Podemos, en Ávila

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Dentro de la erupción de nuevos partidos políticos que se está produciendo en nuestro país, se encuentra el proyecto que encabeza Pablo Iglesias. ‘Podemos’ es una formación de izquierdas que, según afirman ellos mismos, se organiza en “círculos locales, territoriales y sectoriales, en ciudades y pueblos, en los barrios y vecindarios, de manera abierta y sin prejuicios”.

Uno de esos Círculos está intentado dar sus primeros pasos en Ávila. Su responsable es Lorena Martín, una abulense de 20 años harta de que los partidos tradicionales “no sirvan para nada”. Se siente atraída por los principios de “democracia real y soberanía popular” que pregona ‘Podemos’. “Es hora de que nos devuelvan los derechos que ya conseguimos otra vez”, afirma.

Esta joven, que forma parte de la asociaciones Abulense Sin Empleo (ASE) y de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de impulsar ‘Podemos’ en Ávila. Tras el 22-M, se puso en serio con ello y entró en contacto con los responsables de esta iniciativa a nivel nacional. De hecho, ha podido hablar en varias ocasiones con el propio Pablo Iglesias, cabeza de lista a las elecciones europeas.

El funcionamiento del Círculo será de carácter asambleario. “No es lo que diga uno, es lo que digan todos”, afirma Martín. Los ejes fundamentales de ‘Podemos’, según señalan desde la formación, son tres: 1. Democracias y soberanía popular; 2. Participación y decisión ciudadana; 3. Derechos sociales, cambio de modelo productivo, reparto del empleo y la riqueza.

En estos momentos, Lorena Martín está buscando apoyos, otras personas dispuestas a formar parte de ‘Podemos’ en Ávila. Los interesados, pueden ponerse en contacto con ella a través del correo electrónico [email protected] o vía Facebook. Esperaba obtener más respaldo y una mayor repercusión en los medios de comunicación, pero no pierde la esperanza. Su deseo es contar con personas que le ayuden a organizar una o dos asambleas abiertas en la plaza del Mercado Grande. Después de eso, el siguiente paso será la visita de Pablo Iglesias a Ávila.

Y si no nos abstenemos ¿a quién votamos?

Preguntaba Rubén el otro día si considerábamos la abstención como una posibilidad para las próximas elecciones europeas. El arriba firmante se creció y sin darle las necesarias dos vueltas afirmó, valiente, que la abstención es el refugio de los cobardes. Inmediatamente me di cuenta de que me había puesto la zancadilla y que semejante afirmación suponía tener que votar a alguien -o votar en blanco. Horrorizado y abrumado a partes iguales, dediqué el domingo por la tarde a escribir en un papel una lista con las principales opciones, sus pros y sus contras. Cada uno tiene sus aficiones, no me miren ustedes así.

Descartados los nacionalistas y regionalistas -mi patria son mis sábanas y mi biblioteca, y de momento mi Kindle no parece tener ambición política- el resultado de mis reflexiones es un panorama sombrío y poco alentador.

PP.- La campaña del PP gira en torno a tres ideas fuerzas: Zapatero, un candidato pedigüeño y Cataluña. Lo de Zapatero se veía venir. El Gobierno que no se iba a quejar de la herencia recibida -el plumilla que puso esas palabras en aquel discurso de Rajoy ahora es aguador en el Gobi- no ha dejado de hacerlo en toda la legislatura y ahora, precisamente ahora, es mal momento para guardar en un cajón el fantasma de ZP. Paro, despilfarro, corrupción, gays casados abortando impunemente a los 18 meses de embarazo, cuando el feto ya saluda en el portal y lee a Kant, y anticlericalismo. Prietas las filas. Y bajaron las pensiones. Prieto el frente de juventudes y su movilización masiva. Que la mitad de todo eso sea aplicable al actual Gobierno o sea mentira, que lo mismo nos da, es un detalle que parece pasar desapercibido.

Cañete es el candidato del PP y sus méritos para tal honor son evidentes: ha aceptado el puesto. Desde Génova nos señalan además que ha viajado mucho -eso siempre es bueno- y que en Europa, cuando estuvo la última vez, que Cañete es viejo conocido al norte de los Pirineos, consiguió mucho dinero para nuestros agricultores, ganaderos y pescadores.  Mientras llegan las elecciones y hace la maleta, Cañete sigue siendo ministro. Desde la oposición se dice que es para utilizar el cargo público para promocionarse, pero conociendo a Rajoy lo más probable es que le dé pereza andar cambiando de ministro, aprendiendo el nombre del nuevo o de la nueva y añadiendo su número a la agenda del móvil. Y además en pleno sprint final de la temporada, con la tele llena de fútbol, baloncesto y curling.

