Pocos voluntarios

El asunto del voluntariado para la celebración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa es algo que me tiene algo mosqueado, debo ser yo el raro. Ya comenté en su día que no me parecía bien tirar de voluntarios y que se podía hacer un esfuerzo por generar puestos de trabajo. Eso fue allá por el mes de febrero y la cosa no era una idea disparatada ya que parece que gustó a algunos sectores de la política abulense, aunque abiertamente no lo dijeran. Esto último fue por el mes de marzo.

Autorías intelectuales aparte, el lunes leía una noticia en Tribuna de Ávila que decía:

Pese a que este domingo estaba previsto el cierre del plazo para las inscripciones de voluntarios del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, la Comisión de Voluntariado ha decidido ampliarlo hasta finales de mayo, debido a la gran demanda que se viene realizando en las últimas semanas.

Y claro, eso de “debido a la gran demanda que se viene realizando en las últimas semanas”, hace que salten todas mis alarmas. Decía Avilared:

Los interesados podrán inscribirse hasta el próximo 13 de abril, siendo la previsión de la diócesis no solo “fidelizar” a los 600 voluntarios que cooperaron en 2011 en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) sino incrementar esa cifra para atender a los miles de peregrinos que se esperan…

Con todo mi respeto… Creo que su previsión eran largas colas de gente a la puerta del Obispado, como si fuera un concierto de Bisbal, creo que han pinchado y creo que nos la están intentando colar. Creo que han tenido mucha menos afluencia de voluntarios de la que esperaban. Creo que lo de “la gran demanda que se viene realizando en las últimas semanas” no es ni la mitad de lo que quieren que parezca y que quieren maquillarlo de cara a la ciudadanía porque queda mejor poner eso que poner que “no se ha inscrito tanta gente como pensábamos en un principio”. 

Por cierto, que el plazo no se amplía una semana, unos días… No, un mes y medio, a lo loco… ¿Para poder gestionar la gran avalancha final? De verdad, resulta difícil de creer. Que puedo estar equivocado, ¿eh? No digo yo que no. Que esto va rodando, llega finales de mayo, se cierra el plazo de inscripciones, dan la cifra de voluntarios y son 2.564 inscritos. Ya pediría disculpas, ya sería yo el primero en decir que me he equivocado al escribir estas líneas. Eso sí sería una gran demanda. Pero de momento, visto lo visto, creo que es todo lo contrario.

Agotado el plazo inicial dado y según informa Diario de Ávila:

Hasta ayer (14 de abril) cerca de 300 personas habían dicho ‘sí’ a la llamada de La Santa , una cifra que supone casi el doble de la registrada hace ahora un mes.

Una cifra que no llega a la mitad de lo inicialmente esperado… Añado yo. ¿Seguimos hablando de gran demanda?

Por cierto, y cambio un poco de tema, parece que se está abriendo algún comercio por el centro que pretende aprovechar el tirón del evento. Me parece buena idea. A ver si poco a poco se va viendo movimiento y comenzamos a salir adelante. Espero que sean comercios duraderos y no solo para una temporada, la temporada del V Centenario. 

Pelusa attack

pelusaAttack!!

Los sapos bailan flamenco (y llegan a Ávila en Ave)

No por mucho madrugar, Segovia Guiomar. Y cuando las barbas del PGOU veas como un AVE volar, pon tu cigueña a remojar. Por San Blas.

Disculpen la mezcla de refranes, pero es que venía a hablar del tren y me he dado cuenta de que hasta en este rincón de Internet tenemos casi todo ya dicho sobre Ávila y la alta velocidad. Hablar del AVE para nuestra tierra permite tirar de refranes, oportunidades perdidas, declaraciones vacías, promesas incumplidas, mentiras no piadosas y marca ACME.

Solo bajo la etiqueta “tren” tenemos en este blog ya 14 entradas contando ésta.  ¿En verdad sería beneficioso el AVE? ¿Vivimos bajo el día de la marmota? ¿Qué cosas hemos vivido junto a las vías?

Y mi favorita de ese pequeño truhán llamado Alberto… la historia de nuestros raíles y máquinas. 

Pero precisamente por ese interés en seguir de cerca las novedades del tren, hoy me quiero hacer eco de algo que pasó ayer por Valladolid,  donde el escudo de La Gasca. Estuvo la ministra del ramo, Ana Pastor, natural de Zamora y entre “no quiero prometer cosas que no voy a cumplir” – no como Zapatero, viene a decir y a veces lo dice – pronunció también un “quiero venir a mi tierra y que no se me caiga la cara de vergüenza”. (Por aquí un enlace a Europa Press)

Y hablando de la tierra, en ese foro de El Norte de Castilla en el que estaba participando teníamos presencia de periodistas abulenses como Carlos Aganzo o Sonia Andrino, así que hubo espacio y pregunta para lo de Ávila. Y… ¿qué dijo la ministra de lo nuestro? Pues que sí, pero  “cuando la situación económica mejore”.

