¿Más votantes o menos? (Día D -4)

Si ayer hablaba Rubén de los indecisos, hoy toca repasar brevemente otra variable de las próximas elecciones: la participación. ¿Aumentará o disminuirá? ¿Qué influencia tendrá en los resultados? Mi impresión es que la participación va a caer en estas municipales. El desgaste del PP y la ausencia de alternativas capaces de arrastrar a descontentos y nuevos votantes -esta es una opinión personal- va a dejar a muchos de los indecisos en su casa. La campaña, a falta de alguna sorpresa de última hora, tampoco es que sea precisamente emocionante: los candidatos son flojos, los debates entre los candidatos han sido lecturas comentadas de sus programas y los grandes mítines -Aznar y Pedro Sánchez pasaron por aquí- no han sido muy grandes. Solo ahora, cuando ya parecíamos condenados a pasar los días contando cuántos chalecos tiene Rivas, parece recrudecerse el cruce de acusaciones, principalmente entre PP y Ciudadanos. ¿Preocupación en las filas populares? Sobre Ciudadanos, un comentario: tengo la impresión de que el domingo, cuando se conozcan los resultados, se arrepentirán de no haber hecho una campaña más intensa y de no tener un candidato con más presencia. Dudo mucho que haya en España un sitio donde la situación fuera tan favorable a sus intereses, donde puedan estar más cerca de tocar poder. Un café de Rivera en una terraza del Grande e igual estaríamos hablando de otra cosa.

Volviendo a la participación, de momento el voto por correo en la provincia baja levemente en números absolutos, aunque hay que tener en cuenta dos cosas: ha bajado el censo, pero ha aumentado mucho el número de abulenses fuera de la provincia. Por ejemplo, el número de abulenses residentes en el extranjero ha aumentado un 20% desde 2011. Y si baja la participación ¿a quién beneficia o perjudica más? Normalmente se dice que una alta participación favorece a la izquierda, más proclive a quedarse en casa cuando se enfada con sus partidos, o al cambio. ¿Un descenso de la participación favorecería por tanto al PP? Mi impresión es que ahora mismo no podemos inferir absolutamente nada, ni de las encuestas, ni de la participación. ¿Y si los que se quedan en su casa son los votantes del PP? Por si acaso quieren darle una vuelta al asunto, un gráfico con la evolución de la participación y del voto al PP en la capital.

PartPP

El domingo saldremos de duda.

Es que el medio rural…

Ya lo dijo Churchill, o John Lennon, o Descartes, uno de estos a los que les encasquetan todas las citas medio molonas:

“La democracia es el peor de los sistemas inventados por el hombre, excepto todos los demás que fueron experimentados en la historia”

Pues ahí vamos, camino de la fiesta de la democracia una vez más. Y ya les anticipo lo que dirán los partidos que queden segundo, tercero o cuarto: “Es que en el medio rural el PP gana”. Ya. Es lo que tiene no salir a vencer en las elecciones Lo ponía en un artículo por aquí sobre las memorias de Aznar. De como el bigotes, que era un político de raza, se pateó la provincia y acabó conociendo bien a los de uno y otro lado

“Dice Aznar que para comprobar si una política era acertada preguntaba a Feliciano ¿Que dicen de esto los de Tormellas? La respuesta sería o “meando colonia” o “que se ponga a trabajar”.”

Foto Albertiana Epistolar

Foto Albertiana Epistolar

Ahora, los partidos que se presentan a la cosa electoral, dan por sentado que el trabajo de PP y PSOE de muchos años en la provincia es imposible de contrarrestar. Resulta, sin embargo, que el voto del señor de Duruelo vale lo mismo que el del joven apuesto moderno que viva en el Paseo de San Roque. Es decir, que sin la provincia aquí no ganas.

Y no, no “es que en la provincia”. Es que las elecciones son una cosa seria que exige trabajo. Y si hay que patear, hay que patear. A la gente le gusta que se acuerden de su existencia, aunque viva en el último rincón del mundo. Y aunque algún voto se pesque porque Rivera es guapo, la coleta de Iglesias rechulona o el magenta un color campestre, el mal resultado previsible de todos ellos estará bien fundamentado.

El PP se trabaja la provincia todo el año. El Psoe, y mira que ha hecho cosas mal esta legislatura, tiene años de trabajo acreditado de norte a sur y de este a oeste. No vale ahora con aparecer y esperar que llueva maná, cuando durante tres años se hizo poco o nada.

A trabajar los que quieran cambiar algo. Salvo aquellos que tengan un plan mágico, que por lo visto haberlo haylo.

A lo que Hovejo, que algún día será palero, contestó con buen tino también crucigramamente…

Y barriendo para casa…

I love La Provincia. Aunque Candeleda quede lejos y en Orbita no esté Laika o Sandra Bullock echando un café con George Clooney.

Con la nueva mayoría

España necesita un equipo de gente honrada y eficaz capaz de dar un impulso de renovación a nuestro país y de solucionar sus problemas. Hay una nueva mayoría de españoles que esperan soluciones nuevas a problemas que ya se han hecho viejos.

