Ni bien, ni mal

Las playas atestadas de guiris enrojecidos, los aeropuertos y estaciones de tren repletos de maletas forradas de plástico verde, las carreteras convertidas en atascos interminables, tu piel morena sobre la arena, nadas igual que una sirena. España huele a agosto, a crema solar y salitre, a terraza, caña y tapa; a vacaciones, a turismo. Como no se cansan de señalar los medios, nuestra principal industria va bien y atraídos por todos los encantos de nuestro país, entre los que por supuesto está este blog, cada vez más extranjeros pasan sus días de asueto entre nosotros.

El turismo a nivel nacional va de record en record, pero ¿cómo van las cosas en este pequeño rincón de las Españas? ¿Se han visto por las calles de la ciudad más chanclas con calcetines que el año pasado? ¿Cuántos visitantes han disparado su nivel de colesterol con las viandas locales? ¿Se han vendido más tazas de Pedrolo que el año pasado? Responder a estas preguntas es difícil y agosto no es mes para esfuerzo, así que vamos a lo fácil: viajeros y pernoctaciones.

Antes de los datos, la advertencia de rigor. Cuando desde el Ayuntamiento se ofrecen datos sobre la evolución del sector turístico, suelen hacerlo en base a datos recogidos en las oficinas de turismo o en los accesos a los principales monumentos, mientras que nosotros preferimos utilizar los de la Encuesta de Ocupación Hotelera que proporciona el INE que son mucho más accesibles que los del transparente Ayuntamiento de Ávila y que además nos permiten realizar comparaciones con otras ciudades de nuestro país. Según estos datos, durante los primeros seis meses del año (el último dato publicado por el organismo público es el de junio) llegaron a nuestra ciudad 101563 viajeros (para el INE un viajero es aquel que pasa al menos una noche en la ciudad) y realizaron 144939 pernoctaciones. Respecto a 2013, esos datos suponen un aumento del 1,99% del número de viajeros (hip, hip, hurra) y un descenso del 3% en el número de pernoctaciones. Un brote verde con raquitismo.

     InteranualAvila

En la tabla superior, la evolución interanual de viajeres y pernoctaciones por meses. Buen inicio del semestre, y desastroso junio. Si tenemos que hacer caso a las noticias publicadas en la prensa local, la tendencia apuntada durante ese mes se prolongó durante julio, aunque durante el presente mes los datos parecen estar siendo mejores. El dato más positivo es que el número de visitantes extranjeros y el numero de pernoctaciones que realizan en la ciudad aumentaron considerablemente a lo largo de estos seis meses, un 28,9% y un 38,5% respectivamente. Excelente dato que nos permite adivinar sin esfuerzo que el turismo nacional vuelve a números rojos: los visitantes caen un 2.5% y las pernoctaciones cerca de un 10%. La recuperación económica es tan fuerte que los turistas españoles en lugar de venir a Ávila se van a Nueva York, Singapur y el lado oculto de la luna.

¿Y cómo van nuestros vecinos? Lo más importante: ganamos a Segovia en viajeros y pernoctaciones. Sí, por estrecho margen y sí, su sector turístico está evolucionando mejor en lo que va de año, pero ganamos. En la tabla que figura debajo de estas líneas tienen la evolución de algunas ciudades similares a la nuestra. Malos datos de Zamora y Cuenca, regulares de Ávila, Burgos y Salamanca. Buenos datos en Cáceres y Segovia y excelentérrimos en Toledo. Para que se hagan una idea, esas barritas azules y rojas se traducen en 60000 viajeros más y casi 90000 pernoctaciones para los castellanomanchegos.

InteranualTurismoCiudades

¿Y qué ha hecho Toledo para lograr ese milagro? Organizar, celebrar y publicitar el IV Centenario de la muerte del Greco. ¿Surtirá ese mismo efecto el próximo centenario de Santa Teresa sobre el sector turístico local? Esperemos, papa Francisco mediante, que sí, que el Centenario suponga un revulsivo para el turismo local y que ese efecto se mantenga en el tiempo. Mi impresión es que la organización y promoción de los eventos va con un poco de retraso, y que quizá falta un gran evento que sirva de atractivo a lo largo de la celebración (la exposición celebrada en Toledo sobre el pintor cretense superó el millón de visitantes), pero quizá sea solo una impresión personal. De todas formas, es un aspecto que iremos viendo y comentando por aquí.

Pérfidas pérdidas

ecopop

Lo malo de las oportunidades perdidas es que se pierden. Y eso es una putada. Hace unos años se me fueron unos amigos a disfrutar del Ecopop. Estuve apunto de irme con ellos, pero al final, no sé muy bien por qué motivos, me quedé en casa. Y ya sabéis lo que pasa siempre que uno se queda en casa: la fiesta padre.

Vinieron encantados. No solo por el aspecto puramente musical, que también. Lo que más les había gustado era el ambiente que se respiraba y destacaban la cercanía de los grupos con el público. Un festival de dimensiones reducida, sí, pero bien organizado y con un encanto especial (como la CocaCola). Lo dicho, que tuvieron muy poca consideración por mi persona y se lo pasaron pipa.

La pérdida, este año, ha sido generalizada. O eso parece. Solo dos días antes de su puesta en marcha se anunció que el Ecopop de este año se aplazaba por “cuestiones técnicas”. La gente que entiende de esto me dice que será difícil que pueda volver a convocarse, al menos este año, sobre todo por el daño hecho a todos los que tenían entrada –algunos de ellos incluso se organizaron un plan alternativo, ese mismo fin de semana, en Arenas de San Pedro-. Mala noticia anunciada de forma muy poco seria. Y una nueva oportunidad perdida. Esperemos que solo sea temporal y que el próximo verano se pueda volver a disfrutar del Ecopop.

Cómo la cosa va de oportunidades pérdidas, no me quiero olvidar del encuentro de fans de Juego de Tronos convocado con motivo del Mercado Medieval de Ávila. Se ha organizado por primera vez este año por un grupo de aficionados a la serie de HBO. Se lo propusieron al Ayuntamiento de Ávila el año pasado, pero no tuvieron respuesta y al final han decidido arrancar el proyecto por su cuenta. A mí me parece una idea buena, bonita y barata que se podía haber probado el año pasado, aunque solo fuera por probar.

