Ban ¡kia!

Sí, otra vez Bankia. Sí, Bankia huele, tienen razón. Y no es que la empresa que limpia las oficinas se haya declarado en huelga, o que el éxito de la televisiva Isabel haya animado a los trabajadores de la entidad a no lavarse hasta tomar Granada.

Si usted es lector habitual de este espacio, puede ahorrarse las líneas que vienen a continuación. Se lo digo en serio, de verdad. Ni le vamos a poner falta, ni se lo vamos a echar en cara en un futuro. Aquí hoy no va a leer nada nuevo, ni aspiramos a sacarle una sonrisa, ni la lectura va a ser entretenida. Si le apetece, como mucho, pasesé por los comentarios. Quizá alguien haya dicho algo gracioso o inteligente que merezca la pena ser leído. Si tiene curiosidad, el tema le da rabia, o no tiene nada mejor que hacer, siga leyendo, pero bajo su responsabilidad. Si sufre algún tipo de lesión cerebral, se desploma sobre el teclado y muere al atragantarse con una tecla, nosotros no queremos saber nada.

Como sabrán, cual rabo de largartija amputado, Caja de Ávila sigue coleando. El pasado lunes, el presidente de la Diputación, Agustín González declaró en la Audiencia Nacional en calidad de imputado y ayer mismo lo hacía el exministro y exalcalde de Ávila Ángel Acebes. Por desgracia, ninguno de los dos testimonios aportó nada nuevo. El primero, como otros muchos de los que han pasado ya ante el juez, hizo un Poncio Pilatos amparándose en que carecía de formación financiera, definió la situación de la entidad como de “absoluta normalidad” y afirmó que las cuentas de la entidad eran correctas ¿Cuáles? ¿Las que hablaban de  beneficios millonarios o las que afirmaban que tenía pérdidas mil millonarias? Pues ambas, qué cosas preguntan ustedes. ¿Y cómo puede ser eso? Misterios de la ingeniería financiera reservados para iniciados en Alquimia y Hechicería. Bueno, a esos y a los maestros de primaria sin conocimientos financieros que cobraban como si tuviesen un par de MBA.

El exalcalde Ángel Acebes tampoco ha aportado mucho. Él estaba allí, sí, pero poco tiempo. Casi no había llegado y ya se estaba marchando. No había ni desembalado el cactus para ponerlo sobre el ordenador cuando ya estaba camino de Iberdrola. Tanto es así que, según su abogado, la imputación le ha caído de rondón. ¿Qué cómo se pueden cobrar 180000 por no hacer nada y no enterarse de nada? Eso me pregunto yo también.

Mientras esto sucedía en la capital del reino, en la amurallada capital de Carpetovettonia, el oscuro futuro de la Obra Social tomaba forma. Como ya se sabía y comentamos por aquí en su día, tras la nacionalización de BFA-Bankia, la única salida para la Caja local era su conversión en Fundación y su lenta muerte a medida que se le acabasen los fondos. Ahorrillos que, si los mayas no aciertan, duraran un mínimo 9 años – año arriba, año abajo – tras despedir, eso sí, al 50% de la plantilla actual. El presupuesto anual durante esos años será de unos 3 millones y medio de reales de vellón europeos. ¿Se acuerdan cuando en 2010 el presupuesto de la Obra Social era de casi 13 millones de euros? O tempora, o mores! que diría Marco Tulio – el tío Cicerón para los amigos.

Pero no todo iban a ser malas noticias, leñe. ¡Arriba esos glúteos! Espinosa, el director general de la Caja, ha decidido renunciar a la indemnización de 400.000 euros que le debía la entidad. ¡Otros dos meses de vida para la fundación resultante de la defunción de Caja de Ávila!

¿Que se acabará antes: la crisis o la Fundación de Caja de Ávila? Hagan sus apuestas, homínidos.

PS:- Para los que se hayan quedado con ganas de más… ¡La recopilación definitiva de post dedicados a Bankia-Caja de Ávila. ¡Y no son pocos!

20/07/2011.- Adiós Caja de Ávila, hola Bankia

9/05/2012.- Bankia está enladrillada ¿Goirigolzarri la desenladrillará?

18/05/2012 El cuento de un gran cuento (perdices intervenidas)

30/05/2012.- Bankia patrocina este crater humeante.

3/06/2012.- Supermassive Bankia Hole

4/07/2012.- Pasa el marrón (marrón Bankia) a otro

15/10/2012.- Lo nuestro es puro teatro

Y de regalo, el permiso de residen… no, perdón, eso es en otro lado. Y de regalo, los enlaces a los tres estupendos post de HalónDisparado sobre el funcionamiento de la cosa cajera. Ay, quién maneja mi caja (Partes IIIIII)

El espinoso tema de las participaciones preferentes

En mi casa, la antigua Caja de Ahorros de Ávila (STTL) siempre fue la entidad de referencia. Por sus oficinas pasaban facturas, nóminas, pensiones, pagos, recibos, becas y créditos de mis padres, mis abuelos y diría que también de alguno de mis tíos. Todo o casi todo pasaba por la Caja. Incluso yo,  durante algunos meses, los últimos meses que viví en la ciudad amurallada, tuve una cuenta con mi pareja en la vetusta entidad. A día de hoy, buena parte de mi familia sigue teniendo allí sus ahorros, aunque ahora se llamen Bankia, todo vaya en caoba y verde fosforito, y las murallas hayan dejado paso a una “b” con forma de corazón.

