Escaparates

El Alcalde preside una nueva mesa en el Ayuntamiento de Ávila. Se trata de la mesa que se va a encargar de poner en valor los escaparates de locales comerciales vacíos. Bien está que, ya que no se consigue darles uso, se adecenten y no emborronen el centro de la ciudad, zona eminentemente turística.

 Como decía, el Alcalde preside una mesa en la que, además, hay presencia del área de Servicios Económicos, Empleo e Industria, Turismo y Patrimonio. En principio las líneas de actuación de esta mesa quedaron cerradas en la primera reunión de la misma que se celebraba el pasado lunes día 6 de mayo. Esas líneas de actuación se concretan en tres:

Elaboración de un censo de los escaparates de locales comerciales vacíos, por el Área de Industria y Empleo.

-Elaboración del diseño común que tendrán los escaparates, dentro de la iniciativa Marca Ávila, por el Área de Turismo y Patrimonio.

Recopilación de las medidas de incentivo económico, desde el Área de los Servicios Económicos.

 Por partes, para variar. Respecto a la elaboración de un censo que acaban de acordar, solo recordar que ese censo ya se estaba haciendo en colaboración con Confae a fecha de 1 de abril de 2013 según esta noticia de Diario de Ávila. ¿Se acuerda de nuevo hacer un censo? ¿Ese iniciado hace meses ya no vale? ¿O es que no se hizo? 

 Por otro lado, y salto al punto tres, me parece correcto que se incentivo económicamente. Entiendo que esos incentivos serían para emprendedores o empresarios interesados en revitalizar el centro alquilando esos locales y abriendo de nuevo las puertas de un comercio en la zona centro de Ávila, idea que me parece más que jugosa teniendo ya libertad para abrir sin limitaciones temporales.

 Para terminar voy a por lo que más miedo me da. Lo de elaboración de un diseño común dentro de la iniciativa Marca Ávila. Todo indica, así dicho, que lo que se hará será llenar la ciudad del maravilloso imagotipo que vemos desde hace un tiempo en todas partes. Ávila por todos lados en cualquiera de las variantes de la imagen, como si el visitante necesitase leer setenta veces el nombre de la ciudad que ha decidido venir a visitar. Está esa opción y está la de aprovechar los escaparates para lo que son, mostrar productos, y serían unos paneles informativos espectaculares. Quiero decir, ahí donde hay un escaparate en desuso propongo poner una gran y bonita foto de un monumento cercano, que lo muestre en todo su esplendor, con el nombre del mismo, bien visible, una descripción de su arquitectura, o de aquello que sea lo más destacado por lo que merezca la pena ser visitado y una flecha indicando la dirección en la que se encuentra y la distancia. Grandes letreros turísticos que vendan, pues en escaparate se encuentran, lo mejor que tiene esta ciudad (con permiso de su gastronomía) que es su patrimonio. Que cualquiera, allá donde mire, pues locales vacíos hay a punta pala, vea que cerca tiene monumentos visitables, con sus horarios en pequeñito, con información del mismo, un reclamo que animaría a no pocos a visitar algunos lugares que, seguramente, ahora no estén entre los predilectos de los visitantes. Vender la ciudad desde la ciudad. Cuando un local se alquile le quitamos las fotos y a otra cosa y si otro se cierra se le coloca la información. Una forma diferente de mostrarnos al visitante sin tener que montar postes a mayores ni infraestructuras descabelladas para convertir el centro de la ciudad en un gran mapa turístico de la misma. Bien planteado y estudiado puede ser más que interesante.

 Y que nadie se alarme ni se eche las manos a la cabeza. Siempre habría un hueco, entre tanta información útil, para que aparezca nuestro preciado y amado imagotipo para que nadie se olvide que que está en Ávila.

 P. D.: Si la idea gusta entre las filas de nuestro gobierno local negociamos mis honorarios sin problemas, solo tienen que llamarme. Seguro que llegamos a un acuerdo ;).