Toda la suerte del mundo para esos valientes… y que Khaleesi nos acompañe.

Lo cortés no quita lo valiente

Llevo tiempo queriendo hablar en este blog de una de las concejales del ayuntamiento de Ávila. Una de esas que no aparece mucho por aquí pero que también está ahí, haciendo sus cosillas… En este caso me refiero a Ruth Pindado, responsable de Medio Ambiente y Educación en el consistorio abulense lo que le da la responsabilidad de velar, entre otras muchas cosas, por los parques públicos de la ciudad y por otros espacios de similares características que hay dispersos por la urbe.

Voy a ir centrando el tiro. Hace unos años, el Ayuntamiento, habilitaba unas zonas cerradas con vallas (lo de cerradas, como veremos más adelante, es mucho decir), para que los propietarios de perros puedan pasear por ellas a sus mascotas. La obligación de llevar a los canes con correa por todo el casco urbano se levanta en estos lugares en los que puedes soltar al animal para que corra libremente por los conocidos como “paques para perros”. En total fueron cinco lo espacios de estas características que se abrieron en Ávila y pasamos a hacerles un repasito. 

Uno de ellos está muy cerca del feudo comercial del concejal guapo, el Centro Comercial El Bulevar. Es, seguramente, uno de los que peor conservado está. La valla no llega al suelo, han desaparecido las puertas de acceso al recinto… Puedes soltar a tu perro dentro pero si tiene tendencias escapistas es mejor que no lo hagas… Otro está Las Hervencias. No está mal del todo. Un pequeño problema de agujeros en la valla y debajo de la puerta que no debe preocuparte si tu mascota pesa más de 12 kilos. Por lo demás, hace tiempo que no voy, podemos decir que está bastante bien. Hay un tercero frente al Centro Medioambiental San Nicolas. Conozco la cantidad de trabas que han puesto los vecinos de la zona a este espacio. Es el más pequeño de todos, la valla va sufriendo ya deterioro en la parte inferior pero el resto del espacio está bastante bien cuidado. Puede ser una buena opción pero se antoja demasiado pequeño. A la puerta del supermercado Simply nos encontramos con el que ha sido hasta hace poco el más transitado y el mejor cuidado de estos espacios. Ahí son los dueños de algunos animales los que dejan mucho que desear en cuanto al trato con los demás y la atención que le prestan a sus mascotas, pero ese es otro tema…

Y el quinto, del que vengo a hablar, es el parque que hasta ahora se ha situado en la calle de La Vida. Era grande, la valla en buen estado, con bastantes usuarios y muchas quejas. Al llegar la época de primavera/verano, el lugar se convertía en una pequeña jungla de hierbas altas y espigas que a medida que se iban secando se convertían en peligrosas para los animales que allí corrían lo que hizo que se elevasen las quejas pertinentes al Ayuntamiento y, por ende, a Ruth Pindado. ¿Y qué hizo? Pues dar la cara. Bajar una tarde, hace algún mes ya, a hablar con los usuarios del parque, una cita que ninguno de los que paseamos normalmente por allí nos quisimos perder y que congregó a un buen número de personas. Cada uno con una queja diferente, cada uno con una experiencia que contarle a la concejala. Aguantó un buen chaparrón, debo decirlo. Algunos, incluso, perdieron a ratos las formas. Ella no pudo hacer más que promesas, contar cómo tiene que tirar adelante de una concejalía sin dinero, sin recursos. Lo dejó claro, “no tengo dinero para arreglar este parque, en ese sentido no hay nada que hacer, lo que sí puedo buscar es una nueva ubicación, más cuidada, para hacer un espacio nuevo porque lo que sí tengo es valla para acotar una nueva zona, que esté mejor y que sustituya a esta no muy lejos de aquí”.

Pasaban los días y se sucedían los rumores, la cosa parecía que no terminaba de llegar, unas semanas en las que hubo quien se posicionó en contra de una nueva zona de perros, pero transcurrido un pequeño periodo de tiempo pudimos comprobar que Ruth cumplió. Los dueños de canes, en Ávila, disponen de su nueva zona, una zona verde, cuidada, sin malas hierbas, se riega a diario y los usuarios, cosa que me hace aún más ilusión, están concienciados de que hay que cuidar día a día y así lo hacemos. Se encuentra, por cierto en la calle Joaquín Rodrigo, en el barrio de Universidad, muy cerca de donde se hallaba la otra.

Concluyo diciendo que lo cortés no quita lo valiente, que hay cosas que no me gustan de las que se hacen desde el consistorio, que aún hay alguna zona descuidada en la que se puede mejorar mucho y sigue siendo responsabilidad de Ruth, pero que en este caso concreto, que además me salpica directamente como usuario de la zona que soy, cumplió con creces lo prometido. Que cuando las cosas se hacen bien hay que saber reconocerlas y hace ya más de un mes que debía haberlo hecho y aún no había tenido oportunidad de escribir este texto. Que es de agradecer que la cosa se arreglase de la forma que lo hizo. Que en este caso, Ruth, sí cumplió. Gracias.

¿Vienen curvas?

Julio2014

Rajoy es un hombre frío, o al menos eso parece. Poco dado a dejarse llevar por las emociones o los sentimientos. A pesar de eso, hace pocos días, antes de comenzar sus vacaciones estivales, en su “mensaje de verano a la nación”, el presidente del gobierno sorprendió a propios y extraños con un discurso lleno de alegría, optimismo económico y esperanza. El espíritu de Zapatero parecía haberse apropiado durante la comparecencia del cuerpo del bueno de Mariano. ¡Incluso sus cejas parecían más puntiagudas que de costumbre! “La recuperación es firme y cada vez más intensa. No estamos ante un espejismo, ni un alarde de optimismo injustificado. Pisamos terreno sólido y esto lo confirma la OCDE, el FMI y otros organismos internacionales” dijo el presidente del Gobierno apoyándose en los datos: prima de riesgo, crecimiento del PIB, descenso del paro, etc.

