Desigualdades a la vista

Breaking_Bad

“Saber acabar es excepción”, escribía el pasado domingo Ricardo de Querol en relación con las despedidas de ‘Breaking bad’ (por todo lo alto) y ‘Dexter‘ (por lo bajini). “Llevamos una década de la llamada segunda edad de oro de las series y acumulamos cierta fatiga con las que duran demasiado y nos impiden dedicarnos a las nuevas”, leía mientras pensaba que eso era lo que siempre se le había achacado al producto audiovisual patrio. Por estos lares nos da por estirar el chicle y nos pasa como a mí con los chistes de Chiquito, que no sé cuando parar y me paso de listo.

La cuestión es que el columnista de El País acaba su artículo diciendo que “necesitamos series de ficción porque queremos evadirnos viviendo otras vidas”. Y a mí me da que a la realidad, como a ‘Los Serrano’, le sobra varias temporadas y algún que otro cantante. La crisis en sí misma se está convirtiendo en un ‘Perdidos’ con humo negro a cada vuelta de esquina. Y a ver tú cómo cerramos el argumento que se estamos cocinando a fuego lento.

De momento, ya nos van advirtiendo: un mundo más desigual que “polariza la sociedad en dos grupos, no solo de renta, sino también de expectativas de futuro”. ¡Háganlo aunque sea para no matar al capitalismo! “Lo relevante de la desigualdad actual no es su existencia, sino la magnitud que ha alcanzado”, dice en el mismo artículo Antón Costas.

Contra esa desigualdad han luchado desde el primer momento la Asociación de Abulenses Sin Empleo. Ya hablé de ellos cuando surgió este grupo de parados en movimiento que se empeñan en darle al coco, con mucha imaginación, con el fin de ofrecer expectativas de futuro para todos.

Por ese empeño y por la situación que atraviesa el desempleo en Ávila, me hubiera alegrado mucho que se hubieran llevado la distinción de Abulenses del Año. No solo por ellos, sino también como reconocimiento a todas aquellas personas que se levantan cada mañana preguntándose qué hicieron mal para no tener trabajo. No ha sido este colectivo el elegido y hay que reconocer que había otros muchos candidatos con méritos para conseguirlo. Felicidades a todos ellos por la nominación y en especial al ganador final, José Antonio García Llorente, más conocido como ‘Woody’. Queda ahora por saber las otras dos distinciones que elegirá la Junta de Gobierno local, imagino que este mismo jueves. ¿Se animan a hacer sus apuestas en los comentarios?

Por consiguiente, Anatolio presidente

Me pasaban el otro día un enlace que me acabaría encantando: “Leete la entrevista al cerebrito que ha sacado un 10 en Selectividad en Madrid” , me aconsejaban por la red del pajarito. Me decidí a seguir el consejo y pinchar el enlace porque el muchacho se llamaba Anatolio, como Karpov. Nombre total para que el empollón tuviera mi afecto ya desde el inicio.

Titular: “España es así: forrarse rápido, pan para hoy y hambre para mañana”

Sapientin

Sapientin

El titular era bueno y el shock viene ya de inicio. Ya saben… cuando pensamos en un empollón lo que nos viene a la mente es precisamente un cerebrito como el que dibujaba Escobar (aquí adjunto a su izquierda), un Sheldon Cooper o, en definitiva, un muchacho con pinta de recibir collejas por doquier. Y si pinchan arriba verán que Anatolio tiene ojos inquietos, sonrisa plena y hasta ¡un pendiente!

Lo de los empollones ya no es lo que era. O será que los clichés a veces son más ridículos que el propio ridículo que proponen como imagen.

En fin, que les hablaba de Anatolio. En la entrevista dice cosas interesantísimas. Ya he dicho otras veces que esta generación a la que le cierran las puertas acabará derribándolas de una forma u otra. Desde el talento – y el trabajo – el estudiante 9´95  deja perlas a rescatar como…

– “La historia también se estudia mal. Mucha cantidad, pero no se interioriza. La tenemos que absorber y luego vomitarla, y punto. A veces, en el colegio, más que enseñar se vacuna contra el conocimiento”

“El videojuego es un nuevo horizonte, con posibilidades que no ofrece el cine. El videojuego es un arte.”

Y encima es de esos que no quieren irse. Vaya, que piensa que en España todavía puede haber opción de no tener que rendirse de antemano…

“Pues yo querría vivir en España. Me gusta salir a la calle a las doce de la noche y ver gente. Tú sales a las doce de la noche en Francia y no hay nadie. En Inglaterra, igual. De todas formas, si me voy me gustaría que fuera una decisión mía, no una coacción de las circunstancias históricas y económicas que hay en este país.”

¡Y defiende la política! (que no es lo mismo que los malos políticos)

“Creo que hay que revitalizar el gusto por la política. Hoy se identifica la política con el mero jugueteo de unos tíos que encima ahora vemos que son unos corruptos y no tienen ni la dignidad de reconocerlo. Yo, si fuese Rajoy, no tendría la conciencia tranquila”

No cito más que para algo se ha currado “El País” la entrevista. Yo lo que espero es que esa frase de que “España es forrarse rápido” algún día deje de ser nuestro “Spain is different”, nuestro hecho diferencial. Es como lo de “es que en Andalucia es normal que haya tanto paro”. Pues no veo yo que tenga que ser tan normal o que haya cosas que no se puedan cambiar.

Pinchen arriba y lean. Una dosis de dedo en la llaga, de llamar a las cosas por su nombre. Tal vez sea eso lo que haga la generación taponada: decir que el rey está desnudo, que las cosas son como son y no como las neo-nombran.

Si se han quedado con ganas de más, le han hecho más entrevistas y hasta un encuentro digital. Con tanto tertuliano y todólogo, escuchar la frescura de Anatolio ha sido para mí una de los mejores hallazgos – y esperanzas – del verano.

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