Bankia subatómica

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La remontada

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Nuestro interés eres Hulk

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Ban ¡kia!

Sí, otra vez Bankia. Sí, Bankia huele, tienen razón. Y no es que la empresa que limpia las oficinas se haya declarado en huelga, o que el éxito de la televisiva Isabel haya animado a los trabajadores de la entidad a no lavarse hasta tomar Granada.

Si usted es lector habitual de este espacio, puede ahorrarse las líneas que vienen a continuación. Se lo digo en serio, de verdad. Ni le vamos a poner falta, ni se lo vamos a echar en cara en un futuro. Aquí hoy no va a leer nada nuevo, ni aspiramos a sacarle una sonrisa, ni la lectura va a ser entretenida. Si le apetece, como mucho, pasesé por los comentarios. Quizá alguien haya dicho algo gracioso o inteligente que merezca la pena ser leído. Si tiene curiosidad, el tema le da rabia, o no tiene nada mejor que hacer, siga leyendo, pero bajo su responsabilidad. Si sufre algún tipo de lesión cerebral, se desploma sobre el teclado y muere al atragantarse con una tecla, nosotros no queremos saber nada.

Como sabrán, cual rabo de largartija amputado, Caja de Ávila sigue coleando. El pasado lunes, el presidente de la Diputación, Agustín González declaró en la Audiencia Nacional en calidad de imputado y ayer mismo lo hacía el exministro y exalcalde de Ávila Ángel Acebes. Por desgracia, ninguno de los dos testimonios aportó nada nuevo. El primero, como otros muchos de los que han pasado ya ante el juez, hizo un Poncio Pilatos amparándose en que carecía de formación financiera, definió la situación de la entidad como de “absoluta normalidad” y afirmó que las cuentas de la entidad eran correctas ¿Cuáles? ¿Las que hablaban de  beneficios millonarios o las que afirmaban que tenía pérdidas mil millonarias? Pues ambas, qué cosas preguntan ustedes. ¿Y cómo puede ser eso? Misterios de la ingeniería financiera reservados para iniciados en Alquimia y Hechicería. Bueno, a esos y a los maestros de primaria sin conocimientos financieros que cobraban como si tuviesen un par de MBA.

El exalcalde Ángel Acebes tampoco ha aportado mucho. Él estaba allí, sí, pero poco tiempo. Casi no había llegado y ya se estaba marchando. No había ni desembalado el cactus para ponerlo sobre el ordenador cuando ya estaba camino de Iberdrola. Tanto es así que, según su abogado, la imputación le ha caído de rondón. ¿Qué cómo se pueden cobrar 180000 por no hacer nada y no enterarse de nada? Eso me pregunto yo también.

Mientras esto sucedía en la capital del reino, en la amurallada capital de Carpetovettonia, el oscuro futuro de la Obra Social tomaba forma. Como ya se sabía y comentamos por aquí en su día, tras la nacionalización de BFA-Bankia, la única salida para la Caja local era su conversión en Fundación y su lenta muerte a medida que se le acabasen los fondos. Ahorrillos que, si los mayas no aciertan, duraran un mínimo 9 años – año arriba, año abajo – tras despedir, eso sí, al 50% de la plantilla actual. El presupuesto anual durante esos años será de unos 3 millones y medio de reales de vellón europeos. ¿Se acuerdan cuando en 2010 el presupuesto de la Obra Social era de casi 13 millones de euros? O tempora, o mores! que diría Marco Tulio – el tío Cicerón para los amigos.

Pero no todo iban a ser malas noticias, leñe. ¡Arriba esos glúteos! Espinosa, el director general de la Caja, ha decidido renunciar a la indemnización de 400.000 euros que le debía la entidad. ¡Otros dos meses de vida para la fundación resultante de la defunción de Caja de Ávila!

¿Que se acabará antes: la crisis o la Fundación de Caja de Ávila? Hagan sus apuestas, homínidos.

PS:- Para los que se hayan quedado con ganas de más… ¡La recopilación definitiva de post dedicados a Bankia-Caja de Ávila. ¡Y no son pocos!

20/07/2011.- Adiós Caja de Ávila, hola Bankia

9/05/2012.- Bankia está enladrillada ¿Goirigolzarri la desenladrillará?

