Santa Hipster

Es un empeño histórico de “esta nuestra comunidad bloguera” el fomentar que Ávila y provincia sea smart. Pero más que smart, moderna que te rilas. Con esa intención, aquí hemos pedido que se impulsen iniciativas como que la Palomilla se haga del Espanyol, se fomente un macromeeting internacional del Dardo o el ponerle una plaza a Michelle Jenner.

Y esta vez vengo con algo más audaz si cabe. No les pillará por sorpresa porque al fin y al cabo es el título de la entrada…

Celebremos “Santa Hipster”.

La idea me llegó tras un intercambio de tuits sobre la cuestión catalana. Doña @PJGarcinuno apuntaba que…

Y, oigan, poca broma con el tema. Según se lee en Ávila Turismo sobre la leyenda referida…

“Desesperada porque nota como se acerca el susodicho, pide a Dios que ‘le diese alguna fealdad en el rostro’ y de su rostro nace al momento una densa barba `tan espesa y tan compuesta como si fuera varón’.”

Aparte del hermanamiento que supondría con nuestro país vecino – siempre llevando el tema de forma delicada para que Olivenza no fuera invadida a modo de desagravio –  este acto sería todo ventajas. Podrían venir de invitados desde el nuevo Rey (y de paso se invitaba a Doña Letizia a un buen chuletón, que nunca viene mal para el estilismo) a Justin Timberlake, Batman, Illarra (valga la redundancia), su pony, Xabi Alonso, Russian Red y Arda Turan . Será por colchoneros en Ávila

El tema es que esto habrá que organizarlo rápido, que las modas vuelan y las barbas del vecino se ponen a remojar. Es decir, que lo hipster pronto será ir afeitado porque lo de los pelacos será ya demasiado mainstream.

Propuesta de mascota para el evento.

Propuesta de mascota para el evento.

Como primera medida, propongo que se organice un flashmob – desde la UCAV mismamente – con todo el equipo municipal embarbado, custodiados por Los 4 Pelos, Michelle Jenner y un invitado especial… el más moderno de todos los modernos.

¡Pablo Iglesias!

¡Claro que se puede! Los modernos, como es bien sabido, son muy además de gastarse las perricas en la zona de celebración: merchandising, marketing, fotos con la mascota de la ciudad. Lo que se tercie. Por si fuera poco, la polémica estaría servida con lo que eso ofrece de publicidad gratuita: entre lo laico y lo religioso, lo moderno y lo tradicional, lo irreverente y lo innovador. Directo de La Sexta noticias garantizado, con lo que pones a Ávila en el mapa, internacionalizas y categorizas.

Yo dejo ahí la idea, sin necesidad de royalties ni ná.

Pd: Lo de la barba adjunta en el gif se podría hacer con revolconas y torreznos.

Los PGE de 2015 para Ávila y provincia.

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El PP ha organizado hoy sábado un acto en nuestra ciudad para difundir los Presupuestos Generales del Estado para el año 2015 aprobados ayer por el Gobierno de la Nación. El acto, que ha contado con la participación de varios altos cargos del gobierno nacional y regional, entre ellos el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el vicesecretario general de comunicación del PP, Carlos Floriano, ha sido clausurado por María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha.

El siguiente vídeo es un resumen de las declaraciones realizadas por los diferentes cargos presentes en el acto sobre el impacto de los citados presupuestos en la ciudad y provincia de Ávila.

 

Smartizados

Como todos ustedes saben, y si no ya se lo cuento yo, Ávila es una ciudad moderna. Pero moderna de la hostia. Nada de camisas de franela a cuadros, barbas y gafas de pasta. Moderna de verdad: farolas led, aparcamientos subterráneos, tiendas de yogurlado, coches que vuelan, códigos QR para los bomberos, androides de protocolo en cada esquina, redes sociales, redes móviles de octava generación a prueba de macroeventos, fibra óptica, minicentrales hidroeléctricas… Una ciudad inteligente o, como se dice ahora, una smartcity (así todo junto y con acento del este de NY).

Como su propio nombre indica, una ciudad inteligente es una ciudad lista, culta, instruida, que sabe latín, leída y viajada, que compara antes de cambiar su seguro de coche o de comprar un billete de avión. Una ciudad abierta al mundo física, virtual y mentalmente; sin fronteras. Ahora todas la ciudades de la cristiandad hispana -no, esto no ha sido idea nuestra- quieren ser smart, de la misma forma que antes todas querían tener un edificio de Calatrava, un tranvia a ninguna parte, un palacio de congresos feo o un museo de arte contemporáneo vacío. Las modas, ya saben ustedes, que afectan a todas las personas, incluso a las jurídicas.

