La vieja portada de la Fortior Abulensis

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Cuando nos acercamos a un monumento -catedral, iglesia, palacio, muralla o actriz de Hollywood-, solemos interpretar lo que vemos como un todo cerrado. Es decir, en un primer vistazo acostumbramos a leer el bien como si todas sus partes fuesen contemporáneas, como si desde que se pone el primer ladrillo hasta que se coloca la última teja no hubiese pasado un tiempo excesivo y todo respondiese al proyecto original. Si una iglesia tiene dos torres, es porque el tipo que la diseñó lo hizo con esas dos torres. Si miramos con más detenimiento es posible que empecemos a ver otras cosas: cambios de estilos, de materiales, de formas. Al final nos damos cuenta de que esa capilla no pega ni con cola con el resto, que ese es el único cubo cuadrado entre los cincuenta redondos que tiene la muralla, que toda la piedra es gris menos la de esa pared o que esa actriz ha ganado tres tallas de sujetador en los últimos dos meses, justo después de dejar a su hasta entonces marido.

Muchos de nuestros monumentos -y muchas de las actrices de Hollywood- son el resultado del trabajo de muchas personas, que acometieron proyectos distintos, a lo largo un periodo normalmente enorme de tiempo. Obras que muchas veces destruían lo que otros habían levantado antes de ellos. Y nuestras generaciones tampoco son ajenas a este hecho: restauraciones, rehabilitaciones, limpiezas, etc. Piensen por ejemplo en la muralla. Nadie la ha visto nunca como nosotros la vemos ahora. Ya, me dirán: los edificios de la calle San Segundo, las almenas que se han ido reponiendo, etc. Sí y no. Esa es nuestra intervención en el monumento, pero antes de eso el monumento ya había cambiado muchas veces: el alcázar, la alhóndiga, los recrecimientos de los muros, las restauraciones del XIX, la reconstrucción del lienzo del Rastro, el relleno del foso, la construcción y destrucción de baluartes, el pozo de nieve, la puerta de la catedral, etc. Si los famosos Casandro y Florín de Pituenga, arquitectos míticos de la muralla, hubiesen existido, ni siquiera ellos habrían visto la muralla tal y como supuestamente la planificaron. Por no hablar solo de nosotros, piensen en otros monumentos. La Catedral de León se parece poco a la que llegó hasta el S. XVIII y esta no se parecía mucho a la que salió del XV, que tampoco era la que se empezó a construir. La de Santiago: preciosa, pero el Maestro Mateo, autor de su famosa portada, no la reconocería. ¿Y la de Ávila? Pues más o menos. Piensen que hablamos de edificios que han tardado siglos en culminarse y que después han estado otros cuantos en uso. Imagine lo que podía ser eso si la vez que usted alicató el baño cambió tres veces en dos semanas el diseño de los azulejos.

El pasado jueves los medios de la ciudad llevaban a sus páginas el descubrimiento de la fachada original de la Catedral de Ávila, o, poniéndonos puntillosos, el descubrimiento tras su actual fachada de restos de la fachada original en el lugar que ocuparon: un bonito lienzo almenado pintado de blanco roto con unas rayitas rojas a mano alzada para simular los sillares. Una ricura. El hallazgo confirma que debemos congratularnos de que los edificios de la antigüedad hayan perdido los colores chillones que los adornaban y nos ayuda a imaginar cómo era nuestra catedral durante sus primeros siglos de existencia. Porque, como ya les he dicho, la Seo que hoy vemos es el fruto de muchos proyectos superpuestos, de grandes y pequeñas obras, de ejemplos del ingenio de los hombres y, también, de chapuzas y apaños para salir del paso. Más o menos como cualquier obra pública hoy en día. Antes también había sobrecostes, alcaldes iluminados, calatravas, modificados de obra, manantiales justo dónde van los cimientos y cálculos mal hechos descubiertos cuando ya tienen difícil solución.

Sería largo hablar sobre todo esto, desde Fruchel hasta las lámparas aquellas que colgó uno de los últimos obispos, así que vamos a centrarnos solo en la fachada oeste, que es lo que está de actualidad. Dos anotaciones previas. En primer lugar el tradicional aviso: he resumido, pero no mucho. En segundo lugar: el proceso constructivo de la Catedral y las manos que en él intervinieron no es algo conocido al 100%. Evidentemente, lo que yo escriba a continuación es solo una de las posibilidades, la que a mi me parece a día de hoy más redonda.

La catedral se empieza a construir a finales del S. XII, en algún momento del último terció seguramente ¿Sobre otra anterior? Eso parece, pero esto da para otro artículo. El primer maestro de obras es un francés llamado Fruchel. En su proyecto estaría tal vez una iglesia de tres naves con un crucero de tres naves y un ábside enorme con siete capillas, el cimorro. Cuando muere en 1192 debía estar levantado el ábside -aunque posiblemente ya no fuese el del proyecto original-, el muro perimetral que cerraba el edificio, pero no a una gran altura, y la base de las torres. Quizá estuviese también cubierto el presbiterio –las bóvedas sexpartitas sobre el altar, igual las primeras de este tipo que se veían en Castilla- aunque estas no casan bien con los muros sobre los que apoyan. O cambió de idea sobre la marcha -arcos apuntados ¡ideaca!- o fueron los demás los que cambiaron una vez muerto -el Fruchel era un carca con sus arcos de medio punto.

¿Y la puerta? Pues no se sabe muy bien en qué momento se levantó, pero tenemos claro que a principios del XIV estaba. Un papel nos habla de ella –puerta de las ymagenes– en 1303 ¿Y cómo era? Pues como dicen que una imagen vale más que mil palabras, he estado jugando con el Photoshop.