¿A dónde quiero llegar? Bueno, si yo rellenara estas páginas con mi opinión sobre el último Madrid-Barça, seguramente ustedes agradecerían saber de antemano que normalmente, y a pesar de Mourinho, animo a los que juegan de blanco. De la misma forma, al hablar de un asunto tan espinoso como el que vamos a tratar, las participaciones preferentes, creo que es ético por mi parte que les informe que, a pesar de la relación que siempre ha unido a mi familia con Caja de Ávila – Bankia, nadie en mi círculo más cercano se tira de los pelos cada vez que le hablan del valor de las acciones del citado tinglado bankario o de las participaciones preferentes de esta u otra entidad. (Ahora es cuando me llama un conocido para decirme que soy un cabrón y que él invirtió tropecientos mil euros en papeles mojados firmados con los labios carmesí del señor Rato). Hablo, por tanto, de algo que, por fortuna, no me afecta directamente.

Para aquellos que nos leen desde Burundi, Indonesia o las Filipinas (sí, tenemos lectores desde allí), un poco de contexto. Las participaciones preferentes eran/son un producto de inversión mixto, ni chicha ni limoná, que saltó al ruedo a finales del pasado milenio, principios de este – entre 1999 y 2004 se colocaron más de 15000 millones de euros – cuando la burbuja brillaba sobre el horizonte y todo era ladrillos sobre hojuelas; y que fue muy utilizado por las entidades financieras para conseguir liquidez cuando, tras estallar la burbuja, empezaron a notar como el agua subía rápidamente desde sus tobillos al cuello, pasando por la entrepierna. Las preferentes ofrecían buenas rentabilidades, por encima del 7% en muchos casos, pero tenían sus “pequeños” inconvenientes: las participaciones no estaban cubiertas por el Fondo de Garantia de Depósitos, los intereses estaban sujetos a la obtención de beneficios por parte de la entidad emisora – antes esto no importaba mucho porque nuestra economía de championsligi hacía que nuestro sistema financiero fuera la envidia del universo conocido – y era una inversión a perpetuidad de la que solo te podías deshacer si encontrabas alguien, la propia entidad o un particular, dispuesto a comprarla, lo que se complicó un tanto cuando empezaron a oler a podrido y terminó dejando atrapado el dinero muchos inversores. Tras la solución parcial del entuerto en algunas entidades, el problema se concentra ahora en los tenedores de preferentes de las entidades intervenidas que temen que nunca lleguen a recuperar el dinero invertido. Esta situación, según Adicae, afecta a 30000 personas en Castilla y León, unos 3000 en Ávila.

El pasado miércoles, unas 30 personas, según los medios de comunicación, se concentraron frente al Ayuntamiento para reclamar su dinero y para solicitar al Alcalde, vicepresidente de la desaparecida Caja, su implicación directa en la resolución del conflicto. Los afectados, que pasarán en breve a constituirse como asociación, anunciaron que se volverán a concentrar frente a la Diputación el próximo día 3 de septiembre para protestar bajo la ventana del que fuera presidente de Caja de Ávila y miembro del Consejo de BFA, el presidente de la Diputación de Ávila, Agustín González. Dudo mucho que les vaya a escuchar, las torres de marfil tienen una insonorización magnífica, y dudo mucho que, de escucharles, pueda hacer algo por ellos más allá de solidarizarse con los afectados, poner cara de pena y darles dos palmaditas en la espalda y unos sugus. En esto, como en otras tantas cosas, el Ayuntamiento y la Diputación no pintan nada, y el Gobierno de la nación pinta poco tras aceptar “aquella línea ventajosa de crédito que no era un rescate” para nuestra banca. Cien mil millones de euros, lo pongo en letra para que no se mareen con los ceros, que, como era de suponer, acarreaban una fuerte condicionalidad.

Hoy, el Gobierno, en Consejo de Ministros, se dispone a aprobar la quinta reforma bancaria de los últimos años. Reforma que supondrá el nacimiento del Banco Malo (pleonasmo digno de Góngora), un almacén temporal de residuos tóxicos donde alojar toda la morralla ladrillera y cementil. Con guión de Bruselas, fotografía de Merkel y efectos especial del BCE, la “Reforma Bancaria V: La redefinitiva” entrará también en el asunto de las preferentes, esperemos que evitando su venta en un futuro a particulares, y posiblemente obligue a los tenedores de preferentes de las entidades rescatadas a asumir fuerte pérdidas, que podían llegar hasta el 75% de lo invertido (lo que, por otra parte, no es ninguna novedad pues legalmente siempre ha sido así). Algunos medios apuntaban estos días que el Gobierno estaba intentando negociar con Bruselas una salida para estos inversores que pasaría por la conversión de las preferentes en deuda a (muy) largo plazo. Veremos pero, en todo caso, Bruselas tendrá seguramente la última palabra.

Es difícil no empatizar con los inversores que han perdido, o temen perder, buena parte de sus ahorros. Personas que, en muchos casos, desconocían en profundidad dónde estaban metiendo su dinero y que se dejaron guiar por su banco o caja hacia vehículos de inversión rentables pero no exentos de riesgos. Es difícil no comprender su rabia y su hastío, repito, pero tampoco podemos negar que esto forma parte del sistema. Nadie da duros a cuatro pesetas y los intereses que ofrece todo tipo de inversión no cubren solamente el hecho de que no puedas disponer de tu dinero temporalmente, también los riesgos. Más rentabilidad, más riesgo; menos riesgos, menos rentabilidad. La prima de riesgo sube porque los inversores no se fían de que vayamos a devolverles su dinero y nos exigen más a cambio de prestarnoslo. Si España quiebra, ellos perderán buena parte de su dinero. Nadie le presta a Grecia porque, a pesar de la alta rentabilidad de su deuda, los inversores consideran que la quiebra es tan inminente que el riesgo es excesivo. Así funciona.