La agonía del centro histórico

Darse una vuelta por Ávila permite descubrir que en medio de este valle de lágrimas llamado crisis aún hay un sector boyante, en franca expansión, una industria que, firme el timón, surca los mares de la recesión sin miedo al futuro: la de los carteles fosforitos de “Se vende” y “Se alquila”. Es verdad que quizá no sea el sector más extensivo en empleo y no niego que es posible que existan sombras que tiñan de gris el horizonte de este edén económico (quizá la producción esté deslocalizada o quizá todos los productores formen un cartel como el de los sobres); pero a pesar de los pesares, su futuro brillante es un hálito de esperanza en este marasmo de sufrimiento.

Local1Por desgracia, el imparable crecimiento de la cartelería está relacionado con dos fenómenos tristes: el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la muerte lenta, pero imparable, del comercio. Sobre lo primero hay poco que añadir a lo que todos ustedes saben. En Ávila íbamos a llegar a los 100.000 habitantes casi sin quererlo y, más chulos que un ocho, para estar agusto y mantener todos a salvo nuestro espacio vital, construimos viviendas para 150.000. ¡Qué tiemble Madrí! Por fortuna, todavía no tengo muy claro de dónde iba a salir el agua para dar de beber a toda esa gente, aquello no duró mucho y hoy casi una cuarta parte de todo aquello está vacío y luce un bonito cartel fosforito, normalmente en alguna tonalidad de naranja, anunciando su disponibilidad. ¡Cientos de pisos adornando sus fachadas con carteles que cuelgan orgullosos de ventanas, balcones y terrazas! Eso sí es una decoración acorde con las fechas y no los pendones semanasanteros del Chico.

Lo del comercio es, en el fondo, parte de la misma historia. El pinchazo de la burbuja, la depresión de la economía española, el hundimiento del consumo, el paro, las malas expectativas… Total, 33 meses consecutivos de caídas interanuales de las ventas del comercio minorista. El último dato: un escabroso -10,9% respecto a marzo de 2012. Casi nada. El cierre de cientos de locales comerciales ha llenado la ciudad de carteles fosforitos y lo oscuro del túnel invita a los productores de la citada cartelería a frotarse las manos. El fenómeno, la muerte del comercio, es apreciable en toda la ciudad pero es especialmente alarmante en el centro histórico. Saliendo del Ayuntamiento, se puede hacer una ruta del cartel por las principales vías turísticas de la zona. Hay locales cerrados (y edificios abandonados) en la calle Vallespín, otrora epicentro de la noche abulense. Los hay en la calle Tomás Luis de Victoria, incluso en la calle Comuneros, uno de los extremos de la principal zona comercial del centro de la ciudad. Y los hay, y muchos, en la calle Caballeros. La Marca Ávila, de existir, incluiría un cartel fosforito. Y eso en el mejor de los casos, hay cientos de locales simplemente abandonados a su suerte, para desesperación de la industria del cartel.

edificio1La situación es tan preocupante que el Ayuntamiento, con el apoyo de todos los grupos políticos, va a tomar medidas radicales: elaborar un programa de recuperación estética, crear un censo de locales disponibles e intermediar entre propietarios e interesados. Medidas tan valientes y arriesgadas que desde que se conocieron no ha dejado de correr la tila por los bares de la zona centro. Además, está la liberalización de los horarios comerciales, que va a contribuir a mejorar la competitividad del comercio local.

Sobre este tema ya se ha hablado en el blog, y supongo que se seguirá hablando. Como señalaba Juan Luis el otro día, la gestión del Ayuntamiento, o su política de comunicación, ha sido francamente mejorable. Yo soy de la opinión de que la confusión, los desmentidos y las contradicciones son parte de un plan para embotar las neuronas de la ciudadanía para que esta no sepa muy bien de qué quejarse, pero de eso, si les parece, podemos hablar otro día. Mientras el Ayuntamiento sigue justificándose y tirando balones fuera, mi duda es la siguiente ¿Beneficia o perjudica la libertad de horarios a los comerciantes? ¿Se notará o no se notará? ¿Servirá de algo? En Ávilabierta* también han opinado sobre el tema (PDF).

