No al cierre de Los Serrano

Alrededor de 150 personas pasaban a diario por la Biblioteca del Palacio de Los Serrano dependiente, hasta la fecha, de la Fundación Caja de Ávila. Digo pasaban porque tal día como hoy, 1 de febrero, ya no podrán hacerlo. La biblioteca ha cerrado sus puertas, al menos por el momento, por la imposibilidad de la Fundación para mantenerla abierta. Imagináis, ¿no? Problemas de dinero.

Se veía venir. Era de esperar que este tipo de cosas pasaran. Mirábamos de reojo todas las noticias que se refieren a la antigua Caja de Ávila desde su acertada integración con Bankia y, laboralmente hablando, las cosas no pintan bien para la entidad financiera y para los trabajadores que en ella desempeñan sus funciones. Manifestaciones, concentraciones, paros parciales en la jornada laboral… Todos métodos de protesta que se han ido sucediendo entre los curritos de ese banco que, una vez nacionalizado, nos está llevando a todos por el camino de la amargura, incluso a los que no trabajamos en él. Recuerdo aquella época, tiempo atrás, en la que una persona entraba a trabajar a la Caja. Había que hacer, si no recuerdo mal, un examen de acceso y había gente que se preparaba a conciencia. Era lo más parecido a aprobar una oposición fuera de la administración pública, era el felicitar a alguien por haber encontrado trabajo “para toda la vida”. Nada podía fallar… Hasta que algo falló. Falló el sistema. Falló la gestión. Falló todo. Políticos metidos a bankeros, banqueros mandados por bakeros y que obedecían más a directrices políticas que a necesidades económicas.

El principal objetivo de las Cajas de Ahorros “era adecuar el ahorro popular hacia la inversión y realizar una labor social en sus respectivos ámbitos territoriales”. Esa labor o “Obra Social”, como acabó llamándose, era la que permitió, en tiempo de bonanza, que Ávila gozase de eventos de renombre como ciclos interesantísimos de teatro, los Los Lunes Literarios, Los Martes Musicales… Cientos de eventos durante años todos bajo el regazo de la entidad local. Y allá por el año 2003, mientras nos entreteníamos en mirar quién la tenía más larga, la Caja de Ávila abre el espacio de la Plaza de Italia llamado El Palacio de Los Serrano. Se convertiría en el centro neurálgico de esa Obra Social, el mismísimo Rey de España se acercó hasta nuestra ciudad a inaugurarlo por todo lo alto. El espacio contaba con un pequeño auditorio, aulas para talleres, salas para reuniones y una biblioteca que es la que hoy nos trae hasta aquí.

Biblioteca Palacio de Los Serrano. Foto: David Castro - Diario de Ávila

Biblioteca Palacio de Los Serrano.
Foto: David Castro – Diario de Ávila

Más de 16.000 volúmenes almacenados en ella y alrededor de 5.000 socios en apenas 10 años son cifras que parece que ahora van a quedar en nada y, somos conscientes, poco podemos hacer.  Nos queda pedir, protestar, patalear. Nos queda intentar presionar de alguna manera, la que sea. Nos queda juntarnos y elevar la voz para intentar que no cierren esta biblioteca y pelear por aquello que creemos justo, por encima de intereses económicos. El mínimo de dinero que se estima se necesita para que la biblioteca pueda funcionar es de 100.o00 euros en este año 2013 y, cierto es, la Fundación Caja de Ávila se reúne esta misma tarde para intentar encontrar una alternativa a este cierre. Mientras, unos amigos, nos hemos juntado para intentar recopilar nombres, gente que apoye este contenedor cultural para intentar que nuestro mensaje llegue a los representantes políticos locales y provinciales y hemos preparado una recogida de apoyos por internet para exponer la situación e intentar que la búsqueda de soluciones se agilice lo más posible. Si os gusta la iniciativa y queréis solidarizados con ella sólo os llevará 30 segundos completar los tres campos necesarios y así, entre todos, conseguir las 2.000 firmas que nos hemos planteado recopilar. Podéis hacerlo entrando aquí.

La cultura no puede pagar los errores de la política. #NoAlCierreDeLosSerrano. Lo conseguiremos Pepe…

Bolita extra: Por cierto anoche antes de acostarme leía una noticia sobre esta campaña en Avilared.com.