18/05/2012 El cuento de un gran cuento (perdices intervenidas)

30/05/2012.- Bankia patrocina este crater humeante.

3/06/2012.- Supermassive Bankia Hole

4/07/2012.- Pasa el marrón (marrón Bankia) a otro

15/10/2012.- Lo nuestro es puro teatro

Y de regalo, el permiso de residen… no, perdón, eso es en otro lado. Y de regalo, los enlaces a los tres estupendos post de HalónDisparado sobre el funcionamiento de la cosa cajera. Ay, quién maneja mi caja (Partes IIIIII)

El espinoso tema de las participaciones preferentes

En mi casa, la antigua Caja de Ahorros de Ávila (STTL) siempre fue la entidad de referencia. Por sus oficinas pasaban facturas, nóminas, pensiones, pagos, recibos, becas y créditos de mis padres, mis abuelos y diría que también de alguno de mis tíos. Todo o casi todo pasaba por la Caja. Incluso yo,  durante algunos meses, los últimos meses que viví en la ciudad amurallada, tuve una cuenta con mi pareja en la vetusta entidad. A día de hoy, buena parte de mi familia sigue teniendo allí sus ahorros, aunque ahora se llamen Bankia, todo vaya en caoba y verde fosforito, y las murallas hayan dejado paso a una “b” con forma de corazón.

¿A dónde quiero llegar? Bueno, si yo rellenara estas páginas con mi opinión sobre el último Madrid-Barça, seguramente ustedes agradecerían saber de antemano que normalmente, y a pesar de Mourinho, animo a los que juegan de blanco. De la misma forma, al hablar de un asunto tan espinoso como el que vamos a tratar, las participaciones preferentes, creo que es ético por mi parte que les informe que, a pesar de la relación que siempre ha unido a mi familia con Caja de Ávila – Bankia, nadie en mi círculo más cercano se tira de los pelos cada vez que le hablan del valor de las acciones del citado tinglado bankario o de las participaciones preferentes de esta u otra entidad. (Ahora es cuando me llama un conocido para decirme que soy un cabrón y que él invirtió tropecientos mil euros en papeles mojados firmados con los labios carmesí del señor Rato). Hablo, por tanto, de algo que, por fortuna, no me afecta directamente.

Para aquellos que nos leen desde Burundi, Indonesia o las Filipinas (sí, tenemos lectores desde allí), un poco de contexto. Las participaciones preferentes eran/son un producto de inversión mixto, ni chicha ni limoná, que saltó al ruedo a finales del pasado milenio, principios de este – entre 1999 y 2004 se colocaron más de 15000 millones de euros – cuando la burbuja brillaba sobre el horizonte y todo era ladrillos sobre hojuelas; y que fue muy utilizado por las entidades financieras para conseguir liquidez cuando, tras estallar la burbuja, empezaron a notar como el agua subía rápidamente desde sus tobillos al cuello, pasando por la entrepierna. Las preferentes ofrecían buenas rentabilidades, por encima del 7% en muchos casos, pero tenían sus “pequeños” inconvenientes: las participaciones no estaban cubiertas por el Fondo de Garantia de Depósitos, los intereses estaban sujetos a la obtención de beneficios por parte de la entidad emisora – antes esto no importaba mucho porque nuestra economía de championsligi hacía que nuestro sistema financiero fuera la envidia del universo conocido – y era una inversión a perpetuidad de la que solo te podías deshacer si encontrabas alguien, la propia entidad o un particular, dispuesto a comprarla, lo que se complicó un tanto cuando empezaron a oler a podrido y terminó dejando atrapado el dinero muchos inversores. Tras la solución parcial del entuerto en algunas entidades, el problema se concentra ahora en los tenedores de preferentes de las entidades intervenidas que temen que nunca lleguen a recuperar el dinero invertido. Esta situación, según Adicae, afecta a 30000 personas en Castilla y León, unos 3000 en Ávila.