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Sí, no es el mejor montaje que han visto en su vida, pero es funcional, que es lo importante. Es una visión aproximada de cómo sería la primera portada de la catedral. Las dos torres son las de nuestra seo, mientras que la parte inferior de la portada es la de la catedral de Évora y el rosetón superior de la de Lisboa, ambas contemporáneas de la abulense. Lo que vemos es una estructura muy parecida a la de la Basílica de San Vicente, con la portada retrasada entre las dos torres y protegida bajo un arco. El remate de este arco, pintado todo él seguramente en blanco roto, un color muy de moda en la Edad Media y en los trajes de novia de la actualidad, sería el lienzo almenado que se ha descubierto esta semana. He decidido no colorearlo en la vista porque me quedaba regular, así que está en gris. Usen su imaginación para darle un toque de color.

En 1459, el Cabildo encarga a Juan Guas, uno de los arquitectos TOP del momento, cambiar la portada. Las modas, ya se sabe. El proyecto es trasladar la portada de los apóstoles al lado norte -donde está ahora- y construir una nueva portada en su lugar. Esta, en vez de estar en una posición retrasada respecto a las torres, se adelanta hasta dejarla a ras con estas. ¿Y todo esto pa’qué? Para ganar unos cuantos metros en el interior, como cuando usted quitó el vidé del baño y la bañera para poner un jacuzzi. Se lo pongo en un plano esquemático.

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Al adelantar la portada, el viejo arco con su lienzo almenado que se acaba de redescubrir se rellenó -de una manera un tanto chapucera como se ve en las fotos- para apoyar sobre él la vidrieras que ahora se ven sobre la portada y sostener después la fachada que habría de sustuir a la de Guas. Sí, la obra de Guas no tuvo tampoco una vida muy larga: al enrasarla con las torres, quedaba desprotegida de lluvia, viento, nieve, frío, vándalos y alcaldes del PP. En 1779, el Cabildo encarga a Ceferino Enríquez de la Serna una nueva portada porque la de Guas se caía a cachos. Esta portada, la actual, se levantó en la misma posición que tenía la de Guas, respetaría en buena parte el trazado -seguramente sin la maestría de su predecesor y de aquella manera- y está hecha en el mismo material que la de Guas, a pesar de que era evidente que a aquella piedra no le sentaba bien el clima de Ávila y había sido un error su uso. La de Guas aguantó unos 300 años, esta algo menos. Es poco si se compara con otras portadas, pero todo un record si se piensa en las primeras losas que se pusieron en El Grande tras la construcción del aparcamiento subterráneo.

Por último, habíamos dejado la portada de los Apóstoles desmontada. Guas la trasladó al lado norte, pero el hueco elegido era más pequeño que el que ocupaba al oeste, por lo que tuvo que “comprimirla”. Nadie sabe exactamente cómo era y hay hipótesis para todos los gustos, así que tirando de nuevo de Photoshop, me aventuró a “reconstruirla”: todos los apóstoles juntos -otra opción es que los dos que ahora están sobre las paredes exteriores se encontrasen, desplazados sobre sus hermanos, pero mirando al frente-, una arquivolta más para que cada apostol tenga una, una línea más de esculturas en el tímpano -porque no me cuadraba la imagen de otra forma- y parteluz. He puesto el de la portada del Sarmental de la catedral de León, pero Gómez Moreno afirma que el parteluz estaba ocupado originalmente por el cristo que ahora se encuentra en la cornisa sobre la fachada. Hagan un esfuerzo -a mi el Photoshop no me daba para más- e imaginen esta portada en la reconstrucción de la fachada oeste que está más arriba. Si quieren ser más conservadores y creen que me he flipado, imagínenla sin la arquivolta extra. Y pongan colores.

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Y hasta aquí la lección de historia -y de cómo no usar el Photoshop- de hoy.

¿Leyes de Patrimonio o papel mojado?

Sada es un municipio gallego de unos 15000 habitantes, situado en la ría de Betanzos, a tiro de piedra de La Coruña. Lo más probable es que esta sea la primera vez que oye hablar de él. No es un enclave especialmente turístico, por allí no pasa el Camino de Santiago, ninguno de sus lugareños ha montado una internacional de la moda y, por fortuna, ningún petrolero se ha partido en dos frente a sus costas. Aunque ya les digo que aquello no es Benidorm, seguramente uno de sus atractivos patrimoniales les suene. A menos de diez kilómetros de su centro urbano, en medio de una zona donde en los últimos años florecieron más las urbanizaciones que las margaritas, está situado el Pazo de Meirás, un caserón decimonónico, refugio literario de Emilia Pardo Bazán y posteriormente regalo -codazo, codazo, guiño- del pueblo coruñés al dictador Francisco Franco y a su familia.

En el año 2007, el Ayuntamiento de Sada, gobernado por aquel entonces por socialistas y nacionalistas gallegos, solicitó a la Xunta la declaración del Pazo como Bien de Interés Cultural entrando, como era por otra parte previsible, en un largo conflicto con los propietarios del inmueble, que negaron la entrada al mismo de los funcionarios de la Xunta encargados de evaluar su estado y llevaron el caso a los tribunales.

Dura lex, sed lex.