Como Juan Luis, creo que no servirá de mucho, aunque no comparto alguno de sus argumentos. Como él señala, la mayor parte de los comercios de la ciudad, y casi todos los del centro, disponían ya de plena libertad para fijar sus horarios. Si un librero, por ponerles un ejemplo, no abría su comercio los sábados por la tarde y los domingos era solo por decisión suya. ¿Va a cambiar ahora? No creo. ¿Debería hacerlo? Él sabrá. No estoy de acuerdo con la retahíla habitual de que los pequeños comercios no pueden competir, no disponen de recursos para abrir, la liberalización beneficia a las grandes empresas, etc. Si un pequeño comerciante cree que abrir los domingos le va a suponer beneficios, que abra su local. Poniéndose él mismo detrás del mostrador o contratando a alguien. Con la situación del mercado laboral, contratar a un chaval de 20 años para trabajar un domingo no es muy complicado. Si considera que abrir le va a suponer más pérdidas que beneficios, que no abra. La liberalización de horarios no obliga a nadie a abrir y si un comerciante considera que no merece la pena ¿qué más le da que otros, que consideran que si pueden ganar dinero, lo hagan? En mi barrio hay una frutería que abre todos los días desde hace un par de años. Si lo hacen es porque consideran que les va bien. Y si mañana, gracias a la libertad de horarios, una gran empresa (Inditex, el Corte Inglés, FNAC, Apple, H&M, Ferrari…) monta una tienda de cuatro plantas frente a la Catedral para abrir todos los domingos y fiestas de guardar será una buena noticia porque generará empleo, actividad y vida, y andamos escasos de todo eso.

local3Me parece bien la liberalización de horarios, pero me parece que esta debería ser únicamente para el centro histórico. Sí, sería discriminatorio para los comerciantes de otros barrios de la ciudad (para aquellos que no dispongan ya de total libertad para abrir sus negocios, que son los menos) pero como creo que mantener con vida el centro histórico es positivo para toda la ciudad, no solo para los que viven o trabajan en él, toda medida que pueda mejorar, aunque sea muy poco, su presente y su futuro, debería ser bien recibida. La famosa discriminación positiva. Tal y como el Ayuntamiento ha pergeñado la liberalización, el casco antiguo (menos accesible, más frío, más lluvioso) lleva las de perder contra el centro comercial (donde se aparca más fácil, donde se está más calentito) porque no compiten en igualdad. La libertad de horarios restringida al centro de la ciudad, la zona verdaderamente turística, podía servir de herramienta, aunque fuese un tanto roma, para vivificar la zona. Todo esto, claro, con la colaboración de comerciantes y hosteleros, parte también, por qué no decirlo, del problema.

O tomamos medidas, las que sean, para devolver el pulso al casco antiguo o dentro de poco será mucho más fácil y rápido hacer un censo de locales ocupados. Registro que, si descontamos las instituciones públicas, igual hasta nos podemos ahorrar de aquí a unos años.

PS.- Se que es un tema polémico y complejo, así que les animo a comentar y compartir su opinión. Eso sí, ad hominen no, que me enamoro.

*Aprovecho para opinar (constructivamente) sobre el citado rincón. Algunas de las opiniones y artículos que cuelgan me parecen muy interesantes pero ¿en PDF? ¿Sin firmar?

 local2

El Bulevar, zona de gran afluencia turística

2. También tendrán plena libertad para determinar los días y horas en que permanecerán abiertos al público en todo el  territorio nacional los establecimientos de venta de reducida  dimensión distintos de los anteriores, que dispongan de una superficie útil para la exposición y venta al público inferior a 300 metros cuadrados, excluidos los pertenecientes a empresas o grupos de distribución que no tengan la consideración de pequeña y mediana empresa según la legislación vigente o que operen bajo el mismo nombre comercial de dichos grupos o empresas.

