¡Repetimos! – VIII Porra Electoral Los4Palos

Parece que fue ayer cuando, al lanzar la séptima edición de esta porra, les preguntaba si no se les había hecho larga la legislatura. ¡Quién nos iba a decir que viviríamos una prorroga y unos lanzamientos de penalti! Ha pasado poco tiempo, apenas seis meses, pero ya no somos los mismos. La nueva política ya no es tan nueva, los comunistas ahora son socialdemócratas, las primarias pasaron a mejor vida, el centro y la sonrisa cambiaron de bando, los guapos peinan más canas y a la inocencia la vieron el otro día con un tercio de Cruzcampo. Solo Mariano, como un Chronos impertérrito, permanece ajeno a las preocupaciones de los hombres.

Vamos con la porra.

-Seguimos con Google Form. Funcionó bien en diciembre y resulta mucho más cómodo. Como signo de austeridad, no nos hemos molestado ni en cambiar el formulario más allá de lo imprescindible.

Doble pronóstico. Nacional (aka estadospañol) y local. Apostamos sobre el número de diputados que cada partido conseguirá en el conjunto de las Españas (incluyendo la España peninsular, Ceuta, Melilla, Canarias, Baleares y Venezuela) y sobre el porcentaje que cada partido conseguirá en nuestra provincia. Repito (sí, Albert, he dicho pito): número total de diputados y porcentaje de voto provincial.

-Participación abierta a las masas y a las confluencias. Pasen el enlace a la porra a sus amigos y familiares y debatan del tema mientras juega la selección. Cuántos más seamos, más reiremos.

-No tenemos premio. No sean pesados, lo importante es la honra. Como es lógico, ganará aquel que más se acerque al resultado final según los múltiples métodos de cálculo que empleamos. Esto, como siempre, intentaremos subcontratarlo a la ESA y a su representante en la tierra.

-Transparencia. AQUÍ se irán colgando las distintas apuestas.

CLIC EN LA IMAGEN PARA PARTICIPAR

26J

La llamada

Me disponía a una pantagruélica siesta cuando un temible sonidito perturbó la tranquilidad de mi sobremesa…

¡Riiiiiing, riiiing!

Bueno, ya saben. Ya pocos teléfonos hacen ring.ring. Pero eso. Una llamada con prefijo de Madrid. La cojo con miedo:

“Hola, muy buenas tardes. Me llamo María Martínez” (sudores fríos)

“Solo pretendo robarle unos minutos, señor Negro” (temblores)

“¡Es para hacerle una encuesta de opinión!”

f4ac7a66358b11e3b4ea22000a1fbdb0_8 Así que me he pasado la tarde respondiendo pregunticas, que me divierte pensar que cada contestación que dé representa a taitantas personas. Si en la próxima de TNS ven “El retorno de Belén Esteban” entre los tres principales problemas de los españoles ya saben a quién dar las gracias.

Empiezo con esta anécdota y con la frase que ven en la derecha. Al irme preguntando la buena mujer de TNS por diferentes cuestiones, me dio por pensar en lo bien que se nos da quejarnos. Estoy últimamente insistiendo en esa idea, lo sé. No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino tú por tu país. Etc.

La idea fácil es quejarse de la falta de oportunidades, de que nos están echando y de que los políticos no se ocupan de lo nuestro. Y todo eso es verdad, claro. Y hay que denunciarlo cuando es preciso, nadie me malinterprete. Pero no nos podemos resignar a pensar que este país tiene que seguir así sí o sí. Tenemos que hacer pedagogía en el día a día. Los que tenemos trabajo los que más. Llegar a casa y leer un libro, prohibir a la familia sintonizar telecinco, advertir de las demagogias y populismos que nos acechan cada vez más. Participar de la cultura de tu ciudad, alentarla, darle publicidad, formar parte. La democracia solo sirve si sus ciudadanos tienen cultura. Al menos hay que pelear por no dejarla morir. Esa batalla sí merece la pena.

Es eso o cerrar el quiosco definitivamente. Y estaba pensando que eso teníamos en mente cuando abríamos este blog. Escribir de Ávila, debatir de esto o de aquello. Aquí nadie pretendía que esto fuera una oposición al gobierno. Nunca fue la idea ni es algo que a mí me divierta ni siquiera como simplista etiqueta. Yo no juego a políticas de alcantarilla y odio lo que Bea atinó a llamar “el toquecito”. No lo digo por nosotros, que llevamos unos días sin que nos piten los oídos. Lo pongo por la colonoscopia de Trithemius, que huele a detritus.

