El CIS

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Dicen las malas lenguas que a los de letras no nos gustan los números, que se nos dan mal y que nos mareamos delante de una raíz cuadrada o de una ecuación de segundo grado. Habrá sujetos así, claro, que de todo hay en la viña del señor, pero el anumerismo no es requisito obligatorio para entrar en ninguna facultad. Yo, por ejemplo, hombre de letras desde los cómics de Mortadelo y Filemón, me manejaba bien en ese mundo, me gustaba, y si no desarrollé mayor afición hacía el cálculo fue porque las andanzas de Julio Cesar me parecían más cautivadoras.

Quizá con esto de la nieve, los resbalones, la sal y las palas se les haya pasado por alto que ayer se publicó la última encuesta del CIS. No les culpo, vivimos tantos momentos históricos últimamente —lo de Cataluña, el temporadón del Madrid, el retorno de este blog— que es difícil seguir el día a día. Les resumo someramente el panorama: el PP mantiene la primera plaza y el PSOE la segunda aunque ambos caen, Podemos pasa a ser cuarto a pesar de una leve mejora y Ciudadanos sube con fuerza situándose en tercera plaza. Los naranjas, con viento de cola, aparecen segundos en intención directa de voto, en un triple empate virtual con PP y PSOE roto después de cocinar la encuesta.

¿Y en nuestra provincia, páncreas de las Españas? En Electomanía publicaron ayer un extrapolación de los resultados del CIS por circunscripciones. En Ávila, si mañana fuesen las elecciones y pudiésemos acceder a los colegios electorales aunque fuese con crampones, el PP ganaría las elecciones con un 42% de los votos y Ciudadanos quedaría segundo con un 23%. Los populares obtendrían dos diputados y los naranjas uno, dejando fuera del Congreso al PSOE abulense. Ávila y Lleida serían las únicas provincias en las que los socialistas no obtendrían representación.

Hasta aquí los números, ahora la fantasía. El CIS abre la puerta a un escenario curioso: la victoria pírrica del PP. Los populares, con más de un 40% de los votos, con casi veinte puntos de ventaja sobre el segundo partido, podrían quedarse con solo un diputado. Un leve ascenso del PSOE sobre lo estimado por el CIS, unas décimas apenas, quizá mil votos mal contados, le devolverían el diputado perdido, escaño que arrebataría al PP y no a Ciudadanos. El PP pasaría, en solo cuatro años, de pelear por el tercer diputado a quedarse solo con uno.

Queda mucho, un mundo, para las elecciones y el CIS no tiene en cuenta lo que puede nevar de aquí a entonces, lo que sucederá en Cataluña, o los nombres de los políticos que encabezarán las distintas candidaturas. No es lo mismo un PP con Rajoy y Casado como candidatos por Madrid y por Ávila, que un PP con Feijóo y Rivas camino del Congreso. Y hay unas municipales/autonómicas/europeas de por medio. Y un mundial. Y vaya usted a saber lo que pasa con este blog y la posible incidencia de esto sobre la situación global.

Para que luego digan que los números no son divertidos o que no nos gustan a los de letras. ¡Con los buenos ratos que nos hacen pasar!

De elecciones, números y paracaidistas

Aterriza servidor hoy con ganas de proponer ideas que puedan sonar descabelladas. ¿Y si en las elecciones generales al Congreso no votáramos por provincia sino a un partido concreto y en función del número total de votos se repartieran los escaños? ¿Y si a esa fórmula – por añadir otra posibilidad – se le añadiera el poder añadir 3-5 “X” en diputados en concreto que nos gustaran especialmente?

¿Por qué no convertir al Senado definitivamente en una cámara de representación territorial y ahí sí votar por provincias o comunidades autónomas? ¿A cuántos votos sale un diputado por Ávila y uno por Madrid o Barcelona? ¿No somos todos iguales? ¿No votamos para el bien de un colectivo en general llamado España? Ya siendo ambicioso… ¿Qué tal convocar un referéndum para elegir a doble vuelta a un presidente de la República?

Les doy un respiro.

Son ideas variopintas que me surgen como pueden salir otras. Afortunadamente somos una democracia, mejorable pero una democracia, y podemos plantear estas ideas y de tener éxito llegar a implantarlas. Tanto decir “centro reformista” aquello quedó en bacalá…pero sean estas ideas o sean otras lo que está claro es que ha llegado el tiempo de las reformas. Necesitamos otro modelo productivo y de gestión. Que la clase política sea uno de los problemas de la sociedad no es ninguna tontería. Es un descontento creciente y patente.

Y ahora que se nos avecina el paracaidismo electoral…lean lo siguiente

“El todavía diputado por Zamora del PP Gustavo de Arístegui ha pedido perdón a los electores de la circunscripción por la que fue elegido en 2008 por no haberles prestado la debida atención que le demandaba su cargo. De Arístegui reconoció que fue un «error» no interesarse más por los ciudadanos zamoranos durante los dos últimos años y que debió «haber ido mucho más» a esta provincia al ser su representante ante el Congreso. «Si he podido hacerles sentir que les ha faltado de alguna manera, les pido humildemente disculpas, de verdad, de corazón. Espero que sepan entender que los humanos no somos perfectos», confesó en un gesto poco frecuente entre los diputados.”


(entero en el diario “ABC”)

¿De qué sirve elegir tres diputados si luego hay disciplina de partido, hay paracaidistas, hay esto o aquello? Por eso empecé esta entrada como la empecé.

No es la primera vez que les planteamos por aquí ideas diferentes. Lo hizo Alberto cuando el blog andaba en pañales en “Jugando con los números”. Son otras alternativas.

Lo que me parece claro es que uno de los asuntos que habrá que tocar en la próxima legislatura será la reforma de la ley electoral. Que está anticuada en otros mil aspectos también pueden comprobarlo en este post de @NTabogados. Parece que hay más de una razón para abrir ese melón. Pero también parece que eso de modificar la Loreg plantea más de un dolor de cabeza. ¡Ya está bien! ¡Seamos ambiciosos! ¿Cuáles son vuestras ideas? ¿Qué hacemos con esta idea común llamada España?

Elecciones en Ávila

Ayer salió el CIS y abría la posibilidad de un 3-0 en Ávila para el PP. Yo me reafirmo en mi post “Estrategias de Otoño”. Ahí tenéis un enlace a un simulador de Ley D´Hont. Resumiendo…para el 3-0 el Partido Popular debería estar por encima del 60% y el Psoe por debajo del 20%. Posible pero muy complicado. O no tanto si hacemos caso al CIS.

En cualquier caso en una próxima actualización de esta página les propondremos una porra electoral (con porcentajes) para disfrutar del día de las elecciones desde otro prisma. Y así gane quien gane lo celebramos con una cañita cuatropalera.

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