Ley 1/2004 de 21 de diciembre de horarios comerciales.

Los pequeños comercios de Ávila de superficie útil para exposición inferior a 300 metros tenían desde el año 2004 plena libertad para determinar los días y las horas que quieren permanecer abiertos. En este documento se puede comprobar cómo la Cámara de Comercio de Ávila informaba además de las modificaciones que dicha Ley sufría en julio de 2012. En dicha modificación se define de forma detallada en qué consiste ser una “Zona de Gran Afluencia Turística” y deja en manos de los gobiernos regionales el otorgar dicha consideración en función de ciertos parámetros que parece ser se cumplen en nuestra ciudad. Hasta ahí, bien.

El martes se publicaba en el BOCyL que Ávila ha recibido dicha distinción y lo ha hecho tras petición del Ayuntamiento de Ávila. Dicho documento ordena cronológicamente todo lo ocurrido de forma clara y que paso a resumir. Para comenzar:

Con fecha 30 de enero de 2013 tuvo entrada en el registro de la Consejería de Economía y Empleo un escrito presentado por el Ayuntamiento de Ávila en el que solicita, debido a la gran cantidad de visitantes que recibe por razones turísticas, la declaración de «Zona de Gran Afluencia Turística» para todo el municipio…

Por supuesto que el Ayuntamiento presenta los documentos requeridos para que la Junta tenga a bien atender sus peticiones. Por un lado un informe de la Concejalía de Turismo sobre la actividad turística de la ciudad. En él se recoge la gran cantidad de visitantes que recibe la ciudad al ser Patrimonio de la Humanidad, la amplia oferta, capacidad y variedad de alojamiento y la diversidad de recursos culturales que existen. Por otro lado se presenta también un informe de la Cámara de Comercio e Industria de Ávila favorable a la solicitud en el que se habla de la conveniencia de la declaración de Ávila como Zona de Gran Afluencia Turística “en particular la zona patrimonio de la humanidad”. Y por último se adjunta también un informe de CONFAE que sí hace más hincapié en que la declaración debería hacerse solo para la zona declarada Patrimonio de la Humanidad. En concreto el BOCyL lo refleja así:

El informe emitido por la Federación Abulense de Empresarios de Comercio es favorable a la solicitud formulada por el Ayuntamiento de Ávila, estimando que esta declaración posibilitaría potenciar la actividad del sector del comercio, aunque estima que dicha declaración debe limitarse a la zona centro o casco histórico, ya que es este área la caracterizada por una acusada afluencia de visitantes.

Y comienza el lío. Los de Confae que mal. En concreto Andrés Sánchez, presidente de la Federación de Empresarios de Comercio, decía, según esta noticia de ÁvilaRed que ““Igual que nosotros estamos muy molestos, me imagino que los propietarios, gerentes e inversores de polígonos y extrarradios estarán muy contentos, y todos sabemos quiénes  son”, manifestó en declaraciones a la Cadena SER. Se refería a Héctor Palencia, concejal de Turismo, Comercio y Patrimonio Histórico y, profesionalmente, gerente del Centro Comercial El Bulevar.” “Los turistas vienen al centro de la ciudad, no a los polígonos ni al extrarradio”. Toda la razón.

En la misma noticia y en declaraciones de Carmen Jiménez, Concejal de Comercio del Ayuntamiento, ya vemos que alude a la Junta de Castilla y León como la que propone que sea toda la ciudad y que ellos se limitan a decir “ah, vale, no seremos nosotros quienes digamos que no”, hechos que quedan en nada tras leer el primer párrafo del BOCyL anteriormente mencionado. Es más, dicho párrafo desacredita también las palabras de José Francisco Hernández Herrero, portavoz del Equipo de Gobierno en las que decía, el pasado día 18 de abril, que el Ayuntamiento era mero transmisor de la petición de la Federación de Empresarios y no tener posicionamiento en el asunto.

