La calculadora de Félix

Hasta un 40%, si no me equivoco, deberá reducir el Ayuntamiento de Ávila sus gastos para cumplir con las exigencias de don Mariano. No volveré a echar la vista atrás y a preguntarme qué se hizo con la pasta cuando la teníamos. Me va empezando a preocupar más el asunto de dejar de gastar. El problema, suele ser que no todos recortaríamos del mismo sitio, ¿verdad? Y tengo algo casi claro, a partir de ahora van a sobrar concejales. ¿Empezamos por ahí? Me explico.

Nos guste o no tenemos que acostumbrarnos. Las cosas no van a ser fáciles. Sí, ya. Hay gente que tampoco lo ha pasado bien hasta ahora, y ya lo siento, pero creo que esto se complica más. Lo cierto es que ya nada importa. Lo único que parecen tener en mente nuestros dirigentes es el control del déficit y todo lo demás deja de ser relevante. Hace unos años, cuando había billetes de 500 para todos, se ponía en marcha, en Ávila, la Escuela Municipal de Música que ha llegado hasta la fecha de hoy con una cifra aproximada de 320 alumnos. Una escuela que ahora está en peligro y que puede verse afectada por la deriva económica en la que nos encontramos. Si bien es cierto que Sonsoles Sánchez-Reyes, responsable de cultura, está buscando viabilidad al proyecto para poder mantenerlo más allá del final del presente curso, más cierto es que de poco o de nada valdrá su esfuerzo y espero, de verdad, estar equivocado. Quien lleva ahora la voz cantante, para todo, en el Ayuntamiento de Ávila es el Tte. de Alcalde y responsable de Servicios Económicos y Fomento, Don Félix Olmedo. La cosa es fácil. Hay que cambiar una bombilla a una farola rota… Félix saca la calculadora, echa sus cuentas, y decide si sí o si no. Si el señor Olmedo recibe de su máquina un resultado que no le gusta se acabó. En el caso de la Escuela de Música, el dato, gusta poco. Se decía hasta no hace mucho que si la dotación económica de la Escuela no descendía en, al menos, 200.000 euros anuales, habría que cerrar sus instalaciones para siempre en el próximo mes de junio. Bajar ese coste anual es tarea complicada, muy complicada. No hablamos de cuatro duros.

Entonces nos damos cuenta de que estando el señor Olmedo, calculadora en mano, es fácil prescindir de la señora Sánchez-Reyes. Ojo, nada personal, hablo de ahorro y austeridad. Si la persona competente en asuntos de cultura no tiene poder de decisión sobre los propios asuntos que se le atribuyen por ser más importantes los aspectos económicos dependientes de un tercero… ¿No estamos manteniendo un gasto inútil? Para nosotros, de dinero (supongo que algo cobrará) y para ella de tiempo y esfuerzo. Pero lo mismo es aplicable, con diferentes matices al resto de Equipo de Gobierno. ¿Para qué queremos una responsable de Atención Social e Igualdad de Oportunidades que apenas tendrá 13.000 euros anuales de presupuesto? ¡Si el que va a decir cómo emplearlos es Olmedo! Nos da lo mismo uno que otro. Todos prescindibles mientras Félix y su calculadora continúen en el consistorio y se prolongue la necesidad de ser austeros. Caso aparte pero que no voy a dejar de mencionar es el asunto de los Concejales de Comercio. ¿Sabéis que en Ávila hay dos personas con ese cargo? Curioso, ¿verdad? El señor Héctor Palencia ya intentó jugar la baza de la duplicidad para echar balones fuera ante críticas recibidas de la oposición diciendo que la responsable de Comercio era su compañera de partido Carmen Jiménez Navarro. En realidad ambos aparecen con dicho cargo en la web municipal por lo que puede parecer una simple duplicidad o puede parecer que ni siquiera ellos mismos saben lo que tienen entre manos. Dos personas en Cultura que no saben a ciencia cierta quien es el responsable. Yo lo tengo claro, señor Olmedo, saque usted la calculadora que seguro que ahí también se ahorra una pasta.

Podría ir de concejalía en concejalía para terminar aludiendo en cada caso a la Calculadora de Don Félix pero creo que podría resultar algo pesado. Ha llegado un nuevo tipo a la ciudad, se llama Félix Olmedo, y aunque no lo parezca, es quien decidirá el futuro de Ávila y de los abulenses aunque pueda parecer que la opinión de sus compañeros es tenida en cuenta. Olvídense por una buena temporada de las personas, la cultura y esas tonterías que algunos creemos importantes. No hay nada que hacer contra arma tan poderosa como La Calculadora de Félix.

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