“No descarto el AVE en sitios con dificultades”, ha señalado, tras lo que ha se referido en concreto a las obras de las alta velocidad en Ávila, algo que no ha descartado aunque ha abogado por esperar a que la situación “mejore”. “Quiero venir a mi tierra y que no se me caiga la cara de vergüenza”, ha aseverado.

Y decía más… “en Ávila se han reorganizado los servicios posibilitando el paso de trenes de larga distancia. Actuamos en toda Castilla y León para mejorar”.

Mientras, Ana Pastor explicaba con detalle lo poco que se tardaría de Madrid a Zamora, Salamanca, León y Palencia. Y al escucharlo daba bastante rabia ver que estorbamos en el mapa, que estamos a desmano, que efectivamente tirar por Segovia era más recto y más eficiente. Y bueno, al menos esos pérfidos segovianos tienen la estación al quinto cuerno y tanta envidia no dan porque tardan más en llegar a Guiomar que a Chamartín.

Pero en fin, que la situación mejorará. Cuando lleguen los brotes verdes y el buen karma, nos llegarán policías, aves, decatlones y maratones de bienestar. Hasta Museos del Prado si es menester. Y si no, mientras tanto, nos podemos contentar con la llegada de diputados cuneros que pelearán a brazo partido por nuestra tierra y para que otras provincias no nos coman la tostada, o nos dejen enlazarnos a la suya.

Un escudo en Pucela y una tarea en Perú

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Si hay algo en lo que coincidimos la mayor parte de los habitantes de Castilla y León es que Valladolid no es una ciudad bonita. Iba a decir que es fea, pero he revisado las estadísticas del blog y resulta que allí vive una parte importante de nuestros lectores. Podemos discutir si en una clasificación de ciudades “no bonitas” Valladolid se encontraría entre las cinco primeras o directamente en el podium de honor, pero que estaría en la lucha es un hecho científico. Por si esto fuera poco, Valladolid no tiene murallas, lo que la convierte en una ciudad poco fiable y además insegura en caso de ataque zombie.

A pesar de todo esto, Valladolid también sus rincones con encanto: la Plaza Mayor, San Pablo o el Museo Nacional de Escultura. El otro día, en Vallamordor, blog amigo dedicado a la no-capital birregional y conjuntiva, mencionaban de pasada uno de ellos: la Iglesia de la Magdalena. Dicen por la antigua capital del reino que el escudo que luce su fachada es el más grande del mundo -o el más grande tallado en piedra, puntualizan si su interlocutor pone cara de descreído. ¿Y de quién es tal escudo? ¿Quién costeó tamaño dispendio de roca? Pues un tipo de Ávila -más concretamente de Navarregadilla, localidad de Santa María de los Caballeros- llamado Pedro de La Gasca (o Lagasca según otros, entre los que se encuentra el callejero abulense), cuyos restos reposan en un bonito sepulcro de alabastro en el interior de la iglesia. Cuando murió, en 1567, Lagasca era Obispo y señor de Sigüenza, pero su vida no se limitó a la oración, la reflexión y la lectura reposada de la Biblia al lado de una chimenea. Pedro de La Gasca fue, entre otras cosas, el encargado de pacificar Perú.

Vida y peripecias de La Gasca antes de cruzar el mar océano.

Pero antes de profundizar en ese hecho, una breve reseña biográfica. Nacido en 1493, hidalgo -es decir, miembro de la pequeña nobleza- Maestro en Artes y Licenciado en Teología en la Universidad de Alcalá, graduado en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Salamanca, de la que llegó a ser Rector. Eligió el bando ganador durante la revuelta comunera y acabados sus estudios fue ordenado sacerdote. Su carrera eclesiástica empezó en Salamanca, pero pronto abandonó las orillas del Tormes camino de Toledo y Alcalá gracias a la influencia del Cardenal Juan Pardo de Tavera, a quien conocía de su paso por la Universidad de Alcalá. Como ven, en aquellos tiempos los contactos ya marcaban una vida y una carrera, y si ahora la vecindad de pupitre puede llevarte a un Ministerio o a Telefónica, antes te llevaba a ser vicario de la principal (y por lo tanto más rica) diócesis de las Españas y a la Inquisión, en cuyo Consejo Supremo encontró La Gasca acomodo gracias, de nuevo, a la influencia de Tavera. Como miembro de este festivo tribunal -famoso por sus perfomances y sus raves- fue La Gasca a Valencia, a investigar asuntos relacionados con ayunos poco cristianos y latigazos a crucifijos.