Por desgracia, la implantación de las nuevas tecnologías no se está produciendo al mismo ritmo en todos los barrios. Mientras en algunos rincones la modernidad lo impregna todo como un suave perfume, otras partes de la ciudad siguen oliendo a siglo XX y a modems que suenan como gatos sometidos a tortura. Y no, no estoy hablando del ADSL del Fresno; hablo del Ayuntamiento. ¿Del nuestro? Sí, del nuestro.

Hasta el Ayuntamiento de Ávila, o más concretamente hasta los despachos de los que allí mandan, no parecen haber llegado nuevas remesas de tecnología desde que sustituyeron el ábaco por calculadoras Casio. Allí el siglo XXI aún no se ha abierto paso. ¿Pruebas? Las que ustedes quieran. Aquí les dejo unas pocas.

Prueba nº1: El alcalde y el teniente de alcalde José Francisco Hernández Herrero preparan un pleno municipal. Elementos tecnológicos de la imagen: la virgen románica del fondo de la imagen, que por cierto luciría más expuesta en un museo, y la lámpara que confiamos sea LED.

Prueba nº2: Otra instantánea natural y espontánea, también previa a un pleno. Aquí la tecnología sí esta presente: el aparato de aire acondicionado/calefacción del fondo. También hay un plato de cerámica pintada encima de la mesa, lo que nos permite datar la imagen en algún momento posterior a la invención del torno

Prueba nº3: Otra reunión, está parece menos preparada que la anterior. La lámpara, muy parecida por cierto a la de la primera prueba, vuelve a ser el principal elemento tecnológico de la imagen. Antes de continuar, dediquemos un minuto de silencio a todos los árboles caídos para nutrir de celulosa a esta reunión.

Prueba nº4: Últimos preparativos para el día del deporte en la calle. Los responsables son sorprendidos (codazo, codazo, guiño) en medio de una reunión, de pie, mirando unas fotocopias. Todo muy dospuntocero. Como la fotocopiadora no sale en la foto, el reloj del policía pasa a ser el elemento tecnológico más puntero de la imagen.

Prueba nº5 (y última): Presentación de la Operación Asfalto. Hay un micro, pero igual es prestado. Los planos extendidos sobre la mesa, algo seguramente de tremenda utilidad para los periodistas que estén sentados en frente

Queremos, antes de finalizar, mandar un mensaje de tranquilidad a los abulenses: hay ordenadores en el Ayuntamiento, al menos uno. Lo de la pantalla ¿es Internet Explorer?

A coste cero

Una de las cosas que más promete de una ciudad como la nuestra es, a mi modo de ver las cosas, la ya conocida Orquesta Sinfónica de Ávila. Un proyecto puesto en marcha por Juventudes Musicales de Ávila con el esfuerzo y dedicación altruista de sus miembros. Altruista porque, de momento, la orquesta sigue en proceso de crecimiento y necesita promoción y caché para que el proyecto sea rentable para aquellos que participan de él. Tras algo más de 2 años de andadura, no es más que un niño que necesita crecer y desarrollarse. Este año opta, entre muchos otros candidatos, a la distinción de “Abulenses del Año”, premio que, considero, sería merecidísimo para ellos y les daría, seguramente, una visibilidad que les vendría demasiado bien para seguir trabajando y continuar con su difícil objetivo de consolidación. Hoy termina el plazo para la votación popular, si os dais prisa aún podéis apoyarles, cosa que agradecerán, seguro.

Pero esa visibilidad que otorga esta distinción de “Abulense del Año” se queda en prácticamente nada si se la compara con la que pueden dar otros actos y eventos que se van a celebrar en nuestra ciudad en las próximas fechas. Me refiero, efectivamente, al V Centenario del Nacimiento de San Teresa. Esta celebración contendrá grandes actos para los que se quiere contar con una gran orquesta y un gran coro que armonice las celebraciones. La ya anunciada misa inaugural, la de clausura, la hipotética visita del Papa… Actos multitudinarios, se espera, en los que la Orquesta Sinfónica de Ávila obtendrá una repercusión acorde a su calidad y a sus necesidades…