La economía española, es verdad, acumula en los últimos meses numerosos datos positivos, aunque sobre cada uno de ellos sobrevuelen nubes de desconfianza y todos puedan ser matizados. Nada que no sea esperable, por otra parte, en estos momentos de tránsito entre la recesión y el crecimiento económico. El PIB crece, sí, pero las exportaciones flojean. La EPA muestra un descenso del paro y un crecimiento del empleo, pero mejor no mirar los datos muy de cerca. En general, la economía parece ir mejor, aunque sea pronto para el Mission Accomplished.

Los últimos datos de empleo conocido apuntalan esta línea de pensamiento. Baja el paro en julio, en el conjunto de las Españas y también en Ávila, pero los datos son reguleros, sobre todo a nivel nacional. No es solo que el paro baje gracias a la precarización de la contratación o a lomos de la temporalidad estival, es que además lo hace menos de lo esperado. En Ávila el pasado julio es el peor julio desde 2008.  

Intermensualjulio2014

¿Se ha agotado la recuperación al poco de empezar? ¿Conspiran los dioses de “los mercaos” contra Mariano? Hoy mismo se han conocido los datos de crecimiento de Alemania y de Italia durante el segundo trimestre del año: Francia se estanca y el PIB alemán se reduce dos décimas. Italia, lo sabíamos hace poco, ha entrado de nuevo en recesión. Para que se hagan una idea de cómo está el patio, España, la España del 24% de paro y los miles de contratos de una hora que no cuentan como parados, es ahora mismo “la locomotora de la Eurozona”. Casi nada.

Acumuladojulio2014

 

A todo lo dicho para rebajar su optimismo sumen los últimos datos sectoriales hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística: comercio minorista, cifra de negocios del sector servicios, índice de producción industrial, etc. Como hemos dicho por aquí en anteriores ocasiones, la mejora es/era real (sobre estas líneas tienen la caída de paro acumulada desde enero en la provincia) pero está/estaba cogida por alfileres y cualquier catarro a nivel internacional -Rusia, Irak, Siria, Israel, el Ébola, los alegres bancos portugueses- podría convertirse en una neumonía a este lado de los Pirineos.

Confiemos en que tan solo sea un leve bache, algo circunstancial, pero por si acaso sigan reteniendo las campanas, aún queda película.

Un café con… Pedro Tomé (2 de 2)

Ya os he contado una parte de lo que puede hablar con Pedro Tomé durante nuestro café pero faltan más cosas que seguro son de viestro interés… Dónde nos habíamos quedado… Ah, sí, hablando de las próximas municipales y de… Podemos.

Le decía a Pedro que las últimas elecciones municipales sorprendió la entrada de UPyD en el Ayuntamiento de Ávila al hacerlo con 4 concejales cuando, quizá, poca gente se lo esperaba. Seguramente sea la capital de provincia en la que con más fuerza ha entrado UPyD al Ayuntamiento… ¿Puede suceder algo parecido con esos partidos que has nombrado Vox, Podemos, Ciudadanos… ? “Puede, sí, por qué no… Depende de las personas…”

Insisto… Para ser más concretos. ¿Podemos, puede? “Pues no lo sé, dependerá de a quién pongan. A ver, creo que un gran error de los partidos políticos es hacer como que no ha pasado nada, un segundo error es dedicarse a criminalizar a Podemos en lo que parece una especie de mensaje interno a los propios como diciendo: ¿veis lo que pasa cuando no vais a votar? ¡¡Que vienen los malos!!”  (vuelve a hacerme gracia…) “y un tercer error sería echarse en brazos de Podemos, como Podemos está de moda seamos todos Podemos. Los tres errores son igualmente perniciosos, pero en el caso de Ávila, precisamente por el tamaño de la ciudad, depende mucho de a quién pongan”. Vale, entiendo el argumento, pero hay quien piensa, y puedo incluirme entre ellos, que el PP gana en Ávila aunque ponga una fregona de cabeza de lista. “No, no estoy de acuerdo con esa afirmación. La lista del PP de hace cuatro años significó cuatro concejales para UPyD”. ¿Solo perdió el PP? “No, no. Cuando un partido gana es porque pierden todos, el ejemplo más claro es el partido de que hablábamos, Podemos. Según los datos de que disponemos el PSOE se ha dejado entre 450 y 500 mil votos en Podemos, IU entre 250 y 300 mil que ha compensado porque en otros sitos ha recuperado, pero ha habido entre 180 y 200 mil personas que habían votado en las últimas europeas al PP y han votado a Podemos. Han pillado de todas partes, quizá porque es más transversal que otros partidos. En el caso de UPyD en Ávila, evidentemente, obtuvo votos tanto del PP como del PSOE y algunos se llevaría de Izquierda Unida, y seguro que otros muchos que no eran de nadie, por decirlo de alguna manera, esta es una cosa que es importante. A veces los medios de comunicación se expresan de una forma muy simple para llegar a más gente y eliminan los matices y en realidad los votos no son de nadie, son de cada individuo, pero nada más”.