ACTUALIZACIÓN – 20.00 horas.Acaba de terminar la reunión de la Comisión Gestora de la Fundación Caja de Ávila y han decidido reabrir las puertas de la biblioteca de Los Serrano en el mes de marzo. Aprovecharán este mes de febrero para hacer unas obras menores y reestructurar los horarios de la misma a fin de reducir costes de los 200.000 euros anuales (euro arriba, euro abajo) que ha costado la biblioteca en el año 2012, a unos 90.000 que son los que estiman pueden gastarse en este 2013. El “revuelo social” ha tenido bastante que ver en esta decisión. Una buena noticia.
Gracias a las 697 personas que hasta esta hora han firmado la petición. Sois grandes.
#ÁvilaWin

21.05 horas. Os dejo el enlace a la noticia dada por un medio de comunicación para que leáis los detalles. Enlace a Avilared sobre la reapertura de la Biblioteca de Los Serrano.

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Ávila Digital

Si hace justo una semana traía a este blog la apertura de un nuevo medio de comunicación local y tiraba de frases hechas para hablar de las bondades que suponía dicha apertura, hoy vengo a todo lo contrario. Hoy hablo del cierre de un medio de comunicación que podemos resumir diciendo que dicho cierre es, para todos, una mala noticia y que acota un poco más la forma de ver la actualidad de nuestra provincia perdiéndose pluralidad. Hasta aquí, y ya es bastante, en cuanto al adiós del medio. Otra cosa es cuando nos paramos a pensar que tras dicho medio había personas. Cinco personas que desde el pasado 29 de febrero han dejado de trabajar. Cinco compañeros que ya no llenarán la red con lo que acontece a nuestro alrededor y que tendrán que buscarse la vida por otro lado. A todos ellos, y a pesar de mis discrepancias con alguno, quiero transmitir nuestro ánimo y apoyo. Tener formas diferentes de ver la actualidad y discrepancias de otras índoles no es motivo para no sentir, y mucho, lo que con ellos ha sucedido.

La empresa Avila Digital llevaba casi 12 años abasteciéndonos de noticias de forma diaria. Me pasaba, no sé si a alguien más, que de forma inconsciente mis dedos tecleaban su dirección cuando deseaba información local. No contemplaba la posibilidad del Diario de Ávila como medio de información digital. Ni siquiera el semanal Gente en Ávila, medio en el que trabajé, satisfacía mis necesidades informativas. Avila Digital era el referente informativo a pesar de que pensé, desde casi el principio, que tenía bastantes carencias en algunos sentidos. No voy a engañar a nadie. No he comulgado nunca con su forma de tratar ciertas informaciones ni con otras políticas de empresa que tenían pero, me gustase más o menos, era el medio más ‘ágil’ y rápido a la hora de publicar y actualizar su contenido.

El miércoles día 29 de febrero a última hora de la tarde publicaban una noticia. La noticia ‘Sin título’ no era más que la despedida del medio. Una despedida que, por cierto, duró apenas unos minutos publicada y que, sin llegar a la hora, desapareció repentinamente y no se volvió a saber más. Yo, que soy así de romántico, echaba de menos en las líneas del adiós una referencia o alusión a los lectores del periódico. Normalmente, en estos casos, se suele agradecer a quién “ha confiado en nosotros para estar informado durante todo este tiempo que no ha sido poco, especialmente a los que, tras nuestros últimos cambios, han decidido apostar por nuestra información suscribiéndose a nuestra web” -por ejemplo-. Nada de eso, una pena. Para los que no pudisteis leer las líneas dejo debajo una captura de pantalla del mensaje. Para los que penséis que es una pena, tenéis toda la razón. Los que creáis que estaba cantado deciros que puede que sí pero que eso no sirve cuando se pierden puntos de vista y, menos, cuando había puestos de trabajo de por medio. A los trabajadores del medio, como ya he dicho antes, todo nuestro apoyo y ánimo.

Por cierto, el cierre de Avila Digital se produce después de que sus empleados se viesen ‘obligados’ a reducir sus sueldos en un 25% y no hace mucho tiempo de ello. Arrastra consigo al digital Todo Castilla y León y a las dos publicaciones en papel que acompañaban a los digitales. Con los 5 trabajadores despedidos, más otros tantos que han dejado las filas del Diario de Ávila en las últimas semanas, y alguno que ha caído en otros medios, estamos llegando a límites demasiado preocupantes que creo que se van a convertir en lo normal en poco tiempo. El periodismo está tocado y sin una buena adaptación a todo lo que internet ofrece puede que muchos otros medios tampoco sobrevivan. Avila Digital no supo aprovechar las redes sociales ni los nuevos modelos de marketing que ofrecen las nuevas tecnologías. Cualquier otro medio que cometa el mismo error está condenado al mismo fin. Esperemos no tener que volver a escribir una entrada como ésta.

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