Un momento, suena el teléfono… Ahora vuelvo… No os vayáis…

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Perdón, os pido disculpas. Me informan que el Obispado ha decidido montar orquesta y coro por su cuenta. En lugar de aprovechar la maravillosa orquesta que tenemos en la ciudad han preferido contar con dos profesores de conservatorio para organizar una orquesta paralela que sea la encargada de poner música a los actos del V Centenario. Otro despropósito más en todos estos preparativos llenos de monjas que diseñan logotipos, trabajos que se cubren con voluntarios y demás asuntos. Un V Centenario en el que muchos tienen puestas muchas expectativas y que mucho me temo que verán como se derrumban debido a la falta de profesionalización que se está poniendo en todo lo que se refiere a su celebración. Hacer las cosas a coste cero implica mermar la calidad de lo que se oferta. Eso es así. El Centenario, mucho me temo, que al final nos va a salir caro. Un evento que tendría que servir para colocar a Ávila en el mundo, un evento que tendría que dar visibilidad a todo lo bueno que tenemos, que es mucho, y que no va conseguir darnos la repercusión que la ciudad y sus colectivos se merecen.

La Orquesta Sinfónica de Ávila DEBE, por obligación, por profesionalidad, por necesidad, por orgullo, por sentido común… participar en los actos del V Centenario. Pero eso no depende de ellos, y es una lástima. Con la Iglesia hemos topado.

Medievales y carnavales

Vamos con los brotes verdes para empezar: el otro día daba gusto ver Ávila. Era de esas veces en las que vas con alguien de fuera y te sientes orgulloso. Había vida, música, alegría. Imagino que con Cir&Co pasará algo similar, o eso espero. Pero eso…que ibas alrededor de la muralla y veías a los arqueros ahí con los chavales y gente curioseando, los animalicos, los disfraces. Estupendo.

Me comentaban además que había un cierto impulso este verano en la hostelería de la zona. Que estaba habiendo música en directo y otros intentos por aprovechar el magnífico entorno.

Y vamos ahora con las críticas…

“Debe ser que las cañas saben mejor cuando uno se las toma embutido en leotardos o con casco vikingo, además los niños están muy monos y es una oportunidad más de lucirlos, antes de que tomen la comunión y empiecen a parecerse a sus progenitores”

La cita es de Luis Represa en un artículo polémico en AvilaRed. Pero… ¿Tiene razón? La verdad es que se están convirtiendo los medievales en los carnavales que nunca supimos celebrar. Sí, en Ávila en Febrero estar disfrazado es cosa de valientes. Que yo tampoco lo hago, ojo, que soy castellano y soso; y también tengo culpa como otros cuantos miles de paisanos.

No deja de ser chocante que en carnavales se disfracen pocos y en los medievales se disfracen muchos…  pero cada vez de cosas menos medievales.

“Supongo que el mercado medieval, los desembarcos vikingos o las payasadas celtas vienen bien a las economías locales, -y especialmente a esos tíos que nunca envejecen y se ganan la vida subido a los zancos entre ríos de calimocho y aroma de porros”

No cito más a Represa, ya que lo que hay que hacer es acudir al enlace original y leerlo entero. Seguramente no comparta el tono del artículo, aunque habrá quien defienda que tal vez sea bueno decir las cosas a lo bruto para que tengan más repercusión. ¿Cómo lo ven? En el propio AvilaRed ha habido un gran número de comentarios al respecto (30 al publicar este artículo).

PD: También ha tenido repercusión AvilaToday con su “Encuentran un quinto poste enterrado del monumento abulense “Los Cuatro Postes”“. Estaba claro que era Illo, nuestro viñetero.

Borja Jiménez: “El equipo nos ha sorprendido a todos”

Madre mía, los haters del Real Ávila.

Quien nos lo iba a decir hace un mes. Tras la victoria de hoy domingo en el Adolfo Suárez, elequipo de la capital ha sumado 4 de 6 puntos en su estreno liguero, lo que unido al excelente arranque de la Cebrereña (colider) deja un panorama absolutamente inesperado para los amantes de nuestro modesto balompié.

Borja Jiménez (1985) repite al frente del equipo encarnado desde el banquillo. Después de empezar hace diez años con los benjamines del club, ha pasado por todas sus categorías. Entrenó un año al Milan Academy, otro a la Casa Social y los últimos cuatro ha estado ligado al primer equipo del Real Ávila: dos como segundo entrenador y dos como entrenador.

“Creo que ni los mismos jugadores pensaban que podríamos competir al nivel del resto de equipos”.