También sería en Valencia donde La Gasca ocupase su primer cargo político al ser designado por Carlos I visitador general del Reino de Valencia, un puesto hasta entonces reservado a los allí nacidos. Básicamente sus funciones eran comprobar la labor de los funcionarios, la recaudación de impuestos y el respeto a los poderes reales. Por fortuna para La Gasca todo esto fue en el S. XVI y no hace una década, porque con esas responsabilidades, en la Valencia de hoy, todavía estaría con las sales intentado recuperarse del soponcio a la sombra de un pirulí de Calatrava. Además de lo mencionado, La Gasca terminó colaborando en la defensa del Reino contra Barbarroja, corsario y almirante otómano, que por aquel entonces solía acechar aquellas costas y robar las joyas a las guiris mientras se enrojecían en las playas de Benidorm.

La Gasca contaba en aquel entonces con buenas relaciones en la Corte. Si antes el Cardenal Tavera había sido su padrino, protector y promotor, ahora ese puesto lo ocupaba Francisco de los Cobos, Comendador Mayor de León, Adelantado de Cazorla, Contador Mayor de Castilla, Secretario de Estado del emperador Carlos I, Señor de Sabiote, Jimena, Recena, Torres, Canena y Vellisca; y mano derecha del regente príncipe Felipe. Un tío importante. Será el quien ponga sobre la mesa el nombre de La Gasca para acabar con los problemas que en ese momento estallan en Perú.

Perú bien vale una misa.

Sería largo glosar aquí todo lo acontecido en Perú antes de la llegada de La Gasca, así que solicito de antemano el perdón de los especialistas por el breve resumen que procedo a realizar. Los problemas en Perú se sucedían desde que Pizarro mandó a criar malvas a Atahualpa y compañía, pero ahora las luchas no eran contra la población local, que bastante tenía con lo que tenía, sino entre los conquistadores. Pizarro contra Almagro, al que también dió matarile. El hijo de este contra Pizarro, al que rebanó el pescuezo en su casa de Lima. Gonzalo Pizarro, hermanastro de Francisco, y el gobernador Vaca de Castro contra Almagro, al que enviaron a saludar a todos los anteriores con la cabeza bajo el brazo.

Y por si fuera poco, va la Corona, allá en España, y se pone tiquismiquis con los derechos de los indios por culpa de un tal Bartolomé de las Casas, que lleva años dando la murga con que si los indios tienen alma y cosas por el estilo. En 1542 se promulgan las Leyes Nuevas, que reorganizan la administración de las colonias, prohíben la esclavitud de los indios y equiparan sus derechos a los de cualquier vasallo peninsular del Rey. Para aplicar estas leyes se envió a Perú, con el título de Virrey, al también abulense Blasco Núñez Vela, pero su mando en plaza duró poco. Los encomenderos -la encomienda era la figura jurídica utilizada para la explotación de la tierra y de los indígenas-  se sublevan, eligen a Gonzalo Pizarro como líder y decapitan a Blasco.

Todo esto llega a oídos de la corte y, como ya hemos dicho, Francisco de los Cobos pone sobre la mesa el nombre de La Gasca. El objetivo era enviar a Perú a un negociador, un diplomático hábil que supiese ganarse a los compañeros de Pizarro antes de enfrentarse abiertamente a él. El emperador acepta la sugerencia de de los Cobos y nombra a La Gasca presidente de la Real Audiencia de Lima -el tribunal del virreinato- y le dota de plenos poderes. La Gasca llega a las colonias en 1546. ocupa el vacío de poder dejado por Núñez Vela y comienza a maniobrar para atraer al bando realista a los lugartenientes de Pizarro ofreciéndoles el perdón real y la posibilidad de mantener sus encomiendas. Uno a uno, los sublevados (Pedro de Hinojosa, Sebastián de Benalcázar, Pedro de Valdivia, Pedro Ramírez, Juan de Cáceres, etc.) van cambiando de bando. El enfrentamiento final entre las tropas fieles a la Corona y los sublevados se produce a 25 kilómetros de Cuzco, en lo que se conoce como Batalla de Jaquijahuana, aunque de batalla tuvo poco: antes de comenzar, la mayor parte de las fuerzas de Pizarro desertaron y se unieron a La Gasca. Capturado Pizarro, fue juzgado y condenado a muerte.

Y de premio un obispado.