El pasado miércoles, unas 30 personas, según los medios de comunicación, se concentraron frente al Ayuntamiento para reclamar su dinero y para solicitar al Alcalde, vicepresidente de la desaparecida Caja, su implicación directa en la resolución del conflicto. Los afectados, que pasarán en breve a constituirse como asociación, anunciaron que se volverán a concentrar frente a la Diputación el próximo día 3 de septiembre para protestar bajo la ventana del que fuera presidente de Caja de Ávila y miembro del Consejo de BFA, el presidente de la Diputación de Ávila, Agustín González. Dudo mucho que les vaya a escuchar, las torres de marfil tienen una insonorización magnífica, y dudo mucho que, de escucharles, pueda hacer algo por ellos más allá de solidarizarse con los afectados, poner cara de pena y darles dos palmaditas en la espalda y unos sugus. En esto, como en otras tantas cosas, el Ayuntamiento y la Diputación no pintan nada, y el Gobierno de la nación pinta poco tras aceptar “aquella línea ventajosa de crédito que no era un rescate” para nuestra banca. Cien mil millones de euros, lo pongo en letra para que no se mareen con los ceros, que, como era de suponer, acarreaban una fuerte condicionalidad.

Hoy, el Gobierno, en Consejo de Ministros, se dispone a aprobar la quinta reforma bancaria de los últimos años. Reforma que supondrá el nacimiento del Banco Malo (pleonasmo digno de Góngora), un almacén temporal de residuos tóxicos donde alojar toda la morralla ladrillera y cementil. Con guión de Bruselas, fotografía de Merkel y efectos especial del BCE, la “Reforma Bancaria V: La redefinitiva” entrará también en el asunto de las preferentes, esperemos que evitando su venta en un futuro a particulares, y posiblemente obligue a los tenedores de preferentes de las entidades rescatadas a asumir fuerte pérdidas, que podían llegar hasta el 75% de lo invertido (lo que, por otra parte, no es ninguna novedad pues legalmente siempre ha sido así). Algunos medios apuntaban estos días que el Gobierno estaba intentando negociar con Bruselas una salida para estos inversores que pasaría por la conversión de las preferentes en deuda a (muy) largo plazo. Veremos pero, en todo caso, Bruselas tendrá seguramente la última palabra.

Es difícil no empatizar con los inversores que han perdido, o temen perder, buena parte de sus ahorros. Personas que, en muchos casos, desconocían en profundidad dónde estaban metiendo su dinero y que se dejaron guiar por su banco o caja hacia vehículos de inversión rentables pero no exentos de riesgos. Es difícil no comprender su rabia y su hastío, repito, pero tampoco podemos negar que esto forma parte del sistema. Nadie da duros a cuatro pesetas y los intereses que ofrece todo tipo de inversión no cubren solamente el hecho de que no puedas disponer de tu dinero temporalmente, también los riesgos. Más rentabilidad, más riesgo; menos riesgos, menos rentabilidad. La prima de riesgo sube porque los inversores no se fían de que vayamos a devolverles su dinero y nos exigen más a cambio de prestarnoslo. Si España quiebra, ellos perderán buena parte de su dinero. Nadie le presta a Grecia porque, a pesar de la alta rentabilidad de su deuda, los inversores consideran que la quiebra es tan inminente que el riesgo es excesivo. Así funciona.

Las personas que invirtieron sus ahorros en preferentes, atraídos por una mayor rentabilidad, optaron por un producto que tenía mayores riesgos y si ese riesgo se materializa es lógico que la inversión se vea afectada. Gestcartera, Rumasa, Forum, Afinsa; son muchos los casos recientes en que inversores particulares han perdido el dinero que habían invertido buscando esa mayor rentabilidad. Lo único que diferencia aquellos sellos de estos lodos es que parece que nadie va a pasar ante un juez por estafar con preferentes a los clientes de su entidad. Y eso sí que no es justo. Preferentes vendidas a ancianos, firmadas con una equis o con la huella dactilar; promesas de seguridad que no era tal, mentiras o medias verdades para colocar madera carcomida a precio de oro. Ya decía Buffet que no le debes preguntar a tu peluquero si necesitas un corte de pelo. Si los inversores han de pagar su error con su dinero, alguien tiene que pagar por empujarles a ese error. Y no hablo del que estaba al otro lado de la ventanilla, que quede claro. No sería justo que solo aquellos que tienen más difícil defenderse fuesen los únicos sepultados por el derrumbe, accidental, controlado o premeditado, del sistema financiero patrio. Si ellos pierden su dinero, que parece lo más probable, alguien debería acabar en la cárcel por ello.