El problema era que la declaración del Pazo como BIC conllevaba unas obligaciones que los propietarios del mismo no estaban dispuestos a afrontar: según la ley (Art. 13 de la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español y art. 26 de la Ley 8/1995 de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma de Galicia) los propietarios o titulares de bienes declarados de interés cultural tiene la obligación de permitir la visita pública gratuita del bien al menos cuatro días al mes. Y claro, tener turistas japoneses haciendo fotos a la mesa del comedor, además de ser un incordio, era reabrir viejas heridas, revanchismo histórico y un ataque frontal al consenso de la Transición, a la Constitución y a Santiago, patrón de las Españas. ¡Y encima gratis!

Mis antepasados pagaron Santa María. Mis impuestos han pagado Santa María.

En abril del año 2011, la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda reabría sus puertas para alegría de sus vecinos, que veían como las obras se habían retrasado una y otra vez desde 2003, primera fecha anunciada para el fin de las obras. El problema surgió en mayo de 2012, cuando la Iglesia, propietaria del templo, tras un acuerdo con una empresa turística, comenzó a cobrar cuatro euros por la visita. A los ubetenses aquello no les hizo, perdonen la expresión, ni puta gracia, y comenzaron una campaña para solicitar que la Iglesia cumpliera con lo que dice la ley estatal y la autonómica (Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucia): visitas gratuitas al menos cuatro días al mes. A ellos se sumaron otros colectivos que venían solicitando lo mismo para otros monumentos de la región y llevaron la campaña ante la Junta, que terminó haciéndola suya y exigiendo a la Iglesia la apertura de todos sus bienes declarados de interés cultural en las condiciones que establecía la Ley.

Aunque para usted, querido lector, y para mi, simples mortales, cumplir la ley no es algo negociable -intente sino dialogar con un radar o con una señal de stop- la Junta y la Iglesia andaluza se sentaron frente a frente y tras meses de negociación, cartas y declaraciones, llegaron a un acuerdo a principios de este año para permitir el acceso gratuito a los distintos bienes protegidos de la Iglesia. De la misma forma, el horario de algunos bienes de titularidad pública, como los Reales Alcázares de Sevilla, se ha adaptado también para cumplir con la Ley (Sí, la propia Administración incumplía la ley. Esto es España)

¡Ay, qué murallas tan altas! ¡Ay, qué remanso de nieve!

Como ustedes habrán imaginado, este es un blog para gente despierta e inteligente, todo esto nos lleva a una pregunta ¿Se cumple en nuestra ciudad (y provincia) la Ley de Patrimonio? A lo largo del último mes nos hemos puesto en contacto con las distintas administraciones públicas (Ayuntamiento, Diputación y Junta) y con la Iglesia para interesarnos por los horarios de visita gratuita de distintos bienes declarados de interés cultural en nuestra ciudad y provincia. ¿Resultado? Por desgracia, el esperado: en Ávila tampoco se cumple la Ley de Patrimonio.

Antes de entrar presentarles algunos ejemplos, un repaso al texto legal. Al igual que sucede en Galicia y Andalucía, el artículo 25 de la Ley 12/2002 de Patrimonio Cultural de Castilla y León recoge la obligación por parte de los titulares de los bienes declarados de interés cultural y de los inventariados (un nivel inferior de protección) de permitir la visita gratuita de los bienes al menos cuatro días al mes.

Además, el artículo 71 del Reglamento que desarrolla la ley (Decreto 37/2007 de 19 de abril) fija que el calendario de visita de los bienes, en el que se especifique los horarios de visita gratuita, debe ser aprobado por el Delegado Territorial de la Junta y anunciado al público mediante cartel visible.

Ávila, ciudad al margen de la ley (de patrimonio).

Siguiendo este enlace pueden descargarse los horarios de los monumentos que ofrece la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Ávila. Aunque son muchos los bienes protegidos en nuestra ciudad (aquí pueden consultar la lista completa) nos hemos centrado en los más significativos: Muralla, Catedral y Basílica de San Vicente.

La Muralla

MurallaHorarios

La primera en la frente: según figura en los horarios anteriores, en la web de turismo del Ayuntamiento y a la propia puerta del monumento (foto superior), la muralla no cuenta con horario de visita gratuito. Eso sí -y esto es una exclusiva– según nos han informado en la Delegación Territorial de la Junta, están “en conversaciones” y va a contar con ellos en breve. Personalmente, como ya dije antes, esto de dialogar para cumplir una ley me fascina. Les animo a que llamen a Montoro para conversar sobre el porcentaje de su sueldo que destinan a las arcas públicas. Digan que van de mi parte.

La pregunta sería por qué han estado incumpliendo la ley hasta ahora. Nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento (a través de la página web de turismo, por twitter y por correo electrónico) para preguntarles al respecto, pero, un mes después de nuestro primer email, aún no hemos obtenido respuesta. Por cierto, ¿habrá tenido que ver en esas conversaciones entre la Junta y el Ayuntamiento nuestro interés por el tema? Supongo que no, pero soñar es gratis.

La Catedral

HorarioCatedral

Si peliagudo es el asunto de la muralla, este lo es más. En los horarios ofrecidos por el Ayuntamiento y en la web oficial de turismo no figura la existencia de visita gratuita. Tampoco lo hace a la puerta del templo (foto superior). Además, según nos han confirmado desde el Obispado y desde la Catedral por teléfono y email, el primer templo abulense no tiene horario de visita gratuita ¿Malo? Pues esperen que llegan curvas.

Según la Delegación Territorial de la Junta, la entrada a la Catedral es gratuita todos los martes de 15:00 a 17:00. Varias preguntas y ninguna respuesta ¿Por qué desde la Catedral no se informa de esto? ¿Por qué se niega la existencia de estos horarios de visita gratuita? ¿Y qué opina de todo esto el Ayuntamiento de la ciudad? ¿Y la oposición? ¿Lo sabrá el papa Francisco? ¿Y el octavo mandamiento?