Sofocada la rebelión, La Gasca reorganizó la administración del Virreinato. Su principal objetivo fue reforzar la autoridad real en la colonia, aunque también reformó la administración de justicia, realizó gestiones en favor de los indígenas (sin llegar tan lejos como las Leyes Nuevas que provocaron la revuelta de los encomenderos) y organizó y permitió varias expediciones para aumentar la zona bajo control español. Considerando acabada su misión, en 1550 vuelve a la península con las mismas posesiones con las que había salido de ella, es decir, ninguna. Carlos I, como pagó por sus servicios, le nombró obispo de Palencia y su hijo, Felipe II, obispo de Sigüenza años después.

Allí murió en 1567 y desde allí salieron sus restos para reposar en la Iglesia de la Magdalena, el rincón de Valladolid del que hemos comenzado hablando.

 

De clases y vida

Traigo a este rincón un debate que se ha suscitado en algunos foros estos días. Ese asunto es la presencia de alumnos viendo la llegada del cortejo fúnebre de Adolfo Suárez. Días después, la noticia al respecto sigue estando entre las más vistas en Ávilared.

Si pasearon ese día por la ciudad, es posible que vieran estar presentes en las calles a chavales que a esa hora suelen tener clase. Según cuenta la información, fueron varios los colegios que dieron permiso para ello, ya fuera por trabajos al respecto u otras consideraciones.

¿A ustedes que les parece?

Recuerdo de pequeño habernos “fumado” la clase porque pasaba la Vuelta Ciclista a España por la misma ventana del colegio. Era imposible dar la hora lectiva… entre el griterío que había fuera y la excitación que teníamos los chavales. Al final, los profesores accedieron a dejarnos mirar por la ventana, y poco después a bajar a la puerta. Eso sí, todos juntitos y formales.

Eran los tiempos en los que el ciclismo todavía era puro a ojos del común. Veníamos de las gestas de Perico y de repente en Ávila teníamos al Chava, a jóvenes como Mancebo y Sastre… Recuerdo perfectamente que en aquellos años no habría perdonado a mis profesores no haber visto la salida de la etapa. Ni se me pasaba por la cabeza que nos privaran de algo tan importante (eso pensaba, criatura de mí).

Un par de años después aquello se fue de madre. El caso Festina y otros sucesos poco edificantes convirtieron el paso de la Vuelta en otra cosa. Tengo grabado a fuego en la memoria a unos compañeros un poco quinquis que, aprovechando que Virenque no podía ir a ninguna parte, no le paraban de hacer gestos de dopado, jeringuillas, palmadas y etcétera.

Son un par de recuerdos de aquellos años. Me vienne a la mente perfectamente esos momentos y evidentemente no recuerdo todas las clases. Por ello, creo que si ahora fuese alumno o profesor, estaría a favor de haber ido a ver el cortejo. Son días especiales y, en este caso, mucho más importantes.

Me explico: no ir por ir. No simplemente decir a los chavales “salid a la calle, haced lo que queráis” sino dar unas clases, explicar la figura de Suárez, lo básico y también lo más importante, y además vincularlo con la propia historia de la ciudad. Hacerles aprender que en nuestra última tierra se ha escrito mucha historia y se sigue escribiendo.

Despertarles el sentido cívico y la pasión por la historia. Pidiendo permiso a los padres, claro, porque leo opiniones contrarias (en los comentarios de ÁvilaRed) sobre la idea de presenciar duelos o sepelios.

¿Cómo lo veis los lectores de este espacio?

Fuera de la ley

La semana pasada, el viernes si no recuerdo mal, tuvimos reunión de vecinos en la comunidad en la que vivo. La verdad es que esos eventos no me hacen excesiva gracias pero es algo de lo que debes participar si después quieres tener derecho a protestar cuando alguien la cague, y, creedme, al final, siempre, alguien la caga.

Y digo alguien por no decir todos porque muchas veces se parte con el fallo desde el comienzo y después no valen los lamentos. El caso es que, según parece, la ley, LA LEY obliga a las comunidades de vecinos a suscribir un contrato de mantenimiento de servicios en previsión de posibles averías o accidentes. Es decir, contratar una empresa que se ocupe de que los cables de la luz estén en buenas condiciones, la caldera funcione correctamente, las puertas de los garajes abran y cierren como merecen, el ascensor esté siempre a punto… Ese tipo de cosas que en un momento dado, en una comunidad de vecinos, pueden fallar. De no tener suscrito dicho contrato, la compañía aseguradora de la comunidad de vecinos no se responsabiliza de nada en caso de accidente de ningún daño que se pueda producir.

