Decepcionante

“Los runner sois como los de Ciudadanos. Ha habido un boom ahí de gente que no se explica”. Algo así me dijo entre cañas @hovejo23 (por otra parte, un tuitero abulense al que hay que seguir porque es mordaz y necesario). Lo dijo con bastante gracia… Guillermo que leerá esto podrá atestiguarlo. Algún día en esta ciudad habrá justicia para con ciertas cosas…

Estaba yo pensando en Naranjito cuando Hovejo me dijo eso. En la pelota, vaya. En el Adolfo Suárez, con el equipo jugándose el descenso y 0-0 en el marcador, un grupo de aficionados se había encarado con uno de los futbolistas canarios. Con el jovencito, con Kilian. Desde arriba no sé quién empezó la estúpida trifulca, pero sí detecté el mal: nadie creía que la salvación era posible. El Ávila tenía que ganar y esperar que sus dos rivales pincharan. ¿Difícil? Pues el caso es que al día siguiente los dos rivales pincharon. Pero nadie creía el sábado. El estadio vivía entre el mutismo de unos y las ganas de sacar el hacha de otros. El equipo marcó y ni así se lo creyó. Juanito no movía piezas ni hacía un Simeone para enchufar al gélido respetable. Del 1-0 se pasó al 1-2, que se antojó como si fuera un 1-7.  El equipo descendió pero la ciudad ya lo había hecho. Algunos me hablaban de refundación, y yo pensaba en refundar la ciudad en sí.

No ayudó tampoco que en el bar en donde estábamos echando la cerveza hubiera gente de Cebreros. Paisano que venía con cara de haber estado en el Adolfo, paisano al que le caía un “¡vaya cara eh! Tanto canario, tanto canario” Fue entonces cuando Illo, nuestro culé viñetero, pegó un respingo: Pedrito acababa de meter de chilena. La tarde, pensaba yo, no podía ir a peor.

Todavía faltaba lo de Casillas. O lo de Alves, si prefieren por afinidad con Navalacruz.

Pero volvamos a la política, que yo pretendía hacer un simil. Este tuit resume cómo anda el partido:

Además, empecé la semana leyendo el último artículo de Santiago Abascal. Oigan, no me miren así, hay peores vicios que lo de la política. Que no se diga que no hablamos de Vox. El caso es que como dice este tuit…

El partido se da por perdido. El partido electoral, digo. Y uno tiene la sensación de que si UPyD hubiera tenido ocasión de unas elecciones como éstas pero en 2014, Vicente podría haber disputado la alcaldía, el primer puesto. El problema es que la política es la que es, no la que pudo ser.

Que Rivera iba a dar el salto a la política nacional era algo que se veía venir a poco que se mirara. Rosa Díez no supo ver venir la ola, o pecó de soberbia. Eso ya está más que analizado. El caso es que el desastre magenta se amplificó en Castilla y León, y en Ávila, con cambios de cara y deserciones varias.

Así que queda Ciudadanos, aupado por las encuestas a la situación de alcaldables. Pero Ciudadanos vive con el complejo “Ciudad Real”. Se trata del síndrome (pinchen, pinchen en el enlace anterior) de “mejor estar calladito y recoger lo que parece que tendremos que liarla”.

Vamos, que nadie quiere ganar. Con hacer una campaña olfativa se van pasando los días y ya.

El PSOE ha tenido lo suyo, UPyD le pone constancia pero salen desde boxes, Ahora Decide lleva la mancha en el blanco… sigo alabando la campaña de Trato Ciudadano, y sobre todo la normalidad de IU. Tenemos la porra electoral (revisad algunos lo puesto) y veo muy poca confianza en el resultado electoral del PP. No va a ser tan malo, viendo lo que se ve.

El candidato (con o sin chaleco, con o sin artículos publicitarios) se deja ver, hace la campaña como se ha hecho toda la vida. Terminabas la 10K (por cierto, mejorable organización) y al ir a pedir la caña en el Lienzo Norte, te lo encontrabas con su equipo. Y cogías el periódico y veías que había ido a visitar un barrio anexionado. Saludando, estrechando manos. Esos votos valen tanto como el de cualquier afamado tuitero, aunque sea diostuitero.

Así que de ahí la decepción. Esperaba una campaña a cara de perro, con todo abierto, y los días van sumando en el lado de la modorra. No les quepa duda a ninguno de que el 24M cosecharán los resultados merecidos respecto a la posición de partida con la que salieron. Eso sí, aún todo es posible.

A nivel regional la decepción está siendo Podemos. Ciudadanos lo está haciendo razonablemente bien, el PSOE tiene maquinaria y la está sabiendo mover, Herrera sigue siendo un lobo feroz para tan poca oveja… hay mucho voto en juego y se nota.

