político más disputada en las próximas elecciones va a ser el llamado voto “nideizquierdasnidederechas”, aka “el voto del sentido común”. Por un lado, tenemos al partido de Pablo Iglesias, el tipo de la coleta. La aclaración no pretende ser peyorativa -ya me gustaría a mi tener pelo para hacerme una coleta-, sino servir para diferenciar a este Pablo Iglesias del otro Pablo Iglesias, al tertuliano de la TDT del parroquiano de Casa Labra. Que tu partido se llame como tú, como el viejo Grupo Independiente Liberal de Jesús Gil, tiene que molar; pero que tu partido utilice tu jeta como logo tiene que ser la hostia. Además de intentar conseguir el voto de los cabreados, Podemos compite contra IU por el voto más de izquierdas. Podemos es el Pueblo, mientras que IU es la gente. Marx se tiraría de los pelos.

Mi principal duda respecto a Movimiento RED, el partido del juez y showman Elpidio Silva, es quién son las personas que acompañan a este en la lista y cómo han llegado hasta ahí. ¿Amigos del Facebook? ¿Miembros del Club de Fans de Elpidio? ¿Son personas de verdad o son mascotas muertas como en aquel capítulo de Los Simpsons? Si Elpidio consigue un escaño y nos terminan expulsando de la UE, no seré yo quién se lo reproche a Bruselas.

Nos queda el Partido X, que como su nombre indica, es toda una incógnita. Hace unos meses, una chico joven se me acercó y tendiendome la mano me dijo “Hola, soy del Partido X”. Yo le di la mano como si acabase de contactar con el mundo exterior y aquel hombre fuese de Andrómeda, y él me la devolvió blanda y flácida como si en su planeta todos los seres vivos fuesen invertebrados. ¿De qué sirve recoger miles de firmas si luego das así la mano?

Lo peor de todo es que entre las 41 candidaturas no se encuentra Alternativa Motor y Deporte, refugio y último recurso de abstencionistas, alonsistas y pronadores; aunque nos quedan el Partido Humanista, Los Verdes o el Partido Pirata.

Al final nos teníamos que haber presentado.

ACTUALIZACIÖN: Rajoy, ante la presión ejercida por este blog, ha decidido nombrar nueva ministra de Agricultura. Así hace pocos minutos, el día de la semana con menos retransmisiones deportivas.

¿Abstención sí o no?

Dentro de un mes estaremos de nuevo en plena fiesta de la democracia. Pero… ¿Qué hay más allá de una frase como esa, de los lugares comunes en los que incurrimos al hablar de urnas, opciones, partidos, candidatos y candidatas?

En estos años sin urnas hemos visto como la calle se ha llenado de protestas, manifestaciones, actos cívicos y no tan cívicos, huelgas, acontecimientos y pantallas para ver la Eurocopa. De todo ha habido. Pero ahora llega la hora de mojarse en forma de voto en unas elecciones, las europeas, que generalmente han importado menos que otros comicios. ¿Será así de nuevo? ¿Habrá voto de castigo a los grandes partidos? ¿Se habrá tomado conciencia de que en Europa se juega mucho partido, muchas decisiones importantes? ¿Es mejor votar a un partido pequeño o a uno grande, porque son los que verdaderamente deciden los grandes debates y decisiones?

El otro día por Twitter hice un pequeño CIS sobre esta cuestión. La pregunta era ¿consideráis la abstención? Os adjunto algunos tuits…

Yo particularmente creo que hay que ir a votar, leer los programas para poder exigir luego a aquellos que no cumplan. Si he preguntado directamente por la abstención, es porque parece que será la gran ganadora de los comicios

Adjuntado todo lo cual, abro debate para el que quiera comentar con nosotros. ¿Valoráis la abstención, votaréis, no votaréis?

PD: Ya hablaré con Alber para montar nuestra ya tradicional porra electoral de cara a las urnas.

Identidades

Me van a disculpar que no cite porque ahora no recuerdo a quién se lo leí. La idea del articulista – que si no recuerdo mal era de “El Norte de Castilla” – era que él era más castellano y leonés que Fermín Cacho subido en un Toro de Guisando paseando por el Lago de Sanabria (seguramente puso un ejemplo mejor que éste)… pero que últimamente con esto de la crisis, los mercados, Lehman brothers y su mother… le parecía que en este tema de las identidades estábamos haciendo el ridículo.