Si hay un fallo eléctrico y se incendia una planta de la vivienda, haber contratado el seguro de mantenimiento. Si explota la caldera y aquello se queda como un solar, haber contratado el seguro de mantenimiento. Si revienta una tubería de las zonas comunas y se inundan dos plantas enteras, haber contratado el seguro de mantenimiento…

Y como en mi comunidad de vecinos somos muy de Ávila y de hacer las cosas bien… Se decidió posponer la decisión por segundo o tercer año consecutivo, pasarnos la ley por el arco del triunfo y seguir como delincuentes nuestras miserables vidas confiando en que el accidente no ocurra. A lo loco.

A mí la cosa me indigna. Si hay que cumplir la ley, hay que cumplir la ley. Es algo que debemos hacer todos y que no podemos saltarnos a la torera. Es evidente que a mucha gente no le gustan ciertas leyes, eso está claro, pero el que te guste, o no, deja de ser excusa para su incumplimiento. Así que si la ley dice que hay que hacer un contrato de mantenimiento no hay excusas, hay que hacer un contrato de mantenimiento. De verdad que no entiendo a estos sexagenarios que tengo por vecinos y su manía de vivir al límite.

¿Os imagináis que pasara lo mismo en cualquier otro ámbito de la vida? Yo qué sé… Se me ocurre… Pues que haya una ley que dice que “las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos conmemorativas de exaltación personal o colectiva de la sublevación militar de la guerra civil y de la represión de la dictadura”. Ya nos solo eso, sino que un grupo político lleve una moción a un pleno municipal en la que pida que se cumpla dicha ley…

Y… ¿Os imagináis que esa moción se rechazara? ¿Que se decidiera deliberadamente actuar al margen de la ley? Estaríamos locos, ¿verdad?

Son cosas que no pueden y no deben suceder. Y me parece mal por mi comunidad de vecinos como me parecería mal por el Equipo de Gobierno si…

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#OhWait

Contando los días

Esta ciudad avanza. Está claro. Estamos a poco más de metro y medio de ser la gran Smart City que todos deseamos ser. Estamos avanzando en la dirección correcta y dando pasos de gigante para colocar el nombre de la ciudad, de nuestra ciudad, de Ávila, en el lugar que le corresponde, que una vez ocupó y que con el tiempo, como quien no se da cuenta, hemos ido perdiendo.

No podemos hacer las cosas mejor y estamos recuperando en poco tiempo el terreno que durante mucho hemos perdido. El esplendor de la nueva estación de autobuses hace que la ciudad se vea diferente, se viva diferente. Una infraestructura que ha tardado lo suyo en comenzar a funcionar, todo hay que decirlo, y sin culpables claros del retraso. No es lo mismo que la estación se haya retrasado por culpa del Ayuntamiento de Ávila, del PP, que por culpa de la Junta de Castilla y León, del… #OhWait… Bueno, da igual… Lo más seguro es que ambos culpen a la Cámara de Comercio que no deja de ser el último interviniente en llegar y quien pretenden que cargue con el marrón. A lo que iba, que muy bien lo de la estación de autobuses y que mucho mejor estará cuando además de autobuses haya algún comercio, o alguna actividad a más, pero lo que tenemos claro es que una vez abierta no podemos más que avanzar como lo hemos estado haciendo hasta ahora, en la buena dirección… 

Y seguimos en la buena racha que tenemos con el cambio de iluminación de la ciudad, algo que se hacía para mejorar el que ya existía y, sobre todo, para ahorrar. El ahorro debe ser porque las nuevas bombillas led iluminan tanto como gastan, osea, poco. Y cuando digo que iluminan poco no quiero que me mal interpreten, quiero decir que iluminan bastante poco. Unas luces que llevan al engaño ya que al mirarlas directamente deslumbran y al mirar a la calle no alumbran. “Alumbrar” bonita palabra… Pero sigo que me disperso… Que bien, que ahorro y tal… Que veréis poco pero nos saldrá barato… Aunque, pensándolo bien… Este cambio de bombillas, al tratarse de una privatización, no nos reportará beneficio económico a los abulenses. Al menos no en el medio plazo. Le dará beneficios a la empresa que se encarga de la gestión, pero lo de la Smart City nadie dijo que fuera barato de inicio. No nos quejemos.

Y dejando aparte lo de la Smart City os comento las últimas novedades en cuanto a visitas de personalidades. Por un lado el Papa, que según La Razón viene a España en 2015 por el V Centenario de la Santa, cosa que la Diócesis de Ávila no confirma. No lo confirma porque a ellos no se lo han confirmado, lógico. Creo que la posición de la diócesis es bastante coherente. Seguramente La Razón tenga razón y termine por venir. Es lo que pensamos todos, lo tenemos más o menos claro, pero no vamos a asegurar nada que no sea seguro. Tarde o temprano nos enteraremos de si al final Francisco viene o no a la ciudad amurallada y será, veréis, todo un acontecimiento. Acontecimiento, por cierto, englobado en los actos del famoso V Centenario de Santa Teresa para el que siguen buscando voluntarios y lo hacen con un vídeo que no tiene desperdicio y que os recomiendo no ver si tenéis alguna estima a vuestra salud. Seguro que con esto lo petan.