San Vicente

Con San Vicente sucede algo muy similar a lo que ocurre con la Catedral. Desde el Obispado se informa de que no tiene horario de visita gratuita y que el horario de visita durante el verano, hasta finales de octubre, es de lunes a sábado de 10 a 18:30. Lo mismo figura en la web turística del Ayuntamiento y en los horarios que suministra. El problema esta vez es que desde la Delegación Territorial nos informan de que el horario de visita gratuita es los domingos por la tarde, lo mismo que, por otra parte, figura en los horarios que se ofrecen desde la oficina de información turística de la Casa de las Carnicerías (foto inferior), dependiente de la Junta. Sí, los domingos, cuando al parecer, según el Obispado, la basílica no está abierta para el turismo.

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En el propio monumento podemos obtener una tercera información: la basílica está abierta los domingos por la tarde, pero en ningún lado figura que durante esas dos horas la visita sea gratuita. De nuevo más preguntas que respuestas.

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Actualización 11:00: Nos escriben desde el Obispado para aclararnos que la información referida a San Vicente que nos habían suministrado era errónea. La visita a San Vicente es gratuita los domingos por la tarde. Ahora solo falta que, conforme a la ley, se informe de esto en el propio monumento.

Palacio de los Dávila

El pasado sábado, en estas mismas páginas, Sonsoles Pindado se refería a este enclave. A diferencia de lo que ocurre con los demás monumentos analizados, el Palacio de los Dávila es una vivienda particular. ¿Qué ocurre entonces con las visitas gratuitas? ¿Qué dice la legislación al respecto?  Que los titulares tienen la obligación de permitir la visita gratuita cuatro días al mes “garantizándose en todo caso el respeto a la intimidad personal y familiar”. ¿La visita al Palacio de los Dávila garantiza esta intimidad? Así debe ser porque de nuevo desde la Delegación Territorial se nos informa, como también señalaba Sonsoles, que la visita pública gratuita al mismo se permite todos los jueves de 16:00 a 18:00. ¿Se está cumpliendo en este caso con la ley? De nuevo, no.

La provincia

En nuestra provincia también son muchos los bienes declarados de interés cultural o inventariados. Para evitar que el presente post se alargue más de lo que ya lo ha hecho, les resumo: salvo honrosas excepciones (el Castillo de La Adrada, por ejemplo) en nuestra provincia la gran mayoría de los monumentos incumplen la ley en lo referente a las visitas gratuitas y a su publicidad. Si tienen interés, busquen los horarios e intenten encontrar en ellos alguna referencia a la visita gratuita.

Por supuesto, no los busquen en la web de turismo de la Diputación, que sigue siendo un desastre, y tampoco pregunten en la Diputación sobre los mismos: tres emails después lo único que he conseguido de la institución provincial es una recomendación (ni siquiera el enlace) de una web donde podía encontrar todo lo que necesitara. ¿De qué web estamos hablando? De la Wikipedia. Sí, como les cuento: desde la Diputación me han remitido a la Wikipedia.

Conclusión: cuatro de cuatro

En ninguno de los monumentos analizados en nuestra ciudad se están cumpliendo las obligaciones que marca la ley. Un triste pleno al quince del que podemos extraer una conclusión: el que redacta la ley es el primero que la incumple y el que permite a los demás (mención especial para la Iglesia católica) inclumplirla. ¿Dónde están los horarios de visita gratuita? ¿Por qué de existir no son publicados en ningún lado? ¿Se hará algo desde las instituciones o desde la política (hola, oposición) o nos tocará a nosotros presentarnos ante la Delegación Territorial?

PS.- Próximamente, el Ayuntamiento va a proceder a abrir al público, tras larga espera, el Palacio de Superunda/Caprotti y los hornos postmedievales de la calle Marqués de Santo Domingo. Ambos espacios son bienes declarados de interés cultural. Según se ha publicado (y en el caso del Palacio según también la ordenanza fiscal de este año) ninguno de los dos contará con horario de visita gratuita. Dos nuevos incumplimientos de la ley que sumar a la lista. 

PS2.- Hay otros aspecto de la Ley de Patrimonio que también parecen de cumplimiento voluntario (ahí está Las Gordillas para demostrarlo). Otro día volveremos sobre ellos.

Qué idea! (Ma quale idea)

Turismo de interior

La semana pasada, mientras el invierno llegaba de golpe a la península histérica, pasé unos días – sí, otra vez voy a hablar de mi – haciendo un poco de turismo cultural: museos, iglesias, edificios singulares, bares… Sí, he dicho bares ¿acaso la gastronomía no es cultura? ¿La forma de tirar la caña no es parte del folclore propio de cada ciudad? Como uno es un patriota de la única patria verdadera, la cuenta bancaria, no me marché muy lejos y, para colaborar con el terruño que a uno le vió nacer, dediqué mis días de asueto a ver a familiares y conocidos en la ciudad amurallada y a recorrer Burgos y Palencia, levantando con ello, en la medida de lo posible, la economía castellanoleonesa, en concreto su sector hotelero/hostelero. Turismo de interior, lo llaman.