Luchar contra el paro y vencerlo, crear empleo estable, garantizar las prestaciones sociales y muy especialmente las pensiones de nuestros mayores. Necesitamos un gobierno honrado y eficaz. Optimismo y progreso.

¿Rompedor? Ahora suena así pero el párrafo no es mio. Ni siquiera es de un peligroso keynesiano o de un yayoflauta. Todo lo anterior lo propuso José María Aznar como garantía de lo que sería su primer gobierno. Se ve que desde entonces los problemas siguen haciéndose aún más viejos y las soluciones ya no aparecen ni en la última página de los autodefinidos.

¡Ah! Glorioso video el que les adjunto a continuación. Especialmente al llegar el momento 1:01. ¡Cómo hemos cambiado! #ohwait (Encontrado aquí)

Eslóganes y promesas. Siempre me pasa lo mismo cada vez que atravieso la coqueta localidad de Santo Domingo de las Posadas. Cada semana al coger la N403 camino de Ávila pienso en un pobre vecino de esta localidad. Ya saben…entras, pones el limitador a 50 y te da tiempo a saludar visualmente a cada conciudadano. A la derecha la mirada para localizar el posible radar, a la izquierda el bar de los bocatas a precio asequible.

Ávila se acerca ya a cuarto de hora de ruta, estás a punto de dejar atrás Santo Domingo… y en ese momento aparece la pesadilla. En su momento fue Herrera. Luego el “Puro Cambio” de Óscar López.  Más tarde ambos a la par. Y ahora es un Rubalcaba. Un Rubalcaba eterno que dice “Pelea por lo que quieres”. Se debía referir al déficit público. “Pies pa´que os quiero” pienso cada vez que lo veo.

Y ahí se queda Rubalcaba una semana más. Desde Noviembre sin falta. Desde un poco antes de hecho. Pongamos en números redondos que lleva colocado ahí  5 meses como mínimo.

¿Qué habrá hecho ese pobre ciudadano de Santo Domingo de las Posadas – que bastante tiene con tener la carretera al lado de la ventaña con los coches haciendo ñiaun-ñiaun – para que todos los días al abrir la persiana se le aparezca el político de turno? Abres la persiana y plaf…ahí tienes otra vez a Rubalcaba. Y precisamente a Rubalcaba.  ¡Otra cara nueva peleando por problemas nuevos! (ironic mode on) 

Secretario de Estado de Educación en el 88.  Ministro de Educación en el 92. Ministro de la Presidencia poco después. Negador exhaustivo de la relación entre el Gobierno y el Gal. Secretario de Comunicación del partido en la oposición. Estratega de las elecciones del 2004. Ministro del Interior en 2006. Portavoz del Gobierno en 2011.  Vicepresidente de los que vieron la crisis y actuaron con firmeza y tal y cual.

Dicen que el Estado le cabe en la cabeza pero lo que a mi no me cabe en la cabeza es que siga estando en los meollos del estado. No digo que se vaya a Iberdrola – que ya se le han adelantao – pero qué se yo… Al Consejo Consultivo . O al de Cuentas. Algo que no haga mucho ruido y le garantice la merecida pensión. Al pobre. Pero que no le tengamos que ver en más carteles. Por caridad. Sisplau. Con humildat y valors.

Dejo atrás Santo Domingo de las Posadas una semana más con la garantía de que la semana siguiente volveré a cruzarme con la cara del estadista. Me solidarizo mentalmente con el parroquiano que sufre diariamente la tragedia visual tras su persiana y sueño con un mundo mejor en el que al menos a nuestros bien pagados partidos se les obligue a retirar la publicidad electoral tras haberles depositado nuestros votos…

… e imaginando además que nuestra democracia tiene una salud de elefante.

Un AVE de vuelo gallináceo

En Ávila, el tema de los trenes, sobre todo la conexión con Madrid, entraña cierta polémica desde antiguo, más o menos desde la construcción de la linea Imperial en la segunda mitad del S. XIX, y esta no parece disminuir con los años. Por poner un ejemplo, recientemente hemos conocido a través de los medios de comunicación tradicionales que los viajeros que utilizan la linea entre nuestra ciudad y la capital de España van a tener que hacer transbordo en El Escorial en cuatro servicios, con lo que tardarán más de dos horas en recorrer los 120 kilométros que separan ambas ciudades. Si consideran que esto no es un problema demasiado grave, que lo es, imagínense esperando en El Escorial, en un andén, a las 7 de la mañana, en pleno invierno. Mi consejo a los usuarios de la línea: calzoncillos hasta los tobillos, termos con bebidas calientes, camisetas térmicas bajo la ropa de calle y mucha paciencia.

El otro tema siempre candente de la actualidad ferroviaria abulense, o más bien el mismo tema desde otro ángulo, es la llegada a Ávila, o no, de la Alta Velocidad y sus derivadas: trazado, plazos, precio, etc. Todo lo relacionado con esta posibilidad da para escribir un libro de género ecléctico a caballo entre la novela negra, la tragedia clásica y una comedia estadounidense dirigida por Woody Allen, protagonizada por Penélope Cruz y ambientada en Barcelona (Sí, es una pulla gratuita, lo sé, pero aporta al cóctel ferroviario el toque fino y sutil de aburrimiento elegante y de mal disimulada propaganda).