La notica de verdad, la visita esperada, lo que sí queremos ver y lo que celebramos por todo lo alto es la nueva edición de Músicos en la Naturaleza. Al menos yo, oiga, que cada uno tiene sus prioridades… Ellos no lo confirman. No lo hacen, de momento pero no tardarán. En este caso no es por prudencia como la Diócesis de Ávila con el Papa, es porque le han dado la exclusiva a un periódico y tiene que dejar un día o dos hasta que se haga oficial para gloria del rotativo. John Fogerty, el carismático líder de la Creedence visitará nuestra querida sierra de Gredos para llenarla de puto Rock and Roll. Eso sí es caminar en la buena dirección. Eso sí es una buena noticia.

Y eso es todo. Aquí me quedo, contando los días para Fogerty, poniendo pilas a la linterna por si salgo de noche, buscando un hueco para visitar la nueva estación que creo que lo que sí tiene ya es cafetería y esperando, de verdad, que el Papa venga a la ciudad, más por el impacto económico que por lo que en sí representa.

Pero, sobre todo, contando los días hasta el 5 de julio para ver a Fogerty.

The End

Jornada_Fabrica_HarinasHay algo en los finales de los documentales que veo últimamente que me turba y espanta. Todo empezó con #OperaciónPalace (qué añadir a estar alturas cuando ya se ha dicho todo y se ha dicho lo mejor) y concluyó con ‘El desencanto’, a modo de homenaje al recién fallecido Leopoldo María Panero. En el primer caso, mejor nos le cuento el final porque le quitaría la gracia al asunto (es en plan… ‘Sexto Sentido’ pero con Felipe González y el Rey de protagonistas). En el segundo, sí que les puedo decir que empieza igual que acaba: con una estatua envuelta y atada que resume el todo (la vida, el cosmos, el Tata Martino…) en unos pocos fotogramas.

Entre medias de ambos, pude ver el documental de ‘Poder contra verdad’, realizado por José Ramón Rebollada. De su sorprendente contenido nada voy a decirles que no haya escrito ya Miguel Díaz Herrero. Vuelvo a centrarme en el final, más concretamente en los créditos. Ahí, en el apartado de los agradecimientos, se reconocía la labor de las distintas personas y empresas que habían colaborado con la obra. Y se advertía de que algunas de ellas habían decidido apoyar el proyecto pero habían pedido expresamente que su nombre no saliera en ningún sitio.

Alguien a mi lado hizo una reflexión acertada: “Eso ha sido lo más demoledor de todo”. Y pensándolo después (cada uno tenemos nuestro ritmo), creo que esa persona tiene toda la razón del mundo. Uno va viendo todas las cacicadas que se hicieron con el tema de la Fábrica de Harinas y piensa: “Madrecita, la que liaron los jefes del cotarro tiempo atrás”. Y de repente aparece ese mensaje y un escalofrío recorre todo tu cuerpo: “¿Y si no hemos avanzada nada?” “¿Y si Bruce Willis está muerto?”.

Es aterrador pensar que existe miedo en ser nombrado en el capítulo de agradecimientos por posibles represalias. ¿Ha cambiado la cosa? “Algunas de las personas que se involucraron en su defensa -y que intervienen en el documental- sufrieron represiones en su vida profesional. Y lo pasaron muy mal. Injustamente. Esperemos que a Jota -ni al resto de intervinientes- no les ocurra lo mismo -o les vuelva a ocurrir-, pues sabemos cómo funcionan los resortes del poder en esta ciudad”, escribe en Ávilared Rafael Sánchez, del colectivo ‘Manqueospese la Veré’ (según José Ramón Rebollada, “la primera propuesta de contestación al poder de forma colectiva” que se ha producido en la historia reciente de esta ciudad).

 Y es que remover el pasado revuelve las tripas a muchos. Ayer mismo estaba en los ‘Encuentros para una ciudadanía crítica’, Juan Carlos Monedero hablando de las “trampas” que nos hicieron en la Transición. Él no critica el comportamiento de los ciudadanos en esos momentos, pero no quiere que le cuenten que todo fue maravilloso porque eso es algo que nos impide avanzar. “Miramos para atrás y no vemos más que agujeros”, señaló para advertir que así no podemos saber en qué momento nos encontramos.