Solo votaría al PP si mi papeleta sirviera para llevar a Europa a Floriano. Marca España a cascoporro. Con Cañete de Comisario -eso dicen- y Pons de primer espada, la alineación de Floriano como tres supondría el mayor acontecimiento planetario -gracias, Leire, por tanto- desde la caída del asteroide que acabó con los dinosaurios una soleada tarde de domingo, con todos los Diplodocus de resaca.

Los abulenses pueden tener el aliciente de votar a Díaz de Mera, exalcalde de Ávila, exdirector general de la Policía de Rubalcaba -estaba al mando durante los atentados del 11M y la conspiración de la Orquesta Mondragón-, exdiputado y exsenador. En Europa lleva desde 2004, así que ya sabe donde tomarse una caña con pincho en Bruselas y Estrasburgo. Un valor seguro.

PSOE.- Los de Ferraz siguen de peregrinaje por el desierto y el sol empieza a afectarles. Es la única explicación que encuentro a la campaña que han perpetrado. Abrazos, besos y tonos pastel que ya han provocado dos hospitalizaciones, seguramente por sobredosis de azúcar, entre los asistentes a los mítines de la candidata. Por si esto fuera poco, Valenciano inunda las redes sociales de autofotos, actuando como esas señoras mayores que para parecer modernas salpican sus conversaciones de expresiones y muletillas que estuvieron de moda cinco años antes de que ellas empezaran a utilizarlas.

La posición de los socialistas no es fácil, hay que reconocerselo. En transición entre un pasado que no saben si reivindicar o esconder, representado por un expresidente del gobierno de tapadillo, y un futuro confuso, el PSOE ha optado por dar pena, intentando así que los ciudadanos les voten por compasión. ¿Qué otra explicación puede tener la inclusión en la lista de Pepe Blanco? Dentro de esa brillante estrategia se enmarca el acto del otro día en París, donde los socialistas europeos denunciaban los recortes mientras los socialistas franceses los anunciaban. Un timing tan medido no puede ser casualidad.

La orientación de la campaña puede servir, eso sí, de excusa para los previsibles malos resultados de los socialistas en Castilla y León y en Ávila. Nada desagrada más a un castellano que los abrazos y besos de un desconocido.

IUPyD.- La crisis, elfindelbipartidismo y el PPSOE impulsan las expectativas de ambos partidos, situados a la izquierda del PSOE y en una esfera superior a todos los mortales respectivamente. IU llega a las elecciones con la esperanza de dar un gran salto y pisarle los talones al PSOE. Su gran baza: un discurso social que conecta fácilmente con el cabreo de la calle, aunque similar conexión con la realidad resulte más difícil. Willy Meyer, su cabeza de lista, lleva en el parlamento europeo desde 2004, como Díaz de Mera, con lo que es otro valor seguro, aunque supongo que no frecuenten los mismos bares.

El candidato de Rosa Díez lleva menos tiempo dedicado a estas tareas, con lo que igual no se conoce tan bien los bares y tabernas de la zona. Con todo, el principal escollo de UPyD es que el nacimiento de nuevos “partidos” pone en riesgo su liderato en el ranking de partidos construidos en torno al ego de su líder y que tantas alternativas a ambos lados pueden restarle votos entre los desafectos al bipartidismo.

Ciudadanos – Uno de esos partidos que aspiran a quitarle votos a UPyD es Ciudadanos, que prepara el salto de su líder a la arena nacional con estas elecciones. En las últimas horas hemos visto a Rivera intentando darse a conocer entre la España más cañí haciéndose una foto con Belén Esteban en Sant Jordi. Si los selfies de Valenciano son un buen motivo para que los selfies pasen de moda, esta foto lo es para que abandonemos la fotografía y volvamos a pintar garabatos en las cuevas.

VOX.- En el PP, el partido verde fosforito rojigualda preocupa bastante. Yo no termino de entenderlo, y las últimas encuestas conocidas parecen darme la razón, pero igual estamos todos equivocados y dan la sorpresa… declarándose comunistas.

Podemos, Movimiento RED, Partido X.- La parte del espectro político más disputada en las próximas elecciones va a ser el llamado voto “nideizquierdasnidederechas”, aka “el voto del sentido común”. Por un lado, tenemos al partido de Pablo Iglesias, el tipo de la coleta. La aclaración no pretende ser peyorativa -ya me gustaría a mi tener pelo para hacerme una coleta-, sino servir para diferenciar a este Pablo Iglesias del otro Pablo Iglesias, al tertuliano de la TDT del parroquiano de Casa Labra. Que tu partido se llame como tú, como el viejo Grupo Independiente Liberal de Jesús Gil, tiene que molar; pero que tu partido utilice tu jeta como logo tiene que ser la hostia. Además de intentar conseguir el voto de los cabreados, Podemos compite contra IU por el voto más de izquierdas. Podemos es el Pueblo, mientras que IU es la gente. Marx se tiraría de los pelos.

