El Centenario de Schrödinger

10710995_708140525941571_300043842884424566_n

Como suele ser habitual, voy a hablarles primero un poco de mi. A medida que dejo de ser joven -de forma lenta, paulatina y casi imperceptible, es verdad, pero eso no implica que no sea una realidad insoslayable- me estoy volviendo un poco maniático con algunas cosas. Nada grave ni digno de una película. Detalles sin importancia la mayoría de las veces. Por ejemplo, ahora cuando salgo de viaje necesito saber qué voy a hacer, qué voy a ver, el horario de entrada a los monumentos, ese tipo de cosas. Planificación. Antes dejaba más margen a la improvisación y no me importaba cerrar los detalles del viaje en el último momento; ahora necesito tener las cosas claras, planificadas y apuntadas con semanas de antelación. Igual todo esto ya se lo he contado, pero además de pelo también estoy perdiendo memoria.

Quizá sea este principio de manía -o de serena madurez- el que me provoque el desasosiego que siento al leer cosas sobre el V Centenario. Ya se ha comentado por aquí antes –D. Juan Luis también se hace mayor– pero ¿no creen ustedes que todo parece un poco improvisado? Ya no es solo el tema de las banderolas de primera categoría y última tecnología, diseñadas para aguantar ventistas, maremotos y ciclogénesis explosivas, que han de retirarse con una ligera brisa, sino el conjunto de los preparativos, aunque hablar de preparativos cuando se supone que ya ha empezado la celebración del centenario ya da idea del estado de las cosas.

Tres noticias de las últimas semanas. Obras entre San Juan y la iglesia de la Santa. ¿Ahora? ¿No deberían estar listas ya? ¿No han tenido tiempo? Seguimos. La diputación va a montar una caseta de información turística delante de su sede para aprovechar el tirón del centenario. ¿Cuándo? Pues no se sabe; están a la espera de licencia municipal. Después tendrán que contratar su instalación, montarla, dotarla, etc. ¿No habría sido lógico tenerla ya? No sé, ya les digo que igual son cosas mías. Por otra parte, y aprovechando que el Pisuerga pasa por la no-capital de la región ¿no sería buena idea instalar algún tipo de punto de información en las cercanías de las estaciones de tren y autobuses? También se nos informaba de que la tarjeta turística del centenario está dando sus primeros pasos. Digo exactamente lo mismo que antes ¿Por qué la tarjeta del Centenario da sus primeros pasos en pleno centenario? ¿O es que todavía no ha empezado? ¿Es el centenario de la Santa o del gato del austriaco aquel? ¿Vivo sin vivir en mi dentro de una caja porque estoy y no estoy a la vez?

Respecto a las actividades, estamos en las mismas que la última vez que hablamos de ello. Si usted es previsor como yo y le gusta planificar las cosas, lo va a pasar mal si visita las webs del centenario. Esta es la programación que te encuentras en la web de la Comisión Nacional del V Centenario.

ActividadesVCentenario

¿Y el resto de las actividades cuándo van a ser? Pues no sé. Las Edades del Hombre se inauguran en abril, o al menos eso pone en el cartel de la exposición. ¿Tan difícil es elaborar algo como esto? Es el programa del centenario del Greco, celebrado el año pasado. Exposiciones, conciertos, apertura de espacios, congresos y la fecha de la mayoría de esos eventos. ¡Y antes de que se celebrasen! Locurón. O no tenemos cerradas las fechas o preferimos guardarnos el secreto.

Cada vez tengo más claro que lo que nos temíamos en octubre va a terminar siendo realidad: el Centenario se va a reducir a barnizar con una capa teresiana las actividades que normalmente se realizan en la ciudad cada año -Feria de la Tapa Teresiana, Vaquillas Teresianas, Concurso de Pintura al Aire Libre Teresiano, Mercado Medieval Teresiano-, y a concentrar las actividades más atractivas en cinco o seis meses -de abril/mayo a octubre-, los de mayor actividad turística, pensado única y exclusivamente en esto, en hacer caja con el turismo, algo que sin ser despreciable me parece un poco corto de miras.

PS. El gato de la foto es el de Pablo, no el de Schrödinger. Un gato leído y alpinista.