Todo empiezó hace ya un tiempo en algún oscuro despacho de algún siniestro ministerio (A long time ago, in a galaxy far, far away…) cuando se decide, por motivos técnicos, que la conexión de Alta Velocidad de Madrid con el norte de la península pase por Segovia, túnel del Guadarrama mediante, en lugar de por Ávila. Aquí llega la parte trágica: ¡Ávila quedaba apeada del tren del futuro y sería presa del tiempo y del olvido! Quizá dicho así no suene muy trágico, pero añadan a la noticia unas cuantas plañideras, gente triste y varios zombies (estos últimos para decorar, no se asusten).

Por fortuna para todos, en el año 1999 el presidente Aznar presenta el Plan de Infraestructuras 2000-2007 que tiene como objetivo, entre otras cosas, que todas las capitales de provincia queden unidas con Madrid por lineas de Alta Velocidad. Casi 8000 kilómetros de vías y una inversión de varios billones de pesetas para vertebrar de una vez España. En aquel plan, la conexión de Ávila a la Alta Velocidad se solucionaba con la construcción de una línea desde nuestra ciudad hasta Santa María la Real de Nieva, a unos 30 km de Segovia. El gobierno popular no puso mucho empeño en sacar adelante la linea, para qué mentir, y el PSOE denunció el trazado como un apaño sin futuro. Llega 2004, cambia el gobierno de Madrid y el nuevo ministerio de Fomento se saca de la manga un nuevo plan de infraestructuras, en este caso el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) 2005-2020. De este nuevo documento se cae la conexión con Segovia que es sustituida por una Linea de Altas Prestaciones Madrid-Ávila-Salamanca. La alternativa es bien recibida en el PSOE, que incluso pone fecha a la inauguración del proyecto (para 2011, debe estar al caer) y mal recibida en el PP. En 2006 se saca a licitación el estudio funcional del corredor que es adjudicado a comienzos de 2007. ¿Resultado? Vuelta al origen: nada de altas prestaciones hasta Madrid reformando el trazado antiguo, se construirá una línea nueva hasta Segovia, no hasta Santa María y se realizarán algunas mejoras en la línea convencional hasta Madrid. El cambio es bien recibido por el PSOE, que argumenta que es la opción mas viable y que el trazado es mejor que el propuesto por el PP y mal recibido por el PP, que recrimina al gobierno todos estos años de dimes y diretes y el carácter electoralista del anuncio. El Ministro Blanco lo anuncia en 2010 y en abril de 2011 se adjudica la redacción del estudio informativo.

Y en estas estamos. Parece que Ávila tendrá Alta Velocidad un día de estos, más tarde que temprano, y mientras tanto los partidos políticos intentarán usar su construcción como arma electoral, traviesa va, traviesa viene. Ahora bien ¿realmente necesitamos un AVE?

Ya sé que esto que voy a decir a continuación no es opinión mayoritaria en la ciudad pero si para algo sirve un blog es para ir metiéndose en todos los charcos habidos y por haber. Creo que ni necesitamos un AVE, ni su construcción va a reportar a la ciudad gran cosa. El impacto del AVE en las ciudades a las que llega es limitado. Sí, de verdad, muy limitado. El AVE es un cacharro fascinante que mejora la competitividad de los grandes nodos de población al conectarlos (Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia, en menor medida Madrid-Valladolid) pero que no mejora nada o casi nada la situación económica de las ciudades pequeñas (según algunos entendidos las consecuencias son incluso negativas al hacer más atráctivo los nodos más grandes). El mayor impacto que produce el AVE en las ciudades pequeñas es urbanístico, nuevos barrios, nuevo suelo urbanizable, etc; justo lo que no necesitamos aquí. En España profesamos una fe en las infraestructuras que en muchas ocasiones no está basada ni en hechos tangibles ni en estudios creíbles. Y luego está el tiempo de viaje hasta Madrid ¿Estaríamos dispuestos a pagar el doble por ahorrarnos 25-30 minutos de trayecto? Supongo que mucha gente no. ¿Estaría entonces justificada una inversión de más de 500 millones de euros? Me temo que no. No es lógico contruir una linea para que por ella solo se paseen los trenes sin viajeros dentro. Respondo ya al manido argumento de que también tenemos derecho: tener un AVE a la puerta de casa no está en la Constitución y por muchos impuestos que paguemos, es un decir, no dan para todo.

Yo en su día aposté por la línea de Alta Prestaciones, es verdad, pero los estudios técnicos han acabado con el proyecto (básicamente el coste, en torno a los 1000 millones de €, y la faraónica obra que habría que hacer en muchos sitios para sortear los accidentes del terreno) Tan solo nos queda pedir que se mejore la línea actual con Madrid dentro de lo razonable, que se siga invirtiendo en las líneas de Salamanca y Valladolid y que se mantengan todos los servicios posibles. Si por mi fuera, este tren no pasaría por Ávila y creo que el tiempo y la crisis me terminarán dando la razón.

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