Mi principal duda respecto a Movimiento RED, el partido del juez y showman Elpidio Silva, es quién son las personas que acompañan a este en la lista y cómo han llegado hasta ahí. ¿Amigos del Facebook? ¿Miembros del Club de Fans de Elpidio? ¿Son personas de verdad o son mascotas muertas como en aquel capítulo de Los Simpsons? Si Elpidio consigue un escaño y nos terminan expulsando de la UE, no seré yo quién se lo reproche a Bruselas.

Nos queda el Partido X, que como su nombre indica, es toda una incógnita. Hace unos meses, una chico joven se me acercó y tendiendome la mano me dijo “Hola, soy del Partido X”. Yo le di la mano como si acabase de contactar con el mundo exterior y aquel hombre fuese de Andrómeda, y él me la devolvió blanda y flácida como si en su planeta todos los seres vivos fuesen invertebrados. ¿De qué sirve recoger miles de firmas si luego das así la mano?

Lo peor de todo es que entre las 41 candidaturas no se encuentra Alternativa Motor y Deporte, refugio y último recurso de abstencionistas, alonsistas y pronadores; aunque nos quedan el Partido Humanista, Los Verdes o el Partido Pirata.

Al final nos teníamos que haber presentado.

ACTUALIZACIÖN: Rajoy, ante la presión ejercida por este blog, ha decidido nombrar nueva ministra de Agricultura. Así hace pocos minutos, el día de la semana con menos retransmisiones deportivas.

La convención del PP y las europeas

Se acercan la primavera y las elecciones europeas, el tiempo de las flores, las alergias, los primeros hombros al aire y los mítines con jubilados de bocata y refresco. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana, el PP regional se reunió en un pueblecito de Palencia para darse ánimos, preguntarse por las familias y prepararse de cara a las próximas europeas. A mi no me invitan a estas cosas, supongo que porque tienen los canapés contados, pero según la prensa, de la convención salieron todos convencidos de tres cosas: la recuperación es un hecho -a pesar de Zapatero-, Europa es importante -a pesar de Zapatero y de los Zapateros de otros países- y el objetivo del PP es ganar las elecciones -gracias a Zapatero. Este último punto, a juzgar por los discursos escuchados, es el verdaderamente importante. No descarto que discutiesen de otras cosas en privado, como del relevo de Herrera, de lo verdes que están los campos o de los topillos; pero el mensaje central fue que había que ganar las elecciones.

Esta sinceridad es de agradecer porque luego acudimos a las urnas ilusionados buscando propuestas y programas y nos llevamos una decepción. Hay que ganar y luego ya veremos qué hacemos allí en Bruselas rodeados de extranjeros. De todas formas, no creo que nadie esperase otra cosa del PP regional. Si yo estuviera en su situación haría exactamente lo mismo o algo muy parecido. Quizá con otros colores y otra fanfarria, y con menos polos de esos de las banderitas de España y menos laca, que uno tiene conciencia ecológica y miedo a lo rápido que se tienen que propagar los incendios de cabellera en cabellera. Tal vez pusiese también una zona VIP para los colegas y un saloncito con un par de videoconsolas para amenizar la fiestuqui, pero en general el resultado sería muy parecido, como mucho un poco más aburrido.

Hay que comprender al PP regional. Tras más de dos décadas de poder sin oposición, para ellos las elecciones -municipales, europeas o miss universo- son un mero trámite. El PP de nuestra comunidad birregional y conjuntiva vive en una continua y placentera siesta, una de esas de pijama y orinal, de la que solo se despierta para celebrar victorias y dar la vuelta a la almohada porque el charquito de salivilla que se le estaba formando bajo el moflete le empieza a incomodar. En Castilla y León, el PP no necesita amañar las elecciones como en Castilla-La Mancha para ganarlas sin despeinarse. Méritos propios -el PP regional es una representación fidedigna del conservadurismo tradicionalista de muchos de nuestros paisanos, lo cual es muy loable porque de eso se trata esto de la política- y deméritos de los contrarios, claro.

El PSOE de la región está como está, IU es lo que es, UPyD no termina de crecer fuera de determinadas ciudades y de los nuevos actores el que más puede preocupar al PP es Vox, pero seguramente ladre más que muerda y arañe pocos votos. De todo este, por desgracia, trámite electoral europeo, lo más interesante puede ser ver el reparto de votos en Ávila capital y lo que de ese reparto podamos inferir, con todas las cautelas que ustedes quieran, de cara a las municipales. ¿Perderá el PP votos suficientes como para ver peligrar su mayoría absoluta en las próximas municipales? ¿Se acercará UPyD? ¿En qué puesto quedará el PSOE? ¿Cuántos votos rascarán los pequeños? ¿Volveré a perder la porra electoral del blog?

Yo diría que sí, también, cuarto y pocos, pero como la respuesta a la última pregunta también es un sí, no deberían fiarse mucho de mis predicciones.

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