Foto cedida por Borja Jiménez

Foto cedida por Borja Jiménez

- La primera pregunta, Borja, tiene que ver con el difícil inicio. El equipo está en construcción por las circunstancias que ha habido, pero se ha traído un primer punto de un campo difícil. ¿Cómo los vistes? (la entrevista se realiza poco antes de la segunda jornada)

B: La verdad que el equipo el primer día nos sorprendió muy gratamente a todos. En un equipo las pretemporadas son muy importantes para el desarrollo de todo el año y nosotros estamos en la tercera semana con las piernas muy cargadas. Miramos mas a largo plazo que lo que pueda ocurrir en estas cinco primeras jornadas. Todo lo que sumemos será un premio al esfuerzo del equipo.

¿Algún jugador en especial te sorprendió?

B: Me sorprendió el equipo en lineas generales. Es cierto que llevábamos pocos días juntos, pero hubo detalles de los que con trabajo podremos ir sacando cosas muy positiva: el nivel de los juveniles (16 años) y la capacidad de competir al mismo nivel.

- Imagino que el verano ha sido muy duro, con los problemas varios que han habido. ¿Quién te convence para volver a tomar las riendas del club?

B: Me convence el Real Ávila, ese sentimiento que vengo cultivando desde pequeño. Durante el verano pudo haber alguna que otra opción, pero mi prioridad siempre fue la de esperar al club donde me he criado. Creo que con el final que tuvimos el año pasado, merecía la pena que volviéramos a intentarlo. Aunque los objetivos sean muy distintos creo que si logramos mantenernos será mas meritorio que el año pasado, es un reto que afronto con mucha ilusión y ganas. Además, voy a trabajar con gente profesional de este deporte que me ayudara a seguir creciendo como entrenador.

- Se ha echado de menos en años anteriores que el Real Ávila esté presente en actos públicos, arropado por instituciones… ¿hay alguna idea o compromiso para esta nueva etapa? O preguntado de otro modo… como entrenador y también como abulense ¿Qué has echado en falta, o en qué te gustaría que mejorara el Real Ávila hacia la sociedad y la sociedad hacia el Real Ávila?

B: Creo que ya se está notando, la aportación de Juan y Pindado en cuanto a ideas e iniciativas es muy buena. Creo que debemos volver a potenciar ese sentimiento que se tiene en la ciudad por el club, poquito a poco y con mucho trabajo conseguiremos las metas que se están marcando. 

Foto cedida por Borja Jiménez

Foto cedida por Borja Jiménez

- Siguen llegando refuerzos, y aunque lo prioritario es mantenerse (sobre todo después de lo que se ha sufrido) ¿Se pone algún techo el equipo o algún objetivo?

B: Ya he comentado en alguna otra ocasión que el objetivo de este año estaba casi cumplido volviendo a competir, algo que hace un mes era impensable. Está claro que habiéndolo conseguido ahora tendremos que ir paso a paso hasta conseguir los 42 puntos que nos permitiría un año mas volver a estar en tercera. Ésta es la realidad. Sé que en la ciudad no se está acostumbrado a esto, pero este año tiene que ser así. Somos un equipo humilde, con la plantilla mas joven de tercera división incluido filiales, así que la meta será intentar competir todos los partidos independiente de quien sea el rival.

- ¿Sientes que te has ganado el respeto de los aficionados tras un comienzo de temporada pasada algo convulso?

B: No sé si el respeto exactamente, siento que lo que antes era muy negro ahora va siendo gris en algunos momentos. Creo que he ganado en cuanto a confianza, tengo que seguir trabajando para que algún día pueda formar parte de la historia del club. El año pasado creo que el esfuerzo que hicimos todos los que estábamos dentro fue digno de admirar y este año los que estamos involucrados tenemos esas mismas ganas.

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Le cedemos el espacio para Borja Jiménez para que añada lo que crea necesario, en un momento en el que desde el club se está intentando recuperar afectos y apoyos.

“Para terminar quería aprovechar este espacio para agradecer a todas las personas que han estado ahí en los momentos difíciles, que no siempre es fácil. Agradecer enormemente el esfuerzo que está haciendo Pindado por mantener viva la llama del Real Avila y sobre todo pedir a la gente que arrope a los jugadores como si fueran abulenses porque los que están defendiendo esta camiseta son los que realmente han permitido que el club volviera a competir.

Un fuerte abrazo”. 