Las personas que invirtieron sus ahorros en preferentes, atraídos por una mayor rentabilidad, optaron por un producto que tenía mayores riesgos y si ese riesgo se materializa es lógico que la inversión se vea afectada. Gestcartera, Rumasa, Forum, Afinsa; son muchos los casos recientes en que inversores particulares han perdido el dinero que habían invertido buscando esa mayor rentabilidad. Lo único que diferencia aquellos sellos de estos lodos es que parece que nadie va a pasar ante un juez por estafar con preferentes a los clientes de su entidad. Y eso sí que no es justo. Preferentes vendidas a ancianos, firmadas con una equis o con la huella dactilar; promesas de seguridad que no era tal, mentiras o medias verdades para colocar madera carcomida a precio de oro. Ya decía Buffet que no le debes preguntar a tu peluquero si necesitas un corte de pelo. Si los inversores han de pagar su error con su dinero, alguien tiene que pagar por empujarles a ese error. Y no hablo del que estaba al otro lado de la ventanilla, que quede claro. No sería justo que solo aquellos que tienen más difícil defenderse fuesen los únicos sepultados por el derrumbe, accidental, controlado o premeditado, del sistema financiero patrio. Si ellos pierden su dinero, que parece lo más probable, alguien debería acabar en la cárcel por ello.

A mi se me ocurren un par de nombres, seguramente a ustedes también.

El fantasma de la obra

Bankia patrocina este cráter humeante

“Hoy es un día grande y emocionante, porque no se toman decisiones de esta índole a diario, y estamos muy satisfechos porque creo que al elegir Bankia hemos conseguido un nombre con mucha fuerza que tiene un fondo serio, de un color caoba que de alguna manera da serenidad, y también la fuerza del color verde, que da juventud, espíritu ecologista…, además de que el término tiene mucha musicalidad, es abierto e invita a llenarle de contenido» Además, es una palabra «que empieza por una “b” que tiene una especie de esquema de corazón, es joven y transmite cariño»

El que así habla es Agustín González, presidente de la Diputación de Ávila, de Caja de Ávila y miembro del Consejo de Administración de BFA, matriz de Bankia, el día de la presentación de la nueva imagen de esta última. Para gustos colores, dice el refrán, y aunque es evidente que entre sus numerosos cargos y ocupaciones no figura el de crítico de arte, director creativo o diseñador gráfico; no somos nosotros de esos que se meten con la gente por cómo viste, cómo lleva cortado el pelo o cómo ha tuneado el coche. Allá cada cual con sus gustos, aficiones y vicios.

Aunque hay que reconocer que las declaraciones se las traen. El color caoba transmite seriedad, dice, y el verde juventud y espíritu ecologista. La b transmite cariño. Sin duda mi parte favorita de la descripción es esa en la que afirma que Bankia es un término abierto que invita a llenarlo de contenido. Quizá en aquel momento no estaba muy claro a qué se refería, o directamente no se refería a nada. Lo más probable es que toda esa parrafada solo pretendiese salir al paso ante un micrófono, escurrir el bulto ante un pregunta del tipo “¿Qué le parece el nueva marca?” Pero el paso del tiempo ha dado un nuevo valor a sus palabras. ¿Con eso de que había que llenar la marca de contenido no se referiría al agujero de 23000 millones de € que vamos a rellenar entre todos?

Por si usted acaba de llegar de Ganímedes o de cazar elefantes con su novia alemana, le resumo la situación. El cuarto banco del sistema financiero más mejor del mundo mundial y de parte de la galaxia ha sido rescatado por el Estado. La broma ya nos ha costado más de 4000 millones, que ya habíamos aflojado en su momento, a los que habrá que sumar, de momento, otros 19000, BCE mediante. Todo esto, tras unas semanas de vértigo en las que, tras destituir al anterior mandamás, un gran economista aficionado a las espantadas, el nuevo gerifalte, un exbanquero de esos que se jubilan con una paga equivalente al PIB de algún país africano, ha descubierto horrorizado que tanto Bankia como su matriz BFA se habían equivocado con unas sumas y unas restas al hacer las cuentas anuales. Donde antes ponía 300 millones de ganancias, en realidad debería poner 3000 millones de perdidas. Y donde antes ponía que se ganaban 40 millones resulta que tenía que haber puesto que se perdían más de 3300 millones. Estas cosas pasan ¿Quién no se ha equivocado alguna vez con las vueltas del pan?

Y todo esto que les he resumido en un párrafo sin que nadie se haya dignado a dar explicaciones. Es decir, que los españoles vamos a apoquinar cuatro billones de pesetas, unos 500 eurillos por barba, sin saber muy bien a qué se debe la factura. No ha dado explicaciones el gobierno, ocupado en cosas tan urgentes como el Tratado de Utrecht y los silbidos al himno nacional, no vaya a ser que a alguien le dé por pensar. No ha dado explicaciones el anterior responsable del chiringuito, ni el encargado de comprobar la salubridad de los chiringuitos, que dice que se va por responsabilidad y patriotismo, ni la nueva dirección del chiringuito. La culpa no es de nadie, hay que mirar al futuro, a no ser que encontremos una fórmula para cargar con el muerto a Zapatero. Estamos generando confianza, por favor no molesten.