Pedro, a pecho descubierto, quién te gustaría a ti, a título personal, que fuera el próximo alcalde o alcaldesa de la ciudad. “No voy a hacerle la putada de nombrarle porque le machacarían los suyos…” … “que son los míos…”  Termina entre risas. “Hay gente con valía en todos los partidos y reconozco que ahora mismo, en el mundo de la política lo que reina es la mediocridad absoluta. El reino de la política es como una continua segadora y al que saca la cabeza y hace sombra a sus líderes, se la cortan pero YA”. ¿Y como conseguimos salir de la mediocridad y llevar a la política a un lugar más digno? Porque sí es cierto que todo lo que tiene que ver con política está bastante mal visto actualmente… “Ah, bueno, eso es algo ganado a pulso, ¿no? ¿Cómo se consigue salir de ahí? Parece que todo lo que se sabe diariamente de política nos da cada vez peor imagen de los políticos. Uno que ha trincado, otro que se sospecha que también, otro que defiende al que ha trincado y luego ya no le conoce… “Bueno. Hay que diferenciar. Una cosa es la política a nivel nacional y la que sale en los grandes medios de comunicación y otra es la del día a día de los pueblos y demás… Es necesario decirlo. Hay gente que dedica mucho esfuerzo y mucho dinero por los vecinos de su pueblo y se llevan palos inmerecidos. Es importante reconocer lo que vale y lo que no vale de la política y lo que no vale es que se haya convertido la política en el reino del espectáculo. Es muy preocupante”. Me lo explique. “Cuando personas informadas, entre las que modestamente me puedo incluir, hace seis meses no conocen, conocemos, a ninguno de los dos líderes más mediáticos del país, es para preocuparse. No voy a cuestionar la valía de Pablo Iglesias ni de Pedro Sánchez hasta que no lleven unos años y pueda decir si han sido buenos o han sido malos pero de antemano hay que darles una oportunidad, los dos pueden ser muy buenos, muy malos o medio pensionistas, pero eso de momento no lo sabemos. Lo que me preocupa es que yo, que leo todos los días el periódico, que escucho la radio a diario, a veces incluso veo la televisión, y hace seis meses no sabía nada de Pablo Iglesias y hace tres no sabía nada de Pedro Sánchez. Imagino que los militantes del PSOE conocían a Sánchez y los tertulianos televisivos a Iglesias, o a los dos… Pero a mí me preocupa que mi país esté gobernado en función de los criterios de audiencia de las televisiones. Eso tiene que ver con todo lo demás. La política se ha convertido en el reino del espectáculo. No entiendo que, de repente, hable un diputado en el Congreso o un senador, cuando hacen algo, y de repente los suyos, como si fuera una feria, se levantan y aplauden… Yo aplaudo en el teatro, o en un concierto cuando acaba pero esto… Es preocupante”.

¿Podríamos decir que el problema político de este país es un problema de educación, un problema cultural? ¿En qué fallamos? “Hay muchos problemas políticos en este país pero uno de ellos es la pésima profesionalización de la política, la exclusión de los ciudadanos de la toma de decisiones, hay quien gobierna, como se decía en el S. XIX, para el pueblo pero sin el pueblo, y no solo sin el pueblo, a veces CONTRA el pueblo. Me parece vergonzoso que algunas decisiones se tomen en función de lo que beneficia o perjudica a las personas que las toman porque no tienen otra cosa de la que vivir. La presidenta de Andalucía o la Ministra de Trabajo, ambas con sus virtudes y sus defectos, que los tienen, hasta donde yo sé ha llegado cada una a su puesto sin haber cotizado en ninguna empresa o en ninguna administración en su vida, lo que quiere decir que el día que pierdan esos puestos se van al paro. Hablo de sitios lejanos para que no parezca que hablo de mi Ayuntamiento… Y entonces, ¿cómo no va a condicionar eso las decisiones que se toman?”. Me hacen gracia estas palabras y me recuerdan lo que me dijeron hace unos años de: “desconfía del político que no tenga beneficio aparte de la política”. “Sí, sí, sí. Es más, a la política debe poder llegar cualquier ciudadano, en los sitios no muy grandes lo haría hasta obligatorio, que al menos un miembro de cada familia pase por un Ayuntamiento para que sepan cómo se reparte todo. En última instancia, hacer política es distribuir dinero y eso no se valora objetivamente hasta que nos e hace”.

Vamos a dar una vuelta por un par de asuntos locales. Tras tu salida del Ayuntamiento has seguido ligado a distintos asuntos y quiero preguntarte por uno en concreto… ¿Cómo va el tema del Museo del Prado en Ávila? “Va… Bastante más despacio de lo que nos gustaría, pero va. Vale, pero que vaya no quiere decir que vaya por buen camino. ¿Va a salir adelante? ¿Va a tardar otros cinco años? ¿Va, pero a vía muerta de nuevo? “Ahora mismo se dan las condiciones suficientes para que salga adelante. Hay ciertos aspectos…”, dice midiendo las palabras, “que necesitarían de más transparencia pero más transparencia podría ir en detrimento del conjunto del proyecto. En algún momento, cuando el museo ya esté abierto, alguien tendrá que explicar todo lo que ha pasado desde el principio hasta que se abra para que esto haya tardado tanto, pero ahora necesitamos prudencia.” ¿Por qué? “Una de las personas que más apostó por este proyecto fue la Ministra González-Sinde, era tan evidente su apuesta que hubo quien se quiso aprovechar del asunto y como consecuencia de eso pagamos todos. Ahora está, desde el punto de vista administrativo, prácticamente todo desatascado, y creo que no hay motivos para que no vaya adelante. Con un poco de suerte puede que esté acabado para finales de 2015 aunque no en su proyecto inicial que tengo la sensación de que va a ser reconducido. No sé en qué dirección”. 

Otro asunto. Eres usuario del convenio de transporte que hay entre Castilla y León y la Comunidad de Madrid que tristemente ha estado ahora de actualidad porque querían rescindirlo. “Sí. A mí me gustaría, no solo que se mantenga el convenio, sino que la provincia de Ávila y la de Segovia se incluyan en él como “Zona E”. Y hablo de la provincia porque a veces se nos olvida que este convenio afecta también a muchos vecinos de El Tiemblo, Cebreros, Sotillo y toda esa zona. Es necesario que la provincia de Ávila se incluya dentro de la Zona E”. ¿Cómo va a acabar esta guerra?  No lo sé, pero todo este conflicto nos lleva a tres reflexiones. Una, la absoluta miopía de la Junta en algunos aspectos. Sin este convenio, la provincia de Ávila perdería aún más población de la que ya está perdiendo. En segundo lugar, da la impresión de que, como diría Gila, alguien le ha mandado un mensaje a alguien, y para eso ha dado una patada en el trasero de los usuarios. La Junta está dentro de un proceso de reestructuración de las comunicaciones internas de la Comunidad. Cada vez que se dice ‘reestructuración’ quiere decir que sobra gente. Si ahora mismo el mundo de los autocares tiene unas 350 concesiones en toda la región, por lo que sea les interesa que desaparezcan 200 empresas del mundo de las comunicaciones. Hay un mensaje de alguien a alguien pero no sé muy bien de quién a quién. En tercer lugar. Parece que la Junta de Castilla y León quiere hacer una distribución del territorio según la cual quedaría la industria en Valladolid y al sur de Palencia, el mundo universitario lo circunscribimos a Salamanca y, tal vez, León, Soria y el sur de Burgos lo dejamos como reserva forestal y Ávila para el turismo rural. Todo lo que no tenga que ver con eso nos da igual. Estamos condenados”.