Reja Targaryen – Catedral de Burgos (click para ampliar)

No se preocupen, no les voy a pasar las diapositivas de mis vacaciones. Como les digo, cuando visito una ciudad suelo ver los monumentos más representativos (también los menos, para que engañarnos) y normalmente viajo con una planificación* lo más meticulosa posible para intentar abarcar el mayor número de lugares de interés en el menor tiempo posible. Esto requiere conocer de antemano qué hay que visitar y a qué hora es posible hacerlo. Y es aquí donde surgen normalmente los problemas.

Internet es un sitio estupendo para encontrar información de este tipo, pero no siempre es fiable. Si cuando buscas los horarios de apertura de la Catedral de Palencia – la “Bella Desconocida” – encuentras seis horarios distintos, y otro tanto te pasa con la de Burgos, tú, como usuario, debes realizar una criba y seleccionar de entre todos ellos los que te parezcan más fiables. Normalmente estos terminan siendo los que figuran en la página de los propios monumentos, cuando estos disponen de ella, o en los organismos oficiales. El problema es que no todos los organismos son igual de fiables. Por ponerles un ejemplo, la página de Turismo de la Junta es especialmente desafortunada en cuanto a precios y horarios, lo que, por cierto, es bastante lamentable.

Los horarios de la Catedral de Palencia los terminé encontrado en la web de turismo de la Diputación, aunque tengo que señalar que no fue precisamente sencillo, y me fue imposible en la del Ayuntamiento o en la de la propia Catedral (que tiene pinta de haberse detenido en algún momento a finales de los 90). Siempre queda la posibilidad de la que la culpa fuese mía, no lo descarten, pero harían bien en poner las cosas fáciles a la gente despistada y con poca paciencia como yo. Burgos es otra cosa. En al web del Ayuntamiento, la información turística es fácilmente accesible y coincide, a grandes rasgos, con la que proporciona la web de turismo de la Diputación. Además, la Catedral de Burgos cuenta con web propia en la que se informa de los horarios de apertura, aunque, fíjate tú que casualidad, se olvida de indicar que los martes por la tarde la visita es gratuita.

También intenté visitar la Catedral de Ávila, y más de lo mismo. En las páginas de turismo de la Junta y del Estado los horarios no coinciden del todo. Y luego están las web abulenses. Sabemos, fue una exclusiva de este rincón, que el Ayuntamiento está preparando una web turística de la ciudad, pero de momento no hay nada disponible y en la última remodelación de la web municipal no han incluido nada sobre este tema, tan solo un enlace a la citada futura web de turismo que de momento no conduce a ningún lugar. Por su parte, la Diputación presentó hace poco su web de turismo y, a la espera de que el Sr. Juan Luis del Pozo nos de su opinión y nos explique sus virtudes y defectos y dónde han ido a parar los euros que nos ha costado, les voy a dar mi parecer: la web es una chufa que no sirve para nada (o para muy poco). No hablo de diseño, ni de despliegue multimedia, ni de velocidad de carga, ni de nada de eso; hablo desde el punto de vista del turista que busca información. En el caso que nos ocupa, los horarios de visita de la Catedral, la web de la Diputación no sirve para nada. No es que figuren mal, es que ni figuran ni parece que vayan a hacerlo. ¿Y los precios? Tampoco. Pero ni de la Catedral, ni de ningún otro monumento. ¿Para qué sirve una web oficial de turismo, pagada a escote por los ciudadanos, que aporta menos información al turista que la wikipedia o que un blog?

Entonces ¿cuales son los horarios de visita de la Catedral? Por fortuna, la Catedral cuenta con página web (aunque no resulta sencilla de localizar en los buscadores) y allí se pueden consultar los horarios del Museo que, supongo, coinciden con la apertura turística de la Seo, aunque allí no lo aclara. Además, en un blog informan sobre los horarios en fechas concretas (puentes, celebraciones y fiestas de guardar) y los posibles cambios por obras, aunque en ninguno de ellos figura el precio de la entrada ni el día de visita gratuita – como en Burgos, qué casualidad – que creo recordar es el martes por la mañana.

Como vemos, aún quedan muchas cosas por mejorar en algo tan importante para la ciudad como el turismo.

PS.- La Catedral bien en el “dospuntocerismo”, pero en la puerta del templo, cuando este está cerrado, el horario que figura es el siguiente:

Del 28 de Octubre al 24 de Febrero.-  De lunes a viernes: 10-16:30. Sábados: 10-18. Domingos y festivos 12-15:30.

Del 17 de Septiembre al 28 de Octubre.- De lunes a viernes: 10-17:30. Sábados: 10-19. Domingos y festivos: 12-15:30.

Del 15 de Julio al 16 de Septiembre.- De lunes a viernes: 10-19. Sábados: 10-19:30. Domingos y festivos 12-15:30.

¿Que pasa del 25 de Febrero al 15 de Julio? ¿Y el 28 de Octubre?

* De esto se encarga mi adorable pareja, yo soy el que hace las fotos. 🙂

Popurrí de noticias

La verdad es que Agosto está resultando un mes de lo más anodino, nada parecido a la tormenta de sangre y fuego que anticipábamos hace unos meses. El mundo no se ha acabado, el Euro sigue en nuestras carteras, Grecia sigue estando donde estaba, ha vuelto el fútbol y Mariano se ha podido tomar sus merecidas vacaciones, visita a la Virgen del Rocio incluida. No me resisto a compartir aquí las sabias palabras que pronunció en su visita a la citada deidad y que a buen seguro han contribuido a alinear los chakras de buena parte de la ciudadanía: “A veces estamos pensando siempre en lo material, y al final los seres humanos somos sobre todo personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho”. Coelho, tu reinado sobre la filosofía barata y la autoayuda con pretensiones está llegando a su fin.