La petición de declaración de Zona de Gran Afluencia Turística, como bien queda reflejado en la modificación de julio de 2012 de la Ley 1/2004 de 21 de diciembre, deben hacerla los ayuntamientos a las comunidades autónomas por lo que dudo, incrédulo de mí, que haya sido nuestro consistorio un mero transmisor.

El caso es que:

La Dirección General de Turismo emite informe favorable para la consideración de la «Zona Centro» de la ciudad de Ávila como Zona de Gran Afluencia Turística con fecha 5 de marzo de 2013 en virtud de la valoración que realiza de la oferta y la demanda turísticas.

Pero:

A la vista de dichos informes, con fecha 13 de marzo se remitió un oficio al Ayuntamiento de Ávila en el que se le informaba del contenido de los mismos por si consideraba oportuno proceder a la reconsideración del perímetro de su solicitud.

Y al Ayuntamiento le dio igual. No quiso recosiderar nada y lo dejó correr a sabiendas de que Confae quería que no fuera toda la ciudad y se hiciese la declaración solo para la zona centro. No seré yo quien presuponga que la cosa se hizo con doble intención al ser el Concejal de Turismo el gerente del Centro Comercial como insinuó Andrés Sánchez, yo solo diré unas cositas más para terminar.

Mal el Ayuntamiento por hacer una solicitud a la Junta de Castilla y León sabiendo de la disconformidad de Confae con algunos puntos de la petición. Mal la Cámara de Comercio de Ávila, necesario actor por ley en este entuerto y propulsora inicial de la solicitud, por no centrar su informe únicamente en la zona Patrimonio de la Humanidad y tan solo indicar la conveniencia y no la necesidad de que se limite la declaración a esa zona. Mal Confae, por apoyar una declaración para la libertad de horarios cuando dicha libertad ya existía para los negocios de menos de 300 metros (Ley 1/2004 de 21 de diciembre) beneficiando con esta nueva propuesta a la grandes marcas en detrimento del comercio local, más aún sabiendo que «las pequeñas empresas no podrían abrir, por no tener recursos» como indica el propio Andrés Sánchez en esta noticia de Diario de Ávila de, atención, diciembre de 2011. Y mal la Junta de Castilla y León por dar validez a una solicitud basándose en unos informes contradictorios al no coincidir en la zona a declarar de Gran Afluencia Turística, contradicción que era razón, más que de sobra, para dejar el asunto como estaba, no se habría beneficiado a nadie con intereses en ningún sitio y no se habría generado toda esta polémica.

En fin, que creo que todo lo que se hace, se hace solo para beneficiar a los de siempre, los dueños y gestores de las grandes empresas, cuando creo que en Ávila habría que promocionar mucho más lo local, lo modesto, lo pequeño, que es, al fin y al cabo, lo que mueve la economía de la ciudad. Por cierto, otro mal para el Ayuntamiento por intentar engañar a los ciudadanos diciendo no tener posicionamiento en el asunto y un pequeño bien para la Junta que deja con el culo al aire al portavoz del Ayuntamiento de Ávila, de su mismo partido, aclarando quién presenta la solicitud y en qué términos, eso es amor…

Engañar, no engañan a nadie, eso por delante, pero eso sí, siempre, siempre, siempre, se salen con la suya… Aunque por el camino pasen un poco de vergüenza… O ni eso…

Y aquí podéis ver el BOCyL para que corroboréis que los resaltados de esta entrada son reales, no sea que alguien empiece a ver plumeros donde no los hay…