Este artículo no es de los que defienden una idea sino de los que abren un debate. No termino de estar seguro de cuál es mi posición. Les explico… si Ángel Vallejo va escapado con Juanjo Cobo quiero que gane Ángel Vallejo. Si Nadal juega con Federer quiero que gane Rafa. Y si Alonso pelea la posición con Button quiero que el primero en la curva sea Fernando. Digo estos tres porque Cobo me gusta, Federer es uno de los mejores deportistas de la historia y Jenson debe ser de los cuatro ingleses a los que soporto. Pero en fin: que uno es abulense, español y le gusta que ganen los suyos. Y que si Iniesta encara este verano a Coentrao  espero que Don Fabio se siga buscando las calandracas en lo que levantamos la tercera Eurocopa.

Abulense, castellano, español, europeo, ciudadano del planeta Agua. Con normalidad, sin dormir mecido en banderas ni insultar a uno que haya nacido en Varsovia. Pero sin embargo comparto algo con ese imaginario amigo polaco: los dos debemos mirar a Bruselas. A Bruselas o a la city de London, Wall Street, Bilderberg Square o donde se escondan los malignos y tentaculosos mercados.

¿Tiene sentido pelearnos por si Barco es de Ávila o de Tormes? ¿Tiene sentido preguntarle a un hombre de Peñaranda si es del Reino de León o  si es de Castilla o de Castilla y León o de Castilla barra León? ¿Importa un carajo aquello? No creo que demasiado pero algunas peleas de esas sigue habiendo.  ¿Le irá mejor a un leonés sin Castilla? Tal vez sí, que tampoco quiero abrir mil debates en uno. Lo que quiero decir es que le exigimos cuentas a García Nieto, a Herrera, a Rajoy y a Merkozy… y al final hay un cúmulo de especuladores que mueven todo el tinglado en función de llevarse la mayor pasta posible. Y la gente, esa escoria sucia que no importa, al paro.

Seguro que han visto alguna película y documental de los que han salido últimamente que explica todo esto mejor que lo que yo estoy diciendo. Yendo a lo nuestro, esta semana resulta que un Ruiz Mateos demanda a Trapa por su despido.  Palencia se manifiesta por su empleo. La Junta inyecta dinero a Seda Solubles para que no cierre.  Puertas Norma se queda sin bisagras. Y aquí ya saben…la policía son 4 gatos, Lear ¿Alguien se acuerda de Lear?  E iban a llegar empresas de todo tipo que luego pasan cosas. Y etc etc.

Sí, tiene más sentido que nunca defender lo nuestro para no ser los grandes olvidados. Ávila como olvidada almorrana regional. La región como intrascendente almorrana de España. España como molesta almorrana de Europa. Y Europa como lo que carajo sea ahora mismo Europa.

Tiene sentido pedirle a nuestro alcalde que sea reivindicativo con la Junta. Que favorezca con los métodos que tenga a mano la llegada y permanencia de empresas. Que al menos no se anuncie (como se hizo en tiempos de bonanza) la llegada de Marshall, su plan y media Nasa. Sería de desear que en el balance final del año en la ciudad nos viniera a la cabeza algo más que Pedrolo. ¿Qué fue de Pedrolo por cierto?

Más se puede pedir a la Junta y mucho más al futuro gobierno de Rajoy. Que emprender no sea tan difícil, que no se gaste el dinero en chorradas, que se acabe con la mamandurria. Uf, qué lejano parece todo eso. Pero en cualquier caso ni García Nieto, ni Herrera ni Rajoy son suficientes. La batalla final, la gran batalla no está aquí. Está en las grandes ideas, las grandes acciones. ¿Qué mundo queremos? ¿Qué estilo de capitalismo queremos? ¿Cómo hacer que Europa no muera de vieja? ¿Qué modelo de crecimiento tirará de nosotros como continente, como país, como comunidad, como ciudad? Hace unos días uno de nuestros líderes regionales dijo ante mi micrófono que necesitábamos recuperar la construcción como motor. Espléndido y rosa pinta el futuro.

Será aquello del “Think global, act local”. Ya les digo que me he puesto a escribir sin saber muy bien en qué conclusiones iba a acabar concluyendo. Se trata de abrir el paso a vuestras ideas. La mía sería algo así como que hay que reivindicar desde lo pequeño hasta lo más grande. Siendo conscientes de que hay que defender lo nuestro pero sin olvidar que esto ya es una batalla mucho mayor. Que lo bueno para Europa lo será para España lo será para la Comunidad y lo acabaría siendo para Ávila.

O no. Acepto replicas. El caso es que ya no me suena tan mal aquello de que Google y Hacendado controlen el mundo. Al menos alguien controlaría esto.

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