Viene bien mirar atrás y ver nuestras miserias. Las “trampas” que nos hicieron, por ejemplo, para tirar una vieja fábrica. Rellenar “agujeros”, curar heridas, poner a cada uno en su sitio. Saber quién mintió entonces, quién calla ahora y quién ha luchado desde siempre arriesgando su propio pellejo.

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PD: Curioso fue ver a Monedero acusando a IU de “mimetizar” su funcionamiento al de los grandes partidos, acusando a sus dirigentes de “falta de generosidad” y de asentarse en su parcela de poder. Él, que fue militante de esta formación durante 20 años, ha decidido participar en ‘Podemos’ para “volver a enamorar a ese 55 por ciento de las personas que no quieren votar” porque “IU no sirve”.

P.I.E.C.

* La noticia original en ÁvilaRed.

Negro pide cambiar el nombre del Partido Socialista
por el “desprestigio de sus dirigentes”

“Dado el rechazo actual de la gente a sus representantes y el de dichos representantes a sus propias siglas”, ha manifestado Negro, el ciudadano común no entiende que se mantengan las cuatro letras del Partido Socialista Obrero Español, que datan de 1879, “para dar nombre a un colectivo que prácticamente ya no ejerce el servicio público de oposición”. “En Ávila, todo lo que queda es lo de partido: entre lópeces, blancos, caros y oscuros”.

Tras insistir en que “no tiene sentido” mantener el actual nombre del partido, Negro ha asegurado desde Los 4 Palos que “aquí solo falta que fichen al padre de Neymar” y apuesta por buscar una denominación “de consenso, que posibilite a todos estar cómodos, algo real, tradicional, que evoque la unidad, algo así como Partido Infantas Elena y Cristina“.

Eso sí, el articulista manifiesta que “no va a proponer ningún otro nombre porque parecería una confrontación” y lo que persigue en este artículo es “que ahí dentro alguien se centre en ofrecer propuestas de verdad que interesen a los ciudadanos de modo que al menos retengan un concejal en las próximas elecciones” porque “lo que está claro es que en las generales el PP se endosará el Hat-Trick”.

PIEC, pa´que os quiero.

Prontuario veloz de la actualidad

Llevo un par de semanas liado. Salvar el mundo, hacer la colada, leer, volver a salvar el mundo, escribir, regar las plantas. Ustedes, si son visitantes asiduos, lo habrán notado, ya que he estado un par de semanas sin pasar por este rincón. No, no hace falta que lloren, yo también les he echado de menos. Además de no pasar por aquí con la misma frecuencia que antes, me he mantenido un poco alejado de la actualidad o, al menos, más alejado de la actualidad de lo que viene siendo habitual en mi. Por ejemplo, no vi ni un minuto del debate sobre el Estado de la Nación. Todavía me duele el pecho cuando escribo de semejante despropósito y todas las noches tengo pesadillas en las que Rubalcaba y Rajoy vienen a mi casa a echarme la bronca y pedir mi voto. Yo no les abro la puerta, faltaría más -ya dejé atrás aquella etapa de “mi casa es tu casa” y “si desmontamos el sofá aquí podemos dormir cinco”- pero mientras empujo el sofá para bloquear sus arremetidas y escondo la Xbox, Rosa Díez se descuelga desde el techo del edificio y entra por la ventana como en las pelis americanas para arrearme con una constitución hasta que proclamo mi amor por la norma fundamental de todos y cada uno de los españoles.

Como les digo, no vi el Debate, y tampoco he seguido con especial atención el resto de la actualidad. De vez en cuando un vistazo rápido a los titulares de la prensa para quitarme el mono, o un repaso los temas del momento en tuiter, que viene a ser una cosa parecida a lo primero pero filtrados por el populacho. Esto, claro está, tiene sus problemas e inconvenientes. El primero es que no profundizas en la información, lo que puede llevar a equívocos, y el segundo que dependiendo de la perfección del filtro, la realidad puede resultar bastante distorsionada. Si solo leemos la prensa que nos gusta y seguimos en las redes sociales a gente de nuestro perfil ideológico, las posibilidades de comprender la realidad tienden a cero. A mi esto no me pasa, que leo cualquier cosa y sigo a muchos esquizofrénicos no afines a mi pensamiento, pero es muy frecuente por esos mundillos de la almohadilla y la arroba.