Agustín González tampoco ha dado explicaciones de su papel como Consejero en BFA ni del papel de Caja de Ávila en todo esto. La transparencia bien entendida empieza por los demás. Tan solo sabemos que le pareció muy bien la nacionalización de la misma y que hace unos días lanzó un mensaje de tranquilidad a los clientes de la caja. De los accionistas que acudieron a la salida a bolsa de la entidad y que han perdido más del 60% de lo invertido no ha dicho nada, mismo silencio referido a los trabajadores, por lo que ambos colectivos pueden darse por jodidos. ¿A qué esperan para dar explicaciones los reponsables de Bankia y de las Cajas de Ahorro que formaban parte del invento? Sería presuntuoso creer que nosotros solitos hemos hundido el barco verde sobre fondo caoba, pero aunque Caja de Ávila solo representase un 2.33% del total de la entidad sería bueno y justo, ya que nos van a pasar la factura, conocer sin maquillaje la situación real del grupo y de las cajas que lo forman. Saber cómo estaban cuando entraron a formar parte de Bankia, como estarían ahora de ser independientes y qué futuro les espera. Conviene aclarar en qué momento y cómo “la niña bonita de las cajas” de la región fue poseída por el Mal, fue la primera de la región en entrar en pérdidas y pasó de una tasa de morosidad del 3,54% en 2008 a otra del 15,7% a cierre de 2010. Conviene aclarar qué va a pasar con la Obra social de la misma en los próximos años. Y conviene aclarar sobre todo cuánto cobraron y cobrarán, todos sabemos que es un sector en el que se premia con generosidad la mediocridad, los genios que pronosticaron que en 2014 la Caja triplicaría sus beneficios con la fusión y cuánto aquellos que con sus firmas avalaron tan imaginativas cuentas, las de antes y las de ahora.

Diversos colectivos y organizaciones han pedido a Agustín González que dimita. Me sumo. como ciudadano a la petición pero tengo claro que no lo va a hacer. La Caja ha comenzado el proceso que conduce a la renovación de sus cargos y por lo tanto a la salida del Presidente de la Diputación de la misma. Quizá dé algún discurso en ese momento, quizá incluso dé alguna explicación. Por si en algún momento recurriese a la socorrida excusa de la herencia recibida, es bueno recordar que Agustín González ocupa el cargo desde el año 2007, a pesar de que en un principio el máximo previsto por los estatutos de la entidad era de dos años, tras suceder a Feliciano Blázquez, mentor de Aznar y Acebes, quien a su vez sucedió a Sebastián González; y que antes de ser presidente de la misma fue su vicepresidente.

Dimitir no es algo habitual en este país. Quizá produzca urticaria, o algún tipo de síndrome de abstinencia, no está comprobado empíricamente. O quizá estamos poco acostumbrados a que los ciudadanos pidan explicaciones a sus políticos por sus acciones u omisiones. Sea como fuere, sería muy buen momento para empezar. Tiene 23000 millones de razones para hacerlo. Además, si empieza ahora, cuando termine de dimitir de sus numerosos cargos será todo un experto en la materia y podrá dedicar su jubilación, si no le llega la pensión o si se aburre en su casa, a dar charlas de autoayuda para políticos con morriña de sus poltronas y sus coches oficiales.

Bankia está enladrillada ¿Goirigolzarri la desenladrillará?

El Día de la Bestia es una de las películas icónicas del cine español. Dirigida por Álex de la Iglesia y protagonizada por Álex Ángulo y Santiago Segura, obtuvo 5 premios Goyas y éxito de crítica y público. El argumento de la película, para aquellos que no la hayan visto, es el siguiente: el anticristo va a nacer, ya hay que tener ganas estando las cosas como están, y lo va a hacer ni más ni menos que en Madrid. No, Zapatero no sale en la película, ni el anticristo es un sindicalista, ni Rubalcaba. No sean pesados y, por su salud, dejen de ver Intereconomía. Tras varias peripecias que no les voy a narrar, el protagonista de la película, un cura vasco, acompañado por un aficionado al death metal y por un profesor de ciencias ocultas de esos de la madrugada de la Sexta, descubren el lugar en el que se producirá el nacimiento de Lucifer: Puerta de Europa, las archifamosas Torres Kio.

Aunque Madrid tiene muchos lugares satánicos (desde la Fuente del Ángel Caído hasta el mirador de San Chinarro, pasando por centenares de PAUs a las afueras) la elección de Puerta de Europa como lugar del advenimiento del maligno fue especialmente acertada, sobre todo si contemplamos aquella decisión a la luz de los últimos acontecimientos. No es solo su forma, ni el famoso caso de corrupción que estalló alrededor de su construcción, ni el monumento al hormigón armado y a Calvo Sotelo, ni siquiera el pirulo ese de Calatrava que plantaron delante. Las Torres Kio merecen ser el lugar en el que nazca el anticristo porque en una de ellas, en la impar concretamente*, está la sede ejecutiva de – leanlo bajito para no despertar a Lucifer – Bankia, la puerta al abismo de nuestra economía, el espiritu perverso más dañino para nuestro sistema financiero, el ente oscuro más potente de cuantos arrastran a nuestro país a las tinieblas del rescate y de la troika, el cuerpo más viciado por el cemento. Lo peor de lo peor.