Y ustedes… ¿cómo lo ven?

La efectividad de las campañas

El artículo de hoy no puede ser concluyente porque sería resumir asignaturas enteras de sociología y política en apenas unas líneas, así que me limitaré a compartir ciertos pensamientos surgidos en mitad de  esta rara campaña (el desprestigio de la política, la previsible abstención, el efecto del horrible atentado, el debate no-europeo…)

En Valladolid (en unos días iré a Ávila, pero ahora mismo no sé como está vestida nuestra ciudad amurallada) media ciudad viste de pitufo. Cañete ha sido convertido en Papá Pitufo, todo de azul, vigilando las calles por si aparece Gargamel. Y Gargamel no, pero sí hay alguna Valenciano subida a las farolas en rojo optimista. No muchas, parece que el presupuesto del puño y la rosa ha bajado. Por otra parte, he visto algún cartel viejo de otros partidos y también un Sosa Wagner junto a Rosa Díez en cabinas de teléfono, que sin Rosa Díez no son los auténticos.

Y esa es mi primera pregunta… ¿es necesario estar tan presente en las calles para que la gente no se olvide de que hay elecciones, de que su partido es su partido? Lo pregunto sin maldad, sin retóricas retorcidas. Los que pasamos por aquí somos muy de seguir la política día a día, pero tal vez sí sea necesario reforzar tanto el mensaje, insistir. ¿No será perjudicial una sobreexposición? ¿Y da más buen rollito un candidato con azul hasta en la cara? Debe ser así, porque eso no es casualidad. Algún estudio de publicidad habrán hecho al respecto.

Rubalcaba empezó campaña haciendo un mitin express en Segovia. No dijo nada que salvara al mundo, pero salió en los telediarios y estrechó algunas manos. ¿Es necesario que “un famoso” acuda a cada pueblo o rincón para que los de ese sitio se sientan queridos y no olvidados? Puede ser. No es casualidad que la gente que se trabaja más pueblos, más rincones (también gracias a su propia estructura asentada) acaben arrasando en los municipios, cuanto más pequeños más “arrase”.

Luego está el problema de ser conocidos, de acceder a los medios de comunicación. Hay amargas protestas de los partidos sin representación por no tener altavoz, y es una batalla complicadísima. Conozco gente que cuanto más ve a uno del PP o del PSOE en el telediario, más tirria le tiene. Pero claro, a la hora de votar cogerás la papeleta del que más te guste de los que conozcas, o el que sepas que más fastidia al que quieres fastidiar. Si no les conoces, no coges su papeleta.

Pienso en Ciudadanos, en Cataluña. Tras una crisis interna que dejó a Rivera solo,  con 2 compañeros a su lado en el escano pero ya fuera del partido, lo que hizo muy hábilmente fue empezar a salir en tertulias televisivas y hacerse popular en gatos al agua, cascabeles y lo que hiciera falta. El cambio de estrategia hizo a Rivera más conocido, el tío también tiene telegenia y el partido recuperó simpatías, se impuso en ese espacio electoral a UPyD (que se presentó a esas elecciones con un antiguo diputado de Ciudadanos) y no ha parado de crecer desde entonces en el ámbito catalán, cerrando el paso a la formación magenta en una disputa estúpida de egos que resta fuerzas a lo que alguna vez pretendió ser una tercera vía.

¿Y las redes sociales? Podemos – o Pablemos – cada vez tiene mejor pinta en número de apoyos de cara a las Europeas. Pero… ¿ha sido por la presencia televisiva de su líder o por la acción política en canales más novedosos? ¿Hasta donde es eficaz estar presente en redes sociales, cuántos apoyos da y cuántos quita?

¿Sigue siendo la mejor forma de conseguir votos la de patear pueblos y hablar con los paisanos puerta a puerta? ¿Os gusta recibir en el correo convencional el sobre electoral con la papeleta, y una carta de los candidatos? A mi casa en particular, por ejemplo, ha llegado una carta de Cañete/Rajoy y una de Sosa Wagner.

O… ¿es directamente inútil todo esfuerzo en estos 15 días y la partida ya estaba echada de antes? En ese sentido, os contaré una anécdota real. Un joven periodista me contaba que el otro día hizo una encuesta electoral por las calles, y la conversación fue tal que así

– ¿A quién votará el 25M?
* A Mariano.
– Es decir, a Arias Cañete.
* No, a Mariano.
– Y… ¿Qué opina del resto de candidatos?
* Me la sudan, yo soy de Mariano.

Disculpen lo soez de la última frase, pero me juran que fue así. Dicho todo lo cual, les invito a comentar esta entrada y también  a participar de nuestra porra electoral #L4P25M gracias a este enlace.

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