¡Queremos una estatua! (Y queremos que la paguen otros)

Dicen que la Plaza de Santa Teresa (aka Mercado Grande o simplemente El Grande) es la única plaza del mundo con dos monumentos dedicados a la misma persona. Es una de esas leyendas urbanas que, supongo, nadie se ha tomado la molestia de rebatir. Como no podía ser de otra forma, los dos monumentos, uno junto a la muralla y otro en el centro de la plaza, están dedicados a la abulense más universal: Santa Teresa de Jesús. De los dos, el más conocido y querido por los abulenses, referencia ineludible de la ciudad, punto de encuentro y descanso desde el que contemplar el transitar de los días comiendo unas pipas Calvo; es el que se eleva en el lugar más señalado del rectángulo imperfecto delimitado por la Muralla y San Pedro: La Palomilla o Monumento a las Grandezas de Ávila.

Como su nombre indica, la Palomilla no está dedicada únicamente a la universal Teresa sino a todos los abulenses que han elevado el nombre de estas tierras a lo más alto de sus respectivas disciplinas. Allí figuran, por ejemplo, San Segundo, San Vicente y sus hermanas, Sancho Dávila, Isabel de Castilla, Zurraquín, Pedro Dávila, etc. Hombres y mujeres que han dado lustre a estos páramos e iluminado con su luz nuestras sombras.

Aprovechando que estamos en lo alto de la ola, que hemos superado las 70000 visitas (gracias a todos), que somos el blog de referencia de los abulenses que viven al sur del Sahara y que parece que el Ayuntamiento nos escucha, aquí va una propuesta: actualizar el Monumento a las Grandezas de Ávila. ¡O hacer uno nuevo, qué cojones! ¡Será por dinero! Los detalles técnicos del invento – ubicación, fisonomía, amigo escultor al que contratar por un módico precio –  se los dejamos al equipo del Ayuntamiento, que estoy seguro que hará un buen papel ya que es conocido su gusto artístico, pero les voy a dar algunas sugerencias.

Puede parecer que no, pero Ávila, capital y provincia, a pesar de su minúsculo tamaño y su reducida importancia a nivel nacional, ha aportado grandes cosas a la civilización occidental en su vertiente hispana. Por ejemplo, en el Monumento Bis, llamémoslo así hasta que el Alcalde lo inaugure, deberían figurar ilustres como Ángel Acebes Paniagua – Alcalde, Ministro, y Consejero múltiple – Agustín Díaz de Mera – Alcalde, director de la Policia y elefante retirado eurodiputado – y, por equilibrar la balanza, el Ministro Bermejo y la mujer de Zapatero (a este lado del espectro andamos más escasos de figuras). No digo nada de Suárez porque se merece un monumento para él solito, ni de Agustín González que se merece por lo menos un museo de escultura o un Aeropuerto por su gestión y acumulación de cargos. También deberíamos poner algún artista, literato, o representante de la cultura. No todo va a ser política. Aquí también tenemos muchos nombres, pero sería un guiño al futuro y al dospuntocerismo que en esta categoría hiciesen un hueco a este humilde blog (por pedir que no quede).

También sería oportuno que dedicásemos un espacio del dodecaedro, necesitamos algo con muchas caras, a recordar a los hombres, mujeres y personas jurídicas de éxito empresarial. Podíamos poner a Encinar, a la Flor de Castilla, a Nissan, Elgorriaga… Quizá este apartado nos está quedando un tanto empresarial, poco humano. A ver, pensemos en algún otro empresario abulense de éxito. ¡Ya lo tengo! Jesús Terciado, presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León, presidente de CEPYME y vicepresidente de la CEOE. ¡Lo que nos gusta a los abulenses acumular cargos! La verdad sea dicha, yo no tengo muy claro los méritos empresariales del señor Terciado pero seguramente los debe tener a carretillas para haber alcanzado tan altas responsabilidades.

Bueno, pues decidido. Montamos una Palomilla Bis para que los nombres de estos abulenses inmortales sobrevivan al paso del tiempo y su memoria esté presente en los siglos venideros y…

Sí.. aja… no me digas… sí, claro. Bien, no te preocupes. Sí, yo se lo digo.

Amigos y amigas, niños, jubilados, animales de compañía, votantes populares decepcionados, gnomos, elfos, visitantes de Ganímedes y otros seres fantásticos; me acaban de comunicar algo terrible. Tengo que daros una mala noticia: la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos ha presentado una querella contra Jesús Terciado. Al parecer, acusan al abulense de “delito continuado de apropiación indebida” y otro de administración fraudulenta. Así de primeras suena bastante feo. Profundicemos un poco. Los salmantinos acusan a Terciado de cargar a la VISA Oro de Cecale gastos personales en restaurantes, hoteles y transportes; como por ejemplo 250€ por una estancia en una casa rural de Segovia, casi 3000€ en una gasolinera de su propiedad, una factura de una tintorería y 45€ por una cena en un restaurante erótico de Madrid. Además, le acusan de cobrar presuntamente dietas que no le corresponden. El abulense ha dado una rueda de prensa ¿para dimitir? No, hombre no. Ha dado una rueda de prensa para asegurar que está tranquilo, que todos los gastos son justificables y que “todas y cada una de las acusaciones del señor Mesonero – presidente de los empresarios salmantinos – son falsas” Esto de cargar a los demás, presuntamente, los gastos propios parece ser más habitual de lo que creemos. Ahí tenemos a Dívar y sus hoteles-de-cuatro-estrella-que-no-son-de-lujo y en nuestros terruños a Silvia Clemente, que presuntamente nos pasaba las facturas del Corte Inglés.

Terciado ha anunciado que retrasará las elecciones de Cecale hasta que todo se aclare. Es una pena, pero creo que también tendremos que retrasar la inauguración de la nueva Palomilla. Ahora que lo pienso, casi que mejor. No vaya a ser que tengamos que quitar otro nombre. Una estatua con varios tachones no quedaría demasiado bien.

PS.- En lo que nos ponen una estatua nos conformamos con una Avenida. 🙂

PS2.- Si falta algún “presuntamente”, pónganlo donde convenga.

Actualización: Me piden por Twitter que aclare que Vicente, Sabina y Cristeta no eran de Ávila. Bueno, eso es relativo. Nacer no nacieron aquí, pero ya se sabe que un abulense nace donde quiere. Además, aquí somos muy inclusivos. Si un abulense triunfa fuera, sigue siendo de Ávila. Si alguien de fuera triunfa en Ávila, es de Ávila. Y sí, para un abulense de bien sufrir martirio es triunfar.

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