Como todos ustedes ya sabrán, si no tienen la fortuna de vivir alejados de la realidad que golpea diariamente nuestro apéndice nasal, el Gobierno se dispone a inyectar dinero, una cantidad indeterminada pero a buen seguro astronómica, en Bankia, la entidad resultante de la fusión de Caja Madrid con Bancaja y otras cinco cajas de ahorros más pequeñas entre las que está, fijate tú qué cosas, Caja de Ávila. Aunque no sabemos muy bien como acabará todo esto, apenas estamos comenzando a desenmarañar el nudo de la historia, si conocemos algunos detalles, sobre todo cifras. Sabemos, por ejemplo, que el principal problema de Bankia es el ladrillo. Por ponerle cifras, la exposición inmobiliaria del grupo representa más de 50000 millones de € de los cuales más de 16000 corresponden a suelo. Sabemos también que esta inyección de capital, o como termine llamándose en la neolengua popular, no es la primera. Más cifras: Bankia recibió del FROB 4500 millones, el Estado ha avalado 27000 millones de euros en emisiones del grupo, consiguió 3000 con su salida a bolsa y 25000 con las subastas de liquidez del BCE. Es cierto que en teoría buena parte de ese dinero se devolverá y con intereses pero ya tengo artrosis de tanto cruzar los desdos. Se ha escrito mucho ya sobre el grupo y sobre sus números, su presente y su futuro, a la espera de lo que decida el gobierno el viernes (y de lo que se publique el sábado en el BOE) así que no les voy a pontificar más sobre el tema económico. Incluso en este humilde rincón se habló de esto meses atrás. Vamos con otros derivados.

Los dos nombres más destacados en los últimos días en torno a Bankia han sido el de Rodrigo Rato, primera víctima de los movimientos de De Guindos para sanear la entidad, y Goirigolzarri, el exorcista jubilado (jubilado de oro, eso sí) encargado de conjurar a las fuerzas del mal y al cemento. Pero a nivel local son otros los nombres que nos interesan y sobre cuyo papel presente y futuro nos asaltan dudas. El primero de ellos, como no, el Presidente de la Diputación y de Caja de Ávila, Agustín González, miembro del Consejo de Administración de BFA, matriz de Bankia, del cual recibió a lo largo de 2011 más de 220000 euros. La inexcusable profesionalización de la gestión del Banco que esperemos ahora sí se lleve a cabo ¿hará que cumpla su promesa de abandonar la entidad aunque sea con unos cuantos meses de retraso? ¿Asumirá responsabilidades? ¿Entonará el mea culpa? Y los políticos abulenses que nos vendieron la integración de la Caja en Bankia como lo mejor para el futuro de la entidad, hablo de Antolín Sanz, de García Nieto y del propio Agustín González, ¿reconocerán su error? Porque digo yo que al menos nos tendrán que explicar como Caja de Ávila, “la niña bonita apetitosa” de las cajas regionales, acabó varada en una playa de cemento y ladrillos como si de una ballena verde fosforito se tratase. Si Caja de Ávila, como parte de Bankia, acaba intervenida, troceada o subastada ¿alguien, del PP o del PSOE, se dignará a explicar a los abulenses como se llegó a esa situación si todo era estupendo y de colorines chillones?

Y hablo de errores de gestión y no de otra cosa porque siempre he creído más en la incapacidad que en la maldad como motor de la política. Las cajas de ahorros, la banca pública, se ha ido a tomar por culo, perdonen la expresión, porque las dejamos en manos de nuestros políticos y estos las usaron como se les antojó en medio de la bacanal de ladrillo, cemento y dinero barato europeo de la pasada década, pensando que las vacas gordas nunca iban a tener que ponerse a dieta, entre el aplauso y la aquiescencia de la ciudadanía, los únicos que, al final, terminarán pagando los errores de todos los actores del sistema. Así nos va.

PS.- Mucho se habla del modelo islandés, de dejar quebrar a los bancos, de que los políticos pasen por los tribunales, etc. y de lo novedoso que esto resulta ¡Paparruchas! Este tipo de cosas se lleva haciendo desde hace siglos en el norte de Europa. Miren como solucionaban los suecos hace unos siglos las crisis:

Dómaldi, heredero de su padre Wisburr, gobernaba el país. Mientras vivió hubo en Suecia escasez y hambre. Los suecos hicieron grandes sacrificios en Upsala. El primer otoño, sacrificaron bueyes y el año no mejoró; el segundo otoño sacrificaron a un hombre pero el año incluso empeoró. El tercer otoño los suecos se reunieron en Upsala en gran número y terminaron poniéndose de acuerdo en que la escasez provenía de Dómaldi y decidieron lo siguiente: que la solución era ofrecerlo en sacrificio para así conseguir un buen año y que había que capturarlo, matarlo y esparcir su sangre en el altar. Y eso es lo que hicieron.

Yngligasaga, 15

* Llevan un tiempo intentando deshacerse de la torre, vendiéndola o alquilándola, para trasladarse a una de las torres de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid.

Actualización 12:00.- Una cifra más, Deloitte, la auditora de las cuentas de Bankia detectó un desfase patrimonial de 3500 millones de €.

Actualización 16:00.- Según ABC y Cadena SER, esta misma tarde BFA-Bankia será nacionalizada. Mañana habrá que emitir un nuevo mensaje de tranquilidad, supongo. Un hurra y dos hip para sus gestores.

Actualización 10/05.- Ayer a última hora, el Estado nacionalizó el 100% de BFA asumiendo el control también del 45% de Bankia. Ya pueden pasarse ustedes por la oficina más cercana del grupo a solicitar su vajilla de regalo. En relación con Caja de Ávila, cito El País: “La decisión supone en la práctica la desaparición de las siete cajas de ahorros que componen BFA: Caja Madrid, Bancaja, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja. El capital que estas entidades aportaron al grupo fusionado ha desaparecido porque se ha destinado a enjugar pérdidas” Felicitar desde aquí a los miembros abulenses del Consejo de Administración por su buena gestión en defensa de los intereses de la provincia.