Algunos ejemplos de lo que les decía. No tengo ni idea de lo que pasa en Navarra con Barcina, la Hacienda Foral, el PSN y Bildu. Debe ser un sainete entretenido, porque creo que he visto a los primeros espadas hablar del tema, pero no me hagan caso. Si lo he entendido bien, Bildu ha obligado a una consejera de Barcina a presionar a alguien de la Hacienda Navarra para favorecer a unos amigos del PSN. Y ahora, descubierto el pastel, Valenciano se ha ido a una esquina, con uno de Bildu, a llorar detrás de un arbusto, cosa que no ha gustado a Camisa Blanca, Floriano y compañía, porque los pañuelos de Bildu son ilegales. No me pregunte cómo pueden ser unos pañuelos ilegales. Igual los compraron sin IVA, o en Andorra. Al final, todo el entuerto lo ha resuelto Rubalcaba, que en lugar de vender Navarra a ETA ha preferido regalársela.

Si lo de Navarra es complicado, que al fin y al cabo está poco más arriba de Soria, lo de Ucrania, que queda donde la novia de Stalin cogió una cistitis de pequeña por hacer pis en la nieve, ya es la repera. Los ucranios se dividen en madridistas, barcelonistas, prorrusos y prooccidentales. Yanokovich, que así se llamaba el presidente anterior, era del Barça, o prorruso, y lo de Neymar y la Audiencia Nacional le tiene al borde del síncope. Se sabe que incluso ha vomitado un par de veces en el Parlamento, como Messi. La oposición, que es de Florentino, quiere llegar a un acuerdo con la UE para montar un Museo del Madrid en Kiev y Yanukovich no les deja. Ahí saltan chispas, los prooccidentales se enfadan, le montan barricadas y le obligan a salir por patas y a soltar a una Miss que tenían en la cárcel y que se parece mucho a Cibeles. Todo acaba como el rosario de la aurora y Rusia interviene para asegurarse de que los demás no intervienen en asuntos internos de terceros países, mientras los demás quieren no intervenir para seguir interviniendo. En Tuiter la gente está casi tan liada como yo, y tan pronto se ataca a Putin por ser un homófobo oligarca vendido al capital, como se le defiende como descendiente directo por parte de la KGB de los buenos comunistas de la Madre Rusia. Al otro lado de la trinchera, la gente está muy indignada porque la UE no para de hacer la croqueta, pero se marea solo de pensar en que haga algo, mientras se mira a Obama con desprecio y se le reclama contundencia blanda dialogante activa. Se desconoce que opina Rajoy de todo esto, a la espera de que el Marca se posicione.

Y no crean que mi desconexión con la actualidad es solo terrenal, tampoco he seguido con mucho interés los asuntos celestiales y/o locales. Me enteré, como quien se percata de repente de que está casado y tiene tres hijos, una hipoteca y un Opel Corsa; de que una delegación de abulenses de bien iba a ver al Papa para venderle el Centenario de la Santa y, de paso, intentar convencerle para que venga a darse una vuelta, se compre una Visitávila, se suba a las murallas y coma chuletón. Seguí las noticias con tan poco atención que pensé que el encuentro consistiría en algo íntimo, privado. Un salón, unas pastas, un beso al anillo, aquí una consejera, aquí unos amigos. Algo elegante, católico, apostólico y vaticano. Pero hete aquí que días después me encuentro en los medios una foto de los representantes abulenses asaltando al Papa detrás de una valla, como unas fans enloquecidas de Justin Bieber -¿sigue vivo este chico?- enseñándole un caja con cacho de palo. ¿Acudir a una de las audiencias públicas que semanalmente ofrece el Papa y para las que se pueden solicitar entradas por escrito merece tanta tinta, sobre todo teniendo en cuenta al precio que está la tinta? Admito que igual el hecho de que el Papa se pare en plan colega para que le beses el anillo y le entregues pastas es más inusual y para eso hay que tener mano, pero aún así ¿de verdad es para tanto?. Me cuentan que además de ver al Papa, nuestra delegación se reunió con más gente, lo que siempre es bueno. El Skype y los correos electrónicos son más impersonales e igual acaban en manos de Obama, que no es católico, y vaya usted a saber que uso les da.

Dicho esto, desde aquí invito, en nombre de todos los miembros del blog, al Papa a venir a visitarnos. Nosotros, por aportar nuestro granito de arena, nos ofrecemos a sacarlo a tomar algo por la noche. Su visita sería buena para los católicos, buena para el turismo y buena para nosotros, que podríamos estar dándoles vueltas al asunto durante tropocientos post y viñetas. Igual hasta podríamos montar una mesa redonda en un bar para debatir sobre el Centenario, los colores de la torre de la Estación de autobuses y la madera noble con la que íbamos a forrar las paredes de la ampliación de la Diputación (otro lío, por cierto, del que tampoco ando muy enterado).

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