A mi se me ocurren un par de nombres, seguramente a ustedes también.

El fantasma de la obra

La fina línea (aka Goodbye Spain)

Hola soy Rubén Negro.  Me recordarán de anteriores entradas positivas como “El cafetico del paisano”. Desde entonces no he vuelto a tener un día de esos. Lo de la revolución mofletuda es complicado, qué le vamos a hacer. Es difícil esto de regalar la luna

Me acuerdo mucho estos días de la película de Frank Capra. No sé si vieron el último Salvados. Hablaban de la banca ética. Yo lo llevaba también a mi terreno y pensaba en si sería posible el periodismo ético. Es decir…que no todo el dinero se lo llevara Cebrián. Piensen en su grupo periodístico preferido y valdrá igualmente. Hay un movimiento estúpido en ciernes que consisten en acabar con el periodismo de provincias y centralizar en Madrid. Poco a poco se van cerrando cabeceras locales, emisoras de ciudad. Se condena al paro a periodistas que no llegan a mil euros mientras sin embargo se salva el sueldo de grandes directivos, grandes columnistas, grandes prohombres.

Con un dinerico de esos se mantendría una emisora local durante un año con cuatro trabajadores. Se desprecia la opinión del ciudadano turolense, abulense o segoviano al que se le ofrecerá de contenido lo que suceda en la gran capital. De este modo lo que pasa a pequeña escala es incontrolable. El político de su cantón no tendrá nadie que cuente sus andanzas y el único medio que sobreviva será el bien pagado por el poder.

No ha sucedido en dos tardes ni el sector es inocente. Cuando hubo pasta proliferaron medios como setas y en vez de usar la suficiencia económica para hacer periodismo los empresarios (generalmente constructores) lo usaron para pegarse al poder y obtener prebendas.

No, el mundo no es el de Capra. Saben aquello de…

“La lucha continua, entre el tiburón de los negocios y el desafortunado George Bailey. Potter trata de comprarlo ofreciéndole un buen empleo, y por un momento parece haberle hipnotizado, haciéndole ver que fácil es cumplir todos sus sueños. Pero justo en ese momento y cuando estrechan las manos, George comprende que le están comprando y rectifica, rechaza la oferta y la lucha continua.”

Aquí no hay ninguna lucha, hay un sistema ganador. A usted no le rescatan, al cráter humeante sí. Lo rescatan porque son ellos. Qué dificil es lo de la revolución mofletuda cuando ves que los caminos dados no son los caminos de lo ético. El tiburón sobrevive ahogando a los pececitos y con menos pececitos no sobrevivirá el tiburón. Ganas hay de que todo  se vaya al carajo.

La fina línea entre optimista e idiota es muy fina línea. Quiero creer en el optimismo pese a todo. Sigo intentando buscar una sonrisa perdida para evitar que nos lleven al perenne estado de tristeza. Lo he subtitulado Goodbye Spain porque si un estado no logra que haya empleo es un estado fallido. Los estados han de estar al servicio de sus ciudadanos y el que nos hemos montado no lo hace. Es inútil mantener este transatlántico si no pasan cosas. Y dado que lo de la guillotina no parece estar entre lo posible lo que habrá que hacer será encarcelar masivamente a políticos, banqueros y corruptos. Si no el negocio continuará. Caiga quien caiga. Que caiga alguno de ellos o seguiremos cayendo los de la torpe infantería.

Goodbye Spain. Es una pena porque tenemos una selección de fútbol cojonuda pero este país no va a ninguna parte. Tenemos enemigos exteriores pero sobre todo interiores. Mientras estemos empeñados en meternos el dedo entre derechos históricos y bacalás seguiremos yendo hacia abajo. Por eso el anuncio de Coca Cola es muy bonito pero mentiroso

No estamos juntos.  Que se independice quien tenga a bien hacerlo. Que se acaben los privilegios de sangre azul. Mi voto lo tendrá el que propugne cambios de verdad, reformas de calado.

Pelos de punta al ver a los irlandeses cantar esto mientras nosotros o silbamos nuestro himno o lo tatareamos mal. Ni una vez hacemos bien el chunta-chunta. Ni eso nos sale.

Qué bello es vivir o lo será  algún día.

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