Actualización 12:00.- Este post sobre el futuro de Bancaja nos puede servir para Caja de Ávila. Cito: ” Nacionalizada BFA, lo que implica igualmente que el Estado controlará el 45% del capital de Bankia que tiene en su poder, las cajas socias dejan de tener ninguna propiedad ni participación en el mundo financiero. ¿Qué les depara el futuro? Pues si nada cambia, la ley De Guindos lo dejó claro: aquellas cajas de ahorros que se queden sin vinculación financiera deberán devolver su ficha bancaria y convertirse en una fundación de carácter especial. A no tener otras vías de ingresos relevantes -la esperanza eran los dividendos que confiaban repartir BFA-Bankia con sus beneficios- la caja tendrá que echar mano de sus ahorros” Y cuando se acaben los ahorros, adiós a la obra social.

Actualización 26/05.- Por si alguien llega hoy al blog buscando algo sobre Bankia y Caja de Ávila, dejo cerrado el tema con las últimas noticias. Ayer, la matriz de Bankia solicitó al Estado 19000 millones de € y anunció una inyección de capital en la filial de 12000. Además, como colofón de todo este calamitoso periplo, rectificó las cuentas de la entidad para el ejercicio 2011 pasando de casi 300 millones de beneficio a casi 3000 de pérdidas (Medio billón, con B de Agustín, de pesetas). Con esta inyección de capital, la participación de las Cajas, entre ellas Caja de Ávila, en el grupo se minimiza o desaparece (y con ella la Obra Social de las Cajas), igual que la de aquellos que comprasen acciones en la salida a bolsa de la entidad. Todas estas cifras ¿Eran conocidas por los representantes de Caja de Ávila? Si las conocían ¿asumirán responsabilidades por su gestión y por mentir? Si no las conocían ¿asumiran responsabilidades por su manifiesta incapacidad? ¿Darán explicaciones? Solo nos queda cruzar los dedos y desear lo mejor para los trabajadores del grupo y para aquellos que habían invertido sus ahorros.

Caja de Ávila 1878 – 2012. Descanse en paz.

Breve (o no) comentario sobre las cajas de ahorro y Elgorriaga

Crisis, cuarto año triunfal.

Fue hace poco más de cuatro, por el mes de febrero de 2008, pero parece que ha pasado un siglo. La mayor novedad de aquella campaña electoral que terminó con la victoria del PSOE, a parte de la niña de Rajoy, fue el debate entre los teóricos responsables de economía de los presumibles gobiernos por salir de las urnas. A la izquierda, el tuerto Pedro Solbes, a la derecha, el empresario Manuel Pizarro; enfrentando cifras, programas, previsiones y proyectos. Coincidían en que se aproximaban nubes, pero no se ponían de acuerdo sobre la profundidad de la borrasca. Solbes hablaba de una cierta desaceleración del crecimiento, nada grave. Pizarro pronosticaba una crisis profunda… que nos impediría crear empleo al situar el crecimiento por debajo del 2%.

Era 2008, España sufría una tasa de paro del 8,5%, la prima de riesgo era una desconocida que hibernaba en los 25-30 puntos básicos y nuestro mayor problema era la inflación, que se situaba por encima del 4% anual. Han pasado cuatro años y aquí estamos: el paro desbocado, el PIB buscando un nuevo suelo, la burbuja muerta, la bolsa patidifusa, el crédito estrangulado y la prima de riesgo por las nubes.

Pero sería injusto señalar con el dedo a Pizarro y a Solbes por su falta de previsión cuando nadie vislumbraba por aquel entonces un futuro tan negro como nuestro presente. No lo vieron los responsables económicos del país, ni de las instituciones internacionales y, como era de esperar, tampoco los de nuestra comunidad. Por aquel entonces, en CyL se hablaba de avanzar en la estabilidad del empleo, de mejorar las cifras de empleo juvenil y la conciliación familiar, y el presidente Herrera decía que el gran objetivo de la comunidad era la convergencia con Europa mientras recordaba que la comunidad tenía la tasa de paro más baja de los últimos 25 años. Así era. La comunidad cerraba 2007 con una tasa de paro del 6,99% según la EPA y el PIB registró un aumento del 3,54%, impulsado por un boyante sector de la construcción que creció ese año un 4,2%. La provincia de Ávila cerró 2007, pasmense, con una tasa de paro del 5,58%. La tormenta parecía lejana. Hoy… bueno, ustedes ya saben como estamos hoy, no hace falta que les amargue el día recordándoselo. Las cifras citadas son tan solo la prueba palpable de la evolución (evidentemente a peor) del tejido empresarial y financiero de la comunidad a lo largo de estos cuatro funestos años.

Por poner un ejemplo de esta evolución, y por su sempiterna actualidad, ahí tienen ustedes a las cajas de ahorro de la región, o lo que queda de ellas. Otro ejemplo, además, de como la realidad nos ha superado a todos. Hace cuatro años, las entidades de la comunidad iban a unirse/fusionarse/hermanarse todas juntas en paz y amor para crear un gran grupo, el cuarto o quinto del estadospañol, que serviría de motor de desarrollo de la región. Hoy, de aquello, nada. Las cajas más pequeñas se han fusionado como buenamente han podido, aparentemente persiguiendo más los intereses de sus mandatarios que los bienintencionados objetivos fijados por el vicepresidente y consejero de economía Tomás Villanueva. Mientras, las dos más grandes, Caja Duero y Caja España, se unieron, tras gran zozobra por el reparto de sillones, para ser ahora, en el mejor de los casos, absorbidas por la andaluza Unicaja, que se quedaría con el 70% de la entidad resultante. Si está fusión no llega a buen puerto, se rumorea que las cajas serían intervenidas por el Banco de España si no fructifican sus maniobras de ingeniería financiera. La desaparación de las cajas castellano y leonesas (o castellanoleonesas, como cada uno guste) es, en resumen, un éxito de gestión de tal calibre que tan solo la inigualable Comunidad Valenciana, que ha perdido todo su músculo financiero intoxicado hasta la muerte por proyectos megalómanos, consigue igualarlo y superarlo. Medalla de plata para Juan Vicente.