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ACTUALIZACIÓN (21.15 HORAS): Comenta Jesús Arribas Soria en esta misma entrada, y me dice que no he hablado de la posición de los grupos de la oposición en este asunto. Ya lo explica él muy bien pero actualizo la entrada con los datos que aporta. Según el acta de la Junta de Gobierno Local del 24 de enero de 2013 (click en el enlace para descargar), la solicitud de Zona de Gran Afluencia Política para la ciudad de Ávila se aprueba por unanimidad y así se puede comprobar en dicho acta. Siendo así diré que mi opinión NO cambia. Mal. Y cuando antes decía mal el Ayuntamiento, entren aquí los cuatro grupos (PP, PSOE, IU y UPyD) en él representados que en dicha Junta de Gobierno Local apoyaron este documento ya que sigo pensando que era una solicitud innecesaria pues los pequeños comercios, la mayoría, que no están sujetos a grandes marcas, ya disponían de libertad de apertura y esto solo beneficia a las grandes empresas. 

Fronkenstein A(vila)

by Illo

La chica del Frescco

[ Instrucciones de uso: Leer esta entrada desde el humor, que lo que se pretende es que empecemos la semana con buen carácter ]

Hoy les hablo del “carácter sobrio castellano” o como bien define la frikipedia…

“Son muy suyos estos de Ávila. Más suyos que la media castellana. No tuyos, ni míos: suyos de suyar. Sólo un segoviano puede entenderles porque sólo un segoviano es capaz de apreciar el pimentón en el bocata de nocilla. Por algo el DYC se inventó en Segovia”

Está claro que en Ávila hay gentes estupendas como puede ver cualquiera que siga los comentarios de este blog. Te puedes encontrar pestrucillos resalaos, risas estupendas, emprendedores joviales y estupendásticas personas en general. Cantos pero muchos santos. Bien lo sabe la palomilla.

Pero tampoco perdamos la cabeza. Aunque las generalidades son generalidades… hablan de tendencias. Y en Ávila tendemos a ser secos como el clima. No en vano tenemos las fiestas capitalinas más aburridas del panorama peninsular sin que toda la culpa sea del ayuntamiento. La culpa es nuestra que somos más bien secos, reconozcámoslo. Que cogemos la cerveza (y en tiempos el pitillo) y nos quedamos mirando a la moza a ver si Cupido pone a tono la flauta y las flechas mientras sigue sonando el Top 93, Chiquilla, los éxitos de El Barrio y Tintin bosteza desolado en el Cetro de Ottokar.

Me voy ahora a Valladolid.

Valladolid Mavericks

Les he venido a hablar de una chica anónima que me ha dado la vida, siguiendo los consejos del buen Alberto de no flagelarnos a cada minuto.

Volviendo a las generalidades….la ciudad en la que habito tampoco es que sea la fiesta continua y el colmo de la amabilidad. La capitol es conocida como Valladolor, Vallamordor o ha generado grandes éxitos como Lady Valladolid.  [Eso sí cuando la ciudad está en fiestas la gente las vive, en eso seguimos siendo campeones del mundo del sopor].

Pero hay sorpresas. El otro día fui a llenar el gaznate al Frescco, en Vallsur. Según entras en Zorrilla, un centro comercial medio grande. Ahí.  Y de repente pido una coca-cola. Y repito. Y repito. (Es gratis con el menú y tengo problemas de adicción con la cafeína)

Y sonreía. Y sonreía. Y sonreía.

Fueras las veces que fueras. Le molestaras las veces que le molestaras. La chica sonreía. A mí y a todo cliente que se le acercaba a la barra. Seguro que no es ni mileurista, que trabaja más horas de la cuenta, que no tiene el favor de sus jefes. Pero ahí la tienen. Una Profesional con mayúsculas. Tenga los problemas que tenga, que los tendrá, ante el cliente una sonrisa. Admirable.

Ya me quedé mirando con atención. Y entonces sí… cuando se agachó a limpiar algo, cuando se creía lejos de la vista del cliente… resopló. Se levantó, volvió a su puesto y puso de nuevo su sonrisa.