Prontuario veloz de la actualidad

Llevo un par de semanas liado. Salvar el mundo, hacer la colada, leer, volver a salvar el mundo, escribir, regar las plantas. Ustedes, si son visitantes asiduos, lo habrán notado, ya que he estado un par de semanas sin pasar por este rincón. No, no hace falta que lloren, yo también les he echado de menos. Además de no pasar por aquí con la misma frecuencia que antes, me he mantenido un poco alejado de la actualidad o, al menos, más alejado de la actualidad de lo que viene siendo habitual en mi. Por ejemplo, no vi ni un minuto del debate sobre el Estado de la Nación. Todavía me duele el pecho cuando escribo de semejante despropósito y todas las noches tengo pesadillas en las que Rubalcaba y Rajoy vienen a mi casa a echarme la bronca y pedir mi voto. Yo no les abro la puerta, faltaría más -ya dejé atrás aquella etapa de “mi casa es tu casa” y “si desmontamos el sofá aquí podemos dormir cinco”- pero mientras empujo el sofá para bloquear sus arremetidas y escondo la Xbox, Rosa Díez se descuelga desde el techo del edificio y entra por la ventana como en las pelis americanas para arrearme con una constitución hasta que proclamo mi amor por la norma fundamental de todos y cada uno de los españoles.

Como les digo, no vi el Debate, y tampoco he seguido con especial atención el resto de la actualidad. De vez en cuando un vistazo rápido a los titulares de la prensa para quitarme el mono, o un repaso los temas del momento en tuiter, que viene a ser una cosa parecida a lo primero pero filtrados por el populacho. Esto, claro está, tiene sus problemas e inconvenientes. El primero es que no profundizas en la información, lo que puede llevar a equívocos, y el segundo que dependiendo de la perfección del filtro, la realidad puede resultar bastante distorsionada. Si solo leemos la prensa que nos gusta y seguimos en las redes sociales a gente de nuestro perfil ideológico, las posibilidades de comprender la realidad tienden a cero. A mi esto no me pasa, que leo cualquier cosa y sigo a muchos esquizofrénicos no afines a mi pensamiento, pero es muy frecuente por esos mundillos de la almohadilla y la arroba.

Algunos ejemplos de lo que les decía. No tengo ni idea de lo que pasa en Navarra con Barcina, la Hacienda Foral, el PSN y Bildu. Debe ser un sainete entretenido, porque creo que he visto a los primeros espadas hablar del tema, pero no me hagan caso. Si lo he entendido bien, Bildu ha obligado a una consejera de Barcina a presionar a alguien de la Hacienda Navarra para favorecer a unos amigos del PSN. Y ahora, descubierto el pastel, Valenciano se ha ido a una esquina, con uno de Bildu, a llorar detrás de un arbusto, cosa que no ha gustado a Camisa Blanca, Floriano y compañía, porque los pañuelos de Bildu son ilegales. No me pregunte cómo pueden ser unos pañuelos ilegales. Igual los compraron sin IVA, o en Andorra. Al final, todo el entuerto lo ha resuelto Rubalcaba, que en lugar de vender Navarra a ETA ha preferido regalársela.

Si lo de Navarra es complicado, que al fin y al cabo está poco más arriba de Soria, lo de Ucrania, que queda donde la novia de Stalin cogió una cistitis de pequeña por hacer pis en la nieve, ya es la repera. Los ucranios se dividen en madridistas, barcelonistas, prorrusos y prooccidentales. Yanokovich, que así se llamaba el presidente anterior, era del Barça, o prorruso, y lo de Neymar y la Audiencia Nacional le tiene al borde del síncope. Se sabe que incluso ha vomitado un par de veces en el Parlamento, como Messi. La oposición, que es de Florentino, quiere llegar a un acuerdo con la UE para montar un Museo del Madrid en Kiev y Yanukovich no les deja. Ahí saltan chispas, los prooccidentales se enfadan, le montan barricadas y le obligan a salir por patas y a soltar a una Miss que tenían en la cárcel y que se parece mucho a Cibeles. Todo acaba como el rosario de la aurora y Rusia interviene para asegurarse de que los demás no intervienen en asuntos internos de terceros países, mientras los demás quieren no intervenir para seguir interviniendo. En Tuiter la gente está casi tan liada como yo, y tan pronto se ataca a Putin por ser un homófobo oligarca vendido al capital, como se le defiende como descendiente directo por parte de la KGB de los buenos comunistas de la Madre Rusia. Al otro lado de la trinchera, la gente está muy indignada porque la UE no para de hacer la croqueta, pero se marea solo de pensar en que haga algo, mientras se mira a Obama con desprecio y se le reclama contundencia blanda dialogante activa. Se desconoce que opina Rajoy de todo esto, a la espera de que el Marca se posicione.