Respecto al maltrecho sector empresarial que mencionábamos antes, y por dar al menos una buena noticia, parece que se despeja el futuro de Elgorriaga tras recibir tres ofertas de compra, una de las cuales, la de la empresa vasca de distribución de bebidas Urbasa Global, cumple con todos los requisitos que se exigían. La noticia es doblemente buena: por fin parece verse luz al final del túnel para Elgorriaga y además es posible que esa luz no sea de un TRD que se aproxima a toda velocidad. Me explico. La empresa necesita un comprador, pero no cualquier comprador. Uno de los nombres que se han barajado a lo largo del proceso de compra ha sido el de Rodolfo Cachero, empresario asturiano del que creo no han dado más detalles los medios locales. Como el que esto suscribe es por naturaleza curioso, como el famoso gato muerto, no pudo resistir la tentación y se lanzó a las redes buscando los éxitos económicos del citado empresario. El señor Cachero fue el fundador de TeleAsturias, cerrada por el gobierno asturiano por carecer de licencia. Tuvo negocios mineros, cerrados tras varios conflictos con los trabajadores y la administración. Hoteleros, como Partner Hotels, que compró en 2007 y quebró, siendo absorbida por otra empresa del sector, en 2009; e inmobiliarios, como la Constructora Asturiana, que llegó a acumular deudas por valor de 3400 millones de pesetas. Es acreedor de Spanair a través de la empresa Aviaservices y, cosas de la vida, pasó por la cárcel por defraudar a Hacienda de forma continuada durante cuatro años. La historia de esto último no acaba aquí: fue detenido en Marbella en Agosto de 2001, después de 9 meses en busca y captura, tras escapar de un cerco policial en Oviedo arrollando a dos agentes de policía. Solo le falta ser familia del capitán del Costa Concordia.

Además de curioso, soy optimista por naturaleza, como Zapatero pero con barba y sin las cejas puntiagudas, y creo de verdad en la rehabilitación y en la reinserción, pero en este caso no puedo más que sentir alivio pensando que Elgorriaga no caerá en las manos de este empresario. Quizá se haya reformado, no lo pongo en duda, y quizá sea en el futuro el nuevo Amancio Ortega o el nuevo Larry Page, pero creo que prefiero que experimente en otro sitio.

Esperemos que la noticia se concrete y Elgorriaga salga adelante. Esa noticia sería una pequeña luz en mitad de una tormenta que ya dura demasiado.Y lo que nos queda.

PS. Lo de las fusiones de las cajas de ahorro viene de lejos.

Adiós Caja de Ávila, hola Bankia.

A las 12 de la mañana, sale a bolsa Bankia, el nombre comercial del Banco Financiero y de Ahorros, entidad resultante de la fusión fría de Caja Madrid, Bancaja y otras entidades más pequeñas entre las que se encuentra Caja de Ávila.

Podríamos hablar largo y tendido sobre esta fusión. Podríamos hacer historia y remontarnos al ya lejano 2007 para hablar de la frustada operación capitaneada por la Junta para fusionar todas las cajas de la región o saltar en el tiempo para, sin llegar al presente, comentar como encalló la entrada de la Caja en el grupo Banca Cívica. También podríamos comentar lo que dicen las malas lenguas sobre ambos procesos frustados, ensuciarnos las manos con dimes y diretes, con rencores, sillones ocupados y por ocupar y afinidades políticas que saltan fronteras. Podríamos, ya les digo, pero no lo vamos a hacer porque a mi me gusta hablar de las cosas que conozco o que puedo llegar a conocer. Así de aburrido soy.

También podríamos hablar de las implicaciones económicas de toda la operación Bankia. En este tipo de cuestiones, asuntos de dinero con muchos ceros,  no soy más que un observador amateur con algunas lecturas, pocas, a las espaldas. Un poco de Krugman, Stiglitz y Keynes no son suficiente capote para lanzarme a un ruedo como este, repleto hasta la bandera de las arenas movedizas que suponen el Tier 1, el core capital, las provisiones anticiclicas, la EBA, o el EBITDA. No les puedo decir si el precio que Bankia ha fijado para sus acciones es el correcto, por debajo de la parte baja de la horquilla, aunque me temo que no tenían muchas opciones si querían colocar el 100% de la oferta; y tampoco les puedo ayudar con el comportamiento futuro de sus títulos porque estando como están la bolsa, los mercados y la cesta de la compra, cualquiera se arriesga a hacer pronósticos.