Decía que no ha sido un verano de sangre y fuego, aunque por desgracia de este último sí que hemos tenido nuestra ración. Mil hectáreas quemadas en el incendio que afectó durante los últimos días a Solana de Ávila, Palacios de Becedas y Casas de la Vega. Un drama humano, ecológico y económico que por desgracia palidece al lado del desastre vivido en la Gomera, en la provincia de León, en Galicia o en el Levante. Más allá de los posibles recortes que hayan podido sufrir los servicios de prevención y extinción de incendios, creo que tenemos un problema con la gestión del territorio, sobre todo en áreas como la nuestra donde la despoblación avanza dejando montes, campos y campiñas desprotegidas frente a los desaprensivos.

Dejando a un lado los incendios, la actualidad veraniega ha transcurrido por los derroteros habituales: pocas noticias relevantes, declaraciones de políticos desde sus lugares de veraneo o de sus segundas espadas, calor, noticias chuscas, medusas, anécdotas convertidas en temas de debate, asaltos a Mercadonas, etc. Lo normal. ¡Incluso los mercados parecen haberse ido de vacaciones! España se paraliza y Ávila no podía ser menos. La actualidad escasea y eso se nota en los medios de comunicación y también en este rincón que, falto de noticias de enjundia, tiende a languidecer un tanto en Agosto, tiempo que también aprovecha mucha gente para desconectar y “cargar las pilas” antes de que septiembre nos devuelva a la rutina. Como tampoco es mi intención hacer más dura la vuelta al redil y el síndrome postvacacional, voy a limitarme a comentar brevemente algunas noticias de las últimas semanas, para ir desperezando las neuronas:

– Primero lo más inmediato: Esta misma noche se celebra en el Episcopio el certamen “Sombras en el Adarvedel que les habló Pablo el otro día y en el que participa. Un paso más en nuestra estrategia de infiltrarnos en todos los ámbitos de la vida de la ciudad y un paso más, esto ya en serio, en la toma por parte de la ciudadanía de la iniciativa cultural al margen, o al lado, de las instituciones públicas. De esto también se habló el otro día por aquí a propósito de las Juventudes Musicales de Ávila y de la orquesta sinfónica que estrenamos a principios de julio.

– Junto a esas buenas noticias, otras no tan buenas. Las obras de restauración de la portada de la Catedral avanzan y confirman lo que era observable a simple vista: el grave deterioro del conjunto escultórico y su difícil, en muchas casos imposible, restauración y conservación. El proceso será largo y posiblemente termine con la retirada de las piezas que se encuentre en peor estado – ya se han retirado ocho – y su sustitución por réplicas. Y aprovechando que hablamos de patrimonio y restauraciones, aunque a estas alturas ya lo habrá visto todo el mundo, una de las serpientes del verano: la “restauración” del Cristo de Borja. No me digan ustedes que no ha quedado ideal. Desdramatizando un poco, tampoco hemos perdido “Las Meninas”, la obra no tenía gran valor antes de la intervención de esa buena mujer. Y mezclando ambos temas, la restauración de conjuntos escultóricos y la chapuza bienintencionada, algunos ejemplos polémicos: la muralla de Jayran, en Almeria; Santa Eulalia de Abamia, en Cangas de Onís y Santa Maria de Arce, en Navarra.

– Más noticias regulares tirando a malas. IU ha enviado una carta al subdelegado del Gobierno para preguntar sobre el estado de las obras del Centro de Gestión del Museo del Prado, haciéndose eco de los rumores que corren por lo mentideros de la corte acerca de la paralización de las obras y de los dineros que no llegan a pesar de que, como les anunciábamos aquí hace unos meses, las partidas contaban con cantidades significativas asignadas en los últimos Presupuesto Generales del Estado y en la previsión de gastos para el año que viene. La obra empezó en 2003 y veremos si termina antes de 2014. En esto, como en todo, pero aquí con algo de razón, el Ayuntamiento y el Gobierno pueden echar mano de la herencia recibida, cosa imposible al hablar del Museo de la Ciudad/Palacio Caprotti del que no sabemos nada desde hace meses. En las casas de apuestas londinenses deben estar ya cruzando fechas para ver cual de los dos proyectos se demora más.

– Museos, rehabilitación de monumentos y actividades culturales son pilares básicos para el buen funcionamiento de la primera industria local: el turismo. En un mismo día nos enteramos de que casi todo iba bien, el Ayuntamiento cifraba en rueda de prensa en un 6% el aumento del número de visitantes, y que todo iba mal, cuando horas después los hosteleros calificaban la campaña de nefasta y hablaba de una ocupación un 40% inferior a la registrada el año anterior, en línea con las previsiones que hacia el sector, a nivel nacional, al hablar del turismo de interior. Un cruce de declaraciones y datos que deja en papel mojado cualquier cosa que se puedan decir Montoro y el ministro ese que se afeitó el bigote para no parecerse a Aznar. Actualizacion 10:40.- Acaban de salir los datos de INE sobre pernoctaciones de Julio. La provincia de Ávila pierde 5.300 pernoctaciones con respecto a Julio de 2011, algo más de un 10%, y la ocupación media pasa del 29,9% al 26,4%.