Pues eso, señores, cerrando el tema. Que la democracia exige ciertas cosas: educación, cultura, intercambio de ideas y actitud ciudadana. Si no, nos buscamos otro invento. Hagamos un poco entre todos, con respeto y espíritu constructivo, por tener una mejor sociedad. Que es de lo que se trata.

En defensa de la política

Que sí, señores y señoras, que sí que nos representan. Si hay algo que me decepciona de la evolución de las protestas multitudinarias (del 11M al 25S) es el triunfo de los eslóganes vacíos. La llamamos democracia porque ésta lo es. Mejorable, discutible, perfeccionable. Muy perfeccionable. Pero una democracia con políticos que Sí que nos representan.

No se equivoquen conmigo. Soy veinteañero, mileurista, harto de tasas, impuestos, inflación, políticos demagogos, telecinco, la Mtv y otros graves problemas de España. Cuando aquel 11M miles de personas salieron a la calle a decir “Basta Ya” me alegré mucho. No se querían banderas sino gritar en alto “parte de esta sociedad está harta”.

Con este artículo no haré muchos amigos. Verán, desde hace años mi voto nunca gana las elecciones. Soy republicano, federalista, laicista y otros istas que no son mayoritarios. Quiero que haya bankeros desfilando por los tribunales.  Pero ante todo creo en la democracia como el mejor de los sistemas. Y si hay algo que me irrita en cualquier manifestación (de indignados, de nacionalistas, de proetarras, de socios del Celta y Sevilla o de víctimas del terrorismo) es que al sacar a la calle a miles de personas éstas se llamen a sí mismo “el pueblo”. “El pueblo ha hablado”.

Que no, que el pueblo no ha hablado. Parte del pueblo ha hablado. Y muchas veces tendrá razón ese pueblo indignado pero no es El Pueblo. El Pueblo habla en las urnas. Cada vez que es convocado. Podemos discutir sobre si hay que votar más veces, si ciertas cosas han de ir por referendum, si hay que reformar el sistema autonómico, la ley electoral o lo que haga falta. Todo eso es debatible en democracia (y ésta lo es). El pueblo habla y lo hace en las urnas.

Rajoy y Zapatero no han salido de la nada. Ambos accedieron a la presidencia con la legitimidad de millones de votos Y pueden estar desplomándose en las encuestas pero el PPSOE (si lo queréis llamar así) sigue siendo mayoritario. Es lo que hay a día de hoy. Si a ti no te representan a millones sí. Y esos millones son tan ciudadanos como tú y como yo.

Este país se va al guano y es lícito salir a manifestarse. Lícito, necesario, comprensible. Es indiscutible y saludable que el hartazgo puede manifestarse todas las veces que quiera. Y será bueno. Yo mismo he salido unas cuantas veces en los últimos meses. Pero no nos volvamos locos. Esto se cambia desde el sistema cambiando el sistema, desde los partidos políticos y los cauces adecuados. Desde estos o de otros nuevos. La democracia permite la creación de nuevos partidos. Si no les gusta ninguno, funden uno y consigan una mayoría. Yo también quiero otro país. El político es necesario. El buen político. Votemos por los que lo sean.

Y no, no me lleno precisamente de alegría cada vez que escucho a Cristina Cifuentes o leo un tuit a Fornet. Me enciendo de enfado cuando veo a antidisturbios dar a diestro y siniestro sin atender a razones. Me lleno de apatía cuando unos dicen “solo había 6000 perroflautas” o al revés si exageran diciendo… “Millón y medio de catalanes”.

Ni los catalanistas son “el pueblo catalán” ni los indignados “el pueblo” ni twitter “el pálpito de la sociedad”. La sociedad, el pueblo, los 40 y pico millones son un porrón de gente diferente cada uno de su padre y de su madre. Ninguna mayoría por muy mayoría que sea puede atribuirse ser “la voz del pueblo”.

Un hombre un voto. Es lo que hay y si tienen otra idea mejor el mundo estará muy agradecido de escuchar la propuesta. Aunque algunos votos nos resulten incomprensibles cada uno es libre de hacerlo. Siglos ha costado llegar a ese punto. Por eso yo soy partidario de votar al Congreso, no de rodearlo. Y que la Policía proteja la Asamblea Nacional me parece lo más normal (siempre que se haga desde la ley y si alguno se excede de la ley como desde luego parece que ha sido estos días…al juzgado). La transición ha muerto caducada pero la solución no es convertir España en Gotham.

Éste es un artículo opinable y como tal quedan abiertos los comentarios. Solo pido respeto (este tema levanta ánimos enfrentados). Estas líneas creo que no han insultado a nadie y pido lo mismo entre los que tengan a bien comentar. Lo dicho, saquen la tecla y den su opinión que será bien recibido.

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