Vamos con ese otro asunto del que tanto se habla ahora que es el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa. ¿Va a servir de algo, de nada? ¿Qué te parece? “Lo primero es que el Ayuntamiento va a decir en septiembre, a un mes del inicio del Centenario, lo que va a hacer. Me llama mucho la atención que a estas alturas haya un programa pastoral muy desarrollado, pero mucho, y que no haya, hasta el momento, desarrollo en otros ámbitos. Teresa de Cepeda y Ahumada fue una reformadora religiosa, es una santa, y así debe ser tratada pero también fue una ciudadana de Ávila y una gran escritora y parece que estas cosas se olvidan. No entiendo que el Ayuntamiento de la ciudad se haya tragado que el V Centenario sea de Santa Teresa de Jesús cuando el nombre religioso de la Santa es Santa Teresa de Ávila. Con el simple hecho de poner, en lugar de STJ, STA estábamos ya vendiendo la ciudad en todo el mundo, pero bueno… son cosas que le pasan a nuestro Ayuntamiento de vez en cuando. Por otro lado… ¿por qué se ha excluido, no sé si vetado, al la Diputación de Ávila. Que es verdad que las Diputaciones no sirven para nada, son gestorías caras, pero ya que la tenemos, aprovechémosla. Santa Teresa nace en Ávila, o en Gotarrendura, depende de a quién preguntes, está vinculada a Becedas, a Arévalo, a Ortigosa… ¿Lugares que son Teresianos y que no van a aparecer en el V Centenario? Parece que no, que solo aparecerán Ávila y Alba de Tormes. No entiendo esa decisión… “. ¿Qué esperas? “Nada. Que si hay suerte venga el Papa durante 3, 5 días, o una semana y se llene la ciudad, pero poco más. Espero estar equivocado. Podría ser un instrumento muy bueno para proyectar la ciudad, no solo desde el punto de vista turístico. Hay que diversificar más la economía local, no se puede vivir solo del turismo, es un riesgo muy, muy grande hacerlo”. ¿De que más puede vivir, entonces, Ávila? Qué se podría explotar, en tu opinión, aparte del patrimonio y el turismo religioso que, dicho sea de paso, el turismo religioso es turismo low cost, deja poco dinero en una ciudad. “Efectivamente la mayoría del turismo religioso el low cost pero hay una pequeña minoría que es turismo de mucho dinero. Si miramos los beneficios económicos que dejó la JMJ hace unos años en Ávila fueron muy escasos digan ahora lo que digan, muy escasos, turismo de bocadillo y lata. Mira. Nosotros tenemos las condiciones ideales para convertirnos en un punto de referencia para marchas blancas no muy grandes pero para eso tienen que cambiar algunas cosas. Que la autopista de pago no sea de pago y sea autovía y termine por acercarnos a Madrid en una hora. Que los trenes de pasajeros y mercancías tarden en llegar a Madrid una hora. Con eso tendíamos mucho ganado pero parece que eso no va a suceder. Hubo una época que eramos un referente ganadero en el mundo pero hemos dejado de serlo, eso se puede recuperar. Tenemos los mismos pastos que hace años y el mismo terreno, pero no somos capaces de vender los productos fuera de Ávila. Un ejemplo, hace 25 años, Avilacta vendía 65.000 litros de leche al día, ahora vas donde se encontraba Avilacta y no quedan ni lis cimientos de la empresa. Podríamos convertirnos en una extensión de la Universidad Pública de Salamanca”. De eso hay ya un cimiento puesto… “Sí, peo hay 3.000 alumnos de esa uniersidad en Ávila que la mayoría son de fuera de Ávila y es gente que vive aquí todo el año. Hay que negociar con Salamanca y potenciar el campus de aquí, eso traería beneficios”. Sí, Pedro, pero tenemos una Universidad Católica a la que puede que no le interese eso. “Problema suyo… Bueno, nuestro porque nuestras Administraciones han pensado que ese es el futuro. No tengo nada en contra de la UCAV, lo tengo en contra de las Administraciones, las mías, que invierten mi dinero sin contar conmigo. Lo que no puede ser es que exista un mapa de titulaciones en Castilla y León que dice que no se pueden repetir titulaciones cuando una ya tenga éxito y hace dos años esté duplicando titulaciones aquí, o que Diputación entregue, prácticamente, un edificio, comparten algunas instalaciones, pero bueno, a la Universidad Católica que hace y deshace a su antojo… La UCAV está aprovechando un nicho muy bueno porque tiene unas Administraciones que le regalan todo”. 

Nos tenemos que ir, apenas nos queda tiempo y tenemos una cita ineludible en  unos minutos lo que me obliga a ir terminando este encuentro. Sólo le pregunto dos cosas más y son más personales. ¿Qué música escuchas? Toda. Dime un grupo. A ver… Yo era de Los Clash pero hoy en día puedo disfrutar con la copla, por supuesto Camarón, todo tipo de música buena. No tengo problema en pasar de música clásica a Rock FM. Recomiéndanos un libro. “¿De qué tipo?” Uno que te haya gustado a ti. ¿Cómo te voy a recomendar solo un libro? No se puede, déjame que te recomiende 100… Venga, pues recomiéndame uno de los que has escrito tú. Son siete ¿no? “Uf, no lo sé, he participado con capítulos en muchos, más de cuarenta pero míos… Siete… ¿Los has contado en la web del CSIC? No, ¿Tú sabes que tienes página en la Wikipedia? Se ríe… “Me lo han dicho, sí, pero no la he visto”. Se la muestro, apenas 3 párrafos. En uno de ellos los libros que supuestamente ha escrito, los repasamos. Faltan algunos, no están todos. Y de ellos elige uno. “Entre mundos. Es un libro muy interesante, sobre todo la segunda edición la primera es más fácil de encontrar en Ávila pero la segunda se editó en México por la Universidad de Guadalajara.” ¿Me prestarás la segunda edición de Entre Mundos? “Creo que tengo alguna por casa, sí… Lo miro y te digo… Te tomo la palabra… No te olvides… “Hecho”.