– Si usted, fiel lector o visitante ocasional, es católico o agnóstico teresiano – lo que vendría a ser una versión abulense en temas religiosos del republicano juancarlista –  es un buen momento para que haga click en la crucecita roja de la parte superior derecha de la página. En medio de una gran expectación, como dice la crónica del Diario, ha llegado hasta la ciudad el pie de Santa Teresa, aunque la mala suerte ha querido que sea el izquierdo. El periódico local y la mayoría de los medios hablan de que el pie está “incorrupto”, pero solo hace falta echar un vistazo a la foto para ver que el pie está tan “corrupto” como cabría esperar después de 500 años – y no me vengan con que qué sabré yo de pies del siglo XVI porque algún contacto, nunca mejor dicho, he tenido con la materia. Optimismos antropológicos aparte, el fetichismo católico por las reliquias es algo que viene de lejos, desde tiempos de los primeros cristianos, que puesto de moda durante las cruzadas – momento en el cual todo caballero que se preciase volvía de tierra santa con un prepucio sagrado, un clavo de la verdadera cruz de Cristo o una astilla del arca del Noe – fue revitalizado tras la contrarreforma. En el caso de Teresa, su cuerpo fue descuartizado – sí, descuartizado, como suena – poco después de morir y se encuentra repartido por buena parte de Europa: una parte de la mandíbula – hay que ser bestias para arrancar una mandíbula – está en Roma, la mano izquierda en Lisboa, el corazón en el Museo de iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes, el ojo izquierdo y la mano derecha en Ronda, un dedo en París y otras partes de su cuerpo en Gent y en Antwerpen, en Bélgica. Iba a comentar que todo esto – desde el despiece de los cadáveres hasta la adoración de los restos – me parece de un primitivismo y de un salvajismo tremendo, pero me guardo el comentario, que en este país por menos te llevan a juicio.

Una última cosa, por ir cubriendo flancos: el comentario anterior, lo del salvajismo y tal, sería igualmente válido si estuviésemos hablando del prepucio de Mahoma, de la vesícula de Moisés, de la uña del dedo gordo de Anakin Skywalker, de la válvula de la tetera rosa que da vueltas alrededor del universo o de parte del FSM. Dicho sea esto con todos mis respeto hacia los fieles de cualquier sistema de creencias, en especial los Jedi.

La semana que viene más y mejor, que empieza el curso. Disfruten, los que puedan, de sus últimos días de vacaciones.

Cuestión de detalles

He pasado unos días en la capital imperial Ávila y además de conspirar para alcanzar el control del orbe (en breve en sus pantallas), he tenido tiempo de pasear con calma por la ciudad, de sentarme en plazas y parques y de desayunar leyendo la versión en papel del Diario. Los pequeños placeres con los que el capitalismo calma durante unos días nuestras ganas de echarnos al monte cada vez que suena el despertador.

Como pasa con los niños, las mascotas y las macetas; como voy poco a la ciudad amurallada, de visita en visita es más fácil apreciar los cambios que pueden pasar desapercibidos para aquellos que viven en la misma. Antes, en los felices años de la burbuja, los cambios eran rápidos. Donde unos meses antes no había más que campo, surgían como de la nada bloques de edificios, calles asfaltadas con farolas isabelinas y bancos de madera o pabellones cubiertos. Ahora, por desgracia, el cambio más apreciable es el aumento continuado y acelerado del número de locales cerrados.

Uno de los cambios positivos que pude apreciar durante mi estancia, no todo iba a ser dolor y cifras del paro, fue el comienzo de las obras de restauración de la portada oeste de la Catedral. Obras urgentes y necesarias desde hace años ante el lamentable estado de conservación en que se encontraba la misma. Las obras irán más allá de la limpieza del conjunto escultórico, como pueden ustedes comprobar escuchando este pequeño reportaje, apenas cinco minutos, de Radio Nacional, con la voz de José Pulido y Helena Cerveto, con la que hemos tenido el placer de contar en algunas ocasiones en estas páginas.

Casualmente, en estas mismas fechas, la Fundación del Patrimonio Histórico está acometiendo el estudio y restauración de la fachada plateresca de la Universidad de Salamanca (sí, donde la rana). Las comparaciones son odiosas, es verdad, y la portada de nuestra catedral no es ni la mitad de famosa que el conjunto salmantino, pero mientras allí las obras se han convertido en una oportunidad para la difusión y el turismo, aquí, simplemente, se ha tapado la fachada con un toldo verde. Un par de fotos.

Así estaba la catedral el pasado domingo.

Y así la portada de la universidad salmantina:

Eso que ven en la foto es una plataforma que permite tanto el acceso de los investigadores como de turistas. No creo que sea razonable pedir que nos monten un Ascensum (así se ha llamado al acceso turístico a la fachada universitaria) en la catedral pero sí que se cuiden ciertos detalles: que se eliminen los carteles publicitarios de los andamios, que se limite la maquinaria que descansa frente a la catedral y que se intente, en la medida de lo posible, limitar el impacto visual de las obras sobre el conjunto. Una posibilidad, ni novedosa ni en exceso cara, sería cubrir el andamiaje con una “lona de obra” que reprodujese un motivo artístico o la misma fachada de la catedral y que incluyese, si es necesario, los escudos, imágenes o iconos de todas las entidades responsables de la intervención. Algo como esto, lona que se pudo ver durante la restauración de la Catedral de Sevilla.