Lo que si puedo hacer, en cuanto ciudadano, es evaluar el comportamiento de los actores implicados. Y lo puedo hacer por una razón muy sencilla: hasta hoy, 20 de Julio, Caja de Ávila y el resto de las integrantes del SIP de Caja Madrid eran entidades públicas gestionadas por representantes de los partidos políticos. Las Cajas, descansen en paz, eran Banca Pública y como tal su bancarización y privatización parcial es la perdida de una parte importante del patrimonio de todos. Es cierto, la entrada de capital privado nos permite ahorrar unos miles de millones de euros porque tapa agujeros que si no deberíamos tapar entre todos, pero eso lo único que hace es agrandar el fracaso de sus gestores, que deberían rendir cuentas, al menos, ante los ciudadanos. Como este es un blog sobre Ávila, la gestión irresponsable que nos toca señalar es la de aquellos que controlaban Caja de Ávila, pero de esta catástrofe no se libra nadie. Sí, aquí el PP tenía amplia mayoría en el Consejo de Administración de Caja de Ávila, pero en otros lados, Castilla-La Mancha sin ir más lejos, eran otros los mandamases. Todos los partidos y buena parte de los ciudadanos, por acción u omisión, han sido responsables de convertir la banca pública en chiringitos bancarios dedicados a financiar ruinosos proyectos personales o políticos con el resultado que todos conocemos.

Decía más arriba que a mi no me gusta hablar demasiado de lo que no conozco, pero debo ser un tipo raro. En un país donde todo el mundo habla de todo, la hemeroteca se convierte en una ratonera de la que nadie puede escapar. Nadie, tampoco los políticos. Darnos un paseo por las páginas de los medios de comunicación abulenses y regionales nos permite descubrir declaraciones y postulados que el tiempo se ha encargado de poner en su justo lugar. Veamos algunos ejemplos referentes a nuestra, es un decir, Caja de Ahorros, su fusión, lo bien que nos va a ir y lo chulo que es el logotipo en verde pistacho con el fondo caoba (serenidad, espíritu ecológico, joven, abierto, musical). Las negritas son mías, prohibido reírse.

Por ejemplo, Antolín Sanz, en Junio de 2010 afirmaba que los consejeros designados por el PP en Caja de Ávila avalarían “un proyecto en el que quede plenamente garantizada la naturaleza jurídica de la entidad, el mantenimiento de signos tan distintivos como su vinculación territorial, su obra social y órganos de gobierno así como la no destrucción de puestos de trabajo

Es una pena que tan solo unos meses después, en Marzo de 2011, el Diario de Ávila nos informase de que “En el total del grupo de cajas que han formado Bankia son alrededor de 4.000 los trabajadores que este año saldrán de sus respectivas entidades a consecuencia de este ERE, cifra que representa un 18% de la plantilla” “En principio habían sido 128 las prejubilaciones fijadas para Caja de Ávila” No me hagan mucho caso, pero 128 prejubilaciones son, más o menos, 128 puestos de trabajo destruidos.

El mismo Antolín Sanz, en septiembre 2010, en cuanto a las declaraciones del consejero de Economía, Tomás Villanueva, sobre que la integración en el SIP de Caja Madrid era una decisión “desmesurada”, decía que no lo compartía “en absoluto” porque “se respeta desde el principio al fin lo que es hoy Caja de Ávila” y porque “las perspectivas económicas consolidan el modelo, garantizan los puestos de trabajo y da perspectivas de futuro, no se pierde ni un euro de la obra social, y no se cierran oficinas en la provincia de Ávila, si no que se asumen más oficinas de otras entidades”

Es una pena que la realidad se empeñe en llevarle la contraria. Obra Social Caja de Ávila. 2010: 12,7 millones de euros. 2011: 10,5 millones de Euros. Diferencia 2010-2011: -2,2 millones de euros. 2,2 millones de euros son algún euro que otro.

Dejemos de lado a Antolín Sanz y veamos que opinaba, el director general de Caja de Ávila, José Manuel Espinosa (ojo: no es político), en septiembre de 2007 sobre esto de las fusiones. “Reiteró que en el consejo celebrado «se zanja por lo que respecta a esta caja» cualquier proyecto de fusión con otras entidades de ahorro. Así, indicó que «esta caja es Caja de Ávila y seguirá siéndolo durante muchos años»” ¿Y qué opinaba respecto a las fusiones en octubre de 2008 José Manuel Espinosa? “La fusión no entra en nuestro planes” Brillante porvenir como futurólogo el suyo.

Quizá la citada fusión no entrase en los planes de la entidad porque “Caja de Ávila era una niña bonita, apetitosa para otras instituciones”, como decía Agustín González en diciembre de 2009. Es una pena que a la niña no tardase en salirle el acné y entrase en perdidas en el primer trimestre de 2010. Para que luego acusen a Zapatero de no ver venir la crisis.

De todas formas, podemos estar tranquilos. El objetivo de la fusión, según Agustín González, es “contribuir al desarrollo, crecimiento y bienestar de las familias” ¿Y qué mejor forma de contribuir al bienestar de las familias que aumentarles las comisiones?

Con estos enlaces no quiero demostrar más que una cosa: dejar algo tan importante como la banca pública en manos de políticos no fue una buena idea porque no sabían absolutamente nada del tema. Ir a tientas, con los ojos cerrados, en una habitación a oscuras, es lo que tiene: a veces rompes algún jarrón. Una opción más perversa, propia de mente sucias y desequilibradas, sería pensar que nuestros representantes nos han metido en este barrizal por intereses personales o políticos, pero eso sería pensar mal de ellos. Yo aún confio en la gente por lo que me conforta pensar que todo este embrollo tan solo ha sido fruto de la incapacidad de nuestros políticos, de su falta de previsión e impericia contable y no de la malicia o resultado de anteponer sus intereses a los intereses de todos. Me conforta pensar que ahora mismo todos ellos, vuelvo a repetir que esto vale para las Cajas de Ahorros de toda la piel de toro, están profundamente arrepentidos y avergonzados, al borde del llanto y la dimisión. Nadie quiere destruir los servicios públicos, ni menguar el patrimonio de todos ¿o sí?

 

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