Es la hora, nos levantamos, pago los cafés tras convencer a Pedro de que luego lo paso a los gastos del blog y que no se preocupe, quería pagar él. La charla, como habéis visto, ha sido muy interesante y, por supuesto, le quedo enormemente agradecido por este rato. Espero que a vosotros también os haya gustado, ya habrá más…

Un himno para los abulenses

Nuestro amigo Sergio Sánchez (aquí su Twitter, aquí su blog) nos ayuda a salir de nuestro letargo estival con esta entrada, colaboración que no es la primera y que esperamos no sea la última. Si tú también quieres publicar algo en este rincón, aquí te explicamos cómo.

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Hace unos meses el Real Madrid mostraba al mundo una canción para conmemorar la ansiada Décima Copa de Europa. Con letra de Jabois, se plantea como un himno coreado por miles de personas en un campo de fútbol que expresa un sentimiento de unión e identidad con el club merengue. ¿No es algo maravilloso? Miles de personas unidos por una pasión expresado a través de una composición oral. Para no tacharme de madridista, piensen en otros himnos de equipos de fútbol (Sevilla, Atleti, Liverpool…) cuyo himno ya no sólo representa los valores del club en cuestión, sino que se han superado y convertido en un referente que todo el mundo conoce.

Vivimos rodeados de himnos y canciones que asociamos rápidamente a un evento, entidad, programa, anuncio… pero también tienen canciones propias colegios, campamentos, instituciones, empresas, partidos políticos… hasta nuestro famoso V Centenario tiene, además de voluntarios, un himno que, por supuesto, todos los abulenses nos hemos aprendido. Además, y en referencia a los himnos nacionales, basta ver algún acontecimiento televisado donde suene el himno de los Estados Unidos o La Marsellesa, por poner algún ejemplo, para ver como los norteamericanos y franceses cantan su himno a viva voz, con la mano en el corazón en algún caso, y a los que sólo les falta llorar de orgullo y satisfacción al corear el himno de su país. Eso no nos pasa a los españoles, tranquilos, cuando suena el himno español la mitad de nosotros permanece indiferente y la otra mitad nos dividimos entre los que abuchean y entre quienes estamos pendientes de los primeros. Marca España, sin duda.

Buceando en los reinos de taifas que son las Comunidades Autónomas nos encontramos que cada una tiene su propio himno, mayor o menor conocido, como el “Asturias patria querida” o “Els Segador” catalán. Siguiendo con las divisiones territoriales, compruebo para mi estupor que ocho de las nueve provincias castellano leonesas tienen, también, su propio himno. ¡Hasta Soria¡ ¡Y segovianos y pucelanos! ¿Adivinan cuál es la provincia que carece de una canción que expresa su sentimiento de identidad? Si, efectivamente, nuestra querida ciudad.

Ávila del Rey, de los Caballeros, y de los Leales pero que no tiene su propia canción con la que acompañar a su bandera, con la que unir a sus gentes cantando un discurso que refleje el carácter aguerrido, fiel y frío que nos caracteriza. ¿Necesita realmente Ávila un himno?

Por supuesto, Ávila necesita un himno que nos identifique, que nos una en todas las celebraciones y que podamos cantarlo a la menor ocasión. Las posibilidades para tocar el himno son infinitas: se puede cantar en bodas, bautizos y comuniones, hasta divorcios si me apuran; como melodía en el móvil, en las entregas de premios, cuando venga el Papa, en el pregón de las fiestas, procesiones, al subir al Murallito Trainvisión, al marchar a la batalla, cuando lleguen hordas de turistas al Centro de Recepción de Visitantes y en todo tipo de eventos sociales, culturales y deportivos, como en las victorias de nuestros Real Ávila y Óbila o cuando el próximo Carlos Sastre abulense conquiste de nuevo Los Campos Elíseos. ¿Y ustedes, que opinan?

Si al final este referéndum no vinculante resulta afirmativo, insto a las corporaciones municipales a convocar un concurso para encontrar nuestro himno. Como sugerencia, no pueden faltar en él tambores, trompetas y una letra que nos haga llorar de la emoción, pues aunque muchos no tengan la buena fortuna de haber nacido en Ávila, si pueden llegar a sentirse y considerarse abulense.

Un año ha, un año a

¿Tenemos mejor Ávila que hace un año? ¿Tendremos mejor Ávila dentro de un año?

Dibujo extraño que nos ha prestado Google

Dibujo extraño que nos ha prestado Google

Aquí cada uno somos de nuestra padre y nuestra madre, así que a las preguntas de arriba cada uno respondería a su manera. Les invito a hacerlo en nuestros comentarios.

No sé, por mi parte, si tenemos ahora mejor Ávila que hace un año. Desde siempre, cuando estaba un tiempo sin ir a la ciudad, lo interesante era irse fijando en los cambios. Lo que se había abierto, lo que había diferente. Ahora es más fácil darse cuenta de lo que ha cerrado, los carteles de se alquila y el abandono general. ¿O estoy pecando de pesimista una vez más?

En el CIS de mis amigos y familiares, pocas novedades. Alguno más al paro, alguno ha encontrado sitio, casi nadie ha hecho ninguna aventura extraña como cambiar de casa y aquellos que se fueron de España no han vuelto. Policías no hay, los pelicanos industriales están con el coto cerrado. Las luces verdes que haya, que alguna hay porque ha de haberla, me resulta difícil verlas en planos cortos. Vale, tenemos 100 Montaditos. Abriré plano la próxima vez.