El turismo es la principal industria de la ciudad, la que genera más ingresos y la que sostiene más puestos de trabajo. Cuidar estos detalles, que pueden parecer nimios, es cuidar la imagen de la ciudad, la impresión que se lleva el turista. Esto, que no deja de ser algo superficial y extremadamente sencillo de implementar, es lo que marca la diferencia entre una gestión profesional y la gestión a secas (o la dejadez que en ocasiones parece imperar en la ciudad. ¿Sería mucho pedir que, al menos, se instalase un pequeño cartelito con información sobre la fachada y sobre las obras que se están acometiendo? Algo como esto:

PS.- Me ha sorprendido gratamente el aspecto del espacio arqueológico del jardín de San Vicente, lo que se conoce como el Jardín de Prisciliano, aunque me sorprendería más gratamente que el Ayuntamiento no volviese a permitir que se degradara. Allí se han instalados varios soportes informativos, todos ellos muy didácticos y de buena calidad (salvo algunos detalles menores sobre el contenido). Los paneles tienen un parte en inglés, lo que me parece muy buena idea, tanto para que los turistas que no hablan la lengua de Cervantes se enteren de lo que ven como para que los abulenses mejoremos nuestro conocimiento de la lengua de Shakespeare. Por ejemplo, gracias a estos paneles podemos aprender que “Puerta del Alcázar” se traduce como “San Vicente gate”. Curioso.

¡Con la Iglesia hemos topado! Acuerdo entre la Junta y las diócesis para la conservación del Patrimonio

Este martes, para demostrar que el mundo seguía girando a pesar del magno debate de horas antes, la Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, la abulense Alicia García, firmaba con el Obispo de Ávila, que actuaba en representación de todas las diócesis de la Comunidad, un acuerdo de colaboración para la conservación y difusión del patrimonio histórico en manos de la Iglesia.

Mentiría si dijese que es un tema apasionante o que espero reventar los contadores de visitas del blog con los pormenores de este acuerdo, pero llegaba mi cita semanal con este rinconcito y las musas parecían ocupadas en otros menesteres. Se me pasó por la cabeza hablarles del cruce de declaraciones entre Agustín González, el hombre de los trece cargos, y Jesús Terciado, presidente de la Confederación Abulense de Empresarios y de CEPYME, pero reconozco mi desconocimiento de las reglas de las peleas de gallos. ¿Estas cosas no estaban prohibidas por alguna ley? ¿Intereses bastardos?

Sin ser un tema atractivo para una gran mayoría, algo de intríngulis tiene el citado acuerdo. La Iglesia es depositaria de una gran parte del Patrimonio Histórico y Artístico Español y muchos de estos bienes tienen, además de su valor histórico y económico, un gran valor simbólico. Su colaboración es indispensable a la hora de conservarlo y difundirlo y su participación necesaria para muchas iniciativas turísticas.

En lo referente a conservación, el acuerdo habla de colaboración y corresponsabilidad, de delimitar el papel de las diócesis en el mantenimiento de los edificios y de la mejora de la seguridad de los bienes para evitar el expolio. En cuanto a la difusión, el acuerdo suscrito menciona que la Iglesia se compromete a ampliar la visita pública en la medida de lo posible.

Es un acuerdo importante si ambas partes lo cumplen. Como todos sabemos, las Administraciones Públicas tienen costumbre de dejar a medias sus planes, normalmente faltos de recursos desde su nacimiento, o de esperar a que el tiempo borre la rúbrica, haciendo necesario un nuevo plan, acuerdo o marco-legal presentado con las mismas salvas, palmaditas en la espalda y ruedas de prensa que el anterior. Por su parte, la Iglesia católica también tiene en su haber algún que otro incumplimiento (¿He oido que alguien decía autofinanciación? ¿He odio concordato? ¡Mira que sois criticones!) Es más, una parte del acuerdo suscrito por Junta y Diócesis habla precisamente de un incumplimiento de esta: la realización de un inventario de los bienes de la Iglesia cuando dicho inventario figura entre las obligaciones de la Iglesia desde la ley de Patrimonio de 1985. (En aquella ley se dio a la Iglesia un plazo de 10 años que como pueden suponer hubo que prorrogar)

En Ávila, el concurso de la Iglesia en la conservación del Patrimonio tiene luces y sombras. Luces serían, por ejemplo, el Monasterio de Santo Tomás y su Museo de Arte Oriental y la Iglesia de San Vicente (aunque en ambos se podían mejorar algunos aspectos) Si hay una sombra, más allá del cierre al turismo de muchas iglesias y sin entrar a comentar tiempos pasados de expolios consentidos y ventas de bienes, esa es la Catedral. Todo lo relacionado con el presbiterio, aquellas lámparas que durante un tiempo colgaron de la nave, las chimeneas metálicas que plantaron junto al cimorro, el estado de conservación de la Puerta de los Apóstoles y su no-apertura al público. ¿Han visitado en los últimos años la Catedral? Cada año que pasaba, y a medida que aumentaba el precio de la visita, la parte de la Catedral abierta al público de forma gratuita se reducía. Primero se cerró la girola, luego se impidió el paso más allá del trascoro y luego la valla avanzó varios metros para que este también quedara cegado. Ahora la Catedral queda completamente oculta por una celosía que cierra el paso al templo y que conduce hasta el museo. No estoy en contra de que se cobre la entrada a los monumentos, he incluido entre “las luces” iglesias en las que hay que pagar por entrar (aunque esto tendría que matizarlo mucho) pero la forma en la que se cierra el paso, esa celosía verde que impide mirar con normalidad el interior del templo, da una impresión pésima sobre el monumento y sus gestores. Casi sería mejor cerrar el paso desde la misma puerta como se hace en otros monumentos y Catedrales. ¿No se podría sustituir la actual mampara de madera por algo con menor impacto visual?

Ojalá el acuerdo sirva y ambas partes cumplan lo firmado, mejorando de verdad la conservación y seguridad de los bienes en manos de la Iglesia y su acceso al público.

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