A tale of two benches (Fábula de Ramón y Gustavo)

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Se conocieron en la Universidad de la Vida, en la Facultad del Mobiliario Urbano, magna institución en la que se han formado farolas, bancos, fuentes y papeleras desde que la fundase, a finales del S. XVIII, el honorable carpintero y artesano inglés Lord Woodgate. Congeniaron inmediatamente a pesar de que a primera vista lo único que tenían en común era el respaldo de madera. Uno, Gustavo, era arisco, terco, violento, egoísta; mientras que el otro, Ramón, era amable, encantador y desinteresado. Desde el principio, Ramón intentó suavizar el carácter de su amigo, con la convicción de que tarde o temprano sus agrias maneras terminarían buscándole un problema. Se lo decía una y otra vez, día tras día, en la cafetería, en clase, tirados en el césped frente a la facultad; pero Gustavo no daba su reposabrazos a torcer. Soy como soy, le decía cuando se hartaba del discurso moral de su amigo, y si a alguien no le gusto que se siente en otro sitio. Te buscarás problemas, le insistía Ramón. No busco amigos, solo sobrevivir, le aclaraba Gustavo poniendo punto y final a la conversación.

Ramón fue el primero de su promoción, el ojito derecho de sus profesores, el más admirado y deseado por papeleras y farolas. Gustavo aprobó y con eso le bastó. Después del verano, ambos conocieron sus destinos: la suerte quiso que compartieran ciudad. Ramón estaría cerca de un parque, como siempre había querido, viendo pasar a pequeños y mayores, sirviendo de descanso a unos y de juguete urbano a otros. Por su parte, Gustavo obtuvo mejor destino del que sus calificaciones parecían augurarle: estaría frente al ábside de la Catedral.

-Todo el día rodeado de gente, escuchando miles de conversaciones, en cientos de idiomas. ¿Te das cuenta, Gustavo? ¡Tienes un destino excelente! – le animó Ramón frente al tablón de la facultad.

-Vaya puta mierda -contestó Gustavo.

Los meses transcurrían en sus destinos con aparente normalidad. Ramón era feliz y Gustavo iba tirando. Una mañana de junio, mientras se despejaba para encarar una dura jornada de trabajo, Ramón recibió una notificación de sus superiores: un bar cercano iba a instalar un terraza de verano junto a él y había solicitado su retirada. El mundo se le cayó a los pies. Ramón decidió pelear y recurrió la decisión. Habló con los propietarios del bar, con sus superiores, solicitó la mediación de sus profesores de la Universidad, recogió firmas. Todo para mantener la que hasta ahora era su vida y a todos aquellos que formaban parte de ella: el abuelo que se sentaba a tomar el sol, la madre que apoyaba en él, todas las mañanas, la bolsa de la compra, el niño rubio que le utilizaba como si de un barco pirata se tratase. Todos sus quebraderos de cabeza se los contaba por la noche a Gustavo, que solía contestarle con gruñidos y otros sonidos guturales. Al final, la lucha sin descanso de Ramón dio resultado y consiguió permanecer en su ubicación.

Una mañana del verano siguiente fue Gustavo el que vio como a su alrededor crecía una terraza, con sus sillas, sus mesas y sus sombrillas. Pero Gustavo, al contrario que su amigo, vio en aquello una oportunidad. ¡Por fin le quitarían de allí! Estaba cansado de aguantar a la gente, de sentir sobre su espalda el trasero sudoroso de cientos de extranjeros, de que adolescentes hormonados se sentasen en su respaldo y le pusiesen los pies encima. Pasaba calor en verano y frío en invierno. Las palomas defecaban en él sin pedir permiso ni perdón e incluso algunos vándalos habían dejado grabados sus nombres en su piel. Aquella terraza era su gran oportunidad para salir de allí.

Y así fue. A las pocas semanas de la instalación de las mesas, unos operarios mandados por sus superiores le desatornillaron las patas y le llevaron en volandas y en furgoneta hasta un almacén donde, solo y a la sombra, pensaba disfrutar de su merecido retiro. Pero su tranquilidad apenas duró unos días y los mismos operarios que le habían salvado le devolvieron a su ubicación habitual. ¿Por qué? No conseguía entender nada. ¿Había hecho algo mal? ¿A qué dioses había enfadado para que su suerte fuese tan funesta? Ramón se lo explicó: alguien se había quejado de que unos bancos se retirasen y otros no.

- ¿Pero a ellos qué más les dará? ¡Yo era feliz en el almacén!

Gustavo sigue hoy allí dónde de nuevo le atornillaron los operarios municipales, esperando, ansioso, que aquellos que se quejaron de su retirada acudan a él para descansar. En las ciudades pequeñas todo se sabe, no hay secretos, y tarde o temprano podrá morderlos en las nalgas. Quizá así pueda volver a su almacén.  

Ps.- Fotografía cortesía de Juan Luis del Pozo

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