Y… ¿el futuro? Lo fácil es decir que aquí siempre todo sigue igual, siempre mandan los mismos, nada cambia. Pero bueno, en el siglo XIV no había coches así que en algo sí que habremos cambiado. Bromas aparte, creo que este año sí habrá cambios. Toda una generación joven se enfrenta a un muro frío. Hay preguntas complejas a las que se dan respuestas fáciles o no se dan respuestas, y si se ofrecen respuestas complejas… ¡ay! eso no lo interesa a nadie. A ver quién está más diestro a la hora de defender lo suyo y lo común, el futuro de la ciudad.

Pero esta vez, pase lo que pase, tengo la sensación de que en un año el panorama será muy diferente. Por lo que habrá sucedido intramuros y lo que habrá sucedido extramuros. Lo que no sé es si será para bien, para mal o para regular. De aquí al próximo verano lo comprobaremos. ¿Cómo lo ven ustedes?

Sueños de verano

En nuestro país se dan en la actualidad dos procesos de ensoñación colectiva evidentes y preocupantes, al menos para los que nos situamos fuera de ambos mundos. ¿El nuevo e ilusionante proyecto de Luis Enrique, basado en la cantera y en los valores del club? ¿El “emprendedurismo”? No, pero casí. Por un lado, el proceso catalán, el sueño de la independencia y la posterior conversión de Cataluña en la nueva Atlántida, el nuevo jardín del Edén, una Arcadia feliz, un paraíso terrenal. Por otro lado, Pablo Iglesias y Podemos (en adelante por abreviar, Pablemos) que en su lucha contra la casta, enemigos de la gente de bien, van a liberar a los españoles de las reglas de los mercados capitalista y las lógicas del mundo moderno a base de eslóganes, miradas intensas y círculos.

 Ambos movimientos merecen mi respeto, al igual que todos aquellos que abrazan ambas causas. No seré yo quien les diga a los primeros que no pueden ser independentistas, cuando todos hemos querido enviar a este país a hacer gárgaras alguna vez; o quien impida a los segundos soñar con una suerte de estado postcomunista. (Nota: para mi llamar a alguien comunista no es insulto). Pero mi respeto a sus causas no evita que el andamiaje intelectual y los argumentarios que los sostienen, por no hablar del resultado de su supuesto éxito, me parezcan prospectos de productos homeopáticos, invocaciones chamanistas a la pachamama. Si alguien quiere creer en los pitufos o en el trasplante de almas, perfecto, pero que no nos mire mal cuando nos riamos.

 Una buena parte de los catalanes que quieren la secesión son ajenos a la realidad. No lo digo yo, lo dicen las encuestas. La independencia no solo no les obligaría a dejar la Unión, a pesar de las docenas de declaraciones oficiales que se amontonan en contra, sino que esta correría a pedirles la adhesión y Cataluña se convertiría en uno de los principales motores de Europa. Y si la UE fuese tan tonta como para rechazarlos ¡tampoco pasaría nada!. Cataluña se convertiría en un motor de Europa igualmente, a la vez que competiría contra ella en igualdad de condiciones, siendo una suerte de paraíso fiscal y humano, gobernados, es un suponer, por la misma burguesía que cierra camas en los hospitales, se espía y amasa fortunas con fondos públicos. Y todo esto sin hablar de aquellos catalanes que se creen a pies juntillas, supongo que llevados por la emoción y la autocomplacencia, todas las bobadas que salen del Instituto de Nova Historia sobre la catalanidad de cuanto personaje ha sobresalido en la historia europea. Nunca apoyaré la secesión de Cataluña porque me parece un error, pero creo que los catalanes que así lo deseen tienen derecho a defenderlo. Y creo que tarde o temprano la salida a esto será una suerte de consulta, pero si se llega a ese punto las preguntas tienen que ser clara y las propuestas tienen que ser realistas: no se puede preguntar a los catalanes si quieren seguir en el infierno rojigualda, con demonios, azufre y madrileños; o mudarse al país de la piruleta. Negar los enormes costes de un proceso traumático como la fractura de un país es negar la realidad.

 En Cataluña, como en el resto de España, el ascenso de Pablemos es imparable: segunda fuerza en intención directa de voto según las últimas encuestas, tercera en el conjunto de España. Un partido, recordemos, gestado y dirigido desde Madrid por un núcleo muy reducido de personas que solo ahora, después del éxito de las pasadas europeas, empieza a articularse territorialmente. En Ávila y Castilla y León, la tendencia parece ser la misma, mientras desde el PP y los medios se desgañitan acusándolos de ser ETA, Chávez y Stalin al mismo tiempo. Acusaciones que normalmente se concentran en la figura de Pablemos, erigido por los suyos en una suerte de tribuno de la plebe frente a la clase senatorial. El debate, por llamarlo de algún modo, entre este y Esperanza Aguirre el pasado sábado fue un epítome de la estrategia de ambos: tú eres casta y tú terrorista.

A mi Pablemos no me gusta. No niego que sea inteligente, o que se mueva bien delante de las cámaras, sé que no es de ETA y me da igual si ha cobrado o no de Chavez o amigos, pero creo que al igual que hacen los independentistas catalanes, se aprovecha de la situación económica y social del país para colocar a la gente artificios ideológicos en su único beneficio. Enemigos claros a los que señalar y odiar y soluciones simples y bonitas a situaciones complejas. Blancos y negros en un mundo de grises. El programa de Pablemos para las pasadas europeas puede resumirse como sigue: arriba lo bueno para la gente (33%), abajo lo malo para la gente (33%), propuestas de IU (33%). El mérito de Pablemos es que nadie habla de esto mientras su figura crece aupada por sus adversarios y los medios, IU vuelve a debatir sobre su ser y esencia, noqueada ante la que parecía su gran oportunidad, y el PSOE da vueltas sobre sí mismo mientras se palpa las urnas. Nadie dice que el programa de Pablemos es papel mojado, retórica bien construida pero prácticamente vacía, mientras él y el fenómeno Podemos se alimentan de los absurdos ataques de la caverna.

Todo mi respeto a aquellos ciudadanos que han encontrado respuestas e ilusiones renovadas en estos movimientos sociales, porque no es fácil hallar tales sustentos en los tiempos que corren. Sin negar los aspectos positivos de ambos (sobre todo la politización de amplios sectores desmovilizados, ojalá Podemos en Ávila y CyL logre esto) solo les pido que no sigan el ejemplo de Rajoy, que no consideren a la realidad su mortal enemigo.