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Traje a unos amigos a Ávila hace unos días. Los dejé por el centro. Había puestos donde comer, muralla que visitar y ciudad de la que disfrutar. Todo fue estupendo menos un apunte clásico…

“Joer, Ru. He entrado a una tienda y la dependienta tenía más ganas de que me fuera que de que comprara algo”

¿Les suena? El mejor embajador de nuestra ciudad somos cada uno de nosotros. Sonriamos, amigos.

Pd 1:  El otro día leí a alguno de vosotros (ahora no recuerdo a quién) que en Ávila no se había registrado ni un terremoto en taitantos años. Si alguien tiene el enlace que lo suba. ¡Tal vez necesitamos una buena sacudidita!

Pd 2: Por acabar con las pretendidas buenas intenciones les cuento otra historieta: Una mendiga entra a un bar céntrico de Valladolid. Nos ofrece mecheros. No fumamos, le decimos. Entonces el camarero le llama por su nombre, coge un tupper, lo llena de arroz y se lo da a la señora, que sonríe.  No pongo el nombre del local para evitar problemas al camarero (tal vez el hostelero no sea tan proclive a regalar la comida) pero si van a Valladolid pregunten dónde tomar el mejor arroz a la zamorana. Y si pueden…dejen una propina en la barra.

Un sorteo de mierda

¿Con qué cara se presenta un tío delante de un comerciante local o de un hostelero de la zona centro y le dice: “Quiero hacer la caca de la vaca”? La respuesta lógica sería: “Pues te faltan 400 kilos y caminar a cuatro patas por no hablar del asunto de los cuernos…” 

Ésta ha sido la nueva idea que han tenido desde el equipo de fútbol local para intentar recaudar algún dinero. El Real Ávila quiere dividir el estadio de fútbol Adolfo Suárez en un total de 25.000 rectángulos imaginarios debidamente acotados por coordenadas, entiendo, y numerarlos para venderlos en forma de papeletas. En el mes de junio, tras algún partido ya sea oficial o amistoso, se saca una vaca al terreno de juego y se la deja corretear a sus anchas esperando que el animal cague. No me he vuelto loco, esto funciona así. Una vez depositada la hez se mide, con la ayuda de un GPS en qué cuadrícula exacta del campo ha caído y a qué número de papeleta (o papeletas) corresponde y el poseedor de esa parcelita de terreno de juego será el ganador (o ganadores si la bobina mierda cae entre dos o más cuadrículas) de 15.000 euracos para gastar durante un año en comercio local.

Me van a disculpar pero las cuentas se me antojan difíciles. ¿De verdad esperan vender 25.000 papeletas? Me parece una cifra complicada de alcanzar. De hecho creo que es más fácil hacer y vender 10.000 papeletas de 5 euros que 25.000 de dos. Entiendo que quien participe en tan original sorteo lo hará más por su cercanía al club que por cualquier otro motivo y el método empleado para el sorteo puede atraer a curiosos pero dudo que a tantos.

Por otro lado hay que saber que se degustará ese mismo día carne de la raza Avileña mientras se espera a que la res, de la misma raza, haga sus cositas. Me surge una pregunta, ¿Cuánto cuesta preparar el dichoso sorteo? Traer la vaca, la degustación, papeletas… Qué número de papeletas vendidas convierten el sorteo en rentable para el Ávila. Recordemos que, de vender todas las papeletas, la recaudación sería de 50.000 euros a los que restar los gastos entendiendo que los 15.000 del premio salen de dicha recaudación.

Espero que esta iniciativa funcione y no le salga a pérdidas al club. Confío que el Ávila no se quede en vender 2.000 o 3.000 papeletas y, encima de no ver ni un duro, les toque pagar porque la vaca decida hacer sus necesidades sobre uno de los pocos espacios que se hayan vendido aunque supongo que llegados a dicha situación se suspendería el sorteo alegando que la vaca está estreñida o similares.