Y no crean que mi desconexión con la actualidad es solo terrenal, tampoco he seguido con mucho interés los asuntos celestiales y/o locales. Me enteré, como quien se percata de repente de que está casado y tiene tres hijos, una hipoteca y un Opel Corsa; de que una delegación de abulenses de bien iba a ver al Papa para venderle el Centenario de la Santa y, de paso, intentar convencerle para que venga a darse una vuelta, se compre una Visitávila, se suba a las murallas y coma chuletón. Seguí las noticias con tan poco atención que pensé que el encuentro consistiría en algo íntimo, privado. Un salón, unas pastas, un beso al anillo, aquí una consejera, aquí unos amigos. Algo elegante, católico, apostólico y vaticano. Pero hete aquí que días después me encuentro en los medios una foto de los representantes abulenses asaltando al Papa detrás de una valla, como unas fans enloquecidas de Justin Bieber -¿sigue vivo este chico?- enseñándole un caja con cacho de palo. ¿Acudir a una de las audiencias públicas que semanalmente ofrece el Papa y para las que se pueden solicitar entradas por escrito merece tanta tinta, sobre todo teniendo en cuenta al precio que está la tinta? Admito que igual el hecho de que el Papa se pare en plan colega para que le beses el anillo y le entregues pastas es más inusual y para eso hay que tener mano, pero aún así ¿de verdad es para tanto?. Me cuentan que además de ver al Papa, nuestra delegación se reunió con más gente, lo que siempre es bueno. El Skype y los correos electrónicos son más impersonales e igual acaban en manos de Obama, que no es católico, y vaya usted a saber que uso les da.

Dicho esto, desde aquí invito, en nombre de todos los miembros del blog, al Papa a venir a visitarnos. Nosotros, por aportar nuestro granito de arena, nos ofrecemos a sacarlo a tomar algo por la noche. Su visita sería buena para los católicos, buena para el turismo y buena para nosotros, que podríamos estar dándoles vueltas al asunto durante tropocientos post y viñetas. Igual hasta podríamos montar una mesa redonda en un bar para debatir sobre el Centenario, los colores de la torre de la Estación de autobuses y la madera noble con la que íbamos a forrar las paredes de la ampliación de la Diputación (otro lío, por cierto, del que tampoco ando muy enterado).

¡Mientes, bellaco!

Últimamente la gente, así en general, está muy infantil. Quizá sea el agua, que está llena de productos químicos -hidrógeno y oxígeno a cascoporro- o los tomates, que además de no saber como antes, oler como antes y costar como antes, atontan a uno. Esta infatilización de la gente, así en general bis, hace que nos veamos obligados a repetir una y otra vez lo evidente, a hacer explícito lo implícito para evitar equívocos de parvulario. Así que empecemos por el principio: lo que más le gustaría al que esto escribe, a los demás que escriben por aquí, a nuestros lectores -perdón por hacerme dueño de sus opiniones sin preguntar- y, en general, a todos los abulenses, sería que a la ciudad le fuese bien, porque esa es la mejor forma de que a sus habitantes les vaya bien. Es decir, que si hablamos del turismo, la principal industria local, a todos nos gustaría que nos visitase el mayor número posible de turistas, consumiesen muchos chuletones y muchas yemas -el colesterol de cada uno no es asunto nuestro-, visitasen todos los monumentos y se fuesen contentos y maravillados, convertidos en nuevos embajadores de la ciudad y sus placeres humanos y divinos.

Hecha esta aclaración, pido perdón a los mayores de edad por hacerles leer un párrafo tan innecesario, vamos al lío, que tenemos varios asuntos turístico que tratar. Lo más reciente, la agria polémica entre el concejal popular del ramo, Héctor Palencia, y el concejal socialista Martín Bermejo. Este último difundió unos datos acerca del número de visitantes y el primero le recriminó, con razón, que esos datos eran falsos y le invitó a pedir perdón. Martín Bermejo reconoció su error respecto a los datos, pero mantuvo su interpretación de los mismos: la cosa turística va mal, a pesar de los muchos viajes y anuncios que desde el Ayuntamiento se hacen.

Los4Palos, servicio público, y yo mismo, aficionado al Excel, les traen los datos sin filtros para que cada uno extraiga sus propias conclusiones. Les pongo todas las tablas seguidas: evolución del número de visitantes en las ciudades patrimonio, variación del número de visitantes en nuestra ciudad respecto al año pasado y evolución del número de pernoctaciones en nuestra ciudad.