Fundido a negro

Cruzo uno de los arcos de la muralla y me llega el inconfundible olor de la pintura. Es un olor peculiar que siempre te recuerda a lo mismo y no suele haber ninguna duda, la pintura con la que se marca la señalización horizontal de carreteras y calles. En este caso concreto era el olor de un paso de peatones recién pintado. Cuando digo recién me refiero a horas antes, quizá el día anterior. En realidad el día anterior pasé a la misma hora por el mismo sitio y no olía a pintura pero bueno, me da igual, ayer, hoy… Si huele a pintura es que no lleva mucho tiempo pintado. 

Me acordé de que están haciendo trabajos de pintado en toda la ciudad. Lo anunciaban hace unas semanas. 250 pasos de peatones serán repintados tras sacar los trabajos a licitación.  Que bien, para qué negarlo, porque falta hacía. A todos nos suena el asunto ese tan feo de los atropellos en la ciudad que, si cierto es que sus cifras se han reducido un 27%, más cierto es que hubo una época en que todo eran peatones alcanzados por vehículos. Seguramente la solución no sea solo pintar de nuevo las rayas blancas en el suelo, pero en algo ayudará. Es más, la cosa parece ir viento en popa y una de las empresas que concursa para repintar los susodichos dice poder ampliar la cantidad de ellos en 20 más pasando de 250 a 270. ¡¡¡ADJUDICADO!!! Casi por el mismo precio pintamos más pasos de peatones. Bien.

Pero ay… Malditos coches y malditos conductores descuidados que no limpian a conciencia las ruedas de sus vehículos antes de salir de casa. No encontraréis paz para vuestras almas. Los pasos recién pintados ya se ven negros, negros cuando aún dura el olor a pintura fresca:

2014-07-22 14.03.00

Negros cuando el olor ya se ha ido hace días:

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Por cierto, ya no hay rodillo pintando sino una novedosa pistola que facilita enormemente el trabajo y lo agiliza hasta límites insospechados pero…

BsLC4OqIQAAdq-4¿Merece de verdad la pena? ¿Es una buena inversión pintar 270 pasos de peatones por cerca de 50.000 euros cuando en las zonas de más tráfico dejan de verse al día siguiente de hacerlo?

2014-07-22 14.09.41

A mí me da la sensación de que es un fracaso. De que la pintura no vale, no es de calidad, no está dada como se merece, no se ha dejado secar lo suficiente… algo está pasando… Pero no puede estar bien hecho nada de todo esto si los pasos de peatones recién pintados lucen negros pocas horas después.

2014-07-22 19.51.00

Momento pues de asumir errores, de pedir perdón, de parar el repintado de los pasos que quedan antes de que nos cueste más dinero arreglar del desaguisado y hacer un planteamiento más serio desde el principio. Quizá sea tan sencillo como hacerlo a la vieja usanza, a rodillo. O quizá sea que yo no tengo ni idea de estas cosas y que donde yo veo negro vosotros veáis blanco nuclear en cuyo caso me callo y nada de lo dicho sirve para nada, ni siquiera las fotos.

La ciudad fantasma

Entré el primero al vagón, que venía en silencio desde León, con sus pocos ocupantes aún dormidos o en sus cosas. Me disponía a ubicarme cuando una señora apareció por el otro lado del vagón cual velocirraptor para sentarse, por supuesto, en el asiento que marcaba mi billete. Resignado, me coloque donde pude y entonces los vi: una tropa de jovenzuelos vociferantes irrumpían en la estancia para eliminar cualquier resquicio de paz que hubiere. Supe en ese momento que los cinco bravucones, la señora y servidor teníamos el mismo destino: Ávila. Ninguno bajo en Medina del Campo o Arévalo. Ninguno prosiguió hasta Madrid. Todos bajamos en la concurrida estación abulense.

Concurrida, sí. Ahí había personas. El problema fue luego, cuando empecé a caminar hacia casa…

¿Dónde estaba la gente?

No, no es Ávila

No, no es Ávila

Más tarde, había quedado con Illo para echar unos cambalaches y hablar del tránsito intestinal de la ciudad. Y fue entonces cuando los ví. A los abulenses digo. Sí, estaban. Sí, viven. Y deben de ser unos 60 mil por lo visto. Habitan en un sitio llamado “Mercadona”.

Bueno, no todos. Ahí, en un rincón perdido por donde el pronto deshabitado CUM Carlos Sastre, había una docena de vecinos participando de una reunión de la urbanización. Estaban todos apiladicos debajo de un vestibulo, que llovía. Pero estaban, estaban. Había abulenses en Ávila. A las afueras, casi en El Fresno. Pero bien, vale, aún era Ávila capital.

¿Y si entonces – me pregunté hacia mis adentros - no es que hayan desaparecido los abulenses sino que andan viviendo cada uno en el punto más alejado del otro posible? Lo mismo se hicieron barrios a cascoporro, con rotondas diseñadas por Sauron, sin servicios básicos ni tiendas cerca y por eso la gente se concentra en el sitio ese llamado Mercadona. Afortunadamente, sabedor del buen hacer de los que se encargan de estas cosas, en breve se procurará revitalizar/rehabitar el centro histórico, rehabilitar casas, favorecer la llegada de comercios, hacer que el turista cuando llegue no se sienta en una ciudad fantasma. Pero vamos, que si eso y si la SmartCity lo permite.

Otro punto, me decía un tercer acompañante en aquello de los cambalaches, es el del deporte. Ésta puede ser la capital que pierda en la misma semana sus dos principales equipos sin que nadie abandone sus egoismos, personalismos o divismos. De este modo, los mejores estadios y pabellón donde encontrar un abulense será el Bernabéu/Calderón y el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Así les devolvemos el favor a los de la Villa de colocarnos paracaidistas en las listas.

Al partir, siempre negatifo, había comprobado otro viejo axioma: el verano en Ávila sigue siendo un concepto discutido y discutible. Pero eso ya, para otro día.

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