Termino con unas preguntas: ¿Sacarán previamente un listado de las zonas de campo que se han vendido suponiendo que no se llegue a vender la totalidad? ¿Indicarán previamente qué zona corresponde con cada número de papeleta para evitar posibles fraudes?

No sé pero para mí que esto tiene lagunas…

P.D.: Una vaca caga entre 15 y 20 veces al día. Si llega al campo recién aliviada la cosa no se alargaría más que un partido de fútbol, mientras a zamparse a su prima!!!

*El título es por aludir a la caca y tal, eh? Que nadie se me ofenda…

Borriquín 24 horas

Batallita 1:

Aquello era lo más de lo más. ¡No más viajes a Valladolid-Las Rozas-Villalba! ¡Íbamos a tener un centro comercial! Fue la revolución. Los segovianos iban al vetusto Adolfo Suárez (que por aquel entonces ya se caía a cachos) y cantaban “Os vamos a quemar el Carrefour”. Bajaron a tercera, nosotros caeríamos al año siguiente. Pero bueno…nosotros teníamos Carrefour y ellos Eroski. Bulevar 1 – 0 Luz de Castilla.

No era ese el tema del que venía a hablarles. Lo que recuerdo de aquellos tiempos es que se montaron debates en el colegio/instituto sobre si era bueno tener o no un centro comercial en Ávila. La mayoría deciamos que sí y otros cuantos decían que no. Generalmente, como es lógico, los opuestos eran hijos o familiares de comerciantes de la ciudad. Mantenían que el Carrefour implicaría el cierre de pequeños comercios, bajada de ventas, cinturones apretados, cierres, etc.

Batallita 2:

Años más tarde estaba yo recien aterrizado en Zaragoza y querí vera un partido del Mandril. Caminé por la calle que daba a mi casa, entré a un bar. El partido en la tv, un chino en la barra. Cambié (craso error por prejuicios, luego ese bar se convirtió en mi centro de operaciones futbolístico/gastronómico) y pasé al siguiente bar…para encontrarme el mismo panorama. La solución parecía que estaba al final de la calle

“Bar Manolo”

Bueno, me dije. Eso tiene que ser infalible. Por fin tendré mi birrita, mis patatas dos salsas y mi croqueta. Pero entré… y había otro chino. Y al lado un kebab.

Fin de las batallitas y rápida introducción de la cuestión:

El mundo está cambiando, ya se habrán ido dando cuenta. Hoy les hablo de comercio, les presento un debate y espero sus comentarios. La cuestión es ¿están a favor o en contra de la liberalización de horarios? Lo presentaron en Madrid y se ha liado la de San Quintín. Nuestra propia Comunidad ha hecho cuentas y dice que va a perder dinero y si no recuerdo mal no eran unas perrillas precisamente.

Pero yo apunto… ¿es lógico tener cerradas las tiendas los domingos o festivos como hoy que es cuando tenemos turistas…y sin embargo tenerlas abiertas un lunes a las 10:00 cuando no va ni Perry Mason?

Si conté las dos batallitas primeras fue para concluir que en principio, sin ser un gran experto en el tema y por eso espero sus comentarios, a mi me parece que es algo positivo. Este mundo ahora ya es para los más listos, sobrevive el más audaz… y si no cambiamos las reglas del mercado habrá que adaptarse a él. Entiendo que perjudica al pequeño comerciante y se favorece aún más al tiburoneo de las grandes corporaciones. Pero aun así sigo pensando que si hay que trabajar los domingos y descansar los lunes, habrá que hacerlo. Y que si le puedo pedir una hamburguesa al burguer king a las 2 de la mañana…pues me parece estupendo.

No escribo más líneas que seguro que patino aún más, no me considero ningún experto en este tema y me debo estar dejando flancos por todas partes. Así que sin más… ¿ustedes que opinan? ¿Qué razones ven a favor y cuáles en contra de la liberalización de horarios en el comercio?

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