Ciudadespatrimonio Variación evolucion pernoctaciones
¿Conclusiones? La mejoría del mercado turístico a lo largo del último año es evidente, sobre todo -y esto es casi vital para nuestra ciudad- del turismo de interior. Al primer atisbo de claridad económica al otro lado del túnel, el español de a pie coge su maleta y se va a conocer mundo, lo cual es una costumbre muy sana que todos deberíamos practicar si nuestra economía lo permite. Pero como señala el PSOE, la mejoría clara del turismo de interior no se ve acompañada del sector exterior. Ávila ganó durante el año pasado casi 30000 visitantes rojigualdos -casi un 19%- y perdió 1200 extranjeros, algo más de un 3,5%. Como ven, el PSOE se equivocó con los números -aprovecho para reconocer que lo primero que hice cuando leí la noticia fue correr a este blog para ver si los que damos nosotros periódicamente estaban bien-, pero el diagnóstico respecto al turismo extranjero no iba muy desencaminado. Habrá que pagar el viaje a más periodistas extranjeros para que glosen nuestras maravillas y nuestras placas al caudillo.

También salió a relucir en esta disputa la tarjeta Visitávila. El PSOE decía que fue idea suya, y Héctor Palencia les vino a decir que ya les gustaría. Aquí están los dos errados, PSOE y PP, porque la idea fue nuestra, que somos mucho de pensar cuando estamos sobrios y no ponen patinaje artístico por la tele. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid -guiño a nuestros lectores de la no capital, un saludo a Juanvi Herrera- comentamos brevemente los resultados del primer año de implantación de la mencionada tarjeta. Yo quería dedicarle un post más largo, cosa que no descarto hacer cuando tenga tiempo, pero podemos hacer una breve reseña. Según el Ayuntamiento, Visitávila recaudó 62000 euros durante su primer año de vida, llegando hasta las casi 5000 unidades vendidas. Es decir, que de los 212000 visitantes que llegaron a nuestra ciudad el año pasado, solo el 2,36% compró la mencionada tarjeta. No parecen muchos, pero realmente este dato es poco importante y el Ayuntamiento se equivoca quedándose solo en eso. Visitávila no se creó para venderse mucho y ganar dinero -en realidad es posible que el Ayuntamiento salga perdiendo- sino para mejorar el flujo de turistas, su tiempo de estancia en la capital y su volumen de consumo más allá de los monumentos. ¿Funciona? No lo sabemos, porque el Ayuntamiento se ha quedado con el dato más fácil de computar. Falta una evaluación en profundidad de su impacto, sobre todo de cara a mejorar su funcionamiento y corregir sus debilidades.

El último aspecto a tratar es el del Centenario de la Santa. El otro día echó a andar la Comisión dedicada a la organización de los fastos con un tema de vital importancia: los beneficios fiscales para los patrocinadores del evento. A Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César y a Montoro lo menos posible. La colaboración público-privada, el patrocinio cultural, el mecenazgo y esas cosas. Coca-cola patrocina esta transverberación, Talleres Paco la reforma del Carmelo. Más allá de eso, me preocupan los pocos detalles que conocemos sobre los eventos a desarrollarse para tan magno acontecimiento a estas alturas del año, sobre todo en su vertiente más cultural, exposición de las Edades mediante. Este año se está celebrando en Toledo el centenario de “El Greco”, celebración que podemos tomar como referente para la preparación de nuestro centenario, con numerosas exposiciones, eventos culturales, charlas, conciertos, etc.

PS.- El concejal Héctor Palencia también ha señalado que las cifras del INE no son válidas, ya que, al fin y al cabo, salen de una encuesta. Pido perdón desde aquí, en nombre de todos los abulenses, a los trabajadores del INE y a todos aquellos relacionados con la realización de encuestas. De todas formas, es una pena que Palencia tenga en tan poca estima al INE y a la Encuesta de Ocupación Hotelera, porque de apreciarla más y confiar en sus datos podría presumir de que Ávila es la tercera ciudad, de las consideradas Patrimonio, que más aumenta porcentualmente su número de pernoctaciones respecto al año 2012 y la que más aumenta el número de visitantes. ¿O estas cifras sí nos las creemos?

Pernoctaciones1213

numero viajeros 1213